Breves Respuestas A Las Grandes Preguntas — Stephen Hawking / Brief Answers To The Big Questions: The Final Book From Stephen Hawking by Stephen Hawking

Una maravilla. Antes de su muerte, Stephen Hawking estaba al parecer preparando este libro, completado finalmente por sus amigos y familiares. Su primera ventaja es que ese arreglo póstumo no se nota en absoluto, a diferencia de otros que, en las mismas circunstancias, dan la apariencia de ser un puñado de retales inacabados y cosidos de mala manera. Este es un libro coherente y bien estructurado, que busca resumir, en capítulos de 20-30 páginas cada uno, la opinión del fallecido científico sobre 10 temas trascendentales que, básicamente y al igual que los mandamientos, pueden resumirse en dos : El origen del universo (¿Existe dios? ¿Cómo empezó todo?) y el futuro a medio plazo que nos espera (¿Sobrevivirá la tierra? ¿Podremos viajar en el tiempo? ¿La inteligencia artificial será una amenaza para los humanos?) .
La buena noticia es que Hawking , a diferencia de otros científicos (véase el compañero americano que escribe un prólogo a este libro cuyo contenido me sonó a chino, como supongo que ocurrirá con todos los no formados en física cuántica) era un gran divulgador, con una enorme capacidad para poner ejemplos comprensibles con los que intentar aclarar teorías y principios complejos de la física, usando un lenguaje accesible para los que no somos de ciencias. La mala noticia es que, pese a ese esfuerzo, no siempre logra su objetivo (o al menos no lo logró conmigo). A veces Hawking necesita, para dar soporte a sus respuestas, recurrir a temas como el Principio Antrópico, las supertranslaciones o las singularidades en relación al espacio-tiempo, y pese a su esfuerzo para resultar transparente, resulta difícil, para los que poseemos nivel cero en física, pillar la onda. No ocurre siempre (entre otras cosas porque hay temas en el libro que pueden tratarse de forma menos compleja que otros), pero a veces algunos de los conceptos aquí reflejados resultan espesos para profanos como un servidor.
¿Significa eso que este es un libro árido, sólo recomendable para licenciados en físicas? No. Pero no es un libro para leer en la playa o en el metro, para entendernos. Requiere un cierto esfuerzo por parte del lector no familiarizado con la ciencia, y probablemente la relectura de algunos pasajes para entenderlos bien. Pero eso sí, reconozco que merece la pena. En primer lugar porque es un placer leer a Hawking, una mente privilegiada en cuya prosa no hay ni un ápice de grandilocuencia o aires de grandeza y que mantiene siempre un tono coloquial con el lector, con abundante ironía y humor, ya esté contando la historia de su vida (en la magnífica introducción del libro) o tratando temas más complejos como los agujeros negros. Y en segundo lugar, porque como el propio Hawking siempre sostuvo a lo largo de su vida, la mejor forma de aprender es tener curiosidad por lo que desconoces, salir de tu zona de confort como lector, y atreverte a ir más allá, aunque no siempre tengas éxito.

Las respuestas de Stephen a seis de las grandes preguntas están profundamente enraizadas en su ciencia. (¿Hay un Dios? ¿Cómo empezó todo? ¿Podemos predecir el futuro? ¿Qué hay dentro de los agujeros negros? ¿Es posible viajar en el tiempo? ¿Cómo damos forma al futuro?) Aquí lo hallarán discutiendo en profundidad los temas que he descrito brevemente en esta introducción y también mucho, mucho más.
Sus respuestas a las otras cuatro grandes preguntas posiblemente no puedan basarse firmemente en su ciencia. (¿Sobreviviremos en la Tierra? ¿Hay más vida inteligente en el universo? ¿Deberíamos colonizar el espacio? ¿Seremos sobrepasados por la inteligencia artificial?) Sin embargo, sus respuestas revelan una profunda sabiduría y creatividad, como era de esperar.

Siempre he tenido mucha admiración por la forma en que Stephen Hawking ha vivido su vida, superando la adversidad para convertirse en una de las estrellas más brillantes de nuestro cielo (juego de palabras con la intención absoluta), me intrigó ver lo que su última contribución traería consigo. Una de las cosas que más aprecio de él y de sus libros es que a menudo hace que temas complejos y complicados sean accesibles para personas comunes como yo, aquellos que no tienen experiencia ni estudios en ciencias, y aquí explora algunas de las más grandes e importantes. preguntas sin respuesta (de ahí el título) de una manera que sea comprensible para todos y que no requiera de expertos o conocimientos previos sobre dichos temas.
Me entristece que ya no se puedan publicar más de sus fantásticas obras, y le tengo un gran respeto, ya que aunque ciertamente tuvo algunos obstáculos difíciles de superar, ha contribuido tanto a lo que ahora sabemos, que es más de lo que la mayoría de nosotros. Lograr en esta vida – la palabra inspiradora es lo que inmediatamente viene a la mente. Un entretenido, intrigante y entretenido entretenido a través de la opinión de Hawking sobre cuestiones filosóficas ancestrales hasta algunos de los que están a la vanguardia de los asuntos actuales. ¡Descansa en paz, profesor Hawking!

Menciona lo que pensé que era una versión sentimental de su historia La teoría de todo, el Cumberbatch “Hawking” es mucho mejor para mí de todos modos. Es interesante que haya negociado cara a cara con alguien que no sea de segunda clase y no de segunda clase. Tuve que negociar mis Hons de segunda clase y no de tercera clase por teléfono a pesar de que el trabajo del curso era principalmente de primera clase. Tenía Oxford o Cambridge a la vista. Tenía la Universidad Abierta atrás y olvidada.
Por supuesto, lo que más me impresiona del hombre no es su perspectiva sobre nuestro lugar en un universo, sino su actitud ante el inicio y el avance de una condición física paralizante. Tengo daño cerebral instantáneo. Allí creo que compartimos una mente. Felicidad intelectual. A pesar de que él me hace tres hijos, cuatro más que los que tendré. Su instinto de viajar, de “poner a uno en peligro” también coincide con mi ser.
Y eso es antes de la primera pregunta!

Soy un científico. Y un científico con una profunda fascinación por la física, la cosmología, el universo y el futuro de la humanidad. Mis padres me educaron para tener una curiosidad inquebrantable y, al igual que mi padre, para investigar y tratar de responder a las muchas preguntas que la ciencia nos plantea. He pasado la vida viajando por el universo, en el interior de mi mente. Mediante la física teórica, he tratado de responder algunas de las grandes preguntas. En un cierto momento, creí que vería el final de la física, tal como la conocemos, pero ahora creo que la maravilla de descubrir continuará…
El problema es que la mayoría de la gente cree que la ciencia real es demasiado difícil y complicada para que la puedan entender. No creo sin embargo que este sea el caso. Investigar sobre las leyes fundamentales que rigen el universo requeriría una dedicación de tiempo que la mayoría de la gente no tiene; el mundo pronto se detendría si todos intentáramos hacer física teórica. Pero la mayoría de personas pueden comprender y apreciar las ideas básicas, si son presentadas de forma clara sin ecuaciones, cosa que creo que es posible y que he disfrutado tratando de hacer a lo largo de mi vida.
Ha sido una época gloriosa para vivir e investigar en física teórica. Nuestra imagen del universo ha cambiado mucho en los últimos cincuenta años, y me siento feliz si he contribuido en algo a ello.
Para mis colegas, solo soy otro físico, pero para el público en general me convertí posiblemente en el científico más conocido del mundo. Esto se debe en parte a que los científicos, salvo Einstein, no son tan conocidos como las estrellas de rock, y en parte porque encajo en el estereotipo de un genio discapacitado. No puedo disfrazarme con una peluca y gafas oscuras; la silla de ruedas me delata. Ser famoso y fácilmente reconocible tiene ventajas e inconvenientes, pero los inconvenientes son más que superados por las ventajas. La gente parece realmente complacida de verme.

La ciencia responde cada vez más a preguntas que solían formar parte de la religión. La religión fue un intento temprano de responder las preguntas que todos nos hacemos: ¿Por qué estamos aquí? ¿De dónde venimos? Hace mucho tiempo, la respuesta casi siempre era la misma: todo lo habían hecho los dioses. El mundo era un lugar aterrador, por lo que incluso personas tan curtidas como los vikingos creían en seres sobrenaturales para dar sentido a fenómenos naturales como rayos, tormentas o eclipses. Hoy en día, la ciencia proporciona respuestas mejores y más consistentes, pero las personas siempre se aferrarán a la religión, porque proporciona consuelo, y porque no confían ni entienden la ciencia.
Si se acepta, como yo lo hago, que las leyes de la naturaleza son fijas, no tardamos en preguntarnos: qué papel queda para Dios. En eso estriba una gran parte de la contradicción entre la ciencia y la religión, y aunque mis puntos de vista han sido noticia, en realidad es un conflicto antiguo. Podríamos definir a Dios como la encarnación de las leyes de la naturaleza. Sin embargo, esto no es lo que la mayoría de las personas piensan de Dios. Dios significa para ellas un ser parecido a los humanos, con quien podemos relacionarnos personalmente. Cuando miramos la inmensidad del universo, y consideramos cuán insignificante y accidental es en ella la vida humana, eso parece muy inverosímil.
Utilizo la palabra Dios en un sentido impersonal, como lo hacía Einstein, para designar las leyes de la naturaleza, por lo cual conocer la mente de Dios es conocer las leyes de la naturaleza. Mi predicción es que conoceremos la mente de Dios para el final de este siglo.
¿Cómo encaja la existencia de Dios en su comprensión del inicio y del final del universo? Y si Dios existiera y usted tuviera la oportunidad de encontrarse con él, ¿qué le preguntaría?
La pregunta es: la manera como empezó el universo, ¿fue escogida por Dios por razones que no podemos comprender, o fue determinada por una ley de la ciencia? Creo lo segundo. Si quiere, puede llamar «Dios» a las leyes de la ciencia, pero no sería un Dios personal al que pudiera encontrar y preguntarle.

Aunque el universo parece ser muy similar en cada posición en el espacio, definitivamente cambia en el tiempo. Esto no se observó hasta los primeros años del siglo pasado. Hasta entonces, se creía que el universo era esencialmente constante en el tiempo. Podría haber existido durante un tiempo infinito, pero eso parecía llevar a conclusiones absurdas. Si las estrellas hubieran estado radiando durante un tiempo infinito, habrían calentado el universo hasta su temperatura. Incluso por la noche, todo el cielo sería tan brillante como el Sol, porque cada línea de visión terminaría en una estrella o en una nube de polvo que se habría calentado hasta la temperatura de las estrellas. Entonces, la observación que todos hemos hecho de que el cielo por la noche es oscuro, es muy importante. Implica que el universo no puede haber existido siempre en el estado en que lo vemos hoy. Algo debe haber sucedido en el pasado para hacer que las estrellas se encendieran hace un tiempo finito. Así, la luz de las estrellas muy distantes no habría tenido tiempo de alcanzarnos todavía. Esto explicaría por qué el cielo nocturno no brilla en todas direcciones.
Si la densidad del universo está por debajo del valor crítico, la gravedad es demasiado débil para impedir que las galaxias se sigan separando siempre más. Todas las estrellas se consumirán y el universo se irá quedando más y más vacío, y más y más frío. Entonces, de nuevo, las cosas llegarán a su fin, pero en una forma menos dramática. Aun así, nos quedan algunos miles de millones de años por delante.

Si la aparición de la vida en un planeta determinado es muy poco probable, se podría haber esperado que hubiera tardado en producirse lo más posible, compatible con el tiempo necesario para la evolución posterior hacia seres inteligentes, como nosotros, antes de que el Sol se dilate y engulla la Tierra. La ventana temporal en la que el inicio de la vida podría haber ocurrido es el tiempo de vida del Sol, eso es, alrededor de diez mil millones de años. Durante ese tiempo, una forma inteligente de vida podría llegar a dominar la técnica de los viajes espaciales y trasladarse a otra estrella. Pero si no consiguiera escapar, la vida en la Tierra estaría condenada al fracaso.
Hay evidencia fósil de que había alguna forma de vida en la Tierra hace unos tres mil quinientos millones de años, tan solo unos quinientos millones de años después de que la Tierra se volviera estable y se enfriara lo suficiente para que la vida pudiera desarrollarse. Pero en vez de eso la vida podría haber tardado siete mil millones de años en desarrollarse, y aún le habría quedado mucho tiempo para evolucionar a seres como nosotros, que pudieran preguntarse por el origen de la vida. Si la probabilidad de que la vida se desarrolle en un planeta dado es muy pequeña, ¿por qué sucedió en la Tierra en una decimocuarta parte del tiempo disponible?
La aparición temprana de la vida en la Tierra sugiere que hay buenas posibilidades de generación espontánea de vida en condiciones adecuadas.
Breakthrough Message es un concurso internacional para crear mensajes que puedan ser leídos por civilizaciones avanzadas. Pero debemos ser cautelosos de responder hasta que nos hayamos desarrollado un poco más. Un encuentro con una civilización más avanzada, en nuestra etapa actual, podría resultar un poco como cuando los habitantes originales de América conocieron a Colón.

La superficie de la Tierra es lo que se llama un espacio bidimensional. Eso significa que podemos recorrer la superficie de la Tierra en dos direcciones perpendiculares entre sí: en la dirección norte-sur o en la este-oeste. Pero, por supuesto, hay una tercera dirección perpendicular a estas dos: de arriba abajo. Es decir, la superficie de la Tierra existe en el espacio tridimensional. El espacio tridimensional es plano, es decir, obedece a la geometría euclidiana. Los ángulos de un triángulo suman ciento ochenta grados. Sin embargo, podríamos imaginar una raza de criaturas bidimensionales que pudieran moverse en la superficie de la Tierra pero que no pudieran experimentar la tercera dirección de arriba abajo. No sabrían la existencia del espacio tridimensional en el que habita la superficie de la Tierra. Para ellos el espacio sería curvo y la geometría no sería euclidiana.
Pero tal como podemos imaginar seres bidimensionales que habitan en la superficie de la Tierra podríamos imaginar que el espacio tridimensional en que vivimos es la superficie de una esfera con una dimensión adicional que no vemos.
Parece que lo que ocurre es que cuando el espaciotiempo se deforma casi lo suficiente como para permitir viajar al pasado, las partículas virtuales casi pueden convertirse en partículas reales siguiendo trayectorias cerradas. La densidad de las partículas virtuales y su energía se hacen muy grandes, lo cual significa que la probabilidad de esas historias es muy baja. Por lo tanto, parece que puede haber una Agencia de Protección Cronológica que trabaja para hacer que el mundo resulte seguro para los historiadores. Pero el tema de las distorsiones del espacio y el tiempo todavía está en su infancia.
Por lo tanto, en conclusión, los viajes espaciales rápidos o los viajes en el tiempo no pueden ser descartados por nuestra comprensión actual, aunque causarían grandes problemas lógicos, así que esperamos que haya una ley de protección cronológica que evite que las personas regresen y maten a nuestros padres. Pero los entusiastas de la ciencia ficción no deben descorazonarse.

En los diez mil años transcurridos desde la última Edad de Hielo, en ningún momento la especie humana ha dejado de avanzar continuamente en conocimiento y tecnología. Ha habido algunos reveses, como la Edad Oscura tras la caída del Imperio romano, pero la población mundial, que es una medida de nuestra capacidad tecnológica para preservar la vida y alimentarnos, ha aumentado constantemente, salvo algunos contratiempos como la Muerte Negra. En los últimos doscientos años, el crecimiento se ha vuelto exponencial —y la población mundial se ha disparado de mil millones de habitantes a siete mil seiscientos millones—. Otras medidas de desarrollo tecnológico en los últimos tiempos, como el consumo de electricidad o el número de artículos científicos publicados, también muestran un crecimiento exponencial con un tiempo de duplicación de unos cuarenta años o menos. De hecho, ahora tenemos unas expectativas tan grandes que alguna gente se siente defraudada por los políticos y los científicos porque aún no hemos alcanzado las visiones utópicas del futuro.
Por lo tanto, ¿cómo nos desarrollaremos en ciencia y tecnología durante el próximo milenio? Esto es muy difícil de responder. Pero déjenme arriesgar y ofrecer mis predicciones para el futuro. Tengo alguna posibilidad de acertar en lo que se refiere a los próximos cien años, pero en lo que se refiere al resto del milenio será pura especulación.
Nuestra comprensión moderna de la ciencia comenzó casi al mismo tiempo que el asentamiento europeo en América del Norte, y hacia el final del siglo XIX parecía que estábamos a punto de lograr una comprensión completa del universo en términos de lo que ahora se conoce como leyes clásicas. Pero, como hemos visto, en el siglo XX diversas observaciones empezaron a mostrar que la energía viene en paquetes discretos llamados cuantos y un nuevo tipo de teoría denominada mecánica cuántica fue formulada por Max Planck.
Por eso no creo en la imagen de ciencia ficción de un futuro avanzado pero fijo; más bien espero que la complejidad aumente a un ritmo acelerado, tanto en las esferas de lo biológico como de lo electrónico. No mucho de esto sucederá ya en los próximos cien años, que es todo lo que podemos predecir fiablemente. Pero para el final del próximo milenio, si llegamos a él, el cambio será fundamental.
¿Cuál es la mayor amenaza al futuro de nuestro planeta?
Sería una colisión con un asteroide, contra la cual carecemos de defensa. La última gran colisión con un asteroide fue hace unos sesenta y seis millones de años y puso fin a los dinosaurios. Un peligro más inmediato es que el cambio climático se acelere. Un aumento de la temperatura de los océanos fundiría los casquetes de hielo polares y liberaría grandes cantidades de dióxido de carbono. Ambos efectos harían que nuestro clima se convirtiera en el de Venus, pero con una temperatura de unos 250 grados Celsius.

La Luna y Marte son los sitios más adecuados para las colonias espaciales en el sistema solar. Mercurio y Venus son demasiado calientes, mientras que Júpiter y Saturno son gigantes gaseosos, sin superficie sólida. Las lunas de Marte son muy pequeñas y no tienen ventajas sobre el propio Marte. Algunas de las lunas de Júpiter y Saturno serían lugares posibles. Europa, una luna de Júpiter, tiene una superficie de hielo congelado pero bajo ella podría haber agua líquida en la que la vida podría haberse desarrollado. ¿Cómo podemos averiguarlo? ¿Tenemos que aterrizar en Europa y perforar un agujero?
Titán, una luna de Saturno, es más grande y masiva que nuestra Luna y tiene una atmósfera densa. La misión Cassini-Huygens de la NASA y la Agencia Espacial Europea ha hecho aterrizar en Titán una sonda que ha enviado imágenes de la superficie. Sin embargo, al estar tan lejos del Sol hace mucho frío, y no me gustaría vivir cerca de un lago de metano líquido.
El programa Breakthrough Starshot es una verdadera oportunidad para que realicemos incursiones tempranas en el espacio exterior, con miras a investigar y sopesar las posibilidades de la colonización. Es una misión de prueba y ensayo, y se basa en tres ideas: una nave espacial miniaturizada, propulsión mediante luz y láseres de fase bloqueada. La Star Chip, una sonda espacial totalmente funcional reducida a unos pocos centímetros de tamaño, se adherirá a una vela ligera. Hecha de metamateriales, esta vela ligera no pesará más que unos pocos gramos. Está previsto que mil naves Star Chip y sus velas ligeras, el sistema Nanocraft, serán puestas en órbita. En el suelo, un conjunto de láseres a escala de kilómetros se combinarán en un único y poderosísimo haz de luz. El rayo se disparará a través de la atmósfera contra las velas espaciales con decenas de gigavatios de potencia.
La era de los viajes espaciales civiles está llegando. ¿Qué cree que va significar para nosotros?
Me gustaría viajar al espacio. Yo sería uno de los primeros en comprar un billete. Espero que en los próximos cien años podamos viajar a cualquier lado del sistema solar, salvo quizás los planetas exteriores. Pero viajar a las estrellas requerirá un poco más de tiempo. Calculo que en quinientos años habremos visitado algunas de las estrellas más cercanas. No será como en Star Trek. No podremos viajar a la velocidad de las deformaciones del espacio. De manera que un viaje de ida y vuelta duraría como mínimo diez años y probablemente mucho más.

Así que recordemos mirar a las estrellas y no a los pies. Intentemos dar sentido a lo que vemos y preguntémonos qué es lo que hace que el universo exista. Seamos curiosos. Y por difícil que la vida pueda parecer, siempre hay algo que podemos hacer y conseguir. Importa que no nos rindamos. Demos rienda suelta a nuestra imaginación. Demos forma al futuro.

A wondrous book. Before his death, Stephen Hawking was apparently preparing this book, finally completed by his friends and family. Its first advantage is that this posthumous arrangement is not noticed at all, unlike others that, in the same circumstances, give the appearance of being a handful of unfinished and badly sewn remnants. This is a coherent and well structured book, which seeks to summarize, in chapters of 20-30 pages each, the opinion of the deceased scientist on 10 transcendental topics that, basically and like the commandments, can be summarized in two: The origin of the universe (Is there a god? How did it all begin?) and the medium-term future that awaits us (Will the earth survive? Can we travel in time? Artificial intelligence will be a threat to humans?).
The good news is that Hawking, unlike other scientists (see the American companion who writes a prologue to this book whose content sounded to me in Chinese, as I suppose will happen with all those not trained in quantum physics) was a great popularizer, with an enormous capacity to put understandable examples with which to try to clarify theories and complex principles of physics, using an accessible language for those of us who are not from science. The bad news is that, despite that effort, he does not always achieve his goal (or at least he did not achieve it with me). Sometimes Hawking needs, to give support to his answers, to resort to subjects like the Anthropic Principle, the supertranslations or the singularities in relation to the space-time, and in spite of his effort to be transparent, it is difficult, for those that we possess level zero in physics, catch the wave. It does not always happen (among other things because there are topics in the book that can be treated less complex than others), but sometimes some of the concepts reflected here are thick for laymen as a servant.
Does that mean that this is an arid book, only recommended for graduates in physics? No. But it is not a book to read on the beach or in the subway, to understand each other. It requires a certain effort on the part of the reader not familiar with science, and probably the rereading of some passages to understand them well. But yes, I recognize that it’s worth it. First of all because it is a pleasure to read Hawking, a privileged mind in whose prose there is not a whit of grandiloquence or airs of grandeur and that always maintains a conversational tone with the reader, with abundant irony and humor, whether he is telling the story of his life (in the magnificent introduction of the book) or dealing with more complex issues such as black holes. And secondly, because as Hawking himself always maintained throughout his life, the best way to learn is to be curious about what you do not know, to leave your comfort zone as a reader, and dare to go further, although not always be successful

Stephen’s answers to six of the big questions are deeply rooted in his science. (Is there a God, how did it all begin, can we predict the future, what is inside the black holes, is it possible to travel in time, how do we shape the future?) Here you will find it discussing the issues in depth I have described briefly in this introduction and also much, much more.
Your answers to the other four big questions may not be able to be firmly based on your science. (Will we survive on Earth? Is there more intelligent life in the universe? Should we colonize space? Will we be overwhelmed by artificial intelligence?) However, their responses reveal deep wisdom and creativity, as expected.

Having always had much admiration for the way Stephen Hawking has lived his life, overcoming adversity to become one of the brightest stars in our sky (pun absolutely intended), I was intrigued to see what his last contribution would bring with it. One of the things I most appreciate about him and his books is that he makes often complex and complicated topics accessible to everyday individuals such as myself – those without a background or degree in the sciences, and here he explores some of the biggest and most important unanswered questions (hence the title) in a way that is understandable to all and doesn’t require expert or previous knowledge on said topics.
I am sad that no more of his fantastic works can now be published, and I have huge respect for him as although he certainly had some challenging obstacles to overcome he has contributed so much to what we now know which is more than most of us will achieve in this life – the word inspirational is what immediately comes to mind. A thoroughly engaging, intriguing and enjoyable romp through Hawking’s opinion on age-old, philosophical questions right through to some of those at the forefront of current affairs. Rest in peace, Professor Hawking!.

He mentions what I thought was a sentimental version of his story The Theory of Everything, the Cumberbatch ‘Hawking’ is far better for me anyway. Interesting that he negotiated his First Class degree and not Second Class face to face with someone. I had to negotiate my Second Class Hons and not Third Class over the phone even though Course work was mostly First Class. He had Oxford or Cambridge in sight. I had the Open University behind and forgotten.
Of course what impresses me about the man the most is not his perspective on our spot in a universe but his attitude to the onset and advance of a crippling physical condition. I got instant brain damage. There I think we share a mind. Intellectual happiness. Though he out does me with three kids, which is four more than I’ll ever have. His instinct to travel, to ‘put one in harm’s way’ also tallies with my being.
And that’s before the first question!.

I’m a scientist And a scientist with a deep fascination for physics, cosmology, the universe and the future of humanity. My parents educated me to have an unshakeable curiosity and, like my father, to investigate and try to answer the many questions that science poses to us. I have spent my life traveling through the universe, inside my mind. Through theoretical physics, I have tried to answer some of the big questions. At one point, I thought I would see the end of physics, as we know it, but now I think the wonder of discovering will continue …
The problem is that most people believe that real science is too difficult and complicated for them to understand. I do not believe however that this is the case. Investigating the fundamental laws that govern the universe would require a dedication of time that most people do not have; the world would soon stop if we all tried to do theoretical physics. But most people can understand and appreciate the basic ideas, if they are presented clearly without equations, which I think is possible and that I have enjoyed trying to do throughout my life.
It has been a glorious time to live and research in theoretical physics. Our image of the universe has changed a lot in the last fifty years, and I am happy if I have contributed something to it.
For my colleagues, I’m just another physicist, but for the general public I became possibly the most well-known scientist in the world. This is partly because scientists, except Einstein, are not as well known as rock stars, and partly because I fit the stereotype of a disabled genius. I can not disguise myself with a wig and dark glasses; the wheelchair gives me away. Being famous and easily recognizable has advantages and disadvantages, but the disadvantages are more than outweighed by the advantages. People seem really pleased to see me.

Science responds more and more to questions that used to be part of religion. Religion was an early attempt to answer the questions we all ask ourselves: Why are we here? Where we come from? A long time ago, the answer was almost always the same: everything had been done by the gods. The world was a frightening place, so even people as tanned as the Vikings believed in supernatural beings to make sense of natural phenomena such as lightning, storms or eclipses. Today, science provides better and more consistent answers, but people will always cling to religion, because it provides comfort, and because they do not trust or understand science.
If it is accepted, as I do, that the laws of nature are fixed, we soon ask: what role is left for God? In that lies a large part of the contradiction between science and religion, and although my views have been news, it is actually an ancient conflict. We could define God as the incarnation of the laws of nature. However, this is not what most people think of God. God means to them a being similar to humans, with whom we can relate personally. When we look at the immensity of the universe, and consider how insignificant and accidental human life is in it, that seems very implausible.
I use the word God in an impersonal sense, as Einstein did, to designate the laws of nature, by which knowing the mind of God is to know the laws of nature. My prediction is that we will know the mind of God by the end of this century.
How does the existence of God fit into your understanding of the beginning and end of the universe? And if God existed and you had the opportunity to meet him, what would he ask?
The question is: how did the universe begin, was it chosen by God for reasons we can not understand, or was it determined by a law of science? I believe the second. If you want, you can call the laws of science “God”, but it would not be a personal God that you could find and ask.

Although the universe seems to be very similar in each position in space, it definitely changes over time. This was not observed until the first years of the last century. Until then, it was believed that the universe was essentially constant in time. It could have existed for an infinite time, but that seemed to lead to absurd conclusions. If the stars had been radiating for an infinite time, they would have heated the universe to its temperature. Even at night, the whole sky would be as bright as the Sun, because each line of sight would end in a star or a cloud of dust that would have warmed to the temperature of the stars. So, the observation that we have all made that the sky at night is dark is very important. It implies that the universe can not have always existed in the state in which we see it today. Something must have happened in the past to make the stars go on a finite time ago. Thus, the light of very distant stars would not have had time to reach us yet. This would explain why the night sky does not shine in all directions.
If the density of the universe is below the critical value, the gravity is too weak to prevent the galaxies from ever separating further. All the stars will be consumed and the universe will be getting more and more empty, and more and more cold. Then, again, things will come to an end, but in a less dramatic way. Even so, we still have some billions of years ahead.

If the appearance of life on a given planet is very unlikely, one might have expected it to have taken as long as possible, compatible with the time necessary for the subsequent evolution towards intelligent beings, like us, before the Sun dilate and engulf the Earth. The time window in which the beginning of life could have occurred is the lifetime of the Sun, that is, around ten billion years. During that time, an intelligent way of life could master the technique of space travel and move to another star. But if I did not manage to escape, life on Earth would be doomed to failure.
There is fossil evidence that there was some form of life on Earth about three thousand five hundred million years ago, only about five hundred million years after the Earth became stable and cooled enough for life to develop. But instead life could have taken seven billion years to develop, and there would still be a long time to evolve beings like us, who could wonder about the origin of life. If the probability of life developing on a given planet is very small, why did it happen on Earth in a fourteenth of the available time?
The early appearance of life on Earth suggests that there are good possibilities for spontaneous generation of life in adequate conditions.
Breakthrough Message is an international contest to create messages that can be read by advanced civilizations. But we must be cautious to respond until we have developed a little more. An encounter with a more advanced civilization, in our current stage, could be a bit like when the original inhabitants of America met Columbus.

The surface of the Earth is what is called a two-dimensional space. That means we can travel the surface of the Earth in two directions perpendicular to each other: in the north-south or in the east-west direction. But, of course, there is a third direction perpendicular to these two: from top to bottom. That is, the surface of the Earth exists in three-dimensional space. The three-dimensional space is flat, that is, it obeys Euclidean geometry. The angles of a triangle add up to one hundred and eighty degrees. However, we could imagine a race of two-dimensional creatures that could move on the surface of the Earth but could not experience the third direction from top to bottom. They would not know the existence of the three-dimensional space in which the surface of the Earth inhabits. For them, space would be curved and geometry would not be Euclidean.
But just as we can imagine two-dimensional beings that inhabit the surface of the Earth, we could imagine that the three-dimensional space in which we live is the surface of a sphere with an additional dimension that we do not see.
It seems that what happens is that when spacetime is deformed almost enough to allow travel to the past, virtual particles can almost become real particles following closed trajectories. The density of the virtual particles and their energy become very large, which means that the probability of these stories is very low. Therefore, it seems that there may be a Chronological Protection Agency that works to make the world safe for historians. But the theme of the distortions of space and time is still in its infancy.
Therefore, in conclusion, fast space travel or time travel can not be ruled out by our current understanding, although it would cause great logical problems, so we hope there is a chronological protection law that prevents people from returning and killing to our parents. But science fiction enthusiasts should not be discouraged.

