Filosofía De La Cultura — Jesús Mosterín / Philosophy Of Culture by Jesús Mosterín (spanish book edition)

Este es el tercer libro que comento del autor en mi blog, es un autor que me parece muy interesante lo que comenta y este siendo el que menos me gustó de los tres, o deja de tener su interés.

La filosofía de algo no trata tanto de hacer descubrimientos sobre ese algo como de analizar y aclarar su concepto. Cuando una noción es usada en una sola ciencia, quizás lo más sensato sea dejar que los especialistas de esa disciplina se ocupen de su dilucidación. Pero cuando se trata de nociones (como las de información, cultura o individuo) empleadas en varias ciencias distintas, no parece insensato emplear un enfoque filosófico e interdisciplinario. Al analizar la noción de cultura, aunque se debe tener en cuenta los resultados y las propuestas conceptuales de las múltiples disciplinas que se ocupan de ella (antropología cultural, biología, etología, sociología, psicología, filosofía, arqueología, historia de la cultura, etc.), no he pretendido en modo alguno pasar revista enciclopédica a la plétora de opiniones y concepciones existentes (muchas de ellas irremediablemente parciales, confusas e incompatibles entre sí). Más bien persigue la meta de una conceptualización precisa, general, unitaria y filosóficamente satisfactoria de la cultura.

Los seres vivos son entidades improbables y enormemente alejadas del equilibrio, sistemas frágiles e inestables que navegan contra corriente, oponiéndose a la tendencia universal hacia la entropía y el desorden, resumida en la segunda ley de la termodinámica. Es sorprendente que haya seres vivos, y que no todo sé reduzca a rocas y gases y plasmas. Estos sistemas tan excepcionales sólo pueden surgir, mantenerse y reproducirse a base de detectar, procesar, almacenar y usar información. La existencia, por efímera que sea, de un ser vivo es casi un milagro, es algo tan inverosímil y asombroso, que sólo puede explicarse por la aplicación simultánea y coordinada de miles de trucos sofisticados. Por muy rebuscado e improbable que sea un truco, una vez descubierto, registrado y almacenado, puede ser aplicado una y otra vez en millones de ocasiones y en millones de organismos. Un truco es información. Y, sin esa acumulación de información, la vida sería imposible. El uso de esa información acumulada nos permite a los organismos remontar la universal corriente.
Los animales superiores poseemos dos sistemas procesadores de información: el genoma y el cerebro. El genoma procesa la información de un modo extraordinariamente lento, pero es sumamente fiable como mecanismo de transmisión y almacenamiento. El cerebro procesa la información de un modo incomparablemente más rápido, aunque es menos fiable y eficiente en su transmisión y almacenamiento. Allí donde los cambios del entorno son lentos y a muy largo plazo, el genoma es el procesador más eficiente. Pero cuando los cambios son rápidos y a corto plazo, el genoma no da abasto para habérselas con ellos directamente.

El verbo latino colere significa originariamente cultivar. Así, agrum colere significa cultivar el campo y vitem colere quiere decir cultivar la vid La forma de supino de colere es cultum, y de ella proviene la palabra cultura, que en latín significa primariamente agricultura. Así, agri culturae son las diversas formas de cultivar el campo, y cultura vitium es el cultivo de las viñas. De ahí proceden palabras castellanas como «viticultura», «silvicultura», «piscicultura», etc.
El adjetivo latino cultus indica la propiedad de un campo de estar cultivado. Todavía ahora llamamos incultos a los campos sin cultivar. Originariamente, pues, «cultura» quería decir agricultura, y «culto», cultivado. Y ésta es la primera acepción que atribuye a esas palabras el Diccionario de la Real Academia Española.
La cultura es la información transmitida por aprendizaje social. Para que esta definición sea clara hay que precisar qué es información y qué es aprendizaje social.

La cultura es información de los tres tipos. Por ejemplo, la educación y enseñanza que los infantes y jóvenes reciben en la familia, la escuela y el grupo de amigos durante su proceso de enculturación abarca tanto datos (información descriptiva), como habilidades (información práctica) y valores (información valorativa). Aprendemos, por ejemplo, las fechas de la Guerra Civil Española, o el nombre del río que desemboca por Lisboa, o el número atómico del Helio, o que es un soneto, o cuándo es una función diferenciable en un punto. También aprendemos a andar, a hablar, a montar en bicicleta, a escribir, a multiplicar, a diferenciar, a conducir un automóvil, a comportarnos en una cena, etc. Y, finalmente, asimilamos valores como el aprecio de la limpieza, la exigencia del cumplimiento de los contratos o promesas, ciertas filias y fobias, etcétera.
La cultura es información transmitida por aprendizaje social, es decir, por imitación de los otros miembros del grupo o de los modelos sociales, por enseñanza o educación en la familia y en la escuela, o por recepción de información comunicada a través de soportes artificiales. Todas estas son formas de aprendizaje social.
No hay que olvidar que la evolución cultural presupone la biológica. Los órganos y procesos que posibilitan la cultora están dados en la natura, Y la capacidad de asimilar, procesar y transmitir los memes está en los genes. En este sentido la información genética es más fundamental que la memética, y la natura, más básica que la cultura, pues la segunda presupone la primera, pero no a la inversa. En un medio ambiente sometido a cambios frecuentes los memes poseen la gran ventaja de permitir a sus portadores una adaptación a esos cambios incomparablemente más rápida de lo que sería posible mediante el lentísimo canal genético, incrementando así la probabilidad de supervivencia de ellos y de sus crías. Por eso la selección natural ha seleccionado los genes que determinan la capacidad de tener memes. Por eso la natura ha «inventado» la cultura.

El concepto de meme y la teoría memética de la cultura son (en el mejor de los casos) análogos al concepto mendeliano de carácter hereditario y a la genética mendeliana más bien que a los conceptos moleculares de gen y a la genética molecular.
Los memes son unidades de información cultural en el sentido de trozos elementales (o que elegimos considerar como tales en un contexto determinado) de cultura.
Los memes no son unidades de información en el sentido técnico de bits (elecciones binarias). Los bits pueden sumarse, pero no los memes. Los memes no son unidades cuantitativas aditivas, sino unidades cualitativas desiguales. Los genes son también como los memes, no como los bits. El bit es la unidad de cantidad de información. Cualquier unidad de información semántica o pragmática ha de ser codificada de alguna manera en una forma determinada, que tendrá una cierta cantidad de bits de información sintáctica.
Los memes o rasgos culturales que constituyen una cultura pueden ser agrupados en constelaciones o dimensiones distintas, aunque no siempre está claro cuántas ni cuáles dimensiones culturales sea conveniente distinguir. El conjunto de los memes está estructurado, pero su estructura no está unívocamente determinada, sino que depende parcialmente del observador, sus categorías y sus métodos de análisis.

Por mucho que la cultura universal cristalice sin traumas, y por mucho que la racionalidad colectiva permita una salida positiva a la crisis, no hay que olvidar que cada uno de nosotros siempre estará confrontado a la decepción, la mala suerte, el fracaso, la enfermedad y la muerte.
En definitiva, cada uno de nosotros tiene que vivir la aventura de su propia vida. Los genes y los memes nos lo pondrán más o menos fácil o más o menos difícil. Pero somos nosotros, como sistemas integrados y conscientes, los que alcanzaremos o no alcanzaremos esos momentos de lucidez y felicidad por los que la vida vale la pena de ser vivida.

This is the third book that commented on the author in my blog, is an author who seems very interesting what he says and this being the least liked of the three, or no longer have your interest.

The philosophy of something is not so much about making discoveries about that something as about analyzing and clarifying its concept. When a notion is used in a single science, perhaps the most sensible thing is to let the specialists of that discipline deal with its elucidation. But when it comes to notions (such as information, culture or individual) used in several different sciences, it does not seem foolish to employ a philosophical and interdisciplinary approach. When analyzing the notion of culture, although the results and the conceptual proposals of the multiple disciplines that deal with it must be taken into account (cultural anthropology, biology, ethology, sociology, psychology, philosophy, archeology, history of culture, etc.) .), I have not intended in any way to pass encyclopedic magazine to the plethora of opinions and existing views (many of them irremediably partial, confusing and incompatible with each other). Rather it pursues the goal of a precise, general, unitary and philosophically satisfactory conceptualization of culture.

Living beings are improbable entities and enormously remote from equilibrium, fragile and unstable systems that go against the current, opposing the universal tendency towards entropy and disorder, summarized in the second law of thermodynamics. It is surprising that there are living beings, and that not everything is reduced to rocks and gases and plasmas. These exceptional systems can only arise, maintain and reproduce based on detecting, processing, storing and using information. The existence, however ephemeral, of a living being is almost a miracle, it is something so improbable and amazing, that it can only be explained by the simultaneous and coordinated application of thousands of sophisticated tricks. No matter how far-fetched and unlikely a trick is, once discovered, recorded and stored, it can be applied over and over again on millions of occasions and in millions of organisms. A trick is information. And, without that accumulation of information, life would be impossible. The use of this accumulated information allows organisms to trace the current universal.
The superior animals possess two information processing systems: the genome and the brain. The genome processes information in an extraordinarily slow way, but it is extremely reliable as a transmission and storage mechanism. The brain processes information incomparably faster, although it is less reliable and efficient in its transmission and storage. Where the environment changes are slow and very long term, the genome is the most efficient processor. But when changes are rapid and short-term, the genome can not cope with them directly.

The Latin verb colere means originally to cultivate. Thus, agrum colere means cultivating the field and vitem colere means cultivating the vine. The supine form of colere is cultum, and from it comes the word culture, which in Latin means primarily agriculture. Thus, agri culturae are the different ways of cultivating the field, and vitium culture is the cultivation of the vines. That is the origin of Castilian words such as “viticulture”, “silviculture”, “fish farming”, etc.
The Latin adjective cultus indicates the property of a cultivated field. We still call uncultivated the uncultivated fields now. Originally, then, “culture” meant agriculture, and “cult,” cultivated. And this is the first definition that attributes to these words the Dictionary of the Royal Spanish Academy.
Culture is the information transmitted by social learning. For this definition to be clear, it is necessary to specify what information is and what is social learning.

Culture is information of the three types. For example, the education and education that infants and young people receive in the family, the school and the group of friends during their enculturation process covers both data (descriptive information), as well as skills (practical information) and values ​​(value information). We learn, for example, the dates of the Spanish Civil War, or the name of the river that flows through Lisbon, or the atomic number of Helium, or that it is a sonnet, or when it is a differentiable function in a point. We also learn to walk, to talk, to ride a bicycle, to write, to multiply, to differentiate, to drive a car, to behave at a dinner, etc. And, finally, we assimilate values ​​such as the appreciation of cleanliness, the requirement of compliance with contracts or promises, certain philias and phobias, and so on.
Culture is information transmitted by social learning, that is, by imitation of other members of the group or social models, by teaching or education in the family and at school, or by receiving information communicated through artificial supports. All these are forms of social learning.
Do not forget that cultural evolution presupposes the biological. The organs and processes that enable the cultivator are given in nature, and the ability to assimilate, process and transmit the memes is in the genes. In this sense, genetic information is more fundamental than memetics, and nature, more basic than culture, because the second presupposes the first, but not the other way around. In an environment subject to frequent changes memes have the great advantage of allowing their carriers an adaptation to these changes incomparably faster than it would be possible through the very slow genetic channel, thus increasing the likelihood of survival of them and their offspring . That’s why natural selection has selected the genes that determine the ability to have memes. That is why nature has “invented” culture.

The concept of meme and the memetic theory of culture are (at best) analogous to the Mendelian concept of hereditary character and to Mendelian genetics rather than molecular concepts of gene and molecular genetics.
Memes are units of cultural information in the sense of elementary pieces (or that we choose to consider as such in a specific context) of culture.
Memes are not units of information in the technical sense of bits (binary choices). Bits can be added, but not memes. Memes are not additive quantitative units, but rather unequal qualitative units. Genes are also like memes, not like bits. The bit is the unit of quantity of information. Any unit of semantic or pragmatic information has to be encoded in some way in a certain way, which will have a certain amount of bits of syntactic information.
The memes or cultural features that constitute a culture can be grouped into different constellations or dimensions, although it is not always clear how many or what cultural dimensions it is convenient to distinguish. The set of memes is structured, but its structure is not univocally determined, but depends partially on the observer, its categories and methods of analysis.

As much as the universal culture crystallizes without traumas, and no matter how much collective rationality allows a positive exit to the crisis, we must not forget that each of us will always be confronted with disappointment, bad luck, failure, illness and death.
In short, each one of us has to live the adventure of his own life. Genes and memes will make it more or less easy or more or less difficult. But it is we, as integrated and conscious systems, that will reach or not reach those moments of lucidity and happiness for which life is worth living.

2 pensamientos en “Filosofía De La Cultura — Jesús Mosterín / Philosophy Of Culture by Jesús Mosterín (spanish book edition)

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