Cómo Cambiarlo Todo. Una Guía Esencial Para Proteger El Planeta — Naomi Klein, Rebecca Steoff / How to Change Everything: The Young Human’s Guide to Protecting the Planet and Each Other by Naomi Klein, Rebecca Stefoff

Estuve bastante decepcionado con la lectura de este libro. Se centró tanto en lo que estaba mal que no abordó adecuadamente lo que se puede hacer para solucionarlo. La información es buena para sus seguidores, como una descripción general del cambio climático y su historia, pero no estoy seguro de que hubiera seguido leyendo más allá del tercer «Cuando estaba en [la ubicación del desastre ecológico] …» si fuera un adolescente, y no un adulto que busca libros para recomendar a la gente.
Probablemente podría recomendar esto a cualquiera que necesite una retrospectiva en profundidad de cómo la humanidad ha dañado el planeta, pero no creo que esté a la altura del título. También se habría beneficiado de otro pase de un editor orientado a los detalles: algunas de las referencias en el texto son inconsistentes, lo que es problemático para los adolescentes que buscan hacer referencia a este libro.
Ojalá hubiera encontrado lo que estaba buscando con este. Demasiados clichés y simpleza.
Los apasionados dirán el libro abarca la investigación de amplio alcance de la autora sobre varios argumentos y ejemplos de la vida real detrás del cambio climático, y los presenta de una manera bien pensada y respaldada.
Decir que este libro se centra en el tema del cambio climático no le hace justicia. Este libro está repleto de sus investigaciones apasionadas, argumentos y ejemplos bien estructurados, y crea un cofre del tesoro de información. Se abordan tantos aspectos en torno al tema, que este libro por sí solo amplía los horizontes y deja al lector repleto de información. Pero va más allá y ofrece al lector sugerencias sobre cómo se pueden cambiar las cosas.
Esta no es una lectura fácil y tiene bastante peso en la información y los hechos. Los lectores interesados en el tema encontrarán lo que buscan y más. La autora no dedica tiempo al ocio, pero usa cada página para demostrar y apoyar el cambio climático. El libro comienza con la protesta estudiantil por el clima de 2019, lo que permite que las primeras páginas se conecten con el grupo de edad de la audiencia prevista, y muestra ejemplos como Greta Thunberg para hacer realidad la idea de que los niños también pueden tener una influencia. Después de esto, se lanza por todo el mundo para explicar qué es el cambio climático, los factores, las predicciones, los ejemplos, lo que se ha intentado, lo que funcionó y lo que no, así como ideas y elementos para pensar sobre cómo las cosas deben continuar o lo que todavía se puede hacer.
Todo se presenta de manera lógica y se impulsa con ejemplos. Las fotos e ilustraciones que lo acompañan ayudan a aclarar ciertos puntos o simplemente ayudan al lector a identificar ciertas situaciones. Para cualquier persona interesada en el tema y que desee aprender más, ofrece y algo más.
Este no es un material fácil de llevar a este grupo de edad, pero el autor hace un trabajo bastante bueno. El vocabulario, en su mayor parte, permanece en el nivel deseado y los argumentos se presentan de una manera que los estudiantes de grado medio superior puedan seguir y comprender. Pero es mucho. Los argumentos y ejemplos golpean con rapidez y se desvían de uno a otro. No es algo para sentarse y digerir fácilmente, pero se vuelve pesado rápidamente. Como se dijo, para aquellos con interés en el tema, es genial. Para los que no tienen … es mucho.

Una solución natural al desastre climático
(Carta publicada en abril de 2019)