In the ten thousand years since the last Ice Age, at no time has the human species stopped progressing continuously in knowledge and technology. There have been some setbacks, such as the Dark Ages after the fall of the Roman Empire, but the world population, which is a measure of our technological capacity to preserve life and feed us, has steadily increased, barring some setbacks such as the Black Death. In the last two hundred years, growth has become exponential – and the world population has shot up from one billion inhabitants to seven thousand six hundred million. Other measures of technological development in recent times, such as the consumption of electricity or the number of scientific articles published, also show an exponential growth with a doubling time of about forty years or less. In fact, now we have such great expectations that some people feel cheated by politicians and scientists because we have not yet reached the utopian visions of the future.
Therefore, how will we develop in science and technology during the next millennium? This is very difficult to answer. But let me risk and offer my predictions for the future. I have some chance of getting it right in the next hundred years, but in regard to the rest of the millennium it will be pure speculation.
Our modern understanding of science began at about the same time as the European settlement in North America, and by the end of the nineteenth century it seemed that we were about to achieve a complete understanding of the universe in terms of what is now known as classical laws. . But, as we have seen, in the twentieth century various observations began to show that energy comes in discrete packages called quanta and a new type of theory called quantum mechanics was formulated by Max Planck.
That’s why I do not believe in the science fiction image of an advanced but fixed future; rather, I hope that complexity increases at an accelerated rate, both in the biological and electronic spheres. Not much of this will happen in the next hundred years, which is all we can reliably predict. But by the end of the next millennium, if we reach it, the change will be fundamental.
What is the greatest threat to the future of our planet?
It would be a collision with an asteroid, against which we lack defense. The last major collision with an asteroid was some sixty-six million years ago and ended the dinosaurs. A more immediate danger is that climate change accelerates. An increase in the temperature of the oceans would melt the polar ice caps and release large amounts of carbon dioxide. Both effects would make our climate become that of Venus, but with a temperature of about 250 degrees Celsius.

The Moon and Mars are the most suitable sites for space colonies in the solar system. Mercury and Venus are too hot, while Jupiter and Saturn are gaseous giants, with no solid surface. The moons of Mars are very small and have no advantages over Mars itself. Some of the moons of Jupiter and Saturn would be possible places. Europa, a moon of Jupiter, has a surface of frozen ice but under it there could be liquid water in which life could have developed. How can we find out? Do we have to land in Europe and drill a hole?
Titan, a moon of Saturn, is larger and more massive than our Moon and has a dense atmosphere. The Cassini-Huygens mission of NASA and the European Space Agency has landed a probe on Titan that has sent images of the surface. However, being so far from the Sun is very cold, and I would not like to live near a lake of liquid methane.
The Breakthrough Starshot program is a real opportunity for us to make early incursions into outer space, with a view to investigating and weighing the possibilities of colonization. It is a test and test mission, and is based on three ideas: a miniaturized spacecraft, light propulsion and phase locked lasers. The Star Chip, a fully functional space probe reduced to a few centimeters in size, will adhere to a light candle. Made of metamaterials, this light candle will weigh no more than a few grams. It is planned that a thousand Star Chip ships and their light sails, the Nanocraft system, will be put into orbit. On the ground, a set of lasers on a scale of kilometers will combine in a single and powerful beam of light. The beam will shoot through the atmosphere against the space sails with tens of gigawatts of power.
The age of civil space travel is coming. What do you think it means for us?
I would like to travel to space. I would be one of the first to buy a ticket. I hope that in the next hundred years we can travel to any side of the solar system, except perhaps the outer planets. But traveling to the stars will require a little more time. I estimate that in five hundred years we will have visited some of the closest stars. It will not be like Star Trek. We will not be able to travel at the speed of the deformations of space. So a round trip would last at least ten years and probably much longer.

So let’s remember to look at the stars and not at the feet. Let’s try to make sense of what we see and ask ourselves what it is that makes the universe exist. Let’s be curious And as difficult as life may seem, there is always something we can do and achieve. It’s important that we do not give up. Let’s give free rein to our imagination. Let’s give shape to the future.

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