Beber Sin Sed. Guía Para Elegir Bien Lo Que Bebes – Carlos Casabona, Julio Basulto / Drink Without Thirst. Guide To Choose Well What You Drink by Carlos Casabona, Julio Basulto (spanish book edition)

No se trata de beber cualquier líquido, sino de beber agua y, concretamente, en nuestro medio, agua del grifo, porque «es segura, sana, barata, sostenible y es probablemente lo mejor que nos ha pasado desde que dejamos de ser homínidos».
Comenzamos a ingerir líquidos muy pronto, bastante antes de nacer; así, hacia el tercer mes de gestación, una vez formada la boca, bebemos pequeños traguitos de líquido amniótico. A través de este y de la placenta, el feto recibe sustancias nutritivas y se acostumbra al olor y sabor de lo que va tomando la madre. Nada más nacer comenzamos a tomar leche materna, que proporcionará la energía necesaria y suficiente hasta los 6-7 meses de vida de manera exclusiva. La lactancia puede alargarse, enmarcada en una alimentación diversa y saludable, hasta que niño y madre deseen. Si no es posible o no se quiere amamantar, tendremos que beber otro tipo de leche. Para ello, la tecnología ha elaborado leches artificiales, las denominadas «leches de fórmula», con una composición que intenta emular (sin conseguirlo, obviamente) a la leche materna. Aunque en la actualidad han irrumpido en el mercado numerosos tipos de bebidas vegetales (es incorrecto llamarlas «leches vegetales»).
Consideramos que el agua, pasada la etapa de lactante, es la bebida por antonomasia, la bebida universal que podemos beber (con o sin sed) sin ningún efecto secundario, siempre que no bebamos muchos litros en poco tiempo. Por ello, le dedicaremos el segundo capítulo, con el fin de acabar con ciertos mitos muy instaurados. También comentaremos la ingente cantidad de aguas «especiales» y «novedosas» que pretenden restaurar supuestos desequilibrios internos de nuestro organismo.

Completa recopilación de las innumerables opciones a la hora de quitar la sed, refrescarse, o tomar algo. Un poco repetitivo, eso sí, porque se puede resumir en una frase: bebe agua.
Repasa infinidad de bulos sobre las bebidas, empezando por el mismo agua, pasando por bebidas alcohólicas (no, no es verdad que una copita de vino o cerveza sea sana), hasta las nuevas opciones de zumos detox, bebidas energéticas, etc. Es una buena herramienta para elegir las opciones menos malas, dentro de que todas estas opciones suelen ir muy cargadas de azúcar o edulcorantes.
¡Fantástico libro! esencial para toda la población, por fin se nos ensenya de manera muy clara las mentiras y las medias verdades que nos bombardean a diario en esta sociedad.

El inglés da glamur a casi todas las «novedades» líquidas que asoman por los estantes y lineales de nuestros supermercados. Menos mal que cuando acabes de leer este libro estarás hecho un experto en neuromarketing.
Te invitamos a que adoptes siempre un espíritu crítico con todos los eslóganes y alegaciones que la publicidad de bebidas va a lanzarte por tierra, mar y aire, pero sobre todo por las redes sociales, en forma de pseudorreportajes disfrazados de estudios científicos o directamente de la mano de famosos con millones de seguidores.
– No confundas tus intereses con los de otros.
– Sé crítico y no te creas nada.
– La calidad no la indica el precio.
– Sé consciente de tus debilidades.
– No consumas pensando en tu imagen.
– El producto no siempre es saludable (aunque así se indique).
– Pregúntate qué oculta el producto.

Pensemos más en masticar fruta que en beberla y en no consumir calorías líquidas con bebidas alcohólicas (además de conocer el resto de los efectos secundarios derivados de su ingesta). En definitiva, es algo que hemos hecho durante miles de años, en los que no había exprimidores ni caseros ni industriales. Es lógico que nuestro páncreas se sobrecargue ante el rápido subidón de azúcar en la sangre y segregue insulina a dosis elevadas con el propósito de rebajar el pico de glucemia que se ha producido de manera súbita, al recibir en unos segundos un aluvión de azúcar libre vehiculizado mediante líquidos que bajan velozmente por el sistema digestivo.
Así, tenemos que comenzar el libro con un mensaje claro y potente: hay evidencias científicas que demuestran que el consumo de bebidas azucaradas se relaciona con enfermedades como la caries, la obesidad, la diabetes tipo 2, el hígado graso y la enfermedad cardiovascular.

Se denominan monosacáridos a los azúcares simples más sencillos: glucosa (o dextrosa), fructosa (o levulosa) y galactosa, mientras que la maltosa, la lactosa y la sacarosa son los disacáridos más conocidos y corrientes. La sacarosa es lo que se conoce como azúcar «blanquilla», azúcar de mesa, azúcar moreno o azúcar de caña. Otros nombres con los que podrás identificar al azúcar añadido en los productos son: azúcar semiblanco, azúcar blanco, azúcar blanco refinado, dextrosa, fructosa, jarabe de glucosa, azúcar líquido, azúcar líquido invertido, azúcar invertido, jarabe de azúcar invertido, almíbar, caramelo, jarabe de glucosa, jarabe de maíz, maltosa, maltodextrinas, melaza, miel, panocha, néctar de ágave, sirope de arce, trehalosa, etcétera. Así, no solo casi todas las palabras que acaban en «-osa» (menos baldosa) son azúcares; ya ves que hay muchas más.

Aguas mineromedicinales
¿Te suena el concepto de «agua mineromedicinal»? También le suena a la OMS, que no da crédito a las supuestas «propiedades medicinales» de las que alardean bastantes aguas minerales (OMS, 2008). En todo caso, mejor que acudir a la OMS es hacerlo a un artículo del reputado dietista-nutricionista y divulgador Juan Revenga dedicado al agua de Vichy. Lee, lee:
Se trata de un agua mineral carbonatada que […] según la propia web del fabricante, reduce el colesterol malo (LDL), aumenta el bueno (HDL), regula los triglicéridos, tiene efecto antidepresivo, previene la caries dental y refuerza los huesos y por tanto reduce el riesgo de osteoporosis […] también aseguran que reduce la acidez del estómago, mejora la digestión, la motilidad intestinal, reduce el riesgo de padecer otras enfermedades metabólicas crónicas como la diabetes, la hipertensión —y, cómo no, incluso la obesidad—, mejora los síntomas de la resaca, y, por si estos te parecen pocos prodigios, también previene el envejecimiento cerebral y por tanto te ayuda en la lucha contra el Alzheimer.

1. El agua del grifo es económica y saludable (siempre que sea potable).
2. La dureza del agua no perjudica la salud de los niños y las personas sanas.
3. No necesitas beber dos litros de agua al día. Bebe cuando tengas sed (salvo que tu médico diga lo contrario).
4. Las aguas minerales no son medicinas, aunque lo digan sus envases.
5. El agua con limón estropea tu esmalte dental y no cura nada.
6. No consumas agua de mar ni agua cruda; es muy peligroso.
7. Consumir agua embotellada tiene un elevadísimo coste ambiental.

No hay que confundir leche cruda con leche fresca, la cual está pasteurizada y se vende refrigerada para consumir en unos días, respetando la fecha de caducidad (según el momento de llegada al establecimiento y el de compra, puede durar hasta 12 días sin abrir y sin perder la cadena de frío en casa). En este tipo de leche, que suele venderse en botellas o en bolsitas algo complicadas de manejar, no hay microorganismos perjudiciales, pero sí quedan bacterias lácticas. Esta es la razón por la que debe consumirse en 2 o 3 días una vez abierta si no queremos que se convierta en algo que no es ni leche ni yogur.

1. La lactancia materna es el alimento habitual y normal del bebé.
2. En el primer año de vida, si no hay pecho, el bebé solo puede tomar leche de fórmula.
3. Las bebidas vegetales no deben sustituir nunca al pecho o a la leche de fórmula en el primer año de vida.
4. Las leches de crecimiento no son necesarias y pueden inducir sobrepeso.
5. Se deben elegir lácteos bajos en grasa o enteros en función de cada caso individual, aunque a partir de los 3-4 años de edad se sigue recomendando, si se toman, lácteos bajos en grasa.
6. No se recomiendan lácteos saborizados o azucarados (batidos de chocolate, yogures líquidos y leches fermentadas azucaradas, etcétera).
7. El consumo de leche cruda es peligroso: «La pasteurización es el único método eficaz que garantiza la eliminación y el control de los microorganismos patógenos en este alimento y en sus derivados» (AECOSAN, 2015).
8. Los lácteos son alimentos con buen valor nutricional, pero no son imprescindibles. Si te gustan y te sientan bien, tómalos sin hacer caso de los bulos sin base científica sólida.

Razones por las que el consumo de bebidas vegetales ha crecido y el de leche de vaca ha bajado:
1. Adopción de dietas vegetarianas y veganas.
2. Deseo de mejorar la salud y vivir más realizando cambios en la alimentación.
3. Una cuestión de gusto.
4. Un mayor diagnóstico médico de intolerancias a la leche de vaca en la población infantil y adulta.
5. Una mayor concienciación por el medio ambiente y la salud del planeta.
6. Considerar el bienestar animal (no dañar a las vacas).
7. Motivos religiosos.

1. Ni las bebidas vegetales ni la leche de vaca son imprescindibles.
2. Las bebidas vegetales no sustituyen, desde el punto de vista nutricional, a la leche tradicional.
3. Las bebidas vegetales aceptables pueden ayudarte a cambiar hacia una dieta vegana.
4. Hay bebidas vegetales interesantes y otras no tanto; hay que mirar su composición.
5. Las bebidas vegetales han venido para quedarse y crecer en variedades y distribución.

Bebidas isotónicas/deportivas: bebidas saborizadas que contienen carbohidratos, minerales, electrolitos (por ejemplo, sodio, potasio, calcio, magnesio, etcétera) y, a veces, vitaminas u otros nutrientes.
Bebidas RTD (Ready to Drink o listas para beber): denominación actual que aplica la industria (y así se refleja ya en trabajos académicos) a todas las bebidas envasadas, normalmente en envases de 250 a 500 ml de PET (siglas de un tipo de plástico cuyo nombre químico es polietileno tereftalato), que pueden transportarse y abrirse o cerrarse mediante tapón de rosca para beber en cualquier sitio, a cualquier hora, y pueden guardarse, aunque no se haya terminado de beber su contenido. Más que a los «refrescos» clásicos, suele aplicarse a nuevas presentaciones de bebidas con café o té, bebidas mixtas de café o té con jugos de fruta, bebidas mixtas de café o té con leche, crema de leche o nata, bebidas mixtas de café o té con cacao, y últimamente a bebidas con alcohol y zumo de fruta y aromas. Si la cafeína que contienen supera los 150 mg/l, debe indicarse en la etiqueta.
Agua aromatizada: agua, con o sin anhídrido carbónico, que contiene aromas y suele llevar azúcar o edulcorantes de síntesis.

Francisco Ojuelos, abogado experto en derecho alimentario y autor del imprescindible libro El derecho de la nutrición, nos ofrece su opinión sobre el tema:
Los estudios concluyen con una calificación de las bebidas azucaradas que sería, entendemos, muy apta para cuestionar la vigente laxitud de las Administraciones para con estas industrias en lo tributario, en lo publicitario y en general, en el establecimiento del marco legal en el que se produce su venta. Dicha laxitud parece que debería replantearse, al menos, en los términos en los que a día de hoy es posible. Nadie está etiquetando a las bebidas azucaradas de sustancias tóxicas, pero los estudios rigurosos y sin conflictos de interés demuestran que no son inocuas: si se recomienda evitarlas, es porque se ha demostrado su incidencia negativa en el mantenimiento de la salud por su relación causa-efecto con enfermedades graves. En este contexto, el análisis de la sugerencia publicitaria que indica que la ingesta de estas bebidas supone un incremento de la felicidad parece merecedor de un reproche serio y muy severo, por lo presuntamente engañoso, tanto por parte de las administraciones competentes como de los agentes implicados en lo alimentario y los propios consumidores, que deben concienciarse más al respecto, y deben hacerlo rápidamente.

¿QUÉ ES UNA BEBIDA AZUCARADA?
Los principales investigadores engloban en esta categoría las bebidas a las que se ha añadido azúcar o sustancias análogas y que aportan al menos 50 kcal por cada 23 cl. Aquí entran los «refrescos», las bebidas isotónicas o deportivas, las bebidas «energéticas/excitantes», y los cafés y tés (fríos o helados) dulces. Pero también entran los lácteos azucarados y la mayoría de los zumos, sean o no caseros: 23 cl de zumo de naranja casero aporta unas 80 kcal según el libro Tablas de composición de alimentos del CESNID, coordinado por el doctor Andreu Farrán. Pese a que muchas personas creen que los zumos son equivalentes a la fruta fresca, lo cierto es que sus efectos metabólicos no son iguales ni equiparables.

Las bebidas isotónicas, rehidratantes o deportivas contienen azúcares y minerales disueltos en agua, por lo que se absorben rápidamente en el intestino, lo cual ayuda a reponer el agua y los electrolitos perdidos por la sudoración intensa durante el ejercicio. Esta sería la principal funcionalidad de este tipo de bebidas. Sin embargo, pensamos que actualmente se toman en circunstancias en las que no son necesarias, como en los deportes suaves o a nivel aficionado. La publicidad, junto con su amplia disponibilidad en supermercados, gimnasios, bares y restaurantes, máquinas expendedoras o tiendas de barrio, las han posicionado como «refrescos saludables», y de ahí su éxito. Por este motivo, los problemas derivados de su consumo pueden equipararse a los de cualquier bebida azucarada.

1. Consumir bebidas azucaradas se relaciona con la obesidad y con otras enfermedades no transmisibles tanto en niños como en adultos.
2. Consumir bebidas azucaradas provoca caries y aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2.
3. Las bebidas con edulcorantes bajos en calorías hacen que sigamos «enganchados» al sabor dulce y podrían tener también relación con la obesidad y otras enfermedades no transmisibles.
4. El cerebro NO necesita azúcar. Sí necesita glucosa obtenida a partir de alimentos saludables.
5. Las bebidas isotónicas o deportivas también son «refrescos»; solo en algunas circunstancias pueden ser útiles para deportistas. No son adecuadas como rehidratantes en gastroenteritis agudas.
6. Bebe agua potable siempre que tengas sed. No es necesario que sea mineral.

Bebidas Energéticas (BE)
1. Las bebidas energéticas/excitantes llevan cantidades elevadas de cafeína y otros componentes, por lo que no son convenientes para menores de 18 años.
2. Su publicidad se dirige a adolescentes y jóvenes, el grupo de edad que más las consumen.
3. Su consumo se ha relacionado con nerviosismo, insomnio, palpitaciones, taquicardia, sobrepeso, riesgo de dependencia, molestias digestivas, bajo rendimiento escolar, etcétera.
4. Si se combinan con alcohol, los trastornos anteriores son más acusados y graves, y pueden tener incluso efectos mortales.
5. Muchas llevan enormes cantidades de azúcar, por lo que su consumo habitual contribuye a la obesidad y sus patologías derivadas.
6. Los adolescentes y jóvenes las confunden con las bebidas isotónicas o deportivas.
7. Invitamos al gobierno de la nación a regular la venta, la distribución y el etiquetado para proteger a los menores de edad del acoso que las marcas ejercen sobre ellos.
8. La palabra ENERGÍA, que siempre luce en los envases de BE, se puede interpretar como explicamos en la infografía anterior, y servir como material pedagógico para la prevención del abuso del consumo de BE.

No veríamos ningún problema en tomar de vez en cuando un zumo verde si no fuera por las falsas e insultantes promesas que acompañan demasiadas veces a estos productos. No cabe duda de que las frutas y las verduras son alimentos saludables. El problema es confiar la salud a un batido de color verde que promete desintoxicarnos en lugar de revisar nuestro estilo de vida, tomar consciencia y plantearnos cómo podríamos mejorar. No tiene sentido confiar en soluciones puntuales a problemas globales, y querer compensar nuestros malos hábitos con un batido.
Si de verdad se pudieran curar enfermedades con un batido de lechuga, espinacas crudas, agua mineral, manzana, apio y el zumo de medio limón, la mezcla se estudiaría sin lugar a dudas en las universidades.
1. Los batidos détox no depuran ni detoxifican. Son caros y pueden ocasionar trastornos.
2. Los zumos, caseros o no, no sustituyen a la fruta entera y pueden contribuir al sobrepeso.
3. No se recomienda ofrecer zumos a niños menores de un año.
4. Pasado el año de vida, podrían darse pequeñas cantidades (100 ml), pero siempre es preferible la fruta entera.
5. Los zumos no sirven para tratar episodios de vómitos o diarreas.
6. En los niños, muchos dolores abdominales, diarreas crónicas y flatulencias se deben a la frecuente ingesta de zumos y otros líquidos azucarados, incluidos yogures y leches chocolateadas. Antes de emprender estudios, se deben retirar de la dieta.

1. El alcohol estimula el apetito, y sus calorías «líquidas» (vacías, sin nutrientes) aumentan el riesgo de obesidad.
2. Si te preocupa tu peso, reduce el consumo de bebidas alcohólicas.
3. Es falso lo de que «el vino es bueno para el corazón». Cualquier bebida alcohólica eleva el riesgo de sufrir problemas de corazón. La Sociedad Europea de Cardiología desaconseja tomar vino para proteger el corazón o el sistema cardiovascular.
4. Hay infinidad de mensajes falsos e interesados sobre los supuestos beneficios del consumo de alcohol. No caigas en la trampa: mantente alerta y bien informado.
5. Cualquier dosis de cualquier bebida alcohólica (incluidos el vino y la cerveza) incrementa el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer. El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer aconseja evitar el consumo de cualquier bebida alcohólica para prevenir el cáncer.
6. El consumo de alcohol supone un problema social que va más allá del perjuicio que ocasiona al bebedor, ya que daña a terceras personas.
7. La Administración, los municipios, los productores, los distribuidores, los cuerpos de seguridad, los comerciantes, los centros educativos, los sanitarios, los medios de comunicación, las familias y los grupos de amigos deben responsabilizarse en todos los aspectos relacionados con el consumo.
8. Las bebidas alcohólicas contienen etanol, sustancia tóxica, adictiva, cancerígena y teratogénica (produce malformaciones en el feto). Tenlo tan claro como el agua, sobre todo si estás embarazada o tienes relaciones sin protección.

1. Si eres un adulto y te gusta el café o el té, puedes tomar 4 tazas al día, sin superar los 400 mg/día de cafeína.
2. El café y el té te mantienen más alerta y despierto, pero no sustituyen al sueño. Si estás cansado, dormir es más efectivo y reparador para tu organismo que tomar café.
3. La ingestión de cafeína para mejorar el rendimiento aeróbico solo estaría justificada en determinados atletas de élite, y bajo supervisión sanitaria. En todo caso, es más eficaz entrenar, descansar y llevar una vida saludable.
4. Si tienes exámenes, o tienes que conducir mucho tiempo, o tienes trabajo atrasado, o piensas que la fiesta ha de durar toda la noche… NO es buena idea atiborrarte de cafeína con bebidas «energéticas».
5. En adultos con diabetes bien controlada no hay razones para desaconsejar el consumo de café o té con moderación.
6. Los menores de 12 años deben evitar tomar cafeína (venga de «refrescos» de cola, bebidas «energéticas», café o té).
7. Escoge café en grano mejor que soluble, y la variedad arábica sobre la robusta.
8. No te aconsejamos el café torrefacto porque lleva un 15 % de azúcar y más acrilamida que el resto.
9. No tomes el café o el té demasiado caliente (a 60 ºC o más), ya que, a largo plazo, tu boca y tu esófago pueden quedar lesionados.
10. En establecimientos de grandes cadenas especializadas con extensas cartas de bebidas, las dosis de cafeína, azúcar y calorías pueden ser muy elevadas; elige el menor tamaño y pregunta por las cantidades de ingredientes.
11. En bebidas embotelladas o enlatadas con café o té, lee la etiqueta para saber la cantidad de cafeína y azúcar que contienen. No te dejes llevar por el aspecto «saludable» del diseño del envase.

1. El gazpacho, el salmorejo y el ajoblanco caseros son la mejor opción.
2. Si no tienes tiempo ni ganas de cocinar un día, hay productos aceptables en el supermercado.
3. Mira bien la cantidad de sal; escoge las variedades que no superen 0,8 g/100 ml.
4. En cremas de verduras escoge las que tengan una buena cantidad de materia prima (ojo, que hay cremas de espárragos con un 7 %, o de champiñones con un 1,2 %).

La cerveza es una bebida alcohólica y no se le atribuye ninguna propiedad que mejore la salud. Todas las alegaciones que verás en multitud de reportajes, pseudonoticias y estudios son falsas y peligrosas. Los grupos de presión que la venden tienen un poder omnímodo que atraviesa las líneas de la legalidad, comprando voluntades de manera certera y sibilina.

Es de noche y estás en un local con «buen ambiente», puedes pedir algo bien moderno: un mocktail o virgin drink. ¿Que qué es eso? Te lo intentamos resumir: es la unión de dos palabras, mock y cocktail, que podríamos traducir como un cóctel falso o cóctel sin alcohol. De esta manera puedes probar combinaciones de sabores frutales en recipientes muy atractivos. El licor (o licores) del cóctel que se quiere recrear es sustituido por una tónica premium aromatizada o bebidas de frutas que combinen bien.

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It is not about drinking any liquid, but about drinking water and, specifically, in our environment, tap water, because «it is safe, healthy, cheap, sustainable and it is probably the best thing that has happened to us since we stopped being hominids» .
We begin to drink liquids very early, well before we are born; thus, towards the third month of gestation, once the mouth is formed, we drink small sips of amniotic fluid. Through this and the placenta, the fetus receives nutritional substances and gets used to the smell and taste of what the mother is taking. As soon as we are born we begin to drink breast milk, which will exclusively provide the necessary and sufficient energy for up to 6-7 months of life. Breastfeeding can be extended, framed in a diverse and healthy diet, until the child and mother wish. If it is not possible or you do not want to breastfeed, we will have to drink another type of milk. To do this, technology has developed artificial milks, the so-called “formula milks”, with a composition that tries to emulate (without succeeding, obviously) breast milk. Although today many types of vegetable drinks have entered the market (it is incorrect to call them «vegetable milks»).
We consider that water, after the infant stage, is the drink par excellence, the universal drink that we can drink (with or without thirst) without any side effect, as long as we do not drink many liters in a short time. For this reason, we will dedicate the second chapter to it, in order to put an end to certain well-established myths. We will also comment on the huge amount of «special» and «novel» waters that seek to restore supposed internal imbalances of our organism.

Complete compilation of the innumerable options when it comes to quenching your thirst, cooling off, or having a drink. A bit repetitive, yes, because it can be summed up in one sentence: drink water.
Review countless hoaxes about drinks, starting with the water itself, going through alcoholic beverages (no, it is not true that a glass of wine or beer is healthy), to the new options of detox juices, energy drinks, etc. It is a good tool to choose the less bad options, since all these options are usually very loaded with sugar or sweeteners.
Fantastic book! essential for the entire population, finally we are taught very clearly the lies and half-truths that bombard us daily in this society.

English glamorizes almost all the liquid «novelties» that appear on the shelves and shelves of our supermarkets. Luckily when you finish reading this book you will be an expert in neuromarketing.
We invite you to always adopt a critical spirit with all the slogans and allegations that beverage advertising is going to launch at you by land, sea and air, but especially through social networks, in the form of pseudo-reports disguised as scientific studies or directly from the famous people with millions of followers.
– Do not confuse your interests with those of others.
– Be critical and don’t believe anything.
– The quality is not indicated by the price.
– Be aware of your weaknesses.
– Do not consume thinking about your image.
– The product is not always healthy (even if so indicated).
– Ask yourself what the product hides.

Let’s think more about chewing fruit than drinking it and not consuming liquid calories with alcoholic beverages (in addition to knowing the rest of the side effects derived from its intake). In short, it is something that we have done for thousands of years, in which there were no juicers, neither homemade nor industrial. It is logical that our pancreas becomes overloaded due to the rapid rise in blood sugar and secretes insulin at high doses in order to lower the blood glucose peak that has occurred suddenly, when receiving in a few seconds a flood of free sugar transported by means of liquids that go down rapidly through the digestive system.
So we have to start the book with a clear and powerful message: there is scientific evidence showing that the consumption of sugary drinks is associated with diseases such as tooth decay, obesity, type 2 diabetes, fatty liver and cardiovascular disease.

The simplest simple sugars are called monosaccharides: glucose (or dextrose), fructose (or levulose) and galactose, while maltose, lactose and sucrose are the most popular and common disaccharides. Sucrose is what is known as «white» sugar, table sugar, brown sugar or cane sugar. Other names by which you can identify added sugar in products are: semi-white sugar, white sugar, refined white sugar, dextrose, fructose, glucose syrup, liquid sugar, invert liquid sugar, invert sugar, invert sugar syrup, syrup, caramel, glucose syrup, corn syrup, maltose, maltodextrins, molasses, honey, ears of corn, agave nectar, maple syrup, trehalose, etc. Thus, not only are almost all the words that end in «-osa» (less tile) sugars; you see there are many more.

Mineral-medicinal waters
Does the concept of «mineral-medicinal water» sound familiar to you? It also rings a bell for the WHO, which does not give credence to the supposed «medicinal properties» that many mineral waters boast about (WHO, 2008). In any case, better than going to the WHO is to do it to an article by the renowned dietician-nutritionist and popularizer Juan Revenga dedicated to Vichy water. Read, read:
It is a carbonated mineral water that […] according to the manufacturer’s own website, reduces bad cholesterol (LDL), increases good cholesterol (HDL), regulates triglycerides, has an antidepressant effect, prevents tooth decay and strengthens bones and therefore reduces the risk of osteoporosis […] they also ensure that it reduces stomach acidity, improves digestion, intestinal motility, reduces the risk of other chronic metabolic diseases such as diabetes, hypertension – and, how no, even obesity — it improves hangover symptoms, and, if these seem few wonders, it also prevents brain aging and therefore helps you fight Alzheimer’s.

1. Tap water is cheap and healthy (as long as it is drinkable).
2. The hardness of the water does not harm the health of children and healthy people.
3. You don’t need to drink two liters of water a day. Drink when you’re thirsty (unless your doctor says otherwise).
4. Mineral waters are not medicines, even if their containers say so.
5. Lemon water spoils your tooth enamel and doesn’t cure anything.
6. Do not consume sea water or raw water; it’s very dangerous.
7. Consuming bottled water has a very high environmental cost.

Raw milk should not be confused with fresh milk, which is pasteurized and sold refrigerated to consume in a few days, respecting the expiration date (depending on the time of arrival at the establishment and the time of purchase, it can last up to 12 days without opening and without losing the cold chain at home). In this type of milk, which is usually sold in bottles or in bags that are somewhat complicated to handle, there are no harmful microorganisms, but lactic bacteria do remain. This is the reason why it must be consumed in 2 or 3 days once opened if we do not want it to become something that is neither milk nor yogurt.

1. Breastfeeding is the usual and normal food of the baby.
2. In the first year of life, if there is no breast, the baby can only drink formula milk.
3. Vegetable drinks should never replace breast or formula milk in the first year of life.
4. Growth milks are not necessary and can induce overweight.
5. Low-fat or whole dairy should be chosen depending on each individual case, although from 3-4 years of age, low-fat dairy is still recommended if they are taken.
6. Flavored or sugary dairy is not recommended (chocolate shakes, liquid yogurts and sugary fermented milks, etc.).
7. Consumption of raw milk is dangerous: «Pasteurization is the only effective method that guarantees the elimination and control of pathogenic microorganisms in this food and its derivatives» (AECOSAN, 2015).
8. Dairy foods are foods with good nutritional value, but they are not essential. If you like them and they suit you, take them ignoring hoaxes without solid scientific basis.

Reasons why the consumption of vegetable drinks has increased and that of cow’s milk has decreased:
1. Adoption of vegetarian and vegan diets.
2. Desire to improve health and live longer by making changes in diet.
3. A matter of taste.
4. A greater medical diagnosis of cow’s milk intolerances in children and adults.
5. Greater awareness of the environment and the health of the planet.
6. Consider animal welfare (do not harm cows).
7. Religious motives.

1. Neither vegetable drinks nor cow’s milk are essential.
2. Vegetable drinks are not a nutritionally substitute for traditional milk.
3. Acceptable plant-based drinks can help you switch to a vegan diet.
4. There are interesting vegetable drinks and others not so much; you have to look at its composition.
5. Vegetable drinks have come to stay and grow in varieties and distribution.

Isotonic / Sports Drinks – Flavored drinks that contain carbohydrates, minerals, electrolytes (eg, sodium, potassium, calcium, magnesium, etc.), and sometimes vitamins or other nutrients.
RTD (Ready to Drink or ready to drink) beverages: current name applied by the industry (and this is already reflected in academic works) to all packaged beverages, normally in containers of 250 to 500 ml of PET (an acronym for a type of plastic whose chemical name is polyethylene terephthalate), which can be transported and opened or closed by screw cap to drink anywhere, at any time, and can be stored, even if you have not finished drinking its contents. More than the classic «soft drinks», it is usually applied to new presentations of beverages with coffee or tea, mixed coffee or tea drinks with fruit juices, mixed coffee or tea drinks with milk, cream or cream, mixed drinks of coffee or tea with cocoa, and lately to drinks with alcohol and fruit juice and aromas. If the caffeine they contain exceeds 150 mg / l, it must be indicated on the label.
Flavored water: water, with or without carbon dioxide, which contains aromas and usually contains sugar or synthetic sweeteners.

Francisco Ojuelos, an expert lawyer in food law and author of the essential book The right to nutrition, offers us his opinion on the subject:
The studies conclude with a qualification of sugary drinks that would be, we understand, very apt to question the current laxity of the Administrations towards these industries in tax matters, in advertising and in general, in the establishment of the legal framework in which they are produces its sale. This laxity seems that it should be rethought, at least, in the terms in which it is possible today. No one is labeling sugary drinks as toxic substances, but rigorous studies without conflicts of interest show that they are not safe: if it is recommended to avoid them, it is because their negative impact on the maintenance of health has been demonstrated due to their causal relationship. effect with serious illnesses. In this context, the analysis of the advertising suggestion that indicates that the consumption of these beverages increases happiness seems worthy of a serious and very severe reproach, for being presumably misleading, both by the competent administrations and the agents. involved in food and consumers themselves, who must become more aware of it, and must do so quickly.

WHAT IS A SUGARED DRINK?
The main researchers include in this category beverages to which sugar or similar substances have been added and which provide at least 50 kcal per 23 cl. This is where «soft drinks», isotonic or sports drinks, «energy / exciting» drinks, and sweet coffees and teas (cold or ice cream) come in. But sugary dairy products and most juices also enter, whether they are homemade or not: 23 cl of homemade orange juice provides about 80 kcal according to the CESNID book Food composition tables, coordinated by Dr. Andreu Farrán. Although many people believe that juices are equivalent to fresh fruit, the truth is that their metabolic effects are not the same or comparable.

Isotonic, rehydrating or sports drinks contain sugars and minerals dissolved in water, so they are quickly absorbed in the intestine, which helps to replace the water and electrolytes lost due to heavy sweating during exercise. This would be the main functionality of this type of drink. However, we think they are currently taken in circumstances where they are not necessary, such as in soft sports or at the hobbyist level. Advertising, along with their wide availability in supermarkets, gyms, bars and restaurants, vending machines or neighborhood stores, have positioned them as «healthy soft drinks», hence their success. For this reason, the problems derived from its consumption can be compared to those of any sugary drink.

1. Consuming sugary beverages is associated with obesity and other non-communicable diseases in both children and adults.
2. Consuming sugary drinks causes cavities and increases the risk of type 2 diabetes.
3. Drinks with low calorie sweeteners keep us “hooked” on the sweet taste and could also be linked to obesity and other non-communicable diseases.
4. The brain does NOT need sugar. You do need glucose from healthy foods.
5. Isotonic or sports drinks are also «soft drinks»; only in some circumstances can they be useful for athletes. They are not suitable as rehydrating agents in acute gastroenteritis.
6. Drink clean water whenever you are thirsty. It doesn’t have to be mineral.

Energy Drinks (BE)
1. Energy / excitement drinks contain high amounts of caffeine and other components, so they are not suitable for those under 18 years of age.
2. Your advertising is aimed at adolescents and young people, the age group that consume them the most.
3. Its consumption has been related to nervousness, insomnia, palpitations, tachycardia, overweight, risk of dependence, digestive discomfort, poor school performance, and so on.
4. If combined with alcohol, the above disorders are more pronounced and serious, and can even have fatal effects.
5. Many have huge amounts of sugar, so their regular consumption contributes to obesity and its derived pathologies.
6. Adolescents and young people confuse them with isotonic or sports drinks.
7. We invite the government of the nation to regulate the sale, distribution and labeling to protect minors from the harassment that brands exert on them.
8. The word ENERGY, which always appears on BE packaging, can be interpreted as explained in the previous infographic, and serve as pedagogical material for the prevention of abuse of BE consumption.

We would see no problem in sipping a green juice every now and then if it weren’t for the false and insulting promises that accompany these products too often. There is no doubt that fruits and vegetables are healthy foods. The problem is to entrust health to a green smoothie that promises to detoxify us instead of reviewing our lifestyle, raising awareness and wondering how we could improve. There is no point in relying on specific solutions to global problems, and wanting to compensate for our bad habits with a shake.
If diseases could really be cured with a lettuce shake, raw spinach, mineral water, apple, celery and the juice of half a lemon, the mixture would be studied without a doubt in universities.
1. Detox shakes do not purify or detoxify. They are expensive and can be disruptive.
2. Juices, homemade or not, are not a substitute for whole fruit and can contribute to overweight.
3. It is not recommended to offer juices to children under one year of age.
4. After the year of life, small amounts (100 ml) could be given, but whole fruit is always preferable.
5. Juices are not used to treat episodes of vomiting or diarrhea.
6. In children, many abdominal pain, chronic diarrhea and flatulence are due to the frequent intake of juices and other sugary liquids, including yogurts and chocolate milk. Before undertaking studies, they should be removed from the diet.

1. Alcohol stimulates the appetite, and its «liquid» calories (empty, without nutrients) increase the risk of obesity.
2. If you are concerned about your weight, cut down on alcoholic beverages.
3. The saying that «wine is good for the heart» is false. Any alcoholic beverage raises the risk of heart problems. The European Society of Cardiology advises against drinking wine to protect the heart or cardiovascular system.
4. There are countless false and interested messages about the supposed benefits of alcohol consumption. Don’t fall into the trap: stay alert and well informed.
5. Any dose of any alcoholic beverage (including wine and beer) increases the risk of different types of cancer. The World Fund for Cancer Research advises avoiding the consumption of any alcoholic beverage to prevent cancer.
6. Alcohol consumption is a social problem that goes beyond the harm caused to the drinker, since it harms third parties.
7. The Administration, municipalities, producers, distributors, security forces, merchants, educational centers, health, the media, families and groups of friends must take responsibility in all aspects related to the consumption.
8. Alcoholic beverages contain ethanol, a toxic, addictive, carcinogenic and teratogenic substance (it produces malformations in the fetus). Keep it crystal clear, especially if you are pregnant or have unprotected sex.

1. If you are an adult and you like coffee or tea, you can drink 4 cups a day, without exceeding 400 mg / day of caffeine.
2. Coffee and tea keep you more alert and awake, but they are not a substitute for sleep. If you are tired, sleeping is more effective and restorative for your body than drinking coffee.
3. The ingestion of caffeine to improve aerobic performance would only be justified in certain elite athletes, and under health supervision. In any case, it is more effective to train, rest and lead a healthy life.
4. If you have exams, or you have to drive for a long time, or you have back work, or you think the party is going to last all night … it is NOT a good idea to load up on caffeine with «energy» drinks.
5. In adults with well-controlled diabetes there are no reasons to discourage the consumption of coffee or tea in moderation.
6. Children under 12 should avoid caffeine (come from «soda» cola, «energy» drinks, coffee or tea).
7. Choose coffee beans better than soluble, and the Arabica variety over the robusta.
8. We do not recommend roasted coffee because it contains 15% sugar and more acrylamide than the rest.
9. Do not drink coffee or tea that is too hot (60 ºC or more), since, in the long term, your mouth and your esophagus can be injured.
10. In establishments of large specialized chains with extensive drinks menus, the doses of caffeine, sugar and calories can be very high; choose the smallest size and ask for the amounts of ingredients.
11. In beverages that are bottled or canned with coffee or tea, read the label to find out how much caffeine and sugar they contain. Don’t get carried away by the «healthy» aspect of the packaging design.

1. Homemade gazpacho, salmorejo and ajoblanco are the best option.
2. If you don’t have the time or desire to cook one day, there are acceptable products in the supermarket.
3. Take a good look at the amount of salt; choose the varieties that do not exceed 0.8 g / 100 ml.
4. In vegetable creams, choose those that have a good amount of raw material (be careful, there are asparagus creams with 7%, or mushrooms with 1.2%).

Beer is an alcoholic beverage and no health-enhancing properties are attributed to it. All the allegations that you will see in a multitude of reports, pseudo-news and studies are false and dangerous. The pressure groups that sell it have an all-encompassing power that crosses the lines of legality, buying wills in an accurate and sibylline way.

It’s night and you are in a place with a «good atmosphere», you can order something very modern: a mocktail or a virgin drink. What is that? We will try to summarize it for you: it is the union of two words, mock and cocktail, which we could translate as a fake cocktail or a non-alcoholic cocktail. This way you can try combinations of fruit flavors in very attractive containers. The liquor (or liquors) of the cocktail that you want to recreate is replaced by a premium flavored tonic or fruit drinks that combine well.

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