Muhammad Ali: La Vida De Una Leyenda — Fiaz Rafiq / Muhammad Ali: The Life of a Legend by Fiaz Rafiq

Muhammad Ali es una de las figuras más notables de nuestra época y puede que el mayor deportista surgido durante la era moderna. Una figura de proporciones míticas que tal vez fuera el hombre más reconocido en vida de su época: en la cima de su carrera, el conocido como «the Greatest» («el más grande») ingresó en el Libro Guinness de los récords por ser la persona de quien más se había escrito en el mundo. El propio Ali, por supuesto, se mostraba humilde sobre su figura, algo característico en él. «Soy el hombre más reconocido y amado que jamás haya existido porque en tiempos de Jesús o Moisés no existían los satélites»…
Décadas después de su último combate, aún se rememora a Ali tanto por su boxeo como por sus principios: por su audaz estilo esquivando los golpes y su rapidísimo jab, que desconcertaron a Sonny Liston, por su postura contra la guerra de Vietnam, por sus duelos con Frazier y Foreman y por su buena disposición para pasar tiempo con casi todos. Era un boxeador que mostraba un gran amor por el mundo y una figura cuya valentía traspasaba los límites del ring. Es posible que sea más querido hoy en día que antaño como campeón de peso pesado, atrayendo a hombres y a mujeres, a jóvenes y a mayores.
Para mí, Ali ha sido una de las dos grandes influencias de mi vida. Muhammad Ali y Bruce Lee influyeron en la cultura popular y en el mundo de maneras distintas; dos luchadores que cambiaron el significado de esta palabra y que causaron un profundo efecto en mi persona. Ambos defendieron sus convicciones. Ambos lucharon contra los estereotipos racistas, superaron obstáculos insalvables y dejaron un legado que pervive en la actualidad.

El enfoque principal del libro es la legendaria carrera de boxeo de Ali. Rafiq profundiza en la destreza técnica de Ali de cerca con entrevistas con sus oponentes, George Foreman, Larry Holmes, Chuck Wepner Richard Dunn, así como con campeones más jóvenes como Sugar Ray Leonard y Evander Holyfield, brindando una visión interna de los recuerdos sin guión del estilo de box de Ali: el golpe k.o, las estrategias de rope-a-dope y las tácticas mentales de Ali en el ring.
El campeón de peso pesado Larry Holmes fue el compañero de entrenamiento de Ali y finalmente lo derrotó en el ring. Holmes describe esas peleas mientras habla verbalmente con Rafiq sobre los dramas que la prensa deportiva lanza, y se convierte en un diálogo circular con Holmes repitiendo la frase “Hice lo que tenía que hacer”. Eso se lee como un viejo boceto de comedia al estilo “¿Quién va primero?”
El ex estrella del fútbol y actor Fred Williamson observó que Ali era “probablemente el único peso pesado que boxeaba como un peso ligero. El tipo fue rápido, más rápido de lo que puedes ver. Su juego de pies te muestra que era un luchador de escenario, no solo un gran peso pesado torpe y pesado, que es lo que tenemos hoy”.
Las sesiones de entrevistas de Rafiq con periodistas deportivos también son reveladoras. Dave Kindred, quien primero escribió para el Louisville Courier-Journal y luego fue un periodista deportivo para el Washington Post, tenía anécdotas particularmente interesantes sobre cómo cubrir a Ali, quien nunca recordaba su nombre (siempre lo llamaba “Louisville”. Acceda a esa vez que Ali le dijo que se uniera a él en la cama para una entrevista, en una habitación llena de la comitiva de Ali y otros reporteros.

Nacido el 17 de enero de 1942, con el nombre de Cassius Marcellus Clay hijo, Ali creció en el seno de una familia afroamericana de clase relativamente media en Louisville (Kentucky). Cambió su nombre por el de Muhammad Ali en 1964, tras unirse al controvertido grupo religioso la Nación del Islam, tan solo unos días después de haberle arrebatado a Sonny Liston la corona de los pesos pesados, posiblemente el título deportivo más importante. Después, fue catapultado a la fama como ningún otro deportista lo había sido antes; pasó de la oscuridad de vivir en una pequeña ciudad a destacar en todo el mundo.
Los últimos años de vida de Ali tuvieron su propia parte trágica, aunque también sus propios triunfos. Ali, el más locuaz de los atletas, apenas podía hablar durante sus últimas dos décadas en esta tierra; en 1984 le diagnosticaron Parkinson, una enfermedad que padeció mientras seguía entreteniendo y animando a otros durante el resto de su vida. El Parkinson le robó mucho a este hombre, tan poderoso en otra época…
La familia de Ali —el apoyo que le brindaron, las lecciones que le enseñaron e incluso las formas en las que no pudieron ayudarle— tuvo un gran impacto en su carrera. A pesar de haber contraído matrimonio cuatro veces (con Sonji Roi, Belinda Boyd, Veronica Porche y Yolanda Williams, comúnmente conocida como Lonnie) y de tener sus correspondientes problemas domésticos, Ali fue un incondicional hombre de familia. Tuvo nueve hijos: Maryum, Rasheda, Jamillah, Hana, Laila, Khaliah, Miya y Muhammad hijo. Laila es, probablemente, la más destacada de todos tras forjarse una carrera en el boxeo con gran éxito. Dos de sus hijas, Khaliah y Miya, nacieron fuera del matrimonio, y Assad Amin fue hijo adoptivo. Por desgracia, como les ocurre a muchos padres, Ali no pudo pasar demasiado tiempo con sus hijos y verlos crecer. Sin embargo, era un buen padre y los amaba a todos.

