Cómo Maté A Mi Padre — Sara Jaramillo Klinkert / How I Killed My Father by Sara Jaramillo Klinkert (spanish book edition)

La autora tiene un estilo claro y fluido, y un sentido del humor que la hace sentir cercana al lector, pero el libro no tiene ninguna estructura, el personaje central crece en cada capítulo y en el siguiente vuelve a ser niña. Está, además, lleno de lugares comunes que se podrían evitar fácilmente y también de múltiples repeticiones innecesarias.
Desde lo formal, no hay definición ni de los personajes ni de la trama, es un diario íntimo que probablemente fue más terapéutico para la autora que interesante para los lectores como yo.
Acompañándola en esta catarsis de “matar a su padre”. Con el asombro que siempre permiten los libros de sentir otra perspectiva alejada de la tuya, como el mismo libro dice de forma lírica, pero que al analizarlo te estremece. “35 gramos de acero y un gramo de pólvora cambia una familia” Y es que no es para menos, dejar ir al primer hombre más importante de la vida de una niña pequeña no es tarea fácil, la coraza que debe ponerse una madre, para jamás volver a quitársela, unos hermanos llevando su propia cruz y cada uno a lo largo de su vida lo expresara de forma diferente.
Su infancia en las montañas me pareció bellísima, rodeada de animales, de naturaleza, de aire puro, como ella misma lo dijo, aprendió cosas verdaderamente útiles, abrazo una vida simple y llena de belleza. Pero la educación convencional la condiciono, como a muchos de nosotros también nos pasó. Con fantasmas que no se irán fácilmente, porque cundo alguien se muere, uno tiende a aferrarse a los recuerdos, a unir los retazos. Es una lucha constante contra del olvido.
Al pasar el tiempo he dudado mucho sobre el tener o no tener hijos, y este texto me dejo un par de lecciones valiosas, una es que la muerte y los hijos no tienen reversa, no me imagino lo duro que fue para “la mamá” tener que sacar a adelante a sus cinco hijos, claro, hasta donde pudo y ellos mismos lo permitieron.

Es un relato muy conmovedor sobre la violencia en Colombia. Me gusto la voz femenina, ya que estos relatos por lo general están narrados por hombre de bajos recursos, y en este libro encontramos una protagonista de una clase alta que también sufrió los horrores de la muerte. El sentimiento de perdida esta muy bien descrito, sin embargo tuve problemas con el cambio de narrador (de tercera persona pasaba a primera en algunos capítulos) hubo un par que se me hicieron repetitivo, y otro que me pareció que sobraba. Pero, en general, es un buen libro.

Durante muchos años no pude dejar de pensar en la última vez que vi la cara de mi padre. No sé por qué me acuerdo de ella con tanta exactitud, si cuando la miré esa mañana, lo hice sin saber que ya no volvería a verla nunca más. Las cosas no pueden saberse hasta que pasan. No fue una cara de despedida en el sentido estricto de la palabra, pero fue la que se quedó en mi mente.
Cuando alguien se muere, uno tiende a aferrarse a los recuerdos, a unir los retazos. Es una lucha constante contra el olvido, a sabiendas de que no hay manera de ganarle. El tiempo pasa como un vendaval arrasando todo lo que no esté muy firme. Pero incluso las cosas más firmes amenazan con esfumarse.

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The author has a clear and fluid style, and a sense of humor that makes her feel close to the reader, but the book has no structure, the central character grows in each chapter and in the next she becomes a girl again. It is also full of clichés that could be easily avoided and multiple unnecessary repetitions.
From the formal point of view, there is no definition of the characters or the plot, it is an intimate diary that was probably more therapeutic for the author than interesting for readers like me.
Accompanying her in this catharsis of «killing her father.» With the amazement that books always allow to feel another perspective away from yours, as the same book says lyrically, but when you analyze it, it makes you shudder. «35 grams of steel and one gram of gunpowder changes a family» And it is no wonder, letting go of the first most important man in the life of a little girl is not an easy task, the armor that a mother should wear, to never take it off again, some brothers carrying their own cross and each one throughout their lives will express it differently.
Her childhood in the mountains seemed beautiful to me, surrounded by animals, nature, pure air, as she herself said, she learned truly useful things, she embraced a simple life full of beauty. But her conventional education conditioned her, as it did to many of us. With ghosts that won’t go away easily, because when someone dies, one tends to cling to memories, to put the pieces together. It is a constant fight against forgetting.
As time has passed, I have doubted a lot about having or not having children, and this text left me with a couple of valuable lessons, one is that death and children have no reverse, I cannot imagine how hard it was for «the mother» having to raise his five children, of course, as far as he could and they themselves allowed it.

It’s a very moving account of the violence in Colombia. I liked the female voice, since these stories are usually told by low-income men, and in this book we find a protagonist of an upper class who also suffered the horrors of death. The feeling of loss is very well described, however I had problems with the change of narrator (from third person to first person in some chapters) there were a couple that became repetitive, and another that I thought was unnecessary. But overall, it’s a good book.

For many years I couldn’t stop thinking about the last time I saw my father’s face. I don’t know why I remember her so exactly, if when I looked at her that morning, I did so without knowing that he would never see her again. Things cannot be known until they happen. It wasn’t a parting face in the strict sense of the word, but it was the one that stuck in my mind.
When someone dies, one tends to cling to memories, to put the pieces together. It is a constant fight against oblivion, knowing that there is no way to beat it. Time passes like a gale sweeping away everything that is not very firm. But even the strongest things threaten to fade.

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