La Historia Secreta Del Mundo — Jonathan Black / The Secret History of the World by Jonathan Black

Jonathan me desconcertó un poco al principio cuando declaró que rechazaba una iniciación en una sociedad secreta por el hecho de que nunca podría hablar de eso si se hubiera unido. En cambio, continuó con su investigación, usando sus ojos de fe, y nos pide que lo veamos de la misma manera que él: con una creencia de mente sobre la materia. Esto no es una cosa fácil de hacer. Claro, sería bueno creer en algo más grande, pero la gente que simplemente elige tener fe es lo que ha metido al mundo en problemas demasiadas veces. Tengo que decir que, en la actualidad, debería haber al menos unos pocos iniciados que salieran y tuvieran alguna posibilidad de decir su verdad sobre la sociedad en cuestión.
Esperaba una visión más científica (je) de las sociedades secretas; de dónde vienen y cómo podrían haber influido en el mundo. En cambio, a menudo me enfrento con el hecho de que todos los autores que conozco y que me gustan han sido parte de uno (a menudo sin especificar cuáles) y que sus obras han sido moldeadas por una fuerza universal. Bueno ok pero si; Puedo estar de acuerdo con la idea de que hay cosas que son difíciles de explicar: como la fuerza creativa (o las musas) y que los humanos crean historias que son más grandes que la vida a veces, pero este tipo de argumentación no explica nada. Podría ser una discusión interesante y hubiera sido divertido saber más sobre lo que influyó en el trabajo de ciertos autores clásicos / canónicos, pero Jonathan evita profundizar en tales asuntos. En cambio, terminamos con una explicación de por qué Barack Obama no es el Anticristo y una historia sobre cómo Lorna puede hablar con los Ángeles Guardianes y ver el futuro (una hazaña que no usa para divertirse, ni siquiera demostrar que el es realmente capaz de hacerlo).
Las muchas similitudes que existen cuando se trata de visiones mitológicas del mundo y estructuras de pensamiento entre diferentes lugares en el tiempo, son demasiado interesantes para resumirlas en la simple explicación de una fuerza universal que está tratando de decirnos algo. Especialmente cuando se cuenta junto con amplias interpretaciones de diferentes áreas de investigación. Algunos de los cuales se mantienen demasiado débiles cuando se examinan más de cerca (una búsqueda rápida en Google, por ejemplo). Pero diablos, tal vez solo soy un incrédulo que está allanando el camino para el verdadero Anticristo.

Probablemente sea demasiado pedirle a un autor que sea un historiador objetivo sobre el tema de la filosofía esotérica, lo oculto y la presencia de un plano espiritual. Pero ciertamente no es demasiado pedirle que no haga énfasis en cursiva en esencialmente nada, como si fuera una prueba, o que haga referencias a eventos (la crucifixión simultánea de Satanás encarnado en América del Sur con la de Jesús) sin ninguna referencia a de lo que está hablando En ese sentido, el libro es molesto, ya que va más allá de la historia secreta para tratar de hablar sobre la “verdad” de las enseñanzas secretas y pone excusas para la información que no se alinea del todo: hubiera sido un mejor libro si Booth se apegaba a la historia de la conciencia y dejaba de intentar defender la posible precisión de todo.
Como historia, fue muy interesante. Sin lugar a dudas, la conciencia humana, nuestro sentido del yo dentro del universo, nuestra comprensión de nuestros orígenes y nuestro lugar en el cosmos, ha evolucionado. Y es fascinante ver que a pesar de esa evolución, todavía hay muchos hilos comunes a través de las culturas, y el simbolismo que persiste hasta el día de hoy que fue desarrollado inicialmente por los antiguos mientras miraba las estrellas y esos 7 cuerpos visibles que gobernaban los cielos. Ese contenido fue extremadamente informativo, y es fácil ver el argumento de que, en cierto sentido, nuestro alejamiento colectivo de la espiritualidad es paralelo al surgimiento previsto del “Anticristo” (no como un ser, sino como un enfoque alejado de Cristo). pero al dar el salto debido a tantos descubrimientos científicos se cayó de la búsqueda de otra cosa, a través de la alquimia, o de que muchos de los genios de los tiempos modernos también eran espiritistas y miembros de sociedades secretas (por ejemplo, masones), la creencia misma debe ser el habilitador es simplemente ridículo. Si Booth hubiera argumentado que las percepciones de la humanidad han evolucionado, incluidas las de los genios, habría escrito un libro inminentemente accesible y estimulante. En cambio, eligió articular la creencia de que la creencia en un universo no material es la causa y el genio es el efecto, un no-sequitur que, junto con el estrés al azar en cursiva en sus propias percepciones, y el efecto neto es dejar que el lector cree que gran parte de su investigación está conectada a través de los hilos más débiles, simplemente porque quiere ver la conexión. Se pone en duda la precisión de la investigación histórica en sí.

No soy particularmente religioso y tengo una mente abierta cuando se trata de puntos de vista alternativos de la historia filtrados a través de las creencias y la espiritualidad de la antigüedad, pero … Dios mío, esta basura me hizo gritar en las páginas antes de que finalmente tirara levanté mis manos y tiré el libro en mi caja de Deshacerse de él. Tanto despotricar que podría hacer, pero, teniendo en cuenta que corro el riesgo de escribir el despotricado más largo y más vitriólico en mi vida de revisión, simplemente dejaré mis actualizaciones de estado aquí. Conciso y al grano, creo, al menos mucho más de lo que La historia secreta del mundo alguna vez logró ser.

“1) NO aprecio que me digan lo que pienso actualmente y lo que pensaré más tarde. 2) Booth no existía en la antigüedad, por lo tanto, sus declaraciones de hecho sobre lo que los antiguos pensaban específicamente no son solo presuntivas, son una mierda total. 3) ¡Santo Cristo, hombre, deja las cursivas! Como alguien que no es un idiota, puedo agregar mi propio énfasis, muchas gracias “.

“Los cristianos de mentalidad convencional pueden dejar de leer ahora”. ¿Estás bromeando? Una oración como esa nace de la falta de conocimiento sobre la audiencia del libro o de la arrogancia pura y absoluta “.

“Como hemos visto …” No, en realidad, no hemos visto. Una idea declarada como un hecho en una sola oración, pero ni respaldada por las fuentes citadas ni dada una explicación marginal de lo que se está hablando, no es un hecho o una conexión. No hay bases sólidas para estas primeras ideas”.

“Los mitos de diferentes culturas y períodos de tiempo se desglosan en pedazos que el autor puede escoger y elegir y mezclar de manera que ni siquiera respalde sus teorías. ¿Por qué sigo leyendo esto?”

“Como veremos …” (Cuento tonto, pensando que el autor continuará más tarde para discutir este tema prometido en profundidad.) “Entonces, como hemos visto …” (Yo lanzo el libro mientras gritaba incoherentemente que nunca incluso mencioné esa parte, y mucho menos mostró algo al respecto. ”

“Me doy cuenta de que este libro es un ejercicio de filosofía esotérica e intenta presentar una historia espiritual alternativa, pero está resultando ser una mezcla de agujeros masivos, inconsistencia, líneas de tiempo erróneas y folklore bastardo”.

“De acuerdo con las sociedades secretas …”, “Los iniciados de las sociedades secretas creen …”, “Las sociedades secretas saben …” – ¿En serio? ¿Qué sociedades secretas? ¿Cómo sabes esto, Booth? Si estos son secretos, ¿no deberían ser, bueno, secretos? “Citar” sociedades secretas en realidad no está citando fuentes en absoluto, y decir que son “secretas” (pero no tan secretas que no sabes) no es justificación “.

“Un punto brillante:” A veces las personas tratarán de prohibir las creencias no porque crean que son falsas sino porque creen que son verdaderas “. Esto es cierto, estar basado en la realidad histórica y tal. Booth dice esto un par de veces, y al menos en esto estamos de acuerdo “.

“Teoría” intrincada y mal escrita, insultos regulares lanzados tanto a la ciencia como a la fe religiosa moderna, connotaciones arrogantes, mucho “mira ESTE fragmento de los mitos populares y no AQUELLOS que no encajan con mi teoría de ninguna manera” juego de manos … no, olvídalo. Ya terminé “.

1) Describa parte de la evolución humana vista por las sociedades secretas.
2) Falla en explicar o respaldar exactamente lo que se acaba de describir.
3) Explica cuán alucinante es lo que se acaba de describir.
4) Señale que el hombre antiguo percibió el mundo de manera diferente a nosotros y, por lo tanto, fue totalmente genial con lo que se acaba de describir.
5) Burlarse de la ciencia moderna por hacer nuestras vidas demasiado rígidas para permitirnos creer lo que se acaba de describir.
6) Enjuague
7) Repita

Este libro es informativo; sin embargo, trata de hacer que el ocultismo sea equivalente a otras religiones. Habla de aprovechar los poderes espirituales para hacer grandes cosas. Esto me parece engañoso y peligroso. Sé que ocurre y este libro lo confirma claramente. El autor alienta y glamoriza las sociedades secretas ocultas. ¡Ten cuidado! Satanás conoce cada palabra en la Biblia y las usa para justificarse.
Creo en estar informado; pero. Si no tienes una buena base espiritual, aléjate de este libro. Es una tentación al mal comportamiento.
Lewis Carroll es citado como famoso cuando escribió sus novelas Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo creando algunas de las imágenes más vívidas y raras jamás concebidas. Mark Booth en su libro La historia secreta del mundo logra hacer lo mismo sin estar drogado. Este libro es una de las cosas más locas y raras que he leído. Fue una mezcla de ideas bíblicas, ideas camboyanas y filosofía, y solo algo de locura. Este libro hace afirmaciones no respaldadas por la mayoría y continúa cuestionando otras cosas que son aceptadas como un hecho. El libro continúa para reclamar dioses como otras cosas y el sol y la tierra como uno. Que los humanos eran a la vez plantas, nunca animales. Este libro crea una línea de tiempo donde los planetas son seres vivos y la luna es un salvador. Las plantas se convierten en nosotros, el jardín del Edén fue una época en la que el sol y la Tierra eran uno para que el sol pudiera proteger la tierra. La vida comenzó entonces. Este libro toma las ideas de la teoría de la conspiración y las lleva a un nuevo nivel de locura, ya que espera que la gente lo crea en su locura e ideas. Este libro también toma en cuenta la idea de que la ciencia y la verdadera fe en las religiones del mundo están mal, ya que ocultan cosas de las personas para permanecer en el poder cuando cada una tiene la intención de darles la verdad. Este libro es el más confuso que he leído, ya que hice una línea de tiempo y una lista de todo y personaje y todavía no tenía sentido, ya que era solo un desastre. El libro también tenía una mala redacción, ya que no estaba muy claro cuándo comenzó o terminó un nuevo pensamiento.

En la Antigüedad, las enseñanzas de las escuelas mistéricas eran tan celosamente guardadas como los secretos nucleares en la actualidad.
Luego, en el siglo III, cuando el cristianismo se convirtió en la religión dominante del Imperio romano, los templos de la Antigüedad se clausuraron. El riesgo de «difusión» se atajó declarando esos secretos como heréticos, y el hecho de transmitirlos o profesarlos, un pecado capital. Sin embargo, como veremos, los miembros de una nueva élite dominante, entre la que figuraban líderes religiosos, empezaron a formar sociedades secretas. Y, a puerta cerrada, prosiguieron con la enseñanza de los antiguos misterios.
Si alguna vez se ha preguntado por qué Occidente no tiene equivalente al sexo tántrico que se muestra abiertamente en las paredes de los monumentos hindúes, como los templos de Khajuraho, en el centro de la India, tal vez le interese saber que en gran parte del arte y la literatura occidentales se oculta una técnica análoga, el arte cabalístico de la karezza.
Los conocimientos más escondidos de las sociedades secretas se transmiten únicamente de forma oral, mientras que otros se ponen por escrito de un modo intencionadamente confuso, para que los individuos ajenos a la sociedad no puedan entenderlos. Por ejemplo, la doctrina secreta podría deducirse a partir del prodigiosamente oscuro y extenso libro de Helena Blavatsky del mismo nombre, o de los doce volúmenes de la alegoría de G. I. Gurdjieff Relatos de Belcebú a su nieto, o bien de los cerca de seiscientos volúmenes que recogen los ensayos y conferencias de Rudolf Steiner.

Chinos y japoneses son los que mayor conciencia siguen teniendo de este elemento vegetal del cuerpo humano. En la medicina china se cree que el flujo de energía de esta fuerza vital vegetal, llamada chi, da vida al organismo, y que la enfermedad aparece cuando esa delicada red de energías se bloquea. El hecho de que ese flujo de energía no pueda ser detectado por la materialista ciencia moderna, y que parezca actuar en un reino un tanto escurridizo entre el espíritu humano y la carne del cuerpo animal, no resta eficacia a este tipo de medicina, tal como atestiguan generaciones y generaciones de pacientes.
Lo mismo que en la medicina, chinos y japoneses tienden a hacer gran hincapié en el papel del plexo solar en la práctica espiritual. Si se contempla la estatua de un Buda meditando se verá a alguien sumido en meditación, y que el centro de esa meditación, su centro de gravedad mental y espiritual, es su bajo vientre. Esto se debe a que se ha apartado de la mentalidad rígida y limitada del cerebro y se ha sumergido en su propio centro (a veces llamado hara), que está conectado con toda vida. Buda se halla concentrado en llegar a sentirse más vivo, en ser consciente de su unidad con todas las cosas vivas.
Aunque el concepto de los chacras se ha popularizado en Occidente a partir de la llegada de las doctrinas esotéricas orientales, los chacras son asimismo fundamentales para la tradición esotérica occidental, y se pueden hallar tanto en el pensamiento egipcio como en el hebreo. Y, del mismo modo en que el cristianismo tiene una tradición oculta de dioses estelares y planetarios, tiene también una tradición oculta de chacras.

En la historia secreta, las últimas criaturas antes de los humanos fueron los simios. Aparecieron porque algunos espíritus humanos se apresuraron a encarnarse demasiado pronto, antes de que se hubiese perfeccionado la anatomía humana.
Por consiguiente, en la historia secreta no es correcto afirmar que los humanos vienen del mono, sino que los monos representan una degeneración de la humanidad.
Por supuesto, ninguna de esas fantásticas criaturas ha dejado huella en los registros fósiles, así que ¿por qué los grandes hombres y mujeres que eran iniciados en las sociedades secretas creían en ellos? ¿Por qué cualquier persona inteligente debería ni siguiera contemplar la idea?.

En la actualidad, la Iglesia realiza una clara distinción entre unas pocas ceremonias estrictamente reguladas, celebradas en el contexto eclesiástico, en las que se invocan los poderes espirituales, y el resto de ceremonias dirigidas a convocar o bien establecer una comunicación con los espíritus incorpóreos que no están bajo sus auspicios. A estas últimas se las llama «ocultas», lo que en el lenguaje cristiano actual suele ser sinónimo de magia negra.
En la Edad Media, esa distinción no hubiera sido práctica, dado que, bajo los auspicios de la Iglesia, se llevaban a cabo rituales con la intención de asegurar, por ejemplo, una buena cosecha o de vencer en un duelo. Se creía que el pan consagrado servía para curar a los enfermos y para proteger de la peste. Se hacían amuletos contra los rayos y las inundaciones con velas de iglesia. En los tejados se metían trozos de papel con fórmulas mágicas escritas a modo de protección contra los incendios. Las campanas de las iglesias podían repeler los truenos y los demonios. Se pronunciaban maleficios formales para alejar a las orugas. Se asperjaba agua bendita en los campos para asegurar una buena cosecha. Las reliquias sagradas eran fetiches de efectos milagrosos. El bautismo podía devolver la visión a los niños ciegos y las vigilias nocturnas en los santuarios de los santos darían lugar a vívidos sueños visionarios y ofrecerían la curación según el método consistente en «dormir en el templo» defendido por Asclepio.
Más adelante, los apologistas cristianos trataron de distinguir entre la práctica eclesiástica legítima, basada en rezarles a seres espirituales superiores que podían aceptar una petición o no, y la magia concebida como un proceso mecánico que comportaba la manipulación de fuerzas ocultas. Sin embargo, esto es un malentendido. La magia es también un proceso sin garantías de invocación de los espíritus, incluidos algunos de niveles muy superiores.
En la Edad Media, todo el mundo creía en esas jerarquías espirituales. La creencia de que repetir una fórmula, como una oración, o celebrar una ceremonia tenía poder para influir en los acontecimientos materiales para bien o para mal subyacía a toda práctica religiosa y a toda práctica espiritual laica. Mediante esas actividades, la gente creía que podía comunicarse con las órdenes de seres incorpóreos que controlaban el mundo material. En esa época, existía la creencia y experiencia universal de que la oración era eficaz, de que la providencia recompensaba a los buenos y castigaba a los malos.
En el mundo anglosajón, el viernes 13 sigue recordándose como un día de mala suerte. El viernes 13 de octubre de 1307, los reyes del mundo se movilizaron para tratar de erradicar las influencias esotéricas que temían que estuviesen aumentando, y que, cada vez más, escapaban a su control.

Si la alquimia era la práctica central que conectaba a rosacruces y masones, el aspecto externo de estas sociedades era bastante diferente.
La hermandad original está formada tan sólo por ocho hermanos rosacruces, y muchos decían que su «Casa del Espíritu Santo» existía en otro plano. Las generaciones posteriores siguieron siendo lo suficientemente esquivas como para dar pie a sugerir que había sólo una cantidad reducida de hermanos.
En cambio, la masonería se expandió rápidamente por el mundo, reclutando a miles de individuos y, más tarde, a cientos de miles. En la actualidad, incluso aunque no pregona su existencia a los cuatro vientos, existe una logia masónica importante en casi todas las grandes ciudades. Quienes no se cuentan entre sus miembros saben dónde está, aunque no sepan lo que ocurre en su interior.
En el caso de la masonería, el propósito era, en parte, favorecer las condiciones sociales que llevarían a la población a una fase de desarrollo en la que estuviese preparada para la iniciación. Los masones se esforzaron por crear una sociedad tolerante y próspera, con un grado de libertad social y económica que daría a la población la oportunidad de explorar mejor tanto el cosmos externo como el interno. La evolución del libre albedrío daría origen a muchos de los importantes cambios previstos en La Nueva Atlántida de Francis Bacon, su visión del perfecto estado rosacruz.

Sin embargo, las sociedades secretas tienen un concepto de la misma especialmente exaltado. Cada mente es una proyección en el mundo material de una vasta mente cósmica, y debemos utilizar la imaginación para volver a encontrarla y entregarnos a ella.
Al utilizar así la imaginación, Leonardo, Shakespeare y Mozart se volvieron seres divinos.
La imaginación es la clave.

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Jonathan kind of lost me in the beginning when he stated that he refused an initiation into a secret society based on the fact that he would never get to talk about it if he had joined. Instead he went on with his research, using his eyes of faith, and asks us to look at it in the same way as he does: with a belief of mind over matter. This is not an easy thing to do. Sure, it would be nice to believe in something bigger but people simply choosing to have faith is what has gotten the world into trouble too many times. I have to say that in this day an age, there should have been atleast a few initiates who got out and had some possibility of telling their truth about the society in question.
I was hoping for a more scientific (heh) view of secret societies; where they come from and how they might have influenced the world. Instead I am often confronted with the fact that all of the authors that I know and like have been a part of one (often unspecified which) and that their works have all been shaped by a universal force. Well ok but yeah; I can agree with the thought that there are things that are hard to explain: such as creative force (or muses) and that the human kind create stories that are larger than life sometimes, but this kind of argumentation does not explain anything. It could be an interesting discussion and it would have been fun to know more about what influenced the work of certain classical/canonical authors but Jonathan steers clear of delving deeper into such matters. Instead we end up with an explanation as to why Barack Obama is not the Anti-Christ and a story about how Lorna can talk to Guardian Angels and see into the future (a feat she does not use for fun, mind you, nor to ever prove that she is actually capable of doing it).
The many similarities that exist when it comes to mythological world views and thought structures between different places in time, is too interesting to be boiled down into the simple explanation of a universal force that is trying to tell us something. Especially when it is told alongside broad interpretations of different areas of research. Some of which that holds up way too weakly when more closely scrutinized (a quick google search for instance). But heck, maybe I am just an unbeliever who is paving the way for the real Anti-Christ.

