Masones. Todos Sus Secretos Al Descubierto — Gioele Magaldi & Laura Maragnani & Carlos F. Caranci / Masons All His Secrets Uncovered by Gioele Magaldi & Laura Maragnani & Carlos F. Caranci

Es un libro para los aficionados en descubrir la verdad oculta de la historia, ojo que el autor italiano es polémico, este libro ofrece una visión general de los acontecimientos del siglo XX muy reveladores y sorprendentes… Creo que es una lectura de obligado cumplimiento para los que quieren estar bien informados, la óptica es interesante pero el contenido menos de lo que podía esperarse por momentos sin embargo su interés está siempre vigente.

Berlusconi y la iniciación masónica, como le recuerda el hermano Gioele al hermano Silvio, una vez se ha conferido, es indeleble: «Indeleble como toda ordenación sacerdotal y mistérica».
De tal modo, el GOD nos habla de un Berlusconi bien distinto de aquel al que estamos acostumbrados: un atento devoto de la astrología, un estudioso del esoterismo egipcio, alguien que elabora refinados diseños en clave esotérico-masónica para sus jardines en Cerdeña y para su mausoleo fúnebre en Arcore, alguien que frecuenta el milieu masónico internacional y con estrechos lazos, cultivados desde los años 1992-1993, en los ambientes latomísticos angloamericanos más conservadores. Y hay más. El hermano Silvio es el fundador y el Maestro Venerable de una logia propia y personal, la «Logia del Dragón», cuyos ritos no son ajenos al bunga bunga que con tanto fragor alborotaba los medios de comunicación de todo el mundo durante aquellos días.
La masonería no es un monolito, según nos explica el hermano Gioele: es más bien un universo poblado por progresistas y conservadores, libertarios y neoaristocráticos, oligarcas y democráticos, todos ellos involucrados en una eterna confrontación-lucha de la que nacieron los grandes desafíos de la modernidad, con sus sueños ilustrados de libertad, igualdad, fraternidad y democracia, pero también las pesadillas del nazifascismo en Europa y de las sucesivas dictaduras en América Latina o en Oriente Medio.
Pero, preguntaréis, ¿y los nombres? Evidentemente. Es lo primero que el lector buscará en este interminable océano de páginas. Y hay nombres. Y muchos. Muchísimos. Clamorosos. Tantos y tan clamorosos —de Barack Obama a François Hollande, de Angela Merkel a Vladimir Putin, de Giorgio Napolitano a Mario Draghi, solo por mencionar a unos pocos de entre los principales que aparecen en Masones— que la primera reacción inevitable será: no es posible. Lo desmentirán.
La masonería va siempre en la misma dirección, que es la del saber y el poder, sea material o espiritual».
Poder es una palabra que acude a menudo en sus respuestas. Y en Masones, a lo largo de páginas y páginas, enumera, implacablemente puntilloso, a los protagonistas de ese poder del que está hablando: Merkel, Schröder, Sarkozy, Hollande, Chirac, Mitterrand, Blair, Thatcher; casi todos los presidentes americanos, excepto Jimmy Carter, Richard Nixon y Ronald Reagan, que no eran masones sino simples paramasones; Deng Xiaoping, Vladímir Putin, y antes que él Gorbachov, Yeltsin, Stalin y Lenin. Y el sah de Persia Reza Pahlaví, Golda Meir y Moshé Dayán, el líder antiapartheid Nelson Mandela, Mahatma Gandhi, incluso un papa que acaba de ser hecho santo, Juan XXIII, Gianni Agnelli, Giorgio Napolitano, Francesco Cossiga, Massimo D’Alema…

Sin lugar a dudas. El auténtico poder es masón».
¿Hay algún líder mundial, en este momento, que no haya sido respaldado en su ascensión por la masonería? Quien no es masón, o no haya sido respaldado por los masones, ¿tiene alguna oportunidad de llegar al poder?
«No. No existe ninguna oportunidad para quien no sea personalmente francmasón o esté respaldado por los francmasones (es decir, que pertenezca a la categoría de los paramasones de derecho o de facto) de acceder a los puestos más ambicionados y decisivos».
¿Por qué?
«El mundo moderno y contemporáneo ha sido construido por la masonería, derrotando a las antiguas aristocracias eclesiásticas y de sangre. Y hoy sus miembros más eminentes controlan y gestionan su funcionamiento con fines beneméritos (democráticos, liberales, libertarios, laicos, igualitarios y filantrópicos) o execrables, como la constitución de nuevas oligarquías de espíritu y financieras supraordenadas respecto a la soberanía popular, que de hecho queda así vaciada de sustancia».

El Bilderberg Group y la Trilateral Commission, así como el Bohemian Club, la Fabian Society, la Pilgrims Society, la Round Table, el Royal Institute of International Affairs, el Council on Foreign Relations, la Mont Pelerin Society, el Group of Thirty, el Bruegel, el Gruppo Spinelli y demás, están todos controlados de manera férrea por las Ur-Lodges».
¿Es decir?
«Son asociaciones paramasónicas que cumplen funciones de naturaleza meramente auxiliar y subalterna respecto a las desiderata de las élites masónicas propiamente dichas».
Es decir, no toman ni una maldita decisión, si bien en las reuniones de la Trilateral o del Bilderberg participan opinion leaders de casi todo el mundo.
«Justamente. A pesar del aura luciferina y misteriosa que las rodea, en las reuniones oficiales de las sociedades paramasónicas no se discute y no se decide nada que sea realmente importante. Las sociedades como el Bilderberg y la Trilateral, a pesar de ser muy diferentes unas de otras en su estilo comunicativo.
La «Three Eyes», atención, no se ha limitado a generar ideología conservadora, oligárquica y neoaristocrática. Sino que para pasar de la teoría a los hechos, de lo global a lo local, ha contado con centenares de colaboradores, más o menos eminentes, en cada rincón del planeta.

La Ditchley Foundation fue fundada con gran determinación por el masón David Wills (1917-1999), ya por entonces un eminente socio del paramasónico RIIA (Royal Institute of International Affairs o Chatham House) y miembro de una familia de antiguas costumbres francmasonas: los Wills, una dinastía británica de ricos empresarios importadores de tabaco.
En cuanto al Bilderberg, detrás de su constitución hubo una sinergia entre masones de renombre internacional del calibre de Bernardo de Lippe-Biesterfeld, príncipe consorte de la reina de los Países Bajos Juliana, Henry John Heinz II, David Rockefeller y otros con un no menos importante peso mediático; todos ellos ya más o menos operativos en el ámbito profano (es decir, político, económico, mediático, ideológico-cultural, etcétera) gracias también a otras sociedades paramasónicas preexistentes (sobre todo la Pilgrims Society, el RIIA y el Council on Foreign Relations) y que en general habían sido cooptados como iniciados en determinadas y elitistas Ur-Lodges supranacionales.”

Después de la tragedia de la Primera Guerra Mundial, mientras el masón bolchevique Leon Trotski soñaba con una Europa comunista, el masón liberal-moderado Coudenhove-Kalergi encabezó un proyecto pionero de unificación europea.
En 1923 el cosmopolita Coudenhove-Kalergi publica su famoso escrito Pan-Europa13, manifiesto del movimiento político-cultural denominado Unión Paneuropea Internacional, fundado en 1922 y que en 1926 celebraría su primer congreso en Viena.
Sobre este movimiento él mismo escribirá, en términos de ecumenicidad, simbolismo y sincretismo espiritual típicamente masónicos. El proyecto de Kalergi reunía tanto a francmasones con una sincera visión radical-democrática y socializante como a masones de corte liberal y elitista. A partir de 1924, el masón Max Warburg financió generosamente al Movimiento Paneuropeo así como la publicación de la revista Paneuropa. Mientras tanto, el libro de 1923 —en cuyo frontispicio aparecía el símbolo del Movimiento, idéntico a otros varios emblemas de la tradición esotérica rosacruz— alcanzaba un gran éxito de público, con traducciones en múltiples lenguas.
Alrededor del Movimiento de Kalergi, a lo largo de los años, se concretaron las adhesiones de eminentes protagonistas de la política, de la diplomacia, del derecho, de la cultura y del mundo económico-financiero y científico de todo el área euroatlántica (el crédito acordado para el proyecto se incrementó ulteriormente por la constitución de un Comité de Cooperación americana de la Unión Paneuropea). Nos referimos sobre todo a masones influyentes como: Otón de Habsburgo, Hjalmar Schacht, Ludwig Nathaniel von Rothschild, Konrad Adenauer, Rainer Maria Rilke, Paul Valéry, Thomas Mann, Stefan Zweig, Carlo Sforza, Paul Löbe, Joseph Caillaux, Sigmund Freud, Albert Einstein, Alexandr Kérenski, Jean Monnet, Aristide Briand, John Maynard Keynes y otros de no menor importancia.

El Vaticano como tal, sobre todo por medio del por entonces monseñor Giovanni Battista Montini (arzobispo de Milán de 1954 a 1963 y cardenal desde 1958, Papa de 1963 a 1978 con el nombre de Pablo VI), desde 1937 sustituto de la Secretaría de Estado y supervisor de los servicios secretos vaticanos, y de Francis Joseph Spellman (arzobispo de Nueva York desde 1939 y cardenal desde 1946), de Maurice Schumann (periodista, ensayista y político francés, fundador y primer presidente del MRP, Mouvement Républicain Populaire, parlamentario y varias veces ministro), de Giacomo Rumor (abogado, presidente de la Cámara de Comercio de Vicenza, uno de los protagonistas de la recuperación económica del noreste italiano después de la Segunda Guerra Mundial, primo de Mariano Rumor, democristiano varias veces presidente del Consejo de Ministros) y de muchos otros personajes, solo a partir de 1942-1943 comenzó a interesarse directamente por la posibilidad de alguna modalidad de unificación política y/o económica de Europa.
Para llevar esto a cabo, el Vaticano tuvo que llegar a pactos (en una posición subalterna) con los círculos masónicos que desde hacía ya tiempo trabajaban en la elaboración de un proyecto para la unidad europea.
El cónclave cardenalicio de 1958 condujo así el 28 de octubre a la elección, y el 4 de noviembre a la coronación, al masón y rosacruz Angelo Giuseppe Roncalli (1881-1963, cardenal y patriarca de Venecia desde 1953) como 261.º obispo de Roma y Papa de la Iglesia católica.
El hermano Roncalli recibió su primera iniciación masónica en Estambul en 1940. En realidad, todavía en 1929, en sus epistolarios, el futuro papa masón expresa una concepción aparentemente temerosa y demonizadora de la francmasonería, plenamente conforme con el que era el espíritu antimasónico de muchos eclesiásticos de la época, exaltados por los efectos de los Pactos Lateranenses.
Fue importantísima la intervención del Papa en plena crisis de los misiles de Cuba de octubre de 1962. Aquel mes significó sin lugar a dudas un momento trascendental para la historia de la humanidad contemporánea y para el rol salvífico y pacificador que tuvo en aquella circunstancia el primer y único (al menos hasta ahora) pontífice masón de la tradición católica.
Como es sabido, en los días entre el 15 y el 28 de octubre, se concretó el peligro de que la «guerra fría» se pudiese transmutar en una «guerra caliente», con el consiguiente conflicto nuclear y la posibilidad de una destrucción inminente de la especie humana. El 14 de octubre de 1962, los famosos aviones americanos U2, durante un vuelo de reconocimiento, descubrieron nada menos que instalaciones de misiles nucleares soviéticas en Cuba, en donde estaba vigente desde 1959 el régimen de Fidel Castro, que se había vuelto filoruso solo en 1960 tras un primer periodo de relaciones cordiales con los Estados Unidos.

Era un proyecto muy ambicioso de armonía e inclusión social que fue categóricamente combatido por las oligarquías conservadoras estadounidenses, europeas y supranacionales, representadas en sus cúspides por los consorcios masónicos superelitistas que hemos mencionado ya varias veces. Entre ellas, además de la «Compass Star-Rose», la «Geburah», la «Edmund Burke», la «Joseph de Maistre» y la «Pan-Europa», hay que mencionar sin falta a la «Leviathan» (fundada en 1910 y refundada en 1918, de composición principalmente angloamericana, con intenciones liberales tanto de derechas como de izquierdas, que estuvo entre las máximas promotoras de la institución en 1920 del RIIA, Royal Institute of International Affairs, y en 1921 del CFR, Council on Foreign Relations, y que en 1965 sufrió un giro decisivo conservador y neoaristocrático) y a la «Three Architects» o «Three Eyes» (ya operativa —no oficialmente— desde principios de 1967, y fundada oficialmente a comienzos de 1968 para contrarrestar el rápido desenlace de la guerra en Vietnam; para determinar la elección del nuevo presidente de los Estados Unidos; para afrontar, infiltrar, desviar y contaminar la marea de instancias democráticas y antiautoritarias del movimiento cultural sesentayochista, activo desde el otoño de 1967, que daba continuidad a las anteriores movilizaciones de los años sesenta; para instaurar un nuevo rumbo oligárquico y tecnocrático en los gobiernos de Occidente y reforzar y controlar la evolución de ciertos regímenes extraoccidentales, que ya eran gestionados con métodos elitistas y autoritarios).
Entre los mártires de esta nueva ola de reacción antidemocrática, lamentablemente hubo dos personajes que, si hubiesen sobrevivido a los proyectos criminales para quitarlos de en medio, habrían sin duda podido intervenir de un modo más profundo en su época y en las décadas siguientes. Nos estamos refiriendo al masón Martin Luther King, iniciado en la Ur-Lodge «Hiram Rhodes Revels» en febrero de 1957, y al (aún) no masón Robert Kenendy, ambos asesinados en el fatídico año de 1968.
El protagonista de aquel primer desembarco lunar oficial del verano de 1969 fue el masón Neil Armstrong, afiliado ecuménicamente tanto a la «Three Eyes» (en 1968), como, anteriormente, a la misma oficina supranacional en la que trabajó el presidente Johnson, la «Janus». En efecto, todo el mundo latomístico fue invadido por un gran entusiasmo y orgullo por poder tocar con la mano, a través del trabajo de la NASA (National Aeronautics and Space Administration), la realización póstuma y definitiva del pensamiento de Giordano Bruno. Y no solo que, a nivel doctrinal, se demostrara la homogeneidad del espacio y de sus leyes físicas entre un planeta y otro, sino que, por fin, el hombre subía el primer escalón que le conduciría a explorar directamente infinitos mundos en infinitos espacios, como vaticinó el Nolano.

Las dictaduras latinoamericanas fascistoides representaron una edad de oro para los masones reaccionarios y neoaristocráticos de todo el mundo: un sueño casi totalmente cumplido en el continente centro y suramericano, pero que estaba todavía prohibido en las más consolidadas democracias occidentales; un sueño (o una pesadilla, según el punto de vista) que habrían querido extender, tal vez en formatos más soft, también a la mayor parte de los países euroatlánticos. Y precisamente según esta perspectiva es por lo que consideraron importante y estratégica la capitulación de Italia y la instauración de una dictadura de estilo griego o latinoamericano.
No todos los miembros de las Ur-Lodges oligárquicas aprobaron esta vía sanguinaria y extremista hacia una revolución conservadora y neoaristocrática que en cualquier caso todos deseaban, pero la mayor parte de ellos estuvo de acuerdo, o la toleró sin reacciones demasiado importantes (con alguna que otra loable excepción), como es referido exhaustivamente en varios archivos masónicos privados.
El caso de la dictadura chilena supuso un laboratorio muy especial, que sintetizó y condensó a lo largo de su desarrollo las experiencias similares de los regímenes autoritarios contiguos. Lo que no había tenido éxito en Italia en diciembre de 1969 y en diciembre de 1970.
El presidente de Chile, elegido en septiembre de 1970, y en el cargo a partir del noviembre siguiente, era el masón Salvador Allende, activo en la logia «Unión Fraternal» del Oriente de Valparaíso, hijo del masón Salvador Allende Castro y nieto de aquel Ramón Allende Padín Huelvo que fuera también Gran Maestro de la Gran Logia de Chile.
Allende, por lo demás, se había afiliado a la Ur-Lodge «Simón Bolívar», activa en reclutar por todo el mundo a las más eminentes personalidades progresistas que residían en o eran originarias de Latinoamérica. Al margen de algunas protestas recibidas desde los hermanos libertarios de la «Simón Bolívar» en relación con algunas propuestas de ley del todo discutibles sobre eugenética y tratamiento psiquiátrico de las presuntas desviaciones sexuales, fue muy apreciado.
Uno de los graves errores históricos de las Ur-Lodges «Simón Bolívar» y «Christopher Columbus» (que creían, equivocadamente, estar velando por mantener la democracia en Chile) fue que no actuaron con determinación y rapidez para persuadir a Allende de que modificara lo antes posible su estructura de gobierno, guiándolo hacia una mayor integración y complementariedad entre los sectores públicos y privados, en vez de perseverar en su posición de creciente semimonopolio estatal de las fuerzas de producción, y de mortificar la libertad de empresa. Otro error garrafal fue, bajo sugerencia del mismo Carlos Prats, el de afiliar (tanto en la «Bolívar» como en la «Columbus») al jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas chilenas, ese Augusto Pinochet a quien el propio Allende —considerándolo un hermano leal y un general fiel a la Constitución democrática— nombró en agosto de 1973 nuevo comandante en jefe de las tropas chilenas, sustituyendo a Prats.
Hubo un tercer y más catastrófico error por parte de las superlogias progresistas «Bolívar» y «Columbus», que habrían tenido que impedir hasta el final que Prats y sus amigos y colaboradores más importantes como Mario Sepúlveda y Guillermo Pickering —generales constitucionalistas y democráticos afiliados también a las dos oficinas en cuestión— entregaran sus dimisiones irrevocables en aquel agosto crucial de 1973.
A propósito del régimen de Pinochet —que duraría hasta 1988-1990— se ha sostenido a menudo que, a pesar de la grave y criminal violación de los derechos humanos más elementales, se habría en cualquier caso permitido un cierto desarrollo económico de la nación chilena, que estaba de rodillas a causa de las fallidas políticas de Allende y sus aliados. Ahora, aparte del hecho de que las políticas de Allende habrían podido ser corregidas sucesivamente, según una línea más liberal-socialista y menos estatal (en esto estaban trabajando, si bien con cierta lentitud, los hermanos de la «Simón Bolívar» y de la «Christopher Columbus»), es necesario también reconocer que los allendistas fueron en seguida obstaculizados y saboteados por toda una serie de acciones destinadas a poner de rodillas la economía chilena por medios impropios y subliminales. Sin omitir los errores del presidente socialista.

David Rockefeller y Giovanni Agnelli, con todo, tuvieron sus precauciones con el hermano de la «Three Eyes» Edgardo Sogno, procurando no pronunciar directamente su nombre en el informe sobre las actividades golpistas y limitándose a aconsejar que los altos oficiales que fueran sospechosos se retiraran o fueran transferidos a otros cargos. Fue Arthur Schlesinger Jr. quien se ocupó directamente de avisar a Andreotti y a Taviani de que era necesario darle una buena lección al embajador Sogno, y alertaron al tribunal de Turín con los nombres de Luciano Violante y Vincenzo Pochettino.
Como apunta Eugenio Scalfari, Andreotti se preocupó de cortar la retaguardia militar de la operación golpista; el conde piamontés ya se había resignado acerca de la posibilidad de ir más allá.
Con todo, el 27 de agosto de 1974, el golpista blanco, miembro de la «Three Eyes» y de la «P2», Edgardo Sogno, vio cómo registraban su casa. Fue incriminado y, el 5 de mayo de 1976, también fue arrestado y conducido a la prisión romana de Regina Coeli. Más tarde, fuertes presiones por parte de Rockefeller, Kissinger, Brzezinski y Agnelli no solo liberaron al embajador golpista sino que se vio libre de todo cargo.

Tuvieron lugar acontecimientos italianos, europeos e internacionales de gran importancia en los que, obviamente, representaron un papel fundamental y fundacional los protagonistas de las aristocracias masónicas mundiales.
Estos acontecimientos tienen que ver con las grandes crisis geopolíticas y energéticas de 1973, 1979 y 1980 (comienzo de la guerra entre Irak e Irán, que durará hasta 1988), y se enlazan con los incipientes proyectos de globalización político-económica mundial, elaborados desde 1975 y llevados a cabo en su primera fase en el periodo 1979-1991.
Uno de los mayores exponentes de la «Three Eyes», el masón Henry Kissinger, desde el 22 de septiembre de 1973 oficialmente secretario de Estado de los Estados Unidos, cargo que ya detentaba de facto desde 1969 (en calidad de consejero para la Seguridad Nacional, en detrimento del papel totalmente marginal que tuvo el secretario de Estado oficial, el masón William Rogers, a quien Nixon le quitó todo papel de relevancia respecto a la política exterior, confiándoselos al pupilo predilecto del poderosísimo y venerabilísimo David Rockefeller), tuvo un rol fundamental y ambiguo en la campaña militar que durante casi veinte días convulsionó Oriente Medio.
El masón Kissinger, durante esta breve guerra, indujo a los israelíes a emplear al máximo y de la mejor manera toda la letal eficacia de su aparato militar, colocándolos así en la circunstancia de ostentar ante el mundo el rango de superpotencia bélica, capaz de desbaratar rápidamente a las fuerzas sirias y egipcias, y aún más, de poder destruir totalmente al Tercer Ejército a las órdenes de El Cairo, que estaba bloqueado en zonas del desierto sin avituallamientos. Habría sido una victoria triunfal para Israel y una derrota abismal para Egipto. Pero el secretario de Estado de los Estados Unidos y Primer Vigilante de la Ur-Lodge «Three Eyes» (bajo el mandato del Venerable David Rockefeller) obligó a los israelíes a retirarse, convirtiéndose en un gran acreedor personal del régimen de Anwaral-Sadat.
En realidad, existe un flagrante y nunca antes explicado fil rouge que conecta de nuevo entre sí toda una serie de acontecimientos político-económico-militares de 1973 a 1980. Hubo hábiles y refinadísimas «manos de guante blanco» (que descansaban en el regazo de mandiles bellamente bordados) que determinaron una serie de hechos transnacionales según un calendario elaborado con precisión quirúrgica. Y en esta compleja intersección de estrategias internacionales retorcidas y luciferinas, al final de la década 1970-1980, al enfrentamiento clásico entre networks masónicos progresistas y los conservadores-reaccionarios (y, en medio, grupos independientes de connotación moderada, a veces aliados de unos, a veces de otros), se sumó, durante un breve aunque importante periodo, también una especie de guerra civil totalmente endógena de los ambientes latomísticos neoaristocráticos que, a lo largo de varios años, habían sido liderados por la superlogia «Three Eyes». Esta Ur-lodge, por lo menos durante cierto tiempo, vio bastante reducido su liderazgo mundial dentro de estos circuitos, ejercido sin solución de continuidad desde 1967-1968. Para decirlo mejor: la «Three Eyes» vio cómo triunfaban sus líneas programáticas político-económicas para Occidente, ya trazadas a partir de los primeros años setenta en reuniones de logia muy reservadas, para tranquilidad de los hermanos oligárquicos de otras logias supranacionales, líneas que fueron más tarde hechas explícitas de manera oficial y propagandística —a través de la paramasónica Trilateral Commission— con el manifiesto conocido como The Crisis of Democracy, expuesto en la asamblea plenaria Trilateral del 30-31 de mayo de 1975 en Kyoto.

Para entender mejor cómo estos acontecimientos de Oriente Medio (con recaídas energéticas y económicas a nivel mundial) se conectan con nuestra narración principal, volvamos a 1968.
En aquel año, como respuesta en primer lugar espiritual e ideológica a la constitución de la «Three Eyes» y al golpe de Estado autoritario en Grecia (1967), así como a los asesinatos de Martin Luther King y de Robert Francis Kennedy (1968) —pero también a la creciente marea filomaoísta y paracomunista de distinta connotación— el circuito de las Ur-Lodges progresistas comisionó al masón John Bordley Rawls (1921-2002, eminente filósofo y político, en aquel momento profesor de Harvard tras haber enseñado entre otros en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, francmasón afiliado a la «Thomas Paine» y a la «Newton-Keynes») la redacción de un documento politológico que pudiese suponer una especie de manifiesto masónico para una democracia libertaria, liberal y socialmente igualitaria.
En 1976 el Premio Nobel de Economía fue otorgado a Milton Friedman, otro francmasón de la neoaristocrática «Three Eyes». Entre 1973, 1976 y 1979 se dieron a imprenta los tres volúmenes de Law, Legislation and Liberty, otra obra hayekiana capital.
Con matices distintos pero convergentes, mediante una sabia manipulación del concepto mismo de liberalismo (aplicado en sentido burkeano y conservador), el texto de Nozick, el manifiesto trilateralista y las muchas publicaciones de Von Hayek y Friedman, planteaban la apología absoluta del Estado mínimo, una desvalorización e incluso una demonización de los poderes públicos en general, y de su posible función como reguladores o actores económicos.

No les hizo falta más a Rockefeller, Kissinger, McCloy, Brzezinski, De Rothschild, Huntington, Cummings, Powell Jr., H. Ford II, G. Ford, H. Luce III, Heath, Giscard d’Estaing, Kohnstamm, Mondale, Marcinkus, Desmarais Sr., Bechtel Jr., Yamamoto, Lee Kuan Yew, Bowie, Laird, Owen, Kiichi Miyazawa, Yasuhiro Nakasone, Lambsdorff, Turner, Colby, etcétera, para comprender la astuta conjura que se había consumado con las primarias tories en Reino Unido y las elecciones británicas respectivamente en 1975 y 1979, la Revolución iraní de 1979, y las elecciones americanas de 1980.
George H. W. Bush, neovicepresidente, intentó abiertamente (incluso demasiado y de manera bastante sospechosa, según algunos, y de forma del todo sincera según otros) mediar y aplacar los ánimos de los miembros más agresivos y resentidos de la «Three Eyes», pero no lo consiguió.
El primer y decisivo impulso para una pacificación general lo dio la pareja de masones británicos Margaret Thatcher y William Whitelaw. A la hermana Thatcher, por motivos de globalización económica neoliberal que ella y su entourage empezaban a proyectar para aplicar mucho más allá de las fronteras de Reino Unido, le convenía sin falta una pax masónica de gran alcance, por lo menos en el interior del perímetro de la francmasonería conservadora y neoaristocrática.
En cuanto al hermano Whitelaw, que ya era vicepremier de Thatcher desde 1979, ministro del Interior y Leader of the House of Lords, en tanto que miembro de la «Three Eyes» desde su fundación en 1967-1968 pero afiliado recientemente (1976) también a la «Edmund Burke» a la que pertenecía la «dama de hierro», era en verdad la persona adecuada para funcionar como embajador de paz entre las dos facciones conservadoras/oligárquicas en guerra entre sí.
Así, bajo la dirección de Thatcher y de Whitelaw, algunos jóvenes y prometedores francmasones/francmasonas de la «Leviathan», acompañados por otros más maduros e influyentes, se ocuparon de remendar los graves desgarrones inframasónicos del bando neoaristocrático.

La lógica del poder masónico supranacional, sobre todo la que se modula aristocráticamente, razona en términos de divide et impera y coincidentia oppositorum, y, desde luego, no según las directrices de ese pensamiento simplón con el que a menudo se pretende manipular a la opinión pública.
La reacción de algunos de los masones más fogosos de la «Three Eyes», que no estaban dispuestos a dejarse cocer a fuego lento por sus propios enemigos-amigos del mismo circuito latomístico oligárquico, no se hizo esperar. Exactamente trece días después del devastador registro contra su hombre Licio Gelli, algunos de los «hermanos de los tres ojos» pergeñaron el atentado contra Ronald Reagan del 30 marzo de 1981. Según lo que ya hemos explicado antes, no se trataba solo de vengar la acción anti-«P2» que había tenido lugar algunos días antes, sino de reaccionar a la que parecía ya una fuerza de confabulación reiterada, a lo largo de todo el periodo desde 1978 hasta comienzos de 1981.

El proyecto United Freemasons for Globalization/Masones unidos por la globalización, que había visto la luz entre finales de junio y comienzos de julio de 1981, significó un evidente salto de calidad para el tipo de ambiciones, premisas y acuerdos compromisorios de altísimo nivel que el propio documento establecía.
El desafío de la globalización —y de la creación de un Nuevo Orden mundial caracterizado por el libremercado en todas las latitudes— como un primer paso importante para conseguir la implantación, al mismo tiempo y/o posterior, de instituciones parlamentarias y plurales, de derechos universales políticos, civiles, sindicales, laborales, etcétera, en beneficio de todos y de cada uno, los masones democráticos-progresistas se pusieron de acuerdo con los hermanos neoaristocráticos en estos términos, trazando un plan para veinte años que contemplara las obligaciones comunes y la alianza unitaria, con la suspensión de toda disputa acerca de las directrices básicas.

Un acuerdo de doce puntos:
1. El compromiso de apoyar la acción reformadora de Deng Xiaoping y de sus aliados más cercanos y colaboradores en China, estableciendo una gradual pero inexorable apertura a la libre economía de mercado y al afianzamiento de las relaciones comerciales y diplomáticas con Occidente, favoreciendo por lo demás una colaboración estrecha entre la República Popular China y Japón.
2. Acelerar lo más posible la desestructuración y la liquidación de la URSS como tal. Objetivo por lograr empleando, en el extranjero, la guerra en Afganistán (iniciada en 1979) y al nuevo papa polaco, Karol Wojtyła, con una función propagandística y una actividad específicamente antisoviética.
3. Acelerar el proceso de integración económica y política de Europa, manteniendo con todo un método constitutivo para las nuevas instituciones comunitarias, que pivotaría en torno a la preeminencia de las estructuras económico-financieras sobre las políticas, de las tecnocráticas sobre las electivas y de aquellas cuya composición fuera diseñada por cada uno de los gobiernos nacionales.
4. Al mismo tiempo que la desestructuración y la liquidación tanto de la URSS como del Pacto de Varsovia, llevar a cabo la reunificación alemana y la reunión en una sola formación estatal de la República Federal Alemana y la República Democrática Alemana, así como exigían las Ur-Lodges supranacionales «Pan-Europa» (eminentemente neoaristócrata pero también con componentes minoritarios moderados y progresistas), «Atlantis-Aletheia» (moderada, con la presencia también de neoaristocráticos y democrático-progresistas), «Parsifal» (oligárquica), «Valhalla» (oligárquica) y «Der Ring» (oligárquica).
5. Propiciar, por medio de una intervención quirúrgica, sistemática y sin escrúpulos (con técnicas de descrédito que se debían arrojar contra posibles candidatos antagonistas y que fueran ajenos a los pactos masónicos acordados) desde dentro tanto del Partido Republicano como del Partido Democrático de los Estados Unidos.
6. Favorecer en Reino Unido, también mediante distintos sabotajes ya ejecutados (la escisión del Partido Social Demócrata del 26 marzo 1981) y por ejecutar en el seno del Partido Laborista (conservando el liderazgo de personajes de escaso atractivo electoral y carisma —Michael Foot, hasta 1983 y Neil Kinnock de 1983 a 1992, este último mantenido artificial y arteramente en el cargo a pesar de las tres derrotas electorales consecutivas, a la que se sumó la de 1992 contra John Major—
7. En Francia, el 10 de mayo de 1981 fue elegido presidente el masón progresista François Mitterrand, gracias a una arriesgada acción de la «Three Eyes», que, antes del atentado a Wojtyła del 13 de mayo y antes de la repacificación con las demás Ur-Lodges oligárquicas («White Eagle» in primis) en el mes de junio, estaba maniobrando a gran escala para lo que en breve se formalizaría como el proyecto United Freemasons for Globalization/Masones unidos por la globalización.
8. Llevar a término progresivamente, durante los años ochenta, la Operación Cóndor en América Latina, favoreciendo un retorno gradual a los regímenes democráticos y liberales de los distintos países involucrados. En especial, esforzarse en apoyar a los hermanos Tancredo Neves y José Sarney para retomar el rumbo democrático y plural en Brasil, tras años de regímenes iliberales que se inauguraron con el golpe de Estado militar de 1964. Al mismo tiempo, crear las condiciones internas y externas para librarse de la dictadura argentina, elevando a la presidencia de una renovada república democrática al masón Raúl Ricardo Alfonsín.
9.El desmantelamiento progresivo del apartheid en la República Sudafricana, legitimar al Congreso Nacional Africano y excarcelar a su líder Nelson Mandela (1918-2013, masón afiliado a la «Arjuna-Phoenix» —la Ur-Lodge que fundó Gandhi en 1904— y también a la «Hiram Rhodes Revels» y a la «Thomas Paine»), si bien estos objetivos se revelaron especialmente lentos y laboriosos a causa de las resistencias y de las ambigüedades de la francmasona conservadora Margaret Thatcher.
10.Solución del conflicto palestino-israelí mediante la progresiva implicación de los exponentes moderados de Fatah (entidad política y paramilitar palestina, normalmente llamada también Al-Fatah) y de la OLP, Organización para la Liberación de Palestina, en los círculos masónicos supranacionales. También el cumplimiento y la concreción de estos objetivos fueron muy lentos a causa de varios factores, de los que hablaremos por encima más abajo y que analizaremos de forma más minuciosa en otro lugar.
11.Esfuerzos en distintos compromisos de tipo político, económico, financiero, diplomático, militar, etcétera, a lo largo de los años noventa —coherentes con y que completan a los que acabamos de enumerar— que tienen que ver con distintas áreas continentales, nacionales y regionales del mundo.
12.Para Italia: desmantelar por completo las llamadas Brigadas Rojas y otras células terroristas menores. Pacificación social e ideológica del enfrentamiento político parlamentario y extraparlamentario. Desmantelamiento de la logia «P2», apéndice subalterno de la «Three Eyes» —con el consiguiente abandono a su suerte de Licio Gelli y de otros masones de la «P2» implicados en el escándalo—, y alentar la confianza en un nuevo rumbo masónico, puesta en las figuras de los hermanos Armando Corona, Giovanni Spadolini, Francesco Cossiga, Beniamino Andreatta, Carlo Azeglio Ciampi, Giorgio Napolitano y otros.

La nueva pax masónica que subyace en el muy ambicioso proyecto de United Freemasons for Globalization/Masones unidos por la globalización, sumariamente articulado en los 12 puntos que hemos enumerado, en lugar de favorecer también una salvación in extremis para Gelli y la «P2» decretó su definitivo De profundis.
El Venerable aretino comprenderá, a lo largo del periodo estival y comienzos del otoño de 1981, que ya no puede contar con protección desde las altísimas instancias masónicas (supranacionales) que le habían acompañado en su formidable ascenso en la escena italiana, a pesar de soportar poco y mal las ambiciones extraitalianas del excamisa negra.
El 10 de diciembre de 1981, el Parlamento italiano delibera la forzada desconexión de la logia «P2» de la obediencia al Gran Oriente de Italia de Palazzo Giustiniani, en tanto que asociación secreta, mientras que un mes y medio después, profundizando y extendiendo lo que reza el artículo 18 de la Constitución italiana sobre la prohibición de las asociaciones secretas, se promulga la ley n. 17 del 25 de enero de 1982.

Hay un eminente masón neoaristocrático que ya fue uno de los principales protagonistas de las lamentables y neoliberales-hayekianas «privatizaciones a la italiana» que se proyectaron y se llevaron a cabo entre 1991 y 2001: Mario Draghi, que no por casualidad estaba afiliado tanto a la «Three Eyes» como a la «Compass Star-Rose», a la «Edmund Burke», a la «Der Ring» y a la «Pan-Europa». El mismo Mario Draghi que precisamente a propósito de la desestructuración del Welfare State europeo (y en realidad de toda la disposición económico-social del Viejo continente), durante los primeros meses de 2012 propuso las siguientes ideas:
Europa se encamina hacia una recesión, y Mario Draghi está contento: ve «buenas señales», Dios lo bendiga. ¿Se ha vuelto loco? Muy al contrario: se limita a constatar que el inaudito plan de secuestro de la soberanía nacional en los países europeos en beneficio de los poderosísimos lobbys financieros de Bruselas avanza a marchas forzadas. Primer movimiento: dar oxígeno a los bancos pero no a las empresas, para debilitar a Europa del Sur. Segundo: impedir a los Estados Unidos, a través del «Fiscal Compact», que gaste en déficit para sus propios ciudadanos, para reimpulsar así el empleo. Objetivo final, textualmente: «Reformas estructurales para liberalizar el sector de los bienes y los servicios y hacer que el mercado de trabajo sea más flexible». La única solución parecería ser, entonces, la privatización de los bienes comunes: los mismos que los italianos han intentado defender con los referéndums de junio pasado.
Masones en España y Portugal
Francisco Pinto Balsemão («Atlantis-Aletheia» y «Rosa-Stella Ventorum»), José Manuel Durão Barroso («Pan-Europa» y «Parsifal»), Pedro Passos Coelho («Three Eyes», «Edmund Burke» y «White Eagle»), Jaime Caruana («Leviathan» y «White Eagle»), Emilio Botín («Pan-Europa»), Ana Patricia Botín («Pan-Europa» y «Edmund Burke»), Mariano Rajoy («Valhalla» y «Parsifal»), Juan Luis Cebrián («Rosa-Stella Ventorum» y «Leviathan»), Javier Solana («Rosa-Stella Ventorum»), Guillermo de la Dehesa («Edmund Burke» y «White Eagle»).”

En conversaciones con Frater Kronos:
Para entender lo que ocurrió el 11 de septiembre de 2001 es necesario comenzar con las elecciones en los Estados Unidos de 1992. El comité de los 14 masones que contemplaba el pacto United Freemasons for Globalization escogió como presidente para 1993 a un relativamente joven paramasón democrat que había pasado por el DeMolay y por otras organizaciones que eran contiguas a nuestros círculos60: hablo de Bill, desde luego. Y decidimos que, para favorecer su elección, George no debía volverse a presentar, debilitando así al frente republicano.
-Bush Sr. se volvió a presentar, y de qué manera…
En efecto, y aquel fue el inicio del problema. Obviamente, conseguimos que ganara Clinton, pero a George le afectó mucho. Se agrió y se envenenó. Y los Cheney, Rumsfeld y compañía estaban aún más furiosos que él. Y avivaban el fuego. En cualquier caso, si en 1992 Bill recibió la iniciación ritual en la «Compass Star-Rose», considerado un miembro de la parte moderadamente progresista, en 1996, además que en la Ur-Lodge «Janus», se le ofreció y luego se le concedió el ingreso también en la «Three Eyes».
1996 fue el año en el que Bill Clinton se afilió a la «Three Eyes» y George perdió los estribos y el dominio de sí mismo, enfadándose aún más que en 1992-1993, porque entendió esa afiliación como el truncamiento definitivo de sus aspiraciones de volverse a presentar eventualmente a las primarias del Partido Republicano de aquel mismo año, con el objetivo puesto en las elecciones presidenciales de otoño. Y fue también el truncamiento absoluto de la hipótesis, temeraria pero no imposible sobre el papel, de presentar como candidato a su hijo George Jr., que desde enero de 1995 era gobernador de Texas. Así, El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial supuso el primer manifiesto ideológico de un venidero y letal proyecto masónico para el siglo XXI. Un manifiesto alrededor del cual, gracias al impulso de George Bush Sr., Jeb Bush, Samuel Huntington, Donald Kagan, Robert Kagan, Douglas Feith, Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Irving Kristol, William Kristol, Dan Quayle, Paul Wolfowitz, Richard Perle, Karl Rove, Michael Ledeen, Bill Bennett y, con el concurso de otros hermanos estadounidenses, europeos y de Oriente Medio, se reunió el primer núcleo informal de la Ur-Lodge que se estaba constituyendo la «Hathor Pentalpha». El segundo paso fue la constitución del think tank paramasónico PNAC, Project for the New American Century, a finales de la primavera de 1997.
Frater Kronos, pensando en los lectores, me gustaría leer en su traducción italiana el documento Statement of Principles del PNAC, hecho público a primeros de junio de 1997.
Nuestro objetivo es recordarles a los americanos estas enseñanzas, y esbozar algunas conclusiones útiles para el presente. Como por ejemplo:
• tenemos que ampliar nuestro aparato de defensa invirtiendo cifras adecuadas, si queremos lograr que se cumplan nuestras responsabilidades globales de hoy y modernizar nuestras fuerzas armadas con la mirada puesta en el mañana;
• tenemos que reforzar las relaciones con los aliados democráticos y desafiar a los regímenes hostiles hacia nuestros intereses y valores;
• tenemos que impulsar la causa de la libertad política y económica en el extranjero;
• tenemos que aceptar la responsabilidad de América —única e insustituible en su papel— para preservar y extender un orden internacional favorable a nuestra seguridad, nuestra prosperidad y nuestros principios.
Esta política reaganiana de fuerza militar y pulcritud moral podría no parecer tan atractiva en nuestros días. Pero es necesaria, si los Estados Unidos quieren construir, sobre los éxitos del siglo pasado, la promoción de nuestra seguridad y de nuestra grandeza en el siglo que viene…

Creo importante confirmar que la «Hathor Pentalpha» nació como una «esquirla frenética» en el ámbito del milieu francmasón oligárquico. Nosotros no estábamos de acuerdo con que se constituyera, pues ponía en entredicho a la triarquía «Edmund Burke»-«Three Eyes»-«White Eagle», y aún menos con sus proyectos absurdos, que, protegidos tras la pantalla de un arrogante think tank paramasónico como era el PNAC, simulaban defender y estimular los intereses estadounidenses, cuando sus objetivos eran bien distintos.
-Cometisteis el error de infravalorar la rabia y el deseo de revancha del clan latomístico de los Bush, la desaforada ambición de intelectuales masones como Kagan y Samuel Huntington y la capacidad de iniciativa de serpientes venenosas con mandil como Irving y William Kristol, Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz y otros… Gente que, con la llegada al poder de Bill Clinton, se había sentido expulsada de la sala de control.
Me voy a detener en el asunto de quién fue y cómo se concibió a la perfección el 11 de septiembre. La cuestión merece que nos detengamos en un análisis minucioso y con todo rigor. Supongo que se lo podremos ofrecer a la opinión pública en las próximas entregas de este trabajo editorial a gran escala. No obstante, puedo anticiparles a los lectores que Osama bin Laden era originariamente un masón afiliado a la «Three Eyes»…
-¿«Era»? ¿Quieres decir que Bin Laden está efectivamente muerto?
Su muerte se ha declarado oficialmente. Por el momento atengámonos a esa versión.
-¿Qué opinas de los dos Bush, George H. W. y George W., a nivel personal?
El padre fue un masón auténtico y un gran hermano. Un individuo refinado, inteligente y leal, antes de que se volviera loco a partir de 1992. Durante muchos años colaboramos de maravilla en muchísimos frentes. Luego se dejó trastornar por el resentimiento y el egocentrismo, si bien en los últimos años nos hemos reconciliado. Del hijo, George Jr., no estoy diciendo que sea un cretino, pero está claro que nunca ha sido un águila. Era el hombre mediocre apropiado, en el momento y en el lugar adecuados, para defender los intereses de gente como Dick y Lynne Cheney, John C. Bogle, Don Rumsfeld, Riley P. Bechtel, David J. Lesar, los Kristol padre e hijo, John Bolton…
George W. era el mejor personaje a disposición para servir de pantalla y como portavoz de las ambiciones feroces y sin sentido de la «Hathor Pentalpha». La familia Bush también había ganado un montón de dinero de 2003 en adelante, y para George Sr., además del orgullo de ver a su hijo en el cargo durante dos mandatos presidenciales, todo esto supuso un resarcimiento cuantioso para sus ambiciones, frustradas en 1992, cuando preferimos a Clinton. La compensación fue tan satisfactoria que, al final, se permitió incluso el lujo de estrechar relaciones amistosas con Bill, a lo largo de los años 2000.
Nosotros, en las presidenciales de 2000 apoyamos al hermano Al Gore. Pero la cosa acabó como sabéis, con Jeb Bush, que, como gobernador de Florida, favoreció de forma decisiva en el conteo de los votos a su hermano George W. Así, con Bush Jr. en la Casa Blanca, el nuevo siglo americano y mundial se inauguaraba bajo el signo de una Ur-Lodge herética e incontrolable también para nosotros, miembros de la vieja guardia masónica neoaristocrática. Y, tras el
11 de septiembre de 2001, la «Hathor Pentalpha» tenía ya aquel gran suceso fundacional, parecido a la catástrofe de Pearl Harbor…, que le permitiría dar comienzo a muchos años de hegemonía agresiva y brutal.

Como ya había ocurrido en el pasado con la creación de la «White Eagle» como respuesta al poder excesivo de la «Three Eyes», es que la configuración de la «Hathor Pentalpha» fue producto del descontento y de las ambiciones de todos aquellos que, dentro de sus respectivas Ur-Lodges, se sentían decepcionados, amargados, no lo bastante valorados y gratificados en el interregno de la triarquía «Edmund Burke»-«Three Eyes»-«White Eagle» y a lo largo de ese proyecto para veinte años que fue Masones unidos por la globalización. Pero también es verdad que, en su conjunto, la «Geburah», en los años de 2001 a 2006, fue la mejor pareja del dominio sanguinario que ejercieron los hermanos de la «Hathor».
Es muy cierto que la «Hathor Pentalpha» utilizaba al PNAC a modo de una pantalla deformante y embustera. Y es asimismo verdad que el liderazgo de esta Ur-Lodge ya no era americana, más de lo que podía ser medioriental o europea. Si me permitís, yo os voy a dar algún nombre de algún afiliado de peso, desde ahora mismo, en respuesta a la reflexión de Frater K y de otros aquí. A la «Hathor», en 2000, se afiliaron el sultán de Omán Qabus bin Said Al Said con varios notables omaníes, el emir de Bahrein Hamad bin Isa Al Jalifa y algunos de sus más íntimos parientes y/o colaboradores, los príncipes saudíes de la dinastía de Arabia Abdalá bin Abdelaziz Al-Saud, Salmán bin Abdulaziz Al-Saud, Muqrin bin Abdulaziz Al-Saud, Faisal bin Khalid, Nawwaf bin Abdulaziz Al-Saud, Mutaib bin Abdulaziz Al-Saud, Muhammad bin Naif bin Abdulaziz Al-Saud, los iraníes Alí Akbar Hashemí Rafsanyaní, Mohammad Momen, Gholam-Hossein Mohseni-Eje’i, Heydar Moslehi, Mahmud Alaví, Valiollah Seif, el emir de Qatar Hamad bin Jalifa Al Thani, los israelíes Ariel Sharón, David Klein, Stanley Fischer, Moshé Yalón…

El aspecto más sobresaliente de la masonería: superar las diferencias y los malentendidos religiosos. El problema es cuando en privado se está de acuerdo, pero en público se desencadenan conflictos religiosos, políticos y militares instrumentalmente destinados a conservar y acrecentar su poder sectario… O a manipular a las masas, distrayéndolas de que puedan reivindicar sus derechos con contundencia.

A la lista de los adheridos a la «Hathor» en Oriente Medio, sumémosle algún nombre europeo. Tony Blair ya ha sido mencionado. Pero es útil recordar también las afiliaciones de, entre otros, Jan Peter Balkenende, José María Aznar, Aleksander Kwásniewski, Nicolas Sarkozy, Marcello Pera, Antonio Martino, el turco Erdoğan, a quien podemos considerar como a medio camino entre Oriente Medio y el Viejo Continente. Como inciso, el masón anómalo Erdoğan quiso ser iniciado entre los «hijos de la viuda» de la «Hathor», precisamente para tener más perspectiva en el ámbito interno respecto a sus adversarios político-militares, tradicionalmente conectados con la «Edmund Burke», la «Leviathan» y los circuitos de la latomía ordinaria angloamericana. Llamo la atención, además, sobre el hecho de que en 2003, el hermano George W. Bush, en el cargo como presidente de los Estados Unidos y con un poder de influencia máximo, quiso afiliar a la «Hathor Pentalpha» al amigo Silvio Berlusconi, así como el hermano Vladímir Putin querría haberlo admitido en la «Golden Eurasia» más o menos por las mismas fechas, aunque después también. A causa de la oposición y del voto en contra de algunos eminentes miembros de las dos Ur-Lodges, Berlusconi nunca fue admitido, pero siempre se le consideró como a un masón con relaciones externas privilegiadas con algunos de los hermanos de estas dos superlogias.

Bin Laden, tanto entre 1979 y 1988, como desde 1988 hasta principios de los noventa, cuando se fundó e implementó en concierto con nosotros la estructura llamada Al Qaeda, estuvo al servicio primero de las estrategias de la «Three Eyes» y luego de la triarquía que esta formó con la «Edmund Burke» y la «White Eagle». Es decir, primero se prestó a la lucha armada en Afganistán, en misión antisoviética. Luego se convirtió en el protagonista de una representación simbólica medida con esmero, en la que su terrorismo islámico integrista desempeñaba a nivel internacional la misma función de desestabilización/estabilización que en los años setenta y ochenta habían encarnado los terrorismos rojos y negros de ámbito nacional. A partir de 1996, y más tarde de forma cada vez más estructurada desde los años 2000-
2001 en adelante, Osama bin Laden y Al Qaeda fueron sustraídos a nuestro control y captados por las nuevas Ur-Lodges hegemónicas, la «Hathor Pentalpha» y la «Geburah», para que cumplieran una nueva función. Una puesta en escena que necesita de la figura mitológica y escurridiza del enemigo público número uno, y de su virtualmente ubícuo potencial terrorista, para poner en marcha un Nuevo Orden mundial en el que la seguridad colectiva interior se anteponga a las libertades civiles tradicionales y a los controles democráticos cotidianos… Pero se trató de una narración mitopoyética sostenida por mentiras descaradas que se arrojaron a la opinión pública con burda altanería, y que fueron finalmente desenmascaradas con gran perjuicio para la imagen de los gobiernos de, en primer lugar, Estados Unidos y Gran Bretaña. Mentiras como la de las armas de destrucción masiva que poseía Saddam Husein: una historia al servicio de fructíferas operaciones económico-militares de corta duración y del interés de unos pocos, pero trágicamente autolesivas en su conjunto, y que supusieron un dramático descenso del consenso mundial hacia América y el mundo occidental. Las guerras y las reconstrucciones millonarias que se realizaron ávidamente en Irak y Afganistán, donde ahora reina el caos, dilapidaron el consenso y el prestigio que los Estados Unidos habían conquistado en el mundo tras la caída de la URSS.
Por un lado los fracasos en la gestión postbélica en Irak y Afganistán, y por otro, la derrota de los republicanos en las elecciones de midterm de 2006, decretaron el principio del fin de esta primera temporada imperial que personificaron la «Hathor Pentalpha», la «Geburah» y la «Amun».

La hegemonía de la «Hathor Pentalpha», de corte burdamente militar, se esfumó en 2006, y puesto que los masones progresistas se han resignado a jugar defensivamente desde hace ya treinta años, nosotros hemos ido al ataque de nuevo, a tiro hecho. Y por «nosotros» me refiero a una nueva hornada de Ur-Lodges neoaristocráticas dominantes formada por la «Three Eyes», la «Pan-Europa», la «Compass Star-Rose» —esta última siempre está dispuesta a jugar en todos los frentes, con gran pragmatismo—, la «Edmund Burke», la «Babel Tower», la «Der Ring» y la «Tao Lodge».
Queremos construir nuestro Project for the New European Century, un PNEC en el que Europa podrá ser transformada según el prototipo de un nuevo feudalismo postmoderno, gobernado por una nobleza masónica sin linaje de sangre, pero rica en blasones iniciático-espirituales y con talento alquímico-financiero. Un prototipo que fácilmente podremos exportar más tarde a cualquier parte, de Occidente a Oriente, del Sur al Norte, como diría Frater Jahoel, que gusta de estas expresiones técnicas de la tradición latomística, y lo haremos aprovechando también el modelo oligárquico chino, que es parecido, y en el que la penetración masónica de corte elitista y antidemocrático en el Partido Comunista es ya un hecho comprobado y consolidado.
-¿En qué consistiría ese plan?
FR: Sapin sostiene que pretende continuar saneando las cuentas públicas, pero al mismo tiempo dice que no va a aceptar más el paradigma de la austeridad. Razón por la que recuerda que, para el año próximo, dejará que el déficit relativo al PIB sea del 4 y algo por ciento, y que solo en 2017 descenderá por debajo del infame umbral del 3% y que el equilibrio presupuestario no se conseguirá antes de 2019. En passant, casi con sordina, añade que se prevén recortes en el gasto público, a lo largo de los próximos dos años, de alrededor de cincuenta mil millones de euros. Pero si recortar cincuenta mil millones en el gasto público en época de recesión no es política de austeridad autodestructiva, entonces ¿qué es? Es un jueguecito de comunicaciones engañosas que nos resulta evidente a nosotros, expertos en la materia: para tapar las auténticas decisiones austeras, lágrimas y sangre, se inventa y se enfatiza una lucha ficticia contra la austeridad en lo referente al déficit.
¡Todo falso! Como las actuaciones de Mario Draghi, presidente del BCE, y de Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, que durante el día fingen que se pelean contra las supuestas actividades monetarias «expansivas y acomodaticias» de Draghi, y por la noche se reúnen en la espléndida sede en Frankfurt de la Ur-Lodge «Der Ring», poniéndose maravillosamente de acuerdo acerca de las operaciones de engaño comunes en detrimento de los medios, de la opinión pública y del interés colectivo de los pueblos europeos. Como inciso, diré que la rebaja del coste del dinero al mínimo que obraron Draghi y el BCE favoreció y puede solo favorecer a los bancos y a las grandes entidades financieras, que, sin el más mínimo esfuerzo, obtienen grandes cantidades de liquidez que, o las invierten para comprar activos estratégicos de países con dificultades a causa de la crisis económica real, o bien se lucran sobre las ganancias de los bonos del Tesoro de países cada vez más asfixiados.

En una impresionante coincidencia simbólica y temporal, en el mismo mes de abril de 2013 en el que Al Qaeda Irak cambiaba su nombre por el de ISIS/ISIL, el histórico abanderado y el máximo espantapájaros político de la «Hathor Pentalpha», es decir, el dos veces presidente de los Estados Unidos, el hermano George Bush Jr., impulsa la carrera para la Casa Blanca para 2016 del hermano de sangre y de logia Jeb. El hermano «pentalphiano» Jeb Bush en la cúpula de la administración americana para dirigir por fin un «choque de civilizaciones» creíble contra un ISIS/ISIL que encarna, mucho mejor que Al Qaeda y que otras marcas terroristas falsas y creadas masónicamente in vitro, el peligro de un integrismo radical y horrible, mortalmente contrario a los valores de la civilización occidental.
Para los intérpretes más sofisticados del milieu esotérico-astrológico, llamo la atención sobre el hecho de que el día de la instauración oficial del supuesto Califato del masón contrainiciado Abu Bakr al-Baghdadi, el 29 de junio de 2014, la luna transitaba en una posición especial entre Cáncer y Leo, significativamente unida a Júpiter al final de Cáncer. Y, por fin, cómo no fijarse en el modo en que al-Baghdadi se presentó ante el público por primera vez el 5 de julio, que encerraba un homenaje al símbolo principal que abunda en los templos de la «Hathor Pentalpha» de todo el mundo así como en los de la «Geburah» y de la «Der Ring»: un gran ojo sin párpados, envuelto en llamas, rodeado por un ouróboros y colocado en el centro de un pentagrama, que es un arquetipo fijado para el número cinco. Todo ello circunscrito por un triángulo también serpentiforme. El número cinco, anagogía final de unos supuestos fundamentalistas islámicos que en realidad pertenecen al integrismo masónico más peligroso, sanguinario y contrainiciático. Canallas hipócritas y mezquinos, que reclutan por todo el mundo a pobres idiotas, atraídos por las fijaciones antimodernas y antioccidentales.

It is a book for amateurs to discover the hidden truth of history, reader you must know the italian author is controversial, this book offers an overview of the events of the twentieth century very revealing and surprising … I think it is a must read for those who want to be well informed, the optics is interesting but the content less than what could be expected at times however its interest is always valid.

Berlusconi and the Masonic initiation, as Brother Gioele reminds Brother Silvio, once it has been conferred, is indelible: “Indelible as all sacerdotal and mystical ordination”.
Thus, the GOD speaks of a Berlusconi very different from that to which we are accustomed: an attentive devotee of astrology, a scholar of Egyptian esotericism, someone who elaborates refined designs in esoteric-Masonic code for his gardens in Sardinia and for his funeral mausoleum in Arcore, someone who frequents the international masonic milieu and with close ties, cultivated since the years 1992-1993, in the more conservative Anglo-American laomatics environments. And there is more. Brother Silvio is the founder and the Venerable Master of a personal and personal lodge, the “Lodge of the Dragon”, whose rites are not unrelated to the bunga bunga that so loudly upset the media of the whole world during those days.
Freemasonry is not a monolith, as Brother Gioele explains: it is rather a universe populated by progressives and conservatives, libertarians and neo-aristocrats, oligarchs and democrats, all of them involved in an eternal confrontation-struggle from which the great challenges of modernity, with its enlightened dreams of freedom, equality, fraternity and democracy, but also the nightmares of nazifascism in Europe and successive dictatorships in Latin America or the Middle East.
But, you will ask, and the names? Evidently. It is the first thing that the reader will look for in this endless ocean of pages. And there are names. And more. Very many. Clamorous So many and so clamorous – from Barack Obama to François Hollande, from Angela Merkel to Vladimir Putin, from Giorgio Napolitano to Mario Draghi, just to mention a few of the main ones that appear in Masons – that the first inevitable reaction will be: it is not possible. They will deny it.
Freemasonry always goes in the same direction, which is the knowledge and power, whether material or spiritual.
Power is a word that often comes in your answers. And in Masons, throughout pages and pages, he enumerates, implacably punctilious, the protagonists of that power he is talking about: Merkel, Schröder, Sarkozy, Hollande, Chirac, Mitterrand, Blair, Thatcher; almost all American presidents, except Jimmy Carter, Richard Nixon and Ronald Reagan, who were not Freemasons but simple paramasons; Deng Xiaoping, Vladimir Putin, and before him Gorbachev, Yeltsin, Stalin and Lenin. And the sah of Persia Reza Pahlavi, Golda Meir and Moshe Dayan, the anti-apartheid leader Nelson Mandela, Mahatma Gandhi, even a pope who has just become a saint, John XXIII, Gianni Agnelli, Giorgio Napolitano, Francesco Cossiga, Massimo D’Alema …

Without a doubt. The real power is Mason ».
Is there a world leader, at this time, who has not been supported in his ascension by Freemasonry? Who is not a Freemason, or has not been supported by Freemasons, do they have any chance of coming to power?
“Do not. There is no opportunity for anyone who is not personally freemason or is supported by Freemasons (that is, belonging to the category of paramasons of right or de facto) to access the most ambitious and decisive positions ».
Why?
“The modern and contemporary world has been built by Freemasonry, defeating the old ecclesiastical and blood aristocracies. And today its most eminent members control and manage its operation with meritorious ends (democratic, liberal, libertarian, secular, egalitarian and philanthropic) or execrable, as the constitution of new oligarchies of spirit and financial supraordinated with respect to popular sovereignty, which in fact it is thus emptied of substance».

The Bilderberg Group and the Trilateral Commission, as well as the Bohemian Club, the Fabian Society, the Pilgrims Society, the Round Table, the Royal Institute of International Affairs, the Council on Foreign Relations, the Mont Pelerin Society, the Group of Thirty, the Bruegel, the Gruppo Spinelli and others are all tightly controlled by the Ur-Lodges. ”
That is to say?
“They are paramasónicas associations that fulfill functions of purely auxiliary and subaltern nature with respect to the desiderata of the masonic elites properly said”.
That is to say, they do not take a damn decision, although in the meetings of the Trilateral or the Bilderberg they participate opinion leaders from almost the whole world.
“Justly. In spite of the luciferian and mysterious aura that surrounds them, at the official meetings of the paramasónicas societies it is not discussed and nothing that is really important is decided. Societies such as the Bilderberg and the Trilateral, despite being very different from each other in their communicative style.
The “Three Eyes”, attention, has not been limited to generating conservative ideology, oligarchic and neoaristocratic. But to move from theory to facts, from the global to the local, has counted with hundreds of collaborators, more or less eminent, in every corner of the planet.

The Ditchley Foundation was founded with great determination by the freemason David Wills (1917-1999), already at that time an eminent partner of the RIIA paramasonic (Royal Institute of International Affairs or Chatham House) and member of a family of old Freemason customs: the Wills , a British dynasty of rich tobacco importers.
As for the Bilderberg, behind its constitution there was a synergy between internationally renowned masons of the caliber of Bernardo de Lippe-Biesterfeld, Prince Consort of the Queen of the Netherlands Juliana, Henry John Heinz II, David Rockefeller and others with no less important media weight; all of them already more or less operative in the profane sphere (that is, political, economic, media, ideological-cultural, etc.) also thanks to other pre-existing paramasonic societies (especially the Pilgrims Society, the RIIA and the Council on Foreign Relations) and that in general they had been co-opted as initiates into certain and elitist supranational Ur-Lodges. ”

After the tragedy of the First World War, while the Bolshevik Mason Leon Trotski dreamed of a communist Europe, the liberal-moderate freemason Coudenhove-Kalergi led a pioneering project of European unification.
In 1923 the cosmopolitan Coudenhove-Kalergi published his famous Pan-Europa writings13, a manifesto of the political-cultural movement called the International Pan-European Union, founded in 1922 and which in 1926 would hold its first congress in Vienna.
On this movement he himself will write, in terms of ecumenicity, symbolism and typically Masonic spiritual syncretism. Kalergi’s project brought together freemasons with a sincere radical-democratic and socializing vision as well as liberal and elitist freemasons. From 1924, Mason Max Warburg generously financed the Pan-European Movement as well as the publication of Paneuropa magazine. Meanwhile, the book of 1923 – in whose frontispiece appeared the symbol of the Movement, identical to several other emblems of the Rosicrucian esoteric tradition – achieved a great public success, with translations in multiple languages.
Around the Kalergi Movement, over the years, the adhesions of eminent protagonists of politics, diplomacy, law, culture and the economic-financial and scientific world of the entire Euro-Atlantic area (credit agreed for the project was further increased by the establishment of an American Cooperation Committee of the Pan-European Union). We refer above all to influential masons such as Otto of Hapsburg, Hjalmar Schacht, Ludwig Nathaniel von Rothschild, Konrad Adenauer, Rainer Maria Rilke, Paul Valery, Thomas Mann, Stefan Zweig, Carlo Sforza, Paul Löbe, Joseph Caillaux, Sigmund Freud, Albert Einstein, Alexandr Kérenski, Jean Monnet, Aristide Briand, John Maynard Keynes and others of no less importance.

The Vatican as such, especially through the then Monsignor Giovanni Battista Montini (archbishop of Milan from 1954 to 1963 and cardinal from 1958, Pope from 1963 to 1978 with the name of Paul VI), since 1937 substitute for the Secretary of State and supervisor of the Vatican secret services, and Francis Joseph Spellman (archbishop of New York since 1939 and cardinal since 1946), Maurice Schumann (journalist, essayist and French politician, founder and first president of the MRP, Mouvement Républicain Populaire, parliamentarian and several times minister), by Giacomo Rumor (lawyer, president of the Chamber of Commerce of Vicenza, one of the protagonists of the economic recovery of the Italian northeast after the Second World War, cousin of Mariano Rumor, Christian Democrat several times president of the Council of Ministers) and many other characters, only from 1942-1943 began to be directly interested in the possibility of some form of unification pol tica and / or economic in Europe.
To carry this out, the Vatican had to reach agreements (in a subordinate position) with the Masonic circles that had been working for a long time on the elaboration of a project for European unity.
The 1958 cardinal conclave thus led on October 28 to the election, and on November 4 to the coronation, to the Mason and Rosicrucian Angelo Giuseppe Roncalli (1881-1963, cardinal and patriarch of Venice since 1953) as the 261st bishop of Rome and Pope of the Catholic Church.
Brother Roncalli received his first Masonic initiation in Istanbul in 1940. In reality, still in 1929, in his correspondence, the future Mason Pope expresses a seemingly fearful and demonizing conception of Freemasonry, fully conforming to the anti-Freemason spirit of many ecclesiastics of the time, exalted by the effects of the Lateranenses Pacts.
The intervention of the Pope in the midst of the Cuban missile crisis of October 1962 was very important. That month undoubtedly represented a momentous moment for the history of contemporary humanity and for the salvific and pacifying role played in that circumstance by the first and unique (at least up to now) pontiff Mason of the Catholic tradition.
As is known, in the days between October 15 and 28, the danger arose that the “cold war” could be transmuted into a “hot war,” with the ensuing nuclear conflict and the possibility of an imminent destruction of the human species. On October 14, 1962, the famous U2 American planes, during a reconnaissance flight, discovered nothing less than Soviet nuclear missile facilities in Cuba, where the regime of Fidel Castro, which had become only in South America, had been in force since 1959. 1960 after a first period of cordial relations with the United States.

It was a very ambitious project of harmony and social inclusion that was categorically opposed by the conservative American, European and supranational oligarchies, represented on their cusps by the Masonic superelitist consortiums we have mentioned several times before. Among them, in addition to the “Compass Star-Rose”, the “Geburah”, the “Edmund Burke”, the “Joseph de Maistre” and the “Pan-Europe”, it is necessary to mention the “Leviathan” (founded in 1910 and refounded in 1918, of mainly Anglo-American composition, with liberal intentions of both right and left, which was among the maximum promoters of the institution in 1920 of the RIIA, Royal Institute of International Affairs, and in 1921 of the CFR, Council on Foreign Relations, which in 1965 underwent a decisive conservative and neo-aristocratic turn) and the “Three Architects” or “Three Eyes” (already operational -not officially- since the beginning of 1967, and officially founded at the beginning of 1968 to counteract the rapid outcome of the war in Vietnam, to determine the election of the new president of the United States, to confront, infiltrate, divert and contaminate the tide of democratic and anti-authoritarian instances of the cultural movement sixties , active since the autumn of 1967, which gave continuity to the previous mobilizations of the sixties; to establish a new oligarchic and technocratic course in the governments of the West and to reinforce and control the evolution of certain extra-western regimes, which were already managed with elitist and authoritarian methods).
Among the martyrs of this new wave of antidemocratic reaction, unfortunately there were two characters who, if they had survived the criminal projects to get them out of the way, would undoubtedly have been able to intervene in a more profound way in their time and in the following decades. We are referring to the freemason Martin Luther King, initiated in the Ur-Lodge “Hiram Rhodes Revels” in February 1957, and (still) not freemason Robert Kenendy, both murdered in the fateful year of 1968.
The protagonist of that first official lunar landing in the summer of 1969 was the Freemason Neil Armstrong, ecumenically affiliated with both the “Three Eyes” (in 1968), and, previously, with the same supranational office where President Johnson worked. «Janus». In fact, the entire latomistic world was invaded by a great enthusiasm and pride for being able to touch with the hand, through the work of NASA (National Aeronautics and Space Administration), the posthumous and definitive realization of the thought of Giordano Bruno. And not only that, at a doctrinal level, the homogeneity of space and its physical laws between one planet and another was demonstrated, but, finally, man climbed the first step that would lead him to explore directly infinite worlds in infinite spaces, as Nolano predicted.

Latin American fascist dictatorships represented a golden age for reactionary and neo-aristocratic Freemasons around the world: a dream almost completely fulfilled in the central and South American continent, but which was still banned in the most consolidated Western democracies; a dream (or a nightmare, according to the point of view) that they would have liked to extend, perhaps in softer formats, also to most of the Euro-Atlantic countries. And precisely according to this perspective is why they considered important and strategic the capitulation of Italy and the establishment of a dictatorship of Greek or Latin American style.
Not all the members of the oligarchic Ur-Lodges approved this bloodthirsty and extremist path towards a conservative and neo-aristocratic revolution that in any case everyone wanted, but most of them agreed, or tolerated it without too important reactions (with some another laudable exception), as it is exhaustively referred to in several private Masonic archives.
The case of the Chilean dictatorship was a very special laboratory, which synthesized and condensed throughout its development similar experiences of contiguous authoritarian regimes. What had not been successful in Italy in December 1969 and December 1970.
The president of Chile, elected in September 1970, and in office the following November, was the freemason Salvador Allende, active in the lodge “Union Fraternal” of the East of Valparaiso, son of Freemason Salvador Allende Castro and grandson of that Ramón Allende Padín Huelvo who was also Grand Master of the Grand Lodge of Chile.
Allende, on the other hand, had joined the Ur-Lodge “Simon Bolivar”, active in recruiting all over the world the most eminent progressive personalities who resided in or were originally from Latin America. Apart from some protests received from the libertarian brothers of the “Simón Bolívar” in relation to some debatable proposals about eugenics and psychiatric treatment of the alleged sexual deviations, it was very appreciated.
One of the serious historical errors of the Ur-Lodges “Simón Bolívar” and “Christopher Columbus” (who mistakenly believed in maintaining democracy in Chile) was that they did not act with determination and speed to persuade Allende to modify as soon as possible its governance structure, guiding it towards greater integration and complementarity between the public and private sectors, instead of persevering in its position of increasing state semi-monopoly of the forces of production, and mortifying the freedom of enterprise. Another garrafal error was, under suggestion of the same Carlos Prats, the one to affiliate (as much in the “Bolivar” as in the “Columbus”) to the head of the General Staff of the Chilean armed forces, that Augusto Pinochet to whom the own Allende – considering it a loyal brother and a general faithful to the democratic Constitution – he appointed in August 1973 a new commander-in-chief of the Chilean troops, replacing Prats.
There was a third and more catastrophic error on the part of the progressive “Bolívar” and “Columbus” superlogs, which would have had to prevent until the end that Prats and his most important friends and collaborators such as Mario Sepúlveda and Guillermo Pickering – constitutionalist and democratic generals affiliated also to the two offices in question – they delivered their irrevocable resignations in that crucial August of 1973.
With regard to the Pinochet regime, which lasted until 1988-1990, it has often been argued that, in spite of the serious and criminal violation of the most basic human rights, a certain economic development of the Chilean nation would have been allowed in any case. , who was on his knees because of the failed policies of Allende and his allies. Now, apart from the fact that Allende’s policies could have been corrected successively, according to a more liberal-socialist and less state line (the “Simon Bolivar” brothers and the “Christopher Columbus”), it is also necessary to recognize that the allendists were immediately hampered and sabotaged by a whole series of actions destined to bring the Chilean economy to its knees by improper and subliminal means. Without omitting the mistakes of the socialist president.

David Rockefeller and Giovanni Agnelli, however, had their precautions with the brother of the “Three Eyes” Edgardo Sogno, trying not to pronounce his name directly in the report on the coup activities and only advising that senior officers who were suspects withdraw or were transferred to other positions. It was Arthur Schlesinger Jr. who was directly concerned to warn Andreotti and Taviani that it was necessary to give a good lesson to Ambassador Sogno, and alerted the Turin court with the names of Luciano Violante and Vincenzo Pochettino.
As Eugenio Scalfari points out, Andreotti took care to cut the military rearguard of the coup operation; the Piedmontese count had already resigned himself to the possibility of going further.
However, on August 27, 1974, the white coup plotter, member of the “Three Eyes” and the “P2”, Edgardo Sogno, saw how they searched his house. He was indicted and, on May 5, 1976, he was also arrested and taken to the Roman prison of Regina Coeli. Later, strong pressure from Rockefeller, Kissinger, Brzezinski and Agnelli not only freed the coup ambassador but was freed from any charge.

Italian, European and international events of great importance took place in which, obviously, the protagonists of the world Masonic aristocracies played a fundamental and foundational role.
These events have to do with the great geopolitical and energy crises of 1973, 1979 and 1980 (beginning of the war between Iraq and Iran, which will last until 1988), and are linked to the incipient global political-economic globalization projects, elaborated since 1975 and carried out in its first phase in the period 1979-1991.
One of the greatest exponents of the “Three Eyes”, the freemason Henry Kissinger, since September 22, 1973 officially Secretary of State of the United States, a position he had already de facto since 1969 (as a National Security Adviser , to the detriment of the totally marginal role that the official secretary of state had, the freemason William Rogers, to whom Nixon took away any relevant role regarding foreign policy, entrusting them to the favorite pupil of the most powerful and venerable David Rockefeller), played a role fundamental and ambiguous in the military campaign that for almost twenty days convulsed the Middle East.
The Freemason Kissinger, during this brief war, induced the Israelis to use to the maximum and in the best way all the lethal effectiveness of their military apparatus, placing them in the circumstance of showing before the world the rank of war superpower, able to disrupt quickly to the Syrian and Egyptian forces, and even more, to be able to completely destroy the Third Army under the orders of Cairo, which was blocked in desert areas without supplies. It would have been a triumphant victory for Israel and an abysmal defeat for Egypt. But the Secretary of State of the United States and First Vigilante of the Ur-Lodge “Three Eyes” (under the command of Venerable David Rockefeller) forced the Israelis to retire, becoming a great personal creditor of the Anwaral-Sadat regime.
In fact, there is a flagrant and never before explained fil rouge that connects again a whole series of political-economic-military events from 1973 to 1980. There were skillful and refined “white-gloved hands” (which rested in the lap of beautifully embroidered aprons) that determined a series of transnational events according to a calendar elaborated with surgical precision. And in this complex intersection of twisted and luciferian international strategies, at the end of the decade 1970-1980, to the classic confrontation between progressive masonic networks and the reactionary-conservatives (and, in between, independent groups of moderate connotation, sometimes allies of some , sometimes of others), was added, during a brief but important period, also a kind of civil war totally endogenous of neoaristocratic latomistic atmospheres that, during several years, had been led by the superlog “Three Eyes”. This Ur-lodge, at least for a certain time, saw its world leadership within these circuits reduced, exerted without solution of continuity since 1967-1968. To put it better: the «Three Eyes» saw how their political-economic programmatic lines for the West triumphed, already drawn from the early seventies in very reserved lodge meetings, for the peace of the oligarchic brothers of other supranational lodges, lines that they were later made explicit in an official and propagandistic way – through the paramilitary Trilateral Commission – with the manifesto known as The Crisis of Democracy, presented at the Trilateral plenary assembly of May 30-31, 1975 in Kyoto.

To better understand how these events in the Middle East (with global energy and economic relapses) are connected to our main narrative, let’s go back to 1968.
In that year, as a first spiritual and ideological response to the constitution of the “Three Eyes” and the authoritarian coup d’état in Greece (1967), as well as the assassinations of Martin Luther King and Robert Francis Kennedy (1968) – but also to the growing philomaoist and paracommunist tide of different connotation – the circuit of the progressive Ur-Lodges commissioned the freemason John Bordley Rawls (1921-2002, eminent philosopher and politician, at that time a Harvard professor after having taught among others in the Massachusetts Institute of Technology, freemason affiliated with the “Thomas Paine” and the “Newton-Keynes”) the drafting of a political document that could be a kind of Masonic manifesto for a libertarian, liberal and socially egalitarian democracy.
In 1976 the Nobel Prize in Economics was awarded to Milton Friedman, another freemason of the neo-aristocratic “Three Eyes.” Between 1973, 1976 and 1979 the three volumes of Law, Legislation and Liberty, another capital Hayekian work, were printed.
With different but convergent nuances, through a wise manipulation of the very concept of liberalism (applied in a Burkean and conservative sense), Nozick’s text, the trilateralist manifesto and the many publications of von Hayek and Friedman, posed the absolute apology of the minimal State, a devaluation and even a demonization of the public powers in general, and their possible function as regulators or economic actors.

They did not need Rockefeller, Kissinger, McCloy, Brzezinski, De Rothschild, Huntington, Cummings, Powell Jr., H. Ford II, G. Ford, H. Luce III, Heath, Giscard d’Estaing, Kohnstamm, Mondale, Marcinkus, Desmarais Sr., Bechtel Jr., Yamamoto, Lee Kuan Yew, Bowie, Laird, Owen, Kiichi Miyazawa, Yasuhiro Nakasone, Lambsdorff, Turner, Colby, etc., to understand the clever plot that had been consummated with the Tories primaries in United Kingdom and the British elections respectively in 1975 and 1979, the Iranian Revolution of 1979, and the American elections of 1980.
George HW Bush, neovice president, tried openly (even too much and in a very suspicious way, according to some, and quite sincerely according to others) to mediate and appease the spirits of the most aggressive and resentful members of the “Three Eyes”, but not he got it.
The first and decisive impulse for a general pacification was given by the pair of British masons Margaret Thatcher and William Whitelaw. To Sister Thatcher, for reasons of neoliberal economic globalization that she and her entourage were beginning to project to apply well beyond the borders of the United Kingdom, it would be convenient for her to have a powerful Masonic pax, at least inside the perimeter of conservative and neo-aristocratic freemasonry.
As for Brother Whitelaw, who had been Thatcher’s vice-premier since 1979, Minister of the Interior and Leader of the House of Lords, as a member of the “Three Eyes” since its founding in 1967-1968 but recently affiliated (1976). to the “Edmund Burke” to which the “iron lady” belonged, was indeed the right person to function as ambassador of peace between the two conservative / oligarchic factions at war with each other.
Thus, under the leadership of Thatcher and Whitelaw, some young and promising Freemasons / Freemasons of the “Leviathan”, accompanied by other more mature and influential, took care of mending the severe inframasonic tears of the neo-aristocratic side.

The logic of the supranational masonic power, especially that which is aristocratically modulated, reasons in terms of divide et impera and coincidentia oppositorum, and, of course, not according to the guidelines of that simplistic thinking with which it is often intended to manipulate opinion. public.
The reaction of some of the fiery Freemasons of the “Three Eyes”, who were not willing to let themselves be simmered by their own enemies-friends of the same oligarchic latomistic circuit, did not wait. Exactly thirteen days after the devastating search against his man Licio Gelli, some of the “brothers of the three eyes” plotted the attack against Ronald Reagan on March 30, 1981. According to what we have explained before, it was not just a matter of avenging anti-«P2» action that had taken place a few days before, but to react to what seemed like a force of repeated confabulation, throughout the period from 1978 until the beginning of 1981.

The United Freemasons for Globalization / Global Freemasons project, which had come to light between the end of June and the beginning of July 1981, represented a clear leap in quality for the type of ambitions, premises and compromises of the highest level that the own document established.
The challenge of globalization – and of the creation of a New World Order characterized by free trade in all latitudes – is an important first step to achieve the implementation, at the same time and / or later, of plural and plural parliamentary institutions, of rights political, civil, union, labor universals, etc., for the benefit of everyone and everyone, the progressive democratic masons agreed with the neo-aristocratic brothers in these terms, drawing up a plan for twenty years that contemplated the common obligations and the unitary alliance, with the suspension of any dispute about the basic guidelines.

A twelve point agreement:
1. The commitment to support the reformist action of Deng Xiaoping and his closest allies and collaborators in China, establishing a gradual but inexorable opening to the free market economy and the strengthening of commercial and diplomatic relations with the West, favoring a close collaboration between the People’s Republic of China and Japan.
2. Accelerate the destructuring and liquidation of the USSR as such as much as possible. Objective to achieve by employing, abroad, the war in Afghanistan (started in 1979) and the new Polish pope, Karol Wojtyła, with a propaganda function and a specifically anti-Soviet activity.
3. Accelerate the process of economic and political integration of Europe, maintaining with all a constitutive method for the new community institutions, which would pivot around the preeminence of the economic-financial structures over the policies, the technocratic ones over the electives and those whose composition was designed by each of the national governments.
4. At the same time as the destructuration and liquidation of both the USSR and the Warsaw Pact, to carry out the German reunification and the reunification into a single state formation of the German Federal Republic and the German Democratic Republic, as well as the Ur-Lodges supranational «Pan-Europe» (eminently neo-aristocratic but also with moderate and progressive minority components), «Atlantis-Aletheia» (moderate, with the presence also of neo-aristocratic and democratic-progressive), «Parsifal» (oligarchic), « Valhalla »(oligarchic) ​​and« Der Ring »(oligarchic).
5. To promote, through a surgical intervention, systematic and without scruples (with techniques of discredit that should be thrown against possible antagonistic candidates and that were alien to the agreed masonic pacts) from within both the Republican Party and the Democratic Party of the U.S.
6. Favoring in the United Kingdom, also through various sabotages already executed (the split of the Social Democratic Party of March 26, 1981) and by executing within the Labor Party (preserving the leadership of people with little electoral appeal and charisma -Michael Foot, until 1983 and Neil Kinnock from 1983 to 1992, the latter kept artificially and artfully in office despite the three consecutive electoral defeats, to which was added the 1992 against John Major-
7. In France, on May 10, 1981, the progressive Mason François Mitterrand was elected president, thanks to a risky action by the “Three Eyes”, which, before the attack on Wojtyła on May 13 and before the repacification with the Other Ur-Lodges oligarchic (“White Eagle” in primis) in the month of June, was maneuvering on a large scale for what would shortly be formalized as the United Freemasons for Globalization / Freemasons project united by globalization.
8. Gradually carry out, during the 1980s, Operation Condor in Latin America, favoring a gradual return to the democratic and liberal regimes of the different countries involved. In particular, strive to support the brothers Tancredo Neves and José Sarney to resume the democratic and plural course in Brazil, after years of illiberal regimes that were inaugurated with the military coup of 1964. At the same time, create internal conditions and external to get rid of the Argentine dictatorship, elevating the Mason Raul Ricardo Alfonsin to the presidency of a renewed democratic republic.
9.The progressive dismantling of apartheid in the Republic of South Africa, legitimizing the African National Congress and releasing its leader Nelson Mandela (1918-2013, freemason affiliated with the “Arjuna-Phoenix” -the Ur-Lodge that Gandhi founded in 1904- and also to the “Hiram Rhodes Revels” and the “Thomas Paine”), although these objectives were revealed especially slow and laborious because of the resistances and ambiguities of the conservative Freemason Margaret Thatcher.
10. Resolution of the Palestinian-Israeli conflict through the progressive involvement of the moderate exponents of Fatah (Palestinian political and paramilitary entity, also commonly called Al-Fatah) and the PLO, Organization for the Liberation of Palestine, in the supranational masonic circles. Also the fulfillment and the concretion of these objectives were very slow because of several factors, which we will talk about below and that we will analyze more thoroughly in another place.
11. Efforts in different political, economic, financial, diplomatic, military, etc., commitments throughout the 1990s – coherent with and complementing those just listed – that have to do with different continental, national areas and regional of the world.
12.For Italy: completely dismantle the so-called Red Brigades and other minor terrorist cells. Social and ideological pacification of the parliamentary and extraparliamentary political confrontation. Dismantling of the “P2” lodge, subaltern appendix of the “Three Eyes” – with the consequent abandonment of Licio Gelli and other “P2” masons involved in the scandal – and encouraging confidence in a new direction Masonic, placed in the figures of the brothers Armando Corona, Giovanni Spadolini, Francesco Cossiga, Beniamino Andreatta, Carlo Azeglio Ciampi, Giorgio Napolitano and others.

The new Masonic pax that underlies the very ambitious project of United Freemasons for Globalization / Masons united by globalization, summarily articulated in the 12 points we have listed, instead of also favoring a salvation in extremis for Gelli and the “P2” decreed his definitive De profundis.
The Venerable Aretino will understand, throughout the summer period and the beginning of the autumn of 1981, that he can no longer count on protection from the very high masonic (supranational) instances that had accompanied him in his formidable rise in the Italian scene, despite supporting little and badly the extraitalian ambitions of the former blacksmith.
On December 10, 1981, the Italian Parliament deliberated the forced disconnection of the “P2” lodge from obedience to Palazzo Giustiniani’s Grand Orient of Italy, as a secret association, while a month and a half later, deepening and extending what that says article 18 of the Italian Constitution on the prohibition of secret associations, the law n. 17 of January 25, 1982.

There is an eminent neo-aristocratic mason who was already one of the main protagonists of the lamentable and neoliberal-Hayekian “privatizations to the Italian” that were projected and carried out between 1991 and 2001: Mario Draghi, who was not by chance so affiliated with the “Three Eyes” as the “Compass Star-Rose”, the “Edmund Burke”, the “Der Ring” and the “Pan-Europe”. The same Mario Draghi that precisely about the desestructuración of Welfare State European (and in fact of all the economic-social disposition of the Old Continent), during the first months of 2012 proposed the following ideas:
Europe is heading towards a recession, and Mario Draghi is happy: he sees “good signs”, God bless him. It has gone mad? Quite the contrary: it merely states that the unprecedented plan of kidnapping national sovereignty in European countries for the benefit of the very powerful financial lobbies of Brussels is moving forward with forced marches. First movement: give oxygen to banks but not to companies, to weaken Southern Europe. Second: to prevent the United States, through the “Fiscal Compact”, from spending on deficits for its own citizens, in order to reinvigorate employment. Final objective, literally: «Structural reforms to liberalize the sector of goods and services and make the labor market more flexible». The only solution would seem, then, to be the privatization of the commons: the same ones that the Italians have tried to defend with the referendums of last June.
Masons in Spain and Portugal
Francisco Pinto Balsemão («Atlantis-Aletheia» and «Rosa-Stella Ventorum»), José Manuel Durão Barroso («Pan-Europa» and «Parsifal»), Pedro Passos Coelho («Three Eyes», «Edmund Burke» and «White Eagle »), Jaime Caruana (« Leviathan »and« White Eagle »), Emilio Botín (« Pan-Europa »), Ana Patricia Botín (« Pan-Europa »and« Edmund Burke »), Mariano Rajoy (« Valhalla »and “Parsifal”), Juan Luis Cebrián (“Rosa-Stella Ventorum” and “Leviathan”), Javier Solana (“Rosa-Stella Ventorum”), Guillermo de la Dehesa (“Edmund Burke” and “White Eagle”). ”

In conversations with Frater Kronos:
To understand what happened on September 11, 2001, it is necessary to begin with the elections in the United States of 1992. The committee of the 14 freemasons that contemplated the United Freemasons for Globalization pact chose as president for 1993 a relatively young paramount democracy that I had gone through DeMolay and other organizations that were contiguous to our circles60: I’m talking about Bill, of course. And we decided that, in order to favor his election, George should not present himself again, thus weakening the Republican front.
-Bush Mr. was introduced again, and in what way …
In effect, and that was the beginning of the problem. Obviously, we got Clinton to win, but George was affected a lot. It soured and got poisoned. And the Cheney, Rumsfeld and company were even more furious than him. And they stoked the fire. In any case, if in 1992 Bill received the ritual initiation in the “Compass Star-Rose”, considered a member of the moderately progressive part, in 1996, besides that in the Ur-Lodge “Janus”, he was offered and then He also granted him the income in the «Three Eyes».
1996 was the year in which Bill Clinton joined the “Three Eyes” and George lost his temper and self-control, getting even more angry than in 1992-1993, because he understood that affiliation as the definitive truncation of his aspirations to to eventually re-present themselves to the Republican Party primaries that same year, with the goal set for the fall presidential elections. And it was also the absolute truncation of the hypothesis, reckless but not impossible on paper, to present as a candidate his son George Jr., who since January 1995 was governor of Texas. Thus, the clash of civilizations and the reconfiguration of the world order was the first ideological manifesto of a coming and lethal Masonic project for the 21st century. A manifesto around which, thanks to the impulse of George Bush Sr., Jeb Bush, Samuel Huntington, Donald Kagan, Robert Kagan, Douglas Feith, Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Irving Kristol, William Kristol, Dan Quayle, Paul Wolfowitz, Richard Perle , Karl Rove, Michael Ledeen, Bill Bennett and, with the help of other American, European and Middle Eastern brothers, met the first informal nucleus of the Ur-Lodge that was being constituted the “Hathor Pentalpha”. The second step was the creation of the PNAC paramasic think tank, Project for the New American Century, at the end of the spring of 1997.
Frater Kronos, thinking of the readers, I would like to read in your Italian translation the PNAC Statement of Principles document, made public at the beginning of June 1997.
Our goal is to remind the Americans of these teachings, and to sketch some useful conclusions for the present. For example:
• we have to expand our defense apparatus by investing adequate figures, if we want to achieve our global responsibilities today and modernize our armed forces with an eye on tomorrow;
• we have to strengthen relations with democratic allies and challenge the regimes hostile to our interests and values;
• we must promote the cause of political and economic freedom abroad;
• we must accept the responsibility of America-unique and irreplaceable in its role-to preserve and extend an international order favorable to our security, our prosperity and our principles.
This Reagan policy of military force and moral tidiness might not seem so attractive in our day. But it is necessary, if the United States wants to build, on the successes of the last century, the promotion of our security and our greatness in the next century …

