La Constitución Explicada A Mis Nietas: Las Claves Para Conocer Nuestros Derechos Y Ser Más Libres — Javier Pérez Royo / The Magna Carta Explained To My Granddaughters: The Keys to Knowing Our Rights and Being Freer by Javier Pérez Royo (spanish book edition)

Un libro muy didáctico y breve para que los pequeños se adentren en la constitución sin miedos.
La Constitución española del 78 tiene muchas más virtudes que defectos. Ha sido la primera Constitución democrática con una duración prolongada. Va a cumplir 41 años, que en otros países no son muchos, pero que en España son muchísimos.
La Constitución es un ser vivo, que va cambiando con el paso del tiempo. Le pasa en cierta medida lo que os pasa a vosotras. Hace un año y no digamos hace dos o tres cada una de vosotras era una persona distinta, incluso muy distinta, a la que es hoy.
La Constitución también cambia con el paso del tiempo. Va creciendo, madurando, haciéndose más rica. Pero también envejece. Aparecen problemas nuevos que no existían en el momento en que la Constitución se hizo o se dieron respuestas a problemas que han quedado anticuadas con el paso del tiempo. Por eso la Constitución tiene que ser reformada de vez en cuando. Para corregir los defectos que vayan apareciendo.
La Constitución tiene que ser en cada momento el resultado de una colaboración de sucesivas generaciones, desde la que la hizo hasta todas las que se van educando bajo ella. Esto es lo que da solidez y calidad a la democracia.

La primera forma que encontraron los humanos para relacionarse fue la desigualdad. La idea de la desigualdad es muy sencilla: no todos los individuos son iguales. Esto significaba que, en las sociedades antiguas, desde las civilizaciones clásicas de Grecia y Roma hasta el siglo XVII aproximadamente, los individuos que formaban la sociedad estaban divididos en distintos grupos.
Estos grupos se organizaban siguiendo un orden muy estricto, y cada uno de ellos tenía una serie de privilegios distintos.
Desde el momento en que todos los individuos son iguales, es necesario buscar una nueva manera de resolver los conflictos. Ya no vale lo de que tiene más razón quien tiene más poder o más dinero. Eso ya no importa, ahora todos los individuos son iguales y tienen que ser tratados igual. Para que esto pase tiene que haber un conjunto de normas que sean las mismas para todos y que se basen siempre en los mismos principios. Y así es como nace el derecho.
El derecho es precisamente el conjunto de leyes que regulan las relaciones entre los individuos y garantizan la igualdad. En su origen, las leyes se hacen para solucionar problemas que surgen en la sociedad. Las leyes dicen qué se puede y qué no se puede hacer. Son normas que existen para que las sociedades funcionen mejor y, además, nos ayudan a relacionarnos. Por ejemplo, las leyes prohíben robar o hacer daño a otras personas. Seguro que ya lo sabías y que te parece lo más normal. Pero también hay leyes que no tienen nada que ver con la violencia. Por ejemplo, hay normas sobre el trabajo, los impuestos, las familias y un montón de cosas.

La igualdad también trajo consigo la invención del concepto «pueblo». Como hemos dicho al principio, los seres humanos tenemos capacidad de razonar y de hacernos preguntas sobre quiénes somos. Para responder a estas preguntas solemos inventar conceptos y metáforas que nos ayudan a definir ideas abstractas. Lo abstracto es todo lo que existe, pero no podemos «tocar» con las manos. Los sentimientos, por ejemplo, son cosas abstractas.
Simplificando mucho, la constitución es el acuerdo de mínimos entre todos los individuos de un pueblo. Son las decisiones que toma un pueblo antes de empezar a organizarse y a redactar leyes, para asegurarse de que nadie va a tomar esas decisiones por ellos.
Por eso, las constituciones suelen ser textos muy cortos (aunque la española es un poquito más larga), que contienen las cosas que son indiscutibles.
La constitución es el primer elemento que necesita un estado para ser democrático. Por eso, las constituciones se redactan cuando los pueblos deciden legítimamente pasar a ser gobernados por ellos mismos mediante representantes que ellos eligen. Es decir, son ellos mismos los que se gobiernan a través de personas que eligen mediante el ejercicio del derecho de sufragio.
La mayoría de los países modernos dieron este paso durante los siglos XIX y XX. Los primeros en hacerlo, y que sirvieron como ejemplo a todos los demás, fueron Inglaterra, Estados Unidos y Francia. Todos los sistemas constitucionales posteriores derivan de estos.
Para hacer una constitución es necesario convocar una asamblea constituyente, que es el conjunto de personas que representan al pueblo y que se reúnen para escribir la constitución. En general, las asambleas están integradas por personas extraídas del pueblo, que expresan, por un lado, la diversidad de la sociedad, y, por otro, su voluntad de vivir juntos formando una comunidad única.
La constitución de 1812, también conocida como la constitución de Cádiz, porque fue en esa ciudad donde se redactó, fue la primera constitución de la historia española.
En aquella época la forma de gobierno en España era la monarquía absolutista, es decir, que el rey, que entonces era Carlos IV, era quien tenía todo el poder y tomaba todas las decisiones sin tener en cuenta las opiniones del pueblo.
Bajo el reinado de Isabel II, se hizo una nueva constitución, que supuso un paso atrás en cuanto a modernidad y democracia. El cambio más importante con respecto a la anterior era que dejaba de lado la idea de soberanía nacional (es decir, que el poder dejaba de ser de la nación) y proclamaba la soberanía de la corona y las cortes, que serían los que ejercerían el poder a partir de ese momento. También redujo el número de personas con derecho a voto a un 1 por ciento de la población (solo los más ricos entre los ricos).
La constitución de 1869 se aprobó al año siguiente del triunfo de la llamada Revolución Gloriosa de 1868, que echó del trono a Isabel II y dio inicio a lo que se conoce como el Sexenio Revolucionario, seis años en los que pasaron muchas cosas en el ámbito político en España. En primer lugar, después de la expulsión de Isabel II, se nombró un nuevo rey, Amadeo de Saboya.
Como constitución, la de 1869 vuelve a ser muy moderna. Entre otras cosas, recupera la idea de soberanía nacional y potencia de manera muy importante la expresión de dicha soberanía al establecer el sufragio universal masculino (es decir, da el derecho a voto a todos los hombres mayores de edad, independientemente de sus ingresos o cualquier otra circunstancia) para la elección de los miembros del Congreso de los Diputados.
Como constitución, la de 1869 vuelve a ser muy moderna. Entre otras cosas, recupera la idea de soberanía nacional y potencia de manera muy importante la expresión de dicha soberanía al establecer el sufragio universal masculino (es decir, da el derecho a voto a todos los hombres mayores de edad, independientemente de sus ingresos o cualquier otra circunstancia) para la elección de los miembros del Congreso de los Diputados.
La constitución de 1931 es el intento de modernización más serio que se ha hecho en España. Por ejemplo, instaura el sufragio universal por primera vez (en las elecciones podían votar todos los hombres y las mujeres mayores de veintitrés años) y proclama el estado laico (es decir, el país no tenía una religión oficial). También funda la Policía (hasta entonces en España solo existía la Guardia Civil, que controlaba las zonas rurales, y el Ejército). Reconoce por primera vez el derecho a la educación y, en general, el sistema de derechos fundamentales propio de la democracia. El avance de la posición de las mujeres en la sociedad fue auténticamente espectacular.

Los padres de la constitución fueron siete políticos del Congreso de los Diputados surgido de las primeras elecciones democráticas. Cada uno de ellos representaba a un partido político y, por lo tanto, ideas políticas distintas. Todos juntos representaban la variedad de ideas y opiniones del pueblo. Estos eran: Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, José Pedro Pérez Llorca, Manuel Fraga, Gregorio Peces-Barba, Miquel Roca Junyent y Jordi Solé Tura.
La constitución española se divide en 11 títulos (o capítulos) y tiene 169 artículos en total. Los artículos se dividen en tres partes según su contenido:
• Un preámbulo y un título preliminar.
• Una parte dogmática, que está formada por el título I, en la que se tratan los derechos, deberes y libertades.
• Una parte orgánica, que está formada por todos los demás títulos de la constitución, en la que se trata la división de poderes.

Lo mejor del preámbulo es que en él están todas las ideas principales de nuestra constitución, es decir, las cosas en las que el pueblo se puso de acuerdo antes de sentarse a escribir. Vamos a resumir esas ideas para que queden bien claras:
• El poder está en manos del pueblo (soberanía nacional).
• La forma de convivencia será democrática (decidida por la mayoría).
• Deben respetarse los derechos humanos de todos los españoles, así como sus diferencias culturales.
• El país debe intentar siempre progresar para mejorar la calidad de vida de los españoles.
• El país tiene la intención de relacionarse de manera pacífica con los otros países del mundo.

El título I es el título más largo de la constitución. Comprende del artículo 10 al 55 y es la parte a la que los expertos en la constitución suelen referirse como «lo indiscutible».
Los derechos fundamentales son los siguientes:
• El derecho a la vida.
• El derecho a la libertad ideológica, es decir, el derecho a poder pensar lo que cada uno quiera.
• El derecho a la libertad religiosa, es decir, el derecho a tener las creencias religiosas que uno quiera, o no tener ninguna.
• El derecho a la libertad personal, es decir, la garantía de no poder ser detenido si no es por orden de un juez.
• El derecho al honor, es decir, el derecho a ser respetados.
Además de estos derechos, que son individuales, también hay una serie de derechos sociales. Los derechos sociales son obligaciones del Estado con los ciudadanos como conjunto y su objetivo es que la gente pueda vivir con unos mínimos de dignidad.
Los derechos sociales son para todos los ciudadanos, incluidos, en gran medida, también los extranjeros.

Y qué pasa cuando surgen dudas? ¿Quién las resuelve? Para eso existe el Tribunal Constitucional.
Así, el Tribunal Constitucional está formado por doce personas. Estas personas tienen que tener la carrera de Derecho y como mínimo quince años de experiencia profesional en ese campo. Pueden ser jueces, fiscales, abogados o profesores universitarios y, sobre todo, tienen que ser expertos en la constitución.
Los doce miembros del Tribunal Constitucional se eligen de la siguiente manera:
• El Congreso de los Diputados elige a cuatro miembros (por mayoría de 3/5).
• El Senado elige a cuatro miembros (por mayoría de 3/5).
• El gobierno elige a dos miembros.
• El Consejo General del Poder Judicial elige a dos miembros.
Además, los miembros del Tribunal Constitucional nunca se cambian todos al mismo tiempo, sino que cada tres años entran cuatro miembros nuevos. Así se garantiza que siempre haya miembros nuevos, que aporten nuevas ideas, y miembros veteranos, que aporten experiencia.

Actualmente, nuestro país se enfrenta a algunos problemas que hasta ahora no habían surgido o no eran tan graves. El primero tiene que ver con la corrupción del sistema político y el segundo con la organización territorial de España.
El problema de la distribución territorial de España es muy actual en estos momentos con el caso de Cataluña, una comunidad autónoma que tiene una parte de la población que no quiere seguir formando parte de España. Pero Cataluña no es la única comunidad autónoma que tiene problemas con la distribución territorial, también el País Vasco se encuentra en esa situación.
Por otro lado, en todo el país existen opiniones muy distintas sobre cómo debería ser la organización de los distintos territorios de España. Esto afecta a cómo se reparte el dinero de los impuestos, las leyes e idiomas regionales de cada zona y un montón de cosas más. La constitución es la norma que fija la distribución territorial y reformarla podría hacer que muchos de estos problemas se solucionaran, pero para eso todos los partidos políticos tendrían que organizar un debate a fondo y ponerse de acuerdo.

Hacer una reforma de la constitución aprobada por todos los españoles podría ayudar a solucionar estos problemas. Además, reformar la constitución es una muestra de fortaleza de la democracia, significa que el Estado y el pueblo son capaces de hacer autocrítica y ponerse de acuerdo para avanzar y hacer cambios necesarios para que el país funcione mejor.
Y ese es precisamente el principal reto al que se enfrenta la constitución española en estos momentos.

—————–

A very didactic and short book for the little ones to enter the constitution without fear.
The Spanish Constitution of 78 has many more virtues than defects. It has been the first democratic Constitution with a prolonged duration. He will be 41 years old, which in other countries are not many, but in Spain they are many.
The Constitution is a living being, which changes over time. It happens to some extent what happens to you. A year ago and let’s not say two or three years ago each one of you was a different person, even very different, than she is today.
The Constitution also changes over time. It grows, matures, getting richer. But it also ages. New problems appear that did not exist at the time the Constitution was made or answers were given to problems that have become obsolete over time. That is why the Constitution has to be amended from time to time. To correct the defects that appear.
The Constitution must at all times be the result of a collaboration of successive generations, from which it was made to all those who are educated under it. This is what gives strength and quality to democracy.

The first way humans found to relate was inequality. The idea of inequality is very simple: not all individuals are equal. This meant that, in ancient societies, from the classical civilizations of Greece and Rome to the approximately 17th century, the individuals who formed society were divided into different groups.
These groups were organized in a very strict order, and each had a series of distinct privileges.
From the moment all individuals are equal, it is necessary to seek a new way to resolve conflicts. It is no longer worth what is more right who has more power or more money. That doesn’t matter anymore, now all individuals are equal and have to be treated the same. For this to happen there must be a set of rules that are the same for everyone and that are always based on the same principles. And that’s how the law was born.
Law is precisely the set of laws that regulate relations between individuals and guarantee equality. Originally, laws are made to solve problems that arise in society. The laws say what can and cannot be done. These are rules that exist for societies to function better and, in addition, help us to relate. For example, laws prohibit theft or harm of other people. Surely you already knew that and it seems to you as normal. But there are also laws that have nothing to do with violence. For example, there are rules about work, taxes, families and a lot of things.

Equality also brought the invention of the concept “people.” As we said at the beginning, we human beings have the ability to reason and ask questions about who we are. To answer these questions we usually invent concepts and metaphors that help us define abstract ideas. The abstract is all that exists, but we cannot “touch” with our hands. Feelings, for example, are abstract things.
Simplifying a lot, the constitution is the minimum agreement among all the individuals of a town. These are the decisions that a people makes before they start organizing and drafting laws, to make sure that nobody is going to make those decisions for them.
Therefore, the constitutions tend to be very short texts (although Spanish is a little longer), which contain the things that are indisputable.
The constitution is the first element that a state needs to be democratic. Therefore, the constitutions are drafted when the people legitimately decide to become governed by themselves through representatives they choose. That is to say, it is they who govern themselves through the people they choose through the exercise of the right to vote.
Most modern countries took this step during the 19th and 20th centuries. The first to do so, and who served as an example to everyone else, were England, the United States and France. All subsequent constitutional systems derive from these.
To make a constitution it is necessary to convene a constituent assembly, which is the group of people who represent the people and who meet to write the constitution. In general, the assemblies are made up of people extracted from the town, who express, on the one hand, the diversity of society, and, on the other, their willingness to live together forming a unique community.
The 1812 constitution, also known as the Cádiz constitution, because it was in that city where it was written, it was the first constitution in Spanish history.
At that time the form of government in Spain was the absolutist monarchy, that is, it was the king, who was then Charles IV, who had all the power and made all the decisions without taking into account the opinions of the people.
Under the reign of Isabel II, a new constitution was made, which was a step backwards in terms of modernity and democracy. The most important change with respect to the previous one was that it ignored the idea of national sovereignty (that is, that the power ceased to be of the nation) and proclaimed the sovereignty of the crown and the courts, which would be the ones that would exercise the power from that moment. It also reduced the number of people entitled to vote to 1 percent of the population (only the richest among the rich).
The constitution of 1869 was approved the year after the triumph of the so-called Glorious Revolution of 1868, which threw Isabel II off the throne and began what is known as the Revolutionary Sexennium, six years in which many things happened in the field politician in Spain. First, after the expulsion of Isabel II, a new king, Amadeo de Savoie, was appointed.
As a constitution, that of 1869 is again very modern. Among other things, it recovers the idea of national sovereignty and greatly enhances the expression of said sovereignty by establishing universal male suffrage (that is, it gives the right to vote to all men of legal age, regardless of income or any another circumstance) for the election of the members of the Congress of Deputies.
As a constitution, that of 1869 is again very modern. Among other things, it recovers the idea of national sovereignty and greatly enhances the expression of said sovereignty by establishing universal male suffrage (that is, it gives the right to vote to all men of legal age, regardless of income or any another circumstance) for the election of the members of the Congress of Deputies.
The 1931 constitution is the most serious attempt at modernization in Spain. For example, it establishes universal suffrage for the first time (in the elections all men and women over the age of twenty-three could vote) and proclaim the secular state (that is, the country did not have an official religion). He also founded the Police (until then in Spain there was only the Civil Guard, which controlled the rural areas, and the Army). It recognizes for the first time the right to education and, in general, the system of fundamental rights proper to democracy. The advancement of the position of women in society was truly spectacular.

