El Infiltrado — Marta Querol / Infiltration by Marta Querol (spanish book edition)

Hay días que marcan el inicio del fin; días en que una alteración en la rutina puede desencadenar la destrucción del mundo tal y como se conoce, igual que una mínima dosis de un elemento extraño corrompe una fórmula magistral y, esa tarde, en Arlodia, un pequeño pueblo que no aparecía en los mapas, algo iba a pasar que cambiaría el tranquilo —y extraño— discurrir de sus habitantes.
La llegada de extraños era algo consustancial a la vida de Arlodia; forasteros de las procedencias más diversas se desplazaban hasta allí, todos con el mismo destino: descansar una última noche antes de cruzar la línea del bosque o pasar un tiempo de purificación en la aldea hasta ganarse ese derecho. Todos arribaban sin equipaje —ya no lo necesitaban—, y siempre a pie. Cuando alcanzas el final de la vida no hay pertenencia que llevarse ni animal que te acompañe.
Los habitantes de Arlodia los acogían de forma natural en ese tránsito. Nadie hacía preguntas, se asumía como una parte de sus vidas en la que preferían no pensar; la muerte siempre impone, incluso aquí donde es tan cotidiana, y eran conscientes de que, para llevar a cabo su misión, lo mejor era no cuestionarse nada.

Lo primero que destacaría de esta novela ( y creo que es de las cosas más importantes para una buena historia) es la creación de unos personajes potentes que quedan perfectamente retratados mediante los diálogos y las breves descripciones destacando entre todos ellos Gabriela y Frederick von Tirpen (sin olvidar a Jonás, Cinthya, Sebastian…)
Un contexto especial nos hará reflexionar sobre el bien, el mal, la inocencia y puede que incluso sobre las personas tóxicas. Nuestras decisiones tendrán consecuencias y quizás por eso el último apartado del libro no lleva el título de un personaje como todos los anteriores sino el de Luces y sombras. El único problema es que me ha parecido previsible sobretodo la dicotomía de Gabriela y Cinthya).
La autora ha conseguido una historia original. Cómo un lugar tranquilo, donde se vive en paz y que realiza su misión con alegría, puede cambiar de repente cuando alguien se dedica a esparcir cizaña entre sus habitantes. Vamos viendo con qué facilidad se puede convencer a alguien de cualquier cosa , una vez que descubres sus debilidades…

Ha sido todo un detalle que nos dejara a nosotras, como recuerdo, esta bonita daga… Y, si algún forastero de paso aparece de nuevo por el pueblo para unos días de descanso, la usaré antes de saber quién es. Esto nunca volverá a pasar aquí.
Hemos estado tan aislados del mal, tan cómodos, tan confiados en nuestro propio mundo perfecto que no hemos sabido reconocer la maldad cuando la hemos tenido delante de nuestros ojos. Nos quedan cien años por delante para aprender de nuestros errores.
Se subieron al carro y tomaron el camino de vuelta a Arlodia, el pueblo más aburrido del mundo.
O, tal vez, ya no…

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There are days that mark the beginning of the end; days when an alteration in routine can unleash the destruction of the world as it is known, just as a small dose of a foreign element corrupts a magisterial formula and, that afternoon, in Arlodia, a small town that did not appear on the maps , something was going to happen that would change the quiet — and strange — course of its inhabitants.
The arrival of strangers was inherent to Arlodia’s life; Strangers from the most diverse origins traveled there, all with the same destiny: to rest one last night before crossing the forest line or to spend some time of purification in the village until they earned that right. They all arrived without luggage — they no longer needed it — and always on foot. When you reach the end of life there is no belonging to take or animal to accompany you.
The inhabitants of Arlodia welcomed them naturally in this transit. Nobody asked questions, it was assumed as a part of their lives that they preferred not to think about; death always imposes, even here where it is so daily, and they were aware that, to carry out their mission, it was best not to question anything.

The first thing I would highlight about this novel (and I think it is one of the most important things for a good story) is the creation of powerful characters that are perfectly portrayed through dialogues and brief descriptions, including Gabriela and Frederick von Tirpen ( without forgetting Jonás, Cinthya, Sebastian …)
A special context will make us reflect on good, evil, innocence and maybe even toxic people. Our decisions will have consequences and perhaps that is why the last section of the book does not have the title of a character like all the previous ones but that of Lights and Shadows. The only problem is that the dichotomy of Gabriela and Cinthya seemed predictable to me above all).
The author has got an original story. How a quiet place, where you live in peace and carry out your mission with joy, can change suddenly when someone is dedicated to spreading weeds among its inhabitants. Let’s see how easily you can convince someone of anything, once you discover their weaknesses …

It was quite a detail that he left us, as I remember, this beautiful dagger … And, if some stranger passing through appears again in town for a few days off, I will use it before I know who he is. This will never happen here again.
We have been so isolated from evil, so comfortable, so confident in our own perfect world that we have failed to recognize evil when we have had it before our eyes. We have a hundred years ahead of us to learn from our mistakes.
They got in the car and headed back to Arlodia, the most boring town in the world.
Or, maybe, not anymore …

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