Robin Hood. La Historia Del Hombre Que Dio Vida Al Mito — Graham Phillips & Martin Keatman / Robin Hood: The Man Behind the Myth by Graham Phillips & Martin Keatman

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Este es uno de los mejores y magníficos estudios sobre la figura de Robin Hood, fue real, existió, es un mito, me lo he leído varías veces y me parece una pequeña joya que solo puede ser disfrutado cada vez que se lee. Absorbente y más que didáctico, imprescindible.

Arquero infalible, defensor de los pobres, hombre del pueblo que se opone a la tiranía y la injusticia, la fama de Robin Hood es universal. Durante siglos, su leyenda ha inflamado la imaginación popular. Pero ¿existió realmente el proscrito de Sherwood? ¿Qué hechos históricos dieron origen a la abundante literatura sobre el romántico personaje y sus compañeros de aventuras? ¿Quién fue la doncella Marian?.

Lo cierto es que el Robin Hood que robaba a los ricos para favorecer a los pobres, el arquero de habilidad casi sobrehumana, el bandido que dirigía la banda de los Hombres Felices no existió realmente, tal cual lo conocemos por la literatura. El romanticismo y las leyendas antiguas se han entretejido con algunos acontecimientos históricos y el resultado es la leyenda de Robin Hood que conocemos hoy en día. Debemos mencionar que contamos con pruebas históricas fidedignas que confirman que Robin, Marian, el sheriff de Nottingham y los demás personajes de esa leyenda existieron en realidad.
Inglaterra, 1193
Mientras Ricardo Corazón de León se encontraba luchando en Palestina, el pérfido príncipe Juan expulsó de sus tierras a un fiel amigo del rey, Robin Hood, conde de Huntington. Fuera de la ley y perseguido hasta el bosque de Sherwood por el despiadado sheriff de Nottingham, Robin reunió a un grupo de valientes seguidores que robaban a los ricos normandos para ayudar a los pobres, lo que le convirtió en el héroe de los campesinos sajones.
En ninguno de los documentos del condado de Nottingham se hace referencia a un Robin Hood de carne y hueso. Si Robin hubiera vivido realmente hacia 1190, cuando el rey Ricardo I se encontraba luchando en la tercera cruzada, debería haber quedado algún documento escrito o prueba del sheriff de Nottingham. Sin embargo, Edmund Deyncourt, el sheriff de entonces, no deja constancia alguna de que le causara problemas una banda de proscritos con cuartel general en el bosque de Sherwood, ni existe certeza de que, según cuentan las historias populares, Robin formara parte, al lado de los sajones, de la resistencia contra los normandos, que gobernaron Inglaterra a partir de 1066.
Entonces, ¿cuál fue el origen de esta fascinante leyenda? En 1940 se aventuró una sugerente teoría para intentar explicar la pervivencia de la historia de Robin Hood. En su obra Early English Ballads (Primitivas baladas inglesas), el autor de Nottinghamshire, M.P. Haden, estudió la relación entre un cierto número de poemas del sigloXVI sobre Robin Hood y el dialecto que se hablaba en aquella época en la zona este de las Midlands, y lanzó la hipótesis de que en este dialecto se escribieron, posiblemente, la mayor parte de los poemas.
Además, la leyenda de Robin Hood se convirtió en uno de los temas principales de las obras de teatro medievales.
En 1473, Sir John Paston, de Norfolk, en una carta a su hermano, escribía que había pagado a uno de sus sirvientes para que actuara en obras sobre Robin Hood: «Le he tenido a mi servicio durante tres años para que hiciera de San Jorge, de Robin Hood o de sheriff de Nottingham». La leyenda de Robin Hood llegó a ser tan popular en los medios rurales de la Inglaterra feudal que los Hombres Felices de Sherwood se convirtieron en los personajes principales de las danzas folclóricas de la Edad Media. Aunque parezca increíble, en el pueblecito de Abbots Bromley, en Staffordshire, se sigue representando anualmente lo que es probablemente una versión primitiva de una de esas danzas. Se llama Danza del Cuerno, y los habitantes de Abbots Bromley escenifican este espectáculo medieval todos los meses de septiembre en el Wakes Day, que es el lunes siguiente al primer domingo después del 4 de septiembre.

Parece ser que durante la Edad Media Robin era el héroe de los campesinos sajones, de la misma manera que el rey Arturo era el favorito de los aristócratas normandos. De hecho, en las dos historias se pueden encontrar temas casi idénticos. Mientras que Arturo empuña el arma propia de un noble, la espada Excalibur, Robin es el mejor arquero, y el arco era el arma de los soldados de infantería campesinos. Cuando Arturo conoce al que se convertirá en su mano derecha, Sir Lancelot, éste se encuentra custodiando un puente y le dice que no le permitirá atravesarlo a menos que Arturo le derrote en combate.

