La Fosa De Agua. Desapariciones Y Feminicidios En El Río De Los Remedios — Lydiette Carrión / The Water Pit. Disappearances And Feminicides In The Remedios River by Lydiette Carrión (spanish book edition)

Quisiera decir este libro no es excelente, pues narra las desapariciones y los feminicidios de algunas adolescentes en dos de los municipios más peligrosos de México. Sin embargo, la búsqueda de la verdad es una tarea indispensable para salir del abismo en el que cuál se está.
Errores grotescos: falta de profesionalismo, torpezas inexplicables de peritos e investigadores: calculan mal la edad de un cuerpo de mujer, y entonces, de un escritorio a otro, de una oficina a otra, fallan las conexiones indispensables para identificarlas. Extravían pruebas y muestras genéticas. Liberan sospechosos sin agotar las líneas de investigación y omiten otras básicas, como el seguimiento a celulares y redes sociales de las jóvenes. Se traspapelan partes de un expediente… Así, si se encuentra algún cuerpo, sólo se sepulta como desconocido, registrado con datos incompletos. Pueden pasar meses, años de agonía para la familia antes de que se identifique a la víctima. Evitan llamar e interrogar a testigos que pueden conducirlos a la trama criminal que comete los asesinatos seriales.
Es para lectores de estómagos fuertes. No elude los detalles del horror, las descripciones de los rostros juveniles destrozados, los restos en descomposición, las huellas de semen o huellas rastreables borradas con trapos empapados de algún abrasivo en la vagina y boca de las víctimas, o ese rasgo singular de una muchachita que tenía una dentadura con los colmillos encimados, que es lo que, meses después, le permite a su madre identificarla, con solo un cráneo rescatado del fondo del canal de desagüe.

Aunque es real que cuando una persona desaparece es necesario buscar pistas en el entorno cercano, los judiciales mexicanos han desarrollado la facultad de hacer sentir culpables a los familiares de las víctimas; de hacerles sentir miedo al denunciar. Para la policía, pareciera que su labor no implica indagar en probables indicios o pistas, sino desalentar que de hecho se realice una investigación.
Probablemente los padres de Bianca sufrieron lo que la inmensa mayoría de las familias padece en una situación similar: comenzaron a sentir vergüenza y a dudar; a pensar que esto era culpa de ellos mismos; que la desaparición de su hija era su problema, y de nadie más. Y lo más doloroso: ver a extraños con malicia indagar en la vida privada de sus hijas. En alguna declaración ante el Ministerio Público, Irish admitió que sí, que había problemas familiares (pero, ¿qué familia no los tiene?), que su hija sí había bajado de calificaciones, que sí discutían, que a veces se deprimía, que era “respondona”…
Para inicios de junio de 2012 el caso ya había sido tomado por la Fiscalía de Trata de Personas de la procuraduría mexiquense. Pero como todo familiar de desaparecidos sabe, de los padres depende hacer las investigaciones y empujar el caso. Así que Irish dejó su trabajo y tres veces por semana se trasladaba a Toluca para realizar trámites y hablar con funcionarios y policías. En esas ocasiones dejaba a su hijo en casa de la abuela (en la misma donde había crecido Bianca) y pasaba todo el día fuera.
Un mes antes de que Irish interpusiera la denuncia por la desaparición de su hija, otra jovencita desapareció en Los Héroes Tecámac: Diana Angélica Castañeda Fuentes, quien entonces tenía 14 años y recién ingresaba a tercero de secundaria.
Diana había crecido entre dos mundos del Estado de México: los días de escuela vivía en la casa de su padre, en Los Héroes Ecatepec, tercera sección (separada de Los Héroes Tecámac por un puente peatonal), mientras que muchos fines de semana se trasladaba a Satélite, a la casa de su mejor amiga, Mariana, una niña tres años menor que ella.
Se conocían desde que eran muy pequeñas. Se consideraban hermanas.

