El Mensaje De Pandora — Javier Sierra / Pandora’s Message by Javier Sierra (spanish book edition)

Libro nacido en plena pandemia, hecho este que le marca bastante. Es un libro ligero y, un tanto predecible sin que esto sea en absoluto óbice para no disfrutarlo; no obstante deja situaciones en las que el lector se podrá ver reflejado.
Concluyendo, una obra agradable, en la línea del autor que logra su objetivo de entretener y, en este caso ponernos sobre aviso sobre la ignorancia y sus efectos. No obstante, tengan claro que la esperanza fue lo único que Pandora consiguió mantener en la caja y no es poco.
El día que Arys cumplió dieciocho años recibió esta extraña carta. Le llegó desde Atenas envuelta en papel de estraza con el apremio de que debía leerla de inmediato. Escrita en circunstancias excepcionales, en ella su tía evoca el último viaje que hicieron juntas por el sur de Europa y le confía un secreto que llevaba eones guardándose: que los antiguos mitos esconden la clave para comprender el origen de la vida, las enfermedades e incluso nuestro futuro. Basándose en investigaciones de importantes científicos y premios Nobel, Javier Sierra ha escrito una fábula lúcida, deslumbrante, que expandirá nuestro punto de vista sobre las cuestiones que de verdad están llamadas a alterar el equilibro de nuestra civilización. Estamos ante un relato que es a la vez apasionante, tierno y oportuno. Uno que nos adentra de forma esperanzadora en la historia de nuestra civilización a través de sus cambios más críticos y que nos recuerda las soluciones que la humanidad siempre encontró para sortearlos. Quizás este libro sea una advertencia.

Estamos a las puertas de una hecatombe. Antes la usábamos como sinónimo de sacrificio a los dioses. La ἑκατόμβη (hekatómbē) era literalmente la inmolación ritual de cien bueyes en honor de algún habitante del Olimpo. Procede de hekatón, «cien», y boũs, «buey». Cuando la oigo en boca de un político o de una autoridad sanitaria para justificar las decenas de miles de fallecidos por culpa del último virus, pienso si todo esto no estará siendo la broma de algún hijo de Zeus que, despertado por el ruido de nuestra época, ha decidido devolver cierta paz a la Tierra.
¿Cuántos líderes de naciones, contertulios de televisión, amigos y supuestos expertos minusvaloraron la amenaza de la última pandemia, la del coronavirus de Wuhan? ¿Cuántos de los que se rieron de quienes nos preocupamos ante las primeras noticias que llegaban de China se esforzaron después en parecer responsables? Olvídalos. A todos. Nadie acomodado está preparado para afrontar algo así. No pierdas el tiempo con los que hacen de la torpeza su bandera. No te debe acomplejar saberte curiosa y querer conocer otros puntos de vista sobre un fin del mundo que tarde o temprano viviremos todos. A mí, ya lo sabes, hace tiempo que esos insultos me son indiferentes. Me salva de la angustia la obligación en la que me veo. Solo me concierne dejarte constancia de lo que sé. Siento que sin conocer mis palabras tú y tus descendientes tendríais muchos más problemas para sobrevivir.

La última vez que oí hablar del doctor Wickramasinghe fue poco antes de declararse la pandemia de la COVID-19, a principios de 2020. Él acababa de proponer a la revista médica británica The Lancet un artículo en el que sugería que el coronavirus que nos puso en jaque entonces se originó en un meteorito que cayó no muy lejos de Wuhan, en China —el foco de la epidemia—, en octubre del año anterior. Según sus estimaciones, la roca cósmica caída en las inmediaciones de Songyuan podría haber esparcido «cientos de trillones de partículas víricas» por toda la región, después de haber convertido la noche en día y ser filmada por las cámaras de tráfico de la ciudad. Bajo ese punto de vista, no cabía duda de que el nuevo «peligro amarillo» no era realmente chino, sino extraterrestre. Pero nadie le creyó.
Y The Lancet ignoró su escrito.

¿Tampoco conoces la historia de Pandora?
—La de la caja… Vagamente —admitiste para mi consternación—. Si no recuerdo mal, era una diosa que dejó escapar de ella todos los males del mundo. Solo las enfermedades —te corregí—. Y además, Pandora no fue exactamente una diosa. Zeus encerró una buena colección de enfermedades en un cofrecillo y se lo dio a la primera mujer creada por él, una criatura hermosísima, casi perfecta, a la que llamó Pandora. Le ordenó que no lo abriese bajo ninguna circunstancia, y la envió a la Tierra para que se desposara con un titán. El caso es que la bella Pandora no soportó aquella orden y terminó abriendo la dichosa caja, esparciendo el Mal por el mundo.
Todavía son muchos los que estudian lo que sucede en nuestro planeta como si este fuera algo ajeno al resto del universo. ¿Sabes cómo llamaban en Italia a las pandemias en el tiempo que siguió a la peste negra?
Negué con la cabeza.
—Influenze. Creían que la influencia de las estrellas era la causante del Mal. ¿Y sabes? En el fondo, creo que no se equivocaban.

El mito, querida Arys, siempre es una metáfora. Ignoran que fueron los dioses los que enviaron a una mujer para traernos todos los dones, porque nuestra es la capacidad generatriz. Sin nosotras, sencillamente no hay mundo. El mito es, en definitiva, un mensaje codificado pensado para atravesar los siglos y advertirnos de algo esencial. Y el mío, el de Pandora, fue concebido como una gran señal de alerta.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2013/08/23/el-maestro-del-prado-javier-sierra/

https://weedjee.wordpress.com/2015/01/15/la-piramide-inmortal-javier-sierra/

https://weedjee.wordpress.com/2016/04/11/la-espana-extrana-javier-sierra-jesus-callejo/

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https://weedjee.wordpress.com/2020/06/27/la-ultima-cena-javier-sierra-the-secret-supper-by-javier-sierra/

https://weedjee.wordpress.com/2020/06/28/el-mensaje-de-pandora-javier-sierra-pandoras-message-by-javier-sierra-spanish-book-edition/

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This book was wrote in the midst of a pandemic, a fact that marks him a lot. It is a light book and somewhat predictable without this being an obstacle to not enjoying it; However, it leaves situations in which the reader will be able to see himself reflected.
Concluding, a pleasant work, along the lines of the author who achieves his goal of entertaining and, in this case, warning us about ignorance and its effects. However, be clear that hope was the only thing that Pandora managed to keep in the box and it is no small feat.
On the day Arys turned eighteen she received this strange letter. It came to her from Athens wrapped in brown paper with the urge that she should read it immediately. Written in exceptional circumstances, her aunt evokes the last trip they made together in southern Europe and confides in her a secret that has been kept for eons: that ancient myths hide the key to understanding the origin of life, diseases and even our future. Based on research by leading scientists and Nobel laureates, Javier Sierra has written a dazzling, lucid fable that will expand our view of the issues that are truly meant to upset the balance of our civilization. We are facing a story that is both exciting, tender and timely. One that takes us hopefully into the history of our civilization through its most critical changes and that reminds us of the solutions that humanity has always found to get around them. Perhaps this book is a warning.

We are at the gates of a catastrophe. Before we used it as a synonym for sacrifice to the gods. The ἑκατόμβη (hekatómbē) was literally the ritual immolation of a hundred oxen in honor of some inhabitant of Olympus. It comes from hekathon, “one hundred,” and boũs, “ox.” When I hear it from the mouth of a politician or a health authority to justify the tens of thousands of deaths from the latest virus, I think if all this is not being the joke of some son of Zeus who, awakened by the noise of our time , has decided to return some peace to Earth.
How many leaders of nations, television peers, friends, and alleged experts undervalued the threat of the latest pandemic, that of the Wuhan coronavirus? How many of those who laughed at those of us who cared at the first news that came from China then tried to appear responsible? Forget them. To all. No one well-off is prepared to face something like this. Do not waste time with those who make awkwardness their flag. It should not make you feel curious and want to know other points of view about an end of the world that sooner or later we will all live. You know, those insults have long been indifferent to me. The obligation in which I see myself saves me from the anguish. It only concerns me to record what I know. I feel that without knowing my words you and your descendants would have many more problems to survive.

The last time I heard about Dr. Wickramasinghe was shortly before the COVID-19 pandemic broke out, in early 2020. He had just proposed to the British medical journal The Lancet an article suggesting that the coronavirus he put on us in check then it originated in a meteorite that fell not far from Wuhan, China – the focus of the epidemic – in October of the previous year. According to his estimates, the fallen cosmic rock in the vicinity of Songyuan could have scattered “hundreds of trillions of virus particles” throughout the region, having turned night into day and been filmed by the city’s traffic cameras. From this point of view, there was no doubt that the new “yellow danger” was not really Chinese, but extraterrestrial. But nobody believed him.
And The Lancet ignored his writing.

Don’t you know Pandora’s story, either?
“The one in the box… vaguely,” you admitted to my dismay. If I remember correctly, she was a goddess who let all the evils in the world escape her. Only diseases, ”I corrected you. And besides, Pandora was not exactly a goddess. Zeus locked up a good collection of diseases in a casket and gave it to the first woman he created, a most beautiful, almost perfect creature, whom he called Pandora. He ordered her not to open it under any circumstances, and sent her to Earth to marry a titan. The fact is that the beautiful Pandora did not bear that order and ended up opening the happy box, spreading Evil throughout the world.
There are still many who study what happens on our planet as if it were something alien to the rest of the universe. Do you know what pandemics were called in Italy in the time that followed the black plague?
I shook my head.
—Influenze. They believed that the influence of the stars was the cause of Evil. And you know? Deep down, I think they were not wrong.

The myth, dear Arys, is always a metaphor. They do not know that it was the gods who sent a woman to bring us all the gifts, because ours is the generating capacity. Without us, there simply is no world. Myth is, in short, a coded message designed to span the centuries and warn us of something essential. And mine, Pandora’s, was conceived as a great warning sign.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2013/08/23/el-maestro-del-prado-javier-sierra/

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