El mundo se enfrenta a dos crisis existenciales que se están desarrollando a una velocidad aterradora: el colapso climático y el colapso ecológico. Ninguna de ellas se está abordando con la urgencia necesaria para evitar que los sistemas que sustentan la vida se precipiten hacia el colapso. Escribimos para defender una estrategia apasionante pero olvidada, destinada a evitar el caos climático a la vez que se protege el mundo vivo: las soluciones climáticas naturales. Consiste en proteger y restaurar ecosistemas para extraer el dióxido de carbono del aire.
Si defendemos, restauramos y reconstruimos los bosques, las turberas, los manglares, las marismas, los fondos naturales del mar y otros ecosistemas cruciales, se pueden eliminar grandes cantidades de carbono del aire. Al mismo tiempo, la protección y la restauración de dichos ecosistemas puede ayudar a minimizar una sexta gran extinción, a la vez que aumenta la resistencia de la población local frente a los desastres climáticos. Defender el mundo vivo y defender el clima son, en muchos casos, una misma cosa. Hasta ahora, ese potencial no se ha tenido en cuenta.
Exigimos a los gobiernos que apoyen las soluciones climáticas naturales con programas urgentes de investigación, financiación y compromiso político. Es esencial que trabajen bajo la orientación y el consentimiento libre, previo e informado de las poblaciones indígenas y de otras comunidades locales.
Este enfoque no debería usarse como sustituto de la rápida y amplia descarbonización de las economías industriales. Unos programas comprometidos y bien financiados que aborden todas las causas del cambio climático, incluidas las soluciones climáticas naturales, podrían ayudarnos a mantener el calentamiento del planeta por debajo de los 1,5 ºC. Pedimos que se desarrollen con la urgencia que exige esta crisis.

Greta Thunberg Activista
Margaret Atwood Escritora
Michael Mann Distinguido catedrático en Ciencia Atmosférica
Naomi Klein Escritora y activista
Mohamed Nasheed Expresidente de las Maldivas
Rowan Williams Exarzobispo de Canterbury
Dia Mirza Actriz y Embajadora de Buena Voluntad de la ONU en Medio Ambiente
Brian Eno Músico y artista
Philip Pullman Escritor
Bill McKibben Escritor y activista
Simon Lewis Catedrático en Ciencia del Cambio Global
Hugh Fearnley-Whittingstall Presentador y escritor
Charlotte Wheeler Científica de Restauración Forestal
David Suzuki Científico y escritor
Anohni Música y artista
Asha de Vos Bióloga marina
Yeb Saño Activista
Bittu Sahgal Fundador de la fundación Sanctuary Nature
John Sauven Director ejecutivo de Greenpeace en el Reino Unido
Craig Bennett Director ejecutivo de Amigos de la Tierra
Ruth Davis Vicedirectora de programas mundiales en RSPB
Rebecca Wrigley Directora ejecutiva de Rewilding Britain
George Monbiot Periodista.

Greta Thunberg empezó a saber del cambio climático cuando tenía ocho años. Miraba documentales sobre glaciares que se derretían y sobre especies que desaparecían. Aprendió que los combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural emiten —o liberan— gases de efecto invernadero en la atmósfera, y que esos contribuyen a agravar el cambio climático. Las centrales eléctricas, las chimeneas, los coches, los aviones…, todo esto emite gases de efecto invernadero.
Greta aprendió que comer carne también incrementa la emisión de gases de efecto invernadero. Eso se debe a que criar ganado, sobre todo el vacuno, supone talar grandes cantidades de bosques para crear pastos. Esa deforestación acaba con los árboles, que absorben un gas de efecto invernadero muy dañino conocido como dióxido de carbono y lo eliminan de la atmósfera. Además, el ganado vacuno y su estiércol emiten metano, otro gas de efecto invernadero.
A medida que Greta fue creciendo y aprendiendo más, se centró en las predicciones científicas sobre cómo sería la Tierra en 2040, en 2060 y en 2080 si los humanos no cambiamos nuestra forma de actuar. Pensó en qué supondría eso para su propia vida: los desastres que tendría que sufrir, los animales y las plantas que desaparecerían para siempre, y las dificultades que les esperarían a sus hijos si decidía ser madre.
Pero también aprendió que las peores predicciones de los científicos climáticos no están marcadas a fuego. Si los humanos actuamos ahora con valentía, podemos incrementar considerablemente las posibilidades de tener un futuro seguro.
En diciembre de 2019, la revista Time nombró persona del año a Greta Thunberg, la más joven de la historia, por su activismo a la hora de señalar el cambio climático.

