Transbordo En Moscú (Trilogía Las Tres Leyes Del Movimiento III) — Eduardo Mendoza / Transshipment In Moscow (Trilogy The Three Laws of the Movement III) by Eduardo Mendoza (spanish book edition)

Yo quería casarme del modo más discreto posible, en el registro civil, con dos testigos y media docena de familiares. Al final nos acabó casando el obispo en Pedralbes, con la iglesia abarrotada, y luego hubo un bodorrio con más de trescientos invitados. Naturalmente, habría podido oponerme, pero a la hora de la verdad, como de costumbre, me faltaron valor, energía y argumentos de peso.

El colofón a la trilogía, trata el intervalo temporal de los años 80. Noto que flojea con respecto a los otros dos libros. Hace un par de años Mendoza comenzó la trilogía que culmina ahora con esta novela en la que hace un repaso, a través de la vida y andanzas de Rufo Batalla (casi un álter ego del autor catalán), del último cuarto del siglo XX. La premisa de narrar los acontecimientos sociales, políticos y culturales del mundo a través de un personaje pintoresco como es Rufo Batalla y su amistad de casualidad con un príncipe heredero de un reino absorbido hace décadas por la URSS, es atractiva e interesantes, sobre todo por el magnífico estilo de Mendoza donde la crónica, más o menos realista aunque a veces estrambótica, y el humor, a través de su finísima ironía, forman una simbiosis perfecta para el lector.
Este libro cierra la trilogía llevando al lector de nuevo a Nueva York y Londres y acercándole a la Polonia del Sindicato Solidaridad, la caída del muro de Berlín y la descomposición de la URSS, así como a la Barcelona pre olímpica. Lo único que me ha sobrado ligeramente, porque creo que no es más que una fantochada que no aporta nada realmente, es toda la historia paralela del príncipe Tukuulo; si Mendoza hubiera narrado la vida de Rufo Batalla, con sus peripecias inimaginables, sin recurrir a esa estratagema del príncipe destronado falso, la historia hubiera ganado en profundidad.
Es recomendable pero no imprescindible haber leído los 2 anteriores, para comprender los antecedentes de la boda y la irrupción de personajes como Ernie y Valentina. Este libro será probablemente considerado el más flojo de la trilogía, no está a la altura de “El Rey Recibe”, pero tiene abundantes destellos de la fantástica prosa de Mendoza, que resulta tan adictiva para sus muchos lectores.

La función de los ricos no es crear riqueza ni administrarla. El dinero es una abstracción: antiguamente papel moneda y hoy en día números en la pantalla de un ordenador. La función de los ricos es escenificar esta entelequia y hacerla creíble. Si la sociedad es injusta, los ricos explican el desequilibrio y justifican las reivindicaciones de los pobres de la tierra. De lo demás se ocupan los contables, las leyes inapelables del mercado y las llamadas telefónicas a horas intempestivas.
Vivimos en un mundo globalizado. Esto no quiere decir nada, pero es así. Con las computadoras, el dinero hoy está en Zúrich y mañana en Borneo. Nosotros, los de la vieja escuela, somos buenos a la hora de tomar decisiones concretas, pero no sabemos nada del marco general en el que las tomamos. Si nos sacan de lo cotidiano, somos una nulidad. Vivimos encerrados en nuestro pequeño comercio, como nuestros abuelos.

Lo mejor de Barcelona son los interiores: la luz a través de las persianas, el olor de las cocinas. Somos un país de mercaderes: lo bueno se queda en casa y al forastero le vendemos las apariencias.
En 1992, hasta el inicio de los Juegos Olímpicos, raro era el día en que las autoridades no inauguraban algo en Barcelona: si no era una instalación deportiva, era una plaza, o una escultura estrambótica, o un parque con arbolitos escuálidos, o unas viviendas en mitad de un descampado. Los barceloneses iban de un lado a otro, contagiados del frenesí oficial, y de todo opinaban y sobre todo pontificaban, a favor o en contra, con gravedad de propietario que sopesa la rentabilidad de su desembolso. Como la mayoría de las innovaciones estaban en zonas periféricas o en lugares por donde antes no pasaba casi nadie, el centro de la ciudad no parecía afectado por los cambios, por lo que algunos se preguntaban si tanto ajetreo y tanto gasto servirían para algo una vez concluida la fiesta.
En Sevilla pasaba lo mismo.
La idea original era hacer de Sevilla una cabeza de puente entre la Unión Europea y el Norte de África. Una ciudad agradable, bien comunicada y dotada de tecnología puntera. Pero en el ínterin se desencadenó la violencia en Argelia, Marruecos se desestabilizó, Libia se convirtió en un Estado terrorista y el tinglado se vino abajo. En cambio, Barcelona demostró tener todas las ventajas de la civilización y todos los alicientes del tercer mundo.

No quise decirle que me había parecido ver al príncipe anunciando un perfume de caballero llamado Coeur Purple. Quizá había sido un sueño, quizá medio dormido sobrepuse su fisonomía a la de un modelo publicitario. O quizá la imagen fue real y el sopor me impidió tener conciencia clara de lo que estaba viendo.
Ya va siendo hora de reconocer que el comunismo era un sistema más humano que el nuestro. El siglo XIX había sido el siglo de las ideologías; el siglo XX había sido el de las empresas colectivas, tan colosales como desastrosas. Fue una etapa de guerras y exterminio, de dictaduras sangrientas y amenaza nuclear. Tanta gente murió que los supervivientes no se consideraron afortunados, sino cobardes. Ahora, los que crecimos a la sombra de las matanzas no podíamos entender que a partir de un momento las hegemonías se iban a decidir en los bancos centrales y en las bolsas de valores. Por más que el calendario sólo fuera una convención mecánica con fines de organización, no podía negar el impacto simbólico de aquel inminente cambio de página. Yo era un hijo del siglo XX y una parte esencial de mí se iría con él. Por supuesto, todo seguiría igual, pero en la época que se avecinaba, yo sería un simple huésped, quizá porque siempre me ha costado menos entender las ideas que entender a las personas.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2011/02/11/rina-de-gatos-eduardo-mendoza/

https://weedjee.wordpress.com/2012/01/15/sin-noticias-de-gurb-eduardo-mendoza/

https://weedjee.wordpress.com/2015/11/10/el-secreto-de-la-modelo-extraviada-eduardo-mendoza/

https://weedjee.wordpress.com/2018/02/08/que-esta-pasando-en-cataluna-eduardo-mendoza-what-is-happening-in-catalonia-by-eduardo-mendoza-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2019/01/05/el-rey-recibe-trilogia-las-tres-leyes-del-movimiento-i-eduardo-mendoza-king-receives-trilogy-the-three-laws-of-the-movement-i-by-eduardo-mendoza-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2019/12/28/el-negociado-del-yin-y-el-yang-trilogia-las-tres-leyes-del-movimiento-ii-eduardo-mendoza-the-yin-and-yang-trader-trilogy-the-three-laws-of-the-movement-ii-by-eduardo-mendoza-spanish-b/

https://weedjee.wordpress.com/2021/05/08/transbordo-en-moscu-trilogia-las-tres-leyes-del-movimiento-iii-eduardo-mendoza-transshipment-in-moscow-trilogy-the-three-laws-of-the-movement-iii-by-eduardo-mendoza-spanish-book-editi/

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I wanted to get married in the most discreet way possible, in the civil registry, with two witnesses and half a dozen relatives. In the end the bishop ended up marrying us in Pedralbes, with the church packed, and then there was a mess with more than three hundred guests. Naturally, I could have objected, but when push came to shove, as usual, I lacked courage, energy, and weighty arguments.

The culmination of the trilogy, deals with the time interval of the 80s. I notice that it lacks with respect to the other two books. A couple of years ago Mendoza began the trilogy that now culminates with this novel in which he reviews the life and adventures of Rufo Batalla (almost an alter ego of the Catalan author), from the last quarter of the 20th century. The premise of narrating the social, political and cultural events of the world through a picturesque character such as Rufo Batalla and his friendship by chance with a crown prince of a kingdom absorbed decades ago by the USSR, is attractive and interesting, especially for Mendoza’s magnificent style where the chronicle, more or less realistic although sometimes bizarre, and humor, through its fine irony, form a perfect symbiosis for the reader.
This book closes the trilogy by taking the reader back to New York and London and bringing him closer to Solidarity Union Poland, the fall of the Berlin Wall and the decomposition of the USSR, as well as pre-Olympic Barcelona. The only thing that I have slightly left over, because I think it is nothing more than a pretense that does not really contribute anything, it is the whole parallel story of Prince Tukuulo; If Mendoza had narrated the life of Rufo Batalla, with his unimaginable adventures, without resorting to that false dethroned prince stratagem, the story would have gained in depth.
It’s recommended but not essential to have read the previous 2, to understand the background of the wedding and the emergence of characters such as Ernie and Valentina. This book will probably be considered the weakest of the trilogy, it does not measure up to «The King Receives», but it has abundant glimpses of Mendoza’s fantastic prose, which is so addictive to its many readers.

The role of the rich is not to create or manage wealth. Money is an abstraction: formerly paper money and today numbers on a computer screen. The role of the rich is to stage this entelechy and make it credible. If society is unjust, the rich explain the imbalance and justify the claims of the poor for the land. The rest take care of the accountants, the unappealable laws of the market and the telephone calls at untimely hours.
We live in a globalized world. This does not mean anything, but it is so. With computers, the money is in Zurich today and Borneo tomorrow. We of the old school are good at making concrete decisions, but we do not know anything about the general framework in which we make them. If they take us out of the everyday, we are a nullity. We live locked up in our small business, like our grandparents.

The best of Barcelona are the interiors: the light through the blinds, the smell of the kitchens. We are a country of merchants: the good stays at home and we sell appearances to the stranger.
In 1992, until the start of the Olympic Games, rare was the day when the authorities did not inaugurate something in Barcelona: if it was not a sports facility, it was a square, or a bizarre sculpture, or a park with squalid little trees, or some houses in the middle of a field. The people of Barcelona went from one place to another, infected with the official frenzy, and they expressed their opinions and above all pontificated, in favor or against, with the seriousness of an owner who weighs the profitability of their outlay. As most of the innovations were in peripheral areas or in places where almost no one passed before, the city center did not seem affected by the changes, so some wondered if all the hustle and bustle would do any good once. the party over.
The same thing happened in Seville.
The original idea was to make Seville a bridgehead between the European Union and North Africa. A pleasant city, well connected and equipped with cutting-edge technology. But in the meantime, violence broke out in Algeria, Morocco was destabilized, Libya became a terrorist state, and the scheme collapsed. Instead, Barcelona proved to have all the advantages of civilization and all the incentives of the third world.

I didn’t mean to tell him that I had thought I saw the prince advertising a gentleman’s perfume called Coeur Purple. Perhaps it had been a dream, perhaps half asleep I superimposed his physiognomy over that of an advertising model. Or maybe the image was real and the drowsiness prevented me from having a clear conscience of what I was seeing.
It is time to recognize that communism was a more humane system than ours. The nineteenth century had been the century of ideologies; the 20th century had been one of collective enterprises, as colossal as they were disastrous. It was a stage of wars and extermination, of bloody dictatorships and a nuclear threat. So many people died that the survivors did not consider themselves lucky, but cowards. Now, those of us who grew up in the shadow of the massacres could not understand that from a moment the hegemonies were going to be decided in the central banks and in the stock exchanges. As much as the calendar was only a mechanical convention for organizational purposes, he could not deny the symbolic impact of this impending page turn. I was a child of the 20th century and an essential part of me would go with him. Of course, everything would remain the same, but in the time that was coming, I would be a simple guest, perhaps because it has always cost me less to understand ideas than to understand people.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2011/02/11/rina-de-gatos-eduardo-mendoza/

https://weedjee.wordpress.com/2012/01/15/sin-noticias-de-gurb-eduardo-mendoza/

https://weedjee.wordpress.com/2015/11/10/el-secreto-de-la-modelo-extraviada-eduardo-mendoza/

https://weedjee.wordpress.com/2018/02/08/que-esta-pasando-en-cataluna-eduardo-mendoza-what-is-happening-in-catalonia-by-eduardo-mendoza-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2019/01/05/el-rey-recibe-trilogia-las-tres-leyes-del-movimiento-i-eduardo-mendoza-king-receives-trilogy-the-three-laws-of-the-movement-i-by-eduardo-mendoza-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2019/12/28/el-negociado-del-yin-y-el-yang-trilogia-las-tres-leyes-del-movimiento-ii-eduardo-mendoza-the-yin-and-yang-trader-trilogy-the-three-laws-of-the-movement-ii-by-eduardo-mendoza-spanish-b/

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