Según la historia moderna, Robin Hood es un noble despojado de sus bienes y acusado de una traición que no ha cometido, por lo que se ve obligado a vivir fuera de la ley en el bosque de Sherwood. Es caballeroso y amable, y roba a los ricos para dárselo a los pobres. En resumen, muy distinto del Robin de las baladas originales; en ninguna de ellas es miembro de la nobleza, sino que se le describe como un pequeño propietario, un buen campesino que se ha levantado en armas contra las autoridades. ¿De dónde viene, entonces, la idea de que Robin Hood tenía orígenes aristocráticos?
La primera mención conocida a la nobleza de Robin apareció un siglo después de la más antigua de las baladas que se conservan.
El responsable principal de la historia moderna de Robin Hood fue el dramaturgo isabelino Anthony Munday, que trabajó con Shakespeare poco después de 1590 en el teatro Shoreditch de Londres. En 1598, Munday publicó sus dos obras sobre Robin Hood, si bien la segunda de ellas la había escrito en colaboración con otro autor, Henry Chettle. En estos textos, Robin es un conde injustamente despojado de sus posesiones y expulsado de sus tierras que se ve obligado a vivir como un proscrito. La idea se puso de moda y la siguieron otros autores. A lo largo del siglo XVII aparecieron montones de obras de teatro, poemas y relatos en prosa sobre el asunto, y en la mayor parte Robin era un conde privado de sus bienes.

De acuerdo con las primeras baladas, la vida de Robin transcurrió en el sur de Yorkshire y además murió allí. Los versos finales de la Gesta nos cuentan que el Pequeño Juan llevó a Robin herido al priorato de Kirkless con la esperanza de que la priora le curara. Ésta, por el contrario, lo traicionó y lo denunció a su enemigo, Roger de Doncaster. Robin falleció en Kirkless. En Robin Hood: His Death, Robin también muere en Kirkless, desangrado, y es enterrado en sus proximidades. Incluso ya en el siglo XVII, en la balada The Death and Burial of Robin Hood (Muerte y entierro de Robin Hood), Robin yace moribundo en Kirkless y dispara una flecha por la ventana pidiendo que le entierren en el lugar donde ésta caiga.
La aldea de Kirkless existe todavía. Se encuentra a unos treinta kilómetros al oeste de Barnsdale y aún se pueden ver los cimientos de lo que en una época fue la abadía, en la espesa zona boscosa situada muy cerca, al norte. También sigue existiendo la tumba en la que, de acuerdo con la tradición, reposan los restos de Robin. Olvidada, en la espesura del bosque, se encuentra a unos cientos de metros de las ruinas de la abadía. Está rodeada por una verja de hierro y en ella se puede leer la siguiente inscripción:

Here underneath dis laitl stean
laz robert earl of Huntingtun
Ne’er arcir ver az hie sa geud
an pipl kauld im robin heud
Sick utlawz az hi an iz men
vil england nivr si agen.

Aquí bajo esta losa,
yace Robert conde de Huntington.
Nunca otro arquero le pudo igualar
y todos le conocían por Robin Hood.
Nunca jamás Inglaterra verá
otros bandidos como él y sus hombres.

Hasta la publicación de las obras de Anthony Munday, el bosque de Sherwood, que ocupaba una gran parte de Nottinghamshire, apenas aparecía en la leyenda. En Robin Hood and the Monk, la única de las baladas primitivas que menciona Sherwood, no se da ningún nombre a los lugares concretos y además parece que el autor no conocía el bosque de Sherwood. Como ha argumentado el historiador de Oxford, James Peterson, es posible que la historia de Robin Hood and the Monk se haya trasladado al bosque de Sherwood y que acaso el relato provenga de una balada anterior que se desarrollaba en Barnsdale.
Las seis baladas medievales sobre Robin Hood que han llegado hasta nuestros días son solamente una pequeña selección, porque se debieron de componer muchísimas. Las referencias, como la de Langland, de 1377, demuestran que había entonces otras rimas sobre Robin Hood que no se han conservado. En consecuencia, es posible que algunas de ellas tuvieran Sherwood como telón de fondo.
A partir del siglo XV existen breves referencias a Robin Hood y a Sherwood. Por ejemplo, el historiador J. C. Holt menciona que en un manuscrito de la catedral de Lincoln, fechado hacia 1410, había un verso garabateado que empezaba con las palabras «Robin Hood estuvo en Sherwood».
Todas las pruebas históricas que existen indican que la historia de Robin Hood, en un principio, estaba relacionada con Barnsdale, Por otro lado, parece que Munday tomó la historia de la aristocracia de la leyenda de Gamelyn, y que la fábula de que era un caballero se la debemos a la imaginación de Martin Parker.
La leyenda moderna ha modificado los orígenes de Robin, su carácter, su sentido ético y el lugar en el que se desarrollaron los hechos. Por si todas estas distorsiones no fueran suficientes para confundir a los que quieren dar con la figura histórica oculta por el mito, la versión moderna ha borrado por completo todas las huellas, ya que sitúa las actividades de Robin hacia 1190, es decir, también cambia el periodo histórico.

La prueba más contundente a favor de que el argumento de las primeras baladas se desarrollaba en una época posterior es el derecho que reclama Robin para reivindicar su fama, en especial sus proezas con el arco. Hasta 1282 no habría tenido gran importancia representar a un héroe folclórico campesino como un excelente arquero, ya que el arco no adquirió categoría en Inglaterra hasta la batalla del Puente Orewin, que tuvo lugar ese mismo año, y en la que Eduardo I derrotó a Llywelyn y aplastó la revuelta galesa.
A partir de este conjunto de pruebas, parece prácticamente seguro que la historia original, por lo poco que conocemos de las baladas primitivas, habría que situarla entre 1282 y 1377, el momento en que Langland menciona las rimas de Robin Hood. Como esta última fecha la deducimos del comentario de Langland sobre las rimas que ya existían, éstas se debieron de componer diez o veinte años antes y su difusión y popularización tuvo lugar con posterioridad. Si le concedemos al arco unos cuantos años para que se convierta en un arma de reconocido prestigio, y a las baladas el tiempo suficiente para que se hagan conocidas, entonces el periodo de tiempo más plausible estaría entre 1282 y 1350. Si la fecha es posterior a la revuelta del conde de Lancaster, también encaja en este marco temporal. Casi con toda seguridad, la Gesta pertenece a este periodo, y el telón de fondo es el mismo en casi todas las primeras baladas: Yorkshire, lugar donde se produjo la sublevación. Por otra parte, no hay ninguna mención a Ricardo, ni a Juan ni a ningún otro rey que no sea Eduardo. Parece que la Gesta tiene lugar en un periodo histórico auténtico, el reinado de Eduardo II, poco después de 1320.
Si Robin Hood hubiera vivido en la Inglaterra de principios del siglo XIV, su existencia habría estado muy alejada de las imágenes románticas que se suelen asociar a su vida legendaria de alegres aventuras en los bosques. En comparación con el resto de Europa, Inglaterra era un páramo cultural. La vida, muy dura, y las enfermedades y la muerte prematura, lo más corriente.
Las relaciones que existían entre la aristocracia y el campesinado estaban organizadas según unos principios muy rígidos y estrictos. Además de la monarquía, el segmento de la sociedad con más poder era el de los barones o señores feudales, un grupo muy fuerte de terratenientes inmensamente ricos cuyas propiedades y privilegios heredaban, junto a los títulos, las sucesivas generaciones. Esta élite no sólo poseía la tierra, sino que detentaba un derecho absoluto de vida y muerte sobre los campesinos que la cultivaban.
Aunque la esclavitud, como tal, no existía, para los plebeyos el feudalismo no era muy diferente.

Incluso en el caso de que la historia original de Robin Hood «parezca» desarrollarse a principios del siglo XIV, esto no implica necesariamente que haya existido un Robin Hood histórico.
¿Fue Robin simplemente una invención de los juglares? Aunque existen pruebas convincentes de que la Gesta y acaso también las otras baladas primitivas están ambientadas en el periodo posterior a la revuelta del conde de Lancaster, ¿no es posible que Robin Hood fuera, al igual que Sherlock Holmes, un héroe de ficción situado en una época histórica determinada?
Una teoría muy popular sostiene que Robin Hood no puede haber sido una figura histórica, ya que, en un principio, era un personaje de la mitología pagana. En 1846 el estudioso Thomas Wright argumentaba en su obra Essays on the Literature of the Middle Ages (Ensayos sobre la literatura de la época medieval) que el personaje de Robin Hood era un mito sajón importado. Robin era simplemente «Robin de los Bosques», uno de los espíritus que habitan en la espesura.
Sin embargo, no aparece ninguno de estos nombres ni en las baladas ni en los poemas primitivos. Hood era y sigue siendo un apellido muy corriente. En la Edad Media lo podemos encontrar por todo el país y escrito de distintas maneras, tales como Hod, Hode o Hude. Robert también era un nombre muy habitual y, por lo tanto, no debe sorprendernos que en los registros aparecieran tantos Robert o Robin Hood. Por lo menos uno de ellos, el concejal de Londres, file famoso en su tiempo, y otros fueron delincuentes y vivieron fuera de la ley, como un cierto Robert Hod de York, fugitivo en 1225, y un Robert Hood que asesinó a un hombre en la abadía de Cirencester hacia 1213.

En todos los condados había un oficial real, el sheriff, que se ocupaba única y exclusivamente de velar para que se cumpliera la ley de la Corona. El sheriff era, en principio, el más elevado representante de la ley aunque, en realidad, no tenía casi ningún control sobre los barones. Para éstos, el sheriff era simplemente el embajador real en la región. Sin embargo, tenía poder absoluto sobre todos los demás. Como las leyes locales estaban en manos de los responsables de que se cumplieran, la misión del sheriff consistía en proteger a los recaudadores de impuestos del rey y asegurarse de que podían realizar su tarea, organizar escoltas armadas para los mensajeros reales y contener o aplastar cualquier disturbio. Para conseguirlo tenía a su disposición un contingente de tropas y podía utilizar uno de los castillos del rey. En el caso de Nottingham, el castillo se encontraba en las afueras de la ciudad.
Henry de Faucumberg es un aspirante excelente para ser el sheriff de la Gesta. Es sheriff de Nottingham cuando el rey visita la ciudad en noviembre de 1323, y sheriff de Yorkshire en la época en que Robin regresa a Barnsdale.

La primera vez que Marian aparece en la historia de Robin es en las obras de Munday, aunque el nombre que lleva es Matilda. Que Munday llame a su protagonista femenina Matilda refuerza las teorías de Hunter y de Walker ya que Matilda, a su vez, toma el nombre de Marian cuando se oculta en el bosque. El título completo de las obras de Munday sobre Robin Hood es el siguiente: The Downfall of Robert, Earl of Huntington, afterwards called Robin Hood with his love to chaste Matilda, the Lord Fitzwater’s daughter, afterwards his fair Maid Marian (La caída de Robert, conde de Huntington, posteriormente apelado Robin del alegre bosque de Sherwood y su amor por la casta Matilda, hija de Lord Fitzwater, después su fiel doncella Marian).
Aunque la historia de Matilda Fitzwater no tiene ninguna vinculación con la de una campesina de Yorkshire, parece demasiada coincidencia que la enamorada de Robin tenga el mismo nombre que la mujer de Robert Hood de Wakefield.

¿Acaso los episodios del estilo de Robin Hood que aparecen en Fulke le Fitz Waryn derivan también de la historia de otro héroe popular sin identificar hasta la fecha? Este sería, ciertamente, un «Robin Hood» primitivo, si no de nombre, al menos sí de hecho.
¿Existe la posibilidad de que podamos descubrir su identidad? ¿Fue un proscrito que luchaba por una causa popular, lo mismo que Robin Hood y Fulk Fitz Warine? En este caso, ¿durante qué época? Casi todos los escritores de principios del siglo XVI, posteriores a John Major, situaban a Robin durante los reinados de Ricardo I y el rey Juan. ¿Así que, después de todo, vamos a encontrar al Robin Hood original hacia 1190? La investigación, finalmente, nos conduce hasta este periodo fascinante de la historia de Inglaterra.

De todos los lugares relacionados con la vida legendaria de Robin Hood, hay uno que sigue siendo un misterio: el pueblo de Loxley. Los restantes puntos geográficos, además de Huntington, figuran en las baladas primitivas. El campamento de los proscritos se halla en Barnsdale, estos van a buscar a sus víctimas a Sayles y Wentbridge, los enfrentamientos con el sheriff se producen en Nottingham y la muerte de Robin tiene lugar en Kirkless. Aunque el bosque de Sherwood no desempeña un papel predominante en las primitivas baladas, los proscritos lo utilizan como refugio temporal después del concurso de tiro con arco que describe la Gesta. Es también el bosque de Robin Hood and the Monk. Pero, ¿cuál es, pues, el significado de Loxley? Muchas de las baladas modernas, relatos en prosa y obras de teatro nos dicen que Robin ha nacido en el pueblo de Loxley, y a veces le llaman Robin de Loxley. En muchos de los poemas del siglo XVIII sobre Robin Hood recogidos en Robin Hood’s Garland, Robin no es Robert, conde de Huntington, sino Sir Robert de Loxley.
¿Es posible que el autor de la historia de Sloan simplemente se inventara la relación con Loxley? En el siglo XIX el estudioso R. Planche publicó un trabajo en el que afirmaba que la vinculación con Loxley era auténtica. Sin embargo, y aunque resulte sorprendente, no se refería al Loxley de Yorkshire, sino a una aldea de Warwickshire llamada Loxley, situada algunos kilómetros al sur de Stratford-upon-Avon.
En 1746 William Stukeley en su Palaeographia Britanica aseguraba que el Robin Hood histórico había sido un personaje llamado Robert Fitz Othe. Stukeley creía que los Fitz Othe fueron los señores de Kime, en su tierra natal de Lincolnshire. Sin embargo, existen documentos históricos sobre esta familia y nunca hubo ninguno que se llamara Robert Fitz Othe. Así pues, los historiadores han hecho caso omiso de la historia de Stukeley.

Tres posibilidades para interpretar la lápida de Loxley:
1) La tumba de Loxley es una copia de la de Kirkless, aunque más moderna. Puede ser una imitación de finales del siglo XVIII, después de que el dibujo de Nathaniel Johnston apareciera en la obra de Richard Gough Sepulchral Monuments of Great Britain en 1786. Acaso alguien de Loxley decidió que la villa era el lugar de nacimiento del legendario Robin Hood y consideró adecuado poner en el cementerio de la iglesia, quizás sobre la tumba de Robert Fitz Odo, una lápida del mismo estilo que la de Kirkless.
2) La tumba de Loxley es la del dibujo de Natbaniel Johnston. En dos de las baladas primitivas, Robin muere en Kirkless y parece probable que le enterraran allí. A mediados del siglo XVI, John Leland afirmaba que Robin Hood estaba enterrado en Kirkless, y su contemporáneo Richard Camden mencionaba que había una tumba, lo mismo que William Camden en 1607. Finalmente, en 1665, Johnston la dibujó.
3) La lápida de la tumba de Kirkless se trasladó al cementerio de la iglesia de Loxley. Se cree que la lápida original de Kirkless la destrozaron los obreros que tendieron las vías del ferrocarril en el siglo XIX. Sin embargo, posteriormente se realizaron otras investigaciones y parece ser que en este monumento del siglo XIX ya se había sustituido la lápida que aparentemente había dibujado Nathaniel Johnston. En 1702, Thomas Gale, deán de York, informaba que en el epitafio de la tumba de Robin Hood se leía la siguiente inscripción:
Aquí, bajo esta losa,
yace Robert, conde de Huntington.
Ningún arquero le pudo igualar,
y todos Robin Hood le solían llamar.
Nunca jamás Inglaterra verá
otros bandidos como él y sus hombres.
Fallecido el 24 Kal Diciembre 1247.
Kal significa «calendas» (14 de noviembre-1 de diciembre) y se supone que se añadió al epitafio para darle un toque antiguo. Sin embargo, como las calendas terminaban el 1 de diciembre, la inscripción no puede ser auténtica.

El Robert Hood de Wakefield es el mejor adversario histórico para competir con el Robin de la balada. Vivió en la región en la que sucedieron los hechos, parece ser que fue soldado en el ejército rebelde del conde de Lancaster; contrajo matrimonio con una cierta Matilda, originaria de la misma región que el futuro sheriff de Nottingham, y pudo haber tenido alguna vinculación con la priora de Kirkless.
El Robin Hood de las obras de teatro y relatos en prosa, es decir, el Robin Hood renacentista, se basa parte en la balada, parte en el ficticio Gamelyn y parte en el histórico Fulk Fitz Warine. En este caso, la historia se complica, porque la leyenda de Fulk está inspirada parcialmente en algunos episodios de su vida, pero sobre todo en las leyendas del rey Arturo, y las fuentes son las mismas que las del Robin de la balada. Por lo tanto, las proezas del Robin Hood «original», posiblemente Robert Fitz Odo, le fueron adjudicadas a Fulk, se pasaron por un filtro de romanticismo y se devolvieron a la saga del Robin Hood renacentista, la historia del noble desposeído de sus bienes.
¿Fue realmente Robert Fitz Odo el Robin Hood original? Por desgracia no se han conservado documentos relacionados con la vida de Fitz Odo. Parece ser que fue desposeído de sus bienes durante el reinado de Ricardo Corazón de León y más tarde rehabilitado, en tiempos del rey Juan. Provenía del pueblo de Loxley, en el que había sido señor de un manor. A su muerte, con toda probabilidad le enterraron en el cementerio de la iglesia de Loxley, y todavía se puede contemplar allí su lápida, del mismo estilo que la de Kirkless. Es muy posible que se viera implicado en algún conflicto con el rey Ricardo y posteriormente se convirtiera en un héroe popular.

La verdad sobre Robin Hood parece ser la siguiente: 1) ¿Quién fue el Robin Hood que retratan las baladas primitivas? Robert Hood de Wakefield. 2) ¿Quién fue el Robin Hood del Renacimiento? Fulk Fitz Warine de Shropshire. 3) ¿Quién fue el Robin Hood original? Robert Fitz Odo de Loxley en Warwickshire.
Robin de Loxley era Robert Fitz Odo; Robin, el conde, era Fulk Fitz Warine; y Robin, el arquero, era Robert Hood de Wakefield.
Aunque sea una ironía, considerando toda la fama turística que Robin Hood le ha proporcionado a Nottingham, las tumbas de los tres «auténticos Robin Hood» se encuentran a muchos kilómetros de la mundialmente famosa ciudad. La leyenda de Robin Hood es rica, compleja y perdurable. Robin vive en la música, el cine y el teatro. El héroe proscrito que se enfrenta con decisión a la tiranía y la injusticia conmueve los corazones y las mentes de millones de personas en todo el mundo. Robin es un héroe nacional folclórico, pero también un símbolo que trasciende las fronteras del país. No nos cabe ninguna duda de que la leyenda seguirá floreciendo. De hecho, la ficción literaria y el folclore medieval asociados a Robin Hood son fascinantes por derecho propio.

Como héroe campesino, Robin se ha convertido en el símbolo de la justicia, la libertad frente a la opresión y la lucha contra la tiranía, asuma esta la forma que asuma. Acaso lo más significativo sea este simbolismo, la sensación de que las acciones de un hombre corriente son dignas de mención y, en algunas ocasiones, pueden llegar a modificar el curso de los acontecimientos humanos.
Parece justo, por lo tanto, que aunque las leyendas de Robin Hood sean vivas y vibrantes, la investigación nos demuestre que tienen firmes raíces en la historia.

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This is one of the best and magnificent studies on the figure of Robin Hood, it was real, it existed, it is a myth, I have read it several times and it seems to me a little gem that can only be enjoyed every time it is read. Absorbing and more than didactic, essential.

Infallible archer, defender of the poor, man of the people who opposes tyranny and injustice, the fame of Robin Hood is universal. For centuries, his legend has inflamed the popular imagination. But did the Sherwood outlaw really exist? What historical facts gave rise to the abundant literature on the romantic character and his companions in adventures? Who was the maid Marian?
The truth is that the Robin Hood who robbed the rich to favor the poor, the archer of almost superhuman ability, the bandit who ran the band of Happy Men did not really exist, as we know from literature. Romanticism and ancient legends have been interwoven with some historical events and the result is the Robin Hood legend we know today. We must mention that we have reliable historical evidence that confirms that Robin, Marian, the Sheriff of Nottingham and the other characters of that legend actually existed.
England, 1193
While Richard the Lionheart was fighting in Palestine, the treacherous Prince John expelled from his lands a faithful friend of the king, Robin Hood, Earl of Huntington. Outlawed and pursued to Sherwood Forest by the ruthless Sheriff of Nottingham, Robin assembled a group of valiant followers who robbed the rich Normans to help the poor, which made him the hero of the Saxon peasants.
In none of the documents of the county of Nottingham reference is made to a Robin Hood of flesh and blood. If Robin had really lived around 1190, when King Richard I was fighting on the third crusade, there should have been some written document or proof from the Sheriff of Nottingham. However, Edmund Deyncourt, the then sheriff, leaves no record that he was troubled by a band of outlaws with headquarters in Sherwood Forest, nor is there certainty that, according to popular stories, Robin was a part of side of the Saxons, of the resistance against the Normans, who ruled England from 1066.
So, what was the origin of this fascinating legend? In 1940 a suggestive theory was ventured to try to explain the survival of Robin Hood’s story. In his Early English Ballads (Primitive English Ballads), the author of Nottinghamshire, M.P. Haden studied the relationship between a certain number of eighteenth-century poems about Robin Hood and the dialect spoken at the time in the East Midlands, and hypothesized that in this dialect, most of it was written of the poems.
In addition, the legend of Robin Hood became one of the main themes of medieval theater plays.
In 1473, Sir John Paston, of Norfolk, in a letter to his brother, wrote that he had paid one of his servants to act in works on Robin Hood: «I had him at my service for three years to make St. Jorge, Robin Hood or sheriff of Nottingham ». The legend of Robin Hood became so popular in the rural areas of feudal England that the Happy Men of Sherwood became the main characters of the folk dances of the Middle Ages. Incredible as it may seem, in the small village of Abbots Bromley, in Staffordshire, what is probably a primitive version of one of those dances is still being performed annually. It is called Horn Dance, and the inhabitants of Abbots Bromley stage this medieval spectacle every September in Wakes Day, which is the Monday following the first Sunday after September 4.

It seems that during the Middle Ages Robin was the hero of the Saxon peasants, in the same way that King Arthur was the favorite of the Norman aristocrats. In fact, in the two stories you can find almost identical themes. While Arturo wields the weapon of a nobleman, the sword Excalibur, Robin is the best archer, and the bow was the weapon of peasant infantrymen. When Arthur meets the one who will become his right hand, Sir Lancelot, he is guarding a bridge and tells him that he will not allow him to cross it unless Arthur defeats him in combat.

According to modern history, Robin Hood is a noble stripped of his property and accused of treason he has not committed, so he is forced to live outside the law in Sherwood Forest. He is gentlemanly and kind, and robs the rich to give to the poor. In short, very different from the Robin of the original ballads; in none of them is he a member of the nobility, but he is described as a small proprietor, a good peasant who has risen up in arms against the authorities. Where does the idea come from, then, that Robin Hood had aristocratic origins?
The first known mention to the nobility of Robin appeared a century after the oldest of the ballads that are preserved.

The main head of the modern history of Robin Hood was the Elizabethan playwright Anthony Munday, who worked with Shakespeare shortly after 1590 at the Shoreditch Theater in London. In 1598, Munday published his two works on Robin Hood, although the second of them had written in collaboration with another author, Henry Chettle. In these texts, Robin is an unjustly stripped count of his possessions and expelled from his lands he is forced to live as an outlaw. The idea became fashionable and other authors followed it. Throughout the seventeenth century, piles of plays, poems and prose stories appeared on the subject, and for the most part Robin was a private earl of his property.

According to the first ballads, Robin’s life was spent in South Yorkshire and he died there. The final verses of the Gesta tell us that Little Juan took Robin wounded to Kirkless’s priory in the hope that the prioress would heal him. This, on the contrary, betrayed him and denounced him to his enemy, Roger de Doncaster. Robin died in Kirkless. In Robin Hood: His Death, Robin also dies in Kirkless, bled, and is buried in his vicinity. Even in the seventeenth century, in the ballad The Death and Burial of Robin Hood, Robin lies dying in Kirkless and shoots an arrow through the window asking to be buried in the place where it falls.
The village of Kirkless still exists. It is located about thirty kilometers west of Barnsdale and you can still see the foundations of what once was the abbey, in the thick wooded area located very close to the north. There is also a tomb in which, according to tradition, the remains of Robin rest. Forgotten, in the thicket of the forest, is a few hundred meters from the ruins of the abbey. It is surrounded by an iron gate and in it you can read the following inscription:

Here underneath dis laitl stean
laz robert earl of Huntingtun
Ne’er arcir see az hie sa geud
an pipl kauld im robin heud
Sick utlawz az hi an iz men
vile england nivr yes agen.

Until the publication of the works of Anthony Munday, the forest of Sherwood, that occupied a great part of Nottinghamshire, as soon as it appeared in the legend. In Robin Hood and the Monk, the only one of the primitive ballads mentioned by Sherwood, no names are given to specific places and it also seems that the author did not know Sherwood Forest. As Oxford historian James Peterson has argued, it is possible that the story of Robin Hood and the Monk has moved to Sherwood Forest and that the story may have come from a previous ballad in Barnsdale.
The six medieval ballads on Robin Hood that have survived to this day are only a small selection, because they had to compose a lot. References, such as Langland’s, of 1377, show that there were other rhymes about Robin Hood that have not been preserved. As a result, it is possible that some of them had Sherwood as a backdrop.
From the fifteenth century there are brief references to Robin Hood and Sherwood. For example, the historian J. C. Holt mentions that in a manuscript of Lincoln Cathedral, dated around 1410, there was a scrawled verse that began with the words «Robin Hood was at Sherwood.»
All the historical evidence that exists indicates that Robin Hood’s story was originally related to Barnsdale. On the other hand, it seems that Munday took the history of the aristocracy from the Gamelyn legend, and that the fable that it was a We owe it to Martin Parker’s imagination.
Modern legend has modified Robin’s origins, his character, his ethical sense and the place where the events took place. As if all these distortions were not enough to confuse those who want to find the historical figure hidden by the myth, the modern version has completely erased all traces, since it places Robin’s activities around 1190, that is, it also changes the historical period.

The strongest evidence in favor of the argument of the first ballads was developed at a later time is the right claimed by Robin to claim his fame, especially his exploits with the bow. Until 1282 it would not have been of great importance to represent a folkloric peasant hero as an excellent archer, since the arc did not acquire status in England until the battle of the Orewin Bridge, which took place that same year, and in which Edward I defeated Llywelyn and crushed the Welsh revolt.
From this set of evidence, it seems almost certain that the original story, from what little we know of the primitive ballads, would have to be placed between 1282 and 1377, the time when Langland mentions the Robin Hood rhymes. As this last date we deduct from Langland’s comment on the rhymes that already existed, they must have been composed ten or twenty years before and their popularization took place later. If we give the bow a few years to become a weapon of recognized prestige, and the ballads long enough to make them known, then the most plausible period of time would be between 1282 and 1350. If the date is after the revolt of the Earl of Lancaster also fits into this temporal framework. Almost certainly, the Gesta belongs to this period, and the backdrop is the same in almost all the first ballads: Yorkshire, where the uprising took place. On the other hand, there is no mention of Ricardo, nor of Juan or any other king other than Eduardo. It seems that the Gesta takes place in an authentic historical period, the reign of Eduardo II, shortly after 1320.
If Robin Hood had lived in England at the beginning of the fourteenth century, his existence would have been far removed from the romantic images that are usually associated with his legendary life of happy adventures in the woods. Compared to the rest of Europe, England was a cultural wasteland. Life, very hard, and diseases and premature death, the most common.

The relations that existed between the aristocracy and the peasantry were organized according to very rigid and strict principles. Besides the monarchy, the segment of society with the most power was that of the barons or feudal lords, a very strong group of immensely rich landowners whose properties and privileges inherited, along with the titles, the successive generations. This elite not only owned the land, but also held an absolute right of life and death over the peasants who cultivated it.
Although slavery, as such, did not exist, for the commoners, feudalism was not very different.
Even if the original story of Robin Hood «seems» to develop in the early fourteenth century, this does not necessarily imply that there has been a historical Robin Hood.

Was Robin simply an invention of the minstrels? Although there is convincing evidence that the Gesta and perhaps also the other primitive ballads are set in the period after the revolt of the Earl of Lancaster, is it not possible that Robin Hood was, like Sherlock Holmes, a fictional hero located in a specific historical epoch?
A very popular theory holds that Robin Hood may not have been a historical figure, since, at first, he was a character from pagan mythology. In 1846 the scholar Thomas Wright argued in his work Essays on the Literature of the Middle Ages (Essays on the Literature of the medieval time) that the personage of Robin Hood was an imported Saxon myth. Robin was simply «Robin of the Woods», one of the spirits that inhabit the thicket.
However, none of these names appears in ballads or primitive poems. Hood was and still is a very ordinary surname. In the Middle Ages we can find it throughout the country and written in different ways, such as Hod, Hode or Hude. Robert was also a very common name and, therefore, we should not be surprised if Robert or Robin Hood appeared in the records. At least one of them, the councilman of London, famous file in his time, and others were criminals and lived outside the law, as a certain Robert Hod of York, fugitive in 1225, and a Robert Hood who murdered a man in the Abbey of Cirencester around 1213.

In every county there was a royal officer, the sheriff, who was solely and exclusively concerned with ensuring that the law of the Crown was observed. The sheriff was, in principle, the highest representative of the law although, in reality, he had almost no control over the barons. For these, the sheriff was simply the royal ambassador in the region. However, he had absolute power over all others. Because local laws were in the hands of those responsible for compliance, the sheriff’s mission was to protect the king’s tax collectors and ensure they could do their job, organize armed escorts for royal messengers and contain or crush any disturbance. To achieve this, he had a contingent of troops at his disposal and could use one of the king’s castles. In the case of Nottingham, the castle was on the outskirts of the city.
Henry de Faucumberg is an excellent candidate to be the sheriff of the Gesta. He is sheriff of Nottingham when the king visits the city in November 1323, and sheriff of Yorkshire at the time when Robin returns to Barnsdale.

The first time Marian appears in Robin’s story is in Munday’s works, although the name she carries is Matilda. That Munday calls his female protagonist Matilda reinforces the theories of Hunter and Walker since Matilda, in turn, takes the name of Marian when she hides in the forest. The full title of Munday’s works on Robin Hood is as follows: The Downfall of Robert, Earl of Huntington, afterwards called Robin Hood with his love to chaste Matilda, the Lord Fitzwater’s daughter, afterwards his fair Maid Marian (The fall of Robert , Earl of Huntington, later appealed Robin of the cheerful forest of Sherwood and its love by the breed Matilda, daughter of Lord Fitzwater, later its faithful Maiden Marian).

Although the story of Matilda Fitzwater has no connection with that of a Yorkshire peasant, it seems too coincidental that Robin’s lover has the same name as the wife of Robert Hood of Wakefield.
Do episodes of the Robin Hood style that appear in Fulke him Fitz Waryn also derive from the story of another unidentified popular hero to date? This would certainly be a primitive Robin Hood, if not in name, at least in fact.
Is there a possibility that we can discover your identity? Was it an outlaw who fought for a popular cause, the same as Robin Hood and Fulk Fitz Warine? In this case, during what time? Almost all writers of the early sixteenth century, after John Major, placed Robin during the reigns of Richard I and King John. So, after all, are we going to find the original Robin Hood around 1190? The investigation, finally, leads us to this fascinating period of the history of England.

Of all the places related to the legendary life of Robin Hood, there is one that remains a mystery: the town of Loxley. The remaining geographic points, in addition to Huntington, appear in the primitive ballads. The camp of the outlaws is in Barnsdale, they go to find their victims in Sayles and Wentbridge, the clashes with the sheriff occur in Nottingham and the death of Robin takes place in Kirkless. Although the Sherwood Forest does not play a predominant role in the primitive ballads, the outlaws use it as a temporary refuge after the archery contest described by the Gesta. It is also the forest of Robin Hood and the Monk. But what is the meaning of Loxley? Many of the modern ballads, prose stories and plays tell us that Robin was born in the town of Loxley, and is sometimes called Robin de Loxley. In many of the eighteenth-century poems about Robin Hood collected in Robin Hood’s Garland, Robin is not Robert, Earl of Huntington, but Sir Robert of Loxley.
Is it possible that the author of Sloan’s story simply invented the relationship with Loxley? In the nineteenth century the scholar R. Planche published a work in which he claimed that the relationship with Loxley was authentic. However, surprising as it was, it was not the Yorkshire Loxley, but a village in Warwickshire called Loxley, a few miles south of Stratford-upon-Avon.
In 1746 William Stukeley in his Palaeographia Britanica claimed that the historic Robin Hood had been a character named Robert Fitz Othe. Stukeley believed that the Fitz Othe were the lords of Kime, in their homeland of Lincolnshire. However, there are historical documents about this family and there was never any named Robert Fitz Othe. Thus, historians have ignored Stukeley’s story.

Three possibilities to interpret Loxley’s gravestone:
1) Loxley’s tomb is a copy of Kirkless’s, although more modern. It may be an imitation of the late eighteenth century, after the Nathaniel Johnston drawing appeared in the work of Richard Gough Sepulchral Monuments of Great Britain in 1786. Perhaps someone from Loxley decided that the village was the birthplace of the legendary Robin Hood and he considered it appropriate to place in the cemetery of the church, perhaps on the tomb of Robert Fitz Odo, a gravestone in the same style as Kirkless’s.
2) The tomb of Loxley is that of Nathaniel Johnston’s drawing. In two of the primitive ballads, Robin dies in Kirkless and seems likely to be buried there. In the mid-sixteenth century, John Leland claimed that Robin Hood was buried in Kirkless, and his contemporary Richard Camden mentioned that there was a tomb, as did William Camden in 1607. Finally, in 1665, Johnston drew it.
3) The tombstone of Kirkless’s tomb was moved to the cemetery of Loxley Church. It is believed that the original tombstone of Kirkless was destroyed by the workers who tended the railroad tracks in the 19th century. However, later other investigations were carried out and it seems that in this 19th century monument the tombstone that Nathaniel Johnston had apparently drawn was already replaced. In 1702, Thomas Gale, dean of York, informed that in the epitaph of the tomb of Robin Hood the following inscription was read:
Here, under this slab,
lies Robert, Earl of Huntington.
No archer could match him,
and all Robin Hood used to call him.
Never will England see
other bandits like him and his men.
Died on 24 Kal December 1247.
Kal means «calends» (November 14-December 1) and is supposed to have been added to the epitaph to give it an old-fashioned touch. However, as the calends ended on December 1, the registration can not be authentic.

The Robert Hood of Wakefield is the best historical adversary to compete with the Robin of the ballad. He lived in the region where the events took place, it seems that he was a soldier in the rebel army of the Earl of Lancaster; he married a certain Matilda, originally from the same region as the future Sheriff of Nottingham, and may have had some connection with the prioress of Kirkless.
The Robin Hood of plays and stories in prose, that is, the Renaissance Robin Hood, is based partly on the ballad, part in the fictional Gamelyn and part in the historic Fulk Fitz Warine. In this case, the story is complicated, because the legend of Fulk is partly inspired by some episodes of his life, but especially in the legends of King Arthur, and the sources are the same as those of Robin of the ballad. Therefore, the feats of the «original» Robin Hood, possibly Robert Fitz Odo, were awarded to Fulk, they went through a filter of romanticism and were returned to the saga of the Renaissance Robin Hood, the story of the noble destitute of his property .
Was Robert Fitz Odo really the original Robin Hood? Unfortunately documents related to the life of Fitz Odo have not been preserved. It seems that he was dispossessed of his property during the reign of Richard the Lionheart and later rehabilitated, in the time of King John. He came from the town of Loxley, where he had been lord of a manor. At his death, he was probably buried in the cemetery of the church of Loxley, and his gravestone can still be seen there, in the same style as Kirkless’s. It is very possible that he was involved in some conflict with King Richard and later became a popular hero.

The truth about Robin Hood seems to be the following: 1) Who was the Robin Hood who portray the primitive ballads? Robert Hood of Wakefield. 2) Who was the Robin Hood of the Renaissance? Fulk Fitz Warine of Shropshire. 3) Who was the original Robin Hood? Robert Fitz Odo of Loxley in Warwickshire.
Robin de Loxley was Robert Fitz Odo; Robin, the earl, was Fulk Fitz Warine; and Robin, the archer, was Robert Hood of Wakefield.
Although it is an irony, considering all the tourist fame that Robin Hood has given to Nottingham, the tombs of the three «authentic Robin Hoods» are many kilometers from the world famous city. The legend of Robin Hood is rich, complex and enduring. Robin lives in music, cinema and theater. The outlaw hero who resolutely confronts tyranny and injustice moves the hearts and minds of millions of people around the world. Robin is a national folkloric hero, but also a symbol that transcends the borders of the country. We have no doubt that the legend will continue to flourish. In fact, literary fiction and medieval folklore associated with Robin Hood are fascinating in their own right.

As a peasant hero, Robin has become the symbol of justice, freedom from oppression and the fight against tyranny, assume the form that assumes. Perhaps the most significant thing is this symbolism, the feeling that the actions of an ordinary man are worthy of mention and, in some occasions, can even modify the course of human events.
It seems fair, therefore, that although the legends of Robin Hood are alive and vibrant, the research shows us that they have firm roots in history.

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