(Muhammed Ali hijo) ¿Le daba consejos su padre cuando era pequeño?
Claro que sí. Una cosa que me dijo, y que recuerdo, fue: «No me importa cómo te llame la gente. No me importa lo que la gente piense de ti, todo el mundo es igual ante Dios». Me decía que tratase a la gente como seres humanos y no por el color de la piel. Me decía que mirase a las personas y las respetase como seres humanos. Vamos, en pocas palabras: no las juzgues por sus acciones o por su aspecto, no juzgues a la gente y punto. Decía que lo que había que buscar era el contenido de su carácter. Si las personas tienen un buen carácter y no son engreídas, no son racistas, entonces, son buenas personas. Si es así, déjalas en paz. Estarás bien. Decía que vigilara lo que decía y lo que hacía, y que respetara a los mayores. También me enseñó muchas cosas sobre la caballerosidad: dejar de llamar a las personas por nombres de animales. Me dio buenos consejos.
¿Cuál fue su mayor logro en el mundo del boxeo?
Permítame que lo exprese como mi padre siempre me lo contaba; decía: «El boxeo es una simple etapa para algo más grande». Así es como me lo explicaba. Eso no era lo suyo; era algo más grande que el boxeo. Trataba de liberar a su pueblo, incluso a sí mismo. Cierta ocasión en que yo me encontraba en el parque, en Nueva York, una historiadora se me acercó. Me contó que Martin Luther King estuvo en aquel parque una vez con su esposa. La historiadora dijo que Martin Luther King había sido apedreado allí; le tiraron piedras. Fue en el mitin no violento que dio. Fue injusto. No era más que una reunión pacífica para los musulmanes. Me dije: «Esto es un desastre». Por eso, no se trataba realmente de boxear, sino de la liberación de la gente negra, de ser libres y de tener derechos como todo el mundo.

Días después de su primer combate con Liston en 1964, Ali reveló en una rueda de prensa que se había unido a la Nación del Islam, posiblemente la organización más temida y denostada en Estados Unidos en aquella época. La prensa lo vilipendió, a pesar de que por aquel entonces llevaba años vendiendo periódicos a su costa: primero como el joven y descarado campeón olímpico, luego como el engreído bocazas sin esperanzas de vencer al taciturno campeón e incluso, unos días antes, como el nuevo campeón que les dijo a todos que se comieran sus palabras. Fue otro notable momento de un hombre cuya relación con el mundo estaba definida, en gran parte, por su prensa.
Teniendo en cuenta que Ali se convirtió en el rostro más famoso del país, sorprende quizá que fuera también uno de los atletas más accesibles de su tiempo. Hablaba con los reporteros durante horas, alargando las conferencias de prensa más allá del tiempo programado y, asimismo, permitía que los periodistas accedieran al gimnasio y los invitaba a su casa.
¿Podemos hablar de la relación que tenía con Malcolm X, que luego se volvió amarga?
Creo que Malcolm fue muy importante en la primera etapa de su educación como musulmán. En aquella época, pasé mucho tiempo con Malcolm. Era divertido, brillante y carismático. Pienso que la relación era más la de un hermano mayor y un profesor. Creo que la figura adulta que tuvo auténtico poder en su vida fue el honorable Elijah Muhammad, el venerado líder de la Nación del Islam. Además, según mi teoría psicológica, que puede ser o no verdad, creo que reemplazaba al propio padre de Muhammad Ali, que era un hombre bastante volátil y maltratador que bebía mucho. Una vez que el honorable Elijah Muhammad y Malcolm se convirtieron en adversarios, o al menos en una especie de rivales para controlar al grupo, Muhammad Ali tuvo que elegir. Se decantó por Elijah. Creo, además, que el hecho de que se apartara de Malcolm provocó comentarios al respecto en el sentido de: cualquiera que esté en contra de Elijah no debería vivir. En cierto modo, esto abrió el camino al asesinato de Malcolm. Es algo que siempre me disgustó. Creo que Malcolm era un gran hombre.
Muhammad Ali nunca obtuvo el apoyo de los medios de comunicación, aunque llamara su atención en la década de 1960. ¿Cree que era digno de veneración por parte de los medios?
Bueno, al principio lo trataban como a una especie de payaso encantador, era admiración. Todos sabían que Liston lo noquearía en el primer asalto; lo asumimos. Creían que no tenía derecho a competir por el título en esa etapa de su carrera. Pero era un buen material de trabajo. Resultaba divertido cubrirlo. Existía una verdadera división entre los reporteros mayores y los jóvenes. Los más viejos recordaban haber cubierto a Joe Louis, que era el ideal de boxeador, era respetuoso y hablaba en el cuadrilátero; no era un bravucón jactancioso.
¿Cuánto dinero ganaba Muhammad Ali a comienzos de la década de 1960 cuando se hizo profesional? ¿Y hasta qué punto cambió su situación económica a mediados de la década de 1970 cuando boxeó con gente como Joe Frazier?
El combate con Joe Frazier, el primero, en marzo de 1971, fue la primera vez que un deportista de cualquier ámbito ganaba lo que él y ambos ganaron 2,5 millones de dólares cada uno. Cambiaron la cara económica del deporte. Al principio, había boxeado para el sindicato de Louisville a cambio de un honorario. Lo financiaban dándole dinero, y se quedaban con el dinero recaudado para pagarse a sí mismos. Pero todo cambió con el combate de 1971. Cambió todo para todos aquellos que alguna vez practicaron un deporte.
¿Qué diferencia a Muhammad Ali de Joe Frazier, Joe Louis, Jack Dempsey y Mike Tyson? ¿Cree usted que, si hubiera sido un simple boxeador carente de la personalidad que cultivó, nunca habría alcanzado el icónico estatus que tuvo?
No cabe ninguna duda al respecto. Fue mucho más, formó parte del mundo como líder, alguien que significó mucho para tanta gente, y el dedicarse a eso lo hizo diferente. Para el resto se trataba más de la búsqueda individual o, para algunos, la búsqueda de la supervivencia, mientras que Ali surcaba la energía del mundo, él era todo. Eso es lo que lo diferencia de los demás.

(George Foreman) ¿Estaría en lo cierto al decir que, antes de la pelea, pensabas que fácilmente podrías boxear mejor que él y que también dijiste que Muhammad Ali te dejó asombrado?
Lo que más me asombró de Muhammad Ali es que aguantara mis golpes más duros. Era capaz de absorber los puñetazos con los que normalmente noqueaba a otros. Con un par de puñetazos lo dejaba tambaleante, pero se recuperaba mejor que nadie con quien hubiera boxeado antes. Estaba seguro de poder noquearlo en uno o dos asaltos. Esa es la razón por la que no ahorré energía. Estaba seguro de que caería en dos o tres asaltos. Cuando vi que aún seguía allí en el cuarto y en el quinto asalto, fue cuando me quedé asombrado.
Muhammad Ali fue uno de los boxeadores más defensivos, y esa era la estrategia que utilizaba normalmente en lugar de entrar a matar.
Creo que Muhammad Ali fue un gran boxeador. Te pillaba con la guardia baja y te machacaba con un gran golpe. Fue realmente un gran boxeador. El mejor de todos los tiempos.
¿Puedes expresar tus pensamientos cuando te derribó?
Cuando me alcanzó con la combinación uno-dos, intenté frenar la caída. Toqué el suelo y pude haberme levantado, pero mi esquina me dijo que esperara la cuenta de ocho. Esperé a que contaran ocho y me levanté de un brinco, pero el combate se había terminado. Todo lo que se me pasó por la mente cuando aterricé en la lona fue: «Ha estado cubriéndose toda la noche, pero ahora intentará terminar y voy a noquearlo». Eso era todo lo que pensaba. Pero cuando me levanté, el combate había terminado.

A Ali le encantaba tener personas a su alrededor, especialmente tras su retirada del deporte del boxeo: le proporcionaba una grata sensación de alegría y le cargaba las pilas. En algunas ocasiones, se veía explotado despiadadamente: muchos de sus supuestos amigos se tomaban libertades abusando de su generosidad y su actitud benevolente, pero su naturaleza generosa y conciliadora también le supuso dejar una impronta positiva en la vida de muchas personas que perdura hasta nuestros días. La relación de Ali con su entrenador Angelo Dundee fue excepcionalmente profesional. Dundee tenía una clara predisposición a concentrarse en el trabajo en cuestión, evitando abordar los temas de religión o política con su boxeador.
Ali era una persona amable que hablaba con cualquiera. Aunque se codeaba con famosos y personalidades prominentes, aplicaba una política de puertas abiertas en su hogar. Cuando cualquier perfecto desconocido o admirador aparecía por su puerta, rara vez lo rechazaba.
Angelo Dundee posiblemente sea el mejor entrenador de boxeo de todos los tiempos. Tras trabajar con Ali durante gran parte de su carrera, entrenó también a Sugar Ray Leonard y George Foreman, aparte de otros cuantos conocidos boxeadores. Después de su retiro, Dundee fue contratado para entrenar al actor de Hollywood Russell Crowe para su intervención en la película Cinderella Man. Él mismo aparecía en la película. La relación de Dundee y Ali era extremadamente intensa, ambos hombres mostraban respeto mutuo: Dundee era ampliamente reconocido como hombre íntegro y honorable en un deporte a menudo corrupto. Howard Cosell afirmó: «Si tuviera un hijo que quisiera ser boxeador y no consiguiera disuadirlo, el único hombre al que dejaría que lo entrenase sería Angelo Dundee». Durante su ilustre carrera, Dundee preparó a un total de quince campeones del mundo.
Cuando ganó el campeonato de peso pesado a Sonny Liston, ¿qué nivel de confianza tenías tú y tu púgil antes de enfrentarse a él?
Hay una cosa que debes tener clara: cada combate es una situación diferente. En el caso de Ali, se trataba de una situación especial. En la primera pelea con Liston nadie veía a Muhammad con posibilidades de ganar. Era patente el hecho de que creyeran que Muhammad le tenía miedo a Liston, pero ese no era el caso. Solo los estaba aterrorizando. Luego, cuando llegó la pelea, venció a Liston y se convirtió en el campeón mundial. Trabajábamos muy bien juntos. Nunca chocamos entre nosotros. Después de cada combate, él pensaba que venía de una fiesta de cumpleaños o algo parecido. Siempre estaba en perfecto estado de forma, le encantaba entrenar.
¿Es cierto que Sonny Liston trató de hacerle trampa deslumbrándolo?
Liston no se dio cuenta de la calidad que tenía Muhammad: pensó que no tendría problemas con Muhammad. Pero lo que sucedió fue que descubrió que Muhammad era real. Muhammad era un atleta talentoso y lleno de energía. Era más alto que Liston, medía metro ochenta y ocho e iba bien erguido. Liston medía metro ochenta y tres e intentó parecer grande, pero Muhammad tenía demasiada velocidad y demasiado talento para Sonny Liston.
¿Cómo le sentó a Muhammad Ali la fama?
Muhammad era una persona sociable que amaba a la gente. La fama jamás se le subió a la cabeza. Le gustaba la gente y si la gente era amable con él, él era siempre amable con todos. Ya desde joven era así y nunca cambió en ningún momento. Sabía manejar la fama; sencillamente se sentía como cualquier otro ser humano. Muhammad fue un regalo fabuloso para la raza humana. Te lo puedo asegurar, ya que estuve con Muhammad durante diecinueve años y jamás discutimos. Nos llevábamos bien y jamás tuvimos problema alguno. Todo lo que puedo decirles es que lo pasé de maravilla con Muhammad Ali.

(Murad Muhammad) Como su guardaespaldas personal, iba con él a todas partes. ¿Alguna anécdota interesante con los fans?
La gente lo amaba. Los grupos de admiradores iban desde personas mayores hasta niños pequeños. Todos acudían al campo de entrenamiento para estar con él. Sentían un gran amor por él. Un día que me parece muy interesante destacar fue durante su época de exilio. Él vivía en Nueva Jersey. Ese día llovía a cántaros, y él iba en el coche con su chófer. Una persona estaba parada en una esquina buscando un taxi. Ali pidió parar y le preguntó que a dónde iba. El tipo iba a Nueva York. Ali le dijo: «Estás muy lejos de Nueva York. Sube». No reconoció a Muhammad. Se metió en el coche. Muhammad se lo llevó a su casa y le dijo que podía pasar allí la noche. Pues bien, aquel fue un duro trabajo para mí porque tuve que pasarme la noche despierto mirando al extraño y preguntándome si le haría algo a Muhammad. Al día siguiente, llevó al extraño al aeropuerto y lo metió en un avión rumbo a Nueva York.
A Ali le gustó la idea de que Sylvester Stallone hiciese la película Rocky. Le gustaba la gente que venía de la nada y creaba cosas, como hizo Sylvester. Stallone se abrió su propio camino en Hollywood. Era un tipo de Filadelfia que intentaba triunfar y llegó a hacerse muy importante con Rocky, Rocky II o Rocky III. James Brown cantó una de sus canciones. Ali y James Brown estaban muy unidos. Quería mucho a James Brown.

Evander Holyfield es el único boxeador que ha conquistado el campeonato mundial de peso pesado en cuatro ocasiones. Es un campeón mundial múltiple en las categorías de peso pesado y peso crucero. Se ha enfrentado a algunos de los principales boxeadores de su era, entre ellos, Larry Holmes, Riddick Bowe y George Foreman. Asimismo, ha boxeado en combates clásicos contra Mike Tyson y Lennox Lewis.
¿Qué le parece el estilo pugilístico de Muhammad Ali? La velocidad parecía ser uno de sus atributos más fuertes. ¿Qué opina sobre su estilo de boxear?
Era un boxeador inteligente. Tenía una buena velocidad de mano. Tenía una potencia media, pero gracias a la velocidad de mano era capaz de contraatacar porque tenía una gran velocidad. Además, cuando se trataba de golpes de potencia, podía batir a la gente.
¿Cree que elevó el deporte del boxeo gracias al modo en el que utilizó su personalidad?
Siendo realistas, además de ser un buen boxeador, fue un buen comunicador. Fue un buen motivador. La gente acudía para entretenerse, pero él era capaz de mostrar una persona que sabía boxear y, al mismo tiempo, una persona que sabía comunicar e inspirar a otros. Era un hombre muy seguro de sí mismo.

La salud de Muhammad se deterioró a causa del Parkinson. En los últimos años de su vida, ¿a qué dedicaba el tiempo en casa?
Es una buena pregunta. Durante el día, a Muhammad le gustaba ver películas de boxeo. Veía los combates que le habían enfrentado a Joe Frazier, Earnie Shavers o Ken Norton. Le gustaba la magia, así que se sentaba y hacía trucos de magia. Recuerdo que una vez llevé a Billy Cristal a casa de Muhammad y le estuvo haciendo trucos. También llevé a Puff Daddy. En una ocasión, lo recogí y lo llevé a casa de Muhammad. Era muy fácil preguntarle a cualquier famoso: «¿Te gustaría ir a casa de Muhammad Ali y pasar un rato con él?» La respuesta era afirmativa. Dejaban todo lo que estuvieran haciendo e iban. Era fácil porque Lonnie era muy hospitalaria y le gustaba invitar a la gente a su hogar. Recuerdo que, cuando Denzel Washington cumplió cincuenta años, le hicimos un vídeo para él en la casa de Ali. A Muhammad siempre le encantó que la gente se detuviera en su casa. Se subía en el coche con quien fuera y se iban a dar una vuelta. Le gustaba ir a ver partidos. Fue una verdadera lástima que el Parkinson le robara la voz. Tenía tanta gracia para hablar. Era muy conocido por las cosas que dijo, sin embargo, perdió la voz y ya no pudo hablar. Sus hijas lo llamaban muy temprano por la mañana cuando podía articular algunas palabras, aunque le resultaba muy difícil. Pero Lonnie fue una esposa superestrella y amaba de verdad a Muhammad.

Creo que el legado que deja, en mi opinión, es el amor que sentía por la gente y su sentido del humor. Estamos hablando de la persona más conocida del mundo en cierto momento. Fuera donde fuera, todo el mundo lo reconocía. En gran parte, esto comenzó cuando portó la antorcha olímpica en los Juegos de Atlanta de 1996. Su funeral se celebró en el estadio del equipo de baloncesto de Louisville ante catorce mil personas. La gente que esperaba en las calles lanzaba flores al paso del coche que llevaba sus restos mortales, fue una muestra muy especial de amor y aprecio. Él amaba las multitudes. Escuché que Muhammad quería que su funeral se celebrase en el estadio de los Yankees. Cuando Lonnie le preguntó por qué, él respondió que quería que asistiese una gran multitud.
El legado es el respeto que sentía por las personas y cuánto lo amaba la gente. Cambió muchas vidas con su influencia. Una cosa sé con seguridad: con los problemas que tenemos en el mundo, si Muhammad tuviera voz, iría a esos países sin guardaespaldas y les hablaría de paz. Representaba la paz. Como ocurrió con Vietnam, no quiso ir allí a matar a nadie. Era un hombre de paz. Si pudiera hablar, iría a esos países en conflicto. Nadie atacaría a Muhammad. No tenía guardaespaldas. No lo necesitaba. Era Muhammad Ali.

——————–

Muhammad Ali is one of the most notable figures of our time and perhaps the greatest sportsman to emerge during the modern era. A figure of mythical proportions who was perhaps the most recognized man in life of his time: at the peak of his career, the one known as “the Greatest” (“the greatest”) entered the Guinness Book of Records for being the person about whom the most had been written in the world. Ali himself, of course, was humble about his figure, something characteristic of him. “I am the most recognized and loved man that ever lived because in the time of Jesus or Moses there were no satellites” …
Decades after his last fight, Ali is still remembered both for his boxing and for his principles: for his bold style of dodging punches and his lightning-fast jab, which baffled Sonny Liston, for his stance against the Vietnam War, for his duels with Frazier and Foreman and for their willingness to spend time with almost everyone. He was a boxer who showed great love for the world and a figure whose bravery went beyond the limits of the ring. He may be more loved today than he once was as a heavyweight champion, attracting men and women, young and old.
For me, Ali has been one of the two great influences in my life. Muhammad Ali and Bruce Lee influenced popular culture and the world in different ways; two fighters who changed the meaning of this word and had a profound effect on me. Both defended their convictions. Both fought racist stereotypes, overcame insurmountable obstacles and left a legacy that lives on today.

