¿Qué Es Comer Sano? Las Dudas, Los Mitos Y Engaños Más Extendidos Sobre La Alimentación — J. M.Mulet / What is Healthy Eating? Doubts, Myths and Deceptions Extended on Food by J. M.Mulet (spanish book edition)

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Escrito de forma ordenada y con leguaje de la calle es muy intuitivo y práctico para el día. Me gusta que «se moja» donde está convencido y la opinión es clara y deja abiertas algunas cuestiones donde no hay una comprobación cientifica sólida. Creo que ofrece una visión objetiva (no concidionada por ninguna actividad comercial) de muchos de los temas de actualidad de los que todos hablamos sin conocimiento suficiente y de los que nos intentar desorientar con mensajes comerciales condicionados.
El libro es otra genialidad de J. M. Mullet. Un libro muy ameno, bien argumentado y bien documentado. Tan solo le pondría un pero: el título tiene poco que ver con el contenido, pues realmente se centra en desmontar mitos relacionados con la alimentación, más que en recomendarnos cómo llevar una dieta sana. No obstante, es imprescindible esta obra para todos aquellos que profundizamos en la nutrición, pues hay montones de mitos en nuestra sociedad que hay que desmontar. Las mentiras se propagan por el boca a boca y por las webs de Internet, así que viene bien que alguien las desmonte.
101 mitos de la alimentación, aclarados o directamente desmontados, por la genial pluma de JM Mulet. Un libro ameno y muy divertido, de fácil lectura, que deja pistas para profundizar al que lo necesite, pero que sobre todo clarifica muchos mitos y bulos del mundo del «comer». Muy recomendables todos sus libros.

En un supermercado británico hicieron un experimento interesante. Tenían una mesa con muestras de mermelada, ofrecían a la gente que las probara y luego les daban un vale de descuento para comprar la que más le gustara. Cuando la elección se hacía entre cuatro mermeladas, la gente compró mucho más que cuando tenía veinte mermeladas para elegir. ¿Entendéis ahora por qué en muchos supermercados tienen una sola marca, además de la marca propia del supermercado (lo que se suele conocer como marca del proveedor)? Cuando el consumidor puede elegir entre muchas marcas del mismo producto, las ventas de ese producto bajan.
De hecho, la estrategia de los supermercados de barrio es trabajar con muy pocas marcas para que el público vaya y compre lo concreto y no se maree eligiendo. También influye que muchos de estos supermercados tienen poco espacio para exponer los productos y tienen que decidir muy bien qué se va a vender y qué va a necesitar su público. Los hipermercados y grandes superficies, en cambio, tienen otra estrategia. Para empezar, hay muchos más productos. Tienen su marca de proveedor, pero también es frecuente encontrar más marcas. La diferencia es que, en este caso, suele ser la propia marca la que se encarga de rellenar y mantener el espacio que tiene asignado, por lo que, en muchas ocasiones, la gran superficie no es más que un muestrario de las diferentes marcas, que son las que corren con los gastos.
Las campañas de promoción interesadas que tratan de aportar a los alimentos propiedades que realmente no tienen no afectan solo a las bebidas alcohólicas. Un excedente de producción y una hábil estrategia comercial y, de repente, ya tienes un alimento maravilloso que cura el cáncer o que, simplemente, da suerte, como las uvas en Nochevieja. Una campaña de publicidad y un cocinero mediático son los responsables de que asociemos las manchas negras con el plátano de Canarias y con una mayor calidad del producto. Lo cierto es que las manchas no inciden en el sabor ni en la calidad del producto, pero nadie está a salvo del bombardeo publicitario.

