No Soy Yo — Karmele Jaio / Ez Naiz Ni (It’s Not Me) by Karmele Jaio (spanish book edition)

La autora reúne nueve narraciones cuyos protagonistas son hombres y mujeres que rozan los 40 años (o bien los han cumplido hace poco, o bien están a punto de hacerlo) y que se sienten insatisfechos con sus vidas. La autora evita –muy acertadamente, en mi opinión– hablar de la «crisis de los cuarenta», pero es innegable que ésta acecha a los personajes de este libro y que es la causante de que éstos actúen como lo hacen.
Así, nos encontramos en estos relatos a personas que quieren revivir el comienzo de su relación (que se ha vuelto rutinaria y aburrida), que buscan en la compra de una casa nueva o en la expectativa de celebrar un aniversario de forma especial una nueva ilusión por la que levantarse cada mañana, que se reencuentran con amigos de la juventud y descubren con tristeza que todo ha cambiado (y no como pensaban que iba a cambiar)… Son personas, en definitiva, que han llegado a un punto en sus vidas en el que (como bien dice el título del libro) ya no saben quiénes son…
A destacar la sutileza de la autora que parece fácil pero no lo es.
una mujer desnudada ante sí misma, como alma en el espejo, se idalizan, se denigran o incluso lastiman, el cuerpo que cambia, el envejecimiento, un pasado idealizado, la juventud, la rutina de la pareja… como siempre digo merece una lectura.

La afición que mi marido siente por el fútbol no la siente por la literatura ni por lo que yo escribo, eso lo he tenido claro desde el primer libro que publiqué. Me lee o, mejor dicho, comienza a leerme, pero sé que no termina mis libros. Cuando publico uno nuevo, lo toma entre sus manos con interés, me hace algún comentario sobre la portada, o sobre mi foto en la solapa…

De joven, en la época de la universidad, y más tarde, cuando empecé a trabajar en la editorial, vivía como si fuera una mujer sin pechos, mi intelectualidad estaba por encima de aquellas dos peritas turgentes y blablablá, y es justo en el momento en el que han empezado a ablandarse cuando mi ansiedad me lleva a buscar un sujetador salvador, como si fuese un asunto de vida o muerte. En todo el tiempo que llevo trabajando en la editorial, nadie de mi familia me ha preguntado por mi trabajo, sobre los libros que publicamos, ni siquiera por los cuentos que he escrito. Hubo un tiempo, cuando mis hijos eran pequeños, en que escribía cuentos infantiles y se los leía por las noches. Nunca les dije que eran míos, quizá para que creyeran que eran cuentos de verdad y no algo que había inventado su madre.

Primero fueron los embarazos, los partos, la teta que echa leche, las noches sin dormir… Años de fatiga extrema en casa y fuera de ella, con la exigencia de ser perfecta en un equipo directivo en el que has sido siempre la única mujer. Has vivido los últimos años olvidándote de tu cuerpo, de tu sexo, de tus deseos…, atendiendo a meriendas, informes técnicos, balances, llamadas al pediatra, directrices para el personal de la empresa bajo tu mando…
Quizá por eso se terminó lo vuestro. Os olvidasteis de vuestros cuerpos, él también volcado en su trabajo entre semana y en sus salidas al monte en bici los sábados y domingos. La vuestra ha sido una separación indolora, como la depilación láser, una separación ordenada, deseada por las dos partes…

Hablan de catástrofe. Pero catástrofes hay muchas. Y antes de que apareciera el virus ya estaban aquí, ocultas bajo una especie de papel de regalo. Pero el papel se ha deshecho como mojado por la lluvia y han aparecido grietas, heridas, huecos, enfermedades.
Carencias.

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The author brings together nine narrations whose protagonists are men and women who roan 40 years (or have been recently fulfilled, or are about to do so) and that they feel dissatisfied with their lives. The author avoids -very rightly, in my opinion – talk about the «crisis of forties», but it is undeniable that it stalks the characters of this book and that is the cause that they act as they do.
Thus, we are in these stories to people who want to revive the beginning of their relationship (which has become routine and boring), who seek to buy a new house or in the expectation of celebrating a new anniversary a new illusion to get up every morning, which are reunited with friends of youth and discover with sadness that everything has changed (and not as they thought I was going to change) … they are people, ultimately, that they have reached a point in their lives in which (as the book title says) no longer know who they are …
To highlight the subtlety of the author that seems easy but she is not.
A woman undressed before herself, as a soul in the mirror, is idalized, denigrated or even hurt, the body that changes, aging, an idealized past, youth, the routine of the couple … as always I say it deserves a reading.

The hobby that my husband feels for football does not feel her for literature or for what I write, that I have been clear from the first book I publish. He reads me or, rather, begins to read me, but I know he does not finish my books. When I publish a new one, he takes him between his hands with interest, he makes me a comment on the cover, or about my photo in the flap …

As a young man, at the time of college, and later, when I started working in the publisher, he lived as if he were a woman without breasts, my intellectuality was above those two turggle and blablalla, and it is right at the moment In which they have begun to soften when my anxiety leads me to look for a savior bra, as if it were a matter of life or death. In all the time I’ve been working in the publisher, nobody from my family asked me for my work, about the books we publish, not even because of the stories I have written. There was a time, when my children were small, in which he wrote children’s stories and read them at night. I never told them that they were mine, maybe they would believe that they were true stories and not something that his mother had invented.

First were the pregnancies, the births, the teta that throws milk, the nights without sleep … years of extreme fatigue at home and out of it, with the demand to be perfect in a management team in which you have always been the only one woman. You have lived the last years forgetting you of your body, your sex, your wishes …, attending snacks, technical reports, balance sheets, calls to the pediatrician, guidelines for company staff under your command …
Maybe that’s why he finished yours. You forgot about your bodies, he also overturned himself at him during the week and in the exits of him to the bike on Saturdays and Sundays. Your has been an indolered separation, such as laser hair removal, an orderly separation, desired by the two parts …

They talk about catastrophe. But catastrophes there are many. And before the virus appeared, they were already here, hidden under a kind of gift paper. But the paper has been undone as wet by the rain and cracks, wounds, gaps, diseases have appeared.
Shortcomings…

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