Todos Quieren A Daisy Jones — Taylor Jenkins Reid / Daisy Jones & The Six by Taylor Jenkins Reid

Lo que hacía que Daisy Jones resultase tan fascinante, incluso antes de convertirse en «Daisy Jones», era lo siguiente:
Chica blanca y rica que crece en Los Ángeles, incluso de niña ya era preciosa. Tiene unos ojos azules enormes y deslumbrantes (de un azul cobalto, oscuro); una de mis anécdotas favoritas es la de la empresa de lentillas de colores que, en los años ochenta, llegó a crear una tonalidad llamada Azul Daisy. Una buena melena ondulada rojo cobrizo. Los pómulos tan definidos que hasta parecen operados. Y a todo esto hay que añadir una voz increíble que no necesita educar, por lo que jamás toma ninguna clase de canto. Ha nacido con todo el dinero del mundo, tiene acceso a cuanto quiera, ya sean artistas, drogas, discotecas… Todo, absolutamente todo, está a su disposición.
Pero en Los Ángeles no tiene a nadie. No tiene hermanos ni cuenta con un círculo familiar. Sus padres están tan enfrascados en su propia existencia que apenas muestran interés en la de su hija.

Había mucho potencial, pero sentí que la historia no estaba lo suficientemente desarrollada. Recomiendo encarecidamente escuchar este como un audiolibro debido al formato (entrevistas).
Me recordó un poco a «Ha nacido una estrella», pero tal vez menos trágico y con un personaje principal femenino muy confiado. Los personajes definitivamente se unieron, pero sentí que debería haber habido más. 300 páginas de entrevista es bastante corta. Bueno en general.
La fuerza de Taylor Jenkins Reid radica en su capacidad para escribir personajes y relaciones realistas y llevarte a lo largo de un viaje de vida. Este libro tiene todos los elementos que nos encantan: un formato de narración único, una historia de vida, un escenario histórico notorio, un personaje principal icónico, una relación tumultuosa y muy humana, etc. Es la misma fórmula, pero cambiada con diferentes variables, y por lo tanto creo que cuánto resuenas con esas variables depende del gusto personal y la subjetividad. Coincidía con lo que me gustaba, pero Daisy Jones no. Personalmente, no me conecté con esta historia ni me interesaron los personajes, pero no culpo a la autora por eso. Creo que me sentí apático con este libro debido a que pasé la mayor parte de mi vida bloqueando mentalmente a familiares y amigos que lidian con la adicción y las relaciones tumultuosas como táctica de supervivencia y, por lo tanto, no puedo conectarme tan profundamente con el tema. Alabo la habilidad de Taylor para escribir relaciones realistas imperfectas, a pesar de que fue un error para mí y mis propias preferencias.

DAISY: Aprendí qué eran el sexo y el amor por las malas. Descubrí que los hombres hacían lo que querían y no sentían que debieran nada a nadie, que algunas personas solo quieren un pedazo de ti.
Me gustaba básicamente porque yo le gustaba. Quería que alguien me escogiera entre las demás, que me tratara de forma especial. Así de desesperada estaba por que alguien se interesara por mí.
Cuando quise darme cuenta ya estábamos en su cama. Me preguntó si sabía lo que estaba haciendo y le dije que sí, aunque obviamente no tenía ni la menor idea. Pero todo el mundo hablaba del amor libre y del sexo como algo bueno. Si molabas, si estabas en la onda, te gustaba el sexo.
Estuve todo el rato mirando al techo esperando a que él terminara. Sabía que supuestamente tenía que moverme, pero me quedé totalmente paralizada, aterrada.

Daisy Jones empezó a escribir sus propias canciones. Armada con tan solo papel y boli, y sin ningún tipo de formación musical bajo el brazo, estrenó un cuaderno que no tardó en contener esbozos de más de cien canciones.
Una noche, en el verano del 72, Daisy asistió a un concierto de Mi Vida en el Ash Grove. En aquel momento salía con Jim Blades, el vocalista de Mi Vida. Hacia el final del set, Jim invitó a Daisy a subir al escenario para que cantara con ellos una versión de «Son of a Preacher Man».

The Six se adaptaron a su nueva vida en Los Ángeles. Alquilaron una casa en las colinas de Topanga Canyon. Se preparaban para empezar a grabar su álbum debut. Teddy y un equipo de técnicos, entre los que se incluía Artie Snyder como ingeniero jefe, se instalaron en un estudio de grabación en Van Nuys (California).
KAREN: La casa me pareció un estercolero cuando la vi. Era vieja y desvencijada, la puerta principal se había desprendido de las bisagras y los marcos de las ventanas estaban astillados. Me horrorizaba.
NICK HARRIS (crítico de rock): El disco debut, el que lleva su nombre, supuso una entrada más que respetable en la escena rock. Era tradicional y sencillo, algo así como un disco de blues-rock sin adornos de un grupo que sabía componer una canción de amor decente y que realmente había perfeccionado el arte de hablar de la droga entre líneas. Un poco folky, muy pegadizo, mucho rollo, grandes riffs, baterías duras y el célebre gruñido suave de Billy Dunne.
Fue un comienzo esperanzador.

Por las mañanas tomaba el sol y por las noches me drogaba. Había dejado de componer canciones porque no le veía el sentido a hacerlo si nadie me dejaba grabarlas.
Hank venía todos los días para tenerme controlada. En realidad solo intentaba convencerme de que moviese el culo hasta el estudio, como si yo fuera un caballo de carreras que se negara a correr.
Entonces, un día, Teddy Price se presenta en mi casa. Supongo que los de la discográfica le pidieron que consiguiese que me presentara en el estudio. Debía de rondar los cuarenta o los cincuenta, un tipo británico, verdaderamente encantador, un poco paternal.
Daisy Jones sacó First a comienzos de 1975. La promocionaron como una aspirante a Dusty Springfield. En la cubierta aparece mirando un espejo colocado sobre un fondo amarillo pálido.
No puede decirse que fuera un material novedoso, pero era posible intuir lo que se iría abriendo paso bajo la superficie.
Su primer single, una versión de «One Fine Day», era más complejo que la mayoría de las interpretaciones que se habían hecho de esa canción, y el segundo, una grabación de «My Way Down», fue recibido con entusiasmo.
En líneas generales, el disco es bastante regular, pero cumplió su cometido. La gente sabía quién era. Daisy apareció en el programa de televisión American Bandstand y se publicó un extenso reportaje sobre ella en la revista Circus, donde salía con sus característicos pendientes de aro.

A finales de 1976, «Honeycomb» había alcanzado el tercer puesto más alto en el Billboard Hot 100. El grupo, junto con Daisy, la había tocado en los programas de televisión de Don Kirshner’s Rock Concert y The Tonight Show Starring Johnny Carson. Habían concluido las fechas de su gira por Norteamérica y se preparaban para la etapa europea del tour, que era más corta.

Aurora era romántico, melancólico, desgarrador y volátil, todo en uno. En la época del rock de estadios, Daisy Jones & The Six lograron crear algo que resultaba íntimo a pesar de que pudiera sonar en un estadio. Tenían una batería contundente y solos abrasadores. Las canciones resultaban implacables de la mejor forma posible. Pero el disco también resultaba íntimo y personal. Parecía que Billy y Daisy estuvieran a tu lado, cantándose el uno al otro.
En 1978, Aurora podía sonar de fondo para cualquier momento de tu vida. Y, desde el momento de su lanzamiento, se convirtió en una fuerza de la naturaleza.
DAISY: Es un disco sobre necesitar a alguien y que ese alguien ame a otra persona.

DAISY: Cuando la gente me pedía un autógrafo, les escribía: «Mantente firme, Daisy J.». Pero si se trataba de alguna chica joven, lo que no pasaba muy a menudo pero sí de vez en cuando, escribía: «Sueña a lo grande, pajarito. Con amor, Daisy».
Esta era la vida que había perseguido con toda mi alma. Tenía muchísimas ganas de expresarme y de que me escucharan y de consolar a la gente con mis letras. Pero se había transformado en un infierno que yo misma había creado, una jaula que había construido y donde me había encerrado. Llegué a odiar el hecho de haber puesto mi corazón y mi dolor en mi propia música, porque eso quería decir que nunca los podría dejar atrás. Y tenía que seguir cantándole, noche tras noche, y no podía seguir escondiendo lo que sentía ni cómo me afectaba estar a su lado.
Lo convertí en un gran espectáculo. Pero era mi vida.

Me enamoré del tipo equivocado, que era nada menos que el tipo adecuado. Una y otra vez había tomado decisiones que hacían que todo fuera a peor y nunca a mejor. Y al final me había conducido a mí misma al borde del precipicio.
Camila dijo: «Daisy, tienes que dejar el grupo».
Me quedé un rato callada tratando de procesar las palabras de Camila. Y entonces dijo:
—Creo que es hora de que te vayas. Pero, decidas lo que decidas, Daisy, solo quiero que sepas que estoy contigo. Quiero que te desintoxiques, que te cuides. Eso es lo que quiero.
No supe qué contestar, hasta que al final dije:
—¿Por qué te preocupa lo que pueda pasarme?
—Creo que casi todo el mundo en este planeta se preocupa por ti.
Sacudí la cabeza y dije:
—Les gusto, pero no se preocupan por mí.
—Te equivocas. —Se quedó callada un momento, y luego añadió—: ¿Quieres saber algo que nunca le he contado a Billy? «A Hope Like You» es mi canción favorita. No es mi canción favorita de los Six, sino mi canción favorita. Punto. Me hace pensar en el primer chico al que amé. Se llamaba Greg y desde el instante en que lo conocí supe que nunca me iba a amar tanto como yo lo amaba a él, pero de todas formas lo quería. Y, como siempre había sabido que haría, me rompió el corazón en mil pedazos. La primera vez que escuché la letra de esa canción, me devolviste a aquel instante. Justo en mitad de mi primer amor. Con toda aquella angustia, aquella esperanza y aquella ternura. Me hiciste sentir nueva y auténtica otra vez. Fuiste tú quien lo hizo. Escribiste una canción preciosa sobre querer algo que sabes que nunca tendrás pero que de todas formas quieres tener. Me preocupo por ti porque, cuando te veo, veo a una compositora increíble… que sufre exactamente por lo mismo que sufre el hombre al que amo. Los dos creéis que sois almas perdidas, pero en realidad sois lo que todo el mundo busca.
Camila me miró un instante y entonces dijo algo que me cambió la vida:
—No te adelantes, Daisy. Eres un montón de cosas que aún desconoces.
Eso se me quedó grabado. Que no estaba totalmente definido quién era. Que seguía habiendo esperanza para mí. Que una mujer como Camila Dunne pensara que yo era…
Camila Dunne pensaba que valía la pena salvarme.

DAISY: Dejé el grupo porque Camila Dunne me lo había pedido. Y ha sido lo mejor que he hecho nunca. Así es como me salvé. Porque tu madre me salvó de mí misma.
Puede que no la conociera muy bien. Pero te prometo que la quise mucho. Y sentí mucho oír que había fallecido.

* Cuando me fui de Chicago, acudí directamente a Simone, se lo conté todo y ella me metió en un centro de desintoxicación.
Llevo sobria desde el 17 de julio de 1979. Al salir de allí cambié mi vida.
Todo lo que he conseguido desde entonces ha sido gracias a aquella decisión. Cuando abandoné el negocio de la música, cuando publiqué mis libros, cuando empecé a meditar, cuando decidí viajar por el mundo, cuando adopté a mis hijos, cuando puse en marcha la Iniciativa Flor Salvaje y cambié mi vida para mejor de una forma que en 1979 ni siquiera hubiera podido comprender… Todo esto fue posible porque me desintoxiqué.

MUJER IMPOSIBLE
Mujer imposible
Deja que te sostenga
Deja que alivie tu alma

Arena entre los dedos
Caballo salvaje, pero no es más que un potrillo

Baila descalza en la nieve
El frío no puede tocarla, puesta o no
Ella es blues disfrazado de rocanrol
Nada la puede tocar, nunca se doblegará

Te hará correr
En la dirección equivocada
Te hará sufrir
Por las obsesiones equivocadas
Oh, está apuntando
A tu redención
Te lleva de cabeza
A la confesión

Arena entre los dedos
Caballo salvaje, pero no es más que un potrillo

Baila descalza en la nieve
El frío no puede tocarla, puesta o no
Ella es blues disfrazado de rocanrol
Nada la puede tocar, nunca se doblegará

Aléjate de lo imposible
Nunca la tocarás
Nunca aliviarás tu alma

Eres otro hombre imposible
Huyes de ella
Aferrado a lo que robaste

——————

What made Daisy Jones so fascinating, even before she became «Daisy Jones,» was this:
Rich white girl growing up in Los Angeles, even as a child she was already gorgeous. She has huge, dazzling blue eyes (dark cobalt blue); One of my favorite anecdotes is that of the colored contact lens company that, in the eighties, came to create a shade called Daisy Blue. A nice coppery red wavy mane. The cheekbones so defined that they even seem operated. And to all this we must add an incredible voice that she does not need to educate, so she never takes any kind of song. She was born with all the money in the world, she has access to whatever she wants, be it artists, drugs, discos … Everything, absolutely everything, is available to her.
But in Los Angeles she has no one. She has no siblings or a family circle. Her parents are so engrossed in her own existence that they show little interest in her daughter’s.

There was a lot of potential but I felt like the story wasn’t flesh out enough. I highly recommend listening to this one as an audiobook due to the format (interviews).
Reminded me a bit of A Star Is Born, but maybe less tragic and with a very confident main female character. The characters were definitely attaching but I felt like there should have been more. 300 pages of interview is quite short. Overall good.
Taylor Jenkins Reid’s strength lies in her ability to write realistic characters and relationships and take you through a whole life journey. This book has all the elements that we love about: a unique storytelling format, a life story, a notorious historical setting, an iconic main character, a tumultuous and very human relationship, etc. It’s the same formula, but switched with different variables, and therefore I think how much you resonate with those variables depends on personal taste and subjectivity. Matched what I liked, but Daisy Jones did not. I personally did not connect to this story or care for the characters, but I don’t fault the author for that. I think I felt lukewarm for this book due to having spent most of my life mentally blocking out family & friends who deal with addiction and tumultuous relationships as a survival tactic, and therefore I am unable to connect to the subject matter as deeply. I commend Taylor’s skill at writing realistically imperfect relationships, even though it was a miss for me and my own preferences.

DAISY: I learned what sex and love were the hard way. I found that men did what they wanted and didn’t feel like they owed anyone anything, that some people just want a piece of you.
I liked him basically because he liked me. I wanted someone to choose me among the others, to treat me in a special way. That’s how desperate I was for someone to take an interest in me.
When I wanted to realize it, we were already in her bed. She asked me if I knew what I was doing and I said yes, although she obviously had no idea. But everyone spoke of free love and sex as a good thing. If you were cool, if you were cool, you liked sex.
I was staring at the ceiling the whole time waiting for him to finish. I knew I was supposed to move, but I was totally paralyzed, terrified.

Daisy Jones began writing her own songs. Armed with only paper and pen, and without any musical training under her arm, she released a notebook that soon contained outlines of more than a hundred songs.
One night in the summer of ’72, her Daisy attended a My Life concert at the Ash Grove. At that time she was dating Jim Blades, the lead singer of My Life. Towards the end of the set, Jim invited Daisy up on stage to sing a version of «Son of a Preacher Man» with them.

The Six adjusted to her new life in Los Angeles. They rented a house in the foothills of Topanga Canyon. They were preparing to start recording their debut album. Teddy and a team of technicians, including Artie Snyder as chief engineer, settled in a recording studio in Van Nuys, California.
KAREN: The house looked like a dung heap to me when I saw it. It was old and rickety, the front door had come off its hinges and the window frames were chipped. It horrified me.
NICK HARRIS (rock critic): The debut album, the one that bears his name, was a more than respectable entry into the rock scene. It was traditional and straightforward, kind of like a no-frills blues-rock record by a group that knew how to write a decent love song and had really perfected the art of talking about drugs between the lines. A little folky, very catchy, a lot of vibes, great riffs, hard drums and the famous soft growl of Billy Dunne.
It was a hopeful start.

In the morning I would sunbathe and at night I would do drugs. I had stopped composing songs because I didn’t see the point in doing it if no one would let me record them.
Hank came every day to keep me under control. He was really just trying to convince me to move my ass to the studio, like I was a racehorse refusing to run.
Then one day Teddy Price shows up at my house. I guess the record company asked him to get me to perform at the studio. He must have been in his forties or fifties, a really charming British guy, a bit fatherly.
Daisy Jones released First in early 1975. She was promoted as a Dusty Springfield wannabe. On the deck she appears looking at a mirror set against a pale yellow background.
It cannot be said that it was a novel material, but it was possible to intuit what would be making its way under the surface.
Her first single, a cover of «One Fine Day,» was more complex than most of the renditions that had been made of that song, and the second, a recording of «My Way Down,» was enthusiastically received.
Overall, the album is pretty regular, but it did the job. People knew who she was. Daisy appeared on the TV show American Bandstand and an extensive feature on her was published in Circus magazine, where she came out of her with her signature hoop earrings.

By late 1976, «Honeycomb» had reached the third-highest spot on the Billboard Hot 100. The group, along with Daisy, had played it on Don Kirshner’s Rock Concert and The Tonight Show Starring Johnny Carson. They had concluded their North American tour dates and were preparing for the shorter European leg of the tour.

Aurora was romantic, brooding, heartbreaking, and volatile all rolled into one. In the days of stadium rock, Daisy Jones & amp; The Six managed to create something that was intimate even though it might sound in a stadium. They had a hard-hitting drums and scorching solos. The songs were relentless in the best way possible. But the album was also intimate and personal. It seemed like Billy and Daisy were by your side, singing to each other.
In 1978, Aurora could play in the background for any moment of your life. And, from the moment of its release, it became a force of nature.
DAISY: It’s an album about needing someone and that someone love someone else.

DAISY: When people asked for my autograph, I wrote, «Stand your ground, Daisy J.» But if it was a young girl, which did not happen very often but occasionally, she would write: “Dream big, little bird. With love, Daisy.
This was the life that I had pursued with all my soul. I really wanted to express myself and to be listened to and to console people with my lyrics. But it had been transformed into a hell that I had created myself, a cage that I had built and where I had locked myself. I came to hate the fact that I put my heart and pain in my own music, because that meant I could never leave it behind. And I had to keep singing to him, night after night, and I couldn’t keep hiding what I felt or how being by his side affected me.
I turned it into a great show. But it was my life.

I fell in love with the wrong guy, who was nothing less than the right guy. Over and over again he had made decisions that made things worse and never better. And in the end I had led myself to the brink.
Camila said, «Daisy, you have to leave the group.»
I was quiet for a while trying to process Camila’s words. And then she said:
«I think it’s time for you to go.» But whatever you decide, Daisy, I just want you to know that I’m with you. I want you to detox, to take care of yourself. That is what I want.
I did not know what to answer, until at the end I said:
«Why do you care what might happen to me?»
«I think almost everyone on this planet cares about you.»
I shook my head and said:
«They like me, but they don’t care about me.»
-You’re wrong. She. ”He was silent for a moment, and then she added,“ You want to know something I’ve never told Billy? «A Hope Like You» is my favorite song. It is not my favorite song of the Six, but my favorite song. Point. It makes me think of the first boy I ever loved. His name was Greg and from the moment I met him I knew he was never going to love me as much as I loved him, but I loved him anyway. And, as I had always known he would do, it broke my heart into a thousand pieces. The first time I heard the lyrics of that song, you brought me back to that instant. Right in the middle of my first love. With all that anguish, that hope and that tenderness. You made me feel new and authentic again. It was you who did it. You wrote a beautiful song about wanting something that you know you will never have but want to have anyway. I care about you because when I see you, I see an incredible songwriter … who suffers exactly the same way that the man I love suffers. You both think you are lost souls, but in reality you are what everyone is looking for.
Camila looked at me for a moment and then she said something that changed my life:
«Don’t get ahead of yourself, Daisy.» You are a lot of things that you still do not know.
That stuck with me. That it was not totally defined who she was. That there was still hope for me. For a woman like Camila Dunne to think I was …
Camila Dunne thought I was worth saving.

DAISY: I left the group because Camila Dunne had asked me to. And it was the best thing I’ve ever done. This is how I was saved. Because your mother saved me from myself.
She may not know her very well. But I promise you I loved her very much. And I was very sorry to hear that she had passed away.

* When I left Chicago, I went straight to Simone, told her everything, and she put me in a detox center.
I have been sober since July 17, 1979. When I left there, I changed my life.
Everything I have achieved since then has been thanks to that decision. When I left the music business, when I published my books, when I began to meditate, when I decided to travel the world, when I adopted my children, when I started the Wild Flower Initiative and changed my life for the better in a way that 1979 I couldn’t even understand … All of this was possible because I detoxified.

IMPOSSIBLE WOMAN
Impossible woman
Let her hold you
Let her ease your soul

Sand through fingers
Wild horse, but she’s just a colt

Dancing barefoot in the snow
Cold can’t touch her, high or low
She’s blues dressed up like rock ’n’ roll
Untouchable, she’ll never fold

She’ll have you running
In the wrong direction
Have you coming
For the wrong obsessions
Oh, she’s gunning
For your redemption
Have you headed
Back to confession

Sand through fingers
Wild horse, but she’s just a colt

Dancing barefoot in the snow
Cold can’t touch her, high or low
She’s blues dressed up like rock ’n’ roll
Untouchable, she’ll never fold

Walk away from the impossible
You’ll never touch her
Never ease your soul
You’re one more impossible man
Running from her
Clutching what you stole

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