Nuestra Necesidad De Consuelo Es Insaciable… — Stig Dagerman / Vårt Behov Av Tröst Är Omättligt… (Our Need For Comfort Is Insatiable…) By Stig Dagerman

Sin duda el escritor sueco es anarquista y en esta obra se ven tintes de Kafka y es una lucha de el contra el mundo.
Además es de destacar su poema satírico ¡Cuidado con el perro!.

Desprovisto de fe y no puedo, pues, ser dichoso, ya que un hombre dichoso nunca llegará a temer que su vida sea un errar sin sentido hacia una muerte cierta. No me ha sido dado en herencia ni un dios ni un punto firme en la tierra desde el cual poder llamar la atención de dios; ni he heredado tampoco el furor disimulado del escéptico, ni las astucias del racionalista, ni el ardiente candor del ateo. Por eso no me atrevo a tirar la piedra ni a quien cree en cosas que yo dudo, ni a quien idolatra la duda como si ésta no estuviera rodeada de tinieblas. Esta piedra me alcanzaría a mí mismo ya que de una cosa estoy convencido: la necesidad de consuelo que tiene el ser humano es insaciable.
Yo mismo persigo el consuelo como el cazador su presa.
No basta con saber que, puesto que no somos libres en nuestros actos, todo es excusable. Lo que busco no es una excusa a mi vida sino todo lo contrario a una excusa: la reconciliación.
La libertad empieza por la esclavitud y la soberanía, por la dependencia. La señal más cierta de mi servidumbre es mi temor de vivir. La señal definitiva de mi libertad es el hecho de que mi temor cede el sitio a la alegría de la independencia. Puede parecer que necesito la dependencia para poder conocer, al fin, el consuelo de ser un hombre libre, y seguramente es cierto. A la luz de mis actos me doy cuenta que el objetivo de toda mi vida ha sido labrar mi propia desdicha. Lo que podría traerme libertad me trae esclavitud y cargas en vez de pan.
Vivir libre debo hacerlo, por ahora, dentro de estas formas. El mundo es más fuerte que yo. A su poder no tengo otra cosa que oponer sino a mí mismo, lo cual, por otro lado, lo es todo. Pues mientras no me deje vencer yo mismo soy también un poder. Y mi poder es terrible mientras pueda oponer el poder de mis palabras a las del mundo.

¡Cuidado con el perro!
Stig Dagerman

«Es sin embargo lamentable que
gente que vive de la ayuda social
tenga un perro», acaba de declarar
un concejal de Värmland.

La ley es ciertamente imperfecta:
da a los pobres derecho a un perro.
¿Por qué no se procuran una rata?
Es graciosa y no cuesta dinero.

He ahí gente que en su casa
cuida a un perro toda su vida.
Por qué no jugar con moscas
que son también de excelente compañía.

La comuna es la que paga.
Se ha de acabar esta breva
si no, veréis que pronto
querrán tener una ballena.

Yo, de medida, no veo más que una:
matar todos los perros. O, sin dudar,
para salvar a los últimos de la comuna,
será a los pobres a quienes se habrá de matar.

Without a doubt the Swedish writer is an anarchist and in this work Kafka’s tints are seen and it is a fight against the world. In addition, his satirical poem Beware of the dog!

Devoid of faith and I can not, therefore, be happy, since a happy man will never come to fear that his life is a meaningless erring towards a certain death. It has not been given to me as an inheritance neither a god nor a firm point on earth from which to draw the attention of God; nor have I inherited the dissimulated fury of the skeptic, nor the cunning of the rationalist, nor the ardent candor of the atheist. That is why I do not dare to throw the stone either to those who believe in things that I doubt, or to those who idolize doubt as if it were not surrounded by darkness. This stone would reach me because of one thing I am convinced: the need for comfort that the human being has is insatiable.
I myself seek consolation as the hunter his prey.
It is not enough to know that, since we are not free in our acts, everything is excusable. What I am looking for is not an excuse for my life but rather the opposite of an excuse: reconciliation.
Freedom begins with slavery and sovereignty, with dependence. The most certain sign of my servitude is my fear of living. The final sign of my freedom is the fact that my fear gives way to the joy of independence. It may seem that I need the dependence to be able to know, at last, the consolation of being a free man, and surely it is true. In the light of my actions I realize that the goal of my whole life has been to work my own misery. What could bring me freedom brings me slavery and burdens instead of bread.
To live free I must do it, for now, within these forms. The world is stronger than me. To his power I have nothing to oppose but myself, which, on the other hand, is everything. For as long as I do not let myself be overcome, I am also a power. And my power is terrible as long as I can oppose the power of my words to those of the world.

Beware of the Dog!
Stig Dagerman

«It is however regrettable that
people who live on social aid
have a dog », has just declared
a councilor from Värmland.

The law is certainly imperfect:
gives the poor right to a dog.
Why do not you get a rat?
It’s funny and it does not cost money.

There are people in your house
He takes care of a dog all his life.
Why not play with flies
They are also excellent company.

The commune is the one that pays.
This mode has to be finished
If not, you will see that soon
They will want to have a whale.

I, as a measure, do not see more than one:
kill all the dogs. Or, without hesitation,
to save the last ones of the commune,
It will be the poor who will be killed.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .