Amazon: Un Nuevo Modelo De Negocio A Golpe De Clic — José Luis De Haro / Amazon: A New Business Model To Hit The Click by José Luis De Haro (spanish book edition)

El libro consigue describir el perfil de Bezos de manera muy clara en lo personal y profesional. Curiosidades sobre la compañía y su fundador, el por qué de algunos de sus movimientos, los litigios con otras grandes corporaciones y pinceladas de futuro para el gigante del e-commerce. Dirigido a quienes quieren saber por qué Amazon es como es por la visión de Bezos, más que para quienes quieran diseccionar las tripas de cómo funciona Amazon.
Está muy bien elaborado y tiene de una lectura muy entretenida y apta para todos los públicos, siguiendo una estructura de capítulos cortos ordenados cronológicamente según los hechos.
Es un libro recomendable para todo aquel que tenga curiosidad sobre la creación y evolución de Amazon o simplemente busque una historia empresarial de gran éxito.

Si hay una característica que define a Bezos es su secretismo. Además de ser un hombre reservado, aunque con capacidad indiscutible de socializar en cualquier ambiente en el que se encuentre, con una carcajada contagiosa, Jeff es celoso de todos y cada uno de los proyectos en los que Amazon trabaja. De hecho, incluso los propios empleados involucrados en distintos productos, como por ejemplo el Kindle, su lector electrónico cuya evolución ha culminado en tableta, no pueden hablar con otros colegas de distintos departamentos sobre los nuevos desarrollos que se llevan a cabo en el gadget por excelencia de Amazon. La lucha por las patentes está a la orden del día, entre ellas, destaca, por ejemplo, la creación de un airbag que proteja un dispositivo electrónico antes de impactar contra el suelo. Parte de este oscuro contexto se traslada también a la cultura de los fieles feligreses de la tienda de comercio electrónico. Si Amazon ha calado hondo entre el consumo online, desde que era simplemente una librería online, es por las críticas, buenas o malas, que realizan sus clientes. Tan importantes son, que la compañía cuenta con un club secreto, donde sus mejores revisores de productos, como Michael Erb, reciben productos de Amazon, desde auriculares de 10 dólares hasta bicicletas valoradas en 1.000 dólares, a cambio de recibir un comentario.
Para muchos, Bezos es un héroe. Para otros es un villano. Sin embargo, en esto del capitalismo moderno sólo sobrevive el más fuerte, y Jeff ha demostrado la suficiente capacidad para sortear los devenires más extremos. Quizá el halo de misticismo, su carácter agresivo a la par que amable, lo hayan convertido en una figura casi mística o diabólica, según a quién se pregunte, pero no se puede negar su ingenio y su capacidad para innovar en los sistemas masivos de consumo.
MacKenzie, al contrario que Bezos, es la encargada de observar en la sombra. Mientras su marido tiene la misma facilidad para elaborar un discurso en un abrir y cerrar de ojos que para desatar su ira en momentos de frustración, su esposa suele mantener a la familia con los pies en la tierra.

El reparto original de acciones de Amazon generó cierto resquemor años más tarde entre Jeff y Kaphan. «Sin duda debería haber prestado mucha más atención», asegura el primer empleado de la compañía al ser preguntado por qué no se lo ha considerado nunca oficialmente cofundador de la mayor tienda online del mundo. «O bien negocias para obtener acciones de fundador u opciones sobre acciones —explica—. Intenté convencer a Jeff para que me concediese una participación como fundador, pero no por el hecho de considerarme cocreador de la compañía sino para evitar complicaciones fiscales», añade. Sin embargo, Bezos decidió no otorgar este tipo de acciones a Kaphan, ya que si éste abandonaba Amazon antes de lo previsto, la codiciada participación como socio fundador sería muy difícil de recuperar. «Aunque considero que debería haber tenido acceso a dicha clase de acciones, no presioné lo suficiente», reconoce Kaphan, quien señala que se trataba de un asunto «puramente financiero» y que para él en aquel momento «no era simbólico ser o no considerado cofundador de la compañía». Aun así, desde que Kaphan decidiera abandonar Amazon en 1999, el contacto directo entre ambos ha sido inexistente.

Amazon, como muchas otras compañías, no está exenta de polémicas sobre el trato a sus empleados, especialmente en sus almacenes, donde se registra la frenética actividad del minorista online. Desde el Seattle Times —que en 2012 dedicó una completa serie a arremeter no sólo contra el trato de la empresa a sus empleados sino también por su falta de donaciones a la comunidad o su evasión de impuestos— hasta la BBC han intentado sacar los colores a la compañía de Jeff Bezos. Los centros de cumplimiento o fulfillment centers, como se conoce a las vastas naves donde la empresa guarda y organiza de forma meticulosa el sinfín de productos que ofrece a sus clientes, son para muchos el escenario para las más escabrosas historias laborales. «En las épocas navideñas, cuando se duplica la fuerza laboral, no suele entrenarse a los nuevos empleados, y en algunos de los almacenes se trabaja a temperaturas bajo cero», reza una queja sobre la compañía.
De hecho, en los últimos años, en Estados Unidos, Amazon se ha convertido en el centro de todas las miradas por los presuntos abusos hacia sus empleados, especialmente hacia los temporales, con demandas en un total de cinco estados que podrían acabar generando una gran denuncia colectiva. Entre las causas, destacan, por ejemplo, que la compañía no paga el tiempo perdido a sus trabajadores temporales en pasar las largas medidas de seguridad a la entrada y salida de las inmediaciones de sus centros, algo que puede durar más de veinte minutos.
En Europa son más que conocidas las huelgas emprendidas por los empleados alemanes en almacenes de la compañía, debido a los raquíticos salarios. Para los detractores de Amazon, la lista de injusticias se extiende hasta el infinito; para otros, no son más que meras anécdotas, como sucede en otras grandes multinacionales.

El cliente es la razón sobre la que se asienta la compañía explica por qué la empresa eligió los libros, y posteriormente música y películas, para atraer el interés de los consumidores. En 2006, Amazon extendió sus alas de nuevo, y se animó a desarrollar áreas técnicas y logísticas para empresas.
En España, el desembarco de Amazon a finales de 2011 también causó estragos entre vacas sagradas como El Corte Inglés. De acuerdo con los datos de la consultora ComScore, la compañía de Bezos ha destronado al grupo español dentro del comercio electrónico patrio, cuya hegemonía ha marcado este mercado en los últimos años. El primer derechazo llegó en julio de 2013, cuando la minorista online sobrepasó por primera vez a Elcorteingles.es en número de usuarios únicos, un total de 3,6 millones, frente a los 2,9 millones conseguidos por el grupo de distribución español.
Amazon Spain Services, que según el Registro Mercantil facturó 62 millones de euros en ventas y tuvo pérdidas por valor de 23,6 millones de euros después de responder ante el fisco, ha hecho reaccionar no sólo a El Corte Inglés, que ha reducido a 24 horas el plazo de entrega en miles de artículos, sino también a Opencor, que ha logrado imponer una tarifa plana de gastos de envío (14,95 euros anuales) idéntica a la de Amazon. También la Fnac ha adoptado un modelo de envío gratuito para pedidos superiores a 19 euros, idéntico al que ofrece la web estadounidense.
Además, tanto en la península Ibérica como en el resto del Viejo Continente, Bezos y Amazon también desatan la polémica con su política fiscal. «Declaramos en España el IVA de los libros físicos, pero el de los digitales lo pagamos en Luxemburgo. No consideramos los libros electrónicos libros, sino servicios».

Amazon ha sido retratado como la compañía que mató al librero convencional, especialmente con la llegada de su archiconocido lector electrónico Kindle en noviembre de 2007, la muerte súbita de las tiendas de libros ha llegado a su fin. Prueba de ello es que con la desaparición de Borders y la falta de dirección en Barnes & Noble, las pequeñas librerías han vuelto a florecer.
El Kindle dominó el formato electrónico, Barnes & Noble contraatacó con el Nook, y posteriormente fue Apple el que desestabilizó el mercado con el desembarco del iPad. El golpe de efecto del fallecido Steve Jobs a Bezos fue importante, ya que, si en 2010 Amazon dominaba el 90 por ciento del mercado de los libros electrónicos, su poderío en este sector se ha visto mermado hasta descender entre el 55 y el 60 por ciento a día de hoy. «La ironía en estos momentos es que el mercado de libros electrónicos se ha estabilizado en torno a un 30 o 35 por ciento de las ventas totales de libros en Estados Unidos», apunta Porter Bibb, quien aclara que, aunque parezca increíble, en 2013 se vendieron más libros en papel que nunca, beneficiando tanto a Amazon como a Barnes & Noble.

En otoño de 1997, Amazon.com registró una aplicación en la Oficina de Patentes de Estados Unidos. Bajo el registro 5.960.411, Jeff Bezos, Shel Kaphan y Joel Spiegel blindaron una idea en la que invirtieron millones de dólares, además de horas de trabajo. Bajo el título «Sistema para realizar el pedido de compra a través de una red de comunicaciones», la compañía intentó convertirse en el dueño y señor del pago a través de un solo golpe de ratón, lo que en el mundo anglosajón se conoce como one-click. Sus esfuerzos no fueron en vano y dos años más tarde, el 28 de septiembre de 1999 para ser exactos, la petición fue concedida. La patente describe un sistema en línea que permite a los clientes introducir y almacenar su número de tarjeta de crédito y su dirección una sola vez para que si éste regresa a la página web, únicamente necesite un solo clic del ratón para ejecutar su compra.
Con la ley de su parte y esta mina de oro en su poder, Bezos tardó sólo 23 días en demandar a la primera compañía por infringir su patente. ¿Adivinan quien fue la víctima? Barnesandnoble.com
Bezos está obsesionado con lo que usted y yo pensamos. De ahí que quiera predecir antes que nuestra mente lo que queremos comprar o consumir, y tengan cuidado porque podría haber encontrado la fórmula. Aún más sorprendente que el asunto de los drones o el de las videoconsolas es que en diciembre de 2013 la empresa recibió una patente para lo que llama «un método y un sistema anticipado para el envío de paquetes». A través de esta nueva idea, la compañía aventura que será capaz de predecir la compra de un cliente basado en una variedad de factores, como su historial de compras, listas de deseos y la salida al mercado de nuevos productos. Un deseo más de Jeff por complacer al consumidor.

Por un lado, se ha convertido en el estandarte de la comodidad y el consumo masivo a través de internet, y, por otro, es símbolo de la explotación a través de márgenes asfixiantes que acaban por pasar factura a su fuerza laboral y al resto de sus competidores. Lo que nadie puede negar es que Bezos es innovador. Si hay alguien en estos momentos capaz de crear un nuevo modelo para la prensa que garantice la integridad periodística y la rentabilidad es Jeff Bezos.
Bezos es un visionario y tampoco es ajeno a otra de las tendencias del momento, las divisas virtuales en general y los bitcoins en particular. Durante los últimos meses son muchos los rumores que indican que quizá Amazon podría abrir la veda al uso de la popular a la par que polémica moneda. Sin embargo, no debemos pasar por alto que, en 2013, la minorista online puso en funcionamiento su propia divisa, Amazon Coins, a disposición de todos los usuarios de Kindle Fire. Con este método, Bezos ha querido simplificar la compra de aplicaciones para sus clientes, ya que una vez que se adquiere esta divisa, el usuario ya no tiene que preocuparse a la hora de lidiar con tarjetas de crédito y otros métodos de pago en Amazon. Esta peculiar moneda, que nunca caduca, también tiene como objetivo animar a los desarrolladores de aplicaciones a incorporar sus creaciones en la tienda de Amazon y plantar cara a la Play Store de Google y la iTunes Store de Apple. «Es una gran oportunidad de dirigir el tráfico, las descargas y conseguir una mayor monetización —según los ingenieros de la compañía—. Además, no requiere de integración alguna, los desarrolladores cobrarán la misma cuota del 70 por ciento de los ingresos tanto si el cliente decide utilizar monedas de Amazon como si usa dinero real.» Es ésta una dinámica que abre la puerta a que, quizá en un futuro, Amazon podría acabar por aceptar bitcoins para realizar pagos. Éste fue uno de los mitos que circularon días antes de que Jeff Bezos anunciase por sorpresa al programa 60 Minutes de la CBS su plan para utilizar drones.

The book manages to describe Bezos’ profile very clearly in a personal and professional way. Curiosities about the company and its founder, the reasons for some of its movements, the litigation with other large corporations and brushstrokes for the future of the e-commerce giant. Aimed at those who want to know why Amazon is as it is for the vision of Bezos, more than for those who want to dissect the guts of how Amazon works.
It is very well prepared and has a very entertaining reading and suitable for all audiences, following a structure of short chapters arranged chronologically according to the facts.
It is a recommended book for anyone who is curious about the creation and evolution of Amazon or simply look for a very successful business history.

If there is one characteristic that defines Bezos, it is his secrecy. Besides being a reserved man, although with the indisputable ability to socialize in any environment he is in, with a contagious laugh, Jeff is jealous of each and every one of the projects in which Amazon works. In fact, even the employees themselves involved in different products, such as the Kindle, their electronic reader whose evolution has culminated in a tablet, can not talk with other colleagues from different departments about the new developments that take place in the gadget. Amazon’s excellence The fight for patents is the order of the day, among them, highlights, for example, the creation of an airbag that protects an electronic device before impacting the ground. Part of this dark context also moves to the culture of the faithful parishioners of the e-commerce store. If Amazon has penetrated deep into online consumption, since it was simply an online bookstore, it is because of the criticisms, good or bad, made by its customers. So important are that the company has a secret club, where its best product reviewers, such as Michael Erb, receive products from Amazon, from $ 10 headphones to bicycles valued at $ 1,000, in exchange for receiving a comment.
For many, Bezos is a hero. For others it is a villain. However, in this modern capitalism only the strongest survives, and Jeff has demonstrated sufficient capacity to overcome the most extreme becomings. Maybe the halo of mysticism, its aggressive and at the same time kind character, have turned it into an almost mystical or diabolic figure, depending on who you ask, but you can not deny its ingenuity and its ability to innovate in mass consumer systems .
MacKenzie, unlike Bezos, is in charge of observing in the shade. While her husband has the same facility to make a speech in the blink of an eye that to unleash his anger in moments of frustration, his wife usually keeps the family down to earth.

The original distribution of Amazon shares generated some disappointment years later between Jeff and Kaphan. “I certainly should have paid much more attention,” says the company’s first employee when asked why he has never been officially considered a co-founder of the largest online store in the world. “Either you negotiate to obtain founder shares or share options,” he explains. I tried to convince Jeff to give me a share as a founder, but not because I considered myself a co-creator of the company but to avoid tax complications, “he adds. However, Bezos decided not to grant such actions to Kaphan, because if he left Amazon earlier than expected, the coveted participation as a founding partner would be very difficult to recover. “Although I think I should have had access to that kind of actions, I did not push hard enough,” says Kaphan, who points out that it was a “purely financial” matter and that for him at that time “it was not symbolic to be or not considered. co-founder of the company ». Even so, since Kaphan decided to leave Amazon in 1999, direct contact between the two has been non-existent.

Amazon, like many other companies, is not exempt from controversy about the treatment of its employees, especially in its stores, where the frenetic activity of the online retailer is registered. From the Seattle Times – which in 2012 devoted a complete series to lash not only against the treatment of the company to its employees but also for their lack of donations to the community or their tax evasion – until the BBC have tried to draw colors to the company of Jeff Bezos. The centers of fulfillment or fulfillment centers, as it is known to the vast ships where the company keeps and organizes of meticulous form the endless of products that it offers to its clients, are for many the scene for the most rugged labor histories. “In the Christmas season, when the workforce is doubled, new employees are not trained, and in some of the stores they work at temperatures below zero,” says a complaint about the company.
In fact, in the last few years, in the United States, Amazon has become the center of attention for the alleged abuses towards its employees, especially the temporary, with demands in a total of five states that could end up generating a large collective complaint. Among the causes, stand out, for example, that the company does not pay the time lost to its temporary workers to pass the long security measures to the entrance and exit of the vicinity of their centers, something that can last more than twenty minutes.
In Europe, strikes by German employees in company warehouses are more than familiar due to the low wages. For Amazon’s detractors, the list of injustices extends to infinity; for others, they are merely anecdotes, as happens in other large multinationals.

The customer is the reason why the company is based explains why the company chose the books, and later music and films, to attract the interest of consumers. In 2006, Amazon spread its wings again, and was encouraged to develop technical and logistical areas for companies.
In Spain, the landing of Amazon at the end of 2011 also caused havoc among sacred cows such as El Corte Inglés. According to the data of the consultancy ComScore, the company of Bezos has dethroned the Spanish group within the electronic trade patriotic, whose hegemony has marked this market in recent years. The first right came in July 2013, when the online retailer surpassed for the first time Elcorteingles.es in number of unique users, a total of 3.6 million, compared to the 2.9 million obtained by the Spanish distribution group.
Amazon Spain Services, which according to the Mercantile Registry had a turnover of 62 million euros in sales and had losses of 23.6 million euros after responding to the tax authorities, has reacted not only to El Corte Inglés, which has reduced to 24 hours the delivery time in thousands of articles, but also to Opencor, which has managed to impose a flat rate of shipping costs (14.95 euros per year) identical to Amazon. Fnac has also adopted a free shipping model for orders over 19 euros, identical to the one offered by the US website.
In addition, both in the Iberian Peninsula and in the rest of the Old Continent, Bezos and Amazon also unleash controversy with their fiscal policy. «We declare in Spain the VAT for physical books, but we pay for digital books in Luxembourg. We do not consider e-books books, but services ».

Amazon has been portrayed as the company that killed the conventional bookseller, especially with the arrival of its well-known electronic reader Kindle in November 2007, the sudden death of book stores has come to an end. Proof of this is that with the disappearance of Borders and the lack of address in Barnes & amp; Noble, the small bookstores have flourished again.
The Kindle dominated the electronic format, Barnes & amp; Noble counterattacked with the Nook, and later it was Apple that destabilized the market with the iPad landing. The coup of effect of the late Steve Jobs to Bezos was important, because if in 2010 Amazon dominated 90 percent of the market of electronic books, its power in this sector has been reduced to decrease between 55 and 60 per cent. a hundred today. “The irony at the moment is that the electronic book market has stabilized around 30 or 35 percent of total sales of books in the United States,” says Porter Bibb, who clarifies that, although it may seem incredible, in 2013 More paper books were sold than ever, benefiting both Amazon and Barnes & amp; Noble.

In the fall of 1997, Amazon.com registered an application in the United States Patent Office. Under registration 5,960,411, Jeff Bezos, Shel Kaphan and Joel Spiegel shielded an idea in which they invested millions of dollars, in addition to working hours. Under the title “System to place the purchase order through a communications network”, the company tried to become the owner and lord of the payment through a single mouse click, which in the Anglo-Saxon world is known as one -click. Their efforts were not in vain and two years later, on September 28, 1999 to be exact, the petition was granted. The patent describes an online system that allows customers to enter and store their credit card number and address only once so that if they return to the website, they only need a single click of the mouse to execute their purchase.
With the law on his part and this gold mine in his possession, Bezos took only 23 days to sue the first company for infringing his patent. Guess who was the victim? Barnesandnoble.com
Bezos is obsessed with what you and I think. Hence, I want to predict before our mind what we want to buy or consume, and be careful because you could have found the formula. Even more surprising is that the issue of drones or video game consoles is that in December 2013 the company received a patent for what it calls “a method and an early system for sending packages”. Through this new idea, the company ventures that it will be able to predict the purchase of a customer based on a variety of factors, such as its history of purchases, wish lists and the sale of new products to the market. One more desire from Jeff to please the consumer.

On the one hand, it has become the standard of comfort and mass consumption through the internet, and, on the other hand, it is a symbol of exploitation through asphyxiating margins that end up taking its workforce and the rest of your competitors. What nobody can deny is that Bezos is innovative. If there is someone now capable of creating a new model for the press that guarantees journalistic integrity and profitability, it is Jeff Bezos.
Bezos is a visionary and is not alien to another trend of the moment, virtual currencies in general and bitcoins in particular. In recent months there are many rumors that indicate that Amazon may open the ban on the use of the popular as well as controversial currency. However, we should not overlook that, in 2013, the online retailer put into operation its own currency, Amazon Coins, available to all users of Kindle Fire. With this method, Bezos has wanted to simplify the purchase of applications for its clients, since once this currency is acquired, the user no longer has to worry when dealing with credit cards and other payment methods in Amazon. This peculiar currency, which never expires, also aims to encourage application developers to incorporate their creations in the Amazon store and face the Google Play Store and the Apple iTunes Store. “It’s a great opportunity to direct traffic, downloads and achieve greater monetization, according to the company’s engineers. In addition, it does not require any integration, the developers will charge the same 70 percent of the revenue, whether the client decides to use Amazon coins or uses real money. “This is a dynamic that opens the door to, perhaps, In the future, Amazon could end up accepting bitcoins to make payments. This was one of the myths that circulated days before Jeff Bezos announced by surprise to the 60 Minutes program of the CBS his plan to use drones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .