Voces Que Susurran — John Connolly / The Whisperers: A Charlie Parker Thriller: 9 by John Connolly

Tres elementos que se entremezclan en la ya ¡novena! aventura de Charlie Parker. Tampoco me he podido resistir a su influjo. Quizá no tan profunda como anteriores novelas, y con muchos tintes paranormales, casi que diría que es 50% policiaca, 50% de terror. El final deja una puerta abierta a la entidad oculta en Parker, que ya se verá en qué acaba. Excelente novena entrega de las aventuras del detective Charlie Parker en su Maine , esta vez el problema son los soldados que llegan de la guerra de Irak, el trafico de antigüedades , las drogas, el dinero fácil y como siempre el lado oscuro de la sociedad, es maravillosa, tremenda y como siempre con una nueva novela de Connolly, dejo lo que estoy haciendo y a leer.

Siempre está el elemento de lo sobrenatural en una novela de Charlie Parker. Y Esta nueva entrega no es una excepción. Sin embargo, la realidad juega un papel importante en el tema, ya que le brinda al autor la oportunidad de reflexionar sobre los horrores de la guerra y sus efectos, especialmente el estrés del combate, en la vida de quienes los combatieron. Hay referencias veladas a la condición en la Ilíada; durante la Guerra Civil fue conocido como “corazón irritable”; “shell shock” fue el término utilizado durante la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias; para la Segunda Guerra Mundial se conoció como “fatiga de batalla” y “neurosis de guerra”; luego el “síndrome post-Vietnam”; y hoy el “trastorno por estrés postraumático”.

La trama involucra a un grupo de veteranos iraquíes (todos de Maine, bailía de Parker), que regresan a sus hogares para establecer una operación de contrabando. Uno por uno se suicidan, y Parker es retenido por el padre de uno de ellos para conocer el motivo de la muerte de su hijo. Esto lleva a Parker a recorrer un camino inesperado. Como resultado, nos encontramos con algunos viejos amigos, Angel y Louis, que siempre logran cubrir la espalda de Parker. Pero lo más importante es que Parker tiene que trabajar con un viejo némesis, El coleccionista. Y el misterioso Herodes, un hombre con gustos extraños, y su sombra, el Capitán. Los personajes y la trama se entrecruzan en varios niveles, con una prosa que cautiva al lector. El libro es muy recomendable.

Charlie Parker, investigador privado, asume el caso de un joven marine que regresa. El soldado sobrevivió a Irak, pero parece haber sucumbido al estrés postraumático, al suicidarse. Parker pasa de investigar los movimientos mundanos de los amantes ilícitos al sombrío mundo del tráfico realizado por villanos como Herodes y su Capitán y llevado a cabo por veteranos con problemas del nuevo Vietnam de Estados Unidos. El “Terrible amor de la guerra” de James Hilton y la Odisea de Homero se citan para sustentar tanto la inutilidad de la guerra como los “demonios” sobrenaturales que invariablemente siguen a sus saqueadores hacia el oeste. Hay una sensación de premonición a lo largo de los meandros de los criminales participantes, ya que se involucran en todo tipo de contrabando de contrabando. Su territorio son las ciudades atmosféricas y los bosques de Maine, ya que tallan su paso a Canadá. Por supuesto, emplean un excelente negocio de ‘lavado de ropa’ en un tipo de salsa Chilli, lo que demuestra ser un líder en el mercado.

Connolly muestra una visión notable del fondo en el que ubica a su personaje central, Charlie Parker. En el pasado reciente, hemos visto los horribles resultados de la guerra y cómo se deshumaniza. El clímax de la obra reafirma la terrible falta de mente de la violencia, que se engendra en la mente de los participantes en la preparación y la realización de la Guerra.

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Three elements that intermingle in the ninth! adventure of Charlie Parker. Nor have I been able to resist his influence. Maybe not as deep as previous novels, and with many paranormal dyes, almost what I would say is 50% police, 50% terror. The end leaves a door open to the entity hidden in Parker, which will be seen in what ends. Excellent ninth installment of the adventures of Detective Charlie Parker in his Maine, this time the problem is the soldiers who come from the Iraq war, the traffic of antiquities, drugs, easy money and as always the dark side of society, It is wonderful, tremendous and as always with a new novel by Connolly, I leave what I am doing and reading it!.

There is always the element of the supernatural in a Charlie Parker novel. And “The Whisperers” is no exception. However, reality plays an important part in the theme, giving the author the opportunity to reflect on the horrors of war and its effects – especially combat stress – on the lives of those who fought them. There are veiled references to the condition in the Iliad; during the Civil War it was known as “irritable heart;” “shellshock” was the term used during World War I and its aftermath; for World War II it became known as “battle fatigue” and “war neurosis;” then “post-Vietnam syndrome”; and today “post-traumatic stress disorder.”

The plot involves a group of Iraqi veterans (all from Maine, Parker’s bailiwick), who return home to set up a smuggling operation. One by one they commit suicide, and Parker is retained by the father of one of them to learn the reason for his son’s death. This leads Parker to travel an unexpected path.As a result, we meet some old friends, Angel and Louis, who always manage to cover Parker’s back. But more important, Parker has to work with an old nemesis, The Collector. And the eerie Herod, a man with strange tastes, and his shadow, the Captain. The characters and the plot interweave on various levels, with prose that mesmerizes the reader. The book is highly recommended.

Charlie Parker, private investigator, takes on the case of a young returning Marine. The soldier survived Iraq but seems to have succumbed to post traumatic stress, by committing suicide. Parker moves from investigating the mundane movements of illicit lovers to the shady world of trafficking undertaken by villains such as Herod and his Captain and carried out by troubled veterans of America’s new Vietnam. James Hilton’s `Terrible Love of War’ and Homer’s Odyssey are quoted to underpin both the futility of war and the supernatural `demons’ that invariably follow their looters westwards. There is a sense of foreboding throughout the meanderings of the participating criminals as they involve themselves in all sorts of contraband smuggling. Their territory is the atmospheric towns and woodlands of Maine as they carve their passage into Canada. Of course, they employ an excellent `laundering’ business in a type of Chilli sauce, which proves to be a market leader.

Connolly shows a remarkable insight into the background to which he places his central character, Charlie Parker. In the recent past, we have seen the horrific results of war and how it dehumanises. The climax of The Whisperers re-affirms the terrible mindlessness of violence, which is engendered in the minds of the participants in preparing and carrying out War.

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