Bárcenas. La Caja Fuerte — Marisa Gallero / Bárcenas. The Safe Box by Marisa Gallero (spanish book edition)

Aunque el estilo y la sintaxis de la autora dejan que desear por momentos, se trata de una trama convincente, bien documentada y que pone al descubierto la doblez del PP.
Lo curioso es que estoy seguro de que dentro de unos años, tendremos muchas más versiones ficcionadas de la historia de Bárcenas y el Partido Popular. Aunque este es un libro de no ficción en el que la periodista Marisa Gallero cuenta la historia del ex tesorero popular en sus propios términos, tiene todos los elementos para una buena película de intriga, con engaños, traiciones y corrupciones en las más altas esferas del estado. A estas alturas ya da igual si Bárcenas es inocente o no, si el PP tuvo doble financiación o no; la ficción que resultaría de ello de seguro sería tan apasionante o más que la realidad.

Bárcenas gana mucho en las distancias cortas. Es persuasivo. Se demora en cada detalle. Le gusta hablar y explicarse. Todo lo que cuenta tiene una doble intención. No deja nada al azar. En sucesivas reuniones descubrí a un hombre ordenado, meticuloso y con una memoria prodigiosa, más que un dispositivo electrónico. Sus recuerdos, su control absoluto de todas las intimidades del Partido Popular, son su arma más destructiva. Era uno de ellos.
Tiene cajas de documentos y hasta catorce maletines repletos de papeles. Grabaciones de reuniones con el presidente del Gobierno —una de ellas cerca de una trituradora de papel—. Agendas fotocopiadas. Imágenes de las cámaras de seguridad de los empresarios que entregaron donaciones anónimas. Copias de los discos duros de los dos ordenadores destruidos en la sede de Génova. SMS y correos electrónicos.
Todos los que le conocen apuntan su peor cualidad: el rencor. Luis Bárcenas es Edmundo Dantés. Da igual los años que pasen, da igual qué partido gobierne, se vengará de todos y de cada uno de los que le han traicionado. Poco a poco. «¡Conservadme la memoria!», inscribió en el verdoso muro de su calabozo el conde de Montecristo. Sé que no ha anotado ningún mensaje en las paredes de Soto, pero a Bárcenas no le hace falta rogarle a nadie. «Soy obsesivo, obsesivo, obsesivo. Y todavía no le he pasado la factura de los diecinueve meses de prisión al Partido Popular».

¿Estabas trabajando para el Partido Popular? —le pregunto.
—Sí, pero me movía como me daba la gana. ¿Por qué te crees que estaba en el PP? Era el mejor sitio del mundo para estar. Tampoco puedo negar que mi posición me permitió acceder a todo tipo de relaciones que he utilizado para temas personales. Pero eso no es un delito. A eso fue a lo que me referí cuando declaré ante el fiscal Horrach: «Eso no es tráfico de influencias, son gestiones que hacemos todos permanentemente en nuestro ámbito profesional. Me parece legítimo recurrir a una relación para una actividad en la que ganaré dinero».
—¡Podía montar una fábrica de imágenes del Santo Cristo, podía hacer lo que quisiese, no era cargo público! —acentúa remarcando cada sílaba—. Estamos hablando de negocios y podrás pensar que tengo dinero. Pues no, Luis Fraga tiene menos dinero que Luis Bárcenas. Yo, en el momento en que soy elegido senador, me convierto, y lo sabes, en un monje. No hago ningún negocio. Vivo exclusivamente de mi sueldo, y eso fue un error.
Hasta el 20 de abril de 1999, cuando Javier Arenas es secretario general del PP sustituyendo a Álvarez-Cascos, no recibe los poderes como gerente. Dos meses más tarde, en la recta final de la campaña de las municipales, autonómicas y europeas del 13-J, cuando los ataques entre los dos principales partidos se recrudecen con acusaciones tan fuera de contexto como la afirmación de Felipe González, en una reunión con militantes, de que José María Aznar y Julio Anguita son «la misma mierda», Bárcenas realiza una compra masiva de acciones de Endesa (11.500), Telefónica (7.282), Banco Bilbao Vizcaya (2.000), Banco Santander (5.100), Acesa Infraestructura (39.000) y Repsol YPF (18.000) por un valor total de 245.538.368 pesetas (1.475.715,31 euros), casi la mitad de su patrimonio oculto.
Cuando le pregunto suspicaz por qué ese día compró acciones de forma compulsiva, me reconoce que no consigue recordar ningún motivo especial para gastarse ese dineral. «Estaba continuamente realizando inversiones». Ese viernes 11 de junio se había anunciado que tanto Repsol como el Banco Bilbao Vizcaya habían propuesto a la Junta General de Accionistas una ampliación de capital. El objetivo de Repsol era financiar la compra del 85,01 por ciento de la petrolera argentina YPF, y el del BBV consolidar su posición de liderazgo en el negocio de fondos de pensiones en Chile y Argentina.
Una de las constantes de Luis Bárcenas es hacer negocios con sus amistades y su entorno más cercano. Luis Fraga, Ángel Sanchís, Rosendo Naseiro y, a partir de 2001, con su compañero de campañas y mítines Jesús Sepúlveda, exmarido de Ana Mato. Entre 2001 y 2002 le compró un total de 6.000 acciones de Netchek, empresa dedicada a la consultoría tecnológica y presidida por otro amigo común, Javier Sánchez Lázaro, que vendió en febrero de 2004 por 24.000 euros.
Luis Fraga ha anunciado en varias ocasiones que se tiene que ir, pero continúa charlando animadamente. Su amistad con Bárcenas va más allá de sus años en el ICADE.

Bárcenas tiene todo el tiempo del mundo para vender limones, y los multiplica como los panes y los peces gracias a su agenda de contactos comerciales. Según un documento notarial aportado por la empresa de la familia de Sanchís, incrementa las ventas en 215.576 cajas de limones. Por sus gestiones, el valor de las exportaciones pasaron de 659.000 dólares a 2,4 millones, un aumento del 273 por ciento en solo dos años. El contrato se rescindió tras estallar el escándalo de sus cuentas millonarias en Suiza. «La imagen de Bárcenas no era conveniente para vender productos de La Moraleja».
En el negocio de las cajas de limones —nada que ver con la caja «B» del PP—, vuelve a colaborar con Fraga. «Me puso en contacto con personas que él conocía, sobre todo en Ucrania y Rusia, y realizó algunas gestiones de forma personal». Este será su último negocio, al igual que el primero, con su hermano del alma, después de que se publiquen los conocidos como «papeles secretos de Bárcenas», que desataron un temporal de consecuencias nefastas para el que fue su partido durante treinta años.

Si la supuesta financiación ilegal del Partido Popular era solo cuestión de Bárcenas, o bien había estado en la formación desde sus orígenes, es un puzzle que comienza mucho tiempo atrás. Hay que remontarse a los primeros años de la Transición.
Enviaron 1.618.000 cartas personalizadas a electores pidiendo dinero para Alianza Popular con un límite igual o inferior a 10.000 pesetas. El número de respuestas con donativo fue de 20.747 sobre un total de 42.585 cartas enviadas. Las provincias que más recaudaron fueron Madrid y Barcelona. En su confesión decisiva del 15 de julio de 2013, Bárcenas reconoció que el partido contaba con una base de datos de las personas con más recursos de España, que incluía información de las declaraciones de Hacienda. Ese listado lo proporcionó una empresa de marketing directo.
—El sistema se organizó en los años 1983 y 1984. Utilizando información sobre contribuyentes de determinados niveles de renta, se hizo una acción de marketing directo con la que nos dirigimos mediante una carta solicitando ayuda a un millón y medio de personas. Con las respuestas se recaudó dinero y se hizo un fichero al que se recurría periódicamente cuando necesitábamos recaudar algún fondo. Estuvo funcionando hasta el año 1992, porque la gente iba falleciendo y el fichero cada vez rendía menos.
«Después estaban los créditos, además de los donativos —zanja Sanchís para contar cómo se financiaba AP bajo la presidencia de Fraga, antes de lanzar un duro reproche en la comisión donde examinan sus años como tesorero en el partido—. A mí, con todos los respetos, me da la sensación de que muy pocos se han leído la Ley de Financiación de Partidos Políticos, porque si no, no sé dónde está el problema de que recibiésemos dinero, si era perfectamente legal. No he negado nunca recibir dinero para el Partido Popular.
La ley también es estricta con respecto a cómo se aporta el dinero: se abonará exclusivamente en cuentas de entidades de crédito. No menciona en ningún momento que se pueda entregar dinero negro y se custodie en una caja fuerte dentro del despacho del tesorero del partido. Respecto de las obligaciones contables, la nueva ley establece la necesidad de llevar registros detallados. Y ese detalle Bárcenas sí se lo tomó al pie de la letra.
En Alianza Popular empieza el relevo de los hombres que susurran en la séptima planta. No están el patrón ni su fiel tesorero, tampoco el delfín que se transformó en Bruto y, solo por unos meses, está alejado el eficaz gerente que no escatima tiempo para cumplir su sueño de grandeza. Aunque no lo consigue, en su hoja de ruta Bárcenas se trazará otras cimas.

A partir de enero de 1994 Cascos es el primer dirigente del Partido Popular que cobra un sobresueldo propiamente dicho, curiosamente de once mensualidades. Serán en un principio de 220.000 pesetas, incrementándose a 236.000 pesetas mensuales cuando Aznar llega a La Moncloa y lo nombra vicepresidente primero y ministro de la Presidencia. Y continuando hasta que el Partido Popular pierde las elecciones el famoso 14-M de 2004. Esa legislatura Cascos había ejercido de ministro de Fomento y, tras la debacle electoral, desapareció definitivamente de los papeles.
Los 62 millones que consigue Cascos no son la principal fuente de recursos para la caja fuerte de la Tesorería de Génova 13. El mayor recaudador durante los primeros años es Ángel Piñeiro, gerente regional del PP de Galicia y persona de absoluta confianza de Mariano Rajoy, que entrega en efectivo una cantidad desorbitada: 193.240.000 de pesetas. Así lo cuenta Bárcenas en sede judicial. «Creo que incluso fue jefe suyo de gabinete en los ministerios en su momento. Desde Galicia nos traía esas cantidades y nosotros transferíamos luego la cantidad que habíamos recibido».

Con el paso de los años el caso Gürtel ha sido una bomba con temporizador, que ha estallado en 2015, en pleno año electoral, contribuyendo a que el partido en el Gobierno haya perdido moralmente las elecciones municipales y autonómicas de forma «incuestionable»: dos millones y medio de votos menos porque la «corrupción no es de tiempos muy atrás». Mariano Rajoy también habrá aniquilado su mayoría absoluta en una de las legislaturas más largas de nuestra democracia, al convocar las elecciones cinco días antes de la Navidad, dando paso a un tiempo de pactos al estar tocado y hundido el bipartidismo.
La llegada de la comisión de los 22 millones de euros en Suiza, unida a las dos filtraciones, desencadena una secuencia de olas que arrollarán con muy poco tiempo de reacción al partido y a su extesorero nacional. Al único que no parece afectarle el movimiento es a Mariano Rajoy, que sigue impávido los acontecimientos, sin inmutarse, como si la supuesta financiación ilegal de su partido y los sobresueldos no tuvieran nada que ver con él.

Pedro J. piensa: «Si Bárcenas mintió a la Fiscalía, ¿por qué no me va a mentir a mí?». El escepticismo es total. Medita que está perdiendo el tiempo. Bárcenas también se percata. Ha buscado esta reunión porque quiere que le crean, no para que le tomen por mentiroso, así que reconduce la conversación. En ese instante su relato se vuelve demoledor.
Cuenta cómo su jefe, Álvaro Lapuerta, y él, durante los últimos veinte años, han llevado una contabilidad paralela del Partido Popular como si estuvieran jugando al Monopoly, recibiendo donaciones en metálico de constructores y empresarios cuando a la vez obtenían contratos de las Administraciones gobernadas por el partido. El dinero lo entregaban los donantes, en metálico, en el despacho del tesorero Álvaro Lapuerta, siempre en su presencia. Lo traían en bolsas de grandes almacenes comerciales, en maletines, en maletas, a pesar de que el jefe de seguridad de la sede de Génova, casualmente el cuñado de Bárcenas, dice que nunca vio ese trasiego de dinero negro. Ni siquiera sabía, aunque dependía de él, que se guardaran tales cantidades en una caja fuerte —también es cierto que fue asesorado por el abogado del partido en su declaración y que cobró su particular «indemnización en diferido—».
Cuando el PP estaba en la oposición, se hacía en los despachos de la propia sede. Ya en el Gobierno, a Álvaro le gustaba entregarlo en mano, y acudía a los distintos ministerios para repartir los sobres de color marrón repletos de billetes. Le encantaba además añadir un toque personal. A Mariano, por ejemplo, una caja de puros Montecristo —regalo que a día de hoy Rajoy no aceptaría, al cumplir su única promesa: dejar de fumar—.
Desde que pierde el contacto directo con Rajoy, Bárcenas cambia de estrategia y en previsión mueve sus piezas para entrar al ataque contra su partido. No quiere seguir con la mentira, que le pasará factura por contar distintas versiones de su historia, y explica a todo el que le quiera escuchar —desde abogados y periodistas a asesores y amigos de toda la vida— cómo era ese mundo cerrado de las finanzas del PP. «Lo que me parece inaudito —me confiesa Pedro J.— es que tantos periodistas hablaran con Bárcenas y ninguno publicara nada». «A mí solo me dio permiso de contar la información si utilizaba un eufemismo», le contesto. O como bien escribió Raúl del Pozo, es el único «que rompió el off the record al que nos sometía el tesorero».
La única «cochinada» que reconoce, con respecto a haber actuado de forma incorrecta, es por su enemiga íntima, María Dolores de Cospedal, por el supuesto cobro de una comisión de 200.000 euros por encargo del PP de Castilla-La Mancha a cambio de la adjudicación de una contrata en el Ayuntamiento de Toledo a una constructora filial de Sacyr.

El original apunta lo contrario. Los pagos van desde 1997 a 1999, cuando era ministro de José María Aznar, primero en Administraciones Públicas y después en Educación. Esas percepciones habrían vulnerado la Ley de Incompatibilidades de 1995, que prohibía cualquier ingreso extra, público o privado, a los miembros del Gobierno. En su artículo 18.2 señala que la infracción grave implica la destitución en los cargos públicos que se ocupen. Además hay apuntes que indican que esos años también Álvarez-Cascos, Arenas, Rato y Mayor Oreja habrían cobrado elevados sobresueldos de forma periódica. Aunque la anotación de junio de 1999 entre paréntesis de Javier Arenas tendría un concepto distinto. Esos «pagos varios» estarían destinados a la Asociación de Víctimas del Terrorismo.
Era Álvaro Lapuerta quien se encargaba de ir de ministerio en ministerio entregando los sobres marrones. El de Rajoy en concreto acompañado de una caja de puros. Puros y billetes hasta sumar 4.200.000 pesetas en el año 1998.
Los SMS no denuncian un burdo espionaje, sino pagos en especie, en sobres marrones, primero repletos de billetes de 10.000 pesetas y luego de 500 euros.244 Los sobresueldos a Rajoy van acompañados de una caja de puros Montecristo Especial traída expresamente desde Cuba por un amigo de Álvaro Lapuerta. La otra lectura del mensaje «Luis, lo entiendo. Sé fuerte» es cómo encubre Rajoy a Bárcenas, primero cuando era jefe del principal partido en la oposición, y luego como primer ministro. Trata también de resistencia, de aguantar el envite. «Voy a cumplir el mandato que me han dado los españoles».
Frente al silencio presidencial, las tibias amenazas de moción de censura de Rubalcaba, incapaz de revivir «de sus propias cenizas creyendo a un presunto delincuente».
Lo inaudito es que Rajoy siga siendo presidente del Gobierno y yo no sea director de El Mundo. Sobre todo después de que haya aparecido una «pistola humeante» tan aparatosa como los SMS. Esto solo ocurre en un país donde la democracia es una farsa. El principio de representación de los ciudadanos ha sido usurpado por las camarillas de los partidos, que de abajo a arriba designan a los leales para ocupar los puestos políticos y, especialmente, las actas de diputados.
También caería Javier Moreno, director de El País, responsable de la primera bomba del caso Bárcenas, al atreverse a publicar «Los papeles secretos» del extesorero cuando solo eran unas fotocopias, apuntando con nombres y apellidos quiénes se habían lucrado de sobresueldos sistemáticos desde que se creó la caja «B» del Partido Popular.

Rosalía Iglesias (mujer de Bárcenas) nunca miente. Siempre reitera sus palabras, nunca cae en contradicciones, es vehemente y sincera. Si te da su confianza, es para siempre. Si la traicionas, no hay medias tintas. «Me he acostumbrado a aislar emociones y bloquear sentimientos. Si hace falta, corto por lo sano». Detrás de su aspecto frágil, con su eterno cigarrillo en la mano, hay una pantera que afila sus uñas si atacan a uno de los suyos. Su energía es la fuerza oculta de Bárcenas. Después de los tres primeros meses de vértigo conoce las reglas del juego.
—Estuve en los «mundos de Yupi» porque Luis no me contaba nada. Vivía ajena al peligro… —recuerda Rosa—. Pero mi carácter es temerario. Si quieres que reaccione, solo tienes que atacarme. Me crezco.

La respuesta de Luis Bárcenas llegó a finales del mes de octubre de 2014. El octubre negro y «corrupto» plagado de escándalos que provocó que Mariano Rajoy tuviera que pedir perdón en el Senado por los casos de corrupción que afectaban a su partido. «Entiendo y comparto plenamente la indignación de los ciudadanos, lamento profundamente la situación creada. Entiendo el hartazgo de los españoles, que han tenido que aportar tantos sacrificios y esfuerzos para sacar al país de la crisis». Era el mismo día que declaraba Ángel Acebes, exsecretario general del Partido Popular, en la Audiencia Nacional por la existencia de una caja «B» en el PP y arrancaba la operación Púnica.
En su epístola Luis Bárcenas es Edmundo Dantés —«ya habrá ocasión de poner a cada uno en su sitio»—, que, en lugar de escribir en el muro de su calabozo, lo hace en hojas cuadriculadas de un cuaderno. Es prudente en sus acusaciones, dueño de sus silencios, esclavo de sus mentiras y «administrador» de sus palabras. Confirma de nuevo que la contabilidad «B» la conocían tanto el presidente como el secretario general del Partido Popular y carga contra el juez Pablo Ruz, «que aplica la prisión provisional con fines primitivos y como pena anticipada».
Reconoce que se creyó intocable y «no se arrepiente de nada». Lanza un mensaje a un único interlocutor: «He sido fuerte, soy fuerte y lo seguiré siendo».

Although the style and the syntax of the author leave to be desired at times, it is a convincing plot, well documented and that exposes the duplicity of the PP.
The funny thing is that I’m sure that in a few years, we will have many more fictionalized versions of the history of Bárcenas and the Popular Party. Although this is a non-fiction book in which the journalist Marisa Gallero tells the story of the former popular treasurer in her own terms, she has all the elements for a good film of intrigue, with deceptions, betrayals and corruptions in the highest spheres of the world. state. At this point it does not matter if Bárcenas is innocent or not, if the PP had double financing or not; the fiction that would result would surely be as exciting or more than reality.

Bárcenas wins a lot at short distances. It is persuasive. It delays in every detail. He likes to talk and explain. Everything that counts has a double intention. It leaves nothing to chance. In successive meetings I discovered an orderly, meticulous man with a prodigious memory, rather than an electronic device. His memories, his absolute control of all the intimacies of the Popular Party, are his most destructive weapon. He was one of them.
It has boxes of documents and up to fourteen suitcases full of papers. Recordings of meetings with the President of the Government -one of them near a paper shredder-. Photocopied agendas. Images of the security cameras of the businessmen who delivered anonymous donations. Copies of the hard disks of the two computers destroyed at the Genoa headquarters. SMS and emails.
All those who know him point to his worst quality: resentment. Luis Bárcenas is Edmundo Dantés. No matter how many years they spend, it does not matter which party rules, they will take revenge on each and every one of those who have betrayed him. Slowly. “Keep my memory!” The count of Monte Cristo inscribed in the green wall of his dungeon. I know he has not written any messages on Soto’s walls, but Bárcenas does not need to beg anyone. «I am obsessive, obsessive, obsessive. And I still have not passed the bill for nineteen months in prison to the Popular Party.

Were you working for the Popular Party? I ask.
-Yes, but I moved as I pleased. Why do you think I was in the PP? It was the best place in the world to be. Nor can I deny that my position allowed me to access all kinds of relationships that I have used for personal issues. But that is not a crime. That’s what I referred to when I told Horrach: “This is not influence peddling, it’s management that we all do permanently in our professional field. It seems to me legitimate to resort to a relationship for an activity in which I will earn money. ”
– I could mount a factory of images of Santo Cristo, I could do what I wanted, it was not public office! -According to emphasizing each syllable-. We are talking about business and you may think that I have money. No, Luis Fraga has less money than Luis Bárcenas. I, at the moment I am elected senator, become, and you know, a monk. I do not do any business. I live exclusively from my salary, and that was a mistake.
Until April 20, 1999, when Javier Arenas is secretary general of the PP replacing Álvarez-Cascos, he does not receive the powers as manager. Two months later, in the final stretch of the campaign of the municipal, regional and European 13-J, when the attacks between the two main parties are flared with accusations as out of context as the statement of Felipe González, in a meeting with militants, that José María Aznar and Julio Anguita are “the same shit”, Bárcenas makes a massive purchase of shares of Endesa (11,500), Telefónica (7,282), Banco Bilbao Vizcaya (2,000), Banco Santander (5,100), Acesa Infrastructure (39,000) and Repsol YPF (18,000) for a total value of 245,538,368 pesetas (1,475,715.31 euros), almost half of its hidden assets.
When I ask him suspiciously why he bought compulsively that day, he admits that he can not remember any special reason to spend that big buck. “I was continuously making investments.” That Friday, June 11, it had been announced that both Repsol and Banco Bilbao Vizcaya had proposed a capital increase to the General Shareholders’ Meeting. The objective of Repsol was to finance the purchase of 85.01 percent of Argentine oil company YPF, and that of BBV to consolidate its leading position in the pension fund business in Chile and Argentina.
One of the constants of Luis Bárcenas is doing business with his friends and his closest environment. Luis Fraga, Ángel Sanchís, Rosendo Naseiro and, from 2001, with his campaign mate and rallies Jesús Sepúlveda, ex-husband of Ana Mato. Between 2001 and 2002 he bought a total of 6,000 shares of Netchek, a company dedicated to technology consulting and chaired by another common friend, Javier Sánchez Lázaro, who sold in February 2004 for 24,000 euros.
Luis Fraga has announced on several occasions that he has to go, but continues to chat animatedly. His friendship with Bárcenas goes beyond his years at ICADE.

Bárcenas has all the time in the world to sell lemons, and multiplies them like loaves and fish thanks to his schedule of business contacts. According to a notarial document provided by the company of the Sanchís family, it increases sales by 215,576 boxes of lemons. For their efforts, the value of exports went from 659,000 dollars to 2.4 million, an increase of 273 percent in just two years. The contract was rescinded after exploding the scandal of its millionaire accounts in Switzerland. «The image of Bárcenas was not convenient to sell La Moraleja products».
In the business of the boxes of lemons -nothing to do with the box “B” of the PP-, returns to collaborate with Fraga. “He put me in touch with people he knew, especially in Ukraine and Russia, and made some personal appearances.” This will be his last business, like the first, with his brother of the soul, after the acquaintances are published as “secret papers of Bárcenas”, which unleashed a storm of disastrous consequences for which he was his party for thirty years.

If the alleged illegal financing of the Popular Party was only a matter of Bárcenas, or had been in training since its inception, it is a puzzle that begins long ago. We must go back to the first years of the Transition.
They sent 1,618,000 personalized letters to voters asking for money for Popular Alliance with a limit equal to or less than 10,000 pesetas. The number of responses with donation was 20,747 out of a total of 42,585 letters sent. The provinces that collected the most were Madrid and Barcelona. In his decisive confession of July 15, 2013, Bárcenas acknowledged that the party had a database of the most resourceful people in Spain, which included information on tax returns. That listing was provided by a direct marketing company.
-The system was organized in 1983 and 1984. Using information on taxpayers of certain income levels, a direct marketing action was made with which we addressed a letter requesting assistance to one and a half million people. With the answers money was collected and a file was made that was used periodically when we needed to raise a fund. It was working until 1992, because people were dying and the file each time less.
“Then there were the credits, in addition to the donations -zanja Sanchís to tell how the AP was financed under the presidency of Fraga, before launching a hard reproach in the commission where they examine his years as treasurer in the party-. To me, with all due respect, it seems to me that very few have read the Law on the Financing of Political Parties, because if not, I do not know where the problem is that we received money, if it was perfectly legal. I have never denied receiving money for the Popular Party.
The law is also strict with respect to how money is contributed: it will be paid exclusively in accounts of credit institutions. He does not mention at any time that black money can be delivered and kept in a safe inside the office of the party treasurer. Regarding accounting obligations, the new law establishes the need to keep detailed records. And that Bárcenas detail did take it to the letter.
In Popular Alliance begins the relief of the men who whisper on the seventh floor. There is not the boss nor his faithful treasurer, nor the dolphin who became Brutus and, just for a few months, the efficient manager is away who does not skimp on time to fulfill his dream of greatness. Although it does not succeed, its Bárcenas roadmap will draw other peaks.

As of January 1994, Cascos is the first leader of the Popular Party to receive a bonus, strictly speaking, eleven months. They will initially be 220,000 pesetas, increasing to 236,000 pesetas a month when Aznar arrives at La Moncloa and appoints him as first vice president and minister of the Presidency. And continuing until the Popular Party loses the election the famous 14-M of 2004. That legislature Helmets had served as Minister of Development and, after the electoral debacle, disappeared from the papers.
The 62 million won by Cascos are not the main source of funds for the treasury of Genoa 13. The biggest collector during the first years is Ángel Piñeiro, regional manager of the PP of Galicia and person of absolute confidence of Mariano Rajoy, which delivers an exorbitant amount in cash: 193,240,000 pesetas. This is what Bárcenas says in the courtroom. “I think he was even his cabinet chief in the ministries at the time. From Galicia he brought us those quantities and we later transferred the amount we had received. ”

Over the years, the Gürtel case has been a timer bomb, which has broken out in 2015, in the middle of the electoral year, contributing to the fact that the government party has morally lost the municipal and autonomous elections in an “unquestionable” way: two million and a half votes less because “corruption is not from long ago”. Mariano Rajoy will also have annihilated his absolute majority in one of the longest legislatures of our democracy, by calling the elections five days before Christmas, giving way to a time of pacts to be touched and sunk the bipartisanship.
The arrival of the commission of 22 million euros in Switzerland, together with the two leaks, triggers a sequence of waves that will overwhelm with very little reaction time to the party and its national treasurer. The only thing that does not seem to affect the movement is Mariano Rajoy, who remains undaunted, without flinching, as if the alleged illegal financing of his party and the bonuses had nothing to do with him.

Pedro J. thinks: “If Bárcenas lied to the Prosecutor’s Office, why will not he lie to me?” Skepticism is total. Meditate that you are wasting your time. Bárcenas also notices. He has sought this meeting because he wants to be believed, not to be taken as a liar, so he brings the conversation back. At that moment his story becomes devastating.
Tells how his boss, Álvaro Lapuerta, and he, during the last twenty years, have led a parallel accounting of the Popular Party as if they were playing Monopoly, receiving cash donations from builders and entrepreneurs when at the same time they obtained contracts from the governed administrations for the match. The money was given by the donors, in cash, in the office of treasurer Álvaro Lapuerta, always in his presence. They brought it in bags from large department stores, in suitcases, in suitcases, despite the fact that the head of security at the Genoa headquarters, coincidentally Bárcenas’ brother-in-law, says he never saw that transfer of black money. He did not even know, although it was up to him, to keep such amounts in a safe-it is also true that he was advised by the party’s lawyer in his statement and that he collected his particular “deferred compensation-“.
When the PP was in opposition, it was done in the offices of the headquarters. Already in the government, Alvaro liked to hand it in, and went to the different ministries to distribute brown envelopes full of bills. He also loved adding a personal touch. To Mariano, for example, a box of Montecristo cigars-a gift that today Rajoy would not accept, by fulfilling his only promise: quit smoking.
Since losing direct contact with Rajoy, Bárcenas changes strategy and in anticipation moves his pieces to enter the attack against his party. He does not want to continue with the lie, which will take its toll on telling different versions of his story, and explains to anyone who wants to listen to him – from lawyers and journalists to advisers and lifelong friends – what that closed world of finance was like from PP “What I find unbelievable,” confesses Pedro J., “is that so many journalists spoke with Bárcenas and none published anything.” “He only gave me permission to tell the information if he used a euphemism,” I reply. Or as Raúl del Pozo wrote, he is the only one “who broke the off the record to which the treasurer submitted us”.
The only “dirty” he recognizes, with respect to having acted improperly, is for his close enemy, María Dolores de Cospedal, for the alleged collection of a commission of 200,000 euros by order of the PP of Castilla-La Mancha in exchange for the award of a contract in the City of Toledo to a subsidiary of Sacyr.

The original points the opposite. The payments go from 1997 to 1999, when he was minister of José María Aznar, first in Public Administrations and later in Education. Those perceptions would have violated the Law of Incompatibilities of 1995, which prohibited any extra income, public or private, from members of the Government. In its article 18.2 it indicates that the serious infraction implies the dismissal in the public positions that occupy. In addition there are notes that indicate that those years also Álvarez-Cascos, Arenas, Rato and Mayor Oreja would have charged high bonuses periodically. Although the annotation of June 1999 between parentheses of Javier Arenas would have a different concept. These “miscellaneous payments” would go to the Association of Victims of Terrorism.
It was Álvaro Lapuerta who was in charge of going from ministry to ministry delivering the brown envelopes. The Rajoy in particular accompanied by a box of cigars. Cigars and bills to add 4,200,000 pesetas in 1998.
The SMS does not report a gross espionage, but payments in kind, in brown envelopes, first full of 10,000 pesetas and then 500 euros.244 Bonuses to Rajoy are accompanied by a box of special Montecristo cigars brought specifically from Cuba for a friend of Álvaro Lapuerta. The other reading of the message «Luis, I understand it. Be strong “is how Rajoy conceals Bárcenas, first when he was head of the main opposition party, and then as prime minister. It also tries to resist, to hold the stake. “I am going to fulfill the mandate that the Spaniards have given me.”
In front of the presidential silence, the lukewarm threats of censure motion by Rubalcaba, unable to revive “from their own ashes believing an alleged delinquent.”
The unprecedented thing is that Rajoy remains president of the Government and I am not director of El Mundo. Especially after a “smoky gun” has appeared as cumbersome as SMS. This only happens in a country where democracy is a sham. The principle of representation of citizens has been usurped by the party cliques, which from bottom to top designate the loyal to occupy political positions and, especially, the minutes of deputies.
Also fall Javier Moreno, director of El País, responsible for the first bomb of the Bárcenas case, when daring to publish “The secret papers” of the treasurer when they were only a photocopy, pointing with names and surnames who had profited from systematic bonuses since the “B” box of the Popular Party was created.

Rosalía Iglesias (wife of Bárcenas) never lies. He always reiterates his words, never falls into contradictions, is vehement and sincere. If he gives you his confidence, it is forever. If you betray her, there are no half measures. «I have become accustomed to isolating emotions and blocking feelings. If necessary, I cut short “. Behind its fragile appearance, with its eternal cigarette in hand, there is a panther that sharpens its nails if they attack one of their own. His energy is the hidden strength of Bárcenas. After the first three months of vertigo you know the rules of the game.
-I was in the “worlds of space” because Luis did not tell me anything. She lived oblivious to danger … “recalls Rosa. But my character is reckless. If you want me to react, you just have to attack me. I grow up

The response of Luis Bárcenas arrived at the end of October 2014. The black October and “corrupt” plagued by scandals that caused Mariano Rajoy had to apologize in the Senate for corruption cases that affected his party. «I fully understand and share the indignation of the citizens, I deeply regret the situation created. I understand the boredom of the Spaniards, who have had to make so many sacrifices and efforts to get the country out of the crisis. ” It was the same day that declared Ángel Acebes, former general secretary of the Popular Party, in the National Court for the existence of a box “B” in the PP and started the Punic operation.
In his epistle Luis Bárcenas is Edmundo Dantés – “there will be an opportunity to put everyone in their place” -, who, instead of writing on the wall of his dungeon, does so on squared sheets of a notebook. He is prudent in his accusations, master of his silences, slave of his lies and “administrator” of his words. He confirms again that the “B” accounts were known to both the President and the General Secretary of the Popular Party and charged against Judge Pablo Ruz, “who applies provisional detention for primitive purposes and as an anticipated punishment.”
He recognizes that he thought he was untouchable and “does not regret anything”. It sends a message to a single interlocutor: «I have been strong, I am strong and I will continue to be».

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.