Come Bien Hoy, Vive Mejor Mañana — Henry Joyeux / Changez D’Alimentation (Change Of Food Habits) (by Henry Joyeux

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El libro ayuda a tomar conciencia de lo que comemos y cómo nos alimentamos. La información que ofrece es útil para poder decisiones que puedan impactar en nuestro modo de alimentarnos. Para reforzar la información, incluye muchos datos científicos que en ocasiones pueden abrumar, y que pueden hacer más pesada la lectura, aborda el tema de la alimentación y los malos hábitos alimenticios y de cómo cambiarlos. Defiende la agricultura ecológica y de proximidad. Y todo explicado de forma rigurosa pero con un lenguaje sencillo, aunque en algunos apartados no exento de vocabulario más técnico.

Aquellos que critican negativamente este libro, que ofrezcan una lectura de otros libros que parecen traer más información de salud positiva a través de los alimentos. En general, cuando criticamos negativamente, debemos proponer una solución positiva, y esto es válido en todas las áreas o situaciones.
Este caballero es ante todo un cirujano y un oncólogo que probablemente ha hecho muchas preguntas sobre el Los orígenes de nuestras enfermedades contemporáneas, y propone soluciones absolutamente sólidas y sensatas, que no excluye que sus argumentos posean en sí grandes verdades científicas. Su buen sentido nos invita a observar los beneficios absolutos de la naturaleza nos ha puesto a nuestra disposición, y lo que ha creado y establecido es perfecto, y la ciencia solo puede reconocer la perfección de la creación.
Solo que el humano quiere cambiar a toda costa lo que se ha creado, y por lo tanto está por encima de todo, y es por eso que vemos todos estos fenómenos de modificaciones genéticas, nuevos normas alimentarias, vacunas que son un desastre para la humanidad, la creación y el uso de drogas que tienen efectos dañinos y mortales para muchos de ellos, y la lista es larga ……,
Hyppocrates ha dicho que la salud está en la placa, pero ¿qué pasa con el «juramento de Hyppocrates» al que se han adherido todos los médicos que han entrenado? La alopatía se ha convertido en una sombra siniestra de muchas maneras, y cuando un paciente se ha vuelto diabético o tiene un colesterol malo, a los médicos no les importa o mucho menos cómo alimentar a sus pacientes: a un síntoma, uno le da uno o más medicamentos , que realmente no se preocupa por la salud general de los ciudadanos. Esto es solo un pequeño ejemplo.

Las bebidas energéticas contienen ingredientes activos que varían según la zona del mundo, el sabor y la marca. La combinación más habitual es la de taurina, cafeína y glucuronolactona.
Algunas bebidas energéticas contienen carnitina (también conocida como «L-carnitina» o «levocarnitina»). Las autoridades sanitarias canadienses han prohibido en su territorio la adición de esta molécula a cualquier «artículo natural para la salud», pero se encuentra en ciertas bebidas procedentes de Estados Unidos o en productos obtenidos mediante receta médica.
Wikipedia proporciona datos interesantes respecto a estas bebidas, incluyendo los efectos de su ingesta conjunta con alcohol:

La composición de estas bebidas y la mezcla con alcohol puede hacer creer a las personas que no están ebrias, aumentando los episodios de borracheras por el mayor consumo de alcohol y los peligros que estas conllevan, como un coma etílico, además de un posible infarto causado por la mezcla de una sustancia inhibitoria y otra estimuladora, ambas sobre el mismo órgano (el corazón).
Los datos de los que se disponía en septiembre de 2008 no permitían deducir que estos productos provoquen efectos indeseables de gravedad, más allá de los que produce la cafeína en sí.

Evidentemente, lo mismo de esas otras bebidas a las que tan aficionados son los jóvenes: las gaseosas, las bebidas de cola…, y ello, por dos razones:
1. Contienen demasiados azúcares simples, así que, en realidad, no sacian la sed, sino que incitan a beber latas y más latas (de hecho, una cantidad excesiva de azúcar provoca efectos hipoglucemiantes que desencadenan la sed).
2. El azúcar (refinado) se suele sustituir por edulcorantes, sobre todo por el aspartamo.

El pomelo

Tomar entre doscientos y doscientos cincuenta mililitros de esta fruta o de su zumo aumenta la biodisponibilidad oral del principio activo de más de ochenta medicamentos y, con ello, los riesgos de sufrir una sobredosis. El pomelo contiene furanocuraminas, al igual que las naranjas amargas, las limas y los pomelos chinos o pampelmusas. Sin embargo, las naranjas dulces (de ombligo o Valencia) carecen de furanocuraminas y, por tanto, no provocan este efecto.
La interacción tiene lugar cuando el pomelo se ingiere en el intervalo de cuatro horas antes de tomar el medicamento. Si la fruta se consume diez horas antes, el efecto se reduce en un cincuenta por ciento y, cuando se hace con una antelación de veinticuatro horas, la disminución es del setenta y cinco por ciento.
Por ejemplo, si se toman estatinas contra el exceso de colesterol al tiempo que se ingiere pomelo, pueden aparecer nocivos efectos musculares. Lo mismo cabe decir en el caso de medicamentos como la amiodarona, que es un tratamiento contra la arritmia y cuya concentración activa puede aumentar en un ciento ochenta por ciento; o como la dronedarona, que se suele utilizar contra la fibrilación auricular y que puede provocar arritmias ventriculares.

Es probable que la intolerancia al gluten también esté ligada a numerosas patologías que pasan más o menos desapercibidas, dado que sus causas no suelen registrarse en los historiales médicos.
Entre las primeras consecuencias de las alergias o intolerancias al gluten existen catorce signos o síntomas que merece la pena tener muy presentes:

1. Diarreas frecuentes y con mal olor de las heces.
2. Astenia o fatiga permanente.
3. Alteraciones de la personalidad.
4. Pérdida de varios kilos.
5. Anorexia o pérdida del apetito.
6. Dolores abdominales más o menos difusos.
7. Hinchazón abdominal o flatulencia.
8. Gases abundantes.
9. Náuseas que pueden acabar en vómitos.
10. Tetania o espasmofilia.
11. Dolor en los huesos.
12. Inflamación de la lengua.
13. Aftas en la boca.
14. Una anemia más o menos grave.
Se calcula que aproximadamente una persona de entre cien y trescientas podría sufrir de intolerancia al gluten, una enfermedad que, no obstante, parece ser menos frecuente entre los individuos de origen asiático o africano, que consumen otros cereales. Según el Ministerio de Salud de Canadá, trescientos mil canadienses podrían estar afectados por la intolerancia al gluten, aunque muchos de ellos aún no han sido diagnosticados.
Esta enfermedad, ya se manifieste como alergia o como intolerancia, obliga a prescindir de cualquier alimento que contenga gluten. De este modo, es posible acabar prácticamente con todos los síntomas.

Los franceses parecen haber descubierto algo que, en realidad, existe desde tiempos inmemoriales y que el resto de los europeos y los norteamericanos no consiguen llevar adecuadamente a la práctica: las botellas de vino tinto, blanco o rosado no son solo para el fin de semana. Todos los días, al final de cada comida, hay que tomarse una buena copa de vino.
Se trata de ir consumiendo la botella de 75 mililitros a lo largo de la semana, y no de atiborrarse de alcohol el sábado y el domingo, sobre todo si después de su ingesta hay que ponerse al volante.
Son sobradamente conocidos los tres beneficios que aporta esta bebida, en especial cuando se toma de forma inteligente, es decir, con moderación:
– Facilita la digestión, ya que permite que la musculatura lisa de la parte superior del tubo digestivo se contraiga, que el píloro se abra y que el duodeno y el intestino delgado alto, esto es, el yeyuno, se contraigan igualmente.
– Evita las infecciones del aparato urinario, la nefritis y la cistitis, gracias al (escaso) alcohol que contiene.
– Previene el estreñimiento, debido a sus polifenoles, que favorecen la contracción de la musculatura lisa colorrectal.

Los sulfitos y bisulfitos son bactericidas, pero también destruyen la vitamina B1. Están presentes no solo en el vino, la cerveza, los zumos de fruta y la sidra: se los encuentra igualmente en las gambas y los langostinos. Aumentan las alergias entre los asmáticos y producen dolor de cabeza.
También están los colorantes, como el E 102 o tartrazina, una sustancia amarilla empleada en golosinas, galletas y pasteles, que, combinada con la aspirina, desencadena una alergia cruzada.
Entre los conservantes, debemos destacar el E 210 o ácido benzoico y el E 211 o benzoato de sodio, que se encuentran en las frutas en conserva, las gambas y el caviar y generan reacciones alérgicas, con migrañas y urticaria.
Los nitritos E 249 y E 250 son tóxicos para los bebés de menos de cuatro meses. En los productos de charcutería se utilizan para impedir el desarrollo del Clostridium botulinum, pero pueden provocar alergias.
Los nitratos E 251 y E 252, por su parte, podrían estar en el origen de la diabetes mellitus y de trastornos del tubo digestivo alto o bajo. Se encuentran en los embutidos y los quesos.
Entre los antioxidantes, destaquemos los galatos E 310 a E 312 utilizados para los chicles, que irritan el estómago, además de desencadenar reacciones alérgicas. A todos estos productos hay que añadir los fosfatos, que, según demostró la farmacéutica alemana Herta Hafer ya en los años setenta del pasado siglo y confirmó el alergólogo estadounidense Ben F. Feingold, serían la causa de la hiperactividad, especialmente en los niños.
Estas sustancias están presentes en los refrescos, las barritas de chocolate, los quesos fundidos, el jamón y los productos de charcutería en general, la lecitina de soja y los platos preparados.
Si aumenta el nivel de fósforo, disminuye automáticamente el de calcio y el de magnesio en sangre, lo que altera los impulsos nerviosos, sobre todo en los menores.
Una alimentación sin estos aditivos en forma de fosfatos pone en apenas cuatro días a los niños hiperactivos y agresivos en el camino hacia su curación, especialmente si esa eliminación se compensa con magnesio. De este modo, se evita tener que recurrir al metilfenidato.

La industria agroalimentaria apuesta por la salud únicamente para garantizar su crecimiento. El mercado de los alimentos avanza a un ritmo de entre el uno y el dos por ciento al año, mientras que el de la nutrición lo hace al ocho por ciento.
En el fondo, el objetivo de ciertos laboratorios es muy sencillo: «Sigue comiendo y comportándote como te dé la gana, pero toma tal pastilla contra el colesterol y tal otra contra la fatiga crónica, la fibromialgia o el reúma; vacuna a tus hijas contra el virus del papiloma humano y la hepatitis B o C para que puedan hacer cualquier cosa con su sexualidad de adolescentes; al menor bajón anímico, al menor trastorno de sueño o de humor, aquí tienes el antídoto en forma de comprimido…».
Estos comportamientos médicos constituyen una insensatez desde el punto de vista de la salud pública. Tanto como los consejos que proponen esos pseudocientíficos que pretenden hacernos creer que los bebés medicamento, embriones seleccionados y admitidos por la ley, harán avanzar la ciencia.
Quienes han probado la clonación y otros sistemas de selección embrionaria (y son muchos más de los que se cree) en los animales.

Las fitohormonas son precursoras de los estrógenos, los andrógenos y la progesterona, es decir, de todas las hormonas sexuales de ambos géneros. Así pues, existen fitoestrógenos y fitoprogesteronas, pero también fitotestosteronas. El organismo masculino es capaz de transformar, a través de sus enzimas específicas, los fitoestrógenos y las fitoprogesteronas en fitotestosterona. Sin embargo, estos elementos no pudieron aislarse en el laboratorio hasta los años ochenta.
En los cultivos celulares, las fitohormonas tienen siete efectos sobre la salud:
1. Antioxidante: acción contra la oxidación de la célula y el envejecimiento.
2. Antiangiogénico: inhiben la microvascularización que necesita el tumor.
3. Apoptótico: mata la célula cancerosa que se esté multiplicando de forma anómala.
4. Inhibidor de la aromatasa: enzima que convierte los estrógenos en cancerígenos.
5. Inhibidor de la topoisomerasa de tipo I y II, de la tirosina quinasa y de otras enzimas implicadas en la carcinogénesis.
6. Inhibidor del colesterol 7-alfa-hidroxilasa: lo que explica su acción hipocolesterolemiante.
7. Anticarcinógeno.
De todas formas, hay que tener en cuenta que, aplicadas en dosis suprafisiológicas (claramente superiores a la cantidad habitual) el efecto que se obtiene es el inverso, es decir, que se estimula el crecimiento tumoral, en lugar de proteger la célula. Por eso las fitohormonas (especialmente la soja, en cualquiera de sus formas) no se deben prescribir o consumir en exceso cuando se sufre un cáncer o un precáncer de mama (hiperplasia atípica o cáncer in situ en estadio 0).

Las nuevas pautas de alimentación que deberíamos adoptar:
– Reducción de la ingesta de productos de origen animal, que se deberán sustituir por productos de origen vegetal:
• Menos carnes rojas y más carnes blancas procedentes de animales de dos patas.
• Más pescado y marisco fresco, preferentemente capturados en mar abierto.
• Cuatro piezas de fruta fresca y de temporada al día, como mínimo.
• Cuatro piezas de verdura, frescas o cocinadas al vapor, al día, como mínimo.
– Un buen trozo de queso de cabra u oveja con cada comida, ya que esta variedad es sabrosa y sacia más que los quesos frescos y los yogures, incluso aquellos que tienen un cero por ciento de materia grasa.
– Aceite de oliva y zumo de limón para aliñar cualquier ensalada.
– Una ración de cereal integral y una de legumbres dos veces por semana, como mínimo.
– En cuanto a la bebida, una copa de un buen vino (mejor, tinto, ya que es menos calórico y contiene un miligramo más de calcio que el blanco) en cada comida, entre dos y cuatro vasos de agua al día y una taza de quinientos mililitros de té verde en el desayuno (y dos más a lo del día).

La Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia que la carne contiene varios factores cancerígenos:
– Carcinógenos químicos: benzopirenos de los filetes cocinados con carbón vegetal, metilcolantreno de la grasa de la carne cocinada, nitritos del jamón y de la panceta, etcétera.
– Virus cancerosos que están presentes en animales afectados por tumores malignos y que pueden transmitirse de un individuo a otro y, tal vez, incluso saltar de especie en especie (en 1974, de hecho, se demostró que los chimpancés alimentados desde su nacimiento con leche de vacas enfermas de leucemia mueren a causa de esta dolencia en su primer año de vida).
– Falta de fibra: la leche y los huevos no contienen fibra.
Un estudio realizado en China, concretamente en Hong Kong, comparó dos grupos socioeconómicos que se diferenciaban por su nivel de riesgo ante el cáncer de colon. En el grupo que ingería 3900 kilocalorías diarias, la tasa de mortalidad debida a este cáncer era dos veces superior a la del grupo que tomaba 1000 kilocalorías menos por día.

El colesterol sanguíneo es muy diferente del alimentario. Cuantas más grasas saturadas incluya la alimentación, más elevado será el nivel de colesterol en sangre, que se traducirá en un mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias y/o cancerosas. El organismo tiene en total ciento cuarenta y cinco gramos de colesterol, de los cuales ocho gramos (es decir, el cinco por ciento de la cantidad total) se encuentran en la sangre. Cada día, nuestra alimentación nos aporta quinientos miligramos de colesterol, pero solo absorbemos doscientos cincuenta miligramos. Además, nuestro organismo, independientemente de nuestra edad, sintetiza diariamente unos setecientos miligramos. Alimentación y síntesis endógena aportan, por tanto, cerca de un gramo al día, del que apenas necesitamos un cuarto (es decir, doscientos cincuenta miligramos) para que nuestro hígado sintetice los ácidos biliares. La mayoría de las personas reacciona relativamente poco al colesterol de los alimentos que toma. De hecho, cuanto más colesterol absorbemos, menos colesterol sintetiza nuestro organismo. Por eso, su nivel en sangre se mantiene más o menos constante.
No obstante, no se recomienda consumir más de trescientos miligramos de colesterol al día.

– La sacarina está asociada al cáncer de vejiga y de ganglios (linfomas). De hecho, se ha demostrado que, si se administra sacarina a ratas, en una cantidad equivalente al cinco por ciento del peso de los alimentos que toman (es decir, una cantidad considerable), algunos de estos animales desarrollarán linfosarcomas, esto es, graves cánceres de ganglios. En otros estudios que han utilizado ratas y ratones como modelos biológicos se ha implantado en la vejiga de los animales sacarina suspendida en colesterol. En los ratones así tratados, entre un 47 y un 52 por ciento desarrolla cáncer en ese órgano; en aquellos otros a los que se introduce colesterol, pero sin sacarina, la frecuencia de la enfermedad es de un 12 por ciento, aproximadamente.
– El ciclamato está asociado a anomalías en el embrión. Empezó a utilizarse como edulcorante en 1951, pero en 1969 la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) lo sacó de la lista de sustancias inofensivas empleadas en la alimentación humana.
No en vano, el ciclamato y, sobre todo, sus metabolitos, como la ciclohexilamina, tienen un efecto cancerígeno. Los estudios realizados con animales y con células en cultivo (glóbulos blancos humanos) han demostrado que el ciclamato de sodio o de calcio provoca lesiones en los cromosomas, lo que significa que, efectivamente, esta sustancia es mutagénica. Además, algunos biólogos han observado que en los animales ejerce una acción teratogénica: cuando se administra a hembras embarazadas, provoca malformaciones en el feto.
– El aspartamo no está asociado a un riesgo de cáncer. Su poder edulcorante es unas ciento ochenta veces superior al del azúcar. Se comercializa desde 1981 y en Estados Unidos ha cosechado un enorme éxito. Su consumo medio, incluso entre los niños, no parece superar el diez por ciento de la ingesta diaria admisible.
El aspartamo es una molécula compuesta por dos aminoácidos: la L-fenilalanina y el ácido L-aspártico. Su valor energético total es el mismo que el del azúcar de mesa, es decir, cuatro calorías por gramo, pero hay que tener en cuenta que también resulta unas ciento ochenta veces más dulce, lo que permite preparar alimentos y bebidas igual de dulces, pero entre un noventa y un noventa y cinco por ciento menos energéticos.
– El acesulfamo potásico ha sido aprobado recientemente por la FDA como edulcorante de mesa no calórico y como ingrediente de chicles, bebidas en polvo, gelatinas y postres… Por su estructura, se asemeja a la sacarina, y endulza doscientas veces más que el azúcar en solución al tres por ciento. Se excreta sin sufrir modificación alguna a través de la orina y carece de efecto teratogénico o mutagénico para los animales.

En los años treinta del siglo pasado, en Japón se empleaba un colorante, el paradimetilaminoazobenceno, para dar a la margarina el mismo color que la mantequilla, lo que determinó que a este compuesto se le empezara a conocer también como el amarillo mantequilla, aunque no esté presente en ese producto lácteo.
En la segunda parte de la década de los cuarenta, sin embargo, se descubrió que este colorante provocaba un efecto cancerígeno en varias especies animales empleadas en los laboratorios. Pertenece a la familia química de los colorantes azoicos, algunos de cuyos componentes favorecen también el desarrollo de tumores:
– El rojo Sudán RB.
– El marrón Sudán RR.
– La crisoidina, cuyo uso alimentario está prohibido en Francia desde el 1 de octubre de 1976. También el amaranto está prohibido en el sector de la alimentación desde el 31 de diciembre de 1978.
Existen otros colorantes, de familias químicas diferentes, que son igualmente cancerígenos o cocancerígenos, como los derivados del trifenilmetano y los colorantes del grupo de las ftaleínas.
En general, todos los colorantes, salvo alguna que otra excepción, deberían retirarse de la alimentación: en oncología, una sospecha importante equivale a un factor de riesgo de nocividad, cuando no directamente.

• El sodio (presente sobre todo en forma de cloruro de sodio, ClNa): diariamente perdemos cloruro de sodio a través de la orina y el sudor, por lo que debemos incorporarlo a nuestra alimentación (entre seis y ocho gramos al día).
Las principales fuentes de cloruro de sodio son:
– la sal de mesa;
– las aceitunas;
– los pescados y moluscos;
– los quesos fermentados que contengan entre 500 y 1200 miligramos de ClNa por cada 100 gramos;
– los embutidos:
· jamón: 930 miligramos de ClNa por cada 100 gramos;
· salchichón: 1300 miligramos de ClNa por cada 100 gramos;
· salchicha de Fráncfort: 1100 miligramos de ClNa por cada 100 gramos.
• El potasio (presente sobre todo en forma de cloruro de potasio, KCl): el potasio es fundamental para la contracción de los músculos, sobre todo del corazón (ritmo cardíaco).
Las principales fuentes de cloruro de potasio son:
– todas las frutas y las verduras:
· frutos secos y frutas desecadas: albaricoques, higos, dátiles, ciruelas, almendras, castañas desecadas;
· fruta fresca: albaricoques, plátanos, grosellas rojas y negras;
· legumbres: lentejas, judías, guisantes desecados, habas;
· verduras frescas: alcachofas, coles, espinacas, champiñones, zanahorias, perejil, patatas;
– el chocolate…, pero mejor el bajo en grasas.
• El calcio (presente sobre todo en forma de cloruro de calcio, CaCl2).
Se trata del principal constituyente de los huesos (junto con el fósforo y el magnesio). Para que se active, es necesario un aporte de vitamina D. El calcio garantiza el crecimiento, la solidez y el mantenimiento del esqueleto, además de desempeñar un importante papel en la coagulación de la sangre y en la regulación de la contracción del corazón (ritmo cardíaco).
Las principales fuentes de cloruro de calcio son:
– la leche;
– los yogures;
– todos los quesos, pero de forma especial los de tipo gruyer, saint-paulin, cantal y roquefort.
Las fuentes secundarias:
– los frutos secos y las frutas desecadas: higos, ciruelas y nueces;
– las legumbres: garbanzos, alubias;
– las verduras frescas: berros, endivias, remolachas, rábanos, nabos;
– la yema de huevo.
• El fósforo (presente sobre todo en las proteínas, en forma de fosfoproteínas). Se encuentra en grandes cantidades en las células asociadas a las proteínas. Junto con el calcio y el magnesio, es un constituyente del hueso. Además, favorece el correcto funcionamiento de las células nerviosas, especialmente de las del cerebro.
Las principales fuentes de fósforo son (casi todos los alimentos, en realidad):
– todos los quesos, pero de forma especial los de tipo gruyer, roquefort y camembert;
– la leche;
– los sesos;
– las legumbres;
– el pescado.
Fuentes secundarias:
– las verduras de hoja verde;
– el chocolate con leche;
– los pétalos de las flores (que se consumen, por ejemplo, en forma de mermeladas).
• El magnesio. Es imprescindible para el equilibrio nervioso: regula la excitabilidad de los músculos, así como el ritmo del corazón, además de favorecer el sueño. Actúa sobre el crecimiento, ayudando al calcio a fijarse a los huesos.
Las principales fuentes de magnesio son:
– las legumbres: judías, guisantes;
– los cereales;
– los frutos secos, el chocolate, las hojas de abedul, en forma de tisana, y la savia, en primavera, que se debe tomar en pequeñas cantidades.
Fuentes secundarias:
– las verduras de hoja verde: espinacas, acelgas;
– los moluscos;
– el vino tinto.

Frutas a las que debemos dar prioridad: tendríamos que optar principalmente por frutas no tratadas, cultivadas de forma natural.
La fruta es el mejor postre posible: aporta agua, azúcar, vitaminas, fibra… En cualquier caso, debemos tomar solo fruta fresca y de temporada.
– En invierno:
• manzana, pera, plátano, kiwi, piña, mandarina, naranja.
– En primavera:
• fresa, cereza.
– En verano:
• albaricoque, melón, melocotón, piña, plátano, frambuesa, arándano.
– En otoño:
• manzana, pera, higo, melón, ciruela.

1. Entre todos los productos lácteos, los mejores son aquellos que proceden de animales de pequeño tamaño, como cabras y ovejas, ya que contienen menos factores de crecimiento y, por lo general, son más sabrosos que los de vaca, lo que contribuye a que nos sacien antes y a que, en consecuencia, consumamos menos cantidad.
2. Los yogures están especialmente recomendados en el caso de aquellas personas que experimentan dificultades para masticar y son intolerantes a la leche (producto que resulta más complicado de digerir y provoca una sensación de pesadez en el estómago).
3. Con dos unidades de productos lácteos al día basta y sobra, tanto en el caso de los niños como en el de los adultos, incluso en los ancianos.
4. Cuando un niño sufre infecciones otorrinolaringológicas (rinitis, otitis, anginas con faringitis…) y gastroenteritis con frecuencia o presenta problemas en la piel (eccemas, impétigo, acné…), lo primero que hay que hacer es evitar que consuma productos lácteos durante un mes. En su lugar, puede tomar leches de origen vegetal, como la leche de castañas, almendras, nueces o avellanas

Errores que debemos evitar
1. Caer en el «menú internacional» tipo comida rápida… La fórmula hamburguesa + patatas fritas + refresco contiene un sesenta por ciento de grasas y mil quinientas calorías.
2. Saltarse una comida.
3. Comer mecánicamente delante de la televisión.
4. Tragar sin haber masticado lo suficiente.
5. Tomar con regularidad bebidas de alta graduación, en general.
6. Beber más de doscientos cincuenta mililitros de vino por comida.
7. Comer el mismo día dos platos grasos (productos de charcutería, salsas pesadas, fritos, pasteles con crema…).
8. Picar alimentos dulces o salados o tomar bebidas azucaradas en cualquier momento del día.
9. Añadir mecánicamente sal a todos los platos… ¡Es un tic!
10. Untar mantequilla o margarina al pan cuando lo vamos a acompañar con un alimento graso, como queso o embutidos.
Algunos consejos para el día a día
Hay que tomar, desde el amanecer hasta la puesta de sol:
– dos tazas grandes de té verde endulzadas con miel;
– dos vasos de leche para reducir la acidez de estómago;
– dos verduras, para la fibra y la limpieza del intestino;
– dos frutas, para las vitaminas C y A, en el colegio o en el trabajo;
– dos trozos de queso: preferentemente uno azul y otro fresco o de pasta dura (lo ideal: de cabra y oveja);
– dos copas de vino, para los oligoelementos y las vitaminas B.

Algunos consejos para cada semana
Cada semana hay que tomar:
– dos raciones de carne, para las proteínas y los ácidos grasos esenciales;
– cinco huevos, para el fósforo y otros minerales, así como para el aporte mínimo de colesterol;
– dos raciones de pescado, para las proteínas y las vitaminas A, D y E;
– dos yogures, para las levaduras y las vitaminas C, A y B;
– dos puñados de frutos secos, para los minerales y la vitamina E.

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The book helps to become aware of what we eat and how we eat. The information it offers is useful to be able to make decisions that may impact on our way of feeding ourselves. To reinforce the information, it includes many scientific data that can sometimes overwhelm, and that can make reading more difficult, addresses the issue of food and bad eating habits and how to change them. Defend organic and local agriculture. And everything explained in a rigorous way but with a simple language, although in some sections not exempt from more technical vocabulary.

Those who criticize this book negatively, who offer a reading of other books that seem to bring more positive health information through food. In general, when we criticize negatively, we must propose a positive solution, and this is valid in all areas or situations.
This gentleman is first of all a surgeon and an oncologist who has probably asked many questions about the origins of our contemporary diseases, and proposes absolutely solid and sensible solutions, which does not exclude that his arguments have great scientific truths. His good sense invites us to observe the absolute benefits of nature he has placed at our disposal, and what he has created and established is perfect, and science can only recognize the perfection of creation.
Only that the human wants to change at all costs what has been created, and therefore is above all, and that is why we see all these phenomena of genetic modifications, new food standards, vaccines that are a disaster for humanity , the creation and use of drugs that have harmful and deadly effects for many of them, and the list is long ……,
Hyppocrates has said that health is on the plate, but what about the «Hyppocrates oath» to which all the doctors who have trained have adhered? Allopathy has become a sinister shadow in many ways, and when a patient has become diabetic or has a bad cholesterol, doctors do not care much less how to feed their patients: to a symptom, one gives one or more drugs, which really does not care about the general health of citizens. This is just a small example.

Energy drinks contain active ingredients that vary according to the area of the world, the taste and the brand. The most common combination is taurine, caffeine and glucuronolactone.
Some energy drinks contain carnitine (also known as «L-carnitine» or «levocarnitine»). The Canadian health authorities have banned the addition of this molecule to any «natural health item» in its territory, but it is found in certain beverages from the United States or in products obtained through a prescription.
Wikipedia provides interesting data regarding these beverages, including the effects of their joint intake with alcohol:

The composition of these drinks and the mixture with alcohol can make people believe that they are not drunk, increasing the episodes of drunkenness by the increased consumption of alcohol and the dangers that these entail, such as an ethyl coma, as well as a possible heart attack. by the mixture of an inhibitory substance and another stimulant, both on the same organ (the heart).
The data available in September 2008 did not allow us to deduce that these products cause undesirable effects of seriousness, beyond those produced by the caffeine itself.

Evidently, the same of those other drinks that young people are so fond of: soft drinks, cola drinks … and that, for two reasons:
1. They contain too many simple sugars, so, in reality, they do not quench thirst, but they incite you to drink cans and more cans (in fact, an excessive amount of sugar causes hypoglycemic effects that trigger thirst).
2. Sugar (refined) is usually replaced by sweeteners, especially aspartame.

The grapefruit

Taking between two and two hundred and fifty milliliters of this fruit or its juice increases the oral bioavailability of the active ingredient of more than eighty drugs and, with it, the risks of overdosing. The grapefruit contains furanocuraminas, like the bitter oranges, the limes and the grapefruit Chinese or pampelmusas. However, sweet oranges (navel or Valencia) lack furanocuraminas and, therefore, do not cause this effect.
The interaction takes place when the grapefruit is ingested in the interval of four hours before taking the medicine. If the fruit is consumed ten hours before, the effect is reduced by fifty percent and, when done twenty-four hours in advance, the decrease is seventy-five percent.
For example, if statins are taken against excess cholesterol while ingesting grapefruit, harmful muscle effects may appear. The same can be said in the case of medications such as amiodarone, which is a treatment against arrhythmia and whose active concentration can increase by one hundred and eighty percent; or as dronedarone, which is usually used against atrial fibrillation and can cause ventricular arrhythmias.

It is likely that intolerance to gluten is also linked to numerous pathologies that go more or less unnoticed, given that their causes are not usually recorded in medical records.
Among the first consequences of allergies or intolerances to gluten are fourteen signs or symptoms that are worth having very present:

1. Frequent diarrhea and bad smell of stool.
2. Asthenia or permanent fatigue.
3. Alterations of the personality.
4. Loss of several kilos.
5. Anorexia or loss of appetite.
6. Abdominal pain more or less diffuse.
7. Abdominal swelling or flatulence.
8. Abundant gases.
9. Nausea that can lead to vomiting.
10. Tetany or spasmophilia.
11. Pain in the bones.
12. Inflammation of the tongue.
13. Thrush in the mouth.
14. A more or less serious anemia.
It is estimated that approximately one person between one hundred and three hundred could suffer from gluten intolerance, a disease that, however, seems to be less frequent among individuals of Asian or African origin, who consume other cereals. According to the Ministry of Health of Canada, three hundred thousand Canadians could be affected by gluten intolerance, although many of them have not yet been diagnosed.
This disease, whether manifested as an allergy or intolerance, makes it necessary to dispense with any food that contains gluten. In this way, it is possible to end practically with all the symptoms.

The French seem to have discovered something that, in fact, has existed since time immemorial and that the rest of Europeans and Americans do not manage to put into practice: bottles of red, white or pink wine are not just for the weekend . Every day, at the end of each meal, you have to have a good glass of wine.
It is about consuming the 75-milliliter bottle throughout the week, and not to gorge on alcohol on Saturday and Sunday, especially if after taking it you have to get behind the wheel.
The three benefits of this drink are well known, especially when it is taken intelligently, that is, in moderation:
– It facilitates digestion, since it allows the smooth muscles of the upper part of the digestive tract to contract, the pylorus to open and the duodenum and the small intestine high, that is, the jejunum, to contract equally.
– Avoid infections of the urinary system, nephritis and cystitis, thanks to the (scarce) alcohol it contains.
– Prevents constipation, due to its polyphenols, which favor the contraction of the smooth colorectal musculature.

Sulfites and bisulfites are bactericidal, but they also destroy vitamin B1. They are present not only in wine, beer, fruit juices and cider: they are also found in prawns and prawns. Increase allergies among asthmatics and produce headache.
There are also dyes, such as E 102 or tartrazine, a yellow substance used in candies, cookies and cakes, which, combined with aspirin, triggers a cross allergy.
Among the preservatives, we must highlight the E 210 or benzoic acid and the E 211 or sodium benzoate, which are found in preserved fruits, prawns and caviar and generate allergic reactions, with migraines and urticaria.
E 249 and E 250 nitrites are toxic for babies under four months of age. In charcuterie products they are used to prevent the development of Clostridium botulinum, but they can cause allergies.
The nitrates E 251 and E 252, meanwhile, could be at the origin of diabetes mellitus and disorders of the upper or lower digestive tract. They are found in cold meats and cheeses.
Among the antioxidants, we highlight the gallates E 310 to E 312 used for chewing gum, which irritate the stomach, in addition to triggering allergic reactions. To all these products we must add the phosphates, which, as demonstrated by the German pharmaceutical company Herta Hafer already in the seventies of the last century and confirmed by the American allergist Ben F. Feingold, would be the cause of hyperactivity, especially in children.
These substances are present in soft drinks, chocolate bars, melted cheese, ham and charcuterie products in general, soy lecithin and prepared dishes.
If the level of phosphorus increases, it automatically decreases the calcium and magnesium levels in the blood, which alters the nervous impulses, especially in the minors.
A diet without these additives in the form of phosphates puts the hyperactive and aggressive children on the road to healing in just four days, especially if that elimination is compensated with magnesium. In this way, it is avoided having to resort to methylphenidate.

The agri-food industry is committed to health only to guarantee its growth. The food market advances at a rate of between one and two percent per year, while the nutrition market advances at eight percent.
Basically, the goal of certain laboratories is very simple: «Keep eating and behaving as you please, but take such a pill against cholesterol and such against chronic fatigue, fibromyalgia or rheumatism; vaccinate your daughters against the human papillomavirus and hepatitis B or C so that they can do anything with their adolescent sexuality; at the lowest psychic slump, at the slightest sleep or mood disorder, here is the antidote in the form of a tablet … ».
These medical behaviors are nonsense from the point of view of public health. As much as the advice proposed by those pseudoscientists who pretend to make us believe that babies medicine, embryos selected and admitted by law, will advance science.
Those who have tried cloning and other embryo selection systems (and there are many more that are believed) in animals.

Phytohormones are precursors of estrogen, androgens and progesterone, that is, of all sex hormones of both genders. Thus, there are phytoestrogens and phytoprogesterones, but also phytotestosterones. The male organism is able to transform, through its specific enzymes, phytoestrogens and phytoprogesterones in phytotestosterone. However, these elements could not be isolated in the laboratory until the eighties.
In cell cultures, phytohormones have seven effects on health:
1. Antioxidant: action against cell oxidation and aging.
2. Antiangiogenic: they inhibit the microvascularization that the tumor needs.
3. Apoptotic: kills the cancer cell that is multiplying abnormally.
4. Aromatase inhibitor: an enzyme that converts estrogen into carcinogens.
5. Topoisomerase inhibitor type I and II, tyrosine kinase and other enzymes involved in carcinogenesis.
6. Cholesterol inhibitor 7-alpha-hydroxylase: which explains its hypocholesterolemic action.
7. Anticarcinogen.
In any case, we must bear in mind that, applied in supraphysiological doses (clearly superior to the usual amount), the effect obtained is the inverse, that is, that the tumor growth is stimulated, instead of protecting the cell. That is why phytohormones (especially soybeans, in any form) should not be prescribed or consumed in excess when a cancer or a pre-cancer of the breast is suffered (atypical hyperplasia or cancer in situ in stage 0).

The new feeding guidelines we should adopt:
– Reduction of the intake of products of animal origin, which should be replaced by products of plant origin:
• Less red meat and more white meat from two-legged animals.
• More fresh fish and shellfish, preferably caught in the open sea.
• Four pieces of fresh fruit and seasonal at least one day.
• Four pieces of vegetables, fresh or steamed, at least once a day.
– A good piece of goat cheese or sheep with each meal, because this variety is tasty and sates more than fresh cheeses and yogurts, even those that have zero percent fat.
– Olive oil and lemon juice to dress any salad.
– One serving of whole grain and one of legumes twice a week, at least.
– As for the drink, a glass of good wine (better, red, since it is less caloric and contains one milligram more calcium than white) at each meal, between two and four glasses of water a day and a cup of five hundred milliliters of green tea at breakfast (and two more at a day).

The American Association for the Advancement of Science that meat contains several carcinogenic factors:
– Chemical carcinogens: benzopyrenes from fillets cooked with charcoal, methylcolanthrene from the fat of cooked meat, nitrites from ham and bacon, and so on.
– Cancerous viruses that are present in animals affected by malignant tumors and that can be transmitted from one individual to another and, perhaps, even jump from species to species (in 1974, in fact, it was shown that chimpanzees fed from their birth with milk of cows sick of leukemia die from this disease in their first year of life).
– Lack of fiber: milk and eggs do not contain fiber.
A study conducted in China, specifically in Hong Kong, compared two socioeconomic groups that differed in their level of risk for colon cancer. In the group that ingested 3900 kilocalories daily, the mortality rate due to this cancer was twice as high as that of the group that took 1000 kilocalories less per day.

Blood cholesterol is very different from food cholesterol. The more saturated fats the diet includes, the higher the level of cholesterol in the blood, which will result in an increased risk of coronary and / or cancerous diseases. The body has a total of one hundred and forty-five grams of cholesterol, of which eight grams (that is, five percent of the total amount) are found in the blood. Each day, our diet gives us five hundred milligrams of cholesterol, but we only absorb two hundred and fifty milligrams. In addition, our body, regardless of our age, daily synthesizes about seven hundred milligrams. Food and endogenous synthesis provide, therefore, about one gram a day, of which we barely need a quarter (that is, two hundred and fifty milligrams) for our liver to synthesize bile acids. Most people react relatively little to the cholesterol in the food they eat. In fact, the more cholesterol we absorb, the less cholesterol our body synthesizes. Therefore, your blood level stays more or less constant.
However, it is not recommended to consume more than three hundred milligrams of cholesterol per day.

– Saccharin is associated with cancer of the bladder and lymph nodes (lymphomas). In fact, it has been shown that if saccharin is administered to rats, in an amount equivalent to five percent of the weight of the food they take (ie, a considerable amount), some of these animals will develop lymphosarcomas, that is, serious ganglion cancers. In other studies that have used rats and mice as biological models, saccharin suspended in cholesterol has been implanted in the bladder of animals. In the mice treated in this way, between 47 and 52 percent develop cancer in that organ; in those to whom cholesterol is introduced, but without saccharin, the frequency of the disease is about 12 percent.
– Cyclamate is associated with abnormalities in the embryo. It began to be used as a sweetener in 1951, but in 1969 the FDA (United States Food and Drug Administration) removed it from the list of harmless substances used in human nutrition.
Not in vain, cyclamate and, above all, its metabolites, such as cyclohexylamine, have a carcinogenic effect. Studies with animals and cells in culture (human white blood cells) have shown that sodium or calcium cyclamate causes damage to chromosomes, which means that this substance is indeed mutagenic. In addition, some biologists have observed that in animals exerts a teratogenic action: when administered to pregnant females, causes malformations in the fetus.
– Aspartame is not associated with a cancer risk. Its sweetening power is about one hundred and eighty times that of sugar. It has been commercialized since 1981 and in the United States it has been very successful. Its average consumption, even among children, does not seem to exceed ten percent of the allowable daily intake.
Aspartame is a molecule composed of two amino acids: L-phenylalanine and L-aspartic acid. Its total energy value is the same as that of table sugar, that is, four calories per gram, but it must be borne in mind that it is also one hundred and eighty times sweeter, which makes it possible to prepare foods and drinks as sweet, but between ninety and ninety-five percent less energetic.
– Acesulfame Potassium has recently been approved by the FDA as a non-caloric table-top sweetener and as an ingredient in chewing gum, powdered drinks, gelatins and desserts … Because of its structure, it resembles saccharin, and sweetens two hundred times more sugar than solution to three percent. It is excreted without any modification through urine and lacks teratogenic or mutagenic effect for animals.

In the 1930s, in Japan, a dye, paradimethylaminoazobenzene, was used to give margarine the same color as butter, which determined that this compound was also known as yellow butter, although it did not is present in that dairy product.
In the second part of the 1940s, however, it was discovered that this dye caused a carcinogenic effect in several animal species used in laboratories. It belongs to the chemical family of azo dyes, some of whose components also favor the development of tumors:
– The red Sudan RB.
– The brown Sudan RR.
– The crisoidina, whose alimentary use is prohibited in France from the 1 of October of 1976. Also the amaranth is prohibited in the sector of the feeding from the 31 of December of 1978.
There are other dyes, from different chemical families, which are also carcinogenic or co-carcinogenic, such as the triphenylmethane derivatives and the dyes of the phthalein group.
In general, all dyes, with the exception of some exceptions, should be removed from the diet: in oncology, a significant suspicion is equivalent to a risk factor of harmfulness, if not directly.

• Sodium (present mainly in the form of sodium chloride, NaCl): daily we lose sodium chloride through urine and sweat, so we must incorporate it into our diet (between six and eight grams a day).
The main sources of sodium chloride are:
– table salt;
– the olives;
– fish and molluscs;
– fermented cheeses containing between 500 and 1200 milligrams of NaCl per 100 grams;
– sausages:
· Ham: 930 milligrams of NaCl per 100 grams;
· Sausage: 1300 milligrams of NaCl per 100 grams;
· Frankfurter sausage: 1100 milligrams of NaCl per 100 grams.
• Potassium (present mainly in the form of potassium chloride, KCl): potassium is essential for the contraction of muscles, especially the heart (heart rate).
The main sources of potassium chloride are:
– all fruits and vegetables:
· Nuts and dried fruits: apricots, figs, dates, plums, almonds, dried chestnuts;
· Fresh fruit: apricots, bananas, red and black currants;
· Legumes: lentils, beans, dried peas, beans;
· Fresh vegetables: artichokes, cabbages, spinach, mushrooms, carrots, parsley, potatoes;
– chocolate … but better low fat.
• Calcium (present mainly in the form of calcium chloride, CaCl2).
It is the main constituent of bones (along with phosphorus and magnesium). To activate, a vitamin D intake is necessary. Calcium guarantees the growth, solidity and maintenance of the skeleton, besides playing an important role in blood coagulation and in the regulation of heart contraction (rhythm cardiac).
The main sources of calcium chloride are:
– milk;
– yoghurts;
– all cheeses, but especially those of the gruyer, saint-paulin, cantal and roquefort type.
Secondary sources:
– nuts and dried fruits: figs, plums and nuts;
– pulses: chickpeas, beans;
– fresh vegetables: watercress, endives, beets, radishes, turnips;
– the egg yolk
• Phosphorus (present mainly in proteins, in the form of phosphoproteins). It is found in large quantities in cells associated with proteins. Along with calcium and magnesium, it is a constituent of bone. In addition, it favors the correct functioning of nerve cells, especially those of the brain.
The main sources of phosphorus are (almost all foods, actually):
– all cheeses, but especially those of the gruyer, roquefort and camembert type;
– milk;
– the brains;
– legumes;
– fish.
Secondary sources:
– green leafy vegetables;
– milk chocolate;
– the petals of flowers (which are consumed, for example, in the form of jams).
• Magnesium. It is essential for the nervous balance: it regulates the excitability of the muscles, as well as the rhythm of the heart, as well as favoring sleep. It acts on growth, helping calcium to bind to bones.
The main sources of magnesium are:
– pulses: beans, peas;
– the cereals;
– nuts, chocolate, birch leaves, in the form of tisane, and sap, in spring, which should be taken in small quantities.
Secondary sources:
– green leafy vegetables: spinach, Swiss chard;
– mollusks;
– Red wine.

Fruits to which we must give priority: we would have to opt mainly for untreated fruits, grown naturally.
The fruit is the best possible dessert: it provides water, sugar, vitamins, fiber … In any case, we should only take fresh and seasonal fruit.
– In winter:
• apple, pear, banana, kiwi, pineapple, tangerine, orange.
– In spring:
• Strawberry cherry.
– In summer:
• Apricot, melon, peach, pineapple, banana, raspberry, blueberry.
– In autumn:
• apple, pear, fig, melon, plum.

1. Among all dairy products, the best ones are those that come from small animals, such as goats and sheep, since they contain less growth factors and, in general, are more tasty than cow’s, which contributes to that they satisfy us before, since, consequently, we consume less quantity.
2. The yogurts are especially recommended in the case of those people who experience difficulties to chew and are intolerant to milk (a product that is more complicated to digest and causes a feeling of heaviness in the stomach).
3. With two units of dairy products a day enough and enough, both in the case of children and adults, even in the elderly.
4. When a child suffers from otorhinolaryngological infections (rhinitis, otitis, tonsillitis with pharyngitis …) and gastroenteritis frequently or presents skin problems (eczema, impetigo, acne …), the first thing to do is to avoid consuming dairy products during one month. Instead, you can take vegetable-based milks, such as milk from chestnuts, almonds, walnuts or hazelnuts

Errors that we should avoid
1. Fall into the «international menu» type fast food … The formula hamburger + chips + soda contains sixty percent fat and one thousand five hundred calories.
2. Skip a meal.
3. Eat mechanically in front of the television.
4. Swallow without chewing enough.
5. Take high-grade drinks regularly, in general.
6. Drink more than two hundred and fifty milliliters of wine per meal.
7. Eat the same day two fatty dishes (deli products, heavy sauces, fried, cakes with cream …).
8. Chop sweet or salty foods or drink sugary drinks at any time of the day.
9. Mechanically add salt to all dishes … It’s a tic!
10. Spread butter or margarine on the bread when we are going to accompany it with a fatty food, such as cheese or sausages.
Some tips for day to day
You have to take it, from sunrise to sunset:
– two large cups of green tea sweetened with honey;
– two glasses of milk to reduce stomach acidity;
– two vegetables, for fiber and bowel cleansing;
– two fruits, for vitamins C and A, at school or at work;
– two pieces of cheese: preferably one blue and one fresh or hard pasta (ideally: goat and sheep);
– two glasses of wine, for trace elements and vitamins B.

Some tips for each week
Every week you have to take:
– two servings of meat, for proteins and essential fatty acids;
– five eggs, for phosphorus and other minerals, as well as for the minimum contribution of cholesterol;
– two servings of fish, for proteins and vitamins A, D and E;
– two yogurts, for yeasts and vitamins C, A and B;
– Two handfuls of nuts, for minerals and vitamin E.

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