The main focus of the book is Ali’s legendary boxing career. Rafiq digs into Ali’s technical prowess up close with interviews with his opponents—George Foreman, Larry Holmes, Chuck Wepner Richard Dunn—as well as younger champions like Sugar Ray Leonard and Evander Holyfield, giving the inside view unscripted recollections of Ali’s boxing style: the knockouts, the rope-a-dope strategies, and Ali’s mental tactics in the ring.
Heavyweight champion Larry Holmes was Ali’s sparring partner and eventually beat him in the ring. Holmes describes those fights as he verbally spars with Rafiq about the dramas that the sports press whips up, and it turns into a circular dialogue with Holmes repeating the phrase “I did what I had to do.” That reads like an old comedy sketch ala “Who’s on first?”
Former football star and actor Fred Williamson observed that Ali was “probably the only heavyweight that boxed like a lightweight. The guy was fast, quicker than you can see. His footwork shows you that he was a stage fighter, not just a big clumsy, lumbering heavyweight, which is what we have today.”
Rafiq’s interview sessions with sports journalists are also revelatory. Dave Kindred, who first wrote for the Louisville Courier-Journal and then was a sportswriter for the Washington Post, had particularly insightful anecdotes about covering Ali, who never remembered his name (he always called him “Louisville.” Ali always giving him such complete access that one time Ali told him to join him in bed for an interview, in a room full of Ali’s entourage and other reporters.

Born on January 17, 1942, as Cassius Marcellus Clay Jr., Ali grew up in a relatively middle-class African-American family in Louisville, Kentucky. He changed his name to Muhammad Ali in 1964, after joining the controversial religious group the Nation of Islam, just days after taking the heavyweight crown, arguably the most important sporting title, from Sonny Liston. Later, he was catapulted to fame like no other athlete had been before; He went from the obscurity of living in a small town to standing out around the world.
The last years of Ali’s life had their own tragic side to him, but also his own triumphs. Ali, the most talkative of athletes, could barely speak during his last two decades on this earth; in 1984 he was diagnosed with Parkinson’s, a disease he suffered from while he continued to entertain and encourage others for the rest of his life. Parkinson’s stole a lot from this man, so powerful in another era …
Ali’s family – the support they gave him, the lessons they taught him, and even the ways they couldn’t help him – had a huge impact on his career. Despite being married four times (to Sonji Roi, Belinda Boyd, Veronica Porche, and Yolanda Williams, commonly known as Lonnie) and having corresponding domestic problems, Ali was a staunch family man. He had nine children: Maryum, Rasheda, Jamillah, Hana, Laila, Khaliah, Miya and Muhammad Jr. Laila is probably the most outstanding of all after forging a career in boxing with great success. Two of her daughters, Khaliah and Miya, were born out of wedlock, and Assad Amin was an adopted son. Unfortunately, like many parents, Ali couldn’t spend too much time with his children and watch them grow up. However, he was a good father and he loved all of them.

(Muhammed Ali Jr.) Did his father give you advice when he was little?
Yes of course. One thing he said to me, and I remember, was, “I don’t care what people call you. I don’t care what people think of you, everyone is equal before God. He told me to treat people like human beings and not because of the color of their skin. He told me to look at people and respect them as human beings. Come on, in a nutshell: don’t judge them on their actions or their looks, don’t judge people, period. He said that what you had to look for was the content of your character. If people have good character and are not conceited, they are not racist, then they are good people. If so, leave them alone. You’ll be fine. He said to watch what he said and what he did, and to respect the elders. He also taught me a lot about chivalry: stop calling people by animal names. He gave me good advice.
What was your greatest achievement in the world of boxing?
Let me put it like my father always told me; he said: “Boxing is a simple stage for something bigger.” This is how he explained it to me. That was not his thing; it was something bigger than boxing. He was trying to free the people from him, including himself. One time when I was in the park in New York, a historian approached me. She told me that Martin Luther King was in that park once with his wife. The historian said that Martin Luther King had been stoned there; stones were thrown at him. It was at the nonviolent rally that he gave. It was unfair. It was nothing more than a peaceful gathering for Muslims. I said to myself, “This is a disaster.” Therefore, it was not really about boxing, but about the liberation of black people, to be free and to have rights like everyone else.