Durante el siglo XX, la temperatura de las superficies terrestres y marinas de todo el mundo era de una media de 13,9 grados Celsius. A principios de 2020, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) notificó que en 2019 la temperatura mundial había sido una media de 0,95 ºC más alta. De hecho, 2019 fue el segundo año más caluroso jamás registrado, justo por detrás de 2016. El siglo XXI está batiendo un montón de récords de calor. De entre los años más calurosos que se han registrado, nueve de cada diez han sido a partir de 2005, y cinco de ellos, a partir de 2015.
El cambio climático es nuestro mayor reto, pero no es algo nuevo. El clima de la Tierra ha cambiado muchas veces. Hace unos veinte mil años, por ejemplo, gran parte del hemisferio norte estaba cubierto de casquetes de hielo. Lo llamamos la Edad de Hielo, pero solo es la glaciación más reciente del período geológico más reciente.
Durante los dos últimos millones de años, se han formado glaciares en los límites más septentrionales del planeta y luego se han fundido, sin dejar de avanzar y de retirarse una y otra vez. Debido a que esos vastos glaciares contenían gran parte del agua de la Tierra en forma de hielo, el nivel del mar bajaba hasta los 125 metros cuando el hielo estaba en su punto más alto y volvía a subir cuando el hielo se derretía.
El clima no cambia de forma lineal y regular. Algo que ha estado cambiando poco a poco de repente puede comenzar a hacerlo con rapidez. Eso puede deberse a que las condiciones han llegado a lo que se llama un «punto de inflexión». Imagina que caes lentamente y de forma regular hacia un lado. Habrá un momento en que te desplomarás sin más. Has llegado al punto de inflexión. El resto de tu movimiento lateral será rápido y tal vez catastrófico.

Detener el cambio climático también debe incluir la justicia social y económica. Por eso tenemos que aprender a convertir los desastres en oportunidades y realizar cambios que sean positivos para todo el mundo, no solo para unos pocos. Debemos dejar de utilizar las crisis para beneficiar a los intereses comerciales, que a menudo son los que más contribuyen al cambio climático, porque esta situación crea un bucle de retroalimentación peligroso.
Los gobiernos de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Australia ya han puesto trabas a la inmigración. Encierran a los recién llegados en campos y prisiones. Según afirman, eso evitará que otra gente desesperada cruce sus fronteras en busca de seguridad.
Eso es un ejemplo de injusticia climática, porque una de las razones por las que se ven obligados a desplazarse y a migrar es el impacto del cambio climático. Los superricos del mundo ya están tomando medidas para protegerse a sí mismos de los peores efectos del cambio climático y de la agitación social. Construyen haciendas o mansiones bien abastecidas y protegidas que más parecen fortalezas. Eso aumenta la división y erosiona aún más las ideas de un destino compartido y del bien común.
No podemos pensar en acción climática sin justicia y ecuanimidad. Porque, ahora mismo, muchas respuestas a la perturbación climática son claramente injustas. La gente que contamina menos es la que sufre más; y la gente que contamina más usa su dinero para protegerse de los peores resultados de sus acciones.

. Actualizar los edificios existentes y construir nuevos para hacer un uso eficiente del agua y de la energía.
. Apoyar las prácticas de producción limpias, como usar diferentes materias primas y técnicas que reducirían la contaminación y los gases de efecto invernadero de la industria.
. Invertir en redes eléctricas y trabajar para que la electricidad sea limpia y asequible.
. Reformar el sistema de transporte del país, cosa que incluye invertir en transporte público, en trenes de alta velocidad y en vehículos que no emitan gases de efecto invernadero.
El Green New Deal pretendía poner en práctica los ideales de justicia y ecuanimidad, así como luchar contra el cambio climático. Los beneficios irían mucho más allá del hecho de limitar el aumento de las temperaturas. Los empleos y la protección medioambiental recibirían un enorme impulso que salvaría vidas. Las estructuras que mantienen desigualdades e injusticias —entre negros y blancos, entre ciudadanos e inmigrantes, entre mujeres y hombres, entre indígenas y no indígenas— empezarían a cerrarse.

Ahora hay tres fuegos. Uno es el cambio climático, que está quemando el mundo que conocíamos. Otro es el aumento de la ira, del miedo y del sentimiento xenófobo que estalló en el tiroteo de Nueva Zelanda. Tales emociones impulsan ciertas decisiones políticas en todo el mundo. Hacen que la gente se vuelva insensible a los demás, que se refuercen las fronteras y que las personas den credibilidad a líderes autoritarios.
Pero el tercer fuego es el que quema en el interior de la nueva generación de jóvenes activistas como tú. Vuestras voces nos dan energía. Vuestras visiones apuntan hacia el mejor futuro.

Libros de la autora comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2014/02/09/no-logo-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2015/08/27/la-doctrina-del-shock-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2015/12/06/esto-lo-cambia-todo-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2018/01/25/decir-no-no-basta-naomi-klein-no-is-not-enough-resisting-trumps-shock-politics-and-winning-the-world-we-need-by-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2019/05/31/vallas-y-ventanas-despachos-desde-las-trincheras-del-debate-sobre-la-globalizacion-naomi-klein-fences-and-windows-dispatches-from-the-front-lines-of-the-globalization-debate-by-naomi-kle/

https://weedjee.wordpress.com/2019/06/16/la-batalla-por-el-paraiso-puerto-rico-y-el-capitalismo-del-desastre-naomi-klein-the-battle-for-paradise-puerto-rico-takes-on-the-disaster-capitalists-by-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2021/09/25/en-llamas-un-enardecido-argumento-a-favor-del-green-new-deal-naomi-klein-on-fire-the-case-for-the-green-new-deal-by-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2021/09/28/como-cambiarlo-todo-una-guia-esencial-para-proteger-el-planeta-naomi-klein-rebecca-steoff-how-to-change-everything-the-young-humans-guide-to-protecting-the-planet-and-each-other-by-na/

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I was pretty disappointed with this one. It focused so much on what is wrong that it failed to adequately address what can be done to fix it. The information is good as an overview of Climate Change and it’s history, but I’m not sure I’d have kept reading past the third «When I was in [location of ecological disaster]…» if I were a teen, and not an adult that looks for books to recommend to people.
I could probably recommend this for anyone that needs an in-depth retrospective of how humanity has damaged the planet, but I don’t think it lives up to the title. It would have benefited from another pass by a detail-oriented editor too – some of the in-text references are inconsistent, which is problematic for teens looking to reference this book.
Wish I’d found what I was looking for with this one. Very primitive and simple.
In order to goodie readers this book encompasses the broad reaching research of the author into various arguments and real life examples behind climate change, and delivers them in a well-thought out and supported manner.
To say that this book centers around the theme climate change, doesn’t really do it justice. This book is chucked full of passionate research, arguments and well-laid together examples, and create a treasure chest of information. So many aspects surrounding the theme are addressed, that this book alone broadens the horizons and leaves the reader packed with information. But it goes further than that and offers the reader suggestions on how things can be changed.
This is not an easy read, and it carries quite a bit of weight on the information and fact end. Readers interested in the subject will find what they are looking for and more. The author spends no time with leisure, but uses every page to demonstrate and support climate change. The book starts out with the 2019 student climate protest, allowing the first pages to connect with the intended audience age group, and shows examples such as Greta Thunberg to hit the idea home that kids can have an influence, too. After this, it shoots off around the world to explain what climate change is, the factors, predictions, examples, what’s been attempted, what’s worked, and what hasn’t as well as ideas and food for thought on how things need to continue or what can still be done.
Everything is presented in a logical manner and driven forward by examples. The accompanying photos and illustrations help drive certain points home or simply aid the reader in identifying certain situations. For anyone interested in the subject and wanting to learn more, it delivers and then some.
This isn’t easy subject material to bring across to this age group, but the author does a pretty good job. The vocabulary, for the most part, stays at the intended level, and the arguments are laid out in a way that upper middle graders can follow and understand. But it’s a lot. The arguments and examples hit with rapid fire and swerve right from one into the next. It’s not something to sit down and easily digest, but becomes heavy quick. As said, for those with interest in the topic, it’s great. For those without…it’s a lot.

A natural solution to climate disaster
(Letter published April 2019)

The world faces two existential crises that are unfolding at terrifying speed: climate collapse and ecological collapse. None of them are being addressed with the urgency necessary to prevent life-sustaining systems from plunging toward collapse. We write to champion an exciting but forgotten strategy aimed at avoiding climate chaos while protecting the living world: natural climate solutions. It consists of protecting and restoring ecosystems to extract carbon dioxide from the air.
By defending, restoring and rebuilding forests, peatlands, mangroves, marshes, natural sea beds, and other critical ecosystems, large amounts of carbon can be removed from the air. At the same time, protecting and restoring such ecosystems can help minimize a sixth great extinction, while increasing the resilience of local people to climate disasters. Defending the living world and defending the climate are, in many cases, the same thing. Until now, that potential has not been taken into account.
We demand that governments support natural climate solutions with urgent research programs, funding and political commitment. It is essential that they work under the guidance and free, prior and informed consent of indigenous populations and other local communities.
This approach should not be used as a substitute for the rapid and extensive decarbonization of industrial economies. Committed and well-funded programs that address all causes of climate change, including natural climate solutions, could help us keep global warming below 1.5 ° C. We ask that they develop with the urgency that this crisis demands.

Greta Thunberg Activist
Margaret Atwood Writer
Michael Mann Distinguished Professor in Atmospheric Science
Naomi Klein Writer and activist
Mohamed Nasheed Former President of the Maldives
Rowan Williams Former Archbishop of Canterbury
Dia Mirza Actress and UN Goodwill Ambassador for the Environment
Brian Eno Musician and artist
Philip Pullman Writer
Bill McKibben Writer and activist
Simon Lewis Professor of Global Change Science
Hugh Fearnley-Whittingstall Presenter and Writer
Charlotte Wheeler Forest Restoration Scientist
David Suzuki Scientist and writer
Anohni Music and artist
Asha de Vos Marine Biologist
Yeb Saño Activist
Bittu Sahgal Founder of the Sanctuary Nature Foundation
John Sauven Chief Executive Officer of Greenpeace UK
Craig Bennett Executive Director of Friends of the Earth
Ruth Davis Deputy Director of Global Programs at RSPB
Rebecca Wrigley Executive Director of Rewilding Britain
George Monbiot Journalist.

Greta Thunberg first learned about climate change when she was eight years old. She watched documentaries about melting glaciers and disappearing species. She learned that fossil fuels like coal, oil, and natural gas emit – or release – greenhouse gases into the atmosphere, and that these contribute to exacerbating climate change. Power plants, smokestacks, cars, airplanes … all this emit greenhouse gases.
Greta herself learned that eating meat also increases the emission of greenhouse gases. That’s because raising livestock, especially cattle, involves cutting down large amounts of forests to create pasture. That deforestation kills the trees, which absorb a very harmful greenhouse gas known as carbon dioxide and remove it from the atmosphere. In addition, cattle and their manure emit methane, another greenhouse gas.
As Greta grew and learned more, she focused on scientific predictions about what the Earth would be like in 2040, 2060, and 2080 if humans don’t change the way we act. She thought about what that would mean for her own life: the disasters she would have to suffer, the animals and plants that would disappear forever, and the difficulties that would await her children if she decided to be a mother.
But she also learned that the worst predictions of climate scientists are not burned. If we humans act boldly now, we can greatly increase our chances of having a secure future.
In December 2019, Time magazine named Greta Thunberg person of the year, the youngest in history, for her activism in pointing out climate change.

