Juan Carlos I – El Rey De Las Cinco Mil Amantes — Amadeo Martínez Inglés / Juan Carlos I – The King Of The Five Thousand Lovers by Amadeo Martínez Inglés (spanish book edition)

Los libros del autor me parecen interesantes, este añade unos capítulos adicionales a libros anteriores y los monárquicos acérrimos dirán que es un libro conspiranóico. A mi me parecen interesantes las opiniones.

(Muerte del hermano borbón)
La escapada extremeña de los dos hermanos Borbón antes de personarse ambos en Villa Giralda para pasar junto a sus padres y hermanas los tradicionales “días santos”, no había sido en absoluto programada por la familia Borbón que esperaba recibir a sus dos hijos varones durante la tarde/noche de ese mismo sábado 24 de marzo o, a lo sumo, a lo largo de la mañana del día siguiente, domingo de Ramos. Parece ser que el mismo Juan Carlos, en conversación telefónica con su padre escasas jornadas antes de ausentarse del alto centro castrense donde cursaba sus estudios, le había dejado claro que nada más recibir la correspondiente autorización militar, probablemente en las primeras horas del sábado 24, tomaría el primer tren hacia Madrid para recoger allí a su hermano Alfonso y ambos, sin pérdida de tiempo, emprender viaje a Estoril para estar con los suyos antes del almuerzo dominical del día 25.
Sin embargo, como muy bien recoge el refranero español, “el hombre propone y Dios dispone” y aunque en esta histórica circunstancia del viaje vacacional de los hermanos Borbón a Estoril en la Semana Santa de 1956.

El primer caso en todo el mundo mundial (el civilizado, obviamente, no hablamos de los analfabetos golpistas caribeños y africanos de todas las épocas) en el que un militar profesional, con los únicos y exclusivos estudios de segundo teniente (que en los primeros años del siglo XX daban para poco más que para leer, escribir, hacer cuentas y distinguir Carlomagno de Napoleón) llegaría a ser el general más joven de su época gracias, eso sí, a la corrupta monarquía borbónica representada por el golferas Alfonso XIII y a desempeñar (manu militari, desde luego) durante casi cuarenta años la Jefatura de un Estado moderno y civilizado. Pero menos…
Pues así es. Sobre el mes de enero de ese funesto año 1956, Franco, que desde el otoño del año anterior tenía sobre la mesa de su dictatorial despacho ubicado en el palacio de El Pardo exhaustivos informes de los servicios secretos del Régimen (Segundas Secciones Bis de todas las Unidades y Centros militares españoles, Sección de Información de su Cuarto Militar, Servicio de Información de la Guardia Civil y de las distintas Embajadas en el exterior… coordinados por el Almirante Carrero Blanco) relativos a una incipiente conspiración monárquico/borbónica (la denominada “Operación Ruiseñada” por el nombre del noble que en España ostentaba su liderazgo), decidiría pasar a la acción que su desconfiado cerebro venía fraguando desde la “entrevista” mantenida con el pretendiente Don Juan de Borbón el 29 de diciembre de 1954 en Las Cabezas. De la que este último saldría absolutamente convencido de que el dictador español jamás abandonaría en vida su poltrona y en la que Franco obtendría asimismo plena certidumbre de que su interlocutor era un hombre ambicioso en extremo, estaba siendo manipulado por un Consejo de notables monárquicos absolutamente antifranquistas y debía plantarle cara pronto y a muerte si no quería que el entorno juanista asentado en España, con importantes ramificaciones en vitales aparatos del Estado como el Ejército, acabara poniéndole en una situación harto comprometida.
Franco, conocedor pues hasta en sus más nimios detalles de lo que se le venía encima y sumamente preocupado porque en este órdago planteado contra su régimen y su persona figuraban altos militares con mando en plaza, como el carismático capitán general de Cataluña, general Juan Bautista Sánchez, así como políticos y nobles de raigambre y poder económico y social muy apreciables, decidiría pasar a la ofensiva total y sin cuartel contra el mismo por medio de un muy sofisticado y perverso plan, elaborado por altos mandos militares de la Sección de Información y Contraespionaje del Estado Mayor Central del Ejército, aprobado por los generales Muñoz Grandes y Juan Vigón, y coordinado en su ejecución por el almirante Carrero Blanco.
Este plan, desconocido durante décadas y aún hoy en día por la inmensa mayoría del pueblo español (jamás saldría hacia la sociedad civil documentación alguna desde los secretos despachos de la Inteligencia militar de la época), y que se pondría en ejecución a partir del mes de marzo de 1956 con la muerte, en un supuesto y extraño accidente fortuito que el régimen franquista se cuidaría muy mucho de que permaneciera en la sombra más absoluta “ad eternum”, del infante Alfonso de Borbón “El Senequita”, lo va a poder conocer por fin el lector español y foráneo con todo el detalle y toda la ignominia que encierra su perversa ejecución a lo largo del presente capítulo aunque en este momento no me queda más remedio que referirme a él para que pueda comprender, siquiera parcialmente, la artera decisión tomada por el dictador Franco en enero de 1956.
El plan franquista elaborado por los altos jerarcas castrenses de los servicios secretos del Régimen para desmantelar la denominada por ellos mismos “Operación Ruiseñada”, en la que militaba el núcleo duro del contubernio monárquico/borbónico asentado en España y Portugal, sería diseñado con todo detalle durante el otoño de 1955 (Directiva secreta denominada “Operación en Defensa del Estado” de la Segunda Sección Bis del EMC del Ejército, elevada a Franco a finales de noviembre), constaba de tres fases claramente diferenciadas a desarrollar sin prisas de ninguna clase durante los años 1956, 1957 y 1958 (el Régimen, a pesar de sus temores, se sentía fuerte y creía disponer de todo el tiempo del mundo para masacrar a sus enemigos, como así fue) y su iniciación estaba prevista, como ya he apuntado en las líneas precedentes, para marzo de 1956. Posteriormente la fecha elegida sería la del miércoles 28 de ese mes con la ejecución sumaria del infante D. Alfonso de Borbón a manos de su propio hermano, el príncipe Juan Carlos de Borbón (que años después sería designado como su heredero por Franco, en julio de 1969), en el curso de un presunto, incomprensible, rocambolesco y funesto “accidente familiar” en el que, según el guión operativo elaborado por sus promotores de cara a hacerlo digerible por la desinformada, despreciada, subvalorada y perruna opinión pública española, a todo un militar profesional del Ejército español (alumno de la primera Academia Militar del país, con casi un año de instrucción castrense intensiva y experto por lo tanto en toda clase de armas portátiles) se le habría ocurrido la peregrina idea de “jugando”, eso sí, apuntar con su pistola a la cabeza de su hermano menor y apretar el disparador de la misma, sin comprobar siquiera si estaba cargada y si tenía los seguros correspondientes activados.
Alfonsito, llamado cariñosamente por su familia en orden a sus reconocidas cualidades personales “El Senequita”.
Golpe mortal donde los haya que, para más inri, para potenciar hasta el infinito el daño personal y familiar a causar, debería ser cometido por alguien muy cercano al entorno de Villa Giralda, no dudando desde el principio los inhumanos planificadores de tan terrible infanticidio en encabezar la siniestra lista de posibles sicarios ejecutores del mismo con el nombre de su hermano Juan Carlos, a la sazón bajo la disciplina castrense del Régimen, que evidenciaba reticencias graves contra su hermano menor (léase envidia en grado sumo) por constituir en aquellos momentos un claro peligro para sus ambiciones en relación con la corona española (las señales que llegaban a Madrid sobre las preferencias de Don Juan por su hijo menor eran ya en aquella época muy preocupantes para el mayor), y al que se le consideraba fácil de captar dadas las sobradas y reiteradas muestras de subordinación y sometimiento que mostraba a las más nimias directrices de “su caudillo”.
Las otras dos fases de la contraofensiva franquista contra el aparato conspirador borbónico en España involucrado en la llamada “Operación Ruiseñada”, contemplaban la destrucción física y sin paliativos de ninguna clase de los más altos (y hasta de categoría media) responsables de la conspiración tanto en el ámbito militar como en el civil, aunque convenientemente enmascarados los operativos necesarios para ello (asesinatos puros y duros) dentro de supuestos accidentes personales, familiares, de salud e, incluso, de tráfico. Y ambas fases serían puestas en ejecución a lo largo de los dos años siguientes, finalizando la primera el 30 de enero de 1957 con el asesinato (oficialmente, ataque al corazón), a través de un “suicidio inducido”, del capitán general de Cataluña, teniente general Juan Bautista Sánchez, un militar honesto y carismático que había hecho su carrera en las filas “nacionales”, monárquico a ultranza y que no había dudado en sumarse al órdago borbónico contra el dictador ante los cantos de sirena de D. Juan Claudio Güell.

Del oscuro, y en principio increíble, episodio del fichaje del cadete Juanito por parte del aparato secreto castrense franquista de la época para que asumiera el papel de alto sicario ejecutor del tremendo varapalo programado por el Régimen contra la “Operación Ruiseñada” en general y el pretendiente y jefe de la Casa de Borbón, el conde de Barcelona, en particular, asesinando a su hermano Alfonso “El Senequita” en el curso de un desgraciado “accidente familiar”, daré puntual cuenta al lector en el momento procesal/investigador oportuno ya que ahora no quiero retrasar más el cierre de la aventura cinegética (por llamarla de algún modo pues, como me parece he puesto ya repetidas veces negro sobre blanco, el arribo de los dos infantes borbónicos al palacio de Las Cabezas obedecía, en su siniestra planificación, a otros fines mucho más negros, oscuros y precisos de la alta política y de lucha por el poder) que tuvo su aparente inicio jovial y placentero el sábado 24 de marzo de 1956 con la llegada de los dos hermanos Borbón a la finca de caza del conde de Ruiseñada, en Casatejada (Cáceres), y su trágico final el miércoles siguiente, 28 de marzo, con la muerte instantánea de “El Senequita” por un certero disparo en la cabeza efectuado por su hermano Juan Carlos. Como él mismo admitiría después ante su propia familia y amigos (que no ante la policía o la justicia) aunque cargándole toda la responsabilidad del fratricidio consiguiente ¡como no! a la mala suerte y a una pérfida confabulación negativa astral que, parece ser, habrían obnubilado su mente y sus conocimientos balísticos adquiridos en las largas horas de clase de armamento recibidas en la Academia General Militar de Zaragoza.
D. Juan de Borbón, no fue informado del cambio de planes de sus hijos en relación con sus vacaciones de Semana Santa que, en principio, y como le había transmitido Juan Carlos escasas fechas antes de iniciarlas, pasaban por llegar los dos hermanos a Villa Giralda en la noche del sábado santo, 24 de marzo, o madrugada del día siguiente, domingo de Ramos, con el fin de permanecer ambos en la casa paterna por lo menos hasta el domingo de Resurrección. Para ello pensaba recoger a Alfonsito, en Madrid, la tarde anterior.
Al hilo de estas informaciones, parece meridianamente claro que tanto este cambio de planes que comentamos, como la escasa información sobre el viaje en sí que llegaría al conde de Barcelona ya que solo recibiría una llamada telefónica de Juan Carlos (su hermano Alfonso no fue autorizado a hacerlo) desde Las Cabezas el domingo 25 de marzo por la mañana notificándole que los dos hermanos habían recibido una invitación de última hora del conde de Ruiseñada, avalada por su preceptor el general Martínez Campos y el mismo Franco.

El médico del que hablaba el miembro de la seguridad personal de los infantes debía estar muy cerca del palacete cuando se produjo la fatal detonación en la habitación de los hermanos Borbón pues no habrían pasado más de cinco o seis minutos cuando se personó en el mismo a bordo de un coche negro, seguido muy de cerca por otros dos vehículos de la Guardia Civil de los que descendieron siete u ocho guardias que inmediatamente tomaron posiciones alrededor de la edificación principal de la residencia. El galeno, sin perder un sólo segundo, corrió a la habitación del herido “que permanecía tendido en el suelo, inmóvil por completo y de cuya nariz seguía emanando un pequeño hilo de sangre que encharcaba ya los alrededores de su cabeza”, según las escuetas palabras con las que el acompañante de los infantes que parecía haber tomado el mando de la operación alertó al recién llegado, mientras ambos subían presurosos por la escalera principal de la Casa. Escasos segundos después, y tras un primer y nervioso examen profesional del herido, sus palabras resonarían como un trallazo recorriendo salones, pasillos y habitaciones de la mansión cacereña del conde de Ruiseñada:
“El infante ha muerto. Ha recibido un balazo en la cabeza y ha fallecido al instante. No hay nada que hacer. Sólo rezar por su alma”.
Y es que las tajantes y precisas órdenes nada menos que del “generalísimo” Franco en persona, tendentes a enmascarar rápida y efectivamente la compleja “operación irregular” planificada y ejecutada por sus servicios secretos contra el pretendiente a la corona española, D. Juan de Borbón, en la persona de su hijo más querido, debían ser cumplidas a rajatabla, en los tiempos y en la forma estipulados y, sobre todo, sin dejar ningún resquicio a una posible delación o filtración. Muy problemática en España por el férreo control tanto de los participantes (a excepción de los escasísimos mandos militares profesionales de la Inteligencia Militar y de la Guardia Civil involucrados en el operativo nadie “de a pie” perteneciente a estos cuerpos presente en el palacete de Las Cabezas aquella tarde/noche del 28 de marzo de 1956 era consciente del verdadero alcance del mismo) como, por supuesto, de los fieles empleados de la finca que, sin ningún conocimiento en aquellos momentos de la llamada “Operación Ruiseñada” ni mucho menos del contragolpe franquista en toda regla que allí se estaba ejecutando en el mayor de los secretos, creyeron a pies juntillas desde el principio, y durante décadas, la versión oficial del supuesto accidente fortuito en el curso del cual el infante Juan Carlos de Borbón había matado a su hermano D. Alfonso.

En base a tres razones esenciales (de Estado, naturalmente) que al autócrata gallego que dirigía este país a toque de corneta, afincado en el Pardo y poseedor de un menguado cerebro de militar africanista especializado en el asalto a la bayoneta con altas tasas de alcoholemia que mareaban al enemigo del turbante, le parecieron plausibles y muy a tener en cuenta. Como las siguientes:
A) Destrozar física y psíquicamente a la persona que le quería quitar la poltrona que él ocupaba por la “gracia de dios” (más bien del demonio), conspirando nada menos que con algunos de sus más carismáticos generales.
B) Eliminar a un posible competidor (inteligente, trabajador, amante de su padre y nada simpático con su propia figura histórica) del elegido por él mismo para sucederle en la jefatura del Estado a título de rey, su hermano Juan Carlos, al que sobrepasaba ampliamente en virtudes, espíritu de trabajo y cualidades en general, pero que militaba en el campo político de su padre, que veía bien, según los servicios secretos militares españoles, el órdago conspirativo organizado por el conde de Ruiseñada y al que, según esos mismos servicios, el conde de Barcelona estaba dispuesto a transmitirle sus derechos dinásticos en perjuicio del príncipe Juan Carlos.
C) Someter total y ya para siempre al príncipe Juan Carlos a los deseos personales de Franco y a las propias necesidades del Régimen si el joven Borbón, convenientemente presionado y con la exquisita zanahoria de ceñir en el futuro la corona de España en detrimento de su propio padre y de su hermano, se avenía a protagonizar (por supuesto “por los sagrados intereses de la patria” en la que él iba a reinar toda su vida una vez desapareciera el generalísimo) el fatal y trágico “accidente familiar” que conllevara la desaparición traumática de Alfonsito; con la garantía, por supuesto, de una absoluta y eterna impunidad.
No existe una constancia cierta y fiable sobre la hora exacta del día 29 de marzo de 1956 en la que la atípica columna que llevaba a los dos hermanos Borbón (uno vivo y el otro muerto), procedente del palacio cacereño de Las Cabezas, arribó a la casa paterna familiar “Villa Giralda” sita en la bella y turística ciudad portuguesa de Estoril. Las informaciones que me han llegado, procedentes de mi fuente histórica, solo reflejan con determinación la hora de salida de la finca del conde D. Juan Claudio Güell (las veintiuna horas del día anterior) y la previsible hora de llegada a Estoril (antes del amanecer) que varios empleados del noble, incluido por supuesto mi informante, pudieron extraer de los comentarios de algunos de los componentes de la comitiva minutos antes de que ésta se pusiera en marcha hacia su destino.
Este varapalo dialéctico a su hijo del jefe de la Casa de Borbón no hubiera tenido prácticamente ningún sentido, o por lo menos puesto en tela de juicio su actuación como padre, si en realidad el “accidente familiar” a cargo del cadete Juanito se hubiera desarrollado en la propia Villa Giralda, en la tranquilidad de la tarde de Jueves Santo, con toda la familia reunida en torno a los dos hermanos y, sobre todo, teniendo en cuenta que tanto él como su esposa hubieran debido compartir la enorme responsabilidad de tan trágico hecho al ser ellos los que le habían facilitado la pistola a Juan Carlos. Arma que, si hacemos caso al infantil guión redactado por los no tan infantiles sicarios de Franco, había sido requisada a los muchachos (no tan muchachos pues Juan Carlos tenía 18 años y era un profesional del Ejército) por D. Juan el día anterior, puesta a buen recaudo en un secreter del salón de la casa y reintegrada al cadete Juanito el jueves día 29 de marzo, a requerimiento de éste.
En concreto, este incisivo requerimiento del conde de Barcelona dirigido a su hijo Juan Carlos (que efectivamente existió y tuvo lugar a las siete de la madrugada del 29 de marzo de 1956 y no a las veinte treinta horas de ese día como todo el mundo tuvo que asumir durante años y años, historiadores incluidos) en la puerta de Villa Giralda, refuerza en grado sumo la verosimilitud del escenario de Las Cabezas como lugar donde se produjo en realidad la muerte del infante D. Alfonso en detrimento de la tesis oficial.
El príncipe Juan Carlos recibió su despacho de teniente del Ejército español el 12 de diciembre de 1959. El 23 de julio de 1969, diez años después, sería nombrado sucesor del jefe del Estado, a título de rey, y ascendido a general. El espadón gallego tendría así lo que quería: Un militar, un general amamantado a sus pechos que pudiera recoger el testigo de su deleznable dictadura castrense. Y así sucedería en realidad pues su régimen no pereció como muchos creen con la promulgación de la Constitución del 78, pactada, consensuada, corregida y autorizada por el Ejército franquista y por las fuerzas más poderosas del antiguo sistema que montarían el “teatrillo del cambio” para que nada cambiara en realidad en este país. Sí, los españoles podemos votar cada cuatro años unas listas electorales cerradas y bloqueadas, confeccionadas por los aparatos de unos partidos que comen del pesebre del poder, del mismo poder de siempre… Pero de auténtica libertad, verdadera democracia, real soberanía del pueblo… muy poco todavía, casi nada. Habrá que esperar un poco más para que el “soberano” pueblo español pueda ser eso, soberano (sin comillas) y recobrar todos sus derechos perdidos. Tengamos paciencia”.

Juan Carlos I, un auténtico adicto al sexo, un desvergonzado depredador sexual. Según datos extraídos de informaciones reservadas elaboradas por organismos tanto del Estado franquista como de los sucesivos Gobiernos de la transición, el monarca español habría mantenido a lo largo de su vida relaciones con cerca de cinco mil mujeres. La prensa internacional (no así la española donde siempre gozó de inmunidad) lo tachó durente años de mujeriego impenitente, casanova, bon vivan, play boy, tombeur de femmes… Las más bellas vedettes y las más espectaculares representantes del alto estanding femenino español y extranjero pasaron por su cama de forma más o menos temporal aunque tampoco despreció a féminas mucho más modestas. Todo un auténtico “semental regio” este monarca que podría haber dejado tras de sí más de veinte hijos naturales. Sus amantes más conocidas: María Gabriela de S., Olghina de R., Bárbara R., Sara M., Marta G., Raffaela C., Paloma SB., Nadiuska, Lady D., Carmen D de R., Anne I., Sandra M., Julia S., Corinna Z S-W…. representan solo la punta de un monumental iceberg sexual.
– Etapa adolescente (verano 1954- Sept 1955)
En el verano de 1954, con solo 16 añitos, comienza Juanito de Borbón (sí, sí, el que años más tarde será rey de España por decidión unipersonal y testicular del dictador Franco) su larga trayectoria de donjuán hispánico con su primera conquista amorosa: María Gabriela de Saboya, otra adolescente como él que, invitada (al igual que Juanito) por la reina Federica de Grecia a uno de los frecuentes cruceros por las islas griegas que organizaba la Casa Real helena a bordo del yate real Agamenón para que los vástagos de las principales casas reinantes europeas pudieran conocerse (tanto en su acepción social como bíblica), no tardaría un solo segundo en caer en brazos del apuesto príncipe español. María Gabriela era nieta de Víctor Manuel II e hija de Humberto, aspirante al trono de Italia. Su familia compartía exilio en Portugal con la del heredero a la corona de España, D. Juan de Borbón.
Esta relación íntima de Juan Carlos de Borbón con María Grabiela de Saboya duraría varios años con sucesivos altibajos pasionales hasta que Franco, que no es que se llevara bien con la familia Saboya sino todo lo contrario, la cortó de raíz en 1961 cuando harto de la promiscuidad de Juanito.
– Etapa Academia General Militar de Zaragoza (Sept 1955- Sept 1957)
Período Septiembre 1955-Abril 1956
El ingreso como cadete el 15 de septiembre de 1955 del joven Juan Carlos de Borbón en la Academia General Militar de Zaragoza, a los 17 años de edad y después de someterse a un simulacro de examen de ingreso para tratar de equipararlo con los que estaban llamados a ser sus compañeros durante dos largos años, iba a cambiar drásticamente su vida tanto personal como profesional. Después de cinco meses de permanencia en el palacio de Montellano de Madrid dedicado, no sin mucho esfuerzo la verdad, a la tarea de prepararse para su nueva vida castrense, el cambio a tan alto centro de enseñanza militar, con fama de ser uno de los más disciplinados, rigurosos y competentes del mundo desde que el general Franco como director le imprimiera su sello africanista, le iba a suponer el tener que adaptarse a una vida totalmente distinta de la que había llevado hasta entonces. Y que no necesariamente, como luego veremos, tendría que resultarle beneficiosa para su educación integral y para la creación de la personalidad fuerte y moralmente elevada que el “generalísimo” Franco, su mentor había perseguido con su peregrina idea de “hacerlo soldado antes que rey”.
2ª Sección de Información de la Capitanía General de Aragón y por el personal adscrito a ambos del entorno académico más íntimo del príncipe, 62 encuentros sexuales (ES) 2 semanales de media, a cargo del joven cadete Juanito, una actividad que sería en su día calificada como moderada en los partes cursados a la superioridad y sensiblemente inferior a la de otros períodos de su adolescencia/juventud. Sin duda el brusco cambio a una vida castrense que desconocía totalmente tendría mucho que ver en eso.
La frase que uno de estos amigos íntimos del cadete Juanito, miembro de la nobleza española y al que con toda seguridad no le agradaba en absoluto la disipada vida académica de su futuro rey, le soltó en la época que estamos comentando a otro compañero de extramuros de la élite que rodeaba al principito y que corrió como la pólvora por los corrillos de la tropa cadeteril, resulta de una claridad meridiana para que el lector asuma la realidad de la nueva y depravada vida en la que este Borbón singular de apenas 18 años, y futuro rey de España, se refugió a partir del mes de abril de 1956 siendo en teoría un miembro de las Fuerzas Armadas españolas en trance de formalizar su carrera militar:
“El príncipe ha cambiado mucho. Ahora sólo piensa en sí mismo, en la buena bebida, en la buena comida, en las juergas con sus amigos y en follar a destajo. La Academia le importa un pito, no acude a las clases que no le gustan que son casi todas y no colabora para nada con la dirección y los profesores. Le ha salido y de qué manera la vena borbónica. Se siente rey de España.
– Etapa Academias Especiales militares
El 15 de septiembre de 1957 el caballero cadete Juan Carlos de Borbón (alias Juanito) se incorpora a la Escuela Naval de Marín (Pontevedra) para seguir los estudios castrenses (es un decir) programados por Franco para según las propias palabras del dictador “hacerlo militar antes que rey”. Pero ya sabemos, usted lector y yo, por supuesto, a que quehaceres se había dedicado con carácter preferente el principito durante las dos anualidades anteriores bajo la férrea disciplina de la Academia General de Zaragoza.
Y en este nuevo centro castrense, al igual que haría al año siguiente en la Academia General del Aire en San Javier (Murcia), volvería a dedicarse a más de lo mismo, a contentar a su mentor el generalísimo (que ya sabemos que lo vigilaba de cerca a través del séquito castrense del muchacho y de los todopoderosos servicios de Información de FAS) para que nadie le pisara su ya cantada y futura corona de España aceptando el paripé de que se dedicaba en cuerpo y alma a hacerse un militar de provecho… y a seguir dándole marcha al cuerpo con la compañía de cuantas féminas (como buen depredador sexual borbónico que sin duda era) cayeran en sus manos o le pusieran a tiro sus “mamporreros” sistémicos.
Sin embargo, bien porque su depresión “post fratricidium” iniciada en abril del año anterior tras la muerte de su hermano Alfonso había sido superada después de meses y meses de continuas juergas o bien porque encontró muchas menos facilidades para seguir con ellas en las nuevas autoridades navales y aeronaúticas de los dos centros en lo que iba a pasar los dos cursos siguientes, la realidad es que su currículo sexual bajaría bastante y se circunscribiría prácticamente a los consabidos fines de semana en los que, eso sí, saldría hecho una fiera dispuesto a dormir poco y a cohabitar mucho.
– Etapa Universitaria (1960-1962)
Como ya he dejado suficientemente explicitado en el capítulo primero del presente libro, en los primeros meses del año 1960 el ya flamante teniente de los tres Ejércitos españoles, Juan Carlos de Borbón, inicia por orden de Franco su etapa universitaria en la Universidad Complutense de Madrid, después de que el autócrata de El Pardo desoyera abruptamente las recomendaciones de su padre, D. Juan de Borbón, conde de Barcelona, que quería que su hijo estudiara en una Universidad extranjera de postín.
Recibido el infante, al personarse en la primera clase, con gritos e insultos como “No queremos reyes idiotas” y “Fuera el Borbón” por parte de una gran parte de los alumnos, esencialmente de ideología falangista, el dictador optaría por dejarse de universidades, que en aquellos momentos “ya las cargaba el diablo”, y someterlo a una enseñanza personalizada con un plantel de profesores de élite dirigido por el afamado catedrático de Derecho Político, Torcuato Fernández Miranda.
Y en lo concerniente a la adicción al sexo de Juanito que estamos tratando ¿qué? ¿qué pasó en este largo tiempo de dolce far niente nupcial? Pues nada que se sepa. Al vacío informativo durante los seis meses de viaje de bodas decretado por Franco se uniría el vacío pasional que el muchacho tuvo “que gestionar al estar a todas horas con la casta Sofía pegada a su cuerpo. A día de hoy no se sabe a ciencia cierta (ellos no lo han contado) si el fracaso inicial del matrimonio, que luego se mantendría e, incluso, se incrementaría a lo largo de los años, fue culpa de ella o de él. Allá ellos, pero de lo que no le cabe ninguna duda a este historiador es que con el currículo sentimental que atesoraba el Borbón en esa época su noble tarea monogámica prescrita por el franquismo e iniciada el 14 de mayo de 1962 no debió resultarle nada fácil.
– Etapa previa a su designación como heredero de Franco
(enero de 1963-julio de 1969)
En los seis años y medio que van desde el regreso a Madrid de la principesca pareja hispano griega hasta la designación de Juan Carlos de Borbón como heredero de Franco a título de rey (hecho histórico sin precedentes que tuvo lugar el 16 de julio de 1969 y en el que un dictador militar, obviando totalmente la antigua legitimidad democrática republicana, se sacó de la bocamanga una nueva monarquía eligiendo a dedo a su primer representante), debido sin ninguna duda a la reprimenda de su mentor en relación con su fracasado matrimonio y debiendo, si quería ser rey, complacerle en todo incluyendo la noble tarea de procrear (a su pesar sin duda) con la casta Sofía un heredero masculino que pudiera dar continuidad a la nueva monarquía que él iba a estrenar, la realidad es que el ligón Juanito bajó bastante, por no decir mucho, “su dedicación al sexo incontrolado con fémina más o menos desconocida.
– Etapa como príncipe heredero
(julio 1969- noviembre 1975)
A partir del mes de Julio de 1969, cumplida la ardua tarea de traer un hijo varón (y dos infantas) a la monarquía franquista instaurada en España por el autócrata gallego y ya nominado oficialmente como su heredero a título de rey, el flamante general Juanito reemprenderá con todos los honores su ancestral misión dinástica de cohabitar a tuti plen con cuantas señoras y señoritas (en esta etapa empiezan a dominar más las señoras) se pongan a tiro de su afan depredador. Del suyo y del de la cohorte de manporreros regios que le rodeaban y servían.
Ya sin miedos de ninguna clase y con su matrimonio deshecho pero totalmente controlado a todos los niveles para evitar un colapso de su corona antes de ceñirla, el todavía joven, pero ya con entorchados, Juanito, abandona casi totalmente el lecho sagrado de la casta Sofía (la ruptura total de cuerpos, que no de almas que fue muy anterior, se producirá fatalmente en 1976 cuando siendo ya rey de España sea pillado in fraganti por su esposa en brazos de la vedette y actriz Sara Montiel)…
– Etapa como rey de España
(1976-2014)
Período pasional (1976-1994)
En el año 1976, y ya coronado rey, se produce un hecho trascendente en la vida sexual de Juan Carlos I: la ruptura total y sin ambages de ningún tipo con su esposa, la reina Sofía. Si bien desde finales de la década de los sesenta, terminada su fase procreadora con ella por decreto taxativo de Franco e iniciada tras su fracasada boda del 14 de Mayo de 1962, la relación entre ambos cónyuges se había circunscrito al terreno exclusivamente profesional por intereses particulares de uno y otra, siempre habían procurado, fuera eso sí de cualquier relación carnal, mantener unas ciertas formas de cordialidad, y hasta de cariño, de cara a transmitir a la ciudadanía española una imagen virtual sonrosada de sus futuros reyes.
Para conseguir semejante título de depredador o semental regio no dudará el antiguo cadete Juanito en rodearse de amantes de dos tipos: a) las oficiales u oficiosas, mujeres de belleza contrastada provenientes en su mayoría del mundo del espectáculo (actrices, vedettes, cantantes…) y disponibles las veinticuatro horas del día ante una llamada de los conseguidores zarzueleros y b) las anónimas (imprevistas o sobrevenidas), féminas asimismo bellas, cultas y en una gran proporción extranjeras, puestas a disposición del monarca en los reservados y recónditos lugares que su círculo íntimo desplegaría por toda España e importantes ciudades de medio mundo.
Así, el inquieto inquilino de La Zarzuela llegaría a “usar” (el término es sin duda duro pero no he encontrado otro que defina mejor la realidad) en el período de su vida que estamos analizando hasta diez amantes simultáneas del primer grupo (un auténtico harén), varias de ellas casadas y con hijos (Sara M, Sandra M., Nadiuska, Bárbara R., Paloma SB., Raffaella C., Marta G., Carmen D….) a las que veía bajo petición previa del “mamporrero real” de turno y con un preaviso de días u horas…
A partir del año 2005, la vida sexual del antiguo cadete Juanito reconvertido muy a su pesar, con el paso de los años, en vetusto y alicaído rey de España, dará un rápido giro sobre la base de dos razones fundamentales: a) su débil salud, que le llevará repetidas veces a visitar médicos y quirófanos y b) el repentino y total enamoramiento que sufre tras haber conocido en el año 2002 en la finca La Garganta (Ciudad Real) y siendo en aquellos momentos la amante del multimillonario Lord Gerald Cavendish, duque de Westminster, a la falsa princesa y conseguidora empresarial, la bella alemana Corinna Zu Sayn Wittgenstein, a la que, tras los típicos escarceos amorosos con ella que se prolongarán durante dos largos años y en los que compartirán innumerables jornadas en hoteles de lujo dentro y fuera de España y elitistas fincas de caza, convertirá en su amante favorita a partir del año 2005, llegando incluso a facilitarle su permanencia durante largas temporadas en la finca La Angorilla sita en el monte de El Pardo de Madrid, muy cerca del palacio de La Zarzuela.
Durante años, hasta que estalle en abril de 2012 el monumental escándalo de la cacería real en Botsuana, en plena crisis ecónomica y social en una España deprimida y arruinada, la bella Corinna ejercerá, además de su papel estelar de amiga íntima del monarca español ( y como tal aceptada por los poderes fácticos del sistema que siempre han visto con ojos comprensivos sus alegrías amatorias ante su cantado fracaso matrimonial), el no menos importante papel de su asesora económica y financiera, facilitándole substanciosos negocios en determinados países árabes del ámbito petrolífero e, incluso, acompañándole en sus continuos viajes por la zona como virtual esposa y reina de España.

Miércoles, 11 de abril de 2012: Mientras España sufre la peor crisis de su historia, el rey Borbón se divierte en Botsuana cazando elefantes. Siete proyectiles (7) de 470 para abatir al capo de la manada. El elefante rampante del delta del Okavango. La cadera real no pudo aguantar «el corinnazo» ancestral de los cazadores botsuanos.
El sábado 14 de abril de 2012 estalla en esta España nuestra arruinada, caótica, desprestigiada y deprimida de la gran crisis económica y financiera iniciada en 2008 el mayor escándalo con el que ha tenido que enfrentarse la monarquía española desde que Juan Carlos I fuera proclamado rey el 22 de noviembre de 1975.
1.º) Este país había afrontado esa misma semana del desahogo borbónico una ofensiva económica y financiera sin precedentes que, con toda seguridad, Franco habría denominado de inmediato conspiración judeo-masónica e integrada por los denominados «mercados internacionales», los inversores globales y los especuladores profesionales de altos vuelos. Y que la bolsa española y la prisma de riesgo o «riesgo país», habían metabolizado enseguida con bajadas espectaculares la primera y subidas exponenciales la segunda, colocando a España al borde del rescate europeo y mundial.
2.º) La nación española, por otra parte, dejando de lado el susto puntual de esa semana negra sufría desde hace más de cuatro años, como todos bien sabemos, una brutal crisis económica y financiera que había propiciado una caída acelerada de los sectores público y privado y, con ello, un monstruoso paro de más de cinco millones y medio de personas y altas cotas de pobreza y marginación social.
3.º) El ciudadano de la calle enseguida constató el doble lenguaje y la doble moral del rey Juan Carlos, quien, después de habernos soltado aquello tan políticamente correcto de que «apenas dormía pensando en los millones de pobres parados», que «en un Estado democrático y de derecho todos los ciudadanos son iguales ante la ley» y, también, aquello otro tan bonito de que «los dirigentes políticos deben ser ejemplares y arrimar el hombro para salir adelante», se había largado nada menos que a matar elefantes a África.
4.º) Y todavía resultaba más claro para el común de los mortales que el monarca cazador se había lanzado a esta práctica repudiable y a este gasto superfluo (aunque fuera a costa de terceros, algo que en cualquier país civilizado se le llama lisa y llanamente corrupción) sin la más mínima intención de comunicárselo a los españoles, posiblemente ni al propio Gobierno del señor Rajoy, que en las primeras horas de la explosión mediática dio amplias muestras de estar en la inopia, y que si no llega a sufrir el sorprendente «accidente pélvico» o «corinnazo.
5.º) Y para más inri, a la par que esa sospechosa fractura pélvica del rey de todos los españoles salía a la luz (sospechosa por las anómalas circunstancias en las que se produjo, a las tres de la madrugada y sin que nadie en la Casa Real haya especificado todavía cómo, dónde y por qué se produjo), el españolito se enteraba de que el monarca, en esa razzia antipaquidérmica africana, había estado acompañado, además de por el paganini de la expedición, el ciudadano hispano/saudí señor Kayali, por una conocida amiga íntima suya de origen germano y apellido principesco con la que llevaba compartiendo juegos cinegéticos desde hacía más de seis años.
Y encima a la Casa Real, que normalmente miente más que habla (luego nos enteraríamos que un altísimo representante de la misma intentó engañar al personal diciendo que el accidente real se había producido en España y no en Botsuana), no se le ocurrió otra cosa que salir a los medios de comunicación tratando de explicar lo inexplicable, propalando la especie de que todo se había debido a un traspiés de su majestad artrósica, sufrido, eso sí, a horas intempestivas, sobre las tres de la madrugada del viernes 13 de abril.
El viernes 13 de abril ya entrada la noche, después del banquete vespertino de rigor y tras degustar unos cuantos amorosos güisquis servidos por quién ya sabe el inteligente lector y que se prolongaron hasta la madrugada, quiso imitar a los danzarines nativos bailando él también la susodicha e impresionante danza ancestral. Y pensado y hecho, despojándose en un abrir y cerrar de ojos de la pesada parafernalia cazadora que todavía portaba, se puso a mover con total fruición hacia delante y hacia atrás, y a ritmo ascendente, su artrósica, osteoporósica y divina pelvis de monarca.
Lo que nos cuesta a los españoles, de verdad, la llamada Casa Real española: una bobadita… más de quinientos millones de euros al año.
561.654.350 euros
Coste real de la monarquía española
Tras el escándalo Urdangarín, la Casa Real española, para tratar de minimizar las desastrosas consecuencias que del mismo se pueden derivar para la propia supervivencia de la institución, ha decidido, tras treinta y cinco años de total oscurantismo, publicar sus cuentas cortesanas. Pero lo ha hecho en una mínima parte, referidas exclusivamente a la partida (8,42 millones de euros) que para el mantenimiento de la misma contemplan los Presupuestos Generales del Estado y que apenas representa el 1,5% del total de gastos anuales que la actual monarquía juancarlista carga en el debe de todos los ciudadanos de este país.
Como al socaire del escándalo que acabo de señalar los ciudadanos españoles vienen preguntándose a diario, a través de los medios de comunicación, a cuánto asciende en realidad la suma que el Estado español dedica tanto al rey Juan Carlos I como a su extensa y variopinta familia, así como la dedicada a mantener toda la parafernalia regia de palacios, fincas, viajes, regalos…, etc, etc, sin que hasta el día de hoy los organismos oficiales concernidos se hayan dignado ofrecer esos gastos, sólo de una manera muy parcial.

En la primavera de 2014 la monarquía juancarlista se encuentra al borde del colapso. La figura de su titular, Juan Carlos I, aparece después de los escándalos de los últimos años, totalmente desprestigiada y aborrecida por la ciudadanía española. La sorpresa salta el 2 de junio de 2014: El rey anuncia su abdicación. Los poderes fácticos le han sentenciado para salvar la institución. Una proclamación exprés de su heredero totalmente ilegítima, sin respaldo del pueblo soberano que es reprimido con dureza.
Efectivamente, a comienzos de la primavera de 2014 la situación de la monarquía juancarlista es desesperada. El escándalo de la última escapada cinegética a Botsuana de su titular, en abril de 2012, acompañado por su “asesora íntima” la falsa princesa Corinna Zu Sayn-Withgenstein, que cayó como una bomba sobre la cabeza de millones de ciudadanos españoles inmersos en una brutal crisis económica, junto a los numerosos errores de comunicación de la propia institución monárquica cometidos desde esa fecha y que se iniciaron con la impresentable y patética comparecencia del todavía rey de España ante las cámaras de televisión pidiendo perdón a sus súbditos, han colocado a la Zarzuela al borde del colapso más absoluto.
De todo este desaguisado de muchas aristas solo se podía atisbar una cosa buena: El Borbón cazador, prepotente, dictador en la sombra, acabado físicamente por sus juergas y devaneos de todo tipo (el biógrafo Andrew Morton ha llegado a adjudicarle hasta 1.500 receptoras femeninas de su semen azul, quedándose evidentemente muy corto en sus apreciaciones com ya sabe el lector) ABDICA, ABANDONA. Y ya se sabe: “A enemigo que huye, puente de plata” Aunque en este caso (todo llegará como le llegó a su abuelo Alfonso XIII) el puente debería terminar en el Juzgado de Guardia más cercano a su finca palaciega. O, como poco, al exilio puro y duro.
Trescientos catorce años después, el 19 de junio de 2014, inmersa España en una crisis terminal, el cacique gallego Mariano Rajoy, con el fundamental apoyo mediático y político del social monárquico Alfredo Pérez Rubalcaba, todavía líder del viejo y aborregado PSOE, no dudará un solo segundo en colocar en la Jefatura del Estado español, a título franquista de rey y con la cooperación necesaria de la sumisa mayoría parlamentaria que ostenta y de la de miles de policías armados hasta los dientes que reprimirán con desaforado rigor a miles de manifestantes republicanos, a otro Felipe que tras la abdicación de su señor padre, Juan Carlos I, “El Cazador” o “El Fratricida” o el “Depredador sexual”.
1ª.- Un rey, por muy ilegítimo, franquista (o sea, fascista), descerebrado, cazador y sinvergüenza que sea, cuando abdica deja de ser rey. Realizado el correspondiente trámite de aceptación por las Cortes Generales pasa a ser un ciudadano común, no de los que pasarán hambre en el futuro, evidentemente, que para eso el que más y el que menos se habrá arropado previamente en Suiza, pero desde luego ya no será rey ni, por ende, le corresponderá el título de majestad.
2ª.- ¿Por qué tanta prisa en aforar a este nuevo ciudadano Juanca Borbón, antes rey de España? ¿Tiene algo que ocultar a la Justicia? ¿Es un presunto delincuente que todos estos años ha cometido auténticas barbaridades personales e institucionales por las que podría ser juzgado ipso facto? Seguro que sí. De no ser así no se entiende el furor uterino y no uterino (hay varones en el Gobierno) que les ha entrado a los que componen el Ejecutivo del señor Rajoy para aforar cuanto antes al ex rey cazador y su extraña familia. Las personas honestas y responsables no necesitamos ningún aforamiento y desde luego no con tanta prisa. Si en este país hay diez mil aforados es porque hay mucho sinvergüenza que necesita serlo para seguir robando y trapicheando sin que ningún juez de a pie, tipo Castro, pueda tocarle los cataplines vía auto de imputación.
3ª.- Que el señor ministro de Defensa que teníamos el día de autos, el tal Morenés, era un analfabeto funcional en cuestiones del departamento que teóricamente dirigía no es ningún secreto de Estado detrás del cual se muevan decenas de células yihadistas. Pero lo de nombrar al susodicho ciudadano Juan Carlos Borbón capitán general en la reserva es de aurora boreal.

El señor Juan Carlos de Borbón, no puede ser capitán general en la reserva, por la sencilla razón de que no es ni nunca ha sido capitán general. De carrera, se entiende. Ha sido, mientras ha sido rey, jefe protocolario, honorífico o constitucional de los Ejércitos españoles pero nunca ha ostentado el mando real de los mismos que corresponde al Gobierno a través del JEMAD (Jefe del Estado Mayor de la Defensa). Pero cesado o abdicado como rey ese mando protocolario u honorífico decae de inmediato y, como no es militar de carrera ni ha efectuado los cursos correspondientes para los sucesivos ascensos, nunca podrá ostentar esa categoría en la reserva instituida para que los altos mandos del Ejército con una gran preparación y conocimientos profesionales puedan ser llamados a filas y a dirigir los Ejércitos en tiempo de guerra o grave crisis nacional.
Fue “entronizado” en la corona de España por el dictador Franco en 1969 subiendo al trono en 1975 a la muerte de éste. Su heredero, Felipe VI el Breve, el Preparao, el Renovador, el marido (por la Iglesia) de la Rocasolano, fue asimismo colocado en la misma poltrona regia por el todavía presidente del Gobierno y presunto cacique, señor Rajoy, auxiliado en tan dictatorial acción por el secretario general de los socialistas españoles, señor Rubalcaba, en Junio del pasado año 2014. Pero ambos personajillos (reyes según ellos mismos y sus pelotas políticos y sociales), fueron (uno) y es (el otro) jefes del Estado español absolutamente ilegítimos, advenedizos, usurpadores de la más alta magistratura de la nación española por vía testicular de sus promotores, impuestos por un poder asimismo ilegítimo proveniente de un militar rebelde, golpista, con raíces fascistas en sus genes y alma de genocida.
Pues bien, desde hace ya bastantes meses, prácticamente desde que Felipe VI accedió al trono franquista tras el golpe de mano institucional del perverso binomio político Rajoy/Rubalcaba del mes de junio de 2014, determinados medios de comunicación sistémicos, con parlanchines de renombre en sus cabeceras hagiográficas y con pelotas profesionales del cuché social promocionando en sus vomitivos reportajes la angelical y escurrida figura de la compañera sentimental del tal Felipe… nos quieren hacer creer a los sufridos ciudadanos de este bendito país que la nueva pareja regia (dos figurines mediáticos que lo único que hacen es viajar gratis total por el ancho mundo a costa de nuestros menguados salarios y promocionar en países misóginos y dictatoriales algunas empresas punteras del Ibex) en apenas unos meses han dado totalmente la vuelta a la escandalosa tortilla cocinada durante décadas en La Zarzuela por su anterior inquilino, el golferas Juan Carlos I renovando espectacularmente la anquilosada institución monárquica que ellos presiden que vuelve a lanzar su benefactora luz sobre sus amados súbditos.
Nada más lejos de la realidad. Todo sigue igual o peor en relación con esta institución de origen franquista, obsoleta, trasnochada, enferma, desprestigiada, repudiada, despreciada, abominada… por mucho que el agostado régimen del 78 intente enmascarar la verdad echando mano de sus sicarios mediáticos. Nada ha cambiado.
Por lo tanto de monarquía renovada, nada de nada. Esta institución puede y debe morir (de hecho sus días en la España del cambio que viene están ya contados) pero nunca podrá renovarse porque es un engendro político y social proveniente del autoritarismo enfermizo de un militarote rebelde y genocida que no dudó un momento en masacrar a su pueblo en una desigual y cruenta guerra civil. Y que luego se permitió crear un nuevo régimen, fruto de su capricho y de sus alocados genes monárquicos.

El monarca español tiene un expediente de variados y presuntos delitos. Puestos por orden cronológico éstos son los siguientes:
A) «Homicidio imprudente» o «fratricidio premeditado» (esta disyuntiva nunca la han dilucidado los jueces españoles o portugueses que deberían haberlo hecho) cometido en la persona de su hermano pequeño en 1956.
B) «Alta traición a la nación española», al haber pactado en secreto, en noviembre de 1975, con el Departamento de Estado norteamericano, la entrega unilateral a Marruecos y Mauritania de la antigua provincia española del Sahara Occidental.
C) «Cobardía ante el enemigo», al retirar en esa fecha de manera humillante y sin combatir las fuerzas militares españolas de ese territorio ostentando provisionalmente la Jefatura Suprema de las Fuerzas Armadas.
D) «Genocidio de la antigua población del Sahara español en grado de colaborador necesario» (más de tres mil víctimas), al haber entregado al rey alauí Hassan II, totalmente indefensos, la totalidad de los cuarenta mil habitantes de la misma.
E) «Golpismo de Estado», al haber autorizado a sus militares cortesanos (Armada y Milans del Bosch) la planificación, preparación y ejecución de la maniobra político-militar desarrollada en España la tarde/noche del 23 de febrero de 1981, conocida popularmente como «a intentona involucionista del 23-F».
F) «Terrorismo de Estado», al tener previo conocimiento, como comandante en jefe de los Ejércitos españoles, de la guerra sucia que preparaban los servicios secretos militares y de la seguridad del Estado (Grupos Antiterroristas de Liberación: GAL) contra ETA y no haber impedido su puesta en marcha.
G) «Malversación de caudales públicos», de los denominados «fondos reservados» adscritos a Defensa, Presidencia del Gobierno e Interior, al conocer y no desautorizar el pago a determinada vedette del espectáculo español por las prestaciones sexuales que le había realizado durante más de quince años y que ella, en 1996, amenazaba con hacerlas públicas a través de documentos audiovisuales de su propiedad.
H) «Corrupción generalizada», al recibir, durante décadas, regalos multimillonarios procedentes tanto del exterior como de la propia España: yates, fincas de recreo, petrodólares en forma de créditos a fondo perdido…, etc, etc.
y I) «Enriquecimiento ilícito», como consecuencia de todo lo anterior y de oscuros negocios de todo tipo que en los últimos años han trascendido a la opinión pública española a través de libros y documentos, nunca desmentidos oficialmente, hasta convertir a su familia en una de las mayores fortunas del mundo (la 134, con 1.790 millones de euros en su haber).
Posteriormente, el 25 de enero de 2006, remití el citado informe al presidente del Gobierno de la nación, al del Senado y a los de las más altas instituciones del Estado: Consejo de Estado, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder judicial…, etc., etc.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2016/03/15/la-historia-oculta-sobre-el-golpe-del-23-f-coronel-amadeo-martinez-ingles/

https://weedjee.wordpress.com/2016/03/16/juan-carlos-i-el-ultimo-borbon-amadeo-martinez-ingles/

https://weedjee.wordpress.com/2020/12/27/juan-carlos-i-el-rey-de-las-cinco-mil-amantes-amadeo-martinez-ingles-juan-carlos-i-the-king-of-the-five-thousand-lovers-by-amadeo-martinez-ingles-spanish-book-edition/

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The author’s books seem interesting to me, this adds some additional chapters to previous books and staunch monarchists will say that it is a conspiratorial book. Opinions are interesting to me.

(Death of the Bourbon brother)
The Extremaduran getaway of the two Bourbon brothers before both of them went to Villa Giralda to spend the traditional “holy days” with their parents and sisters, had not been at all programmed by the Bourbon family, who expected to receive their two sons during the afternoon / evening of that same Saturday, March 24 or, at most, throughout the morning of the following day, Palm Sunday. It seems that Juan Carlos himself, in a telephone conversation with his father a few days before leaving the high military center where he was studying, had made it clear to him that as soon as he received the corresponding military authorization, probably in the early hours of Saturday 24, He would take the first train to Madrid to pick up his brother Alfonso there and both of them, without wasting time, set out on a trip to Estoril to be with their family before Sunday lunch on the 25th.
However, as the Spanish proverb very well collects, “man proposes and God disposes” and even in this historical circumstance of the vacation trip of the Bourbon brothers to Estoril in Easter 1956.

The first case in the entire world world (the civilized one, obviously, we are not talking about the illiterate Caribbean and African coup plotters of all times) in which a professional military man, with the only and exclusive studies of second lieutenant (who in the first years of the twentieth century gave little more than to read, write, do accounts and distinguish Charlemagne from Napoleon) he would become the youngest general of his time thanks, yes, to the corrupt Bourbon monarchy represented by Alfonso XIII and to play ( manu militari, of course) for almost forty years the Headquarters of a modern and civilized State. But less…
So that’s it. About the month of January of that disastrous year 1956, Franco, who since the fall of the previous year had on the table of his dictatorial office located in the palace of El Pardo exhaustive reports from the secret services of the Regime (Second Sections Bis of all Spanish Military Units and Centers, Information Section of its Military Quarter, Information Service of the Civil Guard and of the different Embassies abroad … coordinated by Admiral Carrero Blanco) related to an incipient monarchical / Bourbon conspiracy (the so-called “Operation Ruiseñada” by the name of the nobleman who held his leadership in Spain), would decide to take action that his distrustful brain had been forging since the “interview” held with the suitor Don Juan de Borbón on December 29, 1954 in Las Cabezas . From which the latter would come out absolutely convinced that the Spanish dictator would never leave his armchair while still alive and in which Franco would also obtain full certainty that his interlocutor was an extremely ambitious man, he was being manipulated by a Council of notable monarchists who were absolutely anti-Franco and he had to face him soon and to the death if he did not want the Juanista environment settled in Spain, with important ramifications in vital State apparatuses such as the Army, to end up putting him in a very compromised situation.
Franco, knowing even in the smallest details of what was coming to him and extremely concerned because in this order raised against his regime and his person there were high-ranking military officers with command in place, such as the charismatic Captain General of Catalonia, General Juan Bautista Sánchez, as well as politicians and nobles of very considerable roots and economic and social power, would decide to go on the total and all-out offensive against him through a very sophisticated and perverse plan, elaborated by high military commanders of the Information and Information Section. Counterintelligence of the Army’s Central General Staff, approved by Generals Muñoz Grandes and Juan Vigón, and coordinated in its execution by Admiral Carrero Blanco.
This plan, unknown for decades and still today by the vast majority of the Spanish people (no documentation would ever go to civil society from the secret offices of the military intelligence of the time), and which would be implemented as of the month March 1956 with the death, in a supposed and strange fortuitous accident that the Franco regime would take great care that it remained in the most absolute shadow “ad eternum”, of the infant Alfonso de Borbón “El Senequita”. to finally know the Spanish and foreign reader with all the detail and all the ignominy that his perverse execution contains throughout this chapter, although at this moment I have no choice but to refer to him so that he can understand, even partially, the devious decision made by the dictator Franco in January 1956.
The Francoist plan drawn up by the senior military leaders of the regime’s secret services to dismantle what they themselves called “Operation Ruiseñada”, in which the hard core of the monarchical / Bourbon conspiracy based in Spain and Portugal was militant, would be designed in detail During the fall of 1955 (secret Directive called “Operation in Defense of the State” of the Second Section Bis of the Army EMC, elevated to Franco at the end of November), it consisted of three clearly differentiated phases to be carried out without haste of any kind during the years 1956, 1957 and 1958 (the Regime, despite its fears, felt strong and believed it had all the time in the world to massacre its enemies, as it was) and its initiation was planned, as I have already pointed out in the preceding lines, for March 1956. Subsequently, the date chosen would be Wednesday 28 of that month with the summary execution of the Infante D. Alfonso de Borbón at the hands of his own brother, Prince Juan Carlos de Borbón (who years later would be designated as his heir by Franco, in July 1969), in the course of an alleged, incomprehensible, bizarre and fatal “family accident” in which, according to the operating script prepared by its promoters in order to make it digestible by the uninformed, despised, undervalued and dog-like Spanish public opinion, a whole professional soldier of the Spanish Army (student of the country’s first Military Academy, with almost a year of intensive military instruction and expert therefore in all kinds of portable weapons) the strange idea of “playing” would have occurred to him, yes, aiming his pistol at his younger brother’s head and pressing the trigger of it, without even checking if it was loaded and if he had the corresponding insurance activated.
Alfonsito, affectionately called by his family in order to his recognized personal qualities “El Senequita”.
Mortal blow where there are, to make matters worse, to infinitely enhance the personal and family damage to be caused, it should be committed by someone very close to the Villa Giralda environment, the inhuman planners of such a terrible infanticide did not doubt from the beginning. head the sinister list of possible executioners of the same with the name of his brother Juan Carlos, at the time under the military discipline of the Regime, who evidenced serious reluctance against his younger brother (read envy to a high degree) for constituting at that time a clear danger to his ambitions in relation to the Spanish crown (the signals that reached Madrid about Don Juan’s preferences for his youngest son were already very worrying for the older son at that time), and he was considered easy to grasp given the numerous and repeated samples of subordination and submission that he showed to the smallest directives of “his caudillo”.
The other two phases of the Francoist counteroffensive against the Bourbon conspiratorial apparatus in Spain involved in the so-called “Operation Ruiseñada”, contemplated the physical destruction and without palliative of any class of the highest (and even middle-class) responsible for the conspiracy both in the military as well as in the civil sphere, although the operations necessary for this (pure and harsh murders) within supposed personal, family, health and even traffic accidents are suitably masked. And both phases would be implemented over the next two years, the first ending on January 30, 1957 with the murder (officially, heart attack), through an “induced suicide”, of the captain general of Catalonia. , Lieutenant General Juan Bautista Sánchez, an honest and charismatic military man who had made his career in the “national” ranks, a monarchist at all costs and who had not hesitated to join the Bourbon ordeal against the dictator before the siren songs of D. Juan Claudio Güell.

From the dark, and in principle incredible, episode of the signing of the cadet Juanito by the Francoist secret military apparatus of the time to assume the role of high hitman executing the tremendous setback scheduled by the Regime against the “Operation Ruiseñada” in general and the suitor and head of the House of Bourbon, the count of Barcelona, in particular, murdering his brother Alfonso “El Senequita” in the course of an unfortunate “family accident”, I will promptly inform the reader at the appropriate procedural / investigative moment. that now I do not want to delay the closing of the hunting adventure any longer (to call it somehow because, as it seems to me I have already repeatedly put black on white, the arrival of the two Bourbon infants to the palace of Las Cabezas obeyed, in their sinister planning , to other much blacker, darker and more precise purposes of high politics and the struggle for power) that had its apparent jovial and pleasant beginning on Saturday, March 24, 1956 with the upon the arrival of the two Borbón brothers at the hunting estate of the Count of Ruiseñada, in Casatejada (Cáceres), and their tragic end the following Wednesday, March 28, with the instantaneous death of “El Senequita” by an accurate shot in the head made by his brother Juan Carlos. As he himself would later admit to his own family and friends (not to the police or justice) although charging him with all the responsibility for the resulting fratricide, of course! to bad luck and a perfidious negative astral conspiracy that, it seems, would have clouded his mind and his ballistic knowledge acquired in the long hours of weapons class received at the General Military Academy of Zaragoza.
D. Juan de Borbón, was not informed of the change in plans of his children in relation to their Easter holidays that, in principle, and as Juan Carlos had transmitted to him on few dates before starting them, the two brothers were to arrive in Villa Giralda on the night of Holy Saturday, March 24, or early the next day, Palm Sunday, in order to remain both in the parental home at least until Easter Sunday. To do this, he was planning to pick up Alfonsito, in Madrid, the previous afternoon.
In line with this information, it seems perfectly clear that both this change in plans that we are commenting on, as well as the scant information about the trip itself that would reach the Count of Barcelona since he would only receive a phone call from Juan Carlos (his brother Alfonso was not authorized to do so) from Las Cabezas on Sunday, March 25 in the morning, notifying him that the two brothers had received a last-minute invitation from the Count of Ruiseñada, endorsed by his tutor, General Martínez Campos and Franco himself.

The doctor referred to by the member of the infants ‘personal security must have been very close to the palace when the fatal detonation occurred in the Borbón brothers’ room, as no more than five or six minutes would have passed when he appeared there at aboard a black car, closely followed by two other Civil Guard vehicles, from which seven or eight guards descended and immediately took up positions around the main building of the residence. The doctor, without wasting a single second, ran to the room of the wounded man “who was lying on the floor, completely immobile and from whose nose a small thread of blood continued to emanate that was already puddling around his head,” according to the brief words with which the companion of the infantrymen who seemed to have taken command of the operation alerted the newcomer, while both hurried up the main staircase of the House. A few seconds later, and after a first and nervous professional examination of the wounded man, his words would resonate like a whiplash through the halls, corridors and rooms of the Caceres mansion of the Count of Ruiseñada:
“The infant has died. He has received a bullet in the head and has died instantly. There’s nothing to do. Just pray for his soul”.
And it is that the sharp and precise orders nothing less than the “generalissimo” Franco in person, tending to quickly and effectively mask the complex “irregular operation” planned and executed by his secret services against the pretender to the Spanish crown, D. Juan de Borbón, in the person of his most beloved son, had to be strictly complied with, in the times and in the manner stipulated and, above all, without leaving any loophole for a possible denunciation or leakage. Very problematic in Spain due to the tight control of both the participants (with the exception of the very few professional military commanders of the Military Intelligence and the Civil Guard involved in the operation no one “on foot” belonging to these bodies present in the palace of Las Cabezas that afternoon / night of March 28, 1956 was aware of the true scope of it) as, of course, of the faithful employees of the farm who, without any knowledge at that time of the so-called “Operation Ruiseñada”, much less of the Franco’s full-blown counterattack that was being carried out there in the greatest of secrets, they believed blindly from the beginning, and for decades, the official version of the supposed fortuitous accident in the course of which the infant Juan Carlos de Borbón had killed his brother D. Alfonso.

Based on three essential reasons (of the State, of course) than the Galician autocrat who led this country at the sound of the bugle, settled in El Pardo and possessed the diminished brain of an Africanist military man specialized in bayonet assault with high blood alcohol levels. that made the enemy in the turban dizzy, they seemed plausible and very worth considering. Like the following:
A) Physically and psychically destroy the person who wanted to take away the armchair that he occupied by the “grace of God” (rather of the devil), conspiring with no less than some of his most charismatic generals.
B) Eliminate a possible competitor (intelligent, hard-working, lover of his father and not at all sympathetic to his own historical figure) of the one chosen by himself to succeed him at the head of State as king, his brother Juan Carlos, whom he surpassed widely in virtues, spirit of work and qualities in general, but that he was active in the political field of his father, who saw well, according to the Spanish military secret services, the conspiratorial order organized by the Count of Ruiseñada and whom, according to those same services, the Count of Barcelona was willing to transfer his dynastic rights to the detriment of Prince Juan Carlos.
C) Totally and forever submit Prince Juan Carlos to Franco’s personal wishes and to the Regime’s own needs if the young Bourbon, suitably pressed and with the exquisite carrot of girdling the crown of Spain in the future to the detriment of his own father and his brother, agreed to star (of course “for the sacred interests of the country” in which he would reign all his life once the generalissimo disappeared) the fatal and tragic “family accident” that led to the disappearance Alfonsito traumatic; with the guarantee, of course, of absolute and eternal impunity.
There is no certain and reliable record of the exact time of March 29, 1956 in which the atypical column that carried the two Borbón brothers (one alive and the other dead), coming from the Cáceres palace of Las Cabezas, arrived at the paternal family home “Villa Giralda” located in the beautiful and touristic Portuguese city of Estoril. The information that I have received, coming from my historical source, only reflects with determination the time of departure from the estate of Count D. Juan Claudio Güell (9:00 p.m. the day before) and the foreseeable time of arrival in Estoril (before the dawn) that several employees of the nobleman, including of course my informant, were able to extract from the comments of some of the components of the entourage minutes before it set off towards its destination.
This dialectical blow to his son by the head of the House of Bourbon would have made practically no sense, or at least questioned his performance as a father, if in fact the “family accident” in charge of the cadet Juanito had developed in Villa Giralda itself, in the quiet of Maundy Thursday afternoon, with the whole family gathered around the two brothers and, above all, taking into account that both he and his wife should have shared the enormous responsibility of such a tragic done when they were the ones who had given Juan Carlos the gun. Weapon that, if we pay attention to the childish script written by Franco’s not so childish hitmen, had been requisitioned from the boys (not so young as Juan Carlos was 18 years old and a professional in the Army) by D. Juan the day before, placed safely in a secretary in the living room of the house and reinstated to cadet Juanito on Thursday, March 29, at his request.
Specifically, this incisive request from the Count of Barcelona addressed to his son Juan Carlos (which actually existed and took place at seven in the morning on March 29, 1956 and not at twenty thirty that day as everyone had to assume for years and years, historians included) at the door of Villa Giralda, greatly reinforces the verisimilitude of the Las Cabezas scene as the place where the death of the infante D. Alfonso actually occurred to the detriment of the official thesis.
Prince Juan Carlos received his office as a lieutenant in the Spanish Army on December 12, 1959. On July 23, 1969, ten years later, he would be appointed successor to the head of state, as king, and promoted to general. The Galician greatsword would have what he wanted: A military man, a general suckled at his breasts who could pick up the witness of his despicable military dictatorship. And so it would happen in reality because his regime did not perish as many believe with the promulgation of the Constitution of 78, agreed, agreed, corrected and authorized by the Francoist Army and by the most powerful forces of the old system that would mount the “theater of change” so that nothing would actually change in this country. Yes, Spaniards can vote every four years on closed and blocked electoral lists, drawn up by the apparatuses of some parties that eat from the manger of power, of the same power as always … But of true freedom, true democracy, real sovereignty of the people … still very little, almost nothing. We will have to wait a little longer for the “sovereign” Spanish people to be that, sovereign (without quotes) and regain all their lost rights. Let’s be patient”.

Juan Carlos I, a true sex addict, a shameless sexual predator. According to data extracted from confidential information prepared by organizations of both the Francoist State and the successive governments of the transition, the Spanish monarch would have maintained relationships with about five thousand women throughout his life. The international press (not the Spanish press, where he always enjoyed immunity) crossed him out for years as an unrepentant womanizer, casanova, bon vivan, play boy, tombeur de femmes … The most beautiful vedettes and the most spectacular representatives of the high standing of Spanish and foreign women they passed through his bed more or less temporarily, although he did not despise much more modest females. A true “royal stallion” this monarch who could have left behind more than twenty natural children. His best known lovers: María Gabriela de S., Olghina de R., Bárbara R., Sara M., Marta G., Raffaela C., Paloma SB., Nadiuska, Lady D., Carmen D de R., Anne I ., Sandra M., Julia S., Corinna Z SW…. they represent only the tip of a monumental sexual iceberg.
– Teen stage (Summer 1954- Sept 1955)
In the summer of 1954, when he was only 16 years old, Juanito de Borbón (yes, yes, the one who years later will be king of Spain by a sole and testicular decision of the dictator Franco) begins his long career as a Hispanic donjuán with his first love affair: María Gabriela de Saboya, another adolescent like him who, invited (like Juanito) by Queen Federica of Greece to one of the frequent cruises to the Greek islands organized by the Royal House of Helena aboard the royal yacht Agamemnon so that the offspring of the main European ruling houses could be known (both in its social and biblical sense), it would not take a single second to fall into the arms of the handsome Spanish prince. María Gabriela was the granddaughter of Víctor Manuel II and the daughter of Humberto, aspiring to the throne of Italy. Her family shared exile in Portugal with that of the heir to the Spanish crown, D. Juan de Borbón.
This intimate relationship between Juan Carlos de Borbón and María Grabiela de Saboya would last for several years with successive ups and downs of passion until Franco, who was not getting along with the Saboya family but on the contrary, cut it off in 1961 when fed up with the Juanito’s promiscuity.
– Stage of the General Military Academy of Zaragoza (Sept 1955- Sept 1957)
Period September 1955-April 1956
The entrance as a cadet on September 15, 1955 of the young Juan Carlos de Borbón in the General Military Academy of Zaragoza, at the age of 17 and after undergoing a mock entrance examination to try to equate him with those who were called To be his companions for two long years, he was going to drastically change both his personal and professional life. After five months of permanence in the Montellano palace in Madrid dedicated, not without much effort to be honest, to the task of preparing for his new military life, the change to such a high military training center, with a reputation for being one of the The most disciplined, rigorous and competent in the world since General Franco as director printed his Africanist stamp on him, it was going to mean having to adapt to a life totally different from the one he had led up to then. And that not necessarily, as we will see later, it should be beneficial for his integral education and for the creation of the strong and morally elevated personality that the “generalissimo” Franco, his mentor, had pursued with his pilgrim idea of “making him a soldier rather than a king. ”.
2nd Information Section of the Captaincy General of Aragon and by the staff assigned to both of the prince’s most intimate academic environment, 62 sexual encounters (ES) 2 a week on average, by the young cadet Juanito, an activity that would be in its day rated as moderate in the parts taken to superiority and significantly lower than in other periods of his adolescence / youth. Without a doubt, the abrupt change to a military life that I was totally unaware of would have a lot to do with it.
The phrase that one of these close friends of the cadet Juanito, a member of the Spanish nobility and who certainly did not like at all the dissipated academic life of his future king, released at the time that we are commenting on another comrade from outside the city of the elite that surrounded the little prince and that ran like wildfire through the huddles of the cadeterile troop, it is crystal clear for the reader to assume the reality of the new and depraved life in which this singular Bourbon, barely 18 years old, and future King of Spain, he took refuge from April 1956, being in theory a member of the Spanish Armed Forces in the process of formalizing his military career:
“The prince has changed a lot. Now he only thinks about himself, good drink, good food, partying with his friends and fucking hard. The Academy does not give a damn, he does not attend classes that he does not like, which are almost all of them and does not collaborate at all with the management and teachers. The Bourbon vein has come out and in what way. He feels like King of Spain.
– Stage Special Military Academies
On September 15, 1957, the cadet knight Juan Carlos de Borbón (alias Juanito) joined the Marín Naval School (Pontevedra) to follow the military studies (that is to say) programmed by Franco to according to the dictator’s own words “to do it military before king ”. But we already know, you reader and I, of course, to what chores the little prince had dedicated himself with preference during the two previous years under the strict discipline of the General Academy of Zaragoza.
And in this new military center, as he would do the following year at the General Air Academy in San Javier (Murcia), he would once again dedicate himself to more of the same, to satisfy his mentor the generalissimo (who we already know was watching him closely through the boy’s military entourage and the all-powerful FAS Information services) so that no one would step on his already sung and future crown of Spain accepting the paripe that he dedicated himself body and soul to becoming a profitable military man … and to continue giving march to the body with the company of as many females (as a good Bourbon sexual predator that he undoubtedly was) fell into his hands or put his systemic “mamporreros” at his disposal.
However, either because his “post fratricidium” depression that began in April of the previous year after the death of his brother Alfonso had been overcome after months and months of continuous revelry or because he found much less facilities to continue with them in the new authorities naval and aeronautical services of the two centers in what he was going to spend the next two years, the reality is that his sexual curriculum would drop a lot and would be practically limited to the usual weekends in which, yes, he would come out a fierce willing to sleep little and cohabit a lot.
– University Stage (1960-1962)
As I have already made sufficiently explicit in the first chapter of this book, in the first months of 1960 the now new lieutenant of the three Spanish Armies, Juan Carlos de Borbón, began his university stage at the Complutense University of Madrid by order of Franco. , after the autocrat of El Pardo abruptly ignored the recommendations of his father, D. Juan de Borbón, count of Barcelona, who wanted his son to study at a posh foreign university.
Received the infant, when appearing in the first class, with shouts and insults such as “We don’t want idiotic kings” and “Out with the Bourbon” by a large part of the students, essentially of Falangist ideology, the dictator would choose to leave universities , which at that time “was already loaded by the devil”, and subject him to personalized teaching with a staff of elite professors led by the famous professor of Political Law, Torcuato Fernández Miranda.
And with regard to Juanito’s sex addiction that we are dealing with, what? What happened in this long time of the nuptial dolce far? Well, nothing that is known. The information gap during the six months of the wedding trip decreed by Franco would be joined by the passionate vacuum that the boy had “to manage by being at all hours with the chaste Sofía glued to his body. To this day, it is not known for sure (they have not counted it) if the initial failure of the marriage, which would later continue and even increase over the years, was his or her fault. There they, but what this historian has no doubt about is that with the sentimental curriculum that the Bourbon treasured at that time, his noble monogamic task prescribed by Francoism and begun on May 14, 1962, should not have been easy for him.
– Stage prior to his appointment as Franco’s heir
(January 1963-July 1969)
In the six and a half years that go from the return to Madrid of the princely Spanish-Greek couple until the appointment of Juan Carlos de Borbón as Franco’s heir as king (an unprecedented historical event that took place on July 16, 1969 and in which a military dictator, totally ignoring the old republican democratic legitimacy, pulled a new monarchy out of his sleeve by handpicking his first representative), undoubtedly due to the reprimand of his mentor in relation to his failed marriage and having to , if he wanted to be king, please him in everything including the noble task of procreating (in spite of himself without a doubt) with the Sofia caste a male heir who could give continuity to the new monarchy that he was going to release, the reality is that the flirt Juanito lowered a lot, if not much, “his dedication to uncontrolled sex with a more or less unknown female.
– Stage as crown prince
(July 1969- November 1975)
As of July 1969, the arduous task of bringing a male child (and two infantas) to the Franco monarchy established in Spain by the Galician autocrat and already officially nominated as his heir to the title of king, the brand new general Juanito, has been completed. He will re-undertake with all the honors his ancestral dynastic mission of cohabiting in full with all the ladies and gentlemen (at this stage the ladies begin to dominate more) who come within range of his predatory eagerness. His own and that of the cohort of royal handlers who surrounded and served him.
Already without fear of any kind and with his marriage undone but totally controlled at all levels to avoid a collapse of his crown before girding it, the still young, but already wound, Juanito, almost completely abandons the sacred bed of the Sofia caste. (The total rupture of bodies, not of souls, which was much earlier, will fatally occur in 1976 when, being already King of Spain, he was caught red-handed by his wife in the arms of the star and actress Sara Montiel) …
– Stage as king of Spain
(1976-2014)
Passionate period (1976-1994)
In 1976, and already crowned king, a transcendent event occurred in the sexual life of Juan Carlos I: the complete and unambiguous break of any kind with his wife, Queen Sofía. Although since the end of the sixties, her procreative phase with her ended by Franco’s restrictive decree and started after her unsuccessful wedding on May 14, 1962, the relationship between both spouses had been limited to the exclusively professional field due to private interests On both sides, they had always tried, regardless of any carnal relationship, to maintain certain forms of cordiality, and even affection, in order to transmit to the Spanish citizens a virtual rosy image of their future kings.
In order to achieve such a title of predator or royal stallion, the former cadet Juanito will not hesitate to surround himself with lovers of two types: a) the official or officious, women of contrasted beauty mostly from the show business (actresses, vedettes, singers … .) and available twenty-four hours a day before a call from the zarzueleros achievers and b) the anonymous ones (unforeseen or unforeseen), also beautiful, cultured and in a large proportion foreign women, made available to the monarch in reserved and remote places that His inner circle would spread throughout Spain and important cities around the world.
Thus, the restless tenant of La Zarzuela would come to “use” (the term is undoubtedly harsh but I have not found another that better defines reality) in the period of his life that we are analyzing up to ten simultaneous lovers from the first group (an authentic harem), several of them married and with children (Sara M, Sandra M., Nadiuska, Bárbara R., Paloma SB., Raffaella C., Marta G., Carmen D….) whom he saw at the request of the “ real mamporrero ”on duty and with a notice of days or hours …
As of the year 2005, the sexual life of the former cadet Juanito, reluctantly reconverted, over the years, into an old and downcast King of Spain, will take a quick turn based on two fundamental reasons: a) his weak health, which will take him repeatedly to visit doctors and operating rooms and b) the sudden and total infatuation that he suffers after having met in 2002 at the La Garganta farm (Ciudad Real) and being at that time the lover of billionaire Lord Gerald Cavendish, Duke of Westminster, to the false princess and entrepreneurial achiever, the beautiful German Corinna Zu Sayn Wittgenstein, whom, after the typical love affairs with her that will last for two long years and in which they will share countless days in luxury hotels within and outside of Spain and elite hunting estates, he will become his favorite lover as of 2005, even making it easier for him to stay for long periods at the La Angorilla farm located in n the Mount of El Pardo in Madrid, very close to the La Zarzuela palace.
For years, until the monumental royal hunting scandal in Botswana broke out in April 2012, in the midst of the economic and social crisis in a depressed and ruined Spain, the beautiful Corinna will play, in addition to her starring role as a close friend of the Spanish monarch ( and as such accepted by the factual powers of the system who have always seen with understanding eyes her loving joys in the face of her sung marriage failure), the no less important role of her economic and financial adviser, facilitating substantial business in certain Arab countries of the oil and gas field. even accompanying him on his continuous travels around the area as virtual wife and queen of Spain.

Wednesday, April 11, 2012: While Spain suffers the worst crisis in its history, the Bourbon king has fun hunting elephants in Botswana. Seven shells (7) of 470 to take down the boss of the pack. The rampant elephant of the Okavango Delta. The royal hip could not withstand the ancestral “corinnazo” of the Botswana hunters.
On Saturday April 14, 2012 our ruined, chaotic, discredited and depressed Spain explodes from the great economic and financial crisis that began in 2008, the biggest scandal that the Spanish monarchy has had to face since Juan Carlos I was proclaimed king on November 22, 1975.
1st) This country had faced that same week of Bourbon outburst an unprecedented economic and financial offensive that, with all certainty, Franco would have immediately called a Judeo-Masonic conspiracy and made up of the so-called “international markets”, global investors and professional high-flying speculators. And that the Spanish stock market and the prism of risk or «country risk», had immediately metabolized the first with spectacular drops and exponential increases the second, placing Spain on the brink of the European and world rescue.
2.º) The Spanish nation, on the other hand, leaving aside the specific scare of that black week, suffered for more than four years, as we all know, a brutal economic and financial crisis that had led to an accelerated decline in the sectors public and private and, with it, a monstrous unemployment of more than five and a half million people and high levels of poverty and social marginalization.
3.º) The citizen of the street immediately verified the double language and double standards of King Juan Carlos, who, after having told us that so politically correct that “he hardly slept thinking of the millions of unemployed poor”, that “in a democratic State and of law, all citizens are equal before the law “and, also, that other so beautiful that” political leaders must be exemplary and pitch in to get ahead “, he had set off nothing less than to kill elephants To Africa.
4.º) And it was even clearer to ordinary mortals that the hunting monarch had thrown himself into this reprehensible practice and this superfluous expense (even at the expense of third parties, something that in any civilized country is simply called corruption) without the slightest intention of communicating it to the Spanish, possibly not even to Mr. Rajoy’s own government, which in the first hours of the media explosion gave ample signs of being in the wrong, and that if it does not end up suffering the surprising « pelvic accident “or” corinnazo.
5.º) And to make matters worse, at the same time that this suspicious pelvic fracture of the King of all Spaniards came to light (suspicious due to the anomalous circumstances in which it occurred, at three in the morning and without anyone in the Royal Household has yet specified how, where and why it occurred), the little Spaniard learned that the monarch, in that African antipachydermic raid, had been accompanied, in addition to by the paganini of the expedition, the Hispanic / Saudi citizen Mr. Kayali, after a well-known close friend of hers of German origin and a princely surname, with whom she had been sharing hunting games for more than six years.
And on top of that to the Royal Household, which normally lies more than talks (later we would find out that a very high representative of the same tried to deceive the staff saying that the real accident had occurred in Spain and not in Botswana), nothing else occurred to him to go out to the media trying to explain the inexplicable, spreading the species that everything had been due to a misstep of his arthritic majesty, suffered, of course, at untimely hours, around three in the morning on Friday, April 13 .
On Friday, April 13, late at night, after the usual evening banquet and after tasting a few loving whiskeys served by whom the intelligent reader already knows and which lasted until dawn, he wanted to imitate the native dancers, also dancing the aforementioned and impressive ancestral dance. And thought and done, shedding in the blink of an eye the heavy hunting paraphernalia that he still wore, he began to move with total relish back and forth, and at an upward pace, his arthritic, osteoporotic and divine pelvis of a monarch.
What it really costs us Spaniards, the so-called Spanish Royal House: a fool … more than five hundred million euros a year.
561,654,350 euros
Real cost of the Spanish monarchy
After the Urdangarín scandal, the Spanish Royal House, in order to try to minimize the disastrous consequences that may result from it for the very survival of the institution, has decided, after thirty-five years of total obscurity, to publish its court accounts. But it has done so in a small part, referring exclusively to the item (8.42 million euros) that for the maintenance of the same contemplate the General State Budgets and that hardly represents 1.5% of the total annual expenses that the current juancarlista monarchy carries the debts of all the citizens of this country.
As in the wake of the scandal that I have just pointed out, Spanish citizens have been asking themselves every day, through the media, how much the Spanish State actually dedicates both to King Juan Carlos I and to his extensive and diverse family , as well as the one dedicated to maintaining all the regal paraphernalia of palaces, estates, trips, gifts …, etc, etc, without until today the official bodies concerned have deigned to offer these expenses, only in a very partial way.

In the spring of 2014, the Juan Carlos monarchy is on the verge of collapse. The figure of its owner, Juan Carlos I, appears after the scandals of recent years, totally discredited and abhorred by the Spanish citizens. The surprise jumps on June 2, 2014: The king announces his abdication. The powers that be have sentenced him to save the institution. An express proclamation of his totally illegitimate heir, without the support of the sovereign people who are harshly repressed.
Indeed, at the beginning of spring 2014 the situation of the Juan-Carlista monarchy is desperate. The scandal of the headline’s last hunting getaway to Botswana, in April 2012, accompanied by his “intimate adviser” the false princess Corinna Zu Sayn-Withgenstein, who fell like a bomb on the heads of millions of Spanish citizens immersed in a brutal economic crisis, together with the numerous communication errors of the monarchical institution itself committed since that date and which began with the unpresentable and pathetic appearance of the still king of Spain before the television cameras asking for forgiveness from his subjects, have placed the Zarzuela on the verge of absolute collapse.
Of all this mess of many edges, only one good thing could be glimpsed: The Bourbon hunter, arrogant, dictator in the shadows, physically finished by his revelries and ramblings of all kinds (the biographer Andrew Morton has even awarded him up to 1,500 female recipients of his blue semen, evidently falling too short in his appreciations as the reader already knows) ABDICATE, ABANDON. And it is already known: “To an enemy that flees, silver bridge” Although in this case (everything will come as it came to his grandfather Alfonso XIII) the bridge should end in the Guard Court closest to his palatial estate. Or, at the very least, straight into exile.
Three hundred and fourteen years later, on June 19, 2014, Spain immersed in a terminal crisis, the Galician chieftain Mariano Rajoy, with the fundamental media and political support of the social monarchist Alfredo Pérez Rubalcaba, still leader of the old and abhorrent PSOE, will not hesitate a only second to place in the Headquarters of the Spanish State, as a Francoist king and with the necessary cooperation of the submissive parliamentary majority that he holds and that of thousands of police officers armed to the teeth who will repress thousands of republican protesters with outrageous rigor, to another Felipe who after the abdication of his father, Juan Carlos I, “the hunter” or “The Fratricide” or the “Sexual Predator”.
1st.- A king, no matter how illegitimate, Francoist (that is, fascist), mindless, hunter and scoundrel, when he abdicates he ceases to be king. Once the corresponding acceptance procedure has been carried out by the General Courts, he becomes a common citizen, not one of those who will go hungry in the future, obviously, that for that the one who most and the least will have previously clothed in Switzerland, but of course already He will not be king nor, therefore, will he be entitled to the title of majesty.
2nd.- Why so much haste to gauge this new citizen Juanca Borbón, formerly King of Spain? Do you have something to hide from Justice? Is he an alleged criminal who all these years has committed authentic personal and institutional atrocities for which he could be tried ipso facto? Surely yes. Otherwise, the uterine and non-uterine fury is not understood (there are men in the Government) that have entered those who make up the Executive of Mr. Rajoy to assess the former hunter king and his strange family as soon as possible. Honest and responsible people do not need any advice and certainly not in such a rush. If there are ten thousand graduates in this country, it is because there is a lot of scoundrel who needs to be so to continue stealing and cheating without any ordinary judge, like Castro, from being able to touch the cataplines via indictment.
3.- That the Minister of Defense that we had this day, this Morenés, was a functional illiterate in matters of the department that he theoretically headed is not a state secret behind which dozens of jihadist cells move. But the appointment of the aforementioned citizen Juan Carlos Borbón captain general in the reserve is trick or treat.

Mr. Juan Carlos de Borbón cannot be captain general in the reserve, for the simple reason that he is not and never has been captain general. Career, it is understood. He has been, while he has been king, the formal, honorary or constitutional chief of the Spanish armies but he has never held the royal command of the same, which corresponds to the Government through the JEMAD (Chief of the Defense Staff). But once he is dismissed or abdicated as king, that formal or honorary command declines immediately and, since he is not a career military man nor has he taken the corresponding courses for successive promotions, he will never be able to hold that category in the reserve established so that the high commands of the Army with A great preparation and professional knowledge can be called up and lead the Armies in time of war or serious national crisis.
He was “enthroned” in the crown of Spain by the dictator Franco in 1969, ascending the throne in 1975 upon his death. His heir, Felipe VI el Breve, el Preparao, el Renovador (the Brief, the Prepared, the Renovator), the husband (by the Church) of the Rocasolano, was also placed in the same royal armchair by the still president of the Government and presumed chieftain, Señor Rajoy, aided in such a dictatorial action by the Secretary General of the Spanish Socialists, Mr. Rubalcaba, in June 2014. But both little characters (kings according to themselves and their political and social balls), were (one) and is (the other) heads of the Spanish State absolutely illegitimate, upstarts, usurpers of the highest magistracy of the Spanish nation through the testimony of their promoters, imposed by an equally illegitimate power coming from a rebel military, coup, with fascist roots in his genes and the soul of a genocide.
Well, for many months now, practically since Felipe VI acceded to the Francoist throne after the institutional coup of the perverse political binomial Rajoy / Rubalcaba in June 2014, certain systemic media, with renowned chatterboxes in their hagiographic headlines and with professional balls of the social knife promoting in their vomitive reports the angelic and scurrying figure of the sentimental partner of such Felipe … they want us to believe the long-suffering citizens of this blessed country that the new royal couple (two media figurines that The only thing they do is travel for free around the wide world at the expense of our meager salaries and promote in misogynistic and dictatorial countries some leading companies of the Ibex) in just a few months they have totally turned the scandalous omelette cooked for decades in La Zarzuela for its previous tenant, the golfera Juan Carlos I, spectacularly renovating the anq A very daring monarchical institution over which they preside that once again casts its benefactor light on its beloved subjects.
Nothing is further from reality. Everything remains the same or worse in relation to this institution of Franco origin, obsolete, outdated, sick, discredited, repudiated, despised, abhorred … no matter how much the battered regime of 78 tries to mask the truth by using its media hitmen. Nothing has changed.
Therefore of a renewed monarchy, nothing at all. This institution can and must die (in fact its days in the Spain of the coming change are already numbered) but it will never be able to be renewed because it is a political and social monstrosity from the sick authoritarianism of a rebel and genocidal military man who did not hesitate for a moment to massacre his people in an unequal and bloody civil war. And then he allowed himself to create a new regime, the result of his whim and his crazy monarchical genes.

The Spanish monarch has a record of various and alleged crimes. Listed in chronological order these are the following:
A) “Reckless homicide” or “premeditated fratricide” (this dilemma has never been clarified by the Spanish or Portuguese judges who should have done it) committed on the person of his little brother in 1956.
B) “High treason to the Spanish nation”, having secretly agreed, in November 1975, with the US State Department, the unilateral delivery to Morocco and Mauritania of the former Spanish province of Western Sahara.
C) “Cowardice before the enemy”, by withdrawing on that date in a humiliating manner and without fighting the Spanish military forces from that territory, temporarily holding the Supreme Headquarters of the Armed Forces.
D) “Genocide of the former population of the Spanish Sahara as a necessary collaborator” (more than three thousand victims), having handed over to the Alawite king Hassan II, totally defenseless, all of the forty thousand inhabitants of the same.
E) «Coup d’etat», having authorized its courtiers (Armada and Milans del Bosch) the planning, preparation and execution of the political-military maneuver carried out in Spain on the afternoon / night of February 23, 1981, popularly known as “the involutionary attempt of 23-F”.
F) “State Terrorism”, having prior knowledge, as Commander-in-Chief of the Spanish Armies, of the dirty war prepared by the secret military and State security services (Antiterrorist Liberation Groups: GAL) against ETA and not have prevented its start-up.
G) “Embezzlement of public funds”, of the so-called “reserved funds” assigned to Defense, the Presidency of the Government and the Interior, by knowing and not disavowing the payment to a certain star of the Spanish show for the sexual services that she had performed for more than fifteen years and that she, in 1996, threatened to make them public through audiovisual documents of her property.
H) “Generalized corruption”, when receiving, for decades, multi-million dollar gifts from both abroad and Spain itself: yachts, recreational farms, petrodollars in the form of non-refundable loans …, etc, etc.
and I) “Illicit enrichment”, as a consequence of all of the above and of all kinds of obscure businesses that in recent years have transcended Spanish public opinion through books and documents, never officially denied, until their family became one of the largest fortunes in the world (134, with 1,790 million euros to its credit).
Subsequently, on January 25, 2006, I sent the aforementioned report to the President of the Government of the nation, the Senate and those of the highest institutions of the State: Council of State, Supreme Court, Constitutional Court, General Council of the Judiciary … , etc etc.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2016/03/15/la-historia-oculta-sobre-el-golpe-del-23-f-coronel-amadeo-martinez-ingles/

https://weedjee.wordpress.com/2016/03/16/juan-carlos-i-el-ultimo-borbon-amadeo-martinez-ingles/

https://weedjee.wordpress.com/2020/12/27/juan-carlos-i-el-rey-de-las-cinco-mil-amantes-amadeo-martinez-ingles-juan-carlos-i-the-king-of-the-five-thousand-lovers-by-amadeo-martinez-ingles-spanish-book-edition/

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