La Psicología De La Mentira — José María Martínez Selva / The Psychology of Lying by José María Martínez Selva (spanish book edition)

El libro me ha parecido útil en muchos aspectos, abarca temas que pueden ser usados en tu vida cotidiana (como distinguir una mentira de tu pareja) hasta temas que espero no tener que usar nunca (el uso del polígrafo y la detección de fraudes y timos). Siento que he aprendido bastante de él pero no me deja satisfecha por los siguientes motivos:
-Es redundante. Repite frases (e incluso párrafos) constantemente
-Ejemplos poco adecuados. Algunos eran sobre explicados y otros no eran adecuados para el tema en cuestión.
-El último capítulo se salió por completo del tema. Parecía un libro de negocios y ejemplos económicos en vez de hablar de la mentira en el ámbito laboral.
Pese a todo, me sorprendió gratamente.

No existe ninguna técnica, instrumento o sistema, ya sean humanos o mecánicos, que permitan saber de forma infalible si alguien está mintiendo. Lo que obtenemos, directamente y a través de las técnicas que se exponen a continuación son indicios, más o menos fiables, de que una persona está intentando engañar. La verdad y la falsedad se manifiestan a través de indicios. En muchas ocasiones, no sabemos con certeza lo que ocurrió, a no ser que nos lo revele o nos lo confiese el propio mentiroso. Incluso, en algunos casos, la confesión no es indicadora de la verdad, ya que la persona puede estar encubriendo a alguien. Esta carencia de la «verdad de base» es el origen de las técnicas de detección del engaño. Lo cierto es que si supiéramos con certeza lo que ocurrió, la verdad de base, no nos harían falta las técnicas.
Mentir es «decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa». Consecuentemente, mentira es la «expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa». Engañar es «dar a la mentira apariencia de verdad» o «inducir a alguien a tener por cierto lo que no lo es, valiéndose de palabras y de obras aparentes o fingidas». Mientras que la mentira se refiere a si el contenido de un mensaje refleja adecuadamente o no la realidad, el engaño, o la acción de engañar, incluye el concepto clave de intencionalidad o voluntariedad. Dado que muchas mentiras pueden ser no intencionadas, la detección del engaño en sentido estricto es la detección de la susodicha intencionalidad.
Existen muchas acciones que no son exactamente mentiras, pero que esconden igualmente la verdad.
En general, se miente por el temor a las consecuencias de que algo se sepa: algo que se hizo, que no se hizo, que se oyó, que se vio, que se dijo o que se supo. Se miente para culpar a otra persona, por no querer asumir responsabilidades, para dañar a otro o para no enfrentarse a problemas propios o de allegados.

El mentiroso alberga casi siempre miedo, fundado o no, a que la verdad se sepa, lo cual encierra, además, miedo a:
• ser menos que los demás;
• no conseguir un objetivo profesional, perder una venta o no lograr un pedido;
• ser menos atractivo;
• que no nos quieran o que no nos aprecien;
• que no nos respeten;
• a perder o a no ganar algo.
En la mayor parte de las ocasiones, este miedo puede obedecer a motivos justificados a corto plazo. Pero no a largo plazo. Con el tiempo, es difícil que una mentira resista el contraste con los hechos o sirva para cumplir los objetivos que se perseguían con ella.
Existe otro miedo tan importante o más que el anterior, y es el miedo al castigo añadido que se puede recibir si se descubre la mentira que pretende encubrir la responsabilidad o culpabilidad propia o de otro.

La mentira se ve favorecida por la propia naturaleza imprecisa del lenguaje y por la forma en que lo utilizamos en la vida corriente. La ambigüedad es una característica del lenguaje, que no debe considerarse como totalmente negativa, ya que proporciona matices y riqueza a la comunicación humana. Además, el lenguaje describe así mejor la realidad y se acerca más a ella, ya que muchos acontecimientos, sociales y privados, como nuestras emociones o los sentimientos que acompañan a un encuentro con una persona querida u odiada, no pueden describirse sin matices, como si estuvieran impresos en blanco y negro, sino que poseen una naturaleza rica, cambiante, variada y difícil de aprehender.

La visión que la sociedad tiene de la mentira es ambigua y compleja. Por un lado, la sociedad no tolera al mentiroso. La sinceridad es uno de los pilares que la sustentan. Todos los grandes sistemas morales condenan la mentira, bien sea de forma absoluta o con limitaciones. La mentira disminuye la confianza entre las personas, como ocurre con la traición y la trampa, que frecuentemente se apoyan en ella.
La mentira es socialmente reprobable y el mentiroso goza de una consideración social negativa. Si es descubierto, su reputación se verá sin duda dañada. Incluso cuando la mentira no es importante y las consecuencias no son graves, el mentiroso sentirá al menos vergüenza si es descubierto mintiendo.

La fuerza de propagación de las leyendas urbanas, y el valor de verdad que se les confiere, nos dice algo importante sobre la mentira y su detección: la verosimilitud del contenido depende de los detalles. Cuanto más concretos son los detalles, más creíble es la narración.
El cotilleo o chisme, que es una «noticia verdadera o falsa, o comentario con que generalmente se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguna» (DRAE), pertenece también a esta categoría. La propagación y el comentario de rumores, de leyendas urbanas y de cotilleos cumple las mismas funciones: crear o reforzar vínculos emocionales entre conocidos, al compartir información personal o relevante sobre otros.
Las personas se interesan por los demás. Las historias personales y los cotilleos resultan siempre atractivos y se intercambian, de forma que quien cuenta un rumor o una historia personal se convierte en el centro de atención de su círculo de amistades. El contenido del cotilleo es importante ya que la gente quiere sentir las experiencias intensas de la vida a través de otros, y le gusta con preferencia saber cosas de lo íntimo o de lo prohibido. Las noticias basadas en chismes y cotilleos son además un gran negocio que atrae a millones de personas que consumen información privada, sea cierta o falsa, de otras.

Existen dos tipos básicos de mentiras:
• Ocultación, escondiendo o callando un hecho u opinión.
• Falsificación, fabulación o creación de una historia.

Ocultación
Las mentiras de ocultación persiguen retener la información a sabiendas e intencionadamente. La omisión de elementos significativos en la comunicación lleva a una falsa interpretación por parte del destinatario o receptor. El mentiroso engaña suprimiendo la verdad a través de silencios, descripciones vagas o muy generales, evasión de preguntas, emoción fingida (frecuentemente a través de la sonrisa), ira o enfermedades.
Falsificación o fabulación
La mentira de falsificación o fabulación consiste en la presentación de información falsa o en la invención de una historia falsa para confundir o engañar. El mentiroso proporciona narraciones, datos, detalles o explicaciones como si fueran ciertos.
Necesita para ello poseer buena memoria, anticipación y no perder la compostura. Si la mentira no consigue su objetivo de engañar a los demás debe volver a la falsificación, inventando más cosas, o admitir parte o toda la verdad. Al contrario de lo que ocurre en la ocultación, el descubrimiento, en este caso, es inadmisible para los engañados e inaceptable para el mentiroso, ya que no tiene escapatoria. Por ello, los mentirosos escogen cuando pueden la mentira de ocultación y evitan la de falsificación ya que la primera ofrece siempre más vías de escape.

Las características del estilo comunicativo de los mentirosos son:
1. Incertidumbre, con más adjetivos y adverbios modificadores o atenuadores y más verbos en tiempo subjuntivo.
2. Vaguedad, con menos exposiciones de hechos o descripciones, y pocos verbos en pretérito indefinido, lo que indica menos referencias precisas al pasado. Utilizan menos expresiones de exclusión, como «excepto», «pero», «sin embargo».
3. Nerviosismo, puesto de manifiesto por más repeticiones y más errores lingüísticos.
4. Reticencia, ya que sus narraciones son más breves y poseen un menor número total de palabras que las de las personas sinceras. Se relaciona con la vaguedad y con el distanciamiento, señalada antes, de forma que cuanto menos se dice, menor es el riesgo de que le pillen en la mentira.
5. Dependencia, puesta de manifiesto por la existencia de pocas autorreferencias, es decir, emplean menos la primera persona del singular y menos afirmaciones personalizadas («yo hice», «él se fue»). Hay menor uso de la tercera persona del singular. Esto indicaría que el mentiroso se distancia de los hechos, debido a su falta de experiencia personal con los mismos.
6. Humor negativo o malhumor, que se manifiesta con la utilización de más palabras asociadas con emociones negativas. Se debe a las emociones de tensión, miedo y culpa que experimenta el mentiroso

Hay tres razones principales por las que la conducta no verbal puede revelar el engaño:
1. Mentir provoca estrés, miedo, esfuerzo o activación psicológica que se traducen en expresiones y gestos observables. Los indicios no verbales expresan, en su mayoría, emociones de miedo o de que no se ha preparado bien la mentira o de que el mentiroso ha sido sorprendido por una o más preguntas relevantes en la entrevista.
2. El intento excesivo de controlar la información que se va proporcionando durante el interrogatorio produce actuaciones artificiales, demasiado pulidas, con poca emoción, pocos gestos y movimientos, que revelan una incongruencia entre el lenguaje verbal y el no verbal. Este control excesivo y estas incongruencias aparecen cuando el individuo se ha preparado para el interrogatorio o para responder a determinadas preguntas.
3. Los procesos cognitivos complejos que acompañan al acto de mentir pueden sobrecargar la actividad mental, llevando a conductas no verbales involuntarias.

Los principales indicadores verbales del engaño en interrogatorios forenses son los siguientes:
• Rechazo a responder: «No diré nada hasta que no esté delante mi abogado» (quiere decir: «Soy culpable pero espero que mi abogado me saque de ésta»); «No tengo por qué responder a eso» (quiere decir: «Si lo hago tendré problemas, así que mejor fingiré enfado para disuadir al interrogador»); «Estoy ofendido de que se me haga esa pregunta» (quiere decir: «Estoy en un problema»). Aquí tiene cabida también el acogerse al derecho constitucional a no declarar.
• Al igual que la sonrisa puede enmascarar una emoción, los ataques de risa o de llanto pueden impedir al mentiroso dar una respuesta detallada.
• Dar respuestas complicadas o disparatadas: «¿Cree que yo haría eso?».
• Aparece la racionalización, disculpa y justificación del hecho delictivo. Los culpables mostrarán una reacción más bien moderada y tenue hacia el suceso y hacia la transgresión. También mostrarán cierta ambivalencia acerca de la ley, las propiedades o bienes de los demás, la policía y el crimen. Tienden a pensar que todos son como ellos y que todos mienten y tienen conductas deshonestas, por lo que a ellos debe considerárseles menos culpables.

La técnica de Kowal se basa en el mismo tipo de preguntas que la técnica poligráfica. Consiste en:
1. Preguntas control, de carácter emocional ante las que la mayoría de las personas miente y se pone nerviosa. Por ejemplo: «¿Cuándo fue la última vez que mintió a alguien?».
2. Preguntas irrelevantes, ante las que se responde sin cambios emocionales, de forma normal. Por ejemplo: «¿En qué universidad o en qué instituto estudió usted?».
3. Preguntas relevantes, en las que se examinan las reacciones verbales y no verbales, que no ocurren en las respuestas a las preguntas irrelevantes. Por ejemplo: «¿Dio usted esa información a los atracadores?», «¿Se llevó usted el dinero de la caja registradora?». La alteración en el comportamiento verbal o no verbal de la persona ante estas preguntas, en comparación con las respuestas a las preguntas control e irrelevantes indica que la cuestión es sensible.

J. E. Reid desarrolló la «Entrevista de Análisis Conductual» («Behaviour Analysis Interview»), que permite la evaluación sistemática de la conducta verbal y no verbal de un empleado en el transcurso de una entrevista estructurada.
En la primera de las tres fases de las que consta se procura establecer una buena relación con el sospechoso, de quien se recaban datos generales. Como ocurre con otras técnicas, se presta atención a cómo son sus reacciones conductuales normales, sin estar bajo presión. En la segunda fase, se formulan preguntas directas para evaluar la relación, motivación e implicación del interrogado con el asunto en cuestión. En la tercera fase las preguntas directas son más provocadoras y van dirigidas a suscitar conductas diferenciadas verbales y no verbales, que distingan al sincero del mentiroso.
En la terminología de Reid, se examina, a nivel verbal, la actitud del empleado o futuro empleado, sus respuestas verbales (vehemencia de las negativas) y las conductas paralingüísticas (tardanza en responder a las preguntas, tragar saliva, carraspeos o risa inapropiada) ante preguntas provocadoras o comprometedoras.
En el nivel no verbal, se observan y analizan los movimientos corporales, el contacto ocular, gestos, posturas y expresiones faciales.

El fraude y los timos forman parte, en mayor o menor medida, de las relaciones comerciales. Todas las personas, empresas e instituciones se defienden contra estas prácticas. La mejor actitud es tomar siempre medidas preventivas. El principio de caveat emptor, el comprador debe ser precavido, se tendrá en cuenta en todas las ocasiones.
El fraude entre empresas se produce en relaciones comerciales aparentemente normales y regulares, que pueden ir acompañadas de documentos o referencias falsos, lo que dificulta su detección. El timo, sin embargo, contiene una audacia e ingeniosidad inesperadas, unidas al deseo que manifiesta la víctima de una ganancia rápida y de sentirse más listo que los demás y que contribuye a engañarle.
En un sentido general, fraude es equivalente a engaño, es decir, una «acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete» o un «acto tendente a eludir una disposición legal en perjuicio del Estado o de terceros».
El fraude en el mundo empresarial y comercial es variado, pero con la debida preparación se pueden prevenir y atenuar sus efectos.

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I have found the book useful in many aspects, it covers topics that can be used in your daily life (such as distinguishing a lie from your partner) to topics that I hope I never have to use (the use of the polygraph and the detection of fraud and scams). ). I feel that I have learned a lot from him but he does not leave me satisfied for the following reasons:
-It’s redundant. Repeat sentences (and even paragraphs) constantly
-Improper examples. Some were over explained and others were not suitable for the topic at hand.
-The last chapter went completely off topic. It seemed like a business book and economic examples instead of talking about lies in the workplace.
Nevertheless, I was pleasantly surprised.

There is no technique, instrument or system, whether human or mechanical, that can infallibly know if someone is lying. What we obtain, directly and through the techniques described below, are indications, more or less reliable, that a person is trying to deceive. Truth and falsehood are manifested through clues. On many occasions, we do not know for sure what happened, unless it is revealed to us or the liar himself confesses it to us. Even, in some cases, the confession is not indicative of the truth, since the person may be covering for someone. This lack of «ground truth» is the origin of deception detection techniques. The truth is that if we knew for sure what happened, the basic truth, we would not need the techniques.
Lying is “saying or manifesting the opposite of what is known, believed or thought”. Consequently, a lie is the «expression or manifestation contrary to what is known, believed or thought». To deceive is to «give the lie the appearance of truth» or «induce someone to take for granted what is not true, using words and apparent or feigned deeds.» While lying refers to whether or not the content of a message adequately reflects reality, deception, or the act of deceiving, includes the key concept of intentionality or willfulness. Since many lies can be unintentional, the detection of deception in the strict sense is the detection of the aforementioned intentionality.
There are many actions that are not exactly lies, but that still hide the truth.
In general, people lie for fear of the consequences of something being known: something that was done, that was not done, that was heard, that was seen, that was said or that was known. You lie to blame another person, for not wanting to take responsibility, to harm another or not to face your own problems or those of your loved ones.

The liar almost always harbors fear, well-founded or not, that the truth will be known, which also includes fear of:
• be less than others;
• failing to achieve a career goal, losing a sale, or failing to secure an order;
• be less attractive;
• that they do not like us or that they do not appreciate us;
• that they do not respect us;
• to lose or not win something.
In most cases, this fear can be due to justified short-term reasons. But not in the long term. Over time, it is difficult for a lie to resist the contrast with the facts or serve to fulfill the objectives that were pursued with it.
There is another fear as important or more so than the previous one, and it is the fear of the added punishment that can be received if the lie that tries to cover up one’s own or another’s responsibility or guilt is discovered.

Lying is favored by the very imprecise nature of language and by the way we use it in ordinary life. Ambiguity is a characteristic of language, which should not be considered totally negative, since it provides nuances and richness to human communication. In addition, language thus describes reality better and is closer to it, since many events, social and private, such as our emotions or the feelings that accompany an encounter with a loved or hated person, cannot be described without nuances, such as if they were printed in black and white, but they have a rich, changing, varied and difficult to grasp nature.

The vision that society has of lying is ambiguous and complex. On the one hand, society does not tolerate the liar. Sincerity is one of the pillars that support it. All the great moral systems condemn lying, either absolutely or with limitations. Lying decreases trust between people, as happens with betrayal and cheating, which often rely on it.
Lying is socially reprehensible and the liar enjoys a negative social consideration. If he is discovered, his reputation will undoubtedly be damaged. Even when the lie is not important and the consequences are not serious, the liar will feel at least ashamed if he is caught lying.

The force of propagation of urban legends, and the truth value that is conferred on them, tells us something important about lies and their detection: the credibility of the content depends on the details. The more concrete the details, the more believable the narrative.
Gossip or gossip, which is «true or false news, or comment that is generally intended to alienate some people with others or gossip about someone» (DRAE), also belongs to this category. The spread and comment of rumours, urban legends and gossip fulfill the same functions: create or reinforce emotional bonds between acquaintances, by sharing personal or relevant information about others.
People care about others. Personal stories and gossip are always attractive and are exchanged, so that whoever tells a rumor or a personal story becomes the center of attention in their circle of friends. The content of gossip is important since people want to feel the intense experiences of life through others, and prefer to know things that are intimate or forbidden. News based on gossip and gossip is also a big business that attracts millions of people who consume private information, whether true or false, of others.

There are two basic types of lies:
• Concealment, hiding or keeping silent about a fact or opinion.
• Falsification, fabrication or creation of a story.

Concealment
Concealment lies seek to knowingly and intentionally withhold information. The omission of significant elements in the communication leads to a false interpretation by the addressee or receiver. The liar deceives by suppressing the truth through silence, vague or very general descriptions, evasion of questions, feigned emotion (often through smiling), anger, or illness.
Falsification or fabrication
The falsification or fabrication lie consists in the presentation of false information or the invention of a false story to confuse or deceive. The liar provides narratives, data, details or explanations as if they were true.
For this you need to have a good memory, anticipation and not lose your composure. If the lie does not achieve its objective of deceiving others, it must return to the falsification, inventing more things, or admitting part or all of the truth. Contrary to what happens in the concealment, the discovery, in this case, is inadmissible for the deceived and unacceptable for the liar, since there is no escape. For this reason, liars choose the concealment lie when they can and avoid the falsification lie, since the former always offers more escape routes.

The characteristics of the communication style of liars are:
1. Uncertainty, with more modifying or attenuating adjectives and adverbs and more verbs in the subjunctive tense.
2. Vagueness, with fewer statements of facts or descriptions, and few verbs in the past tense, indicating fewer precise references to the past. They use less exclusionary expressions, such as “except”, “but”, “however”.
3. Nervousness, evidenced by more repetition and more linguistic errors.
4. Reticence, since their narratives are shorter and have a lower total number of words than those of sincere people. It is related to vagueness and detachment, noted above, so that the less said, the lower the risk of being caught lying.
5. Dependence, evidenced by the existence of few self-references, that is, they use less the first person singular and fewer personalized statements (“I did”, “he left”). There is less use of the third person singular. This would indicate that the liar distances himself from the facts, due to his lack of personal experience with them.
6. Negative mood or moodiness, which is manifested by the use of more words associated with negative emotions. It is due to the emotions of tension, fear and guilt that the liar experiences

There are three main reasons why nonverbal behavior can reveal deception:
1. Lying causes stress, fear, exertion, or psychological arousal that translates into observable expressions and gestures. Non-verbal cues mostly express emotions of fear or that the lie has not been well prepared or that the liar has been surprised by one or more relevant questions in the interview.
2. The excessive attempt to control the information that is provided during the interrogation produces artificial performances, too polished, with little emotion, few gestures and movements, which reveal an inconsistency between verbal and non-verbal language. This excessive control and these inconsistencies appear when the individual has prepared for the interrogation or to answer certain questions.
3. The complex cognitive processes that accompany the act of lying can overload mental activity, leading to involuntary nonverbal behaviors.

The main verbal indicators of deception in forensic interrogations are the following:
• Refusal to answer: «I won’t say anything until my lawyer is in front of me» (meaning: «I’m guilty but I hope my lawyer gets me out of this»); «I don’t have to answer that» (meaning: «If I do, I’ll be in trouble, so I’d better fake anger to dissuade the questioner»); «I’m offended that you ask me that question» (means: «I’m in trouble»). There is also room here for taking advantage of the constitutional right not to testify.
• Just as smiling can mask emotion, fits of laughter or crying can prevent the liar from giving a detailed answer.
• Give complicated or crazy answers: «Do you think I would do that?»
• Appears the rationalization, excuse and justification of the criminal act. The guilty will show a rather moderate and subdued reaction to the event and to the transgression. They will also show some ambivalence about the law, the property of others, the police, and crime. They tend to think that everyone is like them and that everyone lies and behaves dishonestly, so they should be considered less guilty.

The Kowal technique is based on the same type of questions as the polygraph technique. Consists in:
1. Control questions, of an emotional nature before which most people lie and get nervous. For example: «When was the last time you lied to someone?»
2. Irrelevant questions, to which one responds without emotional changes, in a normal way. For example: «In what university or in what institute did you study?».
3. Relevant questions, in which verbal and non-verbal reactions are examined, which do not occur in the responses to irrelevant questions. For example: «Did you give that information to the robbers?», «Did you take the money from the cash register?». Alteration in the person’s verbal or nonverbal behavior to these questions, compared to responses to the control and irrelevant questions, indicates that the question is sensitive.

J. E. Reid developed the Behavior Analysis Interview, which allows the systematic evaluation of an employee’s verbal and non-verbal behavior in the course of a structured interview.
In the first of the three phases of which it consists, an attempt is made to establish a good relationship with the suspect, from whom general data is collected. As with other techniques, attention is paid to what their normal behavioral reactions are like, without being under pressure. In the second phase, direct questions are asked to assess the respondent’s relationship, motivation and involvement with the matter in question. In the third phase, direct questions are more provocative and are aimed at eliciting differentiated verbal and nonverbal behaviors that distinguish the truthful from the liar.
In Reid’s terminology, the attitude of the employee or future employee, their verbal responses (vehemence of refusals) and paralinguistic behaviors (delay in answering questions, swallowing saliva, throat clearing or inappropriate laughter) are examined at a verbal level. to provocative or compromising questions.
At the nonverbal level, body movements, eye contact, gestures, posture, and facial expressions are observed and analyzed.

Fraud and scams are part, to a greater or lesser extent, of business relationships. All people, companies and institutions defend themselves against these practices. The best attitude is to always take preventive measures. The principle of caveat emptor, the buyer must be cautious, will be taken into account at all times.
Business-to-business fraud occurs in seemingly normal and regular business relationships, which may be accompanied by false documents or references, making it difficult to detect. The scam, however, contains an unexpected boldness and ingenuity, coupled with the victim’s expressed desire for a quick win and to feel smarter than others, which helps to deceive the victim.
In a general sense, fraud is equivalent to deception, that is, an «action contrary to truth and rectitude, which harms the person against whom it is committed» or an «act intended to circumvent a legal provision to the detriment of the State or of third parties”.
Fraud in the business and commercial world is varied, but with proper preparation its effects can be prevented and mitigated.

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