During the 20th century, the temperature of land and sea surfaces around the world averaged 13.9 degrees Celsius. In early 2020, the United States Office of National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) reported that in 2019 the global temperature had averaged 0.95 ° C higher. In fact, 2019 was the second hottest year ever on record, just behind 2016. The 21st century is breaking a ton of heat records. Of the hottest years on record, nine out of ten have been from 2005, and five of them, from 2015.
Climate change is our greatest challenge, but it is not something new. Earth’s climate has changed many times. About twenty thousand years ago, for example, much of the Northern Hemisphere was covered in ice caps. We call it the Ice Age, but it is only the most recent ice age in the most recent geological period.
Over the past two million years, glaciers have formed on the planet’s northernmost limits and then melted, continuing to advance and retreat over and over again. Because these vast glaciers contained much of Earth’s water in the form of ice, the sea level dropped to 125 meters when the ice was at its highest and rose again when the ice melted.
The weather does not change in a linear and regular way. Something that has been changing little by little can suddenly start to change quickly. This may be because conditions have reached what is called a «tipping point.» Imagine that you fall slowly and steadily to one side. There will be a time when you will simply collapse. You have reached the tipping point. The rest of your lateral movement will be quick and perhaps catastrophic.

Stopping climate change must also include social and economic justice. So we have to learn to turn disasters into opportunities and make changes that are positive for everyone, not just a few. We must stop using crises to benefit business interests, which are often the biggest contributors to climate change, because this creates a dangerous feedback loop.
The governments of the European Union, the United States, Canada and Australia have already hindered immigration. Newcomers are locked up in camps and prisons. They say that will prevent other desperate people from crossing their borders in search of safety.
This is an example of climate injustice, because one of the reasons why they are forced to move and migrate is the impact of climate change. The world’s super-rich are already taking steps to protect themselves from the worst effects of climate change and social unrest. They build well-stocked and protected estates or mansions that look more like fortresses. That increases division and further erodes ideas of a shared destiny and the common good.
We cannot think of climate action without justice and fairness. Because, right now, many responses to climate disruption are clearly unfair. The people who pollute the least are the ones who suffer the most; and the people who pollute the most use their money to protect themselves from the worst results of their actions.

. Upgrade existing buildings and build new ones to make efficient use of water and energy.
. Support clean production practices, such as using different raw materials and techniques that would reduce pollution and greenhouse gases from the industry.
. Invest in power grids and work to make electricity clean and affordable.
. Reform the country’s transportation system, which includes investing in public transportation, high-speed trains, and vehicles that do not emit greenhouse gases.
The Green New Deal aimed to put into practice the ideals of justice and fairness, as well as to fight against climate change. The benefits would go far beyond just limiting the rise in temperatures. Jobs and environmental protection would get a huge boost that would save lives. The structures that maintain inequalities and injustices – between blacks and whites, between citizens and immigrants, between women and men, between indigenous and non-indigenous – would begin to close.

Now there are three fires. One is climate change, which is burning the world we used to know. Another is the surge in anger, fear and xenophobic sentiment that erupted in the New Zealand shooting. Such emotions drive certain political decisions around the world. They cause people to become insensitive to others, to enforce borders, and to give credibility to authoritarian leaders.
But the third fire is the one that burns inside the new generation of young activists like you. Your voices give us energy. Your visions point to the best future.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2014/02/09/no-logo-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2015/08/27/la-doctrina-del-shock-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2015/12/06/esto-lo-cambia-todo-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2018/01/25/decir-no-no-basta-naomi-klein-no-is-not-enough-resisting-trumps-shock-politics-and-winning-the-world-we-need-by-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2019/05/31/vallas-y-ventanas-despachos-desde-las-trincheras-del-debate-sobre-la-globalizacion-naomi-klein-fences-and-windows-dispatches-from-the-front-lines-of-the-globalization-debate-by-naomi-kle/

https://weedjee.wordpress.com/2019/06/16/la-batalla-por-el-paraiso-puerto-rico-y-el-capitalismo-del-desastre-naomi-klein-the-battle-for-paradise-puerto-rico-takes-on-the-disaster-capitalists-by-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2021/09/25/en-llamas-un-enardecido-argumento-a-favor-del-green-new-deal-naomi-klein-on-fire-the-case-for-the-green-new-deal-by-naomi-klein/

https://weedjee.wordpress.com/2021/09/28/como-cambiarlo-todo-una-guia-esencial-para-proteger-el-planeta-naomi-klein-rebecca-steoff-how-to-change-everything-the-young-humans-guide-to-protecting-the-planet-and-each-other-by-na/

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