Los Enfermos — Natalia Rozenblum / The Sick by Natalia Rozenblum (spanish book edition)

Este libro me gusto más que el otro comentado en mi blog.
Una mujer cuida a su hijo en coma. Todo gira en torno a eso, a las consecuencias que este hecho tiene no solo en ella misma y en su manera de ver las cosas, sino también en la forma en que la salud de Manuel va condicionando las relaciones del ámbito familiar.
Los enfermos es una novela compleja. No solamente desde el punto de vista argumental por la densidad de los temas que toca, sino también por cómo está narrada. Por un lado, trabaja sobre cuestiones que, sea cual sea la perspectiva desde la cual se lo mire, siempre conllevan complicaciones. Específicamente, relata la estadía de una madre en un hospital cuidando a su hijo en coma. Más allá de esto, la historia también explora las relaciones que se van forjando entre los miembros de la familia y, como era de esperarse, estos vínculos siempre están condicionados por esta situación tan extrema que les toca vivir. La autora logra captar muy bien algo que ocurre en momentos tan decisivos: cómo muchas veces situaciones como estas fortalecen los vínculos familiares o los terminan de romper por completo. Desde esa perspectiva, no hay dudas de que Los enfermos es un libro denso, que requiere de lectores atentos que estén preparados para afrontar este tipo de lecturas. Cuando digo “denso” no me refiero a este como un texto difícil de leer por ser aburrido; por el contrario, más allá de que no podríamos de ninguna manera definir a Los enfermos como una novela “divertida”, es un libro que atrapa completamente, que no se puede parar de leer, que se termina en poco tiempo por el interés que genera la trama.
Por otro lado, hay otras cuestiones que hacen de esta una novela diferente. Natalia Rozenblum tiene una prosa muy particular. En la literatura los relatos se articulan, comúnmente, a partir de diálogos o una descripción de la historia más “convencional”, podríamos decir. Ahí entra en juego el tema de los distintos narradores, que pueden ser en primera o en tercera persona, en general, y en segunda en muy contadas ocasiones. Pero en el caso de esta novela uno como lector nunca termina de saber bien qué es lo que la narración está expresando. ¿En qué sentido? Así como el contexto en el que se mueven los personajes es opresivo, asfixiante, que casi no deja lugar a que pensemos en otras cosas, también lo es la forma en que está narrado. Es decir, la situación por la que pasa la madre de Manuel es tan compleja que uno no sabe cómo podría reaccionar en caso de que le toque estar en una circunstancia similar. Quizás caemos en un pozo depresivo, quizás estamos más fuertes que nunca. Eso no lo sabemos hasta que nos pasa, porque son situaciones muy extremas. Tampoco exijamos que todas las decisiones que tomemos en esos momentos sean completamente racionales o estén adecuadamente pensadas. No sería sorprendente que uno actúe en la vorágine de la situación. Todo se mezcla, se confunde, se potencia en la desesperación. Desde ese punto de vista, también es posible ver un comportamiento similar en la forma en que Los enfermos está escrito. El relato funciona a partir de la ambigüedad: hay momentos en los que no sabemos si la protagonista está hablando con alguien o si está pensando, si lo que leemos es un monólogo suyo, porque no hay signos de diálogos que permitan que lo distingamos. Eso también genera que la novela tenga un grado de complejidad más alto, porque hasta que uno no se acostumbra o, si se quiere, no empieza a entender un poco más las cosas (aunque quizás nunca las termine de entender del todo) es posible que se pierda, que se le escapen algunas cosas que hacen al relato.
Sin embargo, para mí estas cuestiones no fueron negativas. Al contrario: le agregaron originalidad a la novela, más allá de que el planteo se perfilaba como algo innovador desde el inicio mismo. Es interesante la capacidad de la autora para generar todas estas sensaciones en el lector, que mucho tienen que ver con la perturbadora e inquietante ambientación que crea; y es más, eso lo logra con el solo uso de una o dos palabras. Para no revelar información importante, solamente diré que la novela empieza con la protagonista en el hospital, y ya esa primera escena es muy potente; un gran inicio para una historia que luego se iría poniendo cada vez más intensa. El ritmo de la misma se mantiene relativamente constante durante toda la narración, a pesar de que para mí decae un poco en la segunda parte. Personalmente me gustó más lo que generó la autora con la primera, introduciendo a los personajes y lo que les llevó a estar en esa situación.

El libro narra un tema muy denso, y no es fundamental que nos expliquen absolutamente todo lo que ocurrió en el pasado para que la novela funcione bien. Importa saber cómo es que los personajes reaccionan ante las cosas del presente, con lo que les está tocando vivir ahora. Quizás uno podría pensar que es importante que nos expliquen detalladamente lo que los llevó a estar en ese presente, pero para mí no lo fue. No necesité saber demasiado de las actitudes o comportamientos de los personajes en el pasado para disfrutar de la novela, para ver la capacidad de la autora de colocarlos en ese contexto y hacerlos actuar, accionar, relacionarse. Rozenblum consigue que uno se adentre de lleno en la historia que plantea; genera interés en el lector, todo el tiempo queremos saber qué estará por pasar. También maneja muy bien el factor “misterio”, si vale el término, porque hay algunas cuestiones que no se terminan de dilucidar nunca, pero como mencionaba antes, no necesariamente son percibidas como huecos en la construcción del argumento o cuestiones que debieron ser explotadas de tal o cual forma y no lo fueron; esta característica es propia de la novela: hace a la novela.
A través de una prosa fluida y muy contundente, de la cual hay que estar atentos para no perderse en el argumento, Natalia Rozenblum narra en Los enfermos una historia dura, pesada, cruda. Respondiendo a su título, en esta novela no hay un solo enfermo: los enfermos son muchos, son todos los personajes.

Libros de la autora comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2020/11/01/bano-de-damas-natalia-rozenblum-ladies-bathroom-by-natalia-rozenblum-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2021/05/04/los-enfermos-natalia-rozenblum-the-sick-by-natalia-rozenblum-spanish-book-edition/

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I liked this book more than the other one commented on my blog.
A woman cares for her son in a coma. Everything revolves around that, the consequences that this fact has not only on herself and her way of seeing things, but also on the way in which Manuel’s health is conditioning the relationships in the family environment.
The Sick is a complex novel. Not only from the plot point of view because of the density of the themes it touches, but also because of how it is narrated. On the one hand, it works on issues that, whatever the perspective from which you look at it, always lead to complications. Specifically, it recounts the stay of a mother in a hospital taking care of her son in a coma. Beyond this, the story also explores the relationships that are forged between family members and, as expected, these links are always conditioned by this extreme situation that they have to live. The author manages to capture very well something that happens in such decisive moments: how many times situations like these strengthen family ties or end up breaking them completely. From this perspective, there is no doubt that The Sick is a dense book, which requires attentive readers who are prepared to face this type of reading. When I say «dense» I do not mean this as a difficult text to read because it is boring; on the contrary, beyond the fact that we could not in any way define The Sick as a “funny” novel, it is a book that completely captivates, that cannot be stopped reading, that is finished in a short time due to the interest it generates the plot.
On the other hand, there are other issues that make this a different novel. Natalia Rozenblum has a very particular prose. In literature, the stories are commonly articulated from dialogues or a more «conventional» description of history, we could say. That is where the theme of the different narrators comes into play, who can be in the first or third person, in general, and in the second very rarely. But in the case of this novel, as a reader, one never quite knows what the narrative is expressing. In what sense? Just as the context in which the characters move is oppressive, suffocating, which leaves almost no room for us to think about other things, so is the way it is narrated. In other words, the situation that Manuel’s mother goes through is so complex that one does not know how she might react in the event that she has to be in a similar circumstance. Maybe we fall into a depression well, maybe we are stronger than ever. We don’t know that until it happens to us, because they are very extreme situations. Nor do we demand that all the decisions we make in those moments be completely rational or properly thought out. It would not be surprising if one acts in the whirlpool of the situation. Everything mixes up, becomes confused, grows stronger in despair. From that point of view, it is also possible to see similar behavior in the way The Sick is written. The story works from ambiguity: there are times when we don’t know if the protagonist is talking to someone or if she is thinking, if what we are reading is her monologue, because there are no signs of dialogue that allow us to distinguish it. This also generates that the novel has a higher degree of complexity, because until one does not get used to it or, if you want, you do not begin to understand things a little more (although you may never fully understand them) it is possible that get lost, that some things that make the story slip away.
However, for me these questions were not negative. On the contrary: they added originality to the novel, beyond the fact that the approach was emerging as something innovative from the very beginning. The capacity of the author to generate all these sensations in the reader is interesting, which have a lot to do with the disturbing and disturbing setting that she creates; and what’s more, it does it with the only use of one or two locations. In order not to reveal important information, I will only say that the novel begins with the protagonist in the hospital, and that first scene is already very powerful; a great start to a story that would later get more and more intense. The rhythm of it remains relatively constant throughout the narrative, despite the fact that for me it lapses a bit in the second part. Personally, I liked what the author generated with the first one, introducing the characters and what led them to be in that situation.

The book narrates a very dense theme, and it is not essential that they explain absolutely everything that happened in the past for the novel to work well. It is important to know how the characters react to the things of the present, with what they are having to live with now. Perhaps one might think that it is important that they explain to us in detail what led them to be in that present, but for me it was not. I did not need to know too much about the attitudes or behaviors of the characters in the past to enjoy the novel, to see the author’s ability to place them in that context and make them act, act, relate. Rozenblum manages to fully delve into the story it raises; generates interest in the reader, all the time we want to know what is about to happen. It also handles the “mystery” factor very well, if the term is worth it, because there are some issues that are never fully elucidated, but as I mentioned before, they are not necessarily perceived as gaps in the construction of the argument or issues that should have been exploited from this or that form and they were not; This characteristic is characteristic of the novel: it makes the novel.
Through a fluent and very forceful prose, of which one must be careful not to get lost in the argument, Natalia Rozenblum narrates in The Sick a hard, heavy, crude story. Responding to its title, in this novel there is not a single patient: the patients are many, they are all the characters.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2020/11/01/bano-de-damas-natalia-rozenblum-ladies-bathroom-by-natalia-rozenblum-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2021/05/04/los-enfermos-natalia-rozenblum-the-sick-by-natalia-rozenblum-spanish-book-edition/

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