Por mucho que hayas oído lo contrario, la comida no tiene influencia en nuestro carácter. Una persona que coma carne no es más agresiva ni peor persona que un vegetariano. Un goloso no es necesariamente un oso amoroso, ni nada por el estilo. Al contrario, la comida es, además de una necesidad básica, una expresión cultural, por eso podemos distinguir la comida de cada país o de cada clase económica o de cada grupo de edad. También es un acto social, por eso no es lo mismo una comida de diario o una comida con amigos o una celebración.
No podemos afirmar que hay que beber una cantidad determinada. Tenemos que beber la que necesitemos, que puede ser más o puede ser menos que esos ocho vasos del mito. Y la mejor forma de saber el agua que necesitamos beber es guiarnos por la sed que tengamos. Hay que tener en cuenta que hay algunas enfermedades, normalmente relacionadas con el deterioro neurológico, como el alzhéimer, en las que el reflejo de la sed puede estar alterado. Solo en esos casos hay que dar cantidades de agua constantes para evitar deshidrataciones. También es cierto que en algunos tipos de problemas de salud como las urolitiasis (piedras en el aparato urinario) se recomienda beber mucho. Fuera de estos casos especiales, bebe toda el agua que necesites y no cuentes los vasos de agua.
Comprar un aparato para hidrogenar el agua es tirar el dinero, por mucho que se empeñe el vendedor o lo ponga bonito la publicidad. Para empezar, ¿qué es el agua hidrogenada? Si lo entendemos como agua con una disolución alta de iones de hidrógeno, lo que tenemos es agua con un pH bajo —o lo que es lo mismo, ácida—, y para eso no hace falta ningún aparato, basta con echarle un poco de salfumán, vinagre o zumo de limón al agua y ya tenemos agua con un pH ácido. Es curioso que haya quien llegue a asociar la hidrogenación del agua con las dietas alcalinas, cuando, de ser efectiva esta hidrogenación, sería justo al contrario.
Los fabricantes de estos aparatos alegan que realizan la electrólisis del agua y que de esta manera la enriquecen con hidrógeno gaseoso.
¿Qué pasa cuando bebemos o nos inyectamos agua de mar? Cualquier manual de supervivencia te dice que bajo ningún concepto debes beber agua de mar. Dentro de nuestras células, la concentración de sales debe estar absolutamente controlada, puesto que todas las reacciones enzimáticas que tienen lugar en ellas necesitan una concentración de sal determinada para llevarse a cabo y ninguna enzima es tan prodigiosa como para seguir funcionando correctamente.

La ley establece que puedes etiquetar un producto como light si contiene un 30 por ciento menos de calorías que el producto similar. Y la costumbre ha establecido que si en la etiqueta pones colores de tonos pastel o de tonos claros parece que engorde menos. Así, si un embutido tiene una etiqueta con fondo rojo, el light tendrá el fondo rosa, o una salsa puede tener el fondo azul marino y la light tendrá el fondo azul celeste. Parece que en alimentación se produce el efecto contrario al de la ropa, ya que, cuando nos vestimos, los colores claros disimulan menos los michelines que los oscuros.
Sin embargo, tener menos calorías no quiere decir no engordar. Y este es el principal problema de los productos light. El consumidor a veces asume que no engordan y que puede comer todo lo que quiera, y no es el caso. Para que un producto light sea efectivo debes comer la misma cantidad que comías antes, algo que no es lo que la gente suele hacer.

El metano no huele. Es cierto que el metano es un componente mayoritario del gas que forma los pedos y el responsable de la típica llama azulada que se observa cuando enciendes un pedo con un mechero (todos hemos sido jóvenes), pero el olor a pedo es debido al ácido sulfhídrico que se produce cuando la flora bacteriana descompone las proteínas. En concreto, dentro de las proteínas hay dos aminoácidos, la cisteína y la metionina, que tienen azufre en su composición. Cuando estos dos aminoácidos son digeridos por las bacterias se produce este gas, de olor desagradable y característico. Decir que un pedo huele a muerto o a huevos podridos es una descripción bastante exacta.

Conviene precisar que no todos los productos lácteos tienen lactosa. En el yogur, la mayoría de la lactosa ha sido digerida por los microorganismos, y lo mismo se puede decir de los quesos curados o de los quesos de pasta dura, donde prácticamente no queda lactosa, por lo que alguien con intolerancia a la lactosa normalmente no tendrá problemas aunque queden trazas de ese azúcar en el producto. Hay que insistir en que es un problema en la digestión de un producto, no es una alergia o un problema como la celiaquía, en la que, con muy pocas cantidades de gluten, se puede activar una respuesta inmune que es la que causa los problemas. Lo mismo puede decirse de la proteína de suero de leche, muy popular entre deportistas adictos a las proteínas.
Otro problema real relacionado con la leche es que un porcentaje de la población puede desarrollar alergia a la leche de vaca. Conviene precisar que lo que provoca la alergia en este caso son las proteínas de la leche, y no la lactosa, que es un azúcar. Esta alergia es propia de bebés, debido a que es uno de los primeros antígenos a los que se exponen. Es bastante frecuente.

La carne roja es cancerígena. Cierto, o algo así. Para empezar, ¿qué es la carne roja? ¿Es peor que la carne blanca? La categorización está hecha un poco de aquella manera y es visual. No es una clasificación científica, sino culinaria. En general, se considera carne roja la que proviene del tejido muscular de mamíferos menos el conejo. Pero no es tan fácil, la carne de pato y ganso también se considera carne roja. La carne de caza, a pesar de ser carne roja, se suele calificar bajo el genérico de «caza». Como vemos, bajo el epígrafe de carne roja o carne blanca se juntan carnes de muy diferentes orígenes y procedencias que, por tanto, tendrán propiedades muy diferentes.
Una carne blanca tiene menos grasa que una carne roja, lo que la convierte en más saludable. Pero también puedes cocinar un conejo o un pollo con toda la grasa. Y aquí entra la estrategia comercial. Como los fabricantes saben que la gente asocia carne blanca con salud, sobre todo después de que se dijera que la carne roja es cancerígena, intentan llamar carne blanca a cualquier cosa. En los últimos tiempos hemos visto como se denomina carne blanca al lomo de cerdo o a la filetea de ternera, puro marketing.
El cáncer depende de muchos factores, no solo ambientales, sino también genéticos, y tiene un alto componente de azar. El cáncer es como una lotería. Si tienes predisposición genética, en vez de una participación tienes un décimo, y si encima te expones a algún carcinógeno, compras el número entero. Cuantos más agentes carcinógenos evites, menos números tendrás para que te toque, pero esto no impide que alguien que fume no coja cáncer y alguien que tenga una vida sana lo sufra. Es lo que tienen el azar y la estadística.

A finales de 2017 llegó a todos los diarios la noticia de que la Unión Europea iba a prohibir los kebabs porque no podían ponerles fosfatos. Un gran ejemplo de lo fácil y rápido que se propaga un bulo. Los fosfatos son un aditivo cárnico que se utiliza para regular el pH de las mezclas de carne (insisto, la carne fresca no puede llevar nada) y para retener agua, con lo que el preparado queda más jugoso. Tampoco son una maravilla porque si pones más cantidad de la que toca confiere un desagradable sabor amargo y una textura como jabonosa en la boca. Los fosfatos están prohibidos como aditivo excepto en casos muy concretos, como el de algunos tipos de salchichas, así que, de entrada, la información era falsa.
Los kebabs en Europa no llevan fosfatos. La realidad es que la Unión Europea se estaba planteando votar si autorizaba el uso de fosfatos en otros preparados cárnicos.

Cuando vemos en la etiqueta de un embutido o de un jamón la palabra «ibérico», siempre lo asociamos con la mejor calidad, pero esto puede llevar a engaño. Es cierto que la raza de jamón ibérico se asocia con productos cárnicos de calidad… pero eso no es suficiente.
Para la calidad de la carne y del embutido no influye solo la raza del animal, sino su alimentación. Aquí es donde viene la diferencia importante en calidad (y precio). El jamón de cebo se ha alimentado a base de cereales y piensos. El jamón de recebo se ha alimentado con bellotas durante la montanera, el periodo en el que el animal ha estado suelto por la dehesa, normalmente entre octubre y febrero, que es cuando hay bellotas maduras, y luego se ha engordado con cereales y piensos antes del sacrificio. En un jamón de bellota —que, como cualquiera sabe, es el de mejor calidad—, el animal ha estado siempre suelto y solo ha comido bellota. Por tanto, en el jamón no hay que fijarse solo en la raza, sino en la alimentación.
El último intento es poner etiquetas de colores en los jamones ibéricos para distinguir entre las diferentes calidades. Desde 2014, una etiqueta o brida negra define a jamones y paletas ibéricas alimentadas solo con bellota. El color rojo es para animales que no son cien por cien de raza ibérica, como, por ejemplo, cruzados con raza duroc, pero eso sí, alimentados solo con bellota. La verde es para animales criados en el campo, pero alimentados con cebo (es decir pienso), y la blanca es para animales criados en explotaciones intensivas y a base de pienso. Para ser ibérico tiene que tener al menos un 50 por ciento de raza ibérica. El porcentaje de ibérico del animal debe especificarse igualmente. Un jamón sin esa brida no se considera ibérico.

Esta es una moda que últimamente se está imponiendo en ambientes de parto y crianza natural, y también forma parte de los ritos de algunas confesiones como la iglesia de la Cienciología. Sus defensores argumentan que tiene múltiples ventajas para la salud de la madre y que forma parte del proceso natural del parto, puesto que la mayoría de los mamíferos lo hacen. No tengas esto en cuenta. Para empezar, volvemos a lo de siempre, no somos animales ni vivimos en la selva. Los animales se comen la placenta por dos motivos. Primero, una hembra de animal salvaje, antes del parto, no ha podido cazar, así que lo más normal es que tenga hambre. Y segundo, comerse la placenta es una forma de eliminar pistas que puedan indicar a los depredadores que hay un cachorro tiernecito y una madre indefensa listos para ser comidos.
Es cierto que ha habido civilizaciones en las que comerse la placenta era una práctica normal, pero solo está justificado por una razón: hambre. Comerse la placenta hoy por hoy es una tontería. Respecto a los supuestos beneficios para la salud, pues justo al contrario. La placenta ha pasado por el canal de parto y tiene multitud de microbios.

Los miedos recurrentes a la hora de comer pescado es el que lo relaciona con la contaminación por parásitos como el anisakis. El anisakis es un género de nematodos parásito que puede infectar a diferentes especies de peces, así como de calamares y sepias o de mamíferos marinos. En el mediterráneo no teníamos anisakis y se piensa que se introdujo desde el Atlántico por las repoblaciones de focas que se dieron en determinadas partes y por las migraciones de algunos cetáceos.
El problema es que ingerir pescado contaminado con este parásito ocasiona problemas gastrointestinales, y puede provocar una sensibilización del sistema inmune de forma que, si en el futuro ingieres pescado con restos de anisakis, se pueden producir reacciones alérgicas que pueden llegar a ser graves. Como vemos, el problema es preocupante, pues es una causa de alergia mayoritaria, pero se olvida la otra cara de la moneda, es evitable. El cocinado del pescado o la congelación durante veinticuatro horas antes de ser servido evita el problema. Y de hecho es algo que se tiene muy en cuenta a la hora de comercializar el pescado.

La realidad es que las espinacas son una muy mala fuente de hierro. Los alimentos más ricos en hierro son la carne de hígado, las almejas o la levadura de cerveza. Hay legumbres ricas en hierro como las judías o los garbanzos, aunque su absorción no es tan buena por la fibra que contienen.
Los espárragos son muy ricos en aminoácidos. Hay un aminoácido que se llama «asparagina» que fue descubierto en el espárrago, y de ahí su nombre. También son ricos en moléculas que contienen azufre. Y estas moléculas, al metabolizarse, producen compuestos como el metanotiol y S-metil tioésteres que tienen en común que huelen fatal. Estas moléculas se eliminan por la orina de forma bastante rápida, así que media horita después de haber comido espárragos, si vas a hacer pis, te acordarás.

Los plátanos son radioactivos. Cierto. Pero eso no quiere decir que dejes de comer plátanos. El nivel de radiactividad del plátano es muy bajo, pero medible y superior a cualquier otra fruta. No te vas a intoxicar.
El plátano es la mejor fuente natural de potasio. El plátano acumula mucho potasio, de hecho, es una de las principales fuentes de potasio en la dieta. Y eso, a su vez, explica que sea radiactivo.
El potasio en la naturaleza tiene un 0,0117 por ciento de un isótopo radiactivo, el potasio 40, pero la dosis no es preocupante ni peligrosa.

La realidad es que la mayoría de los denominados superalimentos son alimentos válidos, pero todo lo que te aportan lo puedes obtener de otros alimentos menos exóticos y con menos nombre que esos que se basan más en modas que en criterios nutricionales. Algunos están ahora de moda, algunos han pasado y otros vendrán. A veces un superalimento es simplemente una bola de nieve que echa a rodar espontáneamente; otras, hay intereses y una hábil estrategia comercial detrás. Por mi parte, el único superalimento que conozco es la leche materna.
La moda de la quinoa tiene una cara B. La quinoa es una planta que crece en suelos muy pobres y requiere pocos cuidados. Al ser un alimento tan bueno, era la base de la alimentación de la gente más pobre en una de las zonas más pobres del planeta. Al ponerse de moda en Occidente, ha aumentado su demanda y, con ella, su precio. Es decir, ahora se ha convertido en un alimento caro para los que tradicionalmente la consumían y que sí necesitan alimentos que sean especialmente ricos, con lo que la quinoa se pone de moda en Europa —aunque nosotros podemos obtener los aminoácidos y los ácidos grasos esenciales de otras fuentes— y se empobrece la dieta de algunas partes pobres de Perú y Ecuador. Es lo que tiene la globalización.
Las bayas de goji. Son un alimento normalito con una historia fabulosa —inventada, en su mayor parte—. Estas bayas llegaron a nuestros mercados hace una década. Venían rodeadas de un aura mística. Según la información que podía encontrarse en diferentes páginas web de productos naturales, estas bayas estaban detrás del secreto de la increíble longevidad de los hunza, un pueblo que vive en un valle del Himalaya, que es donde crecen estas bayas además de en el Tíbet y en Mongolia.
En el Tíbet, los monjes que bebían agua de un pozo cercano a un arbusto de goji no enfermaban nunca, hasta que se dieron cuenta de que era por las bayas que caían al agua y producían un elixir milagroso. (Si la historia fuera cierta…)

Un alimento que está ahora de moda es la chlorella. Es un alga unicelular que también es capaz de realizar la fotosíntesis. También es rica en vitamina B12, y esta es más asimilable, aunque no se recomienda como fuente para alguien que siga una dieta vegana, ya que es difícil calcular el contenido y la asimilación real de vitamina B12. Salvo esa vitamina B12, el resto de nutrientes que tiene los puedes encontrar en cualquier otro alimento de origen vegetal… y mucho más barato.
En cambio, las algas —no las microalgas, sino las grandes—, sí que tienen interés desde el punto de vista gastronómico. Aportan un sabor peculiar, como a mar, que otros alimentos no aportan. Por cierto, el sabor a mar suele venir determinado por la presencia de bromo y yodo.
Muchos remedios tradicionales, cuando se ensayan en condiciones de control, fallan estrepitosamente, pero algunos funcionan, y este es uno de esos casos. El zumo de arándanos se encuentra en catálogos de medicina tradicional desde el siglo XIX como remedio para las infecciones de orina. La explicación original es que, al hacer aumentar las ganas de orinar, limpias más el tracto urinario y facilitas el trabajo del sistema inmune. Sin embargo, los primeros resultados con pacientes dieron resultados muy buenos, demasiado para una explicación tan trivial. El zumo de arándanos es capaz de acidificar la orina, y quizás este medio ácido impidiera el crecimiento bacteriano, pero tampoco era esta la explicación.
A principios de los noventa se descubrió que el zumo de arándanos contiene unos compuestos capaces de impedir que las bacterias se fijen en la superficie del epitelio del tracto urinario y así impiden la infección.

Como el vino, lo mismo puede decirse de la cerveza, que tiene el mismo problema, el alcohol. Últimamente se dice que la cerveza es mejor para hidratarse, y se cita determinado estudio financiado por la propia industria. Incluso, en el súmmum del esperpento, hemos visto carreras —patrocinadas por la propia industria— en la que a los corredores se les regalaba cerveza para asociar su consumo a los hábitos de vida saludable, algo que no es cierto. El mejor alcohol es ningún alcohol.

El aloe vera, aunque su aspecto recuerde a un cactus, está emparentado lejanamente con los espárragos. Ingerida, a esta planta se le atribuye la capacidad de ayudar a perder peso debido a su posible efecto saciante y al hecho de ser depurativa, por lo que suele formar parte de muchas dietas detox.
Sin embargo, diferentes estudios quitan entusiasmo a estas afirmaciones. La eficacia clínica del aloe vera a nivel oral no está demostrada. No hay ningún estudio que demuestre que tiene poder saciante. Sin embargo, en algunas condiciones, puede disminuir los niveles de azúcar, de colesterol malo en sangre y subir el bueno, pero son efectos muy limitados. También se ha visto que puede ser útil para aliviar el estreñimiento. Por tanto, algún efecto positivo tiene… pero ¿vale la pena?.
Se ha visto una cierta eficacia para el tratamiento de la psoriasis y del herpes genital. Nada más. Sus efectos más publicitados como cicatrizante o protector contra la radiación UV han sido descartados.

Otros libros del autor comentados en el blog:

https://weedjee.wordpress.com/2017/11/10/transgenicos-sin-miedo-todo-lo-que-necesitas-saber-sobre-ellos-de-mano-de-la-ciencia-j-m-mulet-transgenic-without-fear-everything-you-to-know-through-of-science-by-j-m-mulet-spanish-bo/

https://weedjee.wordpress.com/2017/02/24/comer-sin-miedo-j-m-mulet/

https://weedjee.wordpress.com/2017/02/23/medicina-sin-enganos-j-m-mulet/

https://weedjee.wordpress.com/2017/02/22/los-productos-naturales-vaya-timo-j-m-mulet/

Written in an orderly manner and with usual language is very intuitive and practical for the day. I like that he thinks where he is convinced and the opinion is clear and leaves some questions open where there is no solid scientific verification. I think it offers an objective view (not related to any commercial activity) of many current issues that we all talk about without sufficient knowledge and from which we try to disorient with conditioned commercial messages.
The book is another genius of J. M. Mullet. A very entertaining book, well argued and well documented. I would only put one but: the title has little to do with the content, because it really focuses on dismantling myths related to food, rather than on recommending how to eat a healthy diet. However, this work is essential for all those who delve into nutrition, because there are lots of myths in our society that must be dismantled. Lies spread by word of mouth and Internet websites, so it’s good that someone dismantles them.
101 myths of food, clarified or directly disassembled, by the great pen of JM Mulet. A fun and very fun book, easy to read, that leaves clues to deepen to those who need it, but above all clarifies many myths and hoaxes of the world of «eating». All your books are highly recommended.

In a british supermarket they did an interesting experiment. They had a table with samples of jam, they offered to people to taste them and then they gave them a discount voucher to buy the one they liked the most. When the choice was made between four jams, people bought much more than when they had twenty jams to choose from. Do you understand now why in many supermarkets have a single brand, in addition to the own brand of the supermarket (what is often known as the supplier’s brand)? When the consumer can choose between many brands of the same product, the sales of that product go down.
In fact, the strategy of neighborhood supermarkets is to work with very few brands for the public to go and buy the concrete and do not get sick choosing. Also influences that many of these supermarkets have little space to display the products and have to decide very well what is going to sell and what will need your audience. The hypermarkets and large surfaces, on the other hand, have another strategy. For starters, there are many more products. They have their supplier brand, but it is also common to find more brands. The difference is that, in this case, it is usually the brand itself that is responsible for filling and maintaining the space assigned to it, so that, in many cases, the large surface is just a sample of the different brands, which are the ones that run the expenses.
Interested promotional campaigns that try to provide properties that they do not really have for food do not only affect alcoholic beverages. A surplus of production and a skilful commercial strategy and, suddenly, you already have a wonderful food that cures cancer or that simply gives luck, like the grapes on New Year’s Eve. An advertising campaign and a media chef are responsible for associating the black spots with the banana of the Canary Islands and with a higher quality of the product. The truth is that the spots do not affect the taste or the quality of the product, but nobody is safe from the advertising bombardment.

However much you may have heard otherwise, food has no influence on our character. A person who eats meat is not more aggressive or worse than a vegetarian. A sweet tooth is not necessarily a loving bear, or anything like that. On the contrary, food is, in addition to a basic need, a cultural expression, that is why we can distinguish the food of each country or of each economic class or of each age group. It is also a social act, that’s why a daily meal or a meal with friends or a celebration is not the same.
We can not say that you have to drink a certain amount. We have to drink the one we need, which may be more or it may be less than those eight glasses of myth. And the best way to know the water we need to drink is to guide ourselves by the thirst we have. Keep in mind that there are some diseases, usually related to neurological deterioration, such as Alzheimer’s, in which the reflex of thirst may be altered. Only in these cases should you give constant amounts of water to avoid dehydration. It is also true that in some types of health problems such as urolithiasis (stones in the urinary system) it is recommended to drink a lot. Out of these special cases, drink all the water you need and do not count the water glasses.
To buy an apparatus to hydrogenate the water is to throw away the money, no matter how hard the salesperson is engaged or the advertising is pretty. To begin with, what is hydrogenated water? If we understand it as water with a high solution of hydrogen ions, what we have is water with a low pH -or what is the same, acidic-, and for that you do not need any appliance, you just have to add a little salfumán , vinegar or lemon juice to the water and we already have water with an acidic pH. It is curious that there is someone who comes to associate the hydrogenation of water with alkaline diets, when, if this hydrogenation is effective, it would be just the opposite.
The manufacturers of these devices claim that they perform the electrolysis of water and that in this way they enrich it with gaseous hydrogen.
What happens when we drink or inject ourselves with seawater? Any survival manual tells you that under no circumstances should you drink sea water. Within our cells, the concentration of salts must be absolutely controlled, since all the enzymatic reactions that take place in them require a certain salt concentration to be carried out and no enzyme is so prodigious as to continue to function properly.

The law states that you can label a product as light if it contains 30 percent less calories than the similar product. And the custom has established that if on the label you put colors of pastel tones or light tones it seems that you fatten less. Thus, if a sausage has a label with a red background, the light will have a pink background, or a sauce can have a navy blue background and the light will have a light blue background. It seems that food has the opposite effect to that of clothes, since, when we dress, light colors dissimulate less the love handles than the dark ones.
However, having fewer calories does not mean not getting fat. And this is the main problem of light products. The consumer sometimes assumes that they do not get fat and that they can eat everything they want, and that is not the case. For a light product to be effective, you must eat the same amount that you ate before, something that is not what people usually do.

Methane does not smell. It is true that methane is a major component of the gas that forms the farts and responsible for the typical bluish flame that is observed when you light a fart with a lighter (we have all been young), but the smell of fart is due to hydrogen sulfide which occurs when the bacterial flora breaks down the proteins. Specifically, within proteins there are two amino acids, cysteine and methionine, which have sulfur in their composition. When these two amino acids are digested by bacteria this gas is produced, with an unpleasant and characteristic odor. To say that a fart smells like dead or rotten eggs is a pretty accurate description.

It should be specified that not all dairy products have lactose. In yogurt, most lactose has been digested by microorganisms, and the same can be said of cured cheeses or hard cheese cheeses, where practically no lactose remains, so that someone with lactose intolerance usually You will not have problems even if there are traces of that sugar in the product. We must insist that it is a problem in the digestion of a product, it is not an allergy or a problem such as celiac disease, in which, with very small amounts of gluten, an immune response can be activated that is what causes the problems . The same can be said about whey protein, which is very popular among athletes addicted to proteins.
Another real problem related to milk is that a percentage of the population may develop an allergy to cow’s milk. It should be noted that what causes allergy in this case are milk proteins, and not lactose, which is a sugar. This allergy is typical of babies, because it is one of the first antigens to which they are exposed. It is quite frequent.

Red meat is carcinogenic. Right, or something like that. For starters, what is red meat? Is it worse than white meat? The categorization is done a bit in that way and is visual. It is not a scientific classification, but culinary. In general, red meat is considered to be meat from mammalian muscle tissue minus rabbit. But it is not so easy, the meat of duck and goose is also considered red meat. Game meat, despite being red meat, is often described under the generic «hunting». As we can see, under the heading of red meat or white meat meat comes from very different origins and origins that, therefore, will have very different properties.
A white meat has less fat than red meat, which makes it healthier. But you can also cook a rabbit or a chicken with all the fat. And here comes the commercial strategy. As manufacturers know that people associate white meat with health, especially after it was said that red meat is carcinogenic, they try to call white meat anything. In recent times we have seen how white meat is called pork loin or beef steak, pure marketing.
Cancer depends on many factors, not only environmental, but also genetic, and has a high component of chance. Cancer is like a lottery. If you have a genetic predisposition, instead of a participation you have a tenth, and if you are exposed to a carcinogen, you buy the whole number. The more carcinogens you avoid, the fewer numbers you have to touch you, but this does not prevent someone who smokes from taking cancer and someone who has a healthy life to suffer it. It’s what chance and statistics have.

At the end of 2017 the news reached the newspapers that the European Union was going to ban kebabs because they could not put them in phosphates. A great example of how easy and fast a bulletin spreads. Phosphates are a meat additive that is used to regulate the pH of meat mixtures (again, fresh meat can not carry anything) and to retain water, making the preparation juicier. Nor are they a wonder because if you put more quantity than it touches it confers an unpleasant bitter taste and a texture like soapy in the mouth. Phosphates are banned as an additive except in very specific cases, such as some types of sausages, so, from the start, the information was false.
Kebabs in Europe do not carry phosphates. The reality is that the European Union was considering voting if it authorized the use of phosphates in other meat preparations.

When we see on the label of a sausage or a ham the word «Iberian», we always associate it with the best quality, but this can lead to deception. It is true that the Iberian ham race is associated with quality meat products … but that is not enough.
For the quality of the meat and sausage, it is not only the animal’s breed, but its feeding. This is where the important difference in quality (and price) comes from. The bacon ham has been fed based on cereals and feed. Recebo ham has been fed with acorns during the montanera, the period in which the animal has been loose in the pasture, normally between October and February, which is when there are mature acorns, and then has been fattened with cereals and feed before of the sacrifice. In an acorn ham – which, as anyone knows, is the best quality – the animal has always been loose and has only eaten acorns. Therefore, in the ham do not have to look only at the breed, but in the feeding.
The last attempt is to put colored labels on Iberian hams to distinguish between the different qualities. Since 2014, a label or black bridle defines Iberian hams and shoulders fed only with acorns. The color red is for animals that are not one hundred percent of Iberian race, as, for example, crossed with duroc race, but yes, fed only with acorn. The green is for animals raised in the field, but fed with bait (ie feed), and white is for animals raised on intensive farms and based on feed. To be Iberian you must have at least 50 percent Iberian race. The Iberian percentage of the animal must also be specified. A ham without that bridle is not considered Iberian.

This is a fad that lately is being imposed in environments of childbirth and natural upbringing, and also forms part of the rites of some confessions such as the Church of Scientology. Its defenders argue that it has multiple advantages for the health of the mother and that it is part of the natural process of childbirth, since most mammals do. Do not take this into account. To begin with, we return to the usual, we are not animals or live in the jungle. Animals eat the placenta for two reasons. First, a female wild animal, before the birth, has not been able to hunt, so the most normal thing is that it is hungry. And second, eating the placenta is a way of eliminating clues that may indicate to predators that there is a tender cub and a helpless mother ready to be eaten.
It is true that there have been civilizations in which eating the placenta was a normal practice, but it is only justified for one reason: hunger. Eating the placenta today is nonsense. Regarding the supposed health benefits, just the opposite. The placenta has passed through the birth canal and has a multitude of microbes.

The recurring fears when it comes to eating fish is related to contamination by parasites such as anisakis. Anisakis is a genus of parasitic nematodes that can infect different species of fish, as well as squid and cuttlefish or marine mammals. In the Mediterranean we did not have anisakis and it is thought that it was introduced from the Atlantic by the repopulations of seals that occurred in certain parts and by the migrations of some cetaceans.
The problem is that eating fish contaminated with this parasite causes gastrointestinal problems, and may cause an immune system sensitization so that, if in the future you eat fish with anisakis, allergic reactions can occur that can be serious. As we see, the problem is worrying, because it is a cause of major allergy, but the other side of the coin is forgotten, it is avoidable. The cooking of the fish or freezing for twenty-four hours before being served avoids the problem. And in fact it is something that is taken into account when marketing fish.

The reality is that spinach is a very bad source of iron. The foods richest in iron are liver meat, clams or brewer’s yeast. There are legumes rich in iron such as beans or chickpeas, although their absorption is not as good because of the fiber they contain.
Asparagus are very rich in amino acids. There is an amino acid called «asparagine» that was discovered in asparagus, and hence its name. They are also rich in molecules that contain sulfur. And these molecules, when metabolized, produce compounds such as methanethiol and S-methyl thioesters that have in common that they smell fatal. These molecules are eliminated in the urine quite quickly, so half an hour after having eaten asparagus, if you go to pee, you will remember.

Bananas are radioactive. True. But that does not mean you stop eating bananas. The level of radioactivity of the banana is very low, but measurable and superior to any other fruit. You will not get intoxicated.
Banana is the best natural source of potassium. The banana accumulates a lot of potassium, in fact, it is one of the main sources of potassium in the diet. And that, in turn, explains that it is radioactive.
Potassium in nature has 0.0117 percent of a radioactive isotope, potassium 40, but the dose is not disturbing or dangerous.

The reality is that most of the so-called superfoods are valid foods, but all they give you can be obtained from other foods less exotic and less named than those that are based more on fashions than on nutritional criteria. Some are now fashionable, some have passed and others will come. Sometimes a superfood is simply a snowball that rolls spontaneously; others, there are interests and a clever commercial strategy behind. For my part, the only superfood I know is breast milk.
The fashion of quinoa has a B side. Quinoa is a plant that grows on very poor soils and requires little care. Being such a good food, it was the basis of feeding the poorest people in one of the poorest areas of the planet. By becoming fashionable in the West, it has increased its demand and, with it, its price. That is, now it has become an expensive food for those who traditionally consumed it and who do need food that is especially rich, with which quinoa becomes fashionable in Europe – although we can obtain the amino acids and essential fatty acids from other sources- and the diet of poor parts of Peru and Ecuador is impoverished. It’s what globalization has.
The goji berries. They are a normal food with a fabulous story -invented, for the most part-. These berries arrived in our markets a decade ago. They were surrounded by a mystical aura. According to the information that could be found on different websites of natural products, these berries were behind the secret of the incredible longevity of the Hunza, a people that lives in a valley of the Himalayas, which is where these berries grow as well as in Tibet and in Mongolia.
In Tibet, monks who drank water from a well close to a goji bush never fell ill, until they realized that it was the berries that fell into the water and produced a miraculous elixir. (If the story were true …)

A food that is now fashionable is chlorella. It is a unicellular algae that is also capable of photosynthesis. It is also rich in vitamin B12, and this is more assimilable, although it is not recommended as a source for someone who follows a vegan diet, since it is difficult to calculate the content and the actual assimilation of vitamin B12. Except that vitamin B12, the rest of the nutrients you have can be found in any other food of vegetable origin … and much cheaper.
On the other hand, the algae – not the microalgae, but the large ones – do have an interest from the gastronomic point of view. They provide a peculiar flavor, like sea, that other foods do not contribute. By the way, the taste of the sea is usually determined by the presence of bromine and iodine.
Many traditional remedies, when tested under controlled conditions, fail miserably, but some work, and this is one of those cases. Cranberry juice has been found in traditional medicine catalogs since the 19th century as a remedy for urine infections. The original explanation is that, by increasing the urge to urinate, clean the urinary tract more and facilitate the work of the immune system. However, the first results with patients gave very good results, too much for such a trivial explanation. The cranberry juice is able to acidify the urine, and perhaps this acid medium prevented bacterial growth, but this was not the explanation either.
In the early nineties it was discovered that cranberry juice contains compounds capable of preventing bacteria from attaching to the surface of the epithelium of the urinary tract and thus preventing infection.

Like wine, the same can be said about beer, which has the same problem, alcohol. Lately it is said that beer is better for hydration, and a certain study financed by the industry itself is cited. Even at the height of the grotesque, we have seen races – sponsored by the industry itself – in which brokers were given beer to associate their consumption with healthy lifestyle habits, something that is not true. The best alcohol is no alcohol.

Aloe vera, although its appearance resembles a cactus, is distantly related to asparagus. Ingested, this plant is credited with the ability to help lose weight due to its possible satiating effect and the fact of being depurative, which is why it is usually part of many detox diets.
However, different studies excite these claims. The clinical efficacy of aloe vera at the oral level has not been demonstrated. There is no study that shows that it has satiating power. However, in some conditions, it can lower the levels of sugar, of bad cholesterol in blood and raise the good, but they are very limited effects. It has also been seen that it may be useful in relieving constipation. Therefore, some positive effect has … but is it worth it?
It has seen some efficacy for the treatment of psoriasis and genital herpes. Nothing else. Its most publicized effects as a cicatrizant or protector against UV radiation have been ruled out.

Many other books from the author commented in the blog:

https://weedjee.wordpress.com/2017/11/10/transgenicos-sin-miedo-todo-lo-que-necesitas-saber-sobre-ellos-de-mano-de-la-ciencia-j-m-mulet-transgenic-without-fear-everything-you-to-know-through-of-science-by-j-m-mulet-spanish-bo/

https://weedjee.wordpress.com/2017/02/24/comer-sin-miedo-j-m-mulet/

https://weedjee.wordpress.com/2017/02/23/medicina-sin-enganos-j-m-

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