La realidad es que el Río de los Remedios ya era famoso porque en sus aguas flotaban cadáveres de manera periódica. Pero definitivamente las órdenes judiciales pusieron de manifiesto que no se trataba únicamente de lo que se veía encima de las aguas, sino de buscar lo que había debajo de ellas. Y al buscar los peritos encontraron. Aquel octubre, la opinión pública estalló, recién enterada de las búsquedas, de las palas mecánicas y las órdenes judiciales. Pero los dragados del canal eran algo conocido desde muchos meses atrás por las mujeres que buscaban a sus hijas. La mayoría de ellas mantenía contacto de confianza con algún policía o dos. Esas pláticas por debajo de la mesa narraban desde tiempo atrás el hallazgo decenas de restos, de piecitos, huesitos, brazos, piernas… A muchas madres les habían pedido muestras de ADN. Algunas esperaban resultados, con la esperanza sombría de hallar por fin a sus hijas, así fuera de esa manera. Y es que mientras un ser querido se encuentra desaparecido, es como estar en el limbo del infierno. No hay descanso un solo día.
Por lo general las fosas comunes contienen dos, tres o más cuerpos en un solo espacio. Los forenses excavan profundo y colocan un cuerpo encima de otro; a veces no los resguardan en féretros ni en nada que se le parezca, sino dentro de las bolsas de plástico grueso del Semefo, a las que suelen pegar una hoja con los datos de referencia del caso protegida con otra bolsa de plástico transparente, su única barrera contra la tierra, la humedad y la descomposición. Por eso el proceso de identificación puede ser complicado: se deben sacar muchas bolsas con restos humanos, revisar las hojas, que a veces ya son ilegibles, buscar ropa u objetos personales de identificación… Pero Diana se encontraba sola en esa fosa, así que el proceso llevó poco tiempo. Los trabajadores tardaron menos de una hora en cavar y sacar la bolsa blanca. Después la abrieron y depositaron los restos sobre un plástico azul: un cráneo y unos huesitos, los que alguna vez conformaron sus pies.

México está sumido en la desmemoria. ¿Seremos capaces de hallar lo qué necesitamos recordar?.

Por su responsabilidad en el homicidio calificado de Bianca, Francisco Matadamas y el Piraña fueron sentenciados a 4 años 7 meses de detención en un centro para adolescentes. El Gato fue condenado a 4 años y nueve meses. Y es que en el momento del crimen eran menores de edad: el Gato tenía 17 años, y el Piraña y Paco tenían 15.
Otro aspecto inédito, es la mutilación. Desde el Observatorio, defensoras de derechos humanos han seguido la pesadilla del feminicidio en todo el país. Pero el descuartizamiento metódico es algo nuevo para el Observatorio. No aciertan a saber a qué obedece, qué implicaciones criminológicas tiene y qué nivel de odio y misoginia significa deshacerse así de los cuerpos.
¿Se pueden atribuir los cuerpos descuartizados de hombres y mujeres hallados en el Gran Canal a la banda del Mili? ¿O es que, en cambio, las diligencias que se iniciaron a partir de las declaraciones de los adolescentes destaparon otra historia, otro grupo de criminales con móviles más oscuros? ¿Cuántos grupos delincuenciales se deshacen de sus víctimas en las aguas del Gran Canal?
No se sabe con certeza cuántos restos han sido recuperados del Río de los Remedios durante los dragados de 2014, ni cuántos de aquéllos tienen características similares, ni a cuántos de ellos se les realizaron pruebas genéticas. No se sabe si se siguen realizando dragados. Sin embargo, el canal y sus ramales siguen escupiendo restos embolsados y descuartizados. En 2017 las piernas de una mujer asomaban desde un ramal del canal. Y junto a las vías del tren, no muy lejos de donde fueron hallados los restos de Luz del Carmen) encontraron un pie izquierdo y dos manos de mujer, limpiamente cercenadas, adentro de bolsas de basura negras.

I would like to say that this book is not excellent, because it narrates the disappearances and femicides of some adolescents in two of the most dangerous municipalities in Mexico. However, the search for truth is an indispensable task to get out of the abyss in which one is.
Grotesque mistakes: lack of professionalism, inexplicable blunders of experts and researchers: they miscalculate the age of a woman’s body, and then, from one desk to another, from one office to another, the indispensable connections to identify them fail. They lost tests and genetic samples. They release suspects without exhausting the research lines and omit other basic ones, such as the follow-up of cell phones and social networks of young women. Parts of a file are misplaced … Thus, if a body is found, it is only buried as unknown, registered with incomplete data. It can be months, years of agony for the family before the victim is identified. They avoid calling and questioning witnesses that can lead them to the criminal plot that commits the serial murders.
It is for strong stomach readers. It does not elude the details of the horror, the descriptions of the youthful faces destroyed, the rest in decomposition, the traces of semen or traceable traces erased with rags soaked in some abrasive in the vagina and mouth of the victims, or that singular feature of a young girl that he had a denture with the fangs on top, which is what, months later, allows his mother to identify it, with only one skull rescued from the bottom of the drainage channel.

