Statio Orbis. El Magno Evento — Juan Eslava Galán / Statio Orbis. The Great Event by Juan Eslava Galán (spanish book edition)

Una mordaz y divertida sátira y una carga de humanidad que hará pensar al lector sobre el modelo de Iglesia de nuestro tiempo.
Con motivo de la visita del Papa a Sevilla, sale de Arjona una expedición de feligreses en autocar encabezada por el cura don Cristóbal, un sencillo párroco de pocas luces que, por una serie de coincidencias, tiene que custodiar una enorme cantidad de hostias consagradas que ha sobrado después de la solemne comunión de los fieles. Ahí empieza su calvario. Vagando por la ciudad lo echan de todas partes, tropieza con un teólogo progre que está borracho, lo atracan unos navajeros, lo acoge una prostituta, lo detienen los municipales… hasta que una intervención sobrenatural le permite salir de tan gran apuro.
Sin embargo nadie se hace cargo de ellas tras la celebración y la obsesión de D. Cristóbal es ponerlas a buen recaudo para lo que decide cruzar Sevilla de punta a punta, con no muy buena fortuna, llevándole sus pasos a encontrarse con unos pandilleros, rechazado del palacio arzobispal por su apariencia, teniendo al final que ser cobijado por una prostituta para no tener que pasar la noche al raso en esa Sevilla desconocida y peligrosa para él.

Una novela divertida y amena, donde el autor desgrana numerosas críticas a la jerarquía católica.
Una paloma blanca como la nieve se había posado en la cumbre de la Giralda, sobre el lábaro que sostiene la estatua de la Fe Triunfante, y, desde su altura, con esa vista prodigiosa que tienen las aves, discernía a nuestro cura cruzando la plaza entre la multitud y lo contemplaba con benévola complacencia y maternal amor.
Don Cristóbal, consecuente con su alto ministerio, la convenció para que se apartara de las apetencias del mundo y hurtándose a las asechanzas de la carne enderezara sus pasos por el camino de la verdadera religión. Además, rebatió con mucha paciencia y algo de teología, no por elemental menos efectiva, su confuso discurso contra la Iglesia, adobado con los inevitables lugares comunes de la Inquisición y la castración intelectual de la escuela franquista. Los hombres yerran, claro —admitió—, pero el mensaje de Cristo resplandece por encima de esos errores. Al final, el buen pastor inculcó el mensaje evangélico en aquella ovejita descarriada (Susanita) y abrió sus oídos, hasta entonces sellados por perversas doctrinas, a la simiente de la Buena Nueva.
Llevo toda la mañana dándole vueltas al asunto y no sé qué hacer con Susanita, con ese cuerpo que Dios le ha dado que es, todo él, una alabanza al Altísimo y un goloso escaparate de los dones que el Todopoderoso derrama sin cesar sobre sus criaturas.

A scathing and funny satire and a burden of humanity that will make the reader think about the model of the Church of our time.
On the occasion of the Pope’s visit to Seville, Arjona leaves an expedition of parishioners by coach headed by the priest Don Cristóbal, a simple parish priest of few lights who, by a series of coincidences, has to guard an enormous number of consecrated hosts. it has remained after the solemn communion of the faithful. That is where his ordeal begins. Wandering around the city they throw him from all sides, he stumbles upon a progressive theologian who is drunk, he is robbed by some delinquents, a prostitute welcomes him, the municipal authorities arrest him … until a supernatural intervention allows him to get out of such a great hurry.
However nobody takes charge of them after the celebration and the obsession of D. Cristóbal is to put them safely for what decides to cross Seville from end to end, with not very good fortune, taking his steps to meet some gang members, rejected of the archiepiscopal palace by its appearance, having in the end that to be sheltered by a prostitute so as not to have to spend the night in the open in that Seville unknown and dangerous for him.

A fun and entertaining novel, where the author shells numerous criticisms of the Catholic hierarchy.
A snow-white dove had perched on the summit of the Giralda, on the labarum that holds the statue of the Faith Triumph , and, from its height, with that prodigious sight that the birds have, he discerned our priest crossing the plaza among the crowd and watched him with benevolent complacency and maternal love.
Don Cristóbal, consistent with his high ministry, convinced her to turn away from the world’s appetites and by stealing the snares of the flesh, she would direct her steps along the path of true religion. In addition, he refuted with much patience and some theology, not for less effective elementary, his confused speech against the Church, marinated with the inevitable commonplaces of the Inquisition and the intellectual castration of the Francoist school. Men err, of course, “he admitted,” but the message of Christ shines above those errors. In the end, the good shepherd inculcated the evangelical message in that lost sheep (Susanita) and opened his ears, until then sealed by perverse doctrines, to the seed of the Good News.
I’ve been thinking about the whole thing all morning and I do not know what to do with Susanita, with that body that God has given her that is, all of it, a praise to the Most High and a sweet showcase of the gifts that the Almighty pours out unceasingly on his creatures.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.