Hacerse El Muerto — Andrés Neuman / Play The Dead by Andrés Neuman

Me gusta este brillante literato argentino porque su prosa es pertinente y muy clara, es brillante cuentista y aquí tenemos un buen ejemplo de lo que asevero. El cuento que más me atrajo lleva el título de Vidas Instantáneas y cuenta una honda vivencia, sugerida en escasas líneas, escritas como avisos en un periódico. Andrés Neuman da cierta información y el lector se cuenta sotto voce, la historia enterita. No resistí a la tentación de citar todos los avisos porque cada uno de ellos es genial. En pocas palabras todo está dicho sobre la miseria humana. Interesantes.

Como bien afirma el autor en un de sus “dodecálogos” , es imposible hablar de este libro de cuentos como una unidad, por lo menos si tenemos en cuenta el contenido temático e incluso el formal. Se trata de una compilación de textos breves y cuentos que abarcan distintos temas y distintos estilos. de todas formas, quizás podamos decir que más allá de la diversidad, todos los relatos aquí presentados están muy bien narrados, con el tono y el lenguaje acorde a cada uno de ellos.

En general, me gustaron muchos pero… Algunos los hay de tono más intimista, casi como una evocación o como la materialización de un duelo, otros con algún toque de humor, otros que describen a seres solitarios y sus necesidades, otros que hablan de las relaciones entre las personas. Algunos son fáciles de leer y otros son un poco más crípticos, ya que el mensaje del autor queda abierto a la imaginación o al discernimiento del lector. Entre los más destacados podemos mencionar “Juan , José”, donde analista y paciente intercambian roles; “Vidas instantáneas” que refleja, en forma de avisos clasificados, a distintas tipologías humanas; o el “Monólogo de la mirona”, “Una silla para alguien”, “Las cosas que no hacemos”, por citar algunos de los que más me gustaron. Por último, lo que mejor define al autor, su proceso de creación y su obra son sus magistrales “Dodecálogos de un cuentista” que hacen referencia directa al arte de escribir cuentos.

En síntesis, una muy buena opción para aquel que quiere leer algo nuevo, de un joven autor que sabe lo que quiere expresar y cómo hacerlo. Sin embargo, hay una serie de puntos para comentar sobre este libro, desde los cuentos como la unidad de éstos en el libro. Me gustaron 10 cuentos –que considero entre “muy buenos” y “de cinco estrellas”- de los 30 que incluye. Los que no me gustaron eran insufribles: por el modo en que se usaban las palabras y se contaba la historia, con un narrador que sabía demasiado lo que sucedía y, de repente, se lo decía al lector pero de un modo serio, sin el sentido del humor que podría existir en ese juego metaficcional. Claro, dependería de qué está hablando la historia. En general no me interesaban las historias ni su relato. Por otra parte, los cuentos que me gustaron me parecen ingeniosos en ideas, admirables en sus cambios de sensaciones durante el mismo relato, en el giro y sorpresa que toman las historias y en la brevedad con qué generan impresiones en tan poco espacio. Una narrativa que se siente pulida y bien construida para sorprender al lector. Eso me gustaba y lo disfrutaba mucho.

Los cuentos que me parecen increíbles, “de cinco estrellas”, son:

“Juan, José” –cautivante experimento entre personajes e historia con una vuelta de tuerca en donde ya no sabía quién era quién. Da para una segunda lectura. “Las cosas que no hacemos” –partiendo de una frase crea un hermoso texto sobre un deseo de las relaciones amorosas. “Monologo de la mirona” –basado en observación y una consciencia de la realidad que simpatiza con el lector.

Los cuentos que considero “muy buenos” son: “El fusilado”, “Un suicida risueño”, “Anabela y el peñón”, “Vidas instantáneas”, “Conversación en los urinarios”, “El infierno de Sor Juana” y “Monólogo del aduanero”.

En cuanto a la unidad del libro que mencionaba, los cuentos están divididos por secciones o temas: eso no fue de todo mi agrado. Quizá porque antes había escuchado a Andrés Neuman decir que eso era lo interesante de armar un libro de cuentos: el libro que resulta de cuentos sin relación. Y aquí parece o “demasiado ordenado” o “un intento por hacer que se vea ordenado-coherente”. Asimismo, al final, Andrés Neuman da una serie de observaciones sobre lo que piensa del cuento –señala que no tienen nada que ver con el libro-: algunas parece que ya las había escuchado en otra parte, otras resultan de interés.

En conclusión, considero útil –con algunas inconveniencias- haber leído la ficción de Andrés Neuman, con cuentos realmente buenos, otros no tanto. Pero sin duda -se ve- es alguien que gusta de la historia corta.

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I like this brilliant argentine writer because his prose is relevant and very clear, he is a brilliant storyteller and here we have a good example of what I am saying. The story that attracted me most bears the title of Instant Lives and tells a deep experience, suggested in few lines, written as notices in a newspaper. Andrés Neuman gives some information and the reader tells sotto voce, the whole story. I did not resist the temptation to quote all the ads because each one of them is great. In a nutshell everything is said about human misery. Interesting.

As the author rightly states in one of his “dodecalogues,” it is impossible to speak of this book of stories as a unit, at least if we consider the thematic content and even the formal one. It is a compilation of short texts and stories that cover different themes and different styles. Anyway, perhaps we can say that beyond diversity, all the stories presented here are very well narrated, with the tone and language according to each of them.

In general, I liked many but … Some there are more intimate tone, almost as an evocation or as the materialization of a duel, others with a touch of humor, others that describe lonely beings and their needs, others who speak of relationships between people. Some are easy to read and others are a bit more cryptic, since the author’s message is open to the imagination or the reader’s discernment. Among the most prominent we can mention “Juan, José”, where analyst and patient exchange roles; “Instant lives” that reflects, in the form of classified ads, different human typologies; or the “Monologue of the Mirona”, “A chair for someone”, “The things we don’t do”, to name a few of the ones I liked the most. Finally, what best defines the author, his creation process and his work are his masterly “Dodecalogues of a storyteller” who make direct reference to the art of writing stories.

In short, a very good option for someone who wants to read something new, from a young author who knows what he wants to express and how to do it. However, there are a number of points to comment on this book, from the stories as the unit of these in the book. I liked 10 stories – which I consider between “very good” and “five-star” – of the 30 included. Those that I didn’t like were insufferable: because of the way the words were used and the story was told, with a narrator who knew too much what was happening and, suddenly, he told the reader but in a serious way, without the sense of humor that could exist in that metafictional game. Sure, it would depend on what the story is talking about. In general I was not interested in stories or their story. On the other hand, the stories that I liked seem ingenious in ideas, admirable in their changes of sensations during the same story, in the turn and surprise that stories take and in the brevity with which they generate impressions in such a small space. A narrative that feels polished and well built to surprise the reader. I liked that and enjoyed it very much.

The stories that seem incredible, “five-star”, are:

“Juan, José” – captivating experiment between characters and history with a twist where he no longer knew who was who. Give for a second reading. “The things we do not do” –parting from a sentence creates a beautiful text about a desire for love relationships. “Monologue of a onlooker” – based on observation and an awareness of reality that sympathizes with the reader.

The stories that I consider “very good” are: “The shot”, “A laughing suicide”, “Anabela and the rock”, “Instant lives”, “Conversation in the urinals”, “The hell of Sor Juana” and “Monologue of the customs officer ”.

As for the unity of the book I mentioned, the stories are divided into sections or themes: that was not to my liking. Perhaps because before he had heard Andrés Neuman say that this was the interesting thing about putting together a story book: the book that results from stories without relationship. And here it seems either “too tidy” or “an attempt to make it look orderly-coherent.” Also, in the end, Andrés Neuman gives a series of observations about what he thinks of the story – he points out that they have nothing to do with the book -: some seem to have already heard them elsewhere, others are of interest.

In conclusion, I consider it useful – with some inconveniences – to have read Andrés Neuman’s fiction, with really good stories, others not so much. But without a doubt – it is seen – is someone who likes short history.

9 pensamientos en “Hacerse El Muerto — Andrés Neuman / Play The Dead by Andrés Neuman

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