Although it is real that when a person disappears it is necessary to look for clues in the immediate environment, the Mexican courts have developed the faculty of making the relatives of the victims feel guilty; to make them feel afraid when they denounce. For the police, it seems that their work does not imply investigating probable signs or clues, but discouraging the fact that an investigation is being carried out.
Probably Bianca’s parents suffered what the vast majority of families suffer in a similar situation: they began to feel ashamed and to doubt; to think that this was their fault; that the disappearance of his daughter was his problem, and no one else’s. And the most painful thing: to see strangers with malice to investigate the private life of their daughters. In some statement before the Public Prosecutor, Irish admitted that yes, there were family problems (but, what family does not have them?), That his daughter did have lower grades, that they did discuss, that she sometimes got depressed, that she was “Answer” …
By the beginning of June 2012, the case had already been taken by the Office of Trafficking in Persons of the Mexican Attorney’s Office. But as all relatives of the disappeared know, it is up to the parents to do the investigations and push the case. So Irish left his job and three times a week he went to Toluca to do paperwork and talk to officials and police. On those occasions he left his son at the grandmother’s house (where Bianca had grown up) and spent all day outside.
A month before Irish filed the complaint for the disappearance of his daughter, another young girl disappeared in Los Héroes Tecámac: Diana Angélica Castañeda Fuentes, who was then 14 years old and just entered a third year of high school.
Diana had grown up between two worlds of the State of Mexico: school days she lived in her father’s house, in Los Héroes Ecatepec, third section (separated from Los Héroes Tecámac by a pedestrian bridge), while many weekends she moved to Satellite, to the house of her best friend, Mariana, a girl three years younger than her.
They knew each other since they were very small. They considered themselves sisters.

The reality is that the Rio de los Remedios was already famous because corpses floated periodically in its waters. But definitively the judicial orders showed that it was not only what was seen above the waters, but to look for what was under them. And when looking for the experts they found. That October, the public opinion exploded, recently informed of the searches, of the mechanical shovels and the judicial orders. But the dredging of the canal was something that had been known for many months by the women who were looking for their daughters. Most of them had trusted contact with a police officer or two. Those conversations under the table narrated from long ago the finding dozens of remains, little feet, bones, arms, legs … Many mothers had asked for DNA samples. Some expected results, with the somber hope of finally finding their daughters, even in that way. And is that while a loved one is missing, it is like being in the limbo of hell. There is no rest a single day.
In general, the mass graves contain two, three or more bodies in a single space. The forensic dig deep and place one body on top of another; sometimes not shelter in caskets or anything like it, but inside the bags of thick plastic Semefo, which tend to stick a sheet with reference data if protected with another transparent plastic bag, her only barrier against the earth, moisture and decomposition. Why the identification process can be complicated: you must take many bags with human remains, check the leaves, which are sometimes already illegible, find clothing or personal items of identification … But Diana was alone in the pit, so the process took little time. The workers took less than an hour to dig and remove the white bag. Then they opened it and deposited the remains on a blue plastic: a skull and bones, which once shaped their feet.

Mexico is mired in forgetfulness. Will we be able to find what we need to remember?

For his responsibility in the murder of Bianca, Francisco Matadamas and Piranha were sentenced to 4 years 7 months of detention in a center for teenagers. El Gato was sentenced to 4 years and nine months. And is that at the time of the crime were minors: Gato was 17 years old, and Piranha and Paco were 15.
Another unprecedented aspect is mutilation. From the Observatory, human rights defenders have followed the nightmare of feminicide throughout the country. But the methodical dismemberment is something new for the Observatory. They do not know what he obeys, what criminological implications he has and what level of hatred and misogyny means to get rid of bodies.
Can the dismembered bodies of men and women found on the Grand Canal be attributed to the band of the Mili? Or is it that, instead, the proceedings that were initiated from the statements of the adolescents uncovered another story, another group of criminals with darker motives? How many criminal groups get rid of their victims in the waters of the Grand Canal?
It is not known for sure how many remains have been recovered from the Rio de los Remedios during 2014 Dragados, or how many of those have similar characteristics or how many of them underwent genetic testing. It is not known if dredging continues. However, the channel and its branches continue spitting bagged and dismembered remains. In 2017, a woman’s legs protruded from a branch of the canal. And next to the train tracks, not far from where they were found the remains of Luz del Carmen) they found a cleanly severed left foot and two hands woman, inside black garbage bags.

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