The parents of the constitution were seven politicians of the Congress of Deputies emerged from the first democratic elections. Each of them represented a political party and, therefore, different political ideas. Together they represented the variety of ideas and opinions of the people. These were: Gabriel Cisneros, Miguel Herrero and Rodríguez de Miñón, José Pedro Pérez Llorca, Manuel Fraga, Gregorio Peces-Barba, Miquel Roca Junyent and Jordi Solé Tura.
The Spanish constitution is divided into 11 titles (or chapters) and has 169 articles in total. The articles are divided into three parts according to their content:
• A preamble and a preliminary title.
• A dogmatic part, which is formed by Title I, in which rights, duties and freedoms are treated.
• An organic part, which is formed by all the other titles of the constitution, in which the division of powers is treated.

The best thing about the preamble is that in it are all the main ideas of our constitution, that is, the things on which the people agreed before sitting down to write. We will summarize these ideas so that they are very clear:
• Power is in the hands of the people (national sovereignty).
• The way of living together will be democratic (decided by the majority).
• The human rights of all Spaniards, as well as their cultural differences, must be respected.
• The country must always try to make progress to improve the quality of life of Spaniards.
• The country intends to interact peacefully with the other countries of the world.

Title I is the longest title in the constitution. It includes articles 10 to 55 and is the part that experts in the constitution usually refer to as “the undisputed.”
The fundamental rights are the following:
• The right to life.
• The right to ideological freedom, that is, the right to think what everyone wants.
• The right to religious freedom, that is, the right to have the religious beliefs that one wants, or not to have any.
• The right to personal liberty, that is, the guarantee of not being able to be arrested if it is not by order of a judge.
• The right to honor, that is, the right to be respected.
In addition to these rights, which are individual, there is also a series of social rights. Social rights are obligations of the State with citizens as a whole and its objective is that people can live with a minimum of dignity.
Social rights are for all citizens, including, to a large extent, also foreigners.

And what happens when doubts arise? Who solves them? For that there is the Constitutional Court.
Thus, the Constitutional Court is made up of twelve people. These people have to have a law degree and at least fifteen years of professional experience in that field. They can be judges, prosecutors, lawyers or university professors and, above all, they have to be experts in the constitution.
The twelve members of the Constitutional Court are elected as follows:
• The Congress of Deputies elects four members (by 3/5 majority).
• The Senate elects four members (by 3/5 majority).
• The government elects two members.
• The General Council of the Judiciary elects two members.
In addition, members of the Constitutional Court never change all at the same time, but four new members enter every three years. This ensures that there are always new members, who bring new ideas, and veteran members, who bring experience.

Currently, our country faces some problems that until now had not arisen or were not so serious. The first has to do with the corruption of the political system and the second with the territorial organization of Spain.
The problem of the territorial distribution of Spain is very current at the moment with the case of Catalonia, an autonomous community that has a part of the population that does not want to continue being part of Spain. But Catalonia is not the only autonomous community that has problems with territorial distribution, the Basque Country is also in that situation.
On the other hand, throughout the country there are very different opinions on how the organization of the different territories of Spain should be. This affects how the tax money is distributed, the regional laws and languages of each area and a lot of other things. The constitution is the norm that sets territorial distribution and reforming it could cause many of these problems to be solved, but for that all political parties would have to organize a thorough debate and agree.

Making a reform of the constitution approved by all Spaniards could help solve these problems. In addition, reforming the constitution is a sign of the strength of democracy, it means that the State and the people are capable of making self-criticism and agreeing to move forward and make necessary changes to make the country function better.
And that is precisely the main challenge facing the Spanish constitution at the moment.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .