Visitation Street — Ivy Pochoda

Decir que esta novela me ha parecido interesante para pasar el rato pero no me parece para nada una buena novela negra, es de esas novelas que aun leyéndola no me acaba de encandilar y como la mercadotecnia decía la novela negra del año, debo decir que para mi no, tampoco es de sus mejores novelas.

June y Val son amigas a muerte, adolescentes aburridas en una noche calurosa del verano de Brooklyn. No quieren las emociones de siempre, un traguito de alcohol proporcionado por un chico más mayor, una mirada a sus figuras en desarrollo, un beso, un roce. Quieren algo más y por eso se adentran en el oscuro mar de Nueva York con una balsa de goma. Val reaparece herida. De June no se sabe nada.
La experiencia cambia la vida del Red Hook, el barrio, también el de la escritora. Cambia la vida de Fadi, un tendero libanés que está convencido de las bondades del sueño americano y de su pequeña aportación y que pretende convertir su tienda en un punto de encuentro de la comunidad. Cambia la vida de Cree, muchacho manchado por el asesinato de su padre, del que su madre nunca se recuperó, un joven muy inteligente con un único problema: cumple con el perfil perfecto para que la policía pueda cerrar el caso rápido. Hay más personajes, más búsquedas de la redención, más gente que ves caminar al filo y que rezas para que no caigan. Gente como Jonathan, el profesor de las chicas, un talento desperdiciado, una víctima de su propia incapacidad para enderezar el rumbo. También hay un bar, un lugar peculiar, donde antes lloraban sus penas los marineros y ahora intentan ligar los del barrio en horario after work.
Nueva York es, y perdonen el tópico, el otro gran personaje. Es un Nueva York triste y real, con un Brooklyn machacado por la pobreza, la droga y los efectos de la desindustrialización, un lugar ajeno al glamour de los Heights, que mira Manhattan como si fuera un sueño. El agua en el que las dos chicas se pierden para siempre.
Sin embargo siempre en esta dureza del barrio de Nueva existen héroes como Ren o el propio Fadi, la cuestión es que el mundo continúa más allá del dinero y siempre se pueden ver cruceros como el Queen Mary.

According to my humble opinion this novel has been interesting to pass the time but it does not to me at all a good black novel, it is of those novels that even reading it does not just dazzle me and as the marketing said the black novel of the year, I must say… not at least to me. I prefer many other books from the writer.

June and Val are eternal friends, bored teenagers on a hot summer Brooklyn night. They do not want the usual emotions, a sip of alcohol provided by an older boy, a glance at their developing figures, a kiss, a touch. They want something more and that’s why they venture into the dark sea of ​​New York with a rubber raft. Val reappears wound. Of June, nothing is known.
The experience changes the life of the Red Hook, the neighborhood, also the one of the writer. It changes the life of Fadi, a lebanese shopkeeper who is convinced of the benefits of the American dream and his small contribution and which aims to turn his shop into a meeting point for the community. It changes the life of Cree, a boy stained by the murder of his father, whose mother never recovered, a very intelligent young man with only one problem: he meets the perfect profile so the police can close the case fast. There are more characters, more redemption quests, more people who walk on the edge and pray that they do not fall. People like Jonathan, the girls’ teacher, a wasted talent, a victim of his own inability to straighten the course. There is also a bar, a peculiar place, where former sailors cried their sorrows and now try to connect the neighborhood after hours work.
New York is, and forgive the topic, the other great character. It is a sad and real New York, with a Brooklyn crushed by poverty, drugs and the effects of deindustrialisation, a place beyond the glamor of the Heights, which looks Manhattan as if it were a dream. The water in which the two girls are lost forever.
Nevertheless always in this hardness of the neighborhood of New York exist heroes like Ren or own Fadi, the question is that the world continues beyond the money and you can always see cruises like the Queen Mary.

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