Comida De Verdad. Alimentación Sin Mentiras Ni Trucos — Miguel Jara / by Miguel Jara (spanish book edition)

Es un interesante breve libro que nos hace plantearnos cuestiones sobre la alimentación, es un compendio de ltros libros comentados en el blog. Es paradójico nuestro mundo las cerezas extremeñas se exportan a los países del norte de Europa mientras entran en nuestro país naranjas del norte de África. Las patatas de los campos castellanos sobran al tiempo que compramos tubérculos holandeses en los supermercados. El pescado puede venir de Senegal, la fruta de Brasil, el arroz de China. En cualquier gran superficie de cualquier provincia encuentras todo tipo de carnes de todo tipo de procedencias y sólo en contados casos, gracias a que en los últimos años se han puesto en valor las denominaciones de origen, consigues la de tu región. Las ciudades han perdido la conexión con el campo de su provincia.
Tenemos más alimentos que nunca, de lugares más remotos, nunca hubo tanta variedad y probablemente nunca la calidad media de los productos fue peor.
El azúcar se ha convertido durante los últimos años en uno de los demonios alimentarios. El objetivo de los fabricantes y las marcas es reducir un 30 por 100 los ingredientes prohibidos (azúcar, sal y grasas) en miles de alimentos procesados antes de 2020. Para ello utilizan trucos como cambiar el lugar donde se pone el ingrediente proscrito.

Para alimentarse con comida de verdad es importante hacer el esfuerzo de cocinar. Hemos ido abandonando esta destacada tarea cotidiana por nuestros estilos de vida hiperocupados y eso tiene consecuencias. Si dejamos gobernarnos por la comodidad estamos olvidando la responsabilidad y ello conlleva una factura en la salud que ha quedado bien documentada con el aumento de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la obesidad o la diabetes en nuestra sociedad. Si no cocinamos otros van a hacerlo por nosotros y la tarea la van a realizar con criterios tendentes a su beneficio económico, no buscando la salud de la población.

Vivimos en «la era sin». La comida hoy está tan deteriorada que es normal que cada vez más cosas del comer nos hagan daño y debamos eliminarlas de la dieta. Nuestro organismo está adaptado para reconocer las moléculas de la química natural, de los alimentos naturales, y las aprovecha en su propio beneficio. El problema llega cuando nuestros hábitos de vida cambian y lo hacen de tal manera que pasamos a alimentarnos con comida proveniente de sitios que ni conocemos, muy lejanos, producida en masa y con las presiones propias de los mercados y lo hacemos pensando más en nuestra comodidad que en nutrirnos, lo que implica alimentos muy manipulados. Todo ello ha conllevado que la otra química, la que no es natural, la sintética, desarrollada por el ser humano y que nuestro organismo no reconoce, tenga un papel onmipresente en los alimentos. Productos químicos, no naturales, que acarrean problemas de salud, además de ecológicos, económicos, sociales o políticos.
El aceite de palma ha cogido una mala fama sin precedentes y en las empresas de gran distribución lo saben; sus directivos no son ajenos al debate. Los fabricantes también y algunos, como Nestlé, tiran balones fuera cuando se les interroga por ello.

Para elaborar las patatas en su hogar de la manera más saludable:

• El calor es el principal factor que hace que los azúcares como la glucosa y el aminoácido asparragina se transformen en acrilamidas, por lo tanto, se recomienda cocinar las patatas en el microondas o con cocción frente a frituras, tostado u horneado.
• En el caso de que se frían las patatas, esto no debe hacerse a una temperatura mayor de 160º. Cuando llegan a 180º su concentración de acrilamidas se duplica.
• Antes de cocinarlas, mejor déjalas en remojo peladas y cortadas durante unos 15-30 minutos porque esto ayuda a reducir la cantidad de acrilamidas que se forman.
• Cocínalas el tiempo justo e intenta no tostar demasiado las patatas ni el pan, si no el contenido en la sustancia peligrosa llega a triplicarse. La manera más sencilla de controlar las temperaturas y el tiempo de cocción es usar una freidora.
• Utiliza patatas nuevas, que no hayan pasado mucho tiempo almacenadas, ya que estas contienen mucho más azúcar (opta por variedades con bajo contenido azucarado).
• A la hora de guardarlas en tu hogar, es mejor un lugar seco y oscuro que la nevera.
• No reutilices en exceso el aceite porque un número elevado de frituras puede incrementar mucho el contenido en acrilamidas. Son mejores los aceites de oliva y girasol alto oleico frente a aquellos de semillas (maíz o soja).

• No lavar el pollo porque no sirve para eliminarlas y sólo puede facilitar el reparto de bacterias por la cocina.
• Limpiar en profundidad los instrumentos utilizados para cortar y preparar el pollo antes de volver a usarlos.
• Cocinar bien la carne. Nunca debe dejarse semicruda.
• Extremar la higiene de las manos antes y después de manipular la carne cruda.

La creación de «superbacterias» por las resistencias a los antibióticos es una de las principales preocupaciones sanitarias en Europa.

• La ciencia sufre el acoso de las industrias. Las primeras que desarrollaron estas estrategias de captación del ámbito académico fueron las tabacaleras y luego las farmacéuticas, que son maestras en ello, sin desdeñar, claro, a petroleras y eléctricas, operadoras de telecomunicaciones, de productos químicos y en general cualquier sector que quiera mantenerse en posiciones de privilegio en el actual modelo económico.
• Las publicaciones sanitarias son en muchas ocasiones el canal por el que los lobbies cuelan sus falacias. En los últimos años se han reforzado en esos medios de comunicación los mecanismos de control, pero hay que potenciarlos.
• Esto nos ha de llevar a exigir que la ciencia sea independiente de los diferentes poderes económicos; hace falta más y mejor Ciencia (con mayúsculas) y menos marketing vestido de «ciencia» o de carácter «científico», que en realidad es pseudociencia.
• Los conflictos de interés de los investigadores y quienes publican han de ser declarados con exhaustividad.
• Los políticos que han de hacer normas tengan en cuenta todo esto y no sobreestimen los riesgos sociales de «creer» (pues tratamos de creencias más que de Ciencia) en un conocimiento manipulado. La salud pública está en juego.
• Y la población, ¿qué puede hacer? Pues estar mejor informada y ser más crítica.

Coca-Cola se ha hecho con el control de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Resulta que la compañía ha llegado a tener en la dirección de esta entidad a una de sus directivas gracias al nombramiento realizado por el Gobierno español. Otro escandaloso caso de «puertas giratorias» (traspaso de cargos entre administraciones públicas y empresas privadas) y lobby por el que la institución que ha de velar para que los alimentos que tomamos sean seguros estaba en manos de una empresa privada y muy cuestionada.

La publicidad médica debe ser «objetiva, prudente y veraz» para no levantar «falsas esperanzas». Por eso la Organización Médica Colegial (OMC), que agrupa a los médicos y doctoras de España, aprobó una declaración sobre los conflictos éticos que plantea la publicidad avalada por sociedades científico-médicas: «no es ético», indicaban, que las entidades médicas avalen productos alimentarios de «dudoso beneficio» para la salud y, «mucho menos», cuando puedan ser perjudiciales.

—————-

It’s an interesting short book that makes us ask questions about food, it is a compendium of the other books commented on the blog. Our world is paradoxical. Extremadura cherries are exported to the countries of northern Europe while oranges from North Africa enter our country. The potatoes of the Castilian fields are plenty while we buy Dutch tubers in supermarkets. The fish can come from Senegal, the fruit of Brazil, the rice of China. In any large area of any province you find all kinds of meats of all types of provenances and only in a few cases, thanks to the fact that in recent years the designations of origin have been valued, you get that of your region. The cities have lost connection with the countryside of their province.
We have more food than ever, from more remote places, there was never so much variety and probably never the average quality of the products was worse.
Sugar has become in recent years one of the food demons. The aim of manufacturers and brands is to reduce the prohibited ingredients (sugar, salt and fat) by 30 percent in processed foods before 2020. To do this they use tricks such as changing the place where the proscribed ingredient is put.

To feed with real food it is important to make the effort to cook. We have been abandoning this outstanding daily task because of our hyper-busy lifestyles and that has consequences. If we allow ourselves to be governed by comfort, we are forgetting responsibility and that entails a health bill that has been well documented with the increase in cardiovascular diseases, cancer, obesity or diabetes in our society. If we do not cook others they will do it for us and the task will be carried out with criteria that tend to their economic benefit, not seeking the health of the population.

We live in “the era without.” The food today is so deteriorated that it is normal that more and more things of eating harm us and we should eliminate them from the diet. Our body is adapted to recognize the molecules of natural chemistry, of natural foods, and take advantage of them for its own benefit. The problem comes when our habits of life change and they do it in such a way that we go on to feed ourselves with food from places that we do not know, very far away, mass produced and with the pressures of the markets and we do it thinking more about our comfort than in nourishing ourselves, which implies very manipulated food. All this has meant that the other chemistry, the one that is not natural, the synthetic one, developed by the human being and that our body does not recognize, has an omnipresent role in food. Chemicals, not natural, that cause health problems, as well as ecological, economic, social or political.
Palm oil has gained an unprecedented bad reputation and in the large distribution companies they know it; Its managers are no strangers to the debate. The manufacturers also and some, like Nestlé, throw balls outside when they are interrogated for it.

To make the potatoes in your home in the healthiest way:

• Heat is the main factor that causes sugars such as glucose and the amino acid asparagine to become acrylamides, therefore it is recommended to cook the potatoes in the microwave or cooked in the face of fried, roasted or baked.
• In the case that potatoes are fried, this should not be done at a temperature greater than 160º. When they reach 180º their acrylamide concentration doubles.
• Before cooking, let them soak them peeled and cut for about 15-30 minutes because this helps reduce the amount of acrylamides that form.
• Cook them just the right time and try not to toast the potatoes or the bread too much, otherwise the content in the dangerous substance gets tripled. The easiest way to control temperatures and cooking time is to use a fryer.
• Use new potatoes, which have not been stored for a long time, since they contain much more sugar (opt for varieties with low sugar content).
• When keeping them in your home, a dry and dark place is better than the fridge.
• Do not reuse the oil excessively because a high number of fried foods can greatly increase the acrylamide content. Olive oil and high oleic sunflower oils are better compared to those of seeds (corn or soybeans).

• Do not wash the chicken because it is not used to eliminate them and can only facilitate the distribution of bacteria in the kitchen.
• Thoroughly clean the instruments used to cut and prepare the chicken before using them again.
• Cook the meat well. It should never be left semi-rough.
• Extreme hand hygiene before and after handling raw meat.

The creation of “superbugs” for antibiotic resistance is one of the main health concerns in Europe.

• Science suffers from harassment of industries. The first who developed these strategies to capture the academic field were tobacco companies and then pharmaceutical companies, which are masters in this, without disregarding, of course, oil and electricity companies, telecommunications operators, chemicals and in general any sector that wants to maintain in privileged positions in the current economic model.
• Health publications are often the channel through which lobbies sneak their fallacies. In recent years, control mechanisms have been reinforced in these media, but they must be strengthened.
• This should lead us to demand that science be independent of the different economic powers; Science is needed more and better (with capital letters) and less marketing dressed as “science” or “scientific” character, which is actually pseudoscience.
• Conflicts of interest of researchers and those who publish must be declared thoroughly.
• Politicians who have to make norms take all this into account and do not overestimate the social risks of “believing” (since we are dealing with beliefs rather than Science) in manipulated knowledge. Public health is at stake.
• And what can the population do? Well, be better informed and be more critical.

Coca-Cola has taken control of the Spanish Food Safety Agency. It turns out that the company has come to have one of its directives in the direction of this entity thanks to the appointment made by the Spanish Government. Another scandalous case of “revolving doors” (transfer of charges between public administrations and private companies) and lobby whereby the institution to ensure that the food we eat is safe was in the hands of a private and highly questioned company.

Medical advertising must be “objective, prudent and truthful” so as not to raise “false hopes.” That is why the Collegiate Medical Organization (WTO), which brings together doctors and doctors from Spain, approved a statement on ethical conflicts posed by advertising endorsed by scientific-medical societies: “It is not ethical,” they said, that medical entities endorse food products of “doubtful benefit” for health and, “much less,” when they can be harmful.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .