Los Siete Hábitos De La Gente Desinformada. Cómo Informarse Y Tomar Decisiones En Las Redes Sociales — Marc Argemí / The Seven Habits Of Misinformed People. How To Get Informed And Make Decisions In Social Networks by Marc Argemí (spanish book edition)

D0B7DCA8-B4C6-46DD-A84D-6D51AFBC0742
Todos los libros del autor me parecen interesantes por didácticos como de fácil comprensión.
Seamos claros el primer paso para poner solución a un problema es admitir que tenemos un problema. Y este libro es básico para ponernos delante de nuestras narices el problema de la desinformación. Vivimos desinformados porque estamos sobreinformados, o porque nos informamos en nuestra propia burbuja. A partir de aquí, admitiendo que es imposible informarse a la perfección y escapar a la sobreinformación o al bombardeo de mensajes y titulares sesgados, este libro de Marc Argemí aporta herramientas claves para, primero, hacernos ver el problema y, segundo, para intentar mitigarlo.

Un libro básico e imprescindible para todo el mundo.

Lo que sí cabe afirmar son dos cosas:

• Las personas informadas se parecen unas a otras, pero cada persona es decidida a su manera. Con los mismos datos, procesados racional y emocionalmente, cada uno sigue un camino distinto.
• Las personas indecisas se parecen unas a otras, pero cada persona desinformada lo es a su manera. El estado de indecisión no procede necesariamente de la falta de unos datos en común, sino más bien de una amplia gama de posibilidades, como la ausencia de datos o de su jerarquización, o la inseguridad con respecto a los mismos.

Internet y las redes sociales han llevado esta problemática hasta el extremo. Nunca hasta ahora habíamos tenido acceso a tanta información. Pero que estas tecnologías permitan que estemos mejor informados no implica que seamos capaces de tomar mejores decisiones.

Los creadores de contenido para redes sociales y medios digitales se han dado cuenta del potencial de atracción que tiene tal sensación y han desarrollado un modo de presentar la información para que la gente pique: lo que leerás a continuación es clave si quieres estar en el ajo.
Comúnmente, a la disciplina —por llamarlo de algún modo— de presentar los titulares con idea de tocar principalmente dicha tecla se la conoce con el anglicismo clickbait, o ciberanzuelo. Se trata de formular los titulares de las noticias de forma sensacionalista para generar más visitas y así obtener más ingresos publicitarios. Esta ansia lleva a uno a ser capaz de aceptar acríticamente una información porque, si no —tiene esa impresión—, se quedará fuera del grupo. Pero va más allá de la mera información. También hay un miedo —incluso mayor— a quedarse fuera de las experiencias que los demás están compartiendo por las redes.
A este fenómeno psicológico se lo denomina FoMO, de las siglas en inglés fear of missing out (miedo a quedarse fuera del mundo en línea).

En el mundo digital, los detractores de estos pseudocientíficos acuñaron, para definirlos despectivamente, el término «magufo», de la combinación de «mago» y «ufólogo» (experto en ovnis).
Los que creen a los magufos son los incrédulos crédulos. El incrédulo crédulo es un perfil con extrema desconfianza en lo externo y ninguna en uno mismo.
En efecto, un incrédulo crédulo gestiona la información repitiendo con respecto a su opinión, experiencia o conocimiento exclusivo y único aquello que critica en la ciencia: dogmatismo e inmovilismo. La defensa fanática y acrítica de sus posiciones puede acabar validando únicamente aquello que confirma tales posiciones.

La indecisión no afecta solo a las compras de souvenirs, a la elección de un automóvil o al aprendizaje de un idioma. Es uno de los hábitos que pueden convertirnos en personas muy desinformadas en internet.
La red está llena de recomendadores que compiten por nuestra atención del mismo modo que los tenderos tratan de vendernos los mejores productos en un bazar abarrotado. Y, si la indecisión es crónica, la desinformación está prácticamente asegurada, o bien porque el recomendador no quiere informarnos, sino retenernos en una página, o bien porque pasamos de una información a otra sin ser capaces de distinguir qué es lo verdaderamente importante.

La ansiedad informativa es como un hambre voraz o una sensación de sequedad en la boca que clama comida o agua. La desinformación aparece cuando confundimos agua dulce con agua salada.

. Las redes sociales han sido descritas como más adictivas que los cigarrillos y el alcohol.
• Las tasas de ansiedad y depresión en jóvenes han aumentado un 70 % en los últimos 25 años. El uso de las redes sociales está vinculado con mayores tasas de ansiedad, depresión y falta de sueño.
• El acoso cibernético es un problema creciente: 7 de cada 10 jóvenes dicen que lo han experimentado.
• Las redes sociales pueden mejorar el acceso de los jóvenes a las experiencias de salud e información de expertos de otras personas.
• Aquellos que usan las redes sociales informan de que tienen más apoyo emocional a través de sus contactos.

Facebook e Instagram, además de compartir propietario se describen principalmente a través del uso que quieren que los usuarios hagan de ellas. Serán lo que los usuarios decidan. Por eso quizás sean las dos redes que despiertan más suspicacias en cuanto a su manera de respetar la intimidad de sus usuarios. Aspiran a que desarrolles relaciones de mayor intensidad emocional —más cercanas a tu núcleo principal de amigos íntimos— que en otros casos.
Twitter, por su parte, es más descriptivo de las cosas de las que se habla o se comparten. Es contenido que cada uno gestiona de la manera que le parezca. El pacto de relación está un poco más circunscrito al intercambio de información. Por decirlo de modo llano, a Twitter le importa mucho menos el tipo de relación que tengas con el resto de la comunidad: lo que le interesa es ser el escenario donde se comenta lo que pasa en el mundo, el lugar del directo.
LinkedIn tiene una presentación más clásica que la reafirma como lo que es, una red, y que muestra su aspiración de ofrecer un servicio: conectar a profesionales. Si Facebook e Instagram son usuarios y Twitter es contenido, LinkedIn es plataforma, donde tienen lugar relaciones circunscritas al ámbito profesional.

Existe un tipo de manipulaciones se las denominaba «propaganda negra», es decir, aquella que no se presenta abiertamente, sino bajo ropajes de información y omitiendo el verdadero emisor y los verdaderos objetivos de la información. El fin no es solo ni siempre incidir en la decisión de voto de modo directo («Vota a fulanito»), sino crear en la mente de la audiencia una percepción de la realidad que la lleve a tomar la decisión de votar a fulanito.
En las redes sociales se ha ido desarrollando una industria de propaganda política especializada en la creación y difusión de noticias. Esta industria se ha hecho más y más grande e influyente gracias al inestimable concurso de todos los usuarios, que hemos validado con nuestro comportamiento la eficacia de este tipo de operaciones, clicando ingenuamente en estas noticias adulteradas o enfocadas propagandísticamente.
Está ampliamente comprobado que, cuando una información cuadra con nuestra idea de lo que son las cosas, somos más propensos a pensar que no es propaganda, y cuando esto no es así nuestra capacidad crítica se activa y somos proclives a etiquetarla de burda propaganda, de falsedad. En ambos casos la posibilidad de desinformación es muy alta: por exceso o por defecto de sentido crítico, nuestra visión de la realidad política se puede ver afectada.
Existen dos factores principales que influyen en el incremento del riesgo: la tendencia a redifundir irreflexivamente y el grado de compromiso con las ideas o causas que hace de alguien un activista.

El binomio ficción-no ficción es una primera posible manera de ordenar los datos, pero hay más, que se pueden formular como preguntas cada vez que tengamos que analizar críticamente una nueva información:

• ¿Es esto una broma o va en serio?
• ¿Me está dando una información o es una interpretación?
• ¿Pretende entretenerme o informarme?
• ¿Es publicidad o es un trabajo periodístico?…

Se podrían distinguir, de todos modos, seis sencillas decisiones que en todos los casos resultan útiles:

1. Dibujar un mapa.
2. Establecer una ruta
3. Elegir compañía.
4. Prever imprevistos.
5. Tener memoria.
6. Compartir una posición.

Libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2018/12/29/el-sentido-del-rumor-cuando-las-redes-sociales-ganan-a-las-encuestas-marc-argemi-the-sense-of-the-rumor-when-social-networks-win-to-polls-by-marc-argemi-spanish-book-edition/

——————–

All the author’s books are very interesting to me by didactics as easy to understand.
Let’s be clear the first step in solving a problem is to admit that we have a problem. And this book is basic to put in front of our noses the problem of misinformation. We live uninformed because we are overinformed, or because we inform ourselves in our own bubble. From here, admitting that it is impossible to inform themselves perfectly and escape the overinformation or bombardment of messages and biased headlines, this book by Marc Argemí provides key tools to, first, make us see the problem and, second, to try to mitigate it .

A basic and essential book for everyone.

What can be said are two things:

• Informed people resemble each other, but each person is determined in their own way. With the same data, processed rationally and emotionally, each one follows a different path.
• Indecisive people resemble each other, but each uninformed person is in their own way. The state of indecision does not necessarily come from the lack of common data, but rather from a wide range of possibilities, such as the absence of data or its hierarchy, or insecurity with respect to them.

Internet and social networks have taken this problem to the extreme. Never before have we had access to so much information. But that these technologies allow us to be better informed does not imply that we are able to make better decisions.

The creators of content for social networks and digital media have realized the potential of attraction that has such a feeling and have developed a way to present the information for people to bite: what you will read next is key if you want to be in parallel world.
Commonly, the discipline – to call it somehow – of presenting the headlines with the idea of mainly playing that key is known with clickbait anglicism, or cyberranzuelo. It is about formulating the headlines of the news in a sensational way to generate more visits and thus obtain more advertising revenue. This craving leads one to be able to uncritically accept information because, if not – he has that impression – he will stay out of the group. But it goes beyond mere information. There is also a fear – even greater – to stay out of the experiences that others are sharing on the networks.
This psychological phenomenon is called FoMO, which stands for fear of missing out.

In the digital world, the detractors of these pseudoscientists coined, to define them disparagingly, the term «magufo», of the combination of «magician» and «ufologist» (UFO expert).
Those who believe the magufos are the credulous unbelievers. The credulous unbeliever is a profile with extreme distrust in the external and none in oneself.
In effect, a credulous unbeliever manages the information by repeating with respect to his opinion, experience or exclusive and unique knowledge what he criticizes in science: dogmatism and immobility. The fanatic and uncritical defense of their positions can end up validating only what confirms such positions.

Indecision does not only affect the purchase of souvenirs, the choice of a car or the learning of a language. It is one of the habits that can make us very uninformed people on the internet.
The network is full of recommendations that compete for our attention in the same way that shopkeepers try to sell us the best products in a crowded bazaar. And, if the indecision is chronic, the misinformation is practically assured, either because the recommender does not want to inform us, but to retain us on a page, or because we pass from one information to another without being able to distinguish what is really important.

Informative anxiety is like a ravenous hunger or a dry mouth that cries out for food or water. Misinformation appears when we confuse fresh water with salt water.

. Social networks have been described as more addictive than cigarettes and alcohol.
• Rates of anxiety and depression in young people have increased 70% in the last 25 years. The use of social networks is linked to higher rates of anxiety, depression and lack of sleep.
• Cyberbullying is a growing problem: 7 out of 10 young people say they have experienced it.
• Social networks can improve young people’s access to health experiences and information from other people’s experts.
• Those who use social networks report that they have more emotional support through their contacts

Facebook and Instagram, in addition to sharing ownership, are mainly described through the use they want users to make of them. They will be what users decide. That is why they may be the two networks that arouse the most suspicion as to their way of respecting the privacy of their users. They aspire to develop relationships of greater emotional intensity – closer to your core of close friends – than in other cases.
Twitter, meanwhile, is more descriptive of the things that are talked about or shared. It is content that everyone manages in the way they see fit. The relationship pact is a little more limited to the exchange of information. To put it plainly, Twitter cares less about the type of relationship you have with the rest of the community: what interests you is to be the stage where you talk about what happens in the world, the place of the live.
LinkedIn has a more classic presentation that reaffirms it as what it is, a network, and that shows its aspiration to offer a service: connect professionals. If Facebook and Instagram are users and Twitter is content, LinkedIn is a platform, where circumscribed relationships to the professional sphere take place.

There is a type of manipulation called «black propaganda», that is, one that is not presented openly, but under clothing of information and omitting the true issuer and the true objectives of the information. The purpose is not only or always to influence the decision to vote directly («Vote a Fulanito»), but to create in the audience’s mind a perception of the reality that will lead it to make the decision to vote Fulanito.
In the social networks a political propaganda industry specialized in the creation and dissemination of news has developed. This industry has become bigger and more influential thanks to the invaluable competition of all users, who have validated with our behavior the effectiveness of this type of operations, naively clicking on this adulterated or propagandistically focused news.
It is widely proven that, when information fits our idea of what things are, we are more likely to think that it is not propaganda, and when this is not so our critical capacity is activated and we are prone to label it as gross propaganda, of falsehood. In both cases the possibility of misinformation is very high: by excess or by default of critical sense, our vision of political reality can be affected.
There are two main factors that influence the increase in risk: the tendency to irreflexively rediscover and the degree of commitment to the ideas or causes that make someone an activist.

The fiction-nonfiction binomial is a first possible way to sort the data, but there are more, which can be formulated as questions every time we have to critically analyze new information:

• Is this a joke or is it serious?
• Are you giving me information or is it an interpretation?
• Do you intend to entertain or inform me?
• Is it publicity or is it a journalistic work? …

Anyway, six simple decisions could be distinguished, which in all cases are useful:

1. Draw a map.
2. Establish a route
3. Choose company.
4. Anticipate unforeseen events.
5. Have memory.
6. Share a position.

Books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2018/12/29/el-sentido-del-rumor-cuando-las-redes-sociales-ganan-a-las-encuestas-marc-argemi-the-sense-of-the-rumor-when-social-networks-win-to-polls-by-marc-argemi-spanish-book-edition/

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.