Tecnoadictos: Los Peligros De La Vida Online — Enzo Cascardo, Maria Celia Veiga / Techno-Junkies: The Dangers Of Life Online by Enzo Cascardo, Maria Celia Veiga (spanish book edition)

Estamos siendo testigos del advenimiento y la utilización cada vez mayor de nuevas tecnologías, Internet en sus distintas variables, videojuegos, computadoras, notebooks, teléfonos celulares, smartphones, tablets. Y nos resulta llamativa la manera particular en la que algunos pacientes se relacionan con las mismas.
Alexander Luria, neuropsicólogo y médico ruso, expresó con claridad la relación entre la historia, la cultura y los procesos psicológicos del ser humano en la siguiente frase: “Parece sorprendente que la ciencia de la psicología ha evitado la idea de que muchos de los procesos mentales son de tipo social e históricos en sus orígenes, o que las manifestaciones importantes de la conciencia humana se han visto directamente determinadas por las prácticas básicas de la actividad humana y las formas reales de la cultura.
A partir de la década de los noventa, con el uso extendido de Internet, se han producido cambios a nivel global que impactan directamente en nuestro comportamiento, en nuestra cultura y hasta en la manera en la que se estructura la sociedad. Son cambios paulatinos que, sobre todo quienes hemos vivido (y sobrevivido) gran parte de nuestras vidas sin Internet, apenas notamos en retrospectiva. Nos cuesta recordar cómo eran las cosas antes de que la red global se colara en nuestros trabajos, en nuestro tiempo libre, en nuestras relaciones sociales, etc.
Lo cierto es que vivimos en una nueva estructura social, que es global y en red. Una perspectiva tentadora si pensamos en el concepto de todo lo que podemos compartir. Sin embargo, esta nueva cultura está caracterizada por la búsqueda incesante de la autonomía y la individualidad. Son cambios sociales que también producen cambios en nuestro comportamiento.
Estos cambios tecnológicos, culturales y sociales acarrean nuevos problemas y el desafío implícito de encontrar la manera de resolverlos. En relativamente poco tiempo, Internet se ha metido en nuestros hogares, trabajos y escuelas. Y atraviesa casi todo lo que conocemos hoy en día, incluso las enfermedades que puede ocasionar, y lo que a nosotros nos compete: la salud mental.
Nos es muy difícil establecer una línea divisoria entre necesidad y adicción cuando se trata de la tecnología. ¿Usamos Internet como herramienta o como vía de escape para aliviar nuestros problemas cotidianos? ¿Usamos Internet porque necesitamos obtener información o porque algo en nuestro estado de ánimo nos resulta displacentero y necesitamos un cambio?
A diferencia de otras problemáticas, en este campo encontramos que hay un delgado hilo que separa la normalidad de la patología. Estamos dando pasos gigantes hacia el futuro pero, ¿estamos preparados para afrontar las nuevas enfermedades que estos cambios acarrean?

Es un libro básico, este libro debe ser leído por cualquier persona interesada en aprender cómo la tecnología, internet, los teléfonos móviles están interfiriendo en nuestras vidas. Escrito por profesionales.

Las redes sociales han borrado las diferencias entre lo íntimo, lo privado y lo público. Ya no importa lo que “es”, sino lo que se “muestra”, y cuánto y cómo se lo muestra. Lo virtual nos promete un escape de la vida real y, curiosamente, caemos en la trampa de creer que lo que allí sucede, también es real.

El término “adicto” proviene del latín addictus. En el Imperio Romano se les decía addictus a los esclavos, y el significado del término era “asignado” o “entregado”. Cuando se vendía un esclavo, este era asignado y entregado a su nuevo amo, por lo que pasaba a ser el addictus de (y el nombre de su amo) y acabó siendo utilizado para decir que pertenecía a alguien o algo.
Según la Organización Mundial de la Salud, en el sentido tradicional es una dependencia o necesidad hacia consumir una sustancia, realizar una actividad o estar en una relación, provocada principalmente por la satisfacción que esto le causa a esa persona.
A diferencia del hábito, en la adicción está comprometida la voluntad del individuo lo que, de a poco, termina afectando severamente la calidad de vida de las personas que padecen la adicción.
Hay varios factores a considerar. Por un lado, hay que tener en cuenta cuánto tiempo dedica una persona al consumo. Por el otro, cuánto se afecta su desempeño laboral o académico, cuanto afecta la relación con sus seres queridos y sus relaciones interpersonales en general. Es decir, si se ve afectada la calidad de vida de la persona, el consumo puede considerarse una adicción, por más que se trate de sustancias de tipo legal.
¿Cuáles son las características comunes a todas las conductas adictivas?
1. La obsesión frente a un objeto, actividad o sustancia.
2. La búsqueda insistente del compromiso, a pesar del daño.
3. La compulsión a involucrarse con la actividad, la realización de dicha actividad una y otra vez, aun si la persona no lo quiere o sabe que le resulta difícil interrumpirla.
4. Síntomas de abstinencia después del cese de la actividad, incluyendo ansiedad, irritabilidad, inquietud, anhelo, desesperación y ánimo deprimido.
5. Pérdida de control. La persona no parece tener control de cuándo, cuánto tiempo y en qué medida va a continuar con la conducta.
6. La persona frecuentemente niega el problema que le genera su relación con la sustancia o actividad, aun cuando otros pueden ver los efectos negativos.
7. La persona oculta la conducta problemática ante su familia o allegados.
8. Ánimo deprimido y baja autoestima.

Las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) se desarrollan a partir de los avances científicos producidos en los ámbitos de la informática y las telecomunicaciones. Se denomina TIC al conjunto de tecnologías que permiten el acceso y la comunicación de información presentada de diferentes maneras, ya sea como texto, imagen o sonido.
Cuáles son las ventajas de las TIC?
.Pueden proveer grandes beneficios y adelantos en distintos ámbitos, por ejemplo la salud y la educación.
.Pueden ayudar al desarrollo de las personas y actores sociales a través de redes de apoyo e intercambio.
.Pueden dar soporte a la difusión de productos y actividades a bajo costo.
.Permiten el aprendizaje interactivo y la educación a distancia.
.Dan acceso a la salida de conocimientos e información para mejorar la vida de las personas.
.Son inmediatas y generalizan la información a bajo costo.

¿Cuáles son las desventajas de las TIC?
Lejos de ser todo ventajoso, las nuevas tecnologías también suelen ofrecer algunas dificultades y desventajas, por ejemplo la falta de privacidad, el generar tendencia al aislamiento, la posibilidad de fraude o estafas en las transacciones comerciales online, por mencionar algunas. Para nosotros, que somos agentes de salud, la más importante, y sobre la cual versa gran parte de esta obra, es la utilización indebida (y no solo excesiva) de estas tecnologías.
El uso de Internet se ha ido incrementando exponencialmente a lo largo del mundo en los últimos años, a lo largo y ancho del planeta.

Las distintas modalidades de uso excesivo de Internet pueden ser:
.La adicción cibersexual: los sitios más visitados en Internet son los pornográficos. Gran cantidad de individuos pasan mucho tiempo conectados, descargando e intercambiando pornografía online, o participan de chats con esa temática. En personas vulnerables, esta permanente interacción puede hacer que se genere una adicción.
.Las ciberrelaciones: muchas personas están permanentemente online, generalmente a través de su tablet o smartphone, participando de chats o pendientes “al extremo” de redes sociales, de cuántos “me gusta” reciben en Facebook o cuántos retuits tienen en Twitter, o qué nivel de aceptación tienen sus posteos en un grupo de WhatsApp. Estos ejemplos son una manera de relacionarse con otras personas online que, por cierto vale aclarar, es muy diferente que relacionarse cara a cara. Esto puede ser particularmente peligroso en niños y adolescentes, ya que entablar este tipo de relaciones puede conllevar el riesgo de ser abusados por un adulto (grooming en el caso de abuso online de niños o ciberbullying en adolescentes). Otra situación de riesgo a tener en cuenta es el phishing o suplantación de identidad para cometer robos o estafas.
.Las compulsiones de la red: Internet puede ser el disparador o el vehículo de muchas conductas compulsivas. Es el caso de las páginas de apuestas online, donde la persona juega (y pierde) importantes sumas de dinero, tornándose así en una variante de la ludopatía. O, también, permanecer todo el tiempo en páginas de videojuegos online interactivos multijugador, lo que en ciertos países asiáticos como China, Corea y Japón está comenzando a ser un verdadero flagelo.
Otras variantes son las webs de compras y ofertas online, muy visitadas por compradores compulsivos.
.Sobrecarga de información o vagabundos de la red: son los que pasan muchas horas navegando por distintos sitios en busca de información nueva, muchas veces sin sentido y sin una intención previa en particular, por esto se los denomina vagabundos electrónicos.

Hay algunas señales o indicadores que nos pueden hacer sospechar que una persona está implicada excesivamente con la tecnología y tiene un alto nivel de dependencia del uso de Internet en sus distintas formas (redes sociales, juegos online, chats, sitios web, etc.) y que pueden ser un reflejo de la conversión de un uso en una adicción:
.Privarse de sueño (dormir menos de 5 horas al día) para estar conectado a la red, a la que se dedica unos tiempos de conexión anormalmente altos.
.Descuidar otras actividades importantes, como el contacto con la familia, las relaciones sociales, el estudio o el cuidado de la salud.
.Recibir quejas en relación con el uso de la red de alguien cercano, como padres o hermanos.
.Pensar en la red constantemente, incluso cuando no se está conectado a ella, y sentirse excesivamente irritado cuando la conexión falla o resulta muy lenta.
.Intentar limitar el tiempo de conexión pero sin conseguirlo.
.Perder la noción del tiempo mientras se está conectado.
.Mentir sobre el tiempo real que pasa online o jugando a un videojuego.
.Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en los estudios.
.Sentir una euforia y activación anómalas cuando se está conectado.

Las tres características más importantes y que, invariablemente, encontramos en las personas con adicción a Internet son:
1. Les resulta más fácil lograr la autorrealización online que en la vida real.
2. Experimentan ansiedad, disforia o depresión cuando se interrumpe el acceso a Internet.
3. Tratan de ocultar el tiempo de uso real a las personas de su entorno.
Entonces, para considerar que la persona está incurriendo en el uso problemático de Internet tenemos en cuenta la modalidad y las características de personalidad previas que presenten, más que la cantidad de tiempo que pasan conectados.
Con respecto al tiempo, es altamente probable que aquellas personas que pasan conectadas más de 31 horas por semana tengan una adicción a Internet. Por otra parte, los que pasan menos de 19 horas semanales, seguramente no presenten la adicción.

Actualmente se ha impuesto la denominación de gamer para designar a las personas que juegan videojuegos de manera habitual, y no necesariamente son adictas a los mismos. Dentro de los gamers hay diferentes clasificaciones, que podrían agruparse en las siguientes categorías:
.Gamer casual: es aquel que no se preocupa por conseguir importantes objetivos en los videojuegos, no le dedica mucho tiempo ni es fanático de un videojuego en particular, sino que juega a muchos de ellos con poco interés en mejorar sus habilidades para sobresalir.
.Gamer regular: se refiere a quien juega de forma habitual, tiene ciertos conocimientos de los videojuegos, pero a diferencia de los hardcore, no busca un gran desafío. Es competitivo, pero no tiene gran interés por ser el mejor.
.Gamer duro (hardcore): es aquel que pasa gran cantidad de horas al día jugando. Busca constantemente lograr objetivos y tener máximos puntajes. Siempre persigue grandes retos, es altamente competitivo y disfruta demostrando sus habilidades. Algunos llegan a ganar dinero en competencias de videojuegos tornándose no solo un entretenimiento, sino también un modo de vida.
.Gamer profesional: es un jugador con habilidades sobresalientes, por lo cual es considerado experto en las comunidades de gamers.

Se llama hacer phubbing a la conducta de ignorar al otro por prestar atención al celular. El término proviene de la conjunción de las palabras en inglés phone (teléfono) y snubbing (menospreciar).
Esta conducta que observamos cotidianamente tiene consecuencias alarmantes: obstruye la interacción, interrumpe el diálogo y reduce el compromiso, la empatía y la atención hacia el otro. Se considera un comportamiento antipático, antisocial y grosero, que se va incrementando de manera constante, con el paso del tiempo, en todos los ámbitos sociales.
Tanto es así que comenzaron a aparecer propuestas stop phubbing en restaurantes y bares, donde se ofrece a los clientes colocar los celulares en un recipiente ad hoc durante la reunión y hasta algunos más estrictos.

La nomofobia refiere al miedo irracional que puede experimentar una persona a no poder usar el teléfono celular o no tenerlo disponible en algún momento. Proviene de la expresión en inglés no-mobile-phone-phobia. Sucede en situaciones cotidianas, en las que la persona se olvida el celular en su casa, se queda sin batería o sale del área de cobertura de la señal.
Esta fobia tiene dos características principales:
.Síntomas de ansiedad o inquietud cuando, por algún motivo, alguien no puede usar su teléfono (falta de señal, robo, batería descargada, olvido, etc.). La presencia y disponibilidad del móvil se transforma en cuestión de vida o muerte, con el consiguiente aumento de la atención puesta en el aparato y de las consecuencias para la persona a nivel emocional y conductual.
.La dependencia del celular para realizar tareas simples o complejas, por ejemplo estudiar, aprender, sentir seguridad, estar conectados para obtener información o para comunicarnos con otros.

Los smartphones se han convertido en un recurso para navegar en Internet y una herramienta para ayudarnos a organizar nuestras vidas cotidianas. Son agenda, GPS, cámara fotográfica, teléfono y tantas otras cosas, todo en uno. Parecen indispensables para resolver cualquier duda o pregunta…

Se puede construir un yo virtual, armado en base a los “me gusta” y a cuánta aceptación tengan las opiniones del individuo en la red, que no siempre se condice con el yo real (el que se expresaría frente a frente). Como se observa, el tema deja abiertas más preguntas que respuestas, ya que las opiniones son controversiales.
Nosotros creemos que en individuos con ansiedad social severa la comunicación mediada por una computadora es mejor, más conveniente y más adaptativa que la no comunicación y el aislamiento. Este tipo de comunicación puede utilizarse como modo de expresión intermedio entre la no comunicación y la comunicación cara a cara, para facilitar, durante el trabajo realizado en el marco de un tratamiento, que el paciente se entrene y se exponga gradualmente a la interacción con otras personas. Sin embargo, en determinado momento la consulta y el trabajo psicoterapéutico tienen que llevar a estos pacientes a poder comunicarse cara a cara, con todos los atributos de la comunicación.

¿Qué pueden hacer los padres para prevenir el abuso de Internet?
-Crear un acuerdo familiar de uso tecnológico. Cada familia puede diseñar reglas y consensuar un plan de uso de la tecnología, de acuerdo a sus necesidades, valores y estilo de crianza. La tecnología aporta muchas ventajas a la vida cotidiana y podemos quedarnos con lo bueno. Sin embargo, cuando se usa en exceso obstaculiza la interacción cara a cara, resta tiempo en familia, no favorece otras actividades saludables como el juego creativo, el deporte, el sueño, etc.
-Poner límites, en la vida virtual también. Los límites son fundamentales. Son los pilares que sostendrán la seguridad de nuestros hijos a lo largo de sus vidas, los que les permitirán tomar decisiones para sí mismos y para otros. Los niños esperan y necesitan que los adultos delimitemos qué se puede y qué no.
-Es fundamental saber qué hacen los niños cuando están conectados. Cuando los chicos, especialmente los preadolescentes, están en Internet, no solamente están mirando algo. Es muy probable que también estén estableciendo vínculos a través de las redes sociales, juegos online, etc. Es importante seguir de cerca su vida virtual, con quién se relacionan, qué paginas visitan, qué aplicaciones utilizan, etc.
-Ser un modelo a seguir. Los niños necesitan aprender que, incluso online, existe un modo correcto de comportarse. La amabilidad y los buenos modales deben ser los mismos que en la vida real, aunque no veamos quién está del otro lado. Los niños nos miran, aprenden y nos imitan. Limitemos el uso de smartphones, computadoras y tablets cuando debemos estar interactuando con ellos.
-No enseñarles a usar la tecnología como si fuera un ansiolítico.
-Enseñar lo que es la privacidad, la intimidad y la confianza en los otros. Los niños tienen que poder discernir y, muchas veces, tomar decisiones por sí mismos cuando se encuentran solos. Y cuando están online, suelen estar solos.
-Ser maestros en el error. Recordar que los niños son niños e, inevitablemente, cometerán errores en el mundo real, y también en el mundo virtual.

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We are witnessing the advent and increasing use of new technologies, the Internet in its various variables, video games, computers, notebooks, cell phones, smartphones, tablets. And the particular way in which some patients relate to them is striking.
Alexander Luria, Russian neuropsychologist and physician, clearly expressed the relationship between history, culture and the psychological processes of the human being in the following sentence: “It seems surprising that the science of psychology has avoided the idea that many of the processes are social and historical in origin, or that the important manifestations of human consciousness have been directly determined by the basic practices of human activity and the actual forms of culture.
Since the 1990s, with the widespread use of the Internet, there have been changes at a global level that have a direct impact on our behavior, our culture and even the way in which society is structured. They are gradual changes that, especially those of us who have lived (and survived) a large part of our lives without the Internet, barely notice in retrospect. We find it hard to remember how things were before the global network crept into our jobs, our free time, our social relationships, etc.
The truth is that we live in a new social structure, which is global and networked. A tempting prospect if we think about the concept of all that we can share. However, this new culture is characterized by the incessant search for autonomy and individuality. They are social changes that also produce changes in our behavior.
These technological, cultural and social changes bring new problems and the implicit challenge of finding a way to solve them. In a relatively short time, the Internet has found its way into our homes, workplaces, and schools. And it goes through almost everything we know today, including the diseases it can cause, and what concerns us: mental health.
It is very difficult for us to draw a dividing line between need and addiction when it comes to technology. Do we use the Internet as a tool or as an escape route to alleviate our daily problems? Do we use the Internet because we need to obtain information or because something in our mood is unpleasant and we need a change?
Unlike other problems, in this field we find that there is a thin thread that separates normality from pathology. We are taking giant steps towards the future, but are we prepared to face the new diseases that these changes bring?

It’s a basic book, this book should be read by anyone interested in learning how technology, internet, cellphones are interfiering with our lives. Written by professionals.

Social networks have erased the differences between the intimate, the private and the public. It no longer matters what «is», but what is «shown», and how much and how it is shown. The virtual promises us an escape from real life and, curiously, we fall into the trap of believing that what happens there is also real.

The term «addict» comes from the Latin addictus. In the Roman Empire slaves were called addictus , and the meaning of the term was “assigned” or “handed over”. When a slave was sold, it was assigned and delivered to his new master, so it became the & nbsp; addictus of & nbsp; (and the name of his master) and ended up being used to say that belonged to someone or something.
According to the World Health Organization, in the traditional sense it is a dependency or need to consume a substance, carry out an activity or be in a relationship, caused mainly by the satisfaction that this causes that person.
Unlike habit, in addiction the will of the individual is compromised which, little by little, ends up severely affecting the quality of life of people who suffer from addiction.
There are several factors to consider. On the one hand, you have to take into account how much time a person spends on consumption. On the other hand, how much their work or academic performance is affected, how much it affects their relationship with their loved ones and their interpersonal relationships in general. In other words, if the person’s quality of life is affected, consumption can be considered an addiction, even if it involves legal substances.
What are the characteristics common to all addictive behaviors?
1. The obsession with an object, activity or substance.
2. The insistent search for commitment, despite the damage.
3. The compulsion to engage in the activity, doing the activity over and over again, even if the person doesn’t want to or knows it’s hard to stop.
4. Withdrawal symptoms after cessation of activity, including anxiety, irritability, restlessness, longing, despair, and depressed mood.
5. Loss of control. The person does not seem to have control over when, how long, and to what extent he will continue the behavior.
6. The person frequently denies the problem caused by their relationship with the substance or activity, even when others can see the negative effects.
7. The person hides the problematic behavior from family or close friends.
8. Depressed mood and low self-esteem.

ICT (information and communication technologies) are developed from the scientific advances produced in the fields of computing and telecommunications. ICT is called the set of technologies that allow access and communication of information presented in different ways, whether as text, image or sound.
What are the advantages of ICT?
.They can provide great benefits and advances in different fields, for example health and education.
.They can help the development of people and social actors through networks of support and exchange.
.They can support the dissemination of products and activities at low cost.
.They allow interactive learning and distance education.
.Give access to the output of knowledge and information to improve people’s lives.
.They are immediate and generalize the information at low cost.

What are the disadvantages of ICT?
Far from being all advantageous, new technologies also tend to offer some difficulties and disadvantages, for example lack of privacy, generating a tendency to isolation, the possibility of fraud or scams in online business transactions, to name a few. For us, who are health agents, the most important, and on which a large part of this work deals, is the improper use (and not only excessive) of these technologies.
The use of the Internet has been increasing exponentially throughout the world in recent years, throughout the planet.

The different forms of excessive use of the Internet can be:
.Cybersexual addiction: the most visited sites on the Internet are pornographic. A large number of individuals spend a lot of time online, downloading and exchanging online pornography, or participating in chats with this theme. In vulnerable people, this permanent interaction can lead to an addiction.
.Cyber relationships: many people are permanently online, generally through their tablet or smartphone, participating in chats or pending «at the extreme» of social networks, how many «likes» they receive on Facebook or how many retweets they have on Twitter, or what level of acceptance have their posts in a WhatsApp group. These examples are a way of interacting with other people online that, by the way, it is worth clarifying, is very different from interacting face to face. This can be particularly dangerous in children and adolescents, since entering into these types of relationships can carry the risk of being abused by an adult (grooming in the case of online abuse of children or cyberbullying in adolescents). Another risk situation to take into account is phishing or identity theft to commit theft or fraud.
.The compulsions of the network: The Internet can be the trigger or the vehicle of many compulsive behaviors. This is the case of online betting pages, where the person plays (and loses) large sums of money, thus becoming a variant of gambling. Or, also, staying all the time on interactive multiplayer online video game pages, which in certain Asian countries such as China, Korea and Japan is beginning to be a real scourge.
Other variants are shopping websites and online offers, highly visited by compulsive buyers.
.Information overload or Internet bums: they are those who spend many hours browsing different sites in search of new information, often meaningless and without a particular prior intention, for this reason they are called electronic bums.

There are some signs or indicators that can make us suspect that a person is excessively involved with technology and has a high level of dependence on the use of the Internet in its different forms (social networks, online games, chats, websites, etc.) and which may be a reflection of the conversion of a use into an addiction:
.Sleep deprivation (sleep less than 5 hours a day) to be connected to the network, to which abnormally high connection times are dedicated.
.Neglect other important activities, such as contact with the family, social relations, study or health care.
.Receive complaints regarding the use of the network from someone close to you, such as parents or siblings.
.Thinking about the network constantly, even when not connected to it, and feeling excessively irritated when the connection fails or is very slow.
.Try to limit the connection time but without success.
.Losing track of time while connected.
.Lying about the real time spent online or playing a video game.
.Isolate yourself socially, be irritable and lower your performance in studies.
Feeling abnormal euphoria and activation when connected.

The three most important characteristics that we invariably find in people with Internet addiction are:
1. They find it easier to achieve self-actualization online than in real life.
2. Experience anxiety, dysphoria, or depression when Internet access is interrupted.
3. They try to hide the actual usage time from the people around them.
So, to consider that the person is incurring in the problematic use of the Internet, we take into account the modality and the previous personality characteristics that they present, rather than the amount of time they spend online.
With regard to time, it is highly probable that those people who spend more than 31 hours connected per week have an Internet addiction. On the other hand, those who spend less than 19 hours a week, surely do not have addiction.

Currently, the name of gamer has been imposed to designate people who play video games on a regular basis, and are not necessarily addicted to them. Within the gamers there are different classifications, which could be grouped into the following categories:
.Casual Gamer: is one who does not care about achieving important goals in video games, does not spend much time or is a fan of a particular video game, but plays many of them with little interest in improving their skills to excel.
.Regular gamer: refers to someone who plays regularly, has some knowledge of video games, but unlike the hardcore, does not seek a great challenge. He is competitive, but he has no great interest in being the best.
.Hardcore gamer: is one who spends many hours a day playing. Constantly seek to achieve goals and have maximum scores. He always pursues great challenges, is highly competitive and enjoys showing off his skills. Some even win money in video game competitions, becoming not only entertainment, but also a way of life.
.Professional gamer: he is a player with outstanding skills, for which he is considered an expert in the gaming communities.

Phubbing is called the behavior of ignoring the other by paying attention to the cell phone. The term comes from the conjunction of the English words phone (telephone) and snubbing (belittle).
This behavior that we observe on a daily basis has alarming consequences: it obstructs interaction, interrupts dialogue and reduces commitment, empathy and attention towards the other. It is considered unfriendly, antisocial and rude behavior, which is constantly increasing, over time, in all social areas.
So much so that stop phubbing proposals began to appear in restaurants and bars, where customers are offered to place their cell phones in an ad hoc container during the meeting and even some stricter ones.

Nomophobia refers to the irrational fear that a person may experience of not being able to use the cell phone or not having it available at some point. It comes from the English expression no-mobile-phone-phobia. It happens in everyday situations, in which the person forgets the cell phone at her house, runs out of battery or leaves the signal coverage area.
This phobia has two main characteristics:
.Symptoms of anxiety or restlessness when, for some reason, someone cannot use your phone (no signal, theft, dead battery, forgetfulness, etc.). The presence and availability of the mobile becomes a matter of life or death, with the consequent increase in the attention paid to the device and the consequences for the person at an emotional and behavioral level.
.Dependence on the cell phone to perform simple or complex tasks, for example studying, learning, feeling safe, being connected to obtain information or to communicate with others.

Smartphones have become a resource for surfing the Internet and a tool to help us organize our daily lives. They are calendar, GPS, camera, phone and many other things, all in one. They seem indispensable to solve any doubt or question…

A virtual self can be built, armed based on the «likes» and how much acceptance the individual’s opinions have on the network, which is not always consistent with the real self (the one that would be expressed face to face). As can be seen, the subject leaves open more questions than answers, since the opinions are controversial.
We believe that in individuals with severe social anxiety, computer-mediated communication is better, more convenient, and more adaptive than no communication and isolation. This type of communication can be used as an intermediate mode of expression between non-communication and face-to-face communication, to facilitate, during the work carried out in the framework of a treatment, that the patient is trained and gradually exposed to interaction with other people. However, at a certain point, the consultation and the psychotherapeutic work must lead these patients to be able to communicate face to face, with all the attributes of communication.

What can parents do to prevent Internet abuse?
-Create a family agreement for technology use. Each family can design rules and agree on a plan for the use of technology, according to their needs, values and parenting style. Technology brings many advantages to everyday life and we can keep the good. However, when used in excess, it hinders face-to-face interaction, takes away family time, does not favor other healthy activities such as creative play, sports, sleep, etc.
-Set limits, in virtual life too. Limits are essential. They are the pillars that will support the security of our children throughout their lives, the ones that will allow them to make decisions for themselves and for others. Children expect and need adults to define what can and cannot be done.
-It is essential to know what children do when they are connected. When kids, especially tweens, are on the Internet, they’re not just looking at something. It is very likely that they are also establishing links through social networks, online games, etc. It is important to closely monitor their virtual life, who they interact with, what pages they visit, what applications they use, etc.
-Be a role model. Children need to learn that, even online, there is a correct way to behave. Kindness and good manners should be the same as in real life, even if we don’t see who is on the other side. Children watch us, learn and imitate us. Let’s limit the use of smartphones, computers and tablets when we must be interacting with them.
-Do not teach them to use technology as if it were an anxiolytic.
-Teach what privacy, intimacy and trust in others are. Children need to be able to discern and often make decisions for themselves when they are alone. And when they are online, they are often alone.
-Be masters in error. Remember that children are children and, inevitably, they will make mistakes in the real world, and also in the virtual world.

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