El Relojero De La Puerta Del Sol — Emilio Lara / The Watchmaker of the Puerta Del Sol by Emilio Lara (spanish book edition)

Una sorpresa para mí. Buena historia, bien escrita, y que se lee muy rápido y te mete de lleno en la vida de José Rodríguez Losada, en el Londres de finales del siglo XIX con secundarios de lujo como Prim, la reina Victoria, Lewis Carrol o el propio Dickens en una mini aparición.

“El relojero de la Puerta del Sol” nos cuenta la historia de José Rodríguez Losada, que fue como dice el título del libro el relojero que imaginó y construyó para luego regalárselo a la ciudad de Madrid el reloj de la Puerta del Sol, que todos los fines de año ameniza las 12 campanadas. Una historia de novela, digna de una película. Otro olvidado de nuestra historia. Fue un hombre hecho a sí mismo, que tuvo que huir de la España absolutista de Fernando VII a Londres, donde pudo usar su ingenio para ser uno de los relojeros más reputados de su época.
La novela transcurre en dos épocas, una en la España post guerra de la independencia con el regreso del absolutismo que tanto daño hizo al progreso de nuestro país, tanto a nivel económico como intelectual, y en el Londres de la década de 1830 a 1860, una ciudad donde los adelantos industriales y la libertad intelectual nos presentan un inicio de sociedad moderna a años luz de la España de Fernando VII. Es esta una novela autobiográfica con muchos personajes secundarios de renombre que se reunen en la tertulia en español que José Rodríguez Losada organiza periódicamente en su relojería de Londres.

* José Rodríguez Losada murió en Londres el 6 de marzo de 1870. Legó su considerable fortuna a sus hermanos y sobrinos, a sus dos sirvientes y a su médico personal. Fue enterrado en el cementerio de Kensal Green, en Londres.
En vida, no se olvidó de su pueblo leonés: costeó un nuevo retablo y altar de la iglesia, y también enseñó el oficio a dos de sus sobrinos, que trabajaron para él en la relojería de Regent Street.
Asimismo, mantuvo su vinculación profesional con España al construir varios relojes importantes: el del Ayuntamiento de Sevilla (trasladado a mediados del siglo XX a la iglesia hispalense de la Concepción), el de la catedral de Málaga y el del Arsenal de Cartagena. Este último, convertido en un símbolo durante el cantón cartagenero de 1873, sobrevivirá a la devastación de la ciudad tras el bombardeo artillero que sufrió, aunque dos de sus esferas resultaron dañadas por las bombas.
El Big Ben se convirtió en el símbolo de Londres a finales del siglo XIX, y en el siglo XX, en un icono inglés. En 1940, durante el Blitz, el Palacio de Westminster fue alcanzado por las bombas alemanas, pero la Torre del Reloj no fue dañada y el sonido de sus campanadas, las retransmisiones de la BBC y los discursos de Winston Churchill fueron la gasolina moral de los londinenses hasta que los jóvenes pilotos de la RAF ganaron la batalla de Inglaterra. El Big Ben sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Ni la Luftwaffe ni las bombas volantes V-1 y V-2 lanzadas desde la costa continental consiguieron destruirlo.
En la actualidad, una de las primeras cosas que hacen los turistas que visitan Londres es fotografiarlo.
En efecto, Losada recibió el encargo de ultimar aspectos técnicos del reloj. En lo alto del péndulo siguen puestas las monedas que ajustan su movimiento.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2020/04/26/tiempo-de-esperanza-emilio-lara-hope-time-by-emilio-lara-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2020/04/27/el-relojero-de-la-puerta-del-sol-emilio-lara-the-watchmaker-of-the-puerta-del-sol-by-emilio-lara-spanish-book-edition/

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It was a surprise to me. Good story, well written, and that reads very fast and puts you fully in the life of José Rodríguez Losada, in London in the late nineteenth century with luxury secondary like Prim, Queen Victoria, Lewis Carrol or Dickens himself In a mini appearance.

“The watchmaker of the Puerta del Sol” tells us the story of José Rodríguez Losada, which was as the title of the book says the watchmaker who imagined and built and then give it to the city of Madrid the clock of the Puerta del Sol, which all At the end of the year the 12 bells liven up. A novel story, worthy of a movie. Another forgotten in our history. He was a self-made man, who had to flee from the absolutist Spain of Ferdinand VII to London, where he could use his ingenuity to be one of the most reputable watchmakers of his time.
The novel takes place in two eras, one in post-war Spain of independence with the return of absolutism that caused so much damage to the progress of our country, both economically and intellectually, and in London from the 1830s to 1860s, a city where industrial advances and intellectual freedom present us with a beginning of modern society light years away from the Spain of Fernando VII. This is an autobiographical novel with many renowned secondary characters that meet in the Spanish gathering that José Rodríguez Losada organizes periodically in his watchmaking in London.

* José Rodríguez Losada died in London on March 6, 1870. He bequeathed his considerable fortune to his brothers and nephews, his two servants and his personal physician. He was buried in the Kensal Green Cemetery in London.
In life, he did not forget his people in Leon: he paid for a new altarpiece and altar of the church, and also taught the trade to two of his nephews, who worked for him in the watchmaking of Regent Street.
Likewise, he maintained his professional relationship with Spain by building several important clocks: that of the City Council of Seville (transferred in the mid-twentieth century to the Hispanic church of La Concepción), that of the Cathedral of Malaga and that of the Arsenal of Cartagena. The latter, which became a symbol during the Cartagena canton of 1873, will survive the devastation of the city after the artillery bombing it suffered, although two of its areas were damaged by the bombs.
Big Ben became the symbol of London at the end of the 19th century, and in the 20th century, an English icon. In 1940, during the Blitz, the Palace of Westminster was hit by German bombs, but the Clock Tower was not damaged and the sound of its chimes, the BBC broadcasts and the speeches of Winston Churchill were the moral gasoline of the Londoners until the young RAF pilots won the battle of England. Big Ben survived World War II. Neither the Luftwaffe nor the V-1 and V-2 flying bombs dropped from the mainland managed to destroy it.
At present, one of the first things tourists who visit London do is photograph it.
Indeed, Losada was commissioned to finalize technical aspects of the watch. At the top of the pendulum the coins that adjust their movement are still in place.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2020/04/26/tiempo-de-esperanza-emilio-lara-hope-time-by-emilio-lara-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2020/04/27/el-relojero-de-la-puerta-del-sol-emilio-lara-the-watchmaker-of-the-puerta-del-sol-by-emilio-lara-spanish-book-edition/

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