Operación Kazán — Vicente Vallés / Kazan Operation by Vicente Vallés (spanish book edition)

Hay tres momentos especialmente mágicos para un político norteamericano. El primero de todos es el discurso a las espaldas del Capitolio, frente al Mall de Washington, el 20 de enero del año en el que toma posesión de la presidencia. Nada puede superar ese instante en el que el presidente electo se convierte en presidente en ejercicio cuando, siguiendo una tradición secular, pronuncia su nombre completo y procede a jurar solemnemente, con la mano derecha sobre la Biblia y ante el máximo representante de la Corte Suprema de la nación, que cumplirá con las obligaciones del cargo y preservará, protegerá y defenderá la Constitución de los Estados Unidos.
El segundo momento más importante es el discurso que pronuncia dos meses antes, la noche de la jornada electoral de noviembre en la que los norteamericanos le han otorgado en las urnas el máximo poder político sobre la faz de la tierra. Y el tercer episodio mágico se produce cuando aún faltan algunos meses para las elecciones, al aceptar la nominación de su partido.

Una novela de espías entretenida y con dosis de acción, sobre todo al final, y que plantea un método original y rebuscado de injerencia rusa en la política internacional, pero que a mi juicio sufre de tres defectos:
a) por un lado, la falta de verosimilitud: no me creo en absoluto el primer encuentro entre Stalin y el espía, no me creo el plan, no me creo que además el comunismo se transfiera de padres a hijos y que una persona que vive y disfruta del marco de la libertad de su país pueda, en su fuero interno, defender a una nación extranjera porque así ha sido programada. Y menos que esta persona pueda llegar a ocupar un puesto relevante en la administración americana. Sí está bien reflejada la crueldad de los servicios secretos rusos, que han asesinado impunemente a opositores y espías y han afectado al devenir político en Europa y Estados Unidos. Pero no me creo la historia. Y no me creo en absoluto el final de la misma.
b) casi la mitad del libro es una especie de enorme y prolongado flashback donde nos van explicando todo el plan Kazán, con todo tipo de detalles. Esto ralentiza un tanto la acción que suele ser característica de estos libros de espías.
c) y al final con tanto personaje, uno no adopta el punto de vista del protagonista (porque no existe) y por tanto no acaba de empatizar con ninguna de las causas expuestas.
Supongo que el hecho de que sea su autor un periodista de éxito ha ayudado a conceder un premio que a mi juicio resulta excesivo.
La novela fue ganadora del premio Primavera 2022, sin duda para novelas de espías actuales destaco a Mick Herron.

Edward se formó en Kazán a principios de los cuarenta, durante guerra. Luego se lanzó sobre Normandía, pero el avión desde el que saltó se estrelló en el mar y Beria pensó que Edward había muerto. De manera que Edward ya no existía para el servicio de inteligencia soviético. Pero estaba vivo y contactó con Sorokin, como le ordenó Stalin. Y entonces solo Stalin y Sorokin conocían la operación. En 1953, Stalin murió y solo Sorokin conocía el secreto. Y en 1989, también murió Sorokin. Edward se quedó, entonces, sin nadie ante quien reportar. No podía informar al KGB porque él no era un agente del KGB. De hecho, Stalin no quiso que lo fuera para que al contraespionaje americano le resultara mucho más difícil detectar la operación. Y Sorokin mantuvo ese mismo criterio durante más de treinta años, hasta su muerte.

Serkin ya había leído el informe sobre el interrogatorio al que sus servicios acaban de someter a Sonja. La joven analista dijo casi toda la verdad: que en ocasiones se veía con Maxim fuera del trabajo; que lo hacían porque ambos son muy aficionados al ajedrez, y reconoció la equivocación de haber dado a Kuzmin alguna información que no debió compartir con nadie. Por ejemplo, las sospechas sobre Kovalev y el dato de que se buscaba a un topo. Eso le puso sobre aviso y le permitió escapar. Aunque estuvieron horas tratando de que Sonja reconociera que Maxim era su novio, la joven analista lo negó. Lo negó, incluso, cuando hubo una amenaza cierta de utilizar métodos violentos en el interrogatorio. Pero no la creían y decidieron someterla al polígrafo.
Una vez conectada al detector de mentiras, Sonja dio, una por una, las mismas respuestas ante las mismas preguntas. El aparato confirmó que todo lo que decía era cierto. Maxim no era su novio. El polígrafo lo certificó, porque esa era la verdad.

…Es una recopilación de las mejores canciones de la música americana: Bob Dylan, Eagles, Elvis… Y espero que a usted le guste también mi canción favorita.
Karlov levantó sus ojos, encendidos por la ira ante lo que acababa de saber: los americanos habían acabado con la Operación Kazán. Su mente de espía empezó a funcionar de inmediato: Kuzmin no podía ser el causante de aquel desastre, era solo un peón. Tenía que quedar otro topo en Moscú, mucho más importante. Lo encontraría para acabar con él, y lo haría con sus propias manos, siguiendo las enseñanzas de la Cheka soviética: un enemigo es alguien a quien te enfrentas en una batalla de forma honesta; pero un traidor es alguien que está a tu lado, que lucha contigo y que te apuñala por la espalda. No hay piedad para los traidores.

Por favor leyendo el libro podéis escuchar la canción «California dreamin’ «.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2017/08/13/trump-y-la-caida-del-imperio-clinton-vicente-valles/

https://weedjee.wordpress.com/2019/06/13/el-rastro-de-los-rusos-muertos-vicente-valles-the-trail-of-the-dead-russians-by-vicente-valles-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2022/05/01/operacion-kazan-vicente-valles-kazan-operation-by-vicente-valles-spanish-book-edition/

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There are three especially magical moments for an American politician. The first of all is the speech behind the Capitol, in front of the Washington Mall, on January 20 of the year in which he takes office as president. Nothing can beat that moment when the president-elect becomes president-in-office when, following a centuries-old tradition, he pronounces his full name and proceeds to solemnly swear an oath, with his right hand on the Bible, before the highest representative of the Supreme Court of the nation, who will perform the duties of the office and preserve, protect, and defend the Constitution of the United States.
The second most important moment is the speech he gave two months earlier, the night of the November election day in which the Americans have given him the maximum political power on the face of the earth at the polls. And the third magical episode occurs with the elections still a few months away, when she accepts his party’s nomination.

An entertaining spy novel with a dose of action, especially at the end, and which presents an original and far-fetched method of Russian interference in international politics, but which, in my opinion, suffers from three defects:
a) on the one hand, the lack of plausibility: I absolutely do not believe the first encounter between Stalin and the spy, I do not believe the plan, I do not believe that communism is also transferred from parents to children and that a person who lives and enjoys the framework of the freedom of his country can, in his internal forum, defend a foreign nation because that is how he has been programmed. And unless this person can get to occupy a relevant position in the American administration. Yes, the cruelty of the Russian secret services, which have murdered opponents and spies with impunity and have affected the political future in Europe and the United States, is well reflected. But I don’t believe the story. And I don’t believe the end of it at all.
b) almost half of the book is a kind of huge and prolonged flashback where they explain the entire Kazan plan to us, with all kinds of details. This somewhat slows down the action that is often characteristic of these spy books.
c) and in the end with so many characters, one does not adopt the point of view of the protagonist (because he does not exist) and therefore does not end up empathizing with any of the exposed causes.
I suppose that the fact that its author is a successful journalist has helped to grant a prize that in my opinion is excessive.
The novel was the winner of the Primavera (Spring) 2022 award, without a doubt for current spy novels I highlight Mick Herron.

Edward trained in Kazan in the early forties, during the war. He then flew over Normandy, but the plane he jumped from crashed into the sea and Beria thought Edward was dead. So Edward no longer existed for the Soviet intelligence service. But he was alive and contacted Sorokin, as ordered by Stalin. And then only Stalin and Sorokin knew about the operation. In 1953, Stalin died and only Sorokin knew the secret. And in 1989, Sorokin also died. Edward was then left with no one to report to. He could not inform the KGB because he was not a KGB agent. In fact, Stalin did not want it to be so that it would be much more difficult for American counterintelligence to detect the operation. And Sorokin maintained that same criterion for more than thirty years, until his death.

Serkin had already read the report on the interrogation his services had just subjected Sonja to. The young analyst told almost the whole truth: that she sometimes saw Maxim outside of work; that they were doing it because they are both very fond of chess, and she recognized the mistake of having given Kuzmin some information that she should not have shared with anyone. For example, the suspicions about Kovalev and the fact that he was looking for a mole. That put him on notice and allowed him to escape. Although they spent hours trying to get Sonja to admit that Maxim was her boyfriend, the young analyst denied it. She denied it, even when there was a real threat to use violent methods in the interrogation. But they did not believe her and decided to submit her to the polygraph.
Once connected to the lie detector, she Sonja gave, one by one, the same answers to the same questions. The device confirmed that everything she said was true. Maxim was not her boyfriend. The polygraph certified it, because that was the truth.

…It’s a compilation of the best songs of American music: Bob Dylan, Eagles, Elvis… And I hope you like my favorite song too.
Karlov raised his eyes, fired with anger at what he had just learned: the Americans had finished Operation Kazan. His spy mind kicked in immediately: Kuzmin couldn’t be the cause of this mess, he was just a pawn. He had to be another mole in Moscow, much more important. He would find it to finish it off, and he would do it with his bare hands, following the teachings of the Soviet Cheka: an enemy is someone you honestly face in battle; but a traitor is someone who is by your side, who fights with you and who stabs you in the back. There is no mercy for traitors.

When you’re reading the book you can be heard a song… «California dreamin’ »

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2017/08/13/trump-y-la-caida-del-imperio-clinton-vicente-valles/

https://weedjee.wordpress.com/2019/06/13/el-rastro-de-los-rusos-muertos-vicente-valles-the-trail-of-the-dead-russians-by-vicente-valles-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2022/05/01/operacion-kazan-vicente-valles-kazan-operation-by-vicente-valles-spanish-book-edition/

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