Piketty Esencial — Jesper Roine / Pocket Piketty: A Handy Guide to “Capital in the Twenty-First Century” by Jesper Roine

Recomendando leer los libros de Piketty. Jesper Roine hizo que los conceptos fueran muy fáciles de entender. Creo que hay 5 puntos clave del libro:
1. El cambio en la participación del ingreso en el 10% superior está impulsado por cambios en el 1% superior
2. La disminución en la participación del ingreso en el siglo XX fue impulsada por choques específicos (guerras mundiales, impuestos, choques económicos).
3. La fuerza que puede nivelar la desigualdad entre países e individuos es una mayor difusión de conocimientos y habilidades.
4. La fuerza que puede aumentar la desigualdad es cuando el rendimiento promedio del capital > tasa promedio de crecimiento en la economía
5. La solución de Piketty es un impuesto progresivo sobre el capital que evitaría la concentración de riqueza en la distribución superior mientras preserva la competencia y no mata el motor de la acumulación de capital y el espíritu empresarial.

Disfruté esta versión resumida que resumía los puntos principales y las observaciones de la acumulación de riqueza. Al borde de la economía universitaria de nivel de entrada, Jesper Roine mantuvo los conceptos difíciles al mínimo para ampliar la disponibilidad del trabajo del tomo pesado. Incluso si tiene que omitir algunos conceptos porque están más allá de su alcance, todavía encontrará información interesante que ayuda a explicar por qué los ricos siguen enriqueciéndose. Y los resúmenes nos dan algunas ideas sobre cómo frenar o detener el goteo ascendente de riqueza de muchos a pocos.
Para mí, pone una perspectiva un poco diferente sobre el sistema fiscal progresivo y sus efectos en nuestra sociedad.

En la primavera de 2014, el libro El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty, tomó por asalto el escenario mundial. De repente estaba en todas partes, copaba el primer puesto de muchas listas de ventas y propiciaba reacciones por parte de todo tipo de gente, desde premios Nobel y otros famosos eruditos hasta críticos de toda procedencia. Las opiniones al respecto siguen divididas. Algunos ven el libro como un hito que, esencialmente, cambia nuestra comprensión de cómo funciona la economía, mientras que otros rechazaban su premisa y cuestionaban los datos que proporcionaba. Personalmente, todo este alboroto sorprendió.
El libro de Thomas Piketty es mucho más que una mera lista de hechos históricos. Constituye un intento basado en una serie de hechos históricos de comprender las correlaciones subyacentes, y, basándose a su vez en esta comprensión, de averiguar qué se puede hacer con respecto a la desigualdad en la sociedad. En una época en que muchas organizaciones internacionales, como la OCDE y el Fondo Monetario Internacional, expresan su preocupación ante esta tendencia, y en la que el propio presidente Obama calificó la desigualdad de «el desafío decisivo de nuestro tiempo», apenas resulta sorprendente que un libro que asegura explicar cómo hemos llegado aquí y qué deberíamos hacer en el futuro atraiga semejante nivel de interés.
La gran diferencia es que, en contraste con sus predecesores, el libro de Piketty no es solo una teoría acerca de cómo funciona la economía, sino una teoría basada en hechos acerca de la distribución de la riqueza e ingresos a lo largo de todo el siglo XX, y acerca de la relación entre capital e ingresos que se remonta al siglo XVIII. La razón por la que Thomas Piketty es el primero en formular una teoría en base a tales hechos es que nuestro conocimiento acerca de estas condiciones es relativamente nuevo.

Según Piketty, la conclusión fundamental que se puede extraer de todo esto es que no hay ninguna fuerza natural que, a lo largo del tiempo, haga que se reduzca inevitablemente el valor del capital. La idea de que el capital humano pueda reemplazar al capital no humano conforme la economía se desarrolla no está sustentada por los datos. El crecimiento económico está motivado, a largo plazo, por la productividad y el conocimiento, que han permitido evitar el apocalipsis, predicho por Marx, de constante acumulación de capital como único impulsor del crecimiento. Sin duda, el progreso tecnológico ha incrementado la demanda de conocimiento y capacidades, pero también ha incrementado la demanda de todas las muchas formas de capital no humano. A grandes rasgos, el desarrollo económico no ha reducido la importancia del capital, y no hay razones para creer que vaya a llevar automáticamente a un papel reducido del capital en relación con el trabajo en el futuro.

La conclusión general del libro, según Piketty, es que una economía de mercado basada en la propiedad privada contiene poderosas fuerzas que empujan en la dirección de una creciente desigualdad, así como fuerzas que empujan en la dirección opuesta.
La fuerza con mayor potencial para nivelar la desigualdad, tanto entre países como entre individuos, es el aumento de la difusión de conocimientos y habilidades. Según Piketty, la fuerza más poderosa en la dirección opuesta (y aquella en la que se ha centrado el libro) es que la tasa de rendimiento del capital privado, r, puede ser notablemente más alta, durante largos periodos de tiempo, que la tasa de crecimiento económico, g. Esta desigualdad central, r > g, implica que la riqueza acumulada en el pasado crece más rápidamente que los gastos y salarios. Y allá donde se concentra, el capital crece más rápidamente que los ingresos por trabajo, con lo que, a lo largo del tiempo, las desigualdades se acentúan.
Una solución podría ser gravar los ingresos por capital de manera suficientemente dura como para reducir el rendimiento del capital privado a menos de la mitad del crecimiento económico. Tal solución es, sin embargo, indeseable, pues se arriesgaría a matar el motor de la acumulación de capital y de la iniciativa privada, lo que, a su vez, disminuiría aún más la tasa de crecimiento económico. La solución adecuada, asegura Piketty, es un impuesto progresivo sobre el capital.
El problema yace en la implementación de una tasa así. No es posible implantarla exclusivamente en el marco de un Estado-nación. Requiere un alto nivel de cooperación internacional. Puede no ser posible a escala mundial, pero podría lograrse dentro del marco de trabajo de la Unión Europea, por ejemplo.

La incapacidad de compartir los beneficios de la globalización de una manera razonable podría, por ejemplo, amenazar las políticas mismas en las que se basa la globalización.

Libros de Piketty comentados en mi blog:

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/14/la-economia-de-las-desigualdades-thomas-piketty/

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/15/la-crisis-del-capital-en-el-siglo-xxi-thomas-piketty/

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/15/el-capital-en-el-siglo-xxi-thomas-piketty/

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I recommend all books by Piketty. Jesper Roine made the concepts very easy to understand. I think there are 5 key points that I will take away from the book
1. The change in income share in the top 10% is driven by changes in the top 1%
2. The decline in income share in the 20th century was driven by specific shocks (world wars, taxation, economic shocks).
3. The force which can level out inequality between countries and individuals is increased diffusion of knowledge and skills
4. The force which can increase inequality is when the average return on the capital > average rate of growth in the economy
5. Piketty’s solution is a progressive tax on capital which would avoid concentration of wealth at the top distribution while preserving competition and not kill the motor of capital accumulation and entrepreneurship.

I did enjoy this summarized version that boiled down the major points and observations of wealth accumulation. Bordering on entry level college economics, Jesper Roine kept the difficult concepts to a minimum to broaden the availability of the hefty tome’s work. Even if you have to skip a few concepts because they are beyond your grasp, you will still find some interesting information that helps explain why the rich keep getting richer. And the summaries give us a few ideas on how to slow or stop the trickling upwards of wealth from the many to the few.
For me, it puts a little different perspective on the progressive tax system and its effects on our society.

In the spring of 2014, the book Capital in the 21st Century, by Thomas Piketty, stormed the world stage. Suddenly it was everywhere, it took first place in many sales lists and led to reactions from all kinds of people, from Nobel laureates and other famous scholars to critics of all backgrounds. Opinions in this regard remain divided. Some see the book as a milestone that essentially changes our understanding of how the economy works, while others rejected its premise and questioned the data it provided. Personally, all this fuss surprised.
Thomas Piketty’s book is much more than a mere list of historical facts. It constitutes an attempt based on a series of historical facts to understand the underlying correlations, and, based on this understanding, to find out what can be done with respect to inequality in society. At a time when many international organizations, such as the OECD and the International Monetary Fund, express their concern about this trend, and in which President Obama himself described the inequality as “the decisive challenge of our time,” it is hardly surprising that A book that claims to explain how we got here and what we should do in the future attract such a level of interest.
The big difference is that, in contrast to its predecessors, Piketty’s book is not just a theory about how the economy works, but a theory based on facts about the distribution of wealth and income throughout the century. XX, and about the relationship between capital and income that goes back to the 18th century. The reason why Thomas Piketty is the first to formulate a theory based on such facts is that our knowledge about these conditions is relatively new.

According to Piketty, the fundamental conclusion that can be drawn from all this is that there is no natural force that, over time, inevitably reduces the value of capital. The idea that human capital can replace non-human capital as the economy develops is not supported by data. Economic growth is motivated, in the long term, by productivity and knowledge, which have prevented the apocalypse, predicted by Marx, of constant accumulation of capital as the sole driver of growth. Undoubtedly, technological progress has increased the demand for knowledge and capabilities, but it has also increased the demand for all the many forms of non-human capital. Broadly speaking, economic development has not reduced the importance of capital, and there is no reason to believe that it will automatically lead to a reduced role of capital in relation to work in the future.

The general conclusion of the book, according to Piketty, is that a market economy based on private property contains powerful forces that push in the direction of increasing inequality, as well as forces that push in the opposite direction.
The force with the greatest potential to level inequality, both between countries and between individuals, is the increase in the dissemination of knowledge and skills. According to Piketty, the most powerful force in the opposite direction (and that in which the book has focused) is that the rate of return on private capital, r, can be noticeably higher, for long periods of time, than the rate of economic growth, g. This central inequality, r> g, implies that wealth accumulated in the past grows faster than expenses and salaries. And where it is concentrated, capital grows faster than income from work, which, over time, inequalities increase.
One solution could be to tax capital income hard enough to reduce the return on private capital to less than half of economic growth. Such a solution is, however, undesirable, since it would risk killing the engine of capital accumulation and private initiative, which, in turn, would further decrease the rate of economic growth. The right solution, says Piketty, is a progressive tax on capital.
The problem lies in the implementation of such a rate. It is not possible to implement it exclusively within the framework of a nation-state. It requires a high level of international cooperation. It may not be possible worldwide, but it could be achieved within the framework of the European Union, for example.

The inability to share the benefits of globalization in a reasonable manner could, for example, threaten the very policies on which globalization is based.

Books commented in the blog by Piketty:

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/14/la-economia-de-las-desigualdades-thomas-piketty/

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/15/la-crisis-del-capital-en-el-siglo-xxi-thomas-piketty/

https://weedjee.wordpress.com/2017/03/15/el-capital-en-el-siglo-xxi-thomas-piketty/

Un pensamiento en “Piketty Esencial — Jesper Roine / Pocket Piketty: A Handy Guide to “Capital in the Twenty-First Century” by Jesper Roine

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