Memorias Fritas — José Luis Cuerda / Memories by José Luis Cuerda (spanish book edition)

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La primera parte es la más interesante, pues es el lugar donde el autor se ha preocupado de hacer una narración conexa y contiene anécdotas graciosas (lo mejor del biografiado es su padre).
Son destacables sus semblanzas de Berlanga y Azcona. No me cuadra despreciar el talento de Juan Manuel de Prada.

Las dos cosas que más miedo me daban eran que no volviera mi padre y comer setas. Si había comido setas no me dormía hasta pasadas doce horas, porque me habían dicho que si en doce horas no te morías, no eran venenosas. Comíamos a las dos y media de la tarde, oyendo el parte, y hasta las tres de la madrugada, entre unas cosas y otras, sudando frío por miedo a morir envenenado, en el caso de haber comido setas, no podía conciliar el sueño.
Los toros, no es que no me gusten o que me gusten solo con el adobo que les hacía mi madre. A mí me gusta ver lidiar y ver torear. Lo que no me gusta es la confusión. Y como desde hace años nadie lidia, yo me aburro, me enfado y, si no fuera porque me acuerdo de mi primo Davidín, de que esto no es Albacete y de que mi padre no podría sacarme del cuartelillo con la misma facilidad que allí, yo entraría en bronca casi todas las tardes.

He sido siempre un mal alumno. No digo un mal estudiante; pero sí un mal alumno. Recuerdo solo de mi paso por las aulas los hechos más chuscos y los más lesivos para los que en aquel entonces enseñaban. Qué le vamos a hacer.
En Albacete, don Alonso, un maestro represaliado que abrió escuela clandestina en el salón de su casa, se adormilaba junto a la estufa y, formados en corro, nos hacía contar hasta mil.
Mi padre jugaba al Póker en los altos del Círculo de Bellas Artes, en «Fuentecilla». Manolo Alexandre me tenía dicho que mi padre era un jugador duro.
La perdición de mi padre no fue el poker, sino la ruleta. Empezó a ir al casino y se quedó sin blanca. Nadie puede contra la ruleta. La verdad sea dicha, la jubilación del naipe se da, más que por años, por merma y hasta extenuación de los caudales.

A finales de los años sesenta decidí que el mundo occidental era un espanto. Todo estaba inventado para satisfacción de unos pocos, con el forzoso concurso de unos muchos, que en múltiples modos de esclavitud les facilitaban una estúpida e innecesaria acumulación de capital que les perviviría por generaciones. ¿Para qué lo querrían si se iban a morir? Entonces me hice del Partido Comunista.
Ingresé en la célula de Derecho el mismo día y en el mismo acto en el que expulsaron a otro porque se sospechaba que podía ser un confidente.
En 1969 ingresé, por enchufe paterno, en TVE. El subdirector de la Hoja del Lunes era compañero de juego de mi padre en el Círculo de Bellas Artes, y por medio de él, del crítico de su periódico, Enrique Corral, y de Rosón, entonces director de TVE, fui a parar ante Miguel Martín, subdirector de Informativos no diarios. Martín llamó a Pedro Erquicia y le dijo: «Parece que este es perro fiel. Encárgale un reportaje y, si lo hace bien, que se quede. Y si no, que se vaya a la puta calle». Palabras textuales.

Hay muchos personajes de El bosque animado que tienen película propia. Una, el señor D’Abondo: El gatopardo a la gallega. Dos, Geraldo, con la posible continuación que estaba en la novela de Wenceslao Fernández Flórez: Geraldo va a La Coruña alguna vez a comprar algo y ve salir a Hermelinda de una casa; entonces se entera de que su señorito le ha puesto un piso. Una historia de amor truncada. Tres, las aventuras de Fendetestas. Pero, vamos, la manera de mezclar todas esas historias, teniendo como hilo conductor la relación entre el cojo y el bandido y los niños, me parece que, tal como está, es difícilmente, superable.
Hice también una adaptación de El hereje, de Miguel Delibes, de cuatro horas de duración, que siempre he presentado como dos películas de dos horas, tipo Novecento, o cuatro episodios de una hora para televisión.
Pero dicen que es muy caro. ¿Es muy caro en relación a qué? En relación a la retransmisión de los partidos de fútbol, no creo. Y en relación a otras series que se están haciendo, tampoco.
Delibes se quedó muy jodido con aquella historia. Decía que le gustaba tanto el guión.
Trabajar con Azcona era aprender, disfrutar, maravillarse de su clarividencia, del tacto exquisito con el que se acercaba a los personajes, de la ética rigurosa con la que se movía por la trama, de su dignidad y de su inteligencia. Nos repartíamos secuencias, nos las enviábamos y reenviábamos con ligeras correcciones: el añadido o la sustracción de una palabra, un par de frases. El contacto con Rafael, su amistad, es sin duda ninguna una de las mejores cosas que me han pasado en mi vida.

La lengua de las mariposas escribí varias veces sobre mi comprensión de los cobardes. Yo mismo, en aquellos años, fui unas veces valiente y, otras, muy cobarde. Resumiendo: yo creo que cualquiera puede convertirse en determinadas circunstancias en un cobarde y creo igualmente, y con más contundencia todavía, que nadie está legitimado bajo ningún concepto para convertir en cobarde a nadie. Es más, la experiencia enseña que los fabricantes de cobardes suelen ser gente bien armada, con posibilidades inequívocas de matar a distancia y sin correr ellos el mínimo riesgo.
Desde siempre, el género al que adscribir mis películas nunca me ha preocupado lo más mínimo. Me interesan únicamente los personajes, los seres humanos.
En España tenemos el cine que nos corresponde. En términos estadísticos tenemos las mismas películas buenas, malas y regulares que Francia, Italia, Alemania, Islandia o… hasta Estados Unidos. Si aquí hacemos cien películas al año y en Estados Unidos hacen mil, nosotros cumplimos si ellos hacen diez buenas y nosotros una. Prácticamente, hay una española buena todos los años. Yo hay años que no veo diez americanas buenas. Si la primera película española por recaudación —medida muy valorada hoy—.
El Medievo es la edad de oro del Ribeiro. Los monjes medievales son depositarios de los saberes clásicos. Su conocimiento del latín, del griego, del hebreo y las bibliotecas de los monasterios les permiten —a veces, como cuando ejercen de copistas, los obligan— a acceder a textos de muy variada naturaleza, y pasan de la teodicea o la metafísica a la Re agrícola con frecuencia y facilidad. Los cistercienses que provenientes de Francia ocupan las abadías gallegas en puestos de responsabilidad añaden a esos saberes clásicos —que incluyen el conocimiento de la vitivinicultura romana en esta parte de la Península— los modos franceses de plantar y cuidar las viñas y de elaborar el vino. El establecimiento de los cistercienses franceses en los monasterios de la zona, San Clodio sobre todo, pero también en las granjas y avanzadas de Sobrado y Oseira, por ejemplo, coloniza el Ribeiro y lo convierte en una potencia económica de primer orden. La fisonomía básica del Ribeiro de hoy procede de esa época.
Los poderosos de entonces, que debían de haber acumulado en esta vida tantos bienes como pecados, quieren que estos les sean redimidos por las misas y rezos de los monjes…
Cuando me preguntan: «¿Cómo, siendo de Albacete, te gusta tanto Galicia?», siempre contesto: «Por contraste». Pero tengo que reconocer que la Galicia marítima me interesa muy poco. El horizonte marítimo me importa un pimiento. Me parece que te pone en contacto con Dios y como Dios no existe, te pone en contacto con la más estricta nada. La Galicia fluvial, en cambio, me interesa mucho.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2020/03/19/si-amaestras-una-cabra-llevas-mucho-adelantado-jose-luis-cuerda-if-you-train-a-goat-you-carry-a-lot-ahead-by-jose-luis-cuerda-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2020/11/29/memorias-fritas-jose-luis-cuerda-memories-by-jose-luis-cuerda-spanish-book-edition/

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The first part is the most interesting, since it is the place where the author has been concerned with making a related narrative and contains funny anecdotes (the best thing about the biography is his father).
his portraits of Berlanga and Azcona are remarkable. I do not like to despise the talent of Juan Manuel de Prada.

The two things that scared me the most were that my father would not come back and eat mushrooms. If I had eaten mushrooms I would not fall asleep for twelve hours, because they had told me that if you did not die in twelve hours, they were not poisonous. We ate at two thirty in the afternoon, hearing the part, and until three in the morning, between some things and others, sweating cold for fear of dying poisoned, in the case of having eaten mushrooms, I could not fall asleep.
Bullfightings, it is not that I do not like them or that I like them only with the marinade that my mother made for them. I like to see fight and see bullfighting. What I don’t like is confusion. And since no one has been fighting for years, I get bored, I get angry and, if it were not because I remember my cousin Davidín, that this is not Albacete and that my father could not get me out of the barracks as easily as there, I would go into anger almost every afternoon.

I have always been a bad student. I am not saying a bad student; but yes a bad student. I remember only from my time in the classrooms the funniest and most damaging events for those who taught back then. What can we do.
In Albacete, Don Alonso, a retaliated teacher who opened a clandestine school in the living room of his house, fell asleep by the stove and, formed in a circle, made us count to a thousand.
My father played Poker on the heights of the Círculo de Bellas Artes, in «Fuentecilla». Manolo Alexandre had told me that my father was a tough player.
My father’s downfall was not poker, but roulette. He started going to the casino and ran out of white. No one can against roulette. The truth be told, the retirement of the card occurs, more than for years, due to decrease and even exhaustion of the flows.

In the late 1960s I decided that the western world was a scare. Everything was invented for the satisfaction of a few, with the forced collaboration of a few, who in multiple modes of slavery facilitated a stupid and unnecessary accumulation of capital that would survive them for generations. Why would they want it if they were going to die? So I joined the Communist Party.
I entered the cell of Law the same day and in the same act in which they expelled another because it was suspected that he might be a confidant.
In 1969 I joined TVE through a parental getting thing contact. The deputy director of the Monday Sheet was my father’s playmate at the Círculo de Bellas Artes, and through him, the critic of his newspaper, Enrique Corral, and Rosón, then director of TVE, I ended up before Miguel Martín, deputy director of Non-daily News. Martín called Pedro Erquicia and said: «It seems that this is a faithful dog. Ask him for a report and, if he does it well, he will stay. And if not, go to the fucking street. Exact words.

There are many characters in The Animated Forest that have their own movie. One, Mr. D’Abondo: The Galician Gatopardo. Two, Geraldo, with the possible continuation that was in Wenceslao Fernández Flórez’s novel: Geraldo sometimes goes to La Coruña to buy something and sees Hermelinda leave a house; Then he finds out that his young man has put a floor for him. A truncated love story. Three, the adventures of Fendetestas. But, come on, the way to mix all those stories, having as a common thread the relationship between the lame and the bandit and the children, it seems to me that, as it is, it is difficult to overcome.
I also made an adaptation of El hereje (the heretic), by Miguel Delibes, four hours long, which I have always presented as two two-hour films, Novecento type, or four one-hour episodes for television.
But they say it is very expensive. Is it very expensive in relation to what? Regarding the retransmission of football matches, I don’t think so. And in relation to other series that are being made, neither.
Delibes was very screwed up with that story. He said he liked the script so much.
Working with Azcona was learning, enjoying, marveling at his clairvoyance, the exquisite tact with which he approached the characters, the rigorous ethics with which he moved through the plot, his dignity and intelligence. We shared out sequences, sent them to each other and forwarded with slight corrections: adding or subtracting a word, a couple of sentences. Contact with Rafael, his friendship, is without a doubt one of the best things that has happened to me in my life.

Butterfly film I wrote several times about my understanding of cowards. I myself, in those years, was sometimes brave and, at other times, very cowardly. In short: I believe that anyone can become a coward in certain circumstances and I also believe, and even more forcefully, that no one is legitimized under any circumstances to make anyone a coward. Furthermore, experience shows that cowardly manufacturers are often well-armed people, with unequivocal possibilities of killing at a distance and without taking the least risk.
The genre to ascribe my films to has never worried me in the least. I’m only interested in characters, human beings.
In Spain we have the cinema that corresponds to us. In statistical terms we have the same good, bad and regular movies as France, Italy, Germany, Iceland or … even the United States. If here we make a hundred films a year and in the United States they make a thousand, we will fulfill if they make ten good films and we make one. Practically, there is a good Spanish every year. I have not seen ten good Americans for years. If the first Spanish film by collection —measure highly valued today—.
Medieval is the golden age of Ribeiro. Medieval monks are repositories of classical knowledge. Their knowledge of Latin, Greek, Hebrew and the libraries of the monasteries allow them – sometimes, as when they work as copyists, they force them – to access texts of a very varied nature, and go from theodicy or metaphysics to the Re farm frequently and easily. The Cistercians who come from France occupy the Galician abbeys in positions of responsibility add to these classical knowledge – which includes the knowledge of Roman viticulture in this part of the Peninsula – the French ways of planting and caring for vines and making wine. The establishment of the French Cistercians in the monasteries of the area, especially San Clodio, but also on the farms and outposts of Sobrado and Oseira, for example, colonizes the Ribeiro and makes it a first-rate economic power. The basic appearance of today’s Ribeiro comes from that time.
The powerful then, who must have accumulated in this life as many goods as sins, want them to be redeemed by the monks’ masses and prayers …
When they ask me: «How, being from Albacete, do you like Galicia so much?», I always answer: «By contrast». But I have to admit that maritime Galicia interests me very little. I don’t give a damn about the sea horizon. It seems to me that it puts you in contact with God and since God does not exist, it puts you in contact with the strictest nothingness. River Galicia, on the other hand, interests me a lot.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2020/03/19/si-amaestras-una-cabra-llevas-mucho-adelantado-jose-luis-cuerda-if-you-train-a-goat-you-carry-a-lot-ahead-by-jose-luis-cuerda-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2020/11/29/memorias-fritas-jose-luis-cuerda-memories-by-jose-luis-cuerda-spanish-book-edition/

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