I think it is important to confirm that the “Hathor Pentalpha” was born as a “frantic splinter” in the milieu of the oligarchic freemason milieu. We did not agree with his constitution, because he called into question the triarchy “Edmund Burke” – “Three Eyes” – “White Eagle”, and even less with his absurd projects, which, protected behind the screen of an arrogant think paramasónico tank as it was the PNAC, simulated to defend and stimulate the American interests, when their objectives were very different.
-You made the mistake of underestimating the anger and desire for revenge of the Bush clan, the unbridled ambition of Freemason intellectuals like Kagan and Samuel Huntington and the initiative capacity of venomous snakes with aprons like Irving and William Kristol, Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz and others … People who, with the coming to power of Bill Clinton, had felt expelled from the control room.
I am going to dwell on the issue of who it was and how it was conceived to perfection on September 11. The question deserves that we stop in a meticulous analysis and with all rigor. I suppose we can offer it to the public in the next installments of this large-scale editorial work. However, I can tell readers that Osama bin Laden was originally a freemason affiliated with the “Three Eyes” …
-“Was”? Do you mean that Bin Laden is really dead?
His death has been officially declared. For the moment let’s stick to that version.
– What do you think of the two Bush, George H. W. and George W., on a personal level?
The father was an authentic Mason and a great brother. A refined, intelligent and loyal individual, before he went crazy after 1992. For many years we collaborated wonderfully on many fronts. Then he let himself be upset by resentment and self-centeredness, although in recent years we have reconciled. Of the son, George Jr., I am not saying that he is a cretin, but it is clear that he has never been an eagle. He was the proper mediocre man, at the right time and in the right place, to defend the interests of people like Dick and Lynne Cheney, John C. Bogle, Don Rumsfeld, Riley P. Bechtel, David J. Lesar, the Kristol father and son. , John Bolton …
George W. was the best character available to serve as a screen and spokesman for the fierce and meaningless ambitions of the “Hathor Pentalpha.” The Bush family had also won a lot of money from 2003 onwards, and for George Sr., in addition to the pride of seeing his son in office during two presidential terms, all this was a substantial restitution for his ambitions, frustrated in 1992 , when we prefer Clinton. The compensation was so satisfactory that, in the end, he even allowed himself the luxury of building friendly relations with Bill, throughout the 2000s.
We, in the presidential elections of 2000, supported Brother Al Gore. But the thing ended as you know, with Jeb Bush, who, as governor of Florida, decisively favored the counting of votes for his brother George W. Thus, with Bush Jr. in the White House, the new American and world was inaugurated under the sign of a heretical and uncontrollable Ur-Lodge also for us, members of the old neo-aristocratic masonic guard. And, after the
September 11, 2001, the “Hathor Pentalpha” already had that great foundational event, similar to the Pearl Harbor catastrophe …, which would allow it to start many years of aggressive and brutal hegemony.

As had happened in the past with the creation of the “White Eagle” in response to the excessive power of the “Three Eyes”, is that the configuration of the “Hathor Pentalpha” was the product of discontent and the ambitions of all those who , within their respective Ur-Lodges, they felt disappointed, bitter, not sufficiently valued and gratified in the interregnum of the triarchy “Edmund Burke” – “Three Eyes” – “White Eagle” and throughout that project for twenty years that Masons were united by globalization. But it is also true that, as a whole, the «Geburah», in the years from 2001 to 2006, was the best couple of bloodthirsty domination exercised by the brothers of «Hathor».
It is very true that the “Hathor Pentalpha” used the PNAC as a deforming and deceitful screen. And it is also true that the leadership of this Ur-Lodge was no longer American, more than it could be Middle Eastern or European. If you allow me, I am going to give you some name of some weighty affiliate, from now on, in response to the reflection of Frater K and others here. To the “Hathor”, in 2000, the Sultan of Oman Qabus bin Said Al Said was affiliated with several Omani notables, the Amir of Bahrain Hamad bin Isa Al Khalifa and some of his closest relatives and / or collaborators, the Saudi princes of the dynasty of Arabia Abdullah bin Abdelaziz Al-Saud, Salman bin Abdulaziz Al-Saud, Muqrin bin Abdulaziz Al-Saud, Faisal bin Khalid, Nawwaf bin Abdulaziz Al-Saud, Mutaib bin Abdulaziz Al-Saud, Muhammad bin Naif bin Abdulaziz Al- Saud, the Iranians Ali Akbar Hashemí Rafsanjaní, Mohammad Momen, Gholam-Hossein Mohseni-Eje’i, Heydar Moslehi, Mahmud Alaví, Valiollah Seif, the emir of Qatar Hamad bin Khalifa Al Thani, the Israelis Ariel Sharon, David Klein, Stanley Fischer , Moshe Yalon …

The most outstanding aspect of Freemasonry: overcoming differences and religious misunderstandings. The problem is when in private you agree, but in public religious, political and military conflicts are unleashed instrumentally destined to conserve and increase your sectarian power … Or to manipulate the masses, distracting them from claiming their rights with force.

To the list of those attached to the “Hathor” in the Middle East, let’s add some European name. Tony Blair has already been mentioned. But it is also useful to remember the affiliations of, among others, Jan Peter Balkenende, José María Aznar, Aleksander Kwásniewski, Nicolas Sarkozy, Marcello Pera, Antonio Martino, the Turkish Erdoğan, whom we can consider as halfway between the Middle East and the Old Continent. As an aside, the erroneous Mason Erdoğan wanted to be initiated among the “children of the widow” of the “Hathor”, precisely to have more perspective in the domestic sphere regarding his political-military adversaries, traditionally connected with the “Edmund Burke”, the “Leviathan” and the circuits of the ordinary Anglo-American latomy. I also draw attention to the fact that in 2003, Brother George W. Bush, in his position as president of the United States and with a power of maximum influence, wanted to affiliate the “Hathor Pentalpha” with the friend Silvio Berlusconi. , as well as Brother Vladimir Putin would have wanted to admit him in the “Golden Eurasia” around the same time, but later also. Because of the opposition and the vote against some eminent members of the two Ur-Lodges, Berlusconi was never admitted, but he was always considered as a Mason with privileged external relations with some of the brothers of these two superlogies.

Bin Laden, both between 1979 and 1988, and from 1988 to the beginning of the nineties, when the structure called Al Qaeda was founded and implemented in concert with us, was at the service first of the strategies of the “Three Eyes” and then of the triarchy that was formed with the “Edmund Burke” and the “White Eagle”. That is to say, first it lent itself to the armed struggle in Afghanistan, in an anti-Soviet mission. He then became the protagonist of a symbolic representation measured with care, in which his Islamic fundamentalist terrorism played at the international level the same function of destabilization / stabilization that in the seventies and eighties had embodied the red and black terrorisms of national scope. Starting in 1996, and later in an increasingly structured way since the 2000s-
2001 onwards, Osama bin Laden and Al Qaeda were removed from our control and captured by the new hegemonic Ur-Lodges, the “Hathor Pentalpha” and the “Geburah”, to fulfill a new function. A staging that needs the mythological and elusive figure of public enemy number one, and its virtually ubiquitous terrorist potential, to set in motion a New World Order in which internal collective security takes precedence over traditional civil liberties and everyday democratic controls … But it was a mythological narrative supported by blatant lies that were thrown into public opinion with coarse arrogance, and that were finally unmasked with great prejudice to the image of the governments of, first of all, the United States and Great Brittany. Lies like that of the weapons of mass destruction that Saddam Hussein possessed: a history at the service of fruitful economic-military operations of short duration and the interest of a few, but tragically self-harm as a whole, and which represented a dramatic decline in world consensus towards America and the western world. The wars and millionaire reconstructions that took place avidly in Iraq and Afghanistan, where chaos now reigns, squandered the consensus and prestige that the United States had conquered in the world after the fall of the USSR.
On the one hand, the failures in postwar management in Iraq and Afghanistan, and on the other hand, the defeat of the Republicans in the midterm elections of 2006, decreed the beginning of the end of this first imperial season that personified the “Hathor Pentalpha”, the «Geburah» and the «Amun».

The hegemony of the “Hathor Pentalpha”, of a crude military style, disappeared in 2006, and since the progressive masons have resigned themselves to playing defensively for thirty years now, we have gone to attack again, a shot made. And by “we” I mean a new batch of dominant neo-aristocratic Ur-Lodges formed by the “Three Eyes”, the “Pan-Europe”, the “Compass Star-Rose” -the latter is always ready to play in all fronts, with great pragmatism-, the “Edmund Burke”, the “Babel Tower”, the “Der Ring” and the “Tao Lodge”.
We want to build our Project for the New European Century, a PNEC in which Europe can be transformed according to the prototype of a new postmodern feudalism, ruled by a Masonic nobility without blood lineage, but rich in spiritual-initiatory shields and with alchemical talent- financial. A prototype that we can easily export later to anywhere, from the West to the East, from the South to the North, as Frater Jahoel would say, who likes these technical expressions of the laotistic tradition, and we will also take advantage of the Chinese oligarchic model, which is similar, and in which the Masonic penetration of elitist and undemocratic cut in the Communist Party is already a proven and consolidated fact.
– What would that plan consist of?
FR: Sapin says he intends to continue to clean up public accounts, but at the same time he says he will not accept the austerity paradigm anymore. Reason why remember that, for next year, will leave the deficit relative to GDP is 4 and some percent, and only in 2017 will fall below the infamous threshold of 3% and that the budget balance will not be achieved before of 2019. En passant, almost with mute, he adds that cuts in public spending are foreseen, over the next two years, of around fifty billion euros. But if cutting fifty billion in public spending in times of recession is not a policy of self-destructive austerity, then what is it? It is a game of deceptive communications that is evident to us, experts in the field: to cover up the authentic austere decisions, tears and blood, a fictitious struggle against austerity is devised and emphasized in relation to the deficit.
All false! Like the performances of Mario Draghi, president of the ECB, and of Jens Weidmann, president of the Bundesbank, who during the day pretend that they fight against the supposed “expansive and accommodating” monetary activities of Draghi, and at night they meet in the splendid headquarters in Frankfurt of the Ur-Lodge «Der Ring», wonderfully agreeing about common deception operations to the detriment of the media, public opinion and the collective interest of European peoples. As an aside, I will say that the reduction in the cost of money to the minimum that Draghi and the ECB worked on favored and can only favor banks and large financial institutions, which, without the slightest effort, obtain large amounts of liquidity, or They invest to buy strategic assets from countries with difficulties because of the real economic crisis, or they profit from the profits of the Treasury bonds of increasingly suffocated countries.

In an impressive symbolic and temporal coincidence, in the same month of April 2013 in which Al Qaeda Iraq changed its name to ISIS / ISIL, the historical standard-bearer and the maximum political scarecrow of the «Hathor Pentalpha», that is, the two-time President of the United States, Brother George Bush Jr., promotes the race for the White House for 2016 of the brother of blood and of the lodge Jeb. “Pentalphian” brother Jeb Bush at the top of the American administration to finally lead a credible “clash of civilizations” against an ISIS / ISIL that he embodies, much better than Al Qaeda and other fake terrorist brands created in vitro masonically, the danger of a radical and horrible fundamentalism, deadly contrary to the values ​​of Western civilization.
For the most sophisticated interpreters of the esoteric-astrological milieu, I draw attention to the fact that on the day of the official inauguration of the supposed caliphate of the contrasted freemason Abu Bakr al-Baghdadi, on June 29, 2014, the moon passed in a position special between Cancer and Leo, significantly linked to Jupiter at the end of Cancer. And, finally, how can one not notice the way al-Baghdadi appeared before the public for the first time on July 5, which contained a tribute to the main symbol that abounds in the temples of the “Hathor Pentalpha” of all the world as well as those of the “Geburah” and the “Der Ring”: a large eye without eyelids, engulfed in flames, surrounded by an Oreboros and placed in the center of a pentagram, which is an archetype set for number five . All circumscribed by a triangle also serpentiforme. Number five, the final anagogy of some fundamentalist Islamic assumptions that in reality belong to the most dangerous, bloodthirsty and contrainic Masonic fundamentalism. Piranhas hypocrites and petty, who recruit poor idiots all over the world, attracted by anti-modern and anti-Western fixations.

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