It’s probably too much to ask an author to be an objective historian on the subject of esoteric philosphy, the occult, and the presence of a spiritual plane. But it’s certainly not too much to ask him to not make italicized emphasis on essentially nothing, as if it were proof, or to make references to events (the simultaneous crucifiction of Satan incarnate in South America with that of Jesus) without any reference to really what he’s talking about. In that sense, the book is annoying, in that it goes beyond the secret history to attempt to talk about the “truth” of the secret teachings and makes excuses for the information that doesn’t quite line up — it would have been a wholly better book if Booth stuck to the history of consciousness and stopped trying to make a case for the possible accuracy of it all.
As a history, it was very interesting. Without a doubt, human consciousness, our sense of self within the universe, our understanding of our origins and our place in the cosmos, has evolved. And it’s fascinating to see that despite that evolution, there are still a lot of common threads through cultures, and symbolism that persists to the present day that was initially developed by the ancients while gazing at the stars and those 7 visible bodies that ruled the heavens. That content was extremely informative, and it’s easy to see the argument that in some sense, our collective drift away from spirituality parallels the predicted rise of the “Anti-Christ” (not as a being, but as a focus away from Christ) – but making the leap that beacuse so many scientific discoveries fell out of the search for something else, through alchemy, or that many of the geniuses of modern times were also spiritualists and members of the secret societies (e.g. Freemasons), the belief itself must be the enabler, is just ludicrous. Had Booth made the case that humanity’s perceptions have evolved, including those of the geniuses, he’d have written an imminently approachable and thought provoking book. Instead, he chose to articulate the belief that belief in a non-material universe is the cause and genius is the effect – a non-sequitur that, together with the random italicized stress on his own perceptions, and the net effect is to let the reader believe that a lot of his research is connected through the flimsiest of threads, simply because he wants to see the connection. It casts doubt upon the accuracy of the historical research itself.

I’m not particularly religious and I have an open mind when it comes to alternative views of history as filtered through the beliefs and spirituality of old, but…oh my God, this garbage had me shouting at the pages before I finally threw up my hands and threw the book in my Get Rid of It box. So much ranting I could do but, considering I run the risk of writing the longest, most vitriolic rant in my reviewing life, I’ll simply leave my status updates here. Concise and to the point, I think, at least far more than The Secret History of the World ever managed to be.

“1) I do NOT appreciate being flat out told what I currently think and what I will think later. 2) Booth didn’t exist in ancient times, therefore his matter of fact statements regarding what the ancients specifically thought are not only presumptive, they’re utter bullshit. 3) Holy Christ, man, lay off the italics! As someone who’s not an idiot, I can add my own emphasis, thanks very much”.

“Conventionally minded Christians may wish to stop reading now”. Are you freakin’ kidding me? A sentence like that is born out of either a lack of knowledge regarding the audience for the book or sheer, unmitigated arrogance”.

“As we have seen…” No, actually, we have not seen. One idea stated as fact in a single sentence but neither supported by cited sources nor given even a marginal explanation of what the hell is being talked about does not a fact or connection make. No solid foundations for these early ideas”.

“Myths from different cultures and time periods being broken down for scrap that the author can pick and choose and mash together in ways that don’t even support his theories. Why am I even still reading this?”

“As we will see…” (Cue silly me thinking the author will go on later to discuss this promised topic in depth.) “So as we have seen…” (Me throwing the book while screaming incoherently that he never even mentioned that part, let alone shown anything about it.)”

“I realize this book is an exercise in esoteric philosophy and attempting to present an alternate spiritual history, but this is turning out to be a mishmash of massive holes, inconsistency, erroneous timelines, and bastardized folklore.”

“According to secret societies…”, “Initiates of secret societies believe…”, “Secret societies know…” – Really? What secret societies? How do YOU know this, Booth? If these are secrets, shouldn’t they be, well, secret? ‘Citing’ secret societies is not actually citing sources at all, and saying that they’re ‘secret’ (but not so secret you don’t know) is no justification”.

“A bright point: “Sometimes people will try to ban beliefs not because they believe them to be false but because they believe them to be true.” This is true, being based in historical reality and such. Booth says this a couple times, and at least on this we agree”.

