La República Era Esto — Alaa Al Aswany / Jumhurriya ka-anna (The Republic Of False Truths) by Alaa Al Aswany

¿Cuál es la esencia de la relación que une a un hombre y a una mujer en Egipto?
¿Cuál es el objetivo de todas esas miradas lánguidas y sonrisas acarameladas, de los manoseos ardientes, de los mensajes de flirteo y amor apasionado? ¿Cuál es el fin de todas esas llamadas nocturnas susurradas y de las citas románticas a la orilla del mar? ¿Por qué la mujer se acicala con complementos y se pone un maquillaje que realza su atractivo? Y ¿cuál es el motivo de esos zapatos de tacón alto, que hacen vibrar el cuerpo de la mujer para resaltar su frescura?
¿A santo de qué todos esos vestidos, pantalones, faldas y trajes? ¿Qué razón hay para semejante variedad infinita de modelos y colores? Incluso las mujeres religiosas con velo, ¿por qué muchas de ellas se visten con ropa ajustada y provocativa como si quisieran –de no ser por el sentimiento de culpa– revelarles a los hombres los detalles de sus cuerpos?
Señores…
Todo este carnaval deslumbrante y sensacional tiene un único objetivo: cazar a un hombre y arrastrarlo hasta la jaula del matrimonio.
Solo en nuestro país, la prensa describe a las chicas que han perdido la virginidad diciendo que «han perdido lo más valioso que poseen».
La mujer de la clase popular es la única fémina en toda regla que no ha corrompido su naturaleza con la afectación, que no conoce las mentiras de las señoronas, ni sus juegos, ni su hipocresía, mamada desde la cuna.

Este es un relato asombrosamente honesto de la Revolución en Egipto a pesar de que se le llama «Ficción». Este es un relato brillantemente contado del levantamiento a través de los ojos de personajes de ficción y sus relaciones. Si alguien está realmente interesado en conocer los hechos reales de ese fatídico momento de 2011, este libro es una fuente válida. Alaa AlAswanay es un brillante escritor egipcio.
Aunque clasificaría esto como una obra «noble», y aunque soy fanático de Al-Aswany, este libro es más una documentación de la gloriosa Revolución del 25 de enero que una novela. El libro es un doloroso recordatorio de la era de Mubarak y el llamado a la revolución que se encendió con el asesinato de Khaled Saeed. El libro es como una película larga que hace revivir al lector la revolución: la plaza Tahrir, la batalla del camello, las consignas, las acusaciones, el papel inmundo que juega la Hermandad Musulmana, la regla más inmunda que juegan los medios estatales para convencer a la Los egipcios que los jóvenes de la plaza Tahrir eran traidores al servicio de agendas extranjeras, la contrarrevolución, los asesinatos. Un recordatorio de la Revolución que es espantoso y terriblemente doloroso. Aunque soy fan de Al-Aswany, sigo pensando que el libro carece de creatividad. De alguna manera suena como una colección de sus artículos que he estado siguiendo durante mucho tiempo. Su lenguaje y técnica de narración también necesitan mucho pulido, particularmente en este libro que para mí sigue siendo una documentación más que una verdadera novela.

Egipto se ha despertado. La revolución ha sacado lo mejor de los egipcios, como también la peor tiranía que hay en ellos. Comprendo perfectamente el apoyo a la revolución del director de la escuela y de los profesores, pero la prueba real se demostrará en la medida en que sean capaces de cambiar sus comportamientos. Hemos vencido en el primer asalto, pero la guerra sigue siendo larga. Hemos conseguido hacer caer al dictador, pero el régimen corrupto continúa en el poder. La banda de ladrones capitalistas sigue en el mismo sitio, nadie la ha tocado, y se limita a cambiar de color como el camaleón para permanecer en el poder. Como habrás notado, no hablo mucho por teléfono. Seguimos bajo vigilancia. Los Servicios de Seguridad no han cambiado por mucho que hayan trasladado sus sedes, y esto es información de primera mano.

Nuestro destino es librar una batalla contra un régimen tirano y criminal que tiene en su poder a los medios de comunicación, el ejército y la policía. Nosotros solo contamos con nuestra lealtad, nuestros sueños y nuestra disposición para sacrificarnos por la revolución. A veces veo la televisión y me horroriza constatar cómo engañan al pueblo. Cada día se inventan nuevas calumnias para convencer a la gente de que la revolución es una conspiración. ¿Sabías que los canales privados que han abierto los empresarios están perdiendo millones de libras? ¿Y por qué un hombre de negocios abre un canal de televisión a sabiendas de que va a tener pérdidas? Pues para abortar la revolución, porque es consciente de que si esta llegara al poder, perdería toda su riqueza y lo más probable es que fuera juzgado por sus delitos y acabara en prisión. El antiguo régimen está jugando sus últimas cartas.

Nuestra revolución fue un cambio repentino en el devenir de los genes egipcios, pero luego todo volvió rápidamente a su naturaleza originaria, y nosotros quedamos fuera del cuadro para convertirnos en unos parias a los que nadie quiere. Nadie siente simpatía por nosotros y el conjunto nos considera el motivo de todas las calamidades. ¡Bravo por los egipcios, por abortar la revolución! ¡Bravo por ellos, por descubrir que éramos unos traidores que colaborábamos con los enemigos! Nunca sabrán que la revolución era su única oportunidad para lograr justicia y libertad, la ocasión que frustraron con sus propias manos al abandonarnos. Nos consideran unos traidores por el mero hecho de exigir que los militares asesinos sean juzgados. Organizan marchas de apoyo al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que nos mató, que nos violó, que nos aplastó con los tanques. Por mucho que les expliquemos, no entenderán jamás que nosotros no odiamos al ejército sino la injusticia. Y no lo entenderán jamás porque mientras a sus hijos no los mate el ejército, jamás lo acusarán de haber asesinado a los hijos de otros. No entenderán nunca que nosotros preferimos la dignidad y la libertad a la propia vida, mientras ellos están dispuestos a ceder su dignidad y su libertad por un trozo de pan. Ellos están dispuestos a que cualquier poder los aplaste con tal de vivir y criar a sus hijos. Los egipcios jamás nos entenderán. Y nosotros jamás seremos como ellos. ¿Qué sentido tiene y de qué sirve sacrificar tu libertad y tu vida por defender a un pueblo que te odia y te considera un traidor?.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2016/03/23/el-edificio-yacobian-alaa-al-aswany/

https://weedjee.wordpress.com/2022/02/25/la-republica-era-esto-alaa-al-aswany-jumhurriya-ka-anna-the-republic-of-false-truths-by-alaa-al-aswany/

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What is the essence of the relationship that unites a man and a woman in Egypt?
What is the point of all those languid glances and caramel smiles, hot fondling, messages of flirtation and passionate love? What’s the end of all those whispered late night calls and seaside romantic dates? Why does the woman dress up with accessories and put on makeup that enhances her attractiveness? And what is the reason for those high-heeled shoes, which make a woman’s body vibrate to highlight her freshness?
Why all those dresses, pants, skirts and suits? What reason is there for such an infinite variety of models and colors? Even veiled religious women, why do many of them dress in tight and provocative clothing as if they wanted – if not for guilt – to reveal the details of their bodies to men?
Sirs…
All this dazzling and sensational carnival has only one goal: to hunt down a man and drag him into the marriage cage.
Only in our country, the press describes girls who have lost their virginity saying that «they have lost the most valuable thing they have.»
The woman of the popular class is the only full-fledged female who has not corrupted her nature with affectation, that she does not know the lies of the ladies, nor her games, nor her hypocrisy, blowjob from the crib.
Although I’d classify this as a «noble» work, and although I’m a fan of Al-Aswany, this book is more of a documentation of the glorious January 25 Revolution than a novel. The book is a painful reminder of the Mubarak era and the call for the revolution which was ignited by the murder of Khaled Saeed. The book is like a long movie that makes the reader relive the revolution: Tahrir Square, the Camel Battle, the slogans, the accusations, the filthy role played by the Muslim Brotherhood, the filthier rule played by the state media in order to convince the Egyptians that the youth in Tahrir Square were traitors serving foreign agendas, the counter revolution, the murders. Such a reminder of the Revolution which is shocking and excruciatingly painful. Though a fan of Al-Aswany, I still think the book lacks creativity. It somehow sounds like a collection of his articles which I have been following for long. His language and technique of narration too need a lot of polishing, particularly in this book which for me remains a documentation rather than a real novel.

This is an amazingly honest account of the Revolution in Egypt despite it’s being called «Fiction». This is a brilliantly told account of the uprising through the eyes of fictional characters and their relationships. If anyone is truly interested in learning about the actual events of that fateful time in 2011 then this book is a valid source. Alaa AlAswanay is a brilliant writer from Egypt.
Although I’d classify this as a «noble» work, and although I’m a fan of Al-Aswany, this book is more of a documentation of the glorious January 25 Revolution than a novel. The book is a painful reminder of the Mubarak era and the call for the revolution which was ignited by the murder of Khaled Saeed. The book is like a long movie that makes the reader relive the revolution: Tahrir Square, the Camel Battle, the slogans, the accusations, the filthy role played by the Muslim Brotherhood, the filthier rule played by the state media in order to convince the Egyptians that the youth in Tahrir Square were traitors serving foreign agendas, the counter revolution, the murders. Such a reminder of the Revolution which is shocking and excruciatingly painful. Though a fan of Al-Aswany, I still think the book lacks creativity. It somehow sounds like a collection of his articles which I have been following for long. His language and technique of narration too need a lot of polishing, particularly in this book which for me remains a documentation rather than a real novel.

Egypt has awakened. The revolution has brought out the best in the Egyptians, as well as the worst tyranny in them. I fully understand the support for the revolution from the school principal and the teachers, but the real proof will be shown to the extent that they are able to change their behaviors. We have won in the first round, but the war is still long. We have managed to bring down the dictator, but the corrupt regime continues in power. The gang of capitalist thieves is still in the same place, no one has touched it, and it just changes color like a chameleon to stay in power. As you may have noticed, I don’t talk much on the phone. We are still under surveillance. The Security Services have not changed no matter how much they have moved their headquarters, and this is first-hand information.

Our destiny is to fight a battle against a tyrant and criminal regime that has the media, the army and the police in its power. We only have our loyalty, our dreams, and our willingness to sacrifice for the revolution. Sometimes I watch television and I am horrified to see how they deceive the people. Every day new slanders are invented to convince people that the revolution is a conspiracy. Did you know that the private channels that entrepreneurs have opened are losing millions of pounds? And why would a businessman open a television channel knowing that he is going to make a loss? Well, to abort the revolution, because he is aware that if it came to power, he would lose all his wealth and it is most likely that he would be tried for his crimes and would end up in prison. The old regime is playing its last cards.

Our revolution was a sudden change in the evolution of the Egyptian genes, but then everything quickly returned to its original nature, and we were left out of the picture to become outcasts that nobody wants. Nobody feels sympathy for us and the whole considers us the reason for all the calamities. Bravo for the Egyptians, for aborting the revolution! Bravo for them, for discovering that we were traitors who collaborated with the enemies! They will never know that the revolution was their only chance for justice and freedom, the occasion that they thwarted with their own hands by abandoning us. They consider us traitors for the mere fact of demanding that murderous military men be tried. They organize marches in support of the Supreme Council of the Armed Forces, which killed us, raped us, crushed us with tanks. No matter how much we explain to them, they will never understand that we do not hate the army but injustice. And they will never understand it because as long as their children are not killed by the army, they will never accuse them of having murdered the children of others. They will never understand that we prefer dignity and freedom to life itself, while they are willing to give up their dignity and freedom for a piece of bread. They are willing to be crushed by any power to live and raise their children. The Egyptians will never understand us. And we will never be like them. What is the point and what is the use of sacrificing your freedom and your life to defend a people that hates you and considers you a traitor?

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2016/03/23/el-edificio-yacobian-alaa-al-aswany/

https://weedjee.wordpress.com/2022/02/25/la-republica-era-esto-alaa-al-aswany-jumhurriya-ka-anna-the-republic-of-false-truths-by-alaa-al-aswany/

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