La Mano Del Arquero — Enma Ballman (pseudónimo María Oruña) / The Hand Of The Archer by Enma Ballman (spanish book edition)

Me parece muy interesante como víctima de “mobbing laboral”. Esta es una novela de María Oruña y es un alegato a pelear con cabeza, con paciencia, con orden, constancia y extraordinaria firmeza, aquella que nunca creemos poseer. Juro que vale la pena la espera, el miedo, la duda y la incertidumbre, la inquietud de la derrota casi segura, con tal de poder terminar el juego y sentirte limpio, honorable, libre y poderoso.
En primera persona y con un amplio toque de humor negro, las vivencias de una abogada que sufre acoso laboral en un bufete gallego, un acoso que se extiende como un manto pegajoso al resto de la integridad de la plantilla, por causas y finalidades absurdas, desembocando en una guerra –personal y jurídica- de todo un equipo de abogados contra el sistema, sucediendo una vorágine de hechos macabros, comportamientos violentos y empleo de argucias legales insólitas. De forma paralela, un narrador desconocido desarrolla un pequeño diario, que se terminará entrelazando con la historia principal.

Los comportamientos propios de mobbing que más frecuentemente refieren las víctimas del mismo son:
– Asignar trabajos sin valor o utilidad alguna.
– Ejercer contra la persona una presión indebida o arbitraria para realizar su trabajo. Desvalorar sistemáticamente su esfuerzo o éxito profesional o atribuirlo a otros factores o a terceros.
– Evaluar su trabajo de manera inequitativa o de forma sesgada. Amplificar y dramatizar de manera injustificada errores intrascendentes.
– Menospreciar o menoscabar personal o profesionalmente a la persona.
– Asignar plazos de ejecución o cargas de trabajo irrazonables.
– Restringir las posibilidades de comunicarse, hablar o reunirse con el superior.
– Ningunear, ignorar, excluir o hacer el vacío, fingir no verle o hacerle invisible.
El mobbing afecta tanto a hombres como a mujeres pero existe mayor riesgo en el grupo femenino.

A destacar son esas personas que luchan con principios, con y por su dignidad. Enhorabuena a la autora. Me gusta el contraste de la dulce Enma con su pequeña y la implacable abogada.

A mi amiga la despidieron por todo esto: porque sabían que pediría reducción de jornada, o porque algún día tendría que llegar tarde porque el niño tenía varicela, o mocos, o cualquier virus gripal de estos que luego te pegan y te quedas frito. Y porque —y esto me lo saco yo de la manga según las impresiones personales que obtuve en las negociaciones— su jefe, director de la sucursal bancaria, veía una potencial competidora en puestos de relevancia, y la envidia es la mejor amiga de los acomplejados y gilipollas. Total, que cualquiera que hubiese escuchado la historia podría pensar lo de siempre, que la tipa en realidad era problemática y que nada de acoso.
Además: no se trataba de denunciar un abuso de autoridad simple, sino un ACOSO LABORAL, y para ello, debíamos acreditar ante Inspección lo siguiente:
1°.- Las actuaciones de la empresa no se podían resumir en un simple «mal ambiente laboral», sino que tenían que traducirse en un hostigamiento reiterado y abusivo.
2°.- La intensidad del acoso tenía que ser diaria, individual, y no contra todos a la vez, ni reducirse a anécdotas aisladas.
3°.- La prolongación en el tiempo del acoso no podía limitarse a un espacio temporal breve, sino que debía encuadrarse en períodos más o menos prolongados, no aislados.
4°.- El acoso debía tener una causa y un fin, y el acosador debía tener ánimo de dañar psíquica y moralmente al trabajador, de forma clara y manifiesta.

Las víctimas del mobbing pueden clasificarse entres grupos:
– Personas brillantes, atractivas y algo seductoras, y por tanto envidiables y consideradas peligrosas o amenazadoras por el agresor que teme perder su protagonismo.
– Personas vulnerables o depresivas que son el blanco fácil del agresor en el que descargar sus propias frustraciones.
– Personas eficaces y trabajadoras que ponen en evidencia lo establecido y pretenden imponer reformas, que son vistas por el agresor como un peligro o amenaza de su status actual.
Shawn Achor, un experto en el estudio de la felicidad y en psicología positiva, que decía que, primero, hay que ser feliz, y luego, las posibilidades de triunfo y éxito se disparan. Cuestión de actitud. Por eso la mía tuvo que ser como fue, drástica, inflexible, tenaz e implacable: yo también supe, entonces, que la felicidad es cosa de los persistentes.

Otros libros de la autora comentados:

https://weedjee.wordpress.com/2015/09/21/puerto-escondido-maria-oruna/

https://weedjee.wordpress.com/2018/05/16/donde-fuimos-invencibles-maria-oruna-where-we-were-invincible-by-maria-oruna-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/26/un-lugar-donde-ir-maria-oruna/

I find it very interesting as a victim of “work mobbing”. This is a novel by María Oruña and it is an argument to fight with a head, with patience, with order, constancy and extraordinary firmness, the one we never believe we possess. I swear it’s worth the wait, the fear, the doubt and the uncertainty, the restlessness of the almost certain defeat, in order to finish the game and feel clean, honorable, free and powerful.
In first person and with a broad touch of black humor, the experiences of a lawyer who suffers work harassment in a Galician law firm, a harassment that extends like a sticky mantle to the rest of the integrity of the workforce, for absurd causes and purposes, leading to a war – personal and legal – of a whole team of lawyers against the system, happening a maelstrom of macabre facts, violent behaviors and use of unusual legal chicanery. In parallel, an unknown narrator develops a small diary, which will end up intertwining with the main story.

The mobbing behaviors most frequently reported by the victim are:
– Assign jobs with no value or utility.
– Exercise undue or arbitrary pressure against the person to carry out his work. Systematically devalue your effort or professional success or attribute it to other factors or to third parties.
– Evaluate your work in an inequitable or biased manner. Amplify and unjustifiably dramatize inconsequential errors.
– To belittle or diminish the person personally or professionally.
– Assign deadlines or unreasonable workloads.
– Restrict the possibilities of communicating, speaking or meeting with the superior.
– Nobody, ignore, exclude or make a vacuum, pretend not to see him or make him invisible.
Mobbing affects both men and women but there is greater risk in the female group.

To emphasize are those people who struggle with principles, with and for their dignity. Congratulations to the author. I like the contrast of the sweet Enma with her little girl and the implacable lawyer.

My friend was sacked for all this: because they knew I would ask for a reduction in working hours, or because someday I would have to be late because the child had chicken pox, or snot, or any of these flu viruses that then hit you and you get fried. And because – and this is what I took out of my sleeve according to the personal impressions I got in the negotiations – his boss, director of the bank branch, saw a potential competitor in positions of relevance, and envy is the best friend of the complexed and asshole. Total, that anyone who had heard the story could think the same as always, that the girl was really problematic and that no harassment.
In addition: it was not a question of denouncing a simple abuse of authority, but an LABOR HARASSMENT, and for that, we had to prove before Inspection the following:
1 .- The actions of the company could not be summarized in a simple “bad work environment”, but had to be translated into repeated and abusive harassment.
2 ° .- The intensity of the harassment had to be daily, individual, and not against all at once, nor reduced to isolated anecdotes.
3 ° .- The prolongation in time of the harassment could not be limited to a short time, but should be framed in more or less prolonged periods, not isolated.
4 .- The harassment should have a cause and an end, and the harasser should have the spirit to harm the worker psychically and morally, clearly and manifestly.

The victims of mobbing can be classified into groups:
– Bright, attractive and somewhat seductive people, and therefore enviable and considered dangerous or threatening by the aggressor who fears losing his prominence.
– Vulnerable or depressed people who are the easy target of the aggressor in which to discharge their own frustrations.
– Effective and hardworking people who put in evidence the established and intend to impose reforms, which are seen by the aggressor as a danger or threat of their current status.
Shawn Achor, an expert in the study of happiness and positive psychology, who said that, first, you have to be happy, and then, the chances of success and success skyrocket. Question of attitude. That’s why mine had to be the way it was, drastic, inflexible, tenacious and implacable: I also knew, then, that happiness is a thing of the persistent.

Many other books from the author:

https://weedjee.wordpress.com/2015/09/21/puerto-escondido-maria-oruna/

https://weedjee.wordpress.com/2018/05/16/donde-fuimos-invencibles-maria-oruna-where-we-were-invincible-by-maria-oruna-spanish-book-edition/

https://weedjee.wordpress.com/2017/04/26/un-lugar-donde-ir-maria-oruna/

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