“Poorly written, convoluted ‘theory’, regular insults thrown at both science and modern religious faith, arrogant overtones, a lot “look at THIS piece of the folk myths and not at THOSE pieces that don’t fit my theory in any way” sleight off hand…no, forget it. I’m done”.

1) Describe part of human evolution as seen by secret societies.
2) Fail to explain or back up exactly what was just described.
3) Explain how mind-blowing what was just described is.
4) Point out that ancient man perceived the world differently from us and therefore was totally cool with what was just described.
5) Scoff at modern science for making our lives too rigid to allow us to believe what was just described.
6) Rinse
7) Repeat

This book is informative; however, it tries to make the occult equivalent to other religions. It speaks of harnessing spiritual powers in order to do great things. I find this misleading and dangerous. I know that it occurs and this book clearly confirms this. The author encourages and glamorizes the occult secret societies. Be warned! Satan knows every word in the Bible and he uses them to justify himself.
I believe in being informed; but. If you don’t have a good spiritual foundation, stay away from this book. It is a temptation to evil behavior.
Lewis Carroll is famously cited as being high when he wrote his novels Alice in Wonderland, and Through the Looking Glass creating some of the most vivid and weird imagery ever conceived. Mark Booth in his book The Secret History of The World manages to do the same thing without being high. This book is one of the most insane and weird things I have ever read. It was a concoction of Biblical ideas, Cambellian ideas and philosophy, and just some insanity. This book makes unsupported claims by most and goes on to call into question other things that are accepted as fact. The book goes onto to claim gods as other things and the sun and earth as having been one. That Humans were at once plants, never truly animal. This book creates a timeline where the planets are living beings and the moon is a savior. Plants become us, the garden of eden was an era where the sun and Earth where one so that the sun could protect the earth. Life began then. This book takes on the ideas of conspiracy theory and moves them to an insane new level as he expects that people will believe him in his insanity and ideas. This book also takes into the idea that Science and true faith in the world’s religions is wrong as they hide things from people to remain in power when each one is meant to give the truth to the people. This book is the most confusing book I have ever read, as I made a timeline and a list of everything and character and it still made no sense as it was just a mess. The book also had poor writing in it as it was very unclear when a new thought began or ended.

In ancient times, the teachings of the mystery schools were as jealously guarded as the nuclear secrets today.
Then, in the third century, when Christianity became the dominant religion of the Roman Empire, the temples of antiquity were closed. The risk of “diffusion” was cut by declaring those secrets as heretical, and the fact of transmitting or professing them, a capital sin. However, as we shall see, the members of a new dominant elite, including religious leaders, began to form secret societies. And, behind closed doors, they continued with the teaching of the ancient mysteries.
If you have ever wondered why the West has no equivalent to the tantric sex that is openly displayed on the walls of Hindu monuments, such as the temples of Khajuraho, in central India, you may be interested to know that much of the Western art and literature hides an analogous technique, the kabbalistic art of the karezza.
The most hidden knowledge of secret societies is transmitted only orally, while others are written in an intentionally confusing way, so that individuals outside society cannot understand them. For example, the secret doctrine could be deduced from the prodigiously dark and extensive book of Helena Blavatsky of the same name, or from the twelve volumes of the allegory of GI Gurdjieff Belcebú’s Stories to her grandson, or from the nearly six hundred volumes that collect the essays and lectures of Rudolf Steiner.

Chinese and Japanese are the ones who are more aware of this plant element of the human body. In Chinese medicine it is believed that the flow of energy from this plant life force, called chi, gives life to the organism, and that the disease appears when that delicate network of energies is blocked. The fact that this flow of energy cannot be detected by the modern science materialist, and seems to act in a somewhat elusive realm between the human spirit and the flesh of the animal body, does not detract from this type of medicine, such as testify generations and generations of patients.
As in medicine, Chinese and Japanese tend to place great emphasis on the role of the solar plexus in spiritual practice. If you contemplate the statue of a meditating Buddha, you will see someone immersed in meditation, and that the center of that meditation, your center of mental and spiritual gravity, is your underbelly. This is because it has departed from the rigid and limited mentality of the brain and has submerged itself in its own center (sometimes called hara), which is connected with all life. Buddha is focused on becoming more alive, being aware of his unity with all living things.
Although the concept of the chacras has become popular in the West since the arrival of Eastern esoteric doctrines, the chacras are also fundamental to the Western esoteric tradition, and can be found both in Egyptian and Hebrew thought. And, just as Christianity has a hidden tradition of star and planetary gods, it also has a hidden tradition of small farms.

In secret history, the last creatures before humans were apes. They appeared because some human spirits rushed to incarnate too soon, before the human anatomy had been perfected.
Therefore, in the secret history it is not correct to affirm that humans come from the monkey, but that the monkeys represent a degeneration of humanity.
Of course, none of these fantastic creatures have left their mark on the fossil records, so why did the great men and women who were initiated into secret societies believe in them? Why should any intelligent person continue or contemplate the idea?.

At present, the Church makes a clear distinction between a few strictly regulated ceremonies, celebrated in the ecclesiastical context, in which spiritual powers are invoked, and the rest of ceremonies aimed at convening or establishing communication with the incorporeal spirits that They are not under their auspices. The latter are called “hidden,” which in today’s Christian language is usually synonymous with black magic.
In the Middle Ages, that distinction would not have been practical, given that, under the auspices of the Church, rituals were carried out with the intention of ensuring, for example, a good harvest or winning a duel. It was believed that consecrated bread served to cure the sick and to protect from the plague. Amulets were made against lightning and floods with church candles. Pieces of paper were written on the roofs with magic formulas written as fire protection. Church bells could repel thunder and demons. Formal curses were pronounced to keep the caterpillars away. Holy water was sprinkled in the fields to ensure a good harvest. The sacred relics were fetishes of miraculous effects. The baptism could return the vision to the blind children and the night vigils in the sanctuaries of the saints would give rise to vivid visionary dreams and offer healing according to the method consisting of “sleeping in the temple” defended by Asclepius.
Later, Christian apologists tried to distinguish between legitimate ecclesiastical practice, based on praying to higher spiritual beings who could accept a petition or not, and magic conceived as a mechanical process that involved the manipulation of hidden forces. However, this is a misunderstanding. Magic is also a process without guarantees of invocation of the spirits, including some of much higher levels.
In the Middle Ages, everyone believed in those spiritual hierarchies. The belief that repeating a formula, such as a prayer, or celebrating a ceremony had the power to influence material events for better or worse, underlies all religious practice and secular spiritual practice. Through these activities, people believed that they could communicate with the orders of incorporeal beings who controlled the material world. At that time, there was a universal belief and experience that prayer was effective, that providence rewarded the good and punished the bad.
In the Anglo-Saxon world, Friday the 13th is still being remembered as a day of bad luck. On Friday, October 13, 1307, the kings of the world mobilized to try to eradicate esoteric influences that they feared were increasing, and that, increasingly, escaped their control.

If alchemy was the central practice that connected Rosicrucians and Freemasons, the external aspect of these societies was quite different.
The original brotherhood is made up of only eight Rosicrucian brothers, and many said that their “House of the Holy Spirit” existed on another plane. Later generations remained elusive enough to suggest that there were only a small number of brothers.
Instead, Freemasonry spread rapidly throughout the world, recruiting thousands of individuals and, later, hundreds of thousands. At present, even though it does not proclaim its existence at four winds, there is an important Masonic lodge in almost every major city. Those who do not count among its members know where it is, even if they do not know what is going on inside.
In the case of Freemasonry, the purpose was, in part, to favor the social conditions that would lead the population to a stage of development in which they were prepared for initiation. The freemasons strived to create a tolerant and prosperous society, with a degree of social and economic freedom that would give the population the opportunity to better explore both the external and internal cosmos. The evolution of free will would give rise to many of the important changes planned in Francis Bacon’s New Atlantis, his vision of the perfect Rosicrucian state.

However, secret societies have a particularly exalted concept of it. Each mind is a projection in the material world of a vast cosmic mind, and we must use the imagination to find it again and surrender to it.
By using imagination, Leonardo, Shakespeare and Mozart became divine beings.
Imagination is the key.

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