Days after his first bout with Liston in 1964, Ali revealed at a press conference that he had joined the Nation of Islam, possibly the most feared and maligned organization in America at the time. The press vilified him, despite the fact that he had been selling newspapers at his expense for years: first as the cheeky young Olympic champion, then as the conceited loudmouth with no hope of beating the taciturn champion and even, a few days earlier, as the new champion who told everyone to eat his words. It was another remarkable moment for a man whose relationship to the world was defined, in large part, by his press.
Considering that Ali became the most famous face in the country, it is perhaps surprising that he was also one of the most accessible athletes of his time. He talked to reporters for hours, stretching press conferences beyond the scheduled time, and also allowed reporters access to the gym and invited them to his home.
Can we talk about the relationship he had with Malcolm X, which then turned sour?
I think Malcolm was very important in the early stage of his upbringing as a Muslim. At that time, I spent a lot of time with Malcolm. He was funny, bright, and charismatic. I think the relationship was more that of an older brother and a teacher. I believe that the adult figure who had real power in his life was the honorable Elijah Muhammad, the revered leader of the Nation of Islam. Also, according to my psychological theory, which may or may not be true, I think he was replacing Muhammad Ali’s own father, who was a rather volatile and abusive man who drank a lot. Once the honorable Elijah Muhammad and Malcolm became adversaries, or at least some sort of rivals to control the group, Muhammad Ali had to choose. He chose Elijah. I also think that the fact that he parted company with Malcolm provoked comments about it to the effect of: Anyone who is against Elijah should not live. In a way, this paved the way for Malcolm’s murder. It’s something that I always disliked. I think Malcolm was a great man.
Muhammad Ali never got the support of the media, even though he did get his attention in the 1960s. Do you think he was worthy of the media’s veneration?
Well, at first they treated him like some kind of charming clown, it was admiration. Everyone knew Liston would knock him out in the first round; we assume it. They believed that he had no right to compete for the title at that stage in his career. But he was good work material. It was fun to cover it up. There was a real divide between the older and younger reporters. The older ones remembered having covered Joe Louis, who was the ideal boxer, was respectful and spoke in the ring; he was not a boastful bully.
How much money was Muhammad Ali making in the early 1960s when he turned professional? And to what extent did his financial situation change in the mid-1970s when he boxed with the likes of Joe Frazier?
The fight with Joe Frazier, the first, in March 1971, was the first time that an athlete of any field earned what he did and both earned $ 2.5 million each. They changed the economic face of sport. Initially, he had boxed for the Louisville syndicate for a fee. They financed him by giving him money, and they kept the money raised to pay themselves. But everything changed with the 1971 fight. Everything changed for all those who ever played a sport.
What differentiates Muhammad Ali from Joe Frazier, Joe Louis, Jack Dempsey, and Mike Tyson? Do you think that if he had been a simple boxer lacking the personality that he cultivated, he would never have achieved the iconic status that he had?
There is no doubt about it. He was much more, he was part of the world as a leader, someone who meant a lot to so many people, and dedicating himself to that made him different. For the rest it was more about the individual quest or, for some, the quest for survival, while Ali plowed through the energy of the world, he was everything. That is what sets it apart from others.

(George Foreman) Would you be correct in saying that, before the fight, you thought that you could easily box better than him and that you also said that Muhammad Ali left you in awe?
What amazed me the most about Muhammad Ali is that he endured my hardest blows. He was able to absorb the punches that he normally knocked out others with. With a couple of punches she staggered him, but he recovered better than anyone he had boxed with before. He was sure he could knock him out in a round or two. That is the reason why I did not save energy. He was sure he would go down in two or three rounds. When I saw that he was still there in the fourth and fifth rounds, that’s when I was in awe.
Muhammad Ali was one of the most defensive fighters, and that was the strategy he normally used instead of going in for the kill.
I think Muhammad Ali was a great boxer. He would catch you off guard and smash you with one big punch. He was really a great boxer. The best of all time.
Can you express your thoughts when he knocked you down?
When he hit me with the one-two combination, I tried to break the fall. I hit the ground and could have gotten up, but my corner told me to wait for the eight count. I waited for eight to count and jumped up, but the fight was over. All that crossed my mind when I landed on the mat was, “He’s been covering himself all night, but now he’s going to try to finish and I’m going to knock him out”. That was all he thought. But when I got up, the fight was over.

Ali loved having people around him, especially after his retirement from the sport of boxing – it gave him a great sense of joy and it charged his batteries. At times, he was ruthlessly exploited: many of his so-called friends took liberties by abusing his generosity and benevolent attitude, but his generous and conciliatory nature also allowed him to leave a positive imprint on the lives of many people that lasts to this day. . Ali’s relationship with his coach Angelo Dundee was exceptionally professional. Dundee had a clear predisposition to focus on the job at hand, avoiding broaching issues of religion or politics with his boxer.
Ali was a kind person who would talk to anyone. Although he rubbed shoulders with celebrities and prominent personalities, he had an open door policy in his home. When any perfect stranger or admirer showed up on his doorstep, he rarely turned them down.
Angelo Dundee is possibly the greatest boxing coach of all time. After working with Ali for much of his career, he also trained Sugar Ray Leonard and George Foreman, along with a few other well-known boxers. After his retirement, Dundee was hired to train Hollywood actor Russell Crowe for his role in the movie Cinderella Man. He appeared in the movie himself. Dundee and Ali’s relationship was extremely intense, both men showed mutual respect: Dundee was widely recognized as a man of integrity and honor in an often corrupt sport. Howard Cosell said, “If I had a son who wanted to be a boxer and couldn’t dissuade him, the only man I’d let him train would be Angelo Dundee.” During his illustrious career, Dundee groomed a total of fifteen world champions.
When you won the heavyweight championship from Sonny Liston, how confident were you and your fighter before you faced him?
There is one thing you must be clear about: each fight is a different situation. In Ali’s case, it was a special situation. In the first fight with Liston no one saw Muhammad with a chance of winning. It was obvious that they believed Muhammad was afraid of Liston, but that was not the case. He was just terrorizing them. Then when the fight came, he beat Liston and became the world champion. We worked very well together. We never collide with each other. After every match, he thought he was coming from a birthday party or something like that. He was always in perfect shape, he loved to train.
Is it true that Sonny Liston tried to cheat you by dazzling you?
Liston did not realize the quality that Muhammad had: he thought that he would have no problems with Muhammad. But what happened was that he found out that Muhammad was real. Muhammad was a talented and energetic athlete. He was taller than Liston, he was five feet eight and tall. Liston was 5’8 ” and tried to look big, but Muhammad had too much speed and too much talent for Sonny Liston.
How did Muhammad Ali get fame?
Muhammad was a sociable person who loved people. Fame never went to his head. He liked people and if people were nice to him, he was always nice to everyone. From a young age he was like that and he never changed at any time. He knew how to handle fame; he just felt like any other human being. Muhammad was a fabulous gift to the human race. I can assure you, since I was with Muhammad for nineteen years and we never argued. We got along well and we never had any problems. All I can tell you is that I had a great time with Muhammad Ali.

(Murad Muhammad) As his personal bodyguard, he went with him everywhere. Any interesting anecdotes with the fans?
People loved him. The fan groups ranged from older people to young children. They all came to the training ground to be with him. They had great love for him. One day that I find very interesting to highlight was during his time of exile. He lived in New Jersey. That day he was pouring rain, and he was in the car with his driver. A person was standing on a corner looking for a taxi. Ali asked to stop and asked him where he was going. The guy was going to New York. Ali said, “You are a long way from New York. Goes up”. He did not recognize Muhammad. He got into the car. Muhammad took it to his house and told him that he could spend the night there. Well, that was hard work for me because I had to stay up all night looking at the stranger and wondering if he would do something to Muhammad. The next day, he took the stranger to the airport and put him on a plane to New York.
Ali liked the idea of Sylvester Stallone making the movie Rocky. He liked people who came out of nowhere and created things, like Sylvester did. Stallone made his own way in Hollywood. He was a guy from Philadelphia who was trying to make it big and he became very important with Rocky, Rocky II or Rocky III. James Brown sang one of his songs. Ali and James Brown were very close. He loved James Brown very much.

Evander Holyfield is the only boxer to have won the world heavyweight championship four times. He is a multiple world champion in the heavyweight and cruiserweight categories. He has faced some of the leading boxers of his era, including Larry Holmes, Riddick Bowe and George Foreman. He has also boxed in classic bouts against Mike Tyson and Lennox Lewis.
How do you like Muhammad Ali’s boxing style? Speed seemed to be one of his strongest attributes. What do you think about his boxing style?
He was a smart boxer. He had good hand speed. He had medium power, but thanks to his hand speed he was able to counterattack because he had great speed. Also, when it came to power shots, he could beat people.
Do you think he elevated the sport of boxing because of the way he used his personality?
Realistically, in addition to being a good boxer, he was a good communicator. He was a good motivator. People came to be entertained, but he was able to show a person who knew how to box and, at the same time, a person who knew how to communicate and inspire others. He was a very confident man.

Muhammad’s health deteriorated due to Parkinson’s. In the last years of his life, what did he spend time on at home?
That’s a good question. During the day, Muhammad liked to watch boxing movies. He watched the matches that had faced Joe Frazier, Earnie Shavers or Ken Norton. He liked magic, so he would sit and do magic tricks. I remember once I took Billy Cristal to Muhammad’s house and he was playing tricks on him. I also took Puff Daddy. On one occasion, I picked it up and took it to Muhammad’s house. It was very easy to ask any famous person: “Would you like to go to Muhammad Ali’s house and spend some time with him?” The answer was yes. They would drop whatever they were doing and go. It was easy because Lonnie was very hospitable and she liked to invite people to her home. I remember when Denzel Washington turned fifty, we made a video for him at Ali’s house. Muhammad always loved when people stopped by his house. He would get in the car with whoever he was and they would go for a ride. He liked to go to see games. It was a real shame that Parkinson’s stole his voice. He was so funny to talk. He was well known for the things he said, however, he lost his voice and could no longer speak. His daughters called him very early in the morning when he could articulate a few words, although it was very difficult for him. But Lonnie was a superstar wife and she truly loved Muhammad.

I think the legacy he leaves behind, in my opinion, is the love he felt for people and his sense of humor. We are talking about the best known person in the world at a certain time. Wherever he went, everyone recognized him. In large part, this began when he carried the Olympic torch at the 1996 Games in Atlanta. His funeral was held at the Louisville basketball team stadium in front of fourteen thousand people. The people who were waiting in the streets threw flowers at the passing of the car that was carrying his mortal remains, it was a very special show of love and appreciation. He loved crowds. I heard that Muhammad wanted his funeral to be held at Yankee Stadium. When Lonnie asked him why, he replied that he wanted a large crowd to attend.
The legacy is the respect he had for people and how much people loved him. He changed many lives with his influence. One thing I know for sure: with the problems we have in the world, if Muhammad had a voice, he would go to those countries without bodyguards and speak to them of peace. He represented peace. As with Vietnam, he did not want to go there to kill anyone. He was a man of peace. If he could speak, he would go to those countries in conflict. No one would attack Muhammad. He had no bodyguards. He didn’t need it. It was Muhammad Ali.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .