El Rey El Sabio Y El Bufón. El Gran Torneo De Las Religiones — Shafique Keshavjee / Le Roi, Le Sage Et Le Bouffon (The King, The Sage And The Buffoon) by Shafique Keshavjee

El libr se centra en la idea increíble de organizar un torneo de varias religiones. ¡ No para los creyentes duros! ¡ ¡Grandes ideas sobre las creencias religiosas!.
Sigo dividido al leer este cuento. Ciertamente, es una oportunidad para actualizar conceptos clave relacionados con las principales religiones y, por lo tanto, para obtener una visión general antes de cualquier estudio adicional sin el cual funcione una popularización. cualquiera que sea su forma: historia, noticia, ensayo, etc., es solo una adquisición de vocabulario adicional … En cuanto a la confrontación de las nociones puestas en juego en el escenario de la historia, a pesar de ciertos pasajes Brillantes, hermosas disputas teológicas y divididas entre los participantes, siento que al final y de una manera más o menos voluntaria, de acuerdo con los argumentos desarrollados durante la “entrega” del cristiano y en a pesar de la decisión final servida con la tarta de crema de “Amor” que arreglará todo en el futuro, la palma (invisible, porque no está escrita explícitamente) parece regresar a la cristiandad en una óptica que sería fortaleza en si mismo ecuménica! Sin duda, es difícil ser completamente neutral cuando uno es al mismo tiempo autor de una obra de conciliación y ministro de cierto culto o que uno está relacionado por su fe con una religión en particular. Tal vez subjetivo, el libro sigue siendo enriquecedor y estimulante para una reflexión profunda sobre la confrontación entre las grandes religiones cuyos fundamentos a menudo son conflictivos y es el gran mérito del autor haber buscado Posicionarlos si no resolverlos, en el imaginario del cuento.

La primera dificultad concierne a la existencia de Dios. Uno de mis hijos, de cuatro años, me planteó la siguiente pregunta: «Si Dios creó el mundo, ¿quién creó a Dios?». ¿Dios sería la Causa primera? ¿La Causa última de las causas de las causas? Mi razón no puede aceptar esta fosilización que sería la sanción de una causa sin causas. En efecto, ¿de dónde viene ese Dios? Hasta hoy, ningún teólogo o filósofo ha podido dar una respuesta válida.
»Mi segunda dificultad que, en orden de importancia, es por cierto la primera, concierne a su invisibilidad e inaudibilidad. ¿Por qué, si existe, no se lo ve y permanece en silencio? Los religiosos me contestan que Dios se reveló a profetas y videntes. Judíos, cristianos y musulmanes hablan en sus escritos sagrados de una «autorrevelación» de Dios, y los hindúes, de la sruti, de la Voz eterna escuchada por los rishis, los poetas inspirados. Todo esto data de siglos y aun de milenios. ¿Tal vez todos esos textos no eran sino medios para justificar una cohesión social en nombre de una Verdad indiscutible? A mí lo que me preocupa no es lo que pasó en épocas inmemoriales, sino lo que vivimos hoy. ¿Por qué ahora Dios, si existe, permanece tan oculto y tan discreto? Que no se digne manifestarse en la vida de un pobre profesor de filosofía, en última instancia, puedo aceptarlo. Tal vez soy muy molesto para él. Pero que pueda mirar sin inmutarse el sufrimiento de los inocentes es simplemente intolerable.
No sólo el ateísmo no es necesariamente un enemigo para nosotros, sino que hasta diría que puede ser un aliado en nuestra continua búsqueda de Dios en su verdad. El ateísmo es un aguijón que nos impide paralizarnos. Lessing dijo: «La búsqueda de la verdad es más preciosa que la verdad». En esto tenía toda la razón.

—«El espíritu se asemeja al cielo
Y para mostrarlo, se recurre al cielo
Porque cuando se comprende qué es el cielo
Ya nada es verdadero, ya nada es falso».

J E S U S   C H R I S T y completó cada letra con las palabras siguientes:
J udío E lohim S alvador U pico S olidaridad
C rucificado H umano R esucitado I (e)ncarnado Santo Espíritu T riunidad.

Alá, Brahma, el tetragrama YHWH, la Tri-unidad y Buda eran los centros respectivos de cada una de las tradiciones religiosas que nos han presentado. O sea, que, en dos palabras, tendrán que enunciar la esencia de lo Esencial, lo que cada uno deberá recordar de su percepción.
-Gracia y solidaridad. Éstos son los dos pulmones de la fe cristiana. Hubiera podido reunir todo en una sola palabra «amor», pero ha sido utilizada en exceso como para maravillarnos todavía. La gracia, es Dios que se inclina favorablemente hacia nosotros para arrastrarnos a todos en su alegría. La solidaridad, es Dios que se alía definitivamente con la humanidad y la creación para suscitar relaciones de justicia y ternura. Según los cristianos, la gracia culminó en Jesucristo, que se solidarizó con nosotros hasta en la muerte y la redujo a la nada con su resurrección. Desde entonces nos corresponde, en tanto que personas y comunidades, dejar que el Espíritu de Cristo brille entre nosotros, para que esta gracia y esta solidaridad se hagan visibles y reales para todos.
-La santidad y la fidelidad son dos de los atributos más importantes en el seno del judaísmo. «Sed santos, porque yo el Señor, vuestro Dios, soy santo», está escrito en la Torá (Levítico 19,2). Sólo Dios es santo y es incomparable. Separado de lo creado y diferente de todo lo que conocemos, nos llama a establecer relaciones nuevas con él y con nuestro entorno. Santificamos su nombre y nuestras existencias con comportamientos que tienen la huella del amor, la justicia y la fidelidad. Puesto que Dios es fiel a sus promesas y a su pueblo nosotros también podemos expresar fidelidad en nuestras diferentes relaciones.
-Libertad e inmortalidad constituyen la esencia del hinduismo. En nuestro mundo desgarrado y escindido entre el bien y el mal, la salud y la enfermedad, el amor y el odio, la vida y la muerte, nuestra aspiración profunda es la libertad. Con la meditación cada uno puede descubrir su Sí mismo verdadero, libre de todas las esclavitudes y más allá de todos los determinismos. Ahora bien, ese Sí mismo, unificado y aun idéntico a la Realidad suprema, es inmortal. Por la experiencia es posible ser liberado de la muerte en todas sus formas y acceder a lo Inmortal en nosotros.
-Según las enseñanzas de Buda, el desprendimiento y la compasión es lo que más necesitan los humanos. Por ignorancia y codicia, sufrimos porque nos aferramos a lo que no tiene consistencia. Cuando comprendemos la vacuidad del mundo exterior e interior, entonces nos desprendemos de él. Lejos de volvernos insensibles a los sufrimientos de los otros, percibimos sus causas con mayor claridad. Por compasión, tratamos de enseñar el camino de la liberación a todos los seres, hasta que el sufrimiento se desvanezca por completo.
-Como ateo sólo puedo hablar en mi nombre. Complejidad y humanidad son las dos palabras que me vienen a la mente. Una ley de la complejidad.

El resumen fulgurante de las religiones:
El hinduismo: Esta «M» ya ha llegado en una vida anterior.
El hinduismo místico: Cuando estás en la «M», canta «OM».
El budismo: Cuando llega la «M», ¿es de verdad la «M»?
El budismo zen: ¿Qué sonido hace la «M» cuando llega?
El budismo del Gran Vehículo: Ama a los que están en la «M».
El judaísmo: ¿Por qué la «M» me llega siempre a mí?
El judaísmo religioso: Cuanto más me llega la «M», más me adhiero a mi Ley.
El judaísmo arreligioso: Cuanto más me llega la «M», más mi Ley no rima con nada.
El cristianismo: Allí donde la «M» abunda, la paz del alma superabunda.
El cristianismo protestante: La «M» no me llegará si trabajo más.
El cristianismo católico: Si la «M» me llega, es que la he merecido.
El cristianismo ortodoxo: La «M» asoma por todas partes, salvo en la santa liturgia.
El cristianismo de las sectas: Toc, toc. «La “M” llega».
El islam: Acepta todo lo que te sucede, hasta la «M».
El islam de los violentos: Si la «M» te llega, llévate un rehén.
El islam de los poetas: Cuando estás en la «M», oh, hombre, no la aspires.

El Rey no comprendía de dónde venía ese extraño resplandor. ¿Era un sueño? ¿O la realidad había cambiado? ¿Y si fueran sus ojos que habían sido como lavados, refrescados por una fuente extraña? Fascinado por ese mundo nuevo que se le presentaba, el Rey permaneció largas horas en contemplación. Nunca su reino le había parecido tan hermoso. Tampoco nunca se le había presentado con tantas fragilidades y ámbitos que mejorar. Luego el Rey se acostó con una alegría intensa y la determinación nueva de servir a su pueblo con justicia y equidad. Intrigado por esta experiencia, pero animado por una profunda felicidad, se durmió al alba. Sin haber elucidado la causa de ese misterioso cambio.
¿Qué importa? Amanecía un nuevo día. Y tal vez hasta los ángeles se pusieron a cantar.

Amazing idea of organizing a tournament of various faiths. Not for hard core believers! Great insights into religious beliefs!.
I remain divided when reading this story. Certainly, it is an opportunity to update key concepts related to the main religions and, therefore, to obtain an overview before any additional study without which popularization works. whatever its form: history, news, essay, etc., it is only an acquisition of additional vocabulary … As for the confrontation of the notions put into play in the scenario of history, despite certain brilliant passages, beautiful theological disputes and divided among the participants, I feel that in the end and in a more or less voluntary way, according to the arguments developed during the “delivery” of the Christian and in spite of the final decision served with the cream pie “Love” that will fix everything in the future, the palm (invisible, because it is not written explicitly) seems to return to Christianity in an optics that would be an ecumenical ant strength! Undoubtedly, it is difficult to be completely neutral when one is at the same time author of a work of conciliation and minister of a certain cult or one is related by his faith to a particular religion. Perhaps subjective, the book continues to be enriching and stimulating for a deep reflection on the confrontation between the great religions whose foundations are often conflicting and it is the great merit of the author to have sought to position them if not solve them, in the imaginary of the story.

The first difficulty concerns the existence of God. One of my four-year-old children asked me the following question: “If God created the world, who created God?” Would God be the first Cause? The ultimate Cause of the causes of the causes? My reason can not accept this fossilization that would be the sanction of a cause without causes. In effect, where does that God come from? Until today, no theologian or philosopher has been able to give a valid answer.
“My second difficulty, which, in order of importance, is certainly the first, concerns its invisibility and inaudibility. Why, if it exists, is it not seen and remains silent? The religious answer me that God revealed himself to prophets and seers. Jews, Christians and Muslims speak in their sacred writings of a “self-revelation” of God, and the Hindus, of the sruti, of the eternal Voice heard by the rishis, the inspired poets. All this dates from centuries and even millennia. Perhaps all these texts were only means to justify a social cohesion in the name of an indisputable Truth? What worries me is not what happened in times immemorial, but what we live today. Why now does God, if he exists, remain so hidden and so discreet? That he does not deign to manifest himself in the life of a poor professor of philosophy, in the end, I can accept it. Maybe I’m very upset for him. But that he can look without disturbing the suffering of the innocent is simply intolerable.
Not only is atheism not necessarily an enemy to us, but I would even say that it can be an ally in our ongoing search for God in his truth. Atheism is a sting that prevents us from paralyzing ourselves. Lessing said: “The search for the truth is more precious than the truth.” In this he was absolutely right.

– «The spirit resembles heaven
And to show it, it resorts to heaven
Because when you understand what heaven is
Nothing is true anymore, nothing is false anymore ».

J E S U S C H R I S and completed each letter with the following words:
J ew E lohim S aviour U S olidarity
C rucified H uman R esucted I (e) ncarnate Holy Spirit T riunity.

Allah, Brahma, the tetragram YHWH, the Tri-unit and Buddha were the respective centers of each of the religious traditions that have been presented to us. That is to say, that, in two words, they will have to enunciate the essence of the Essential, what each one will have to remember of his perception.
-Grace and solidarity. These are the two lungs of the Christian faith. I could have put everything together in one word “love”, but it has been used too much to marvel us yet. Grace is God who favorably inclines towards us to drag us all into his joy. Solidarity is God who is definitively allied with humanity and creation to foster relationships of justice and tenderness. According to the Christians, grace culminated in Jesus Christ, who showed solidarity with us even in death and reduced it to nothing with his resurrection. Since then, it has been our responsibility, as individuals and communities, to let the Spirit of Christ shine among us, so that this grace and solidarity may become visible and real for all.
– Holiness and fidelity are two of the most important attributes within Judaism. “Be holy, for I, the Lord, your God, am holy,” is written in the Torah (Leviticus 19.2). Only God is holy and is incomparable. Separated from the created and different from everything we know, he calls us to establish new relationships with him and with our environment. We sanctify his name and our existences with behaviors that have the imprint of love, justice and fidelity. Since God is faithful to his promises and to his people we can also express fidelity in our different relationships.
-Freedom and immortality are the essence of Hinduism. In our torn and divided world between good and evil, health and illness, love and hate, life and death, our deep aspiration is freedom. With meditation everyone can discover his true Self, free from all slavery and beyond all determinisms. Now, that Self, unified and even identical with the supreme Reality, is immortal. Through experience it is possible to be freed from death in all its forms and access the Immortal in us.
– According to the Buddha’s teachings, detachment and compassion is what most humans need. Out of ignorance and greed, we suffer because we cling to that which has no consistency. When we understand the emptiness of the outer and inner world, then we detach ourselves from it. Far from becoming insensitive to the sufferings of others, we perceive their causes more clearly. Out of compassion, we try to teach the path of liberation to all beings, until the suffering vanishes completely.
-As an atheist, I can only speak in my name. Complexity and humanity are the two words that come to mind. A law of complexity.

The glowing summary of religions:
Hinduism: This «M» has already arrived in a previous life.
Mystical Hinduism: When you are in the «M», sing «OM».
Buddhism: When the «M» arrives, is it really the «M»?
Zen Buddhism: What sound does the “M” make when it arrives?
Buddhism of the Great Vehicle: Love those who are in the “M”.
Judaism: Why does the “M” always come to me?
Religious Judaism: The more I get the “M”, the more I adhere to my Law.
Arreligious Judaism: The more the “M” reaches me, the more my Law does not rhyme with anything.
Christianity: Where the “M” abounds, the peace of the superabundant soul.
Protestant Christianity: The “M” will not come to me if I work more.
Catholic Christianity: If the “M” comes to me, it is that I deserved it.
Orthodox Christianity: The “M” appears everywhere, except in the holy liturgy.
The Christianity of the sects: Toc, toc. «The” M “arrives».
Islam: Accept everything that happens to you, even the “M”.
The Islam of the violent: If the “M” reaches you, take a hostage.
The Islam of the poets: When you are in the «M», oh, man, do not aspire.

The King did not understand where this strange glow came from. It was a dream? Or had reality changed? What if it was his eyes that had been washed, refreshed by a strange source? Fascinated by this new world that was presented to him, the King remained long hours in contemplation. Never had his kingdom seemed so beautiful to him. Nor had he ever presented himself with so many frailties and areas to improve. Then the King lay down with an intense joy and the new determination to serve his people with justice and fairness. Intrigued by this experience, but encouraged by a deep happiness, he fell asleep at dawn. Without having elucidated the cause of that mysterious change.
Does matters? A new day was dawning. And maybe even the angels began to sing.

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