Ingenuos. El Engaño De Las Terapias Alternativas — Vicente E. Caballo & Isabel C. Salazar / Naive. The Deception of Alternative Therapies by Vicente E. Caballo & Isabel C. Salazar (spanish book edition)

Excelente libro. El efecto placebo es el gran responsable de que en algunas ocasiones se crea que una determinada terapia alternativa ha funcionado. En otras palabras, cuando en algunas ocasiones esa terapia tiene algún efecto no se debe a principios activos de la misma, sino, principalmente, a las creencias por parte del paciente de que la terapia le va a funcionar («una fe que vence a la duda»). Es una cuestión de autosugestión, no importa realmente el tipo de terapia alternativa que se aplique, ya que no depende para nada de lo que aporta la propia terapia, sino de lo que el individuo hace con sus pensamientos a partir de las sugerencias de los pseudoterapeutas. Por lo tanto, no podríamos alegar que una terapia alternativa concreta ha producido una curación, sino que la persona se ha curado a sí misma (algo que incluso algunas pseudoterapias plantean como su efecto principal).
(Homeopatía, reiki, flores de Bach, constelaciones familiares, acupuntura, programación neurolingüística, terapia de vidas pasadas, renacimiento, dianética y bioneuroemoción), qué es lo que sus defensores alegan como principios fundamentales de las mismas, la gran mentira de los efectos terapéuticos alegados y una propuesta de alternativas psicológicas científicas más eficaces, que producen efectos mucho más potentes y fiables en lo que respecta a la salud y el bienestar humano.

Una pseudociencia es, una creencia o proceso que se disfraza de ciencia en un intento de reclamar una legitimidad que de otra manera no podría alcanzar en sus propios términos. Una pseudociencia se parece más a una religión que a una verdadera ciencia. Con frecuencia se tiene una confianza ciega en los escritos o las palabras de su(s) fundador(es), no se avanza en el conocimiento ni se progresa en el desarrollo de los planteamientos iniciales y no se permite que se ponga a prueba ni que se someta al método científico. El pensamiento pseudocientífico se ha intentado explicar por la tendencia humana a buscar confirmación en vez de refutación, la de mantenerse aferrado en las creencias confortables y la de sobregeneralizar. Las personas suelen realizar asociaciones en función de la apariencia y, a menudo, cometen errores en el pensamiento sobre causa y efecto.
Hoy día internet facilita como nunca a escépticos y descreídos de todos los signos la localización de la información que les interesa.

Terapia alternativa es toda práctica que afirma tener los efectos sanadores de la terapia empírica pero que no está apoyada por pruebas obtenidas mediante el método científico, por lo que su eficacia no ha sido probada científicamente más allá del efecto placebo. Bajo esta denominación se incluyen numerosas pseudoterapias («falso tratamiento»).
Ejemplos:
Acupuntura*
Angeloterapia
Apiterapia
Aromaterapia
Ayunoterapia
Ayurveda
Biomagnetismo o terapia biomagnética
Bioneuroemoción o biodescodificación*
Biopuntura
Brainspotting (descubrimiento cerebral)
Cirugía psíquica
Comunicación facilitada
Constelaciones familiares*
Craneo-sacral o biodinámica
Cristaloterapia
Cromoterapia
Cupping o terapia de las ventosas
Desensibilización por medio de movimientos oculares (EMDR)
Dianética*
Dieta alcalina
Dieta macrobiótica
Flores de Bach*
Helioterapia
Hidrocolonterapia
Homeopatía*
Iriodología, iriología o iridiología
Iriogenética
Johrei
Medicina antroposófica
Medicina biológica u homotoxicología
Medicina holística
Método Dorn
Microinmunoterapia
MMS o suplemento mineral milagroso
Moxibuxtión o terapia con artemisa
Naturopatía
Nueva medicina germánica
Odontología biológica y neurofocal
Oligoterapia
Orinoterapia
Osteopatía
Ozonoterapia
Péndulo hebreo…

La homeopatía (del griego hómoios, «igual» y páthos, «dolencia») es una pseudoterapia creada en 1796 por el médico alemán Samuel Hahnemann (1755-1843) basada en su doctrina de «lo similar cura lo similar», que sostiene que una sustancia que causa los síntomas de una enfermedad en personas sanas curará lo similar en personas enfermas. Por ejemplo, si ingerir extracto de la planta belladona (Atropa belladona) produce fiebre y delirio, entonces alguien que presente estos síntomas debe ser tratado con extracto de belladona. Este simple postulado pareció convencer a un gran número de personas y Hahnemann comenzó entonces una serie de ensayos… La medicina dominante, en tiempos de Hahnemann, usaba métodos como lavativas, sangrías, inducción de vómitos o la administración de productos tóxicos como el mercurio, el arsénico y el plomo. Estos tratamientos a menudo empeoraban los síntomas y, a veces, resultaban letales. En otras palabras, era más probable que el paciente se muriera por el tratamiento que por la propia enfermedad. Hahnemann rechazó estas prácticas, que habían sido elogiadas durante siglos, como irracionales y desaconsejables; en su lugar, defendía el uso de medicamentos únicos a dosis más pequeñas y sostenía una opinión inmaterial y vitalista sobre cómo funcionan los organismos vivos, pues creía que las enfermedades tenían causas espirituales, además de físicas.
Los homeópatas señalan que uno de los principios fundamentales de la medicina homeopática es el reconocimiento de la existencia de una «fuerza vital», una entidad no física que es la esencia de la vida (que desaparece cuando morimos) y que se esfuerza en mantenernos con buena salud. Cuando la energía vital se expresa correctamente, el cuerpo y la mente están en perfecto estado de salud. Esa «fuerza vital» se manifestaría por medio del cuerpo energético, también llamado cuerpo sutil o aura. La enfermedad surgiría de una perturbación de la «fuerza vital», que produciría señales muy claras en el cuerpo energético. Esta perturbación provocaría, a su vez, una serie de síntomas.
Según los homeópatas, los productos homeopáticos activan el sistema inmune, reducen los riesgos de contagio y minimizan la enfermedad. Equilibran los sistemas, reforzándolos y preparando al sistema inmunológico para neutralizar a los agentes patógenos, conservando el estado de salud. Pueden controlar las dolencias sintomáticas y evitar los efectos secundarios (Martori, 2016).
La homeopatía dice tratar desde dolencias agudas, como picaduras, ampollas, moratones, resfriados, diarreas, cortes, fiebre, quemaduras, indigestiones, gripe, dolor de garganta y dolores de cabeza, pasando por enfermedades crónicas, como artritis, obesidad, diabetes, hipertensión, esclerosis múltiple, epilepsia, ciática, enfermedad de Parkinson, Alzheimer y asma hasta trastornos psicológicos, como fobias, trastornos alimentarios, depresión, trastornos por déficit de atención, celos y trastorno obsesivo compulsivo.

En España hay un vacío legal sobre los productos homeopáticos y los médicos colegiados que los prescriben deberían saber que su código deontológico les obliga a recetar remedios probados clínicamente. Señalan tres problemas como causa de los perjuicios a la salud que causan estas falsas terapias: 1) la presencia de médicos colegiados «que infringen el código deontológico médico, con el beneplácito de sus respectivos colegios de médicos, quienes les permiten ofrecer pseudoterapias»; 2) la existencia de «no profesionales que, de forma pública, evidente y notoria, infringen la legislación de centros sanitarios» y que ofrecen «servicios y productos que van contra de los derechos de los enfermos»; y 3) exigen que se promueva una legislación o controles que eviten la venta de homeopatía en las farmacias españolas.

El reiki es una pseudoterapia desarrollada por el monje japonés Mikao Usui a principios del siglo XX que se basa en el supuesto de la existencia de una energía que fluye libremente por todos los elementos existentes en el universo. Según sus practicantes, el reiki constituiría un sistema de armonización natural que utilizaría esa energía para tratar enfermedades y problemas físicos, mentales y emocionales. La misma palabra «reiki» tendría dos partes: «rei», que significaría algo así como «espíritu»; y «ki», que significaría «energía vital». No obstante, muchos autores de libros de reiki traducen este término como «energía vital universal», aunque el significado universal no esté incluido explícitamente en la palabra. El reiki postula la existencia de una energía mística, no detectable ni medible de forma objetiva, que fluye por todos los organismos y objetos existentes. Aunque esa energía se postula como indetectable, algo sorprendente en nuestros días, algunos autores de libros de reiki abordan el concepto de energía, en general, y divagan comentando la cantidad de diferentes energías que existen en nuestro universo, intentando, quizá, darle un cierto aire de ciencia a un concepto acientífico. Así hablan de energía gravitatoria, electromagnética, nuclear, química, térmica, hidráulica, etc., llegando incluso a decir que el reiki es una energía semejante a las ondas de radio. La falacia es que la energía postulada por el reiki no tiene nada que ver con dichas energías, entre otras cosas porque aquellas si son medibles y comprobables y la del reiki no.
Por otra parte, el reiki plantea que la gran mayoría de los problemas físicos tienen un origen emocional. Sentimientos como el miedo, la inseguridad, la ira, el odio, la tristeza, las frustraciones, la pena, la culpa, la soledad, la depresión, las crisis nerviosas, son los causantes de las enfermedades humanas.
Un concepto básico del reiki es el aura, que sería una especie de campo energético de radiación luminosa multicolor que rodearía a las personas o a los objetos como un halo y que sería invisible para la gran mayoría de los seres humanos. Los defensores del reiki alegan que en las personas sanas los rayos vitales se expanden en la atmósfera áurica dotada de un brillo intenso y cristalino, en los individuos enfermos los colores son apagados y sombríos, mientras que en las enfermedades más graves se indican mediante manchas opacas sobre las partes afectadas (De’Carli, 2012). En el aura está lo que somos, intrínsecamente, y no lo que parecemos ser al ojo visible. Es más, se plantea que el aura tiene siete capas que, a su vez, se relacionan con los siete chacras.
El reiki plantea que en el proceso de limpieza energética se eliminan bloqueos de la energía, toxinas e impurezas (consideradas como basura energética almacenadas en el ser humano durante su vida), de los cuerpos físico, mental, emocional y espiritual. Esa limpieza se producirá a través de las heces, la orina, el sudor, los pensamientos, los sueños y de sentimientos negativos, dejando al cuerpo listo para funcionar de una forma más armoniosa y positiva. Durante ese proceso de limpieza se aconseja mantener un ritmo de vida sosegado, con un patrón de sueño y descanso equilibrados, no beber alcohol, no consumir carne roja ni enlatados, beber agua en abundancia, comer frutas, legumbres, verduras, cereales integrales…

Las flores de Bach, según su descubridor y su séquito, poseen una energía vital y universal que ayuda a equilibrar a las personas que sufren de una «enfermedad mental y del corazón». Según ellos, con la terapia floral las personas pueden lidiar con sus estados anímicos y mentales, impulsando un cambio en su actitud y favoreciendo su evolución personal, lo que luego se refleja en la remisión de los síntomas físicos y en la curación de las enfermedades físicas y mentales que les aquejan. Las esencias florales se obtienen a partir de la mezcla de las flores de plantas, árboles y arbustos, el agua pura (de manantial) y el alcohol (o vinagre de sidra) y pueden ser utilizadas, indistintamente, con personas, animales, vegetales y en algunos procesos minerales. Las flores de Bach son extractos de flores de plantas, árboles y arbustos que actúan sobre los desequilibrios o las emociones negativas que experimenta la persona, como pueden ser el miedo, la tristeza profunda, la falta de confianza en uno mismo, la tensión, las preocupaciones, etc. El sistema médico de Bach es sencillo y, teniendo en cuenta que cada una de las flores se asocia con un estado anímico básico (así como con ciertas características de personalidad). La enfermedad no es un concepto central en esta terapia, pero se entiende como el resultado del conflicto entre la mente y el alma. Las dolencias físicas son las repercusiones de lo que sucede a nivel emocional. Por lo tanto, los síntomas y las enfermedades son las manifestaciones de los desequilibrios emocionales. Por el contrario, un estado saludable sería el resultado de un proceso de curación emocional y de la armonía mental y espiritual. Visto así, los síntomas (y aún más, las enfermedades) son un toque de atención para que la persona revise y descubra cuáles son las actitudes y comportamientos equivocados que está teniendo y no se deje llevar por ellos. Con las flores de Bach no se lucha contra la enfermedad, sino que se llena el cuerpo con la energía sanadora y amorosa de las flores, las cuales trabajan en la evolución del yo interior favoreciendo el crecimiento personal.
Las 38 flores de Bach (conocidas también como esencias florales o remedios de Bach) que componen este «sistema médico», se basan en la idea de que las enfermedades son causadas por estados mentales/emocionales negativos, como el miedo, la ira, la tristeza, los celos, la desesperación, etc. De ahí que cada flor silvestre sea útil para aliviar las emociones negativas y sirva, por lo tanto, para restablecer la salud y favorecer la evolución personal.
Según la convicción de Bach y sus seguidores, la energía universal concentrada en un órgano reproductor de la naturaleza (la flor) transmite su energía sanadora al agua (tintura madre), la cual se conserva mediante una mezcla con brandy. Luego, estas esencias deben ser diluidas (nuevamente) en una proporción de dos gotas de la esencia floral por vaso o botellín de 30 mililitros de agua antes de su consumo.

La acupuntura tradicional se podría definir como una técnica de tratamiento aplicable tanto a enfermedades físicas como mentales consistente en restaurar el equilibrio de la circulación de energía o qi mediante la estimulación de los puntos de acupuntura apropiados. Esta estimulación genera la restauración de los niveles de qi de los órganos y vísceras afectados y su correcta circulación a través de los conocidos meridianos (canales de energía) devolviendo al paciente el estado de equilibrio, que es sinónimo y garantía de salud física y espiritual. Este planteamiento tiene una notable similitud con otra pseudoterapia, el reiki, en donde la energía qi y los meridianos o canales de energía desempeñan un papel fundamental. La acupuntura es una pseudoterapia desarrollada desde la MTC (Medicina Tradicional China). La MTC mantiene una concepción del cuerpo humano como la unión entre lo físico (la forma), constituida por los órganos, músculos y huesos, y el shen, que equivaldría al plano inmaterial del ser humano, es decir, a las emociones y los pensamientos (Chenggu, 2006).
Desde esa tradición, la salud se entiende a través del mantenimiento del equilibrio entre el yin y el yang (teoría de los opuestos). De nuevo, esta teoría se relaciona con la presencia de energías, siendo el yin la ausencia de energía y el yang la presencia. El yin y el yang son opuestos, pero interdependientes para mantener el correcto equilibrio en el flujo de energía. Esta interdependencia hace que el exceso de yin lesione al yang y, al contrario, si hay un exceso de yang se consume el yin (Luján, 2017). Así, cualquier desequilibrio (bien por exceso o bien por defecto de alguno de los dos) afectaría al qi (energía) teniendo consecuencias en la salud, tanto física como espiritual.
Según la MTC cada órgano (zang) y viscera (fu) tendría atribuida una función, afectando también a las funciones mentales (Chenggu, 2006). A continuación, se describen brevemente dichas funciones.

– Corazón: domina la sangre, principal nutriente de las actividades del cuerpo humano.
– Pulmón: se encarga de controlar el qi. Es responsable de la purificación del aire y de canalizar las vías del agua.
– Estómago: recibe el alimento.
– Bazo: trasporta y transforma el alimento. Ambos (estómago y bazo) son responsables de la fuente del qi.
– Hígado: equilibra las funciones mentales, tiene la capacidad de drenar los canales del qi.
– Vesícula biliar: domina la toma de decisiones, relacionándose con la valentía/cobardía.
– Riñones: producción de médulas.
– Cerebro: donde reside el shen.
No debemos olvidar el importante número de limitaciones listadas en los estudios acerca del valor de la acupuntura como técnica, pudiéndose generar los efectos positivos en los pacientes por defectos metodológicos que favorecen la interpretación subjetiva de los mismos.

La terapia de vidas pasadas (TVP) se podría definir como «el procedimiento para traer a la conciencia habitual, con el fin de ser trabajadas terapéuticamente, las experiencias traumáticas ocultas de esta vida y de existencias anteriores que, desde la sombra del subconsciente, pueden perturbar la vida actual».
Se trata de una técnica o conjunto de técnicas pseudopsicológicas que se apoyan en la relajación, en técnicas de respiración, en la hipnosis o en la alteración de los estados de la conciencia con la intención de lograr que la persona rememore acontecimientos de su vida pasada o que acceda, de una u otra forma, a recuerdos acerca de vidas pasadas que pueda vivenciar ahora en el presente. No obstante, algunos practicantes de la TVP alegan que este pseudoterapia no necesitan de esas técnicas señaladas anteriormente para revivir las experiencias.
La TVP consiste, por lo tanto, en traer a la conciencia, por medio de la regresión, las experiencias que están sucediendo en el inconsciente con el fin de ser trabajadas terapéuticamente en el aquí y ahora del cuerpo físico actual. Da igual si se trata de un hecho de una vida pasada, de la vida fetal, del nacimiento o de la primera infancia. Dos son las escuelas fundamentales en la terapia regresiva. La primera de ellas plantea que al volver a vivir el trauma se alcanza un entendimiento profundo de las causas y se sana por completo casi automáticamente. La segunda añade que no basta con revivir esos traumas pasados, sino que, además de evidenciar la herida, para poder sanarla es necesario un proceso de cambio en el que la persona debe adquirir las herramientas necesarias para no volver a los patrones desadaptativos a los que está acostumbrada.
Lo que es preocupante es que se ofrezcan propuestas que dicen ser tratamientos psicológicos y que son inservibles, ya sea porque quien los aplica no está capacitado o porque el abordaje psicológico en cuestión no tiene evidencia empírica que lo apoye.

Conceptos erróneos:
1. El efecto placebo solo funciona en gente crédula, débil, torpe o inculta.
2. El efecto placebo solo se da con los fármacos. Esta afirmación es totalmente falsa.
3. El efecto placebo es efímero, dura hasta que la persona es consciente de su engaño.
4. El efecto placebo cura cualquier cosa, puede con todo. No hay evidencia para tal afirmación optimista y maximalista.
5. El efecto placebo puede ser perjudicial, peligroso o dañino. En absoluto.

El efecto nocebo, también conocido como el gemelo malvado del placebo, se comprende cada vez mejor y es mucho más cotidiano de lo que solemos creer. En ocasiones, al sentirnos desvalidos, incapaces de avanzar, de mejorar, incrédulos ante las posibles soluciones, acabamos convencidos de que jamás mejoraremos y esa convicción impide que cualquier acción terapéutica nos permita salir de ese estado. El nocebo abre la puerta a que la enfermedad o trastorno avance sin obstáculos, que nada le impida su desarrollo. El efecto nocebo es el poder de nuestro cerebro para bloquear los cambios positivos, inhibir las acciones que pueden ayudarnos a salir del estado en que nos encontramos.

En conclusión, todos –investigadores, sanitarios y divulgadores– tenemos la obligación de luchar contra el fraude de charlatanes, curanderos, visionarios o iluminados que se enriquecen vendiendo el agua como si fuera vino y a precio del mejor vino. Tenemos que luchar contra aquellos que comercian, de forma canallesca y sin escrúpulos, con el sufrimiento ajeno.

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Excellent book. The placebo effect is largely responsible for the fact that sometimes it is believed that a certain alternative therapy has worked. In other words, when in some occasions that therapy has some effect, it is not due to its active principles, but, mainly, to the beliefs on the part of the patient that the therapy will work for him («a faith that overcomes the doubt”). It is a matter of autosuggestion, it does not really matter the type of alternative therapy that is applied, since it does not depend at all on what the therapy itself provides, but on what the individual does with his thoughts from the suggestions of the pseudotherapists . Therefore, we could not claim that a specific alternative therapy has produced a cure, but that the person has healed itself (something that even some pseudotherapies pose as its main effect).
(Homeopathy, reiki, Bach flowers, family constellations, acupuncture, neurolinguistic programming, therapy of past lives, rebirth, dianetics and bioneuroemoción), what its defenders claim as fundamental principles thereof, the great lie of therapeutic effects alleged and a proposal for more effective scientific psychological alternatives, which produce much more powerful and reliable effects in terms of health and human well-being.

A pseudoscience is a belief or process that disguises itself as a science in an attempt to claim legitimacy that it could not otherwise achieve on its own terms. A pseudoscience is more like a religion than a true science. There is often a blind confidence in the writings or words of its founder (s), there is no progress in knowledge or progress in the development of initial approaches and it is not allowed to be tested or submit to the scientific method. Pseudoscientific thinking has been attempted to explain the human tendency to seek confirmation instead of refutation, to keep clinging to comfortable beliefs and to overgeneralize. People often make associations based on appearance and often make mistakes in thinking about cause and effect.
Nowadays the Internet makes it easier than ever for skeptics and unbelievers of all signs to locate the information that interests them.

Alternative therapy is any practice that claims to have the healing effects of empirical therapy but is not supported by evidence obtained through the scientific method, so its effectiveness has not been scientifically proven beyond the placebo effect. Numerous pseudotherapies (“false treatment”) are included under this denomination.
Examples:
Acupuncture*
Angel therapy
Apitherapy
Aromatherapy
Fast therapy
Ayurveda
Biomagnetism or biomagnetic therapy
Bioneuroemotion or biodecoding *
Biopuncture
Brainspotting (brain discovery)
Psychic surgery
Facilitated communication
Family constellations *
Cranio-sacral or biodynamic
Crystal therapy
Chromotherapy
Cupping or cupping therapy
Desensitization through eye movements (EMDR)
Dianetics *
Alkaline diet
Macrobiotic diet
Bach flowers*
Heliotherapy
Hydrocolonterapia
Homeopathy*
Iriodology, iriology or iridiology
Iriogenetic
Johrei
Anthroposophic medicine
Biological medicine or homotoxicology
Holistic medicine
Dorn method
Microimmunotherapy
MMS or miraculous mineral supplement
Moxibuxtion or Artemis therapy
Naturopathy
New Germanic Medicine
Biological and neurofocal dentistry
Oligotherapy
Urine therapy
Osteopathy
Ozone therapy
Hebrew pendulum …

Homeopathy (from the Greek Hómios, “equal” and páthos, “ailment”) is a pseudotherapy created in 1796 by the German physician Samuel Hahnemann (1755-1843) based on his doctrine of “the similar cures the similar”, which argues that A substance that causes the symptoms of a disease in healthy people will cure the similar in sick people. For example, if ingesting extract of the plant belladonna (Atropa belladonna) causes fever and delirium, then someone who presents these symptoms should be treated with belladonna extract. This simple postulate seemed to convince a large number of people and Hahnemann then began a series of trials … The dominant medicine, in Hahnemann’s time, used methods such as lavatives, bleeding, induction of vomiting or the administration of toxic products such as mercury , arsenic and lead. These treatments often made symptoms worse and sometimes lethal. In other words, the patient was more likely to die from treatment than from the disease itself. Hahnemann rejected these practices, which had been praised for centuries, as irrational and inadvisable; instead, he defended the use of single medications at smaller doses and held an immaterial and vitalist opinion about how living organisms work, because he believed that illnesses had spiritual as well as physical causes.
Homeopaths point out that one of the fundamental principles of homeopathic medicine is the recognition of the existence of a «vital force», a non-physical entity that is the essence of life (which disappears when we die) and that strives to keep us good health. When the vital energy is expressed correctly, the body and mind are in perfect health. That “vital force” would manifest itself through the energy body, also called the subtle body or aura. The disease would arise from a disturbance of the “vital force”, which would produce very clear signals in the energy body. This disturbance would, in turn, cause a series of symptoms.
According to homeopaths, homeopathic products activate the immune system, reduce the risk of infection and minimize disease. They balance the systems, strengthening them and preparing the immune system to neutralize the pathogens, preserving the state of health. They can control symptomatic ailments and avoid side effects (Martori, 2016).
Homeopathy says treat from acute ailments, such as bites, blisters, bruises, colds, diarrhea, cuts, fever, burns, indigestion, flu, sore throat and headaches, through chronic diseases, such as arthritis, obesity, diabetes, hypertension , multiple sclerosis, epilepsy, sciatica, Parkinson’s disease, Alzheimer’s disease and asthma to psychological disorders such as phobias, eating disorders, depression, attention deficit disorders, jealousy and obsessive compulsive disorder.

In Spain, there is a legal vacuum about homeopathic products and the collegiate doctors who prescribe them should know that their code of ethics requires them to prescribe clinically proven remedies. They point to three problems as a cause of the health damage caused by these false therapies: 1) the presence of collegiate doctors “who violate the medical code of ethics, with the approval of their respective medical associations, who allow them to offer pseudotherapies”; 2) the existence of “non-professionals who, in a public, evident and notorious way, violate the legislation of health centers” and that offer “services and products that go against the rights of the sick”; and 3) require the promotion of legislation or controls that prevent the sale of homeopathy in Spanish pharmacies.

Reiki is a pseudotherapy developed by the Japanese monk Mikao Usui in the early twentieth century that is based on the assumption of the existence of an energy that flows freely through all the elements in the universe. According to its practitioners, reiki would constitute a system of natural harmonization that would use that energy to treat illnesses and physical, mental and emotional problems. The same word “reiki” would have two parts: “rei”, which would mean something like “spirit”; and “ki,” which would mean “vital energy.” However, many authors of reiki books translate this term as “universal life energy,” although the universal meaning is not explicitly included in the word. Reiki postulates the existence of a mystical energy, not detectable or objectively measurable, that flows through all existing organisms and objects. Although that energy is postulated as undetectable, something surprising in our day, some authors of reiki books address the concept of energy, in general, and ramble by commenting on the amount of different energies that exist in our universe, trying, perhaps, to give it a certain Science air to an unscientific concept. Thus they speak of gravitational, electromagnetic, nuclear, chemical, thermal, hydraulic, etc. energy, even saying that reiki is an energy similar to radio waves. The fallacy is that the energy postulated by reiki has nothing to do with these energies, among other things because those are measurable and testable and that of reiki is not.
On the other hand, reiki states that the vast majority of physical problems have an emotional origin. Feelings such as fear, insecurity, anger, hatred, sadness, frustrations, grief, guilt, loneliness, depression, nervous breakdowns, are the cause of human diseases.
A basic concept of reiki is the aura, which would be a kind of energetic field of multicolored light radiation that would surround people or objects like a halo and that would be invisible to the vast majority of human beings. Advocates of reiki claim that in healthy people vital rays expand in the auric atmosphere endowed with an intense and crystalline glow, in sick individuals the colors are muted and bleak, while in the most serious diseases they are indicated by opaque spots on the affected parties (De’Carli, 2012). In the aura is what we are, intrinsically, and not what we seem to be to the visible eye. Moreover, it is stated that the aura has seven layers that, in turn, are related to the seven chakras.
The reiki states that in the process of energy cleaning, blockages of energy, toxins and impurities (considered as energy waste stored in humans during their life), physical, mental, emotional and spiritual bodies are eliminated. That cleansing will occur through feces, urine, sweat, thoughts, dreams and negative feelings, leaving the body ready to function in a more harmonious and positive way. During this cleaning process it is advisable to maintain a calm rhythm of life, with a balanced sleep and rest pattern, do not drink alcohol, do not consume red or canned meat, drink plenty of water, eat fruits, legumes, vegetables, whole grains …

ach flowers, according to its discoverer and his entourage, have a vital and universal energy that helps balance people who suffer from a “mental and heart disease.” According to them, with floral therapy people can deal with their mental and mental states, promoting a change in their attitude and favoring their personal evolution, which is then reflected in the remission of physical symptoms and in the healing of physical illnesses. and mental ones that afflict them. Flower essences are obtained from the mixture of flowers of plants, trees and shrubs, pure water (spring) and alcohol (or cider vinegar) and can be used interchangeably with people, animals, vegetables and In some mineral processes. Bach flowers are extracts of flowers of plants, trees and shrubs that act on the imbalances or negative emotions experienced by the person, such as fear, deep sadness, lack of self-confidence, tension, concerns, etc. Bach’s medical system is simple and, taking into account that each of the flowers is associated with a basic mood (as well as certain personality characteristics). Disease is not a central concept in this therapy, but it is understood as the result of the conflict between the mind and the soul. Physical ailments are the repercussions of what happens emotionally. Therefore, symptoms and diseases are the manifestations of emotional imbalances. On the contrary, a healthy state would be the result of an emotional healing process and mental and spiritual harmony. Seen this way, the symptoms (and even more, the diseases) are a touch of attention for the person to review and discover what are the wrong attitudes and behaviors that they are having and not get carried away by them. With the flowers of Bach one does not fight against the disease, but the body is filled with the healing and loving energy of the flowers, which work in the evolution of the inner self favoring personal growth.
The 38 Bach flowers (also known as flower essences or Bach remedies) that make up this “medical system” are based on the idea that diseases are caused by negative mental / emotional states, such as fear, anger, sadness, jealousy, despair, etc. Hence, each wild flower is useful for relieving negative emotions and, therefore, for restoring health and promoting personal evolution.
According to the conviction of Bach and his followers, the universal energy concentrated in a reproductive organ of nature (the flower) transmits its healing energy to the water (mother tincture), which is preserved by a mixture with brandy. Then, these essences must be diluted (again) in a ratio of two drops of the floral essence per glass or bottle of 30 milliliters of water before consumption.

Traditional acupuncture could be defined as a treatment technique applicable to both physical and mental illnesses consisting of restoring the balance of energy circulation or qi by stimulating the appropriate acupuncture points. This stimulation generates the restoration of the levels of qi of the organs and viscera affected and their correct circulation through the known meridians (energy channels) returning the patient to the state of balance, which is a synonym and guarantee of physical and spiritual health. This approach has a remarkable similarity with another pseudotherapy, reiki, where the qi energy and the meridians or energy channels play a fundamental role. Acupuncture is a pseudotherapy developed from the MTC (Traditional Chinese Medicine). The MTC maintains a conception of the human body as the union between the physical (the form), constituted by the organs, muscles and bones, and the shen, which would be equivalent to the immaterial plane of the human being, that is, to the emotions and thoughts (Chenggu, 2006).
From that tradition, health is understood through the maintenance of the balance between yin and yang (theory of opposites). Again, this theory is related to the presence of energies, yin being the absence of energy and yang being the presence. Yin and yang are opposite, but interdependent to maintain the right balance in the flow of energy. This interdependence causes the excess of yin to injure the yang and, on the contrary, if there is an excess of yang the yin is consumed (Luján, 2017). Thus, any imbalance (either by excess or by default of either) would affect the qi (energy) having consequences on health, both physical and spiritual.
According to the MTC, each organ (zang) and viscera (fu) would be assigned a function, also affecting mental functions (Chenggu, 2006). These functions are briefly described below.

– Heart: dominates the blood, the main nutrient of the activities of the human body.
– Lung: is responsible for controlling the qi. It is responsible for air purification and for channeling waterways.
– Stomach: receive food.
– Spleen: transports and transforms food. Both (stomach and spleen) are responsible for the source of qi.
– Liver: balances mental functions, has the ability to drain the qi channels.
– Gallbladder: dominates decision making, relating to bravery / cowardice.
– Kidneys: marrow production.
– Brain: where the shen resides.
We must not forget the important number of limitations listed in the studies about the value of acupuncture as a technique, being able to generate positive effects in patients due to methodological defects that favor their subjective interpretation.

The therapy of past lives (DVT) could be defined as “the procedure to bring to the habitual consciousness, in order to be worked therapeutically, the hidden traumatic experiences of this life and of previous existences that, from the shadow of the subconscious, can disturb current life ».
It is a technique or set of pseudopsychological techniques that rely on relaxation, breathing techniques, hypnosis or altering the states of consciousness with the intention of getting the person to remember events from his past life or that you access, in one way or another, memories about past lives that you can now experience in the present. However, some DVT practitioners claim that this pseudotherapy does not need those techniques outlined above to revive the experiences.
The DVT is, therefore, to bring to consciousness, through regression, the experiences that are happening in the unconscious in order to be worked therapeutically in the here and now of the current physical body. It does not matter if it is a fact of a past life, fetal life, birth or early childhood. There are two fundamental schools in regressive therapy. The first of these states that when the trauma is relived, a deep understanding of the causes is reached and almost completely healed. The second adds that it is not enough to relive those past traumas, but, in addition to evidencing the wound, in order to heal it, a process of change is necessary in which the person must acquire the necessary tools to not return to the maladaptive patterns to which She is used to it.
What is worrying is that proposals are offered that claim to be psychological treatments and are unusable, either because the person who applies them is not trained or because the psychological approach in question has no empirical evidence to support it.

Misconceptions:
1. The placebo effect only works in credentialed, weak, clumsy or uneducated people
2. The placebo effect only occurs with drugs. This statement is totally false.
3. The placebo effect is ephemeral, it lasts until the person is aware of his deception.
4. The placebo effect cures anything, can with everything. There is no evidence for such an optimistic and maximalist statement.
5. The placebo effect can be harmful, dangerous or harmful. Absolutely.

The nocebo effect, also known as the evil twin of the placebo, is increasingly understood and is much more everyday than we usually believe. Sometimes, feeling helpless, unable to move forward, to improve, incredulous about possible solutions, we are convinced that we will never improve and that conviction prevents any therapeutic action from allowing us to leave that state. The nocebo opens the door for the disease or disorder to progress without obstacles, that nothing prevents its development. The nocebo effect is the power of our brain to block positive changes, inhibit actions that can help us get out of the state we are in.

In conclusion, all – researchers, health workers and disseminators – have the obligation to fight against the fraud of quacks, healers, visionaries or enlightened people who enrich themselves by selling water as if it were wine and at the price of the best wine. We have to fight against those who trade, in a wicked and unscrupulous way, with the suffering of others.

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