Donde Retumba El Silencio — Agustina Caride / Where the Silence Echoes by Agustina Caride (spanish book edition)

La memoria es como un altillo cargado de objetos, le había dicho para explicarle que lo suyo no era Alzheimer sino supervivencia. Es normal que lo accesorio quede escondido detrás de lo otro; lo importante, lo que necesitamos, está al alcance de la mano, a la vista, de modo que, al subir al altillo, lo podamos encontrar rápido. Los ladrillos de ese edificio, evidentemente, no eran accesorios, los recuerda como una foto, también las pérgolas de hormigón, el mismo gris desprovisto de plantas. Es rara la memoria, piensa, en esos ladrillos debió quedar una emoción, si no por qué carancho los recuerda.

Esta obra fue galardonada con el XXIV Premio Clarín de Novela 2021 (Argentina). A destacar evitar el maniqueísmo, el silencio empieza a ser un peso, incomoda, duele según se lee el libro y lo que me gustarón fueron los pequeños detalles que van conformando la historia. A destacar la amistad entre mujeres.
Al silencio de la ciudad durante la cuarentena se le suma otro silencio, el del enojo, el de las pequeñas heridas, el de las ofensas que fueron horadando de manera casi imperceptible una amistad forjada a lo largo de los años. Elvira y Leonor viven en dos departamentos del mismo PH, pero ya no se hablan.
Desde ese presente de distanciamiento, surgido al calor de la disputa política, no pueden dejar de pensar la una en la otra, de recordar la forma en que se conocieron, la manera en que se fue tejiendo esa amistad. Reminiscencias de ese pasado vuelven una y otra vez, enlazadas a distintos episodios de la historia del país, desde los años 70, cuando nació ese vínculo que creyeron indestructible y, sin embargo, parece haberse disgregado irremediablemente.
En la primera parte de la novela, desde que cuelgan el cartel de venta en la casa de Elvira, hasta que se decreta la cuarentena, transcurre un solo día y en la novela se narran años. Una recomendable lectura.

Deja sobre la cama la ropa elegida y se empuja hasta el baño. María debe estar por llegar. Ya no sabe a quién le habla. Frente al espejo medita el maquillaje. Va a llorar, en el cementerio, lo sabe. Porque va a reencontrarla, va a sentirla diciéndole ¿te acordás? Yo quería sencillo, simple. Y lo vas a tener, Virita querida, muy simple, casi pobre. Se delinea y apoya el rímel sobre las pestañas que ya no tiene. Las busca con mano temblorosa. Que se corra, piensa e imagina, cuando lleguen las lágrimas, al negro deslizándose por la cara. Que el rímel se deslice por cada arruga y deje marca. Qué le hace una mancha más al tigre. Prepara la cartera de tiras largas para poder cruzársela, va a necesitar las dos manos libres, fuertes. Suena el teléfono adentro de una riñonera que se tejió, para no perderlo, dijo. La voz de Gaby, otra vez desvencijada. No hay firma que podamos truchar en esta, escucha que dicen del otro lado de la línea que ya no es línea sino satélite. ¿Justo ahora, después de tantos años haciendo las cosas mal, decidían hacer algo bien? ¿Y es un bien no despedir al muerto? ¿Cómo que no puede ir al cementerio?…
Puedo calentar agua y hacer unos mates. Y mientras tanto, te voy contando…

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Memory is like a loft full of objects, he had told her to explain that his thing was not Alzheimer’s but survival. It is normal for the accessory to be hidden behind the other; what is important, what we need, is within reach, in sight, so that, when we go up to the attic, we can find it quickly. The bricks of that building were obviously not accessories, he remembers them like a photo, also the concrete pergolas, the same gray devoid of plants. Memory is rare, he thinks, in those bricks there must have been an emotion, if not why carancho remembers them.

This book was awarded the XXIV Clarín Novel Prize 2021 (Argentina). To emphasize avoiding Manichaeism, silence begins to be a burden, uncomfortable, it hurts as you read the book and what I liked were the small details that make up the story. To highlight the friendship between women.
Another silence is added to the silence of the city during the quarantine, that of anger, that of small wounds, that of offenses that almost imperceptibly pierced a friendship forged over the years. Elvira and Leonor live in two apartments of the same PH, but they no longer speak to each other.
From that moment of distancing, which emerged in the heat of the political dispute, they cannot stop thinking about each other, remembering the way they met, the way that friendship was woven. Reminiscences of that past return again and again, linked to different episodes in the country’s history, since the 70s, when that link was born that they believed indestructible and, however, seems to have irretrievably disintegrated.
In the first part of the novel, from when the sale sign is hung in Elvira’s house, until the quarantine is decreed, a single day passes and in the novel years are narrated. A recommended read.

He leaves the chosen clothes on the bed and pushes himself into the bathroom. Maria must be arriving soon. She no longer knows who she is talking to. In front of the mirror she meditates the makeup. She is going to cry, in the cemetery, she knows it. Because he’s going to meet her again, he’s going to feel her telling him, do you remember? I wanted simple, simple. And you’re going to have it, dear Virita, very simple, almost poor. She outlines and puts the mascara on the lashes that she no longer has. She searches for them with a trembling hand. Let him come, he thinks and imagines, when the tears come, the black man sliding down her face. Let the mascara slide down every wrinkle and leave a mark. What does one more spot do to the tiger. He prepares the bag with long straps to be able to cross it, he will need both strong hands free. She rings the phone inside a fanny pack that she knitted, so as not to lose it, she said. Gaby’s voice, again shabby. There is no signature that we can hack in this one, listen to what they say on the other side of the line that it is no longer line but satellite. Just now, after so many years of doing things wrong, did they decide to do something right? And is it good not to fire the dead? How come he can’t go to the cemetery?…
I can heat water and make some mates. And in the meantime, I’m telling you…

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