La Perestroika De Felipe VI — Jaime Miquel / Perestroika Of Philip VI by Jaime Miquel (spanish book edition)

Un libro interesante sobre la situación política previa a las Elecciones generales de 2015 y de qué manera hemos llegado a ella. Sin embargo, repite mucho las mismas ideas y en ese sentido sobran muchas páginas. Analiza mucho los resultados y datos de encuestas, así como su evolución.

La globalización de los problemas es ineludible para este ciudadano occidental que prefiere mirar para otro lado mientras refuerza las vallas de Ceuta y Melilla; el europeo de la Unión no se quiere ver reflejado en el Mediterráneo de Lampedusa. La globalización es irritante y vergonzosa, porque nos obliga a enseñar nuestros valores más íntimos y a asumir el carácter egoísta e injusto de nuestra existencia occidental. Su fragilidad se advierte por al menos dos razones. Por un lado, el envejecimiento de una población autóctona europea que ya no asegura su reemplazo. Por otro, el desprestigio de las instituciones y el desgobierno en la gran región fronteriza del sur, donde los sistemas electorales han dejado de representar a las personas, y las sociedades se están desintegrando. La Unión Europea se defiende de lo que Fernando Vallespín llama los nuevos bárbaros, las hordas de desfavorecidos que llegan a sus fronteras para traspasarlas como puedan. La globalización invita a rectificar, pero el europeo occidental mira para otro lado porque la Unión se salva en último caso parapetada detrás del terciario, es decir, los Pirineos, los Alpes y los Cárpatos. Por el este, el paso lo bloquean los rusos con un Estado precámbrico.

José María Aznar es el vivo retrato de la costra del siglo XX o el «porque me da la gana» imperial del político español en su acepción castellana de castillo, señor y vasallo que se ha quedado en el primer tomo de la historia de España. Su carácter sobrado y chulesco, con el dedo corazón apuntando al cielo, profundizó en la sociedad la crisis de confianza en la clase política en general.

Podría decirse que la soberanía nacional se quedará en la parte de la historia europea que termina con el siglo XX y no tiene nada de dramático el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado español actual. En esa Europa unificada es donde se tiene que representar la monarquía de Felipe VI, pero también cualquier solución institucional y nosotros mismos. Desde este punto de vista, los problemas nacionales o territoriales actuales de los Estados soberanos como el español son transitorios y menores, o no son mayores de los que pueda plantear esta realidad unificadora a los Estados confederados o a las federaciones actuales como la alemana, por ejemplo, saber dónde queda Baviera en esa Europa unificada.
La emergente zona de ruptura, la respuesta a la pregunta de quiénes son los votantes del PP y del PSOE, ha quedado reducida a cinco clases de personas:
1. Las que reciben sus nóminas: los militantes, cargos orgánicos y públicos de estos partidos y su área de influencia, sus familiares y amigos.
2. Los contratistas de las administraciones que pagan las comisiones y los burócratas corruptos, además de las legiones de privilegiados, enchufados y clientelas. En definitiva, todos los que se benefician del dinero público de forma ilícita.
3. Los poderes patrimoniales y financieros, que coinciden con las rentas más altas y, en muchos casos, con los contratistas de lo público, que son quienes han generado la deuda en connivencia con los anteriores.
4. Las personas de más edad y ausentes de las ciudades, jubilados, peor formados e informados, y más explicativos del pasado.
5. Las personas de orden, que no ven otra salida que hacer lo que les diga el gobierno, o su partido de toda la vida, y justifican lo que el alemán o el holandés no conciben, porque somos así o porque esto funciona así. Expresan la cultura del mal menor y el mirar para otro el otro lado.

El elector medio puede sintetizar el problema. El statu quo, aparentemente granítico, impide que nos representemos como un todo. En tanto esto no esté resuelto, no puede haber planes ni modelo productivo. No existe, por lo tanto, un horizonte cierto para la recuperación de tasas dignas de empleo o para la reducción de la desigualdad social. Nadie se ocupa de los más jóvenes, pero tampoco sabremos representarnos en la Unión Europea, y menos aún en el mundo global. No son desgracias, son problemas que tenemos que resolver.
La perestroika de Felipe VI no es una improvisación, sino una construcción lógica, basada en la información electoral y de la opinión pública, que no pierde de vista cuáles son los problemas, dónde están las mayorías, cuál es el mandato, en qué proceso estamos y cómo se converge.
El sistema protege una concepción del poder parlamentario estructurado en dos lados en el entendido de que negocian y acercan sus posiciones; en España han funcionado interrumpidamente enfrentados desde 1980. El problema central de la crisis de representatividad de los partidos españoles es de cultura política. La novedad de la situación es que ningún actor tiene una posición hegemónica o arrolladora frente al otro, por lo que tienen que buscar los lugares de encuentro y no saben hacerlo.

An interesting book about the political situation prior to the General Elections of 2015 and how we have arrived at it. However, it repeats a lot the same ideas and in that sense there are many pages. It analyzes a lot the results and data of surveys, as well as its evolution.

The globalization of the problems is inescapable for this western citizen who prefers to look the other way while reinforcing the fences of Ceuta and Melilla; the European Union does not want to see itself reflected in the Mediterranean of Lampedusa. Globalization is annoying and shameful, because it forces us to teach our most intimate values ​​and to assume the selfish and unjust character of our Western existence. Its fragility is noticed for at least two reasons. On the one hand, the aging of a European autochthonous population that no longer ensures its replacement. On the other, the discrediting of institutions and misgovernment in the large southern border region, where electoral systems have stopped representing people, and societies are disintegrating. The European Union defends itself from what Fernando Vallespín calls the new barbarians, the hordes of disadvantaged people who arrive at their borders to transfer them as they can. Globalization invites rectification, but the Western European looks the other way because the Union is saved in the last case behind the tertiary, that is, the Pyrenees, the Alps and the Carpathians. To the east, the pass is blocked by the Russians with a Precambrian State.

José María Aznar is the living portrait of the crust of the twentieth century or the “because I feel like it” of the Spanish politician in his Castilian sense of castle, lord and vassal who has remained in the first volume of the history of Spain. His surplus character and cocky, with the middle finger pointing to the sky, deepened in society the crisis of confidence in the political class in general.

It could be said that national sovereignty will remain in the part of European history that ends with the 20th century and there is nothing dramatic about the recognition of the plurinationality of the current Spanish state. In this unified Europe is where you have to represent the monarchy of Philip VI, but also any institutional solution and ourselves. From this point of view, the current national or territorial problems of sovereign States such as Spain are transitory and minor, or are no greater than those that could pose this unifying reality to the Confederate States or to the current federations such as the German, for example , know where Bavaria is in that unified Europe.
The emerging zone of rupture, the answer to the question of who are the voters of the PP and the PSOE, has been reduced to five classes of people:
1. Those who receive their payroll: the militants, organic and public charges of these parties and their area of ​​influence, their relatives and friends.
2. The contractors of the administrations that pay the commissions and the corrupt bureaucrats, in addition to the legions of privileged, plugged in and clienteles. In short, all those who benefit from public money illegally.
3. The patrimonial and financial powers, which coincide with the highest rents and, in many cases, with public contractors, who are the ones who have generated the debt in collusion with the previous ones.
4. Older people and absent from cities, retired people, poorly trained and informed, and more explanatory of the past.
5. The people of order, who see no other way than to do what the government tells them, or their lifelong party, and justify what the German or the Dutch do not conceive, because we are like this or because this works like that. They express the culture of the lesser evil and look for another the other side.

The average voter can synthesize the problem. The status quo, apparently granitic, prevents us from representing ourselves as a whole. As long as this is not resolved, there can be no plans or productive model. There is, therefore, no true horizon for the recovery of rates worthy of employment or for the reduction of social inequality. Nobody cares for the youngest, but we will not know how to represent ourselves in the European Union, let alone in the global world. They are not misfortunes, they are problems that we have to solve.
The perestroika of Philip VI is not an improvisation, but a logical construction, based on electoral information and public opinion, which does not lose sight of what the problems are, where the majorities are, what the mandate is, in what process we are and how it converges.
The system protects a conception of parliamentary power structured on two sides in the understanding that they negotiate and approach their positions; in Spain they have been operating interrupted since 1980. The central problem of the crisis of representativeness of the Spanish parties is political culture. The novelty of the situation is that no actor has a hegemonic or overwhelming position in front of the other, so they have to look for meeting places and do not know how to do it.

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