La Responsabilidad De Los Intelectuales — Noam Chomsky / The Responsibility of Intellectuals by Noam Chomsky

Este fue un buen artículo, pero el contenido no era lo que esperaba en absoluto. La tesis, por supuesto, es que los intelectuales (es decir, las personas que están bien informadas y en una posición en la que sus opiniones tienen cierto peso en el ojo público, por ejemplo, los profesores) tienen la responsabilidad de hablar cuando ven que se está produciendo una injusticia y de utilizar su privilegio y estatus para ayudar a informar a aquellos que de otro modo no tendrían acceso a las críticas del status quo.
La mayor parte del artículo eran solo críticas a intelectuales específicos por su fracaso en hacer esto y cosas de esa naturaleza. El contexto en el que se criticaba a la gente (durante la participación estadounidense en la guerra de Vietnam).
Esperaba que fuera más abstracto: “Este es el poder que tienen los intelectuales. Así es como pueden usarlo. Por eso algunos no lo hacen”. tipo de trato, pero seguía siendo una buena redacción y algunos puntos interesantes que trascienden el contexto histórico.

El concepto de «intelectuales» es bastante curioso. ¿A quiénes podemos considerar como tales?. ¿Cuál es, entonces, la responsabilidad de los intelectuales? Siempre pueden elegir. En los Estados enemigos, pueden optar por ser comisarios o por ser disidentes. En los Estados satélites de la política exterior estadounidense, en el período moderno, esa elección puede tener consecuencias indescriptiblemente trágicas para esas personas. En nuestro propio país, pueden elegir entre ser expertos responsables o ser salvajes entre bastidores.
Pero siempre existe la opción de seguir el buen consejo de Macdonald: «Qué maravillosa es la capacidad de poder ver lo que se tiene justo delante», y tener simplemente la honradez de contarlo tal como es.

Los intelectuales están en una posición ventajosa para sacar a la luz las mentiras de los Gobiernos, para analizar las acciones según sus causas y sus motivos, y sus (muchas veces) ocultas intenciones. En el mundo occidental, al menos, tienen el poder que les otorga la libertad política, es decir, que disfrutan de ventajas como el acceso a la información o la libertad de expresión. La democracia occidental facilita a una privilegiada minoría el tiempo, los servicios, las instalaciones y la formación necesarios para buscar la verdad que se esconde tras el velo de la distorsión y la tergiversación, la ideología y los intereses de clase, con el que se nos tiende a presentar los hechos de la historia actual. Las responsabilidades de los intelectuales, pues, son mucho más profundas que aquella que Macdonald llamó la «responsabilidad del pueblo», y lo son debido a los privilegios singulares de los que disfrutan los propios intelectuales.
La responsabilidad de los intelectuales es contar la verdad y revelar las mentiras. Tal vez nos parezca algo tan obvio que no merece mayor comentario. Pero lo cierto es que no lo es. Desde luego, para el intelectual moderno, no resulta en absoluto obvia.
Si la responsabilidad del intelectual es insistir en la verdad, también lo es ver los acontecimientos en su perspectiva histórica.

Si la responsabilidad de los intelectuales hace referencia a que son moralmente responsables en cuanto personas de bien que disfrutan de una posición de privilegio y estatus desde la que promover las causas de la libertad, la justicia, la misericordia y la paz, y se pronuncian no sólo sobre los abusos cometidos por nuestros enemigos, sino también (y de forma mucho más significativa) sobre los crímenes en los que estamos implicados y sobre los que podemos intervenir para mejorar la situación o para ponerles fin si así lo decidimos, ¿qué opinión debería merecernos el 11-S?
La idea de que el 11-S «cambió el mundo» está muy difundida, y es comprensible que lo esté. Los sucesos de aquel día tuvieron sin duda grandes consecuencias, tanto nacionales como internacionales. Una de ellas fue impulsar al presidente Bush a declarar de nuevo la vieja guerra de Ronald Reagan contra el terrorismo: de la guerra original puede decirse que «la han desaparecido» a todos los efectos, por emplear esa expresión tan del agrado de nuestros verdugos y torturadores latinoamericanos favoritos, presumiblemente porque los efectos que tuvo no cuadran con esa imagen de nosotros mismos con la que nos sentimos bien. Otra de las consecuencias fue la invasión de Afganistán, primero, y de Irak, después, y, en fecha más reciente, intervenciones militares en varios países más de la región, así como amenazas recurrentes de un ataque contra Irán («todas las opciones están abiertas», dice la frase habitual en ese sentido). Los costes, medidos en cualquiera de sus dimensiones, han sido enormes. De ello se desprende una pregunta bastante lógica, que ni mucho menos somos los primeros en formular: ¿había alternativa?.

Parece ser casi un universal histórico que a los intelectuales conformistas, a aquellos que apoyan los objetivos oficiales e ignoran o justifican los crímenes de las autoridades, se los honre y se les concedan privilegios en sus propias sociedades, y que a los orientados a valores se les castigue de algún modo. Es una pauta cuyos orígenes se remontan a los tiempos más remotos de los que se tiene registro.
Sobre la responsabilidad de los intelectuales no me parece que haya mucho que decir más que ciertas verdades muy simples. Los intelectuales son normalmente unos privilegiados (me estoy refiriendo al sentido en el que se suele usar el término). Las posiciones de privilegio brindan oportunidades, y las oportunidades conllevan una responsabilidad. Un individuo tiene, pues, opciones entre las que elegir.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2016/06/25/la-aldea-global-noam-chomsky-heinz-dieterich/

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/20/quien-domina-el-mundo-noam-chomsky/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/04/como-nos-venden-la-moto-informacion-poder-y-concentracion-de-medios-noam-chomsky-ignacio-ramonet/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/04/intervenciones-noam-chomsky/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/05/11-de-septiembre-noam-chomsky/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/05/las-100-principales-mentiras-de-chomsky-paul-bogdanor/

https://weedjee.wordpress.com/2018/01/26/estados-peligrosos-oriente-medio-y-la-politica-exterior-estadounidense-noam-chomsky-gilbert-achcar-perilous-power-the-middle-east-u-s-foreign-policy-dialogues-on-terror-de/

https://weedjee.wordpress.com/2019/06/09/malestar-global-conversaciones-con-david-barsamian-sobre-las-crecientes-amenazas-a-la-democracia-noam-chomsky-global-discontents-conversations-on-the-rising-threats-to-democracy-by-noam/

https://weedjee.wordpress.com/2021/05/11/la-responsabilidad-de-los-intelectuales-noam-chomsky-the-responsibility-of-intellectuals-by-noam-chomsky/

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This was a good article but the content was not what I was expecting at all. The thesis of course is that intellectuals (meaning people who are well informed and in a position where their opinions hold some weight in the public eye e.g. professors) have a responsibility to speak up when they see injustice occurring and to use their privilege and status to help inform those who otherwise might not have access to criticisms of the status quo.
Most of the article was just criticisms of specific intellectuals for their failure to do this and things of that nature. The context in which there people were being criticised (during American involvement in the Vietnam war).
I was hoping for more of an abstract “this is the power that intellectuals have. This is how they can use it. This is why some fail to do so.” type of deal, but it was still good writing and some interesting points that transcend the historical context.

The concept of “intellectuals” is quite curious. Who can we consider as such? What, then, is the responsibility of the intellectuals? They can always choose. In enemy states, they can choose to be commissars or to be dissidents. In the satellite states of American foreign policy, in the modern period, that choice can have indescribably tragic consequences for these people. In our own country, they can choose between being responsible experts or being wild behind the scenes.
But there is always the option of following Macdonald’s good advice: “How wonderful is the ability to be able to see what is right in front of you,” and simply have the honesty to tell it for what it is.

The intellectuals are in an advantageous position to expose the lies of the governments, to analyze the actions according to their causes and motives, and their (often) hidden intentions. In the Western world, at least, they have the power that gives them political freedom, that is, they enjoy advantages such as access to information or freedom of expression. Western democracy provides a privileged minority with the time, services, facilities, and training necessary to search for the truth behind the veil of distortion and misrepresentation, ideology, and class interests, with which we are tends to present the facts of current history. The responsibilities of the intellectuals, then, are much deeper than what Macdonald called the “responsibility of the people,” and they are due to the unique privileges enjoyed by the intellectuals themselves.
The responsibility of the intellectuals is to tell the truth and reveal the lies. Perhaps it seems so obvious to us that it does not deserve further comment. But the truth is that it is not. Of course, to the modern intellectual, it is not at all obvious.
If the responsibility of the intellectual is to insist on the truth, it is also to see events in their historical perspective.

If the responsibility of intellectuals refers to the fact that they are morally responsible as good people who enjoy a position of privilege and status from which to promote the causes of freedom, justice, mercy and peace, and they pronounce no only on the abuses committed by our enemies, but also (and much more significantly) on the crimes in which we are implicated and in which we can intervene to improve the situation or to put an end to them if we so decide, what opinion should deserve 9/11?
The idea that 9/11 “changed the world” is widespread, and understandably so. The events of that day had undoubtedly great consequences, both national and international. One of them was to urge President Bush to re-declare Ronald Reagan’s old war on terror: the original war can be said to have “disappeared” for all intents and purposes, to use that expression so liked by our executioners and Favorite Latin American torturers, presumably because the effects it had did not square with that image of ourselves that we feel good about. Another consequence was the invasion of Afghanistan, first, and Iraq, later, and, more recently, military interventions in several other countries in the region, as well as recurring threats of an attack on Iran (“all options are open ”, says the usual phrase in that sense). The costs, measured in any of its dimensions, have been enormous. This leads to a fairly logical question, which we are not the first to ask: was there an alternative?

It seems to be almost a historical universal that conformist intellectuals, those who support official goals and ignore or justify the crimes of the authorities, are honored and granted privileges in their own societies, and that those who are value-oriented are punish them in some way. It is a pattern whose origins go back to the most remote times of which there is a record.
Regarding the responsibility of intellectuals, it does not seem to me that there is much to say other than certain very simple truths. Intellectuals are usually privileged (I am referring to the sense in which the term is usually used). Positions of privilege bring opportunities, and opportunities carry responsibility. Thus, an individual has options to choose from.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2016/06/25/la-aldea-global-noam-chomsky-heinz-dieterich/

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/20/quien-domina-el-mundo-noam-chomsky/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/04/como-nos-venden-la-moto-informacion-poder-y-concentracion-de-medios-noam-chomsky-ignacio-ramonet/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/04/intervenciones-noam-chomsky/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/05/11-de-septiembre-noam-chomsky/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/05/las-100-principales-mentiras-de-chomsky-paul-bogdanor/

https://weedjee.wordpress.com/2018/01/26/estados-peligrosos-oriente-medio-y-la-politica-exterior-estadounidense-noam-chomsky-gilbert-achcar-perilous-power-the-middle-east-u-s-foreign-policy-dialogues-on-terror-de/

https://weedjee.wordpress.com/2019/06/09/malestar-global-conversaciones-con-david-barsamian-sobre-las-crecientes-amenazas-a-la-democracia-noam-chomsky-global-discontents-conversations-on-the-rising-threats-to-democracy-by-noam/

https://weedjee.wordpress.com/2021/05/11/la-responsabilidad-de-los-intelectuales-noam-chomsky-the-responsibility-of-intellectuals-by-noam-chomsky/

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