Don Quijote De La Mancha (Adaptación Andrés Trapiello) — Miguel De Cervantes / Don Quixote (Andrés Trapiello Adaptation) by Miguel De Cervantes

He terminado de leer la presente obra y debo decir lo siguiente:
Respecto a la adaptación, me parece un trabajo de una vida y muy necesario para llevar este libro a los que nos lo queríamos leer en nuestro idioma (una pena perderse los matices de leerlo en original, pero bueno, pasa con cualquier traducción). Y respecto al libro, pues magnífico, qué historia y qué conceptos tan maravillosos, traducirlo «a nuestro vulgar castellano». Vulgar no por zafio, sino por hablarlo la gente, el vulgo, en una época en la que el vulgo tampoco era vulgar, o al menos como lo es ahora. Y a eso vamos, a que ha habido que traerlo de aquel «castellano vulgar» al de ahora, acaso no tan expresivo como el de Cervantes, pero con el que hemos de vérnoslas para decir lo nuestro como él dijo lo suyo.
¿Hablamos aún la lengua de Cervantes? Sí y no. Por suerte estamos mucho más cerca de ella que un griego actual del de la Ilíada, o que lo están del latín, del que proceden, las lenguas romances. Pero en estos cuatro siglos el idioma español, siempre vivo, se ha movido, y ese ha sido precisamente uno de los escollos de mi trabajo, enfrentarme al deslizamiento de significado de no pocas palabras, tiempos verbales y giros.

Todos merecíamos esta excelsa labor del Sr. Trapiello. Catorce años de trabajo y su conocimiento de la obra cervantina avalan la empresa. Varias veces en mi vida intenté leer completa está “Magnum Opus” de las letras universales, diciéndome “¡está en tu idioma!¡aprovéchalo!” Pero no, mi lengua no era la misma que la de Cervantes. Hoy hice un parate en mi avanzada lectura febril para hacer este sincero comentario. El Quijote está vivo, merece ser leído como lo que es, como esa maravilla que (como el mismo Borges decía) soporta cualquier traducción. Allá los “puristas”, si aún no se dieron cuenta que lo único puro que ha en el mundo es su estéril y retrógrado pensamiento anquilosante.
Mi consejo: no lo dejen escapar. No tiene parangón. Una edición cuidada, de tapa dura, papel suave, como para acariciarlo infinitamente…. El precio: irrisorio.
Doble agradecimiento: A ese genio torturado que se llamó Miguel Cervantes Saavedra por dejarnos su alma inmensamente humana en la piel del hidalgo aventurero y su escudero. Y a Trapiello por permitirme cumplir uno de mis grandes sueños como lector: Adentrarte en el Quijote sin que sea una tortura. Porque no lo es. Es uno de esos raros placeres que solo los grandes libros pueden dejarnos. Sin embargo el clásico es mucho clásico, es decir me pregunto ¿Qué puede un español actual corriente que lee de vez en cuando opinar sobre “D. Quijote”?. Pues que la genialidad de esta obra, para mí se diluye mucho porque los chistes y el humor (este último tan poco español como la obra, me temo) con el paso de los 500 años que han transcurrido, y las caricaturas que quedan, me recuerdan demasiado, pero demasiado, a las del cine español más casposo, y el resto no se entiende mucho y es un texto muy largo, muy dispar y a ratos nada gracioso, sino serio, metiendose en aventuras como las de D. Quijote en Barcelona, las del Quinet, y otras que casi nunca se mencionan. Para niños no es, pero peores son aun las adaptaciones infantiles, al cine… Mi verdad de ignorante, como me imagino que les pasa los lectores ingleses con su Shakespeare, que para entenderlo en gran parte, han de saberse la historia de sus reyes, es que esta obra ha quedado vieja, incomprensible, y que, además, es extraña y rara.
Pero quizá se necesite un gran erudito para valorarla, solo que ya desconfiamos de esos señores tanto como de los banqueros.
Y yo no soy un genio y supongo las obras de arte geniales solo ellos las pueden valorar. Eso sí, cabe preguntarse si hay alguno en el mundo literario español actual.

En el mismo primer capítulo puede advertirse, en cambio, que se ha respetado cuidadosamente la mala puntuación que ofrecen las ediciones, porque tras decir lo que leía el hidalgo en Feliciano de Silva, un punto y aparte separa las intrincadas frases de la consecuencia de tal lectura: «Con estas razones –“disquisiciones” en la traducción– perdía el pobre caballero el juicio y desvelábase –traducido como “se desvelaba”– por entenderlas». Y, a continuación, al pasar a otro asunto y hablar de las heridas de don Belianís, sigue manteniéndose el punto y seguido cuando exige, obviamente, una pausa mayor: «Tampoco llevaba muy bien las heridas que daba y recibía don Belianís, porque se figuraba que, por grandes médicos que le hubiesen curado, no dejaría de tener el rostro y todo el cuerpo lleno de cicatrices y señales» (p. 40), y no hablo de los cambios del traductor en ese párrafo, aunque tampoco aclaran más un sentido ya claro (por ejemplo, en vez de «se imaginaba», dice «se figuraba»).
Podría seguir analizando cómo la traducción enmienda continuamente la prosa de Cervantes y las consecuencias que a veces tal hecho tiene, pero corro el peligro de acabar yo también reescribiendo el Quijote, que es una de las tentaciones en que cualquier filólogo o escritor puede caer. Basta indicar que con esa supuesta traducción o interpretación a veces se da tan solo otro texto que dice lo mismo aunque de manera distinta, pero que en otras ocasiones se destruye el juego irónico del genial Cervantes o se cambia por completo lo que él dijo o sugirió.
Como Andrés Trapiello es muy buen escritor, su Quijote se lee con mucho agrado, pero es el suyo, no el de Cervantes.

En resumen, se hace un poco menos duro porque, como él mismo dice, es una “traducción” del castellano del S. XVII al del S. XXI. Sobre esta edición lo primero que hay que decir es que no es una adaptación (como he oído decir por ahí en “círculos cultos”), sino una traducción de las palabras que ya no existen en el castellano actual para evitar las continuas notas a pie de página, de hecho, algunas partes las he leído en la su formato original porque no tenía el mío a mano, y he cogido al primer libro que he encontrado (ya sabéis que es un libro que está en todos los hogares españoles) y se podía identificar perfectamente por donde iba y lo último que había leído. Entrando ya en lo que es la novela en sí, puntualizar que son dos partes, que en realidad, como todos sabéis (o quizá no) son dos novelas distintas, escritas con 10 años de diferencia (1605 y 1615). Vamos a hablar un poco de la primera parte, donde están los episodios más conocidos como el de los molinos, el de la venta y los cueros de vino, los batanes, etc. Pese a que a mí, esta parte es la que menos me ha gustado, quizá porque era lo que esperaba de El Quijote, salidas, locuras y acabar siempre apaleado. Una cosa que sí que me ha llamado mucho la atención es que Cervantes escribe la novela como si Don Quijote hubiera existido realmente, y él simplemente se dedica a una tarea de investigación sobre su figura, recopilando información. Esto hace que el propio autor se convierta en un personaje más de la novela en determinados momentos, como en el capítulo IX, donde cuenta la emoción que siente cuando, paseando por un mercado de Toledo, da con unos papeles escritos en árabe, con unas anotaciones en el margen en las que se hace referencia a Dulcinea del Toboso. La segunda parte es totalmente diferente. En toda la primera parte se refleja a D. Quijote como un loco y todo lo que ocurre es producto de su fantasía. La segunda parte, sin embargo, arranca donde terminó la primera, pero, por arte de encantamiento (como el propio D. Quijote dice) ha aparecido un libro de caballerías con el nombre de “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, que no es ni más ni menos que la primera parte de la historia, y del que habla todo el mundo y todo el mundo ha leído. Con lo cual, en la tercera salida del Quijote, éste es ya famoso, y todo el mundo lo conoce o ha oído hablar de él, por lo que las aventuras que tendrán serán totalmente diferentes. Esto no quita que siga estando loco, claro, pero los personajes, tanto del Quijote como de Sancho, han evolucionado con respecto a la primera parte. Mi opinión personal sobre el libro. Pues que a mí me ha gustado bastante, sobre todo la segunda parte, y los giros que da Cervantes a la historia, mezclando realidad y ficción. Muy interesante.

I have finished reading this work and I must say the following:
Regarding the adaptation, it seems a work of a life and very necessary to bring this book to those who wanted to read it in our language (a pity to miss the nuances of reading it in original, but well, it happens with any translation). And regarding the book, so magnificent, what history and what wonderful concepts, translate it “to our vulgar Castilian”. Vulgar not for saucy, but for speaking the people, the vulgar, in a time when the vulgar was not vulgar, or at least as it is now. And that’s what we’re going to do, because we’ve had to bring him from that “vulgar Castilian” to that of now, perhaps not as expressive as Cervantes’s, but with which we have to deal with them to say what is ours as he said his own.
Do we still speak the language of Cervantes? Yes and no. Luckily we are much closer to her than a present Greek of the Iliad, or who are from the Latin, from which they come, the Romance languages. But in these four centuries the Spanish language, always alive, has moved, and that has been precisely one of the pitfalls of my work, to face the slippage of meaning of a few words, verb tenses and turns.

We all deserved this excellent work of Mr. Trapiello. Fourteen years of work and his knowledge of the Cervantes work guarantee the company. Several times in my life I tried to read full is “Magnum Opus” of the universal letters, telling me “it’s in your language! Take advantage!” But no, my language was not the same as Cervantes’. Today I made a stop in my advanced febrile reading to make this sincere comment. Don Quixote is alive, it deserves to be read as what it is, like that marvel that (as Borges himself said) supports any translation. There the “purists”, if they have not yet realized that the only pure thing that has in the world is its sterile and retrograde ankylosing thought.
My advice: do not let it escape. It has no comparison. A careful edition, hard cover, soft paper, like to caress it infinitely …. The price: laughable.
Double thanks: To that tortured genius who was called Miguel Cervantes Saavedra for leaving us his immensely human soul in the skin of the adventurous gentleman and his squire. And to Trapiello for allowing me to fulfill one of my great dreams as a reader: Go into Quixote without it being a torture. Because that is not it. It is one of those rare pleasures that only great books can leave us. However, the classic is very classic, that is to say, what can a current current Spaniard read from time to time comment on “Don Quixote”? Well, the genius of this work, for me is diluted a lot because the jokes and humor (the latter as little Spanish as the work, I fear) with the passage of the 500 years that have elapsed, and the cartoons that remain, they remember too much, but too much, those of the Spanish cinema more casposo, and the rest is not understood much and it is a very long text, very disparate and sometimes not funny, but serious, getting into adventures like those of Don Quixote in Barcelona, those of Quinet, and others that are almost never mentioned. For children it is not, but even worse are the children’s adaptations, to the movies … My ignorant truth, as I imagine it happens to the English readers with their Shakespeare, that to understand it in large part, they must know the history of their kings, is that this work has been old, incomprehensible, and that, moreover, it is strange and rare.
But perhaps a great scholar is needed to value it, only that we already distrust those gentlemen as well as the bankers.
And I’m not a genius and I suppose the great works of art only they can value. Of course, it is worth asking if there are any in the current Spanish literary world.

In the same first chapter it can be noticed, however, that the bad score offered by the editions has been carefully respected, because after saying what the gentleman was reading in Feliciano de Silva, a point separates the intricate sentences from the consequence of such reading: “With these reasons -” disquisitions “in the translation – the poor gentleman lost his judgment and revealed himself – translated as” unveiled “- to understand them». And then, moving on to another issue and talking about the wounds of Don Belianís, the point is continued and followed when it obviously requires a longer pause: “He did not handle the wounds that Don Belianís gave and received very well, because it appeared that, because of great doctors who had healed him, he would not stop having his face and his whole body full of scars and signs “(p 40), and I do not speak of the changes of the translator in that paragraph, although they do not clarify any more. sense already clear (for example, instead of “imagined”, it says “it figured”).
I could continue analyzing how the translation continually modifies Cervantes’s prose and the consequences that sometimes this fact has, but I run the risk of ending up also rewriting the Quixote, which is one of the temptations in which any philologist or writer can fall. Suffice it to say that with this supposed translation or interpretation there is sometimes only another text that says the same thing in a different way, but that on other occasions the ironic game of the great Cervantes is destroyed or he completely changes what he said or suggested. .
As Andrés Trapiello is a very good writer, his Quixote reads with great pleasure, but it is his, not Cervantes’.

In short, it is a little less hard because, as he himself says, it is a “translation” of the Castilian from the 17th to the 21st century. About this edition the first thing to say is that it is not an adaptation (as I have heard it said in “cult circles”), but a translation of the words that no longer exist in the current Spanish to avoid the continuous footnotes of page, in fact, some parts I have read them in their original format because I did not have mine at hand, and I have taken the first book that I found (you already know that it is a book that is in all Spanish homes) and I could identify perfectly where I was going and the last thing I had read. Entering already in what is the novel itself, point out that they are two parts, that in reality, as you all know (or maybe not) are two different novels, written 10 years apart (1605 and 1615). Let’s talk a little about the first part, where are the most famous episodes such as the one of the mills, the sale and the wine leathers, the batanes, etc. Although to me, this part is the one that I liked the least, maybe because it was what I expected from Don Quixote, exits, follies and always end up beaten. One thing that has really caught my attention is that Cervantes writes the novel as if Don Quixote had really existed, and he simply dedicates himself to a task of researching his figure, gathering information. This makes the author himself become a character in the novel at certain times, as in chapter IX, where he tells the emotion he feels when, walking through a market in Toledo, he comes across some papers written in Arabic, with some annotations in the margin in which reference is made to Dulcinea del Toboso. The second part is totally different. Throughout the first part Don Quixote is reflected as a madman and everything that happens is the product of his fantasy. The second part, however, starts where the first ended, but, by enchantment art (as Don Quixote himself says) has appeared a book of chivalry with the name of “The Ingenious Hidalgo Don Quixote de la Mancha”, which It is neither more nor less than the first part of the story, and everyone talks about and everyone has read. With which, in the third exit of Don Quixote, this is already famous, and everyone knows him or has heard about him, so the adventures they will have will be totally different. This does not mean he is still crazy, of course, but the characters, both Don Quixote and Sancho, have evolved with respect to the first part. My personal opinion about the book. Well, I liked it a lot, especially the second part, and the turns Cervantes gives to history, mixing reality and fiction. Very interesting.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.