Eso No Estaba En Mi Libro De Historia De España — Francisco García Del Junco / This Was Not In My History Book by Francisco García Del Junco (spanish book edition)

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Un magnífico libro didáctico donde como se dice. Quizás parezca que otras naciones son mejores que la nuestra, la realidad es que conocen su historia y están orgullosas de ella. Este libro, con vocación divulgativa, sea buena simiente para despertar el interés certero sobre nuestra palpitante y larga historia.

¿Y cuántos saben que, después, la mayor flota naval, hasta la 1ª Guerra Mundial, fue construida por Inglaterra? ¿Que la construyó para invadir Cartagena de Indias (en la actual Colombia) y, desde allí, ocupar toda la América española? ¿Cuántos conocen que los soldados ingleses multiplicaban por diez a los españoles y que, a pesar de todo, fueron derrotados?
¿Quién sabe que Blas de Lezo causó a Inglaterra la mayor derrota naval de su historia y que esta derrota fue ocultada por los ingleses? El desastre de Inglaterra y la destrucción de su escuadra es mucho menos conocida. Y, sin embargo, de aquello hace 275 años, bastantes menos que del desastre de la Armada Invencible española. De la primera hay libros, muchísimas publicaciones y buena memoria. De la segunda escasos libros, pocas publicaciones y mala memoria.
Hay un dato importante que explica la dimensión del desastre inglés. Cuando Vernon abandonó Cartagena de Indias y ordenó la retirada, tuvo que quemar una parte de sus propios barcos para que no cayeran en manos de los españoles, pues había sido una masacre de tal magnitud, que ni siquiera le quedaba la tripulación suficiente para llevar a Inglaterra los barcos que quedaban navegables.
Aunque el número de bajas y pérdidas de material bélico siempre difiere entre los bandos enfrentados, en general, en la defensa de Cartagena de Indias, los dos bandos admiten los siguientes datos:
MUERTOS INGLESES 10.000
MUERTOS ESPAÑOLES 800
HERIDOS INGLESES 7.500
HERIDOS ESPAÑOLES 1.200
BARCOS INGLESES HUNDIDOS 50
BARCOS ESPAÑOLES HUNDIDOS 6

Escribe uno de los combatientes, un tal J. Pembroke, en 1741:
«Por la cuenta honesta (quiere decir sin mentir) tuvimos 18.000 muertos y, según un soldado español que capturamos, ellos perdieron a lo sumo 200. El Almirante Una Pierna (se refiere a Blas de Lezo) con su excelente mando y fuego mató a 9.000 de nuestros hombres. La fiebre general mató a un número parecido. Cuando eché la última mirada al puerto de Cartagena, su superficie era gris, con los cuerpos putrefactos de nuestros hombres que morían tan rápido que no podíamos enterrarlos. Y de los pobres agricultores de nuestras colonias norteamericanas murieron cuatro de cada cinco…».

¿Cuáles habían sido los resultados concretos del viaje? ¿Qué se había conseguido? ¿Había valido la pena? Sin ningún género de dudas, la expedición había sido un éxito completo. Prueba indiscutible eran los cientos de miles de hojas grabadas, dibujadas y escritas que se habían recopilado. Y los numerosos ejemplares de las colecciones ya citadas, las mediciones astronómicas, 14.000 plantas estudiadas, 500 especies animales (357 aves, 124 peces, 36 cuadrúpedos y 21 anfibios), 70 nuevas cartas náuticas, más de 1000 ilustraciones, anotaciones sin fin…
No es fácil describir, en pocas líneas, los resultados de la expedición. El argentino Bonifacio del Carril, doctor en derecho, en su obra sobre Malaspina lo describió de la siguiente forma:
«En todos los lugares donde se detuvieron… se midieron y calcularon los niveles. Se levantaron cartas geográficas. Se exploraron y reconocieron los alrededores. Se hicieron observaciones geológicas, botánicas y zoológicas. Se realizaron estudios etnográficos y lingüísticos. Se recogieron numerosas carpetas que se fueron remitiendo a España o se conservaron en las corbetas para preparar el informe final después del regreso».

Los siglos VIII y IX fueron los de mayor actividad vikinga en la Península, de manera que volvieron con planes más ambiciosos pues, tras saquear Gijón, siguieron hacia el sur sin que nadie los pudiera parar. Llegaron hasta Cádiz y la saquearon a fondo, junto con Medina Sidonia y Sanlúcar. No contentos con esto, más bien envalentonados por los resultados, decidieron subir el Guadalquivir navegándolo. No lo conocían y, por tanto, no sabían qué encontrarían, pero eso no era obstáculo para ellos. Tomaron la desembocadura del río y llegaron hasta Sevilla. La Híspalis romana que ahora era la Isbilya musulmana. Allí estuvieron, incendiaron la ciudad, sus habitantes pasados a cuchillo y robaron y desvalijaron durante siete días. No es difícil imaginar el terror de los sevillanos pues, incluso a muchos los tomaron prisioneros para convertirlos en esclavos. El historiador musulmán Ibrahim Ibn Yacub escribió: «En el año de 844 unos paganos atacaron Sevilla, la saquearon y asolaron, incendiando y matando». Era la tarjeta de visita vikinga.
Era una humillación. Que el poderoso emirato andalusí fuera atacado por guerreros de países tan al norte que nadie los había pisado: era una humillación.

Hubo un tiempo, mucho tiempo, en que el mayor océano del mundo, el océano Pacífico, se llamó «Lago Español». Así lo llamaban por los muchos viajes, exploraciones, descubrimientos y dominio que España realizaba en aquellas aguas. España estuvo presente en aquellos territorios durante casi cuatro siglos: 380 años. Este océano ocupa más de un tercio de la tierra y quienes comenzaron a llamarlo así no fueron los españoles, sino sus adversarios políticos.
El nombre de Lago Español fue una denominación empleada por todos los países con intereses marítimos. Desde finales del siglo XVI todos los países con intereses en los mares, con alguna flota de importancia, con deseos de colonias o comercio ultramarino, llamaban así a aquel océano. El Pacífico era El Lago Español porque así lo veían los demás países de Europa.
—Islas Filipinas, descubiertas por Magallanes y Elcano, en 1521.
—Islas Marianas, descubiertas por Magallanes y Elcano, en 1521.
—Islas Tuamotu, descubiertas por Magallanes, en 1521.
—Isla de Amsterdam, descubierta por Elcano, en 1522.
—Islas Carolinas Occidentales, descubiertas por Gonzalo Gómez de Espinosa, en 1522.
—Islas Carolinas, descubiertas por Toribio Alonso Salazar, en 1526.
—Islas Marshall, descubiertas por Álvaro de Saavedra, en 1526.
—Papua Nueva Guinea, descubierta por Álvaro de Saavedra, en 1527-1529.
—Islas Hawai, descubiertas por Álvaro de Saavedra, en 1527-1529.
—Islas del Almirantazgo, descubiertas por Álvaro de Saavedra, en 1527-1529.
—Islas Schouten, descubiertas por Álvaro de Saavedra, en 1527-1529.
—Islas Aroe, descubiertas por Álvaro de Saavedra, en 1527-1529.
—Isla Uluti, descubierta por Saavedra, en 1528.
—Islas Galápagos, descubiertas por Tomás Martínez Gómez, en 1535.
—Islas Gilbert, descubiertas por Hernando de Grijalva, en 1536-1537.
—Islas de Revillagigedo, descubiertas por Hernando de Grijalva, en 1536-1537.
—Islas Espórades, descubiertas por Hernando de Grijalva, en 1536-1537.
—Islas Mapia, descubiertas por Hernando de Grijalva, en 1536-1537.
—Islas Palaos, descubiertas por Rui López de Villalobos, en 1542-1545.
—Isla Iwo Jima, descubierta por Rui López de Villalobos, en 1542-1545.
—Islas Volcano, descubiertas por Bernardo de la Torre y Ortiz de Retes, en 1543-1545.
—Islas Bonin, descubiertas por Bernardo de la Torre y Ortiz de Retes, en 1543-1545.
—Isla de la Pasión, descubierta por Sánchez Pericón y Rodrigo de Angle, en 1566.
—Islas Salomón, descubiertas por Álvaro de Mendaña, en 1567-69.
—Islas Ellica, descubiertas por Álvaro de Mendaña, en 1567-69.
—Isla Ellice, descubierta por Álvaro de Mendaña, en 1568.
—Islas Juan Fernández (antes islas Desventuradas), descubiertas por Juan Fernández, en 1574.
—Nueva Zelanda, descubierta por Juan Jufré y Juan Fernández, en 1576.
—Isla Vancouver, descubierta por Juan de Fuca, en 1592.
—Islas Cook, descubiertas por Mendaña, en 1595.
—Isla Pukapuka, descubierta por Mendaña, en 1595.
—Isla Jarvis, descubierta por Mendaña, en 1595.
—Islas Marquesas, descubiertas por Álvaro de Mendaña, en 1595.
—Islas Santa Cruz, descubiertas por Álvaro de Mendaña, en 1595.
—Isla de San Clemente, descubierta por Sebastián Vizcaíno, en 1602.
—La Antártida, descubierta por Gabriel de Castilla, en 1603.
—Islas Nuevas Hébridas, descubiertas por Fernández de Quirós, en 1605-1606.
—Islas Vanuatu, descubiertas por Fernández de Quirós, en 1605-1606.
—Islas Tahití, descubiertas por Fernández de Quirós, en 1605-1606.
—Isla Rakahanga, descubierta por Fernández de Quirós, en 1605-1606.
—Isla Pitcaim, descubierta por Fernández de Quirós, en 1605-1606.
—Estrecho de Torres, descubierto por Luis Váez de Torres, en 1607.
—Islas Georgias del Sur, descubiertas por Gregorio Jerez, en 1756.
—Islas de la reina Charlotte, descubiertas por José Pérez Hernández, en 1774.
—Isla Príncipe de Gales, descubierta por Francisco de Bodega y Cuadra, en 1775.
—Islas Vavao, en las islas Tonga, descubiertas por Francisco Mourelle, en 1781.
—Isla Sala y Gómez, descubierta por José Salas Valdés, en 1793.

Numerosos símbolos de Estados Unidos tienen su origen en los símbolos de España.
—La bandera confederada. Aunque ha evolucionado a lo largo del tiempo, siempre ha tenido relación con la historia de España. Al principio tenía las franjas y los colores de la bandera de España y actualmente lleva trece estrellas dentro del Aspa de san Andrés o Cruz de Borgoña, símbolo de la bandera española en los siglos XVI-XVIII.
—La bandera de Florida. Esta bandera tiene también, en recuerdo de su pasado español, la Cruz de Borgoña que, se encontraba en el escudo de armas de los reyes de España hasta Felipe VI. Sobre ella, el escudo del estado de Florida.
—La bandera de Alabama. En la actualidad es, sencillamente, la misma que utilizaron allí los españoles durante más de tres siglos: la Cruz de Borgoña sobre fondo blanco.
—La bandera de Arizona. En el centro, una estrella de bronce recuerda su pasado minero y, en la parte superior, trece barras con los colores rojo y amarillo de la bandera de España.
—La bandera de Nuevo México. También lleva el rojo y amarillo de la bandera de España.
—La bandera de Montana. Tanto su bandera como su escudo llevan, en español, la leyenda «oro y plata», en referencia a su pasado minero.
—El escudo de Texas. En la parte superior derecha está la bandera de España.
—El escudo de Los Ángeles. En la zona inferior izquierda el símbolo del reino de Castilla y León y abajo el año de su fundación por España.
—El escudo de Puerto Rico. Otorgado por el rey Fernando el Católico en 1511. Es el más antiguo de América.
—El escudo de Alabama. En la zona superior izquierda está el escudo de Castilla y León.
—Y en la fachada del Capitolio de los Estados Unidos, el escudo de Castilla y León.

EL SÍMBOLO DEL DÓLAR
El símbolo del dólar «$» representa una de las monedas más importantes del mundo, pero ¿de dónde surgió ese símbolo? De nuevo, tienen mucho que ver los reyes de España Isabel y Fernando. Las dos barras que atraviesan la S representan las Columnas de Hércules que formaban parte del escudo de armas medieval de Fernando el Católico. Las dos columnas se entrelazaban con una cinta con el lema en latín: non plus ultra, cuya traducción es «nada más allá», (que no había nada más allá del mundo conocido). Tras el descubrimiento de América, el nieto de los reyes, el emperador Carlos V, acortó la leyenda quitándole el «non». Entonces, solo quedó: plus ultra, cuya traducción es «más allá», (que sí había algo más allá del mundo conocido: América). Esta es la explicación del escudo de los Reyes Católicos que mantuvieron los sucesivos reyes de España.
Las monedas que se acuñaban en las colonias americanas tenían las efigies de los reyes españoles en una cara y las Columnas de Hércules en la otra. El dólar era una de las monedas que se acuñaba desde 1787, año en el que el Congreso de los Estados Unidos decidió la creación de esa moneda. Y como el dólar se creó con la paridad al «duro» español, adoptó como símbolo el de las monedas españolas: las dos Columnas de Hércules entrelazadas con la cinta, pero cambiándolo un poco: alargaron la cinta hasta convertirla en una «s».

La Paz de las Tres Vacas ha tenido algunos incidentes, pocos para el tiempo que lleva en vigor. En 1621, se rechazaron dos de las tres vacas por presentar defectos y se separaron enfadados unos con otros, pero continuó haciéndose cada año. Mucho más tarde, en 1793, en plena revolución francesa y siendo enemigas declaradas España y Francia no se pudo realizar la entrega como indicaba el tratado. Sin embargo, los baretones, estaban dispuestos a cumplir y el 17 de agosto fueron a Isaba y entregaron las tres vacas. Decían que la guerra no podía romper el pacto y lo ratificaron con una carta en la que decían «y entre tanto, estamos y correremos con la misma fraternidad o hermandad». Más tarde, ya en la guerra de la Independencia, en 1810, aunque no pudieron entregar las vacas, entregaron su equivalente en dinero.
En la segunda mitad del siglo XIX los periódicos de Francia comenzaron a publicar el tratado y la operación que, desde tanto tiempo atrás, se hacia cada año. La opinión pública gala no comprendió el verdadero sentido amistoso que había ido tomando con el paso del tiempo. De hecho lo tomó como una humillación porque los periódicos empezaron a escribir cosas absurdas y a «calentar» la situación. Empezaron a decir que era antifrancés. La historia que contaban los periódicos era descabellada: que los franceses querían paz y los españoles guerra, que los franceses tenían que descubrirse la cabeza y los españoles se mantenían cubiertos, que los franceses llevaban bandera blanca y los españoles armas de asta larga, que los franceses no podían llevar armas y los españoles llevaban fusileros que apuntaban a Francia, y un largo etc. Los ánimos se fueron calmando a medida que los periódicos dejaron el asunto como un problema del pasado, pero se estuvo a punto de revocar la tradición. Finalmente, durante la segunda Guerra Mundial, los alemanes impidieron el acto por temor a que los franceses escaparan a España. Como en esos años de la guerra mundial no se entregaron las tres vacas, después del conflicto, en compensación los franceses comenzaron a entregar una más, cuatro, hasta que los españoles la perdonaron.
La Paz de las Tres Vacas es el tratado de paz internacional más antiguo de Europa.

La historia real es que las fuentes del Nilo no fueron descubiertas en 1765 sino en 1618. Que su descubridor no fue un inglés sino un español. Que no se llamaba James Bruce sino Pedro Páez. Que no nació en Stirlingshire (Escocia) sino en Olmeda de las Fuentes (Madrid). Que James Bruce llegó con 152 años de retraso sobre Pedro Páez. Y que Pedro Páez es uno de los exploradores españoles más desconocidos a pesar de que realizó una de las mayores gestas exploradoras de la historia moderna.
Siempre se ha oído decir que en España el pecado nacional es la envidia, y quizá sea así. Afortunadamente —por ahora— yo nunca la he experimentado. Por eso, cuando pienso en tantos españoles como Pedro Páez a lo largo de la historia, pienso que el pecado nacional no es la envidia sino el olvido.
No han sido pocos los exploradores que se han autoproclamado descubridores de las fuentes del Nilo Azul. Quizá el ejemplo más conocido sea el del inglés James Bruce que se atribuyó su descubrimiento en 1769, 152 años después de que hubiera llegado Páez. Además, ni siquiera fue el segundo en llegar. Era el tercero, pues el segundo fue el portugués Jerónimo Lobo que llegó diez años después de Páez. De las extraordinarias dificultades que tenía el acceso a las fuentes del Nilo es bien elocuente el hecho de que, en todo ese tiempo, nadie más fuera capaz de llegar. Y la fuente principal del Nilo Blanco, la más lejana, no fue descubierta hasta 1862 por J. H. Speke.

La moneda española Real de a Ocho fue la primera divisa internacional aceptada por todos los estados. Cualquier país debía adaptarse a ella pues era la admitida, sin reservas, en todo el mundo para el comercio mundial.
Uno de los hechos que facilitó que alcanzase tanto prestigio fue que en el siglo XVI, cuando comenzó a acuñarse, España era la indiscutible primera potencia mundial y a esta potencia política y militar le acompañaban inmensos territorios. Entre esos territorios se encontraban las minas de plata más importantes: las de Potosí, Jauja y Huancavelica. La plata extraída de estas minas era de una pureza excepcional y, como las posesiones del Imperio español eran cada vez más amplias y era necesaria una moneda fuerte y común para comerciar, se pensó en esa plata para la nueva moneda: el Real de a Ocho.
El sistema monetario español se regía por una ley: la pragmática de Medina del Campo de 1497, que era una reforma monetaria que estableció «el real» como moneda de curso legal en la que se dividían las monedas de más valor.
En lugares de todo el mundo las resellaban con el sello nacional para que pudieran ser usadas como moneda local. Por todos aquellos países se extendieron los símbolos españoles. La cara y la cruz de la moneda: las Columnas de Hércules y las efigies de los reyes de España. Hay que aclarar que las reacuñaciones y resellos en todos estos países no la convirtieron en moneda importante sino que, por ser moneda importante, las reacuñaban y las resellaban en aquellos países.
Un caso curioso era el de Inglaterra que, aunque enemiga mortal de España en aquellos siglos, apreciaba mucho la plata española. Allí, como en todos los países, las resellaban. Pero, además, hacían otra cosa: les hacían un agujero central y extraían esa parte cortada. De esa forma obtenían dos monedas de curso legal: el chelín, que era la parte mayor, y el penique, que era la parte menor, la del centro. Así, en Inglaterra convertían en dos monedas inglesas lo que antes había sido una sola moneda española.

La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna fue la primera campaña sanitaria de ámbito mundial de la historia. Duró de 1803 a 1814. La viruela, que afectaba igual a indios y a virreyes, a frailes y arzobispos, tuvo en esta expedición el principio de su final y todos se implicaron. La expedición promovida por el Rey de España para las colonias en América y Asia se convirtió en uno de los mayores y trascendentales éxitos de la historia de la medicina hasta principios del siglo XIX.
Una de las herencias más importantes de la expedición fue la creación de las Juntas de Vacuna, centros médicos que aseguraron su finalidad principal: la lucha contra las epidemias de viruela. Se establecieron en las principales poblaciones y, para su funcionamiento, se establecieron unas normas dictadas por el propio Balmis. Con las Juntas de Vacuna se institucionalizó la medicina en América. Todo esto era un enorme adelanto porque, hasta entonces, la sanidad había recaído en las órdenes religiosas que, con gran heroísmo de sus componentes habían hecho, una y mil veces, de buen samaritano.
El director de la expedición, el Cirujano de Cámara Real Francisco Javier Balmis Berenguer, murió en Madrid el 12 de febrero de 1819. Tenía 66 años. Fue quien dirigió y planificó. A pesar de su fuerte carácter, tuvo el gran deseo de llevar la sanidad a los sitios más alejados y, en lo que respecta a los niños, se ocupó y preocupó por ellos, y tanto más cuanto más difíciles se hacían las condiciones. Inició la erradicación de la enfermedad y creó una magnífica estructura sanitaria en todas las colonias de soberanía española en América y en Asia. Como a su vuelta a Madrid, Balmis se negó a jurar fidelidad al rey francés José Bonaparte, las tropas francesas asaltaron su casa y, como nunca apareció su diario sobre la expedición, es muy posible que en aquel saqueo lo destruyeran.
El subdirector, José Salvany y Lleopart, murió en Cochabamba, en la actual Bolivia, el 21 de julio de 1810. Tenía 34 años. En los Andes, a una altura mortal para su enfermedad, tuberculosis pulmonar, desafió a la muerte en beneficio de los demás. Y la muerte le ganó el desafío. Salvany fue mucho más que un subdirector. Con su carácter amable y buenas maneras creó a su alrededor una atmósfera de reconocimiento. Quito, Perú, Piura, Santa Fe de Bogotá… había realizado casi 200.000 vacunas y había recorrido, en las más incómodas condiciones 18.000 km.

Si a usted le dicen que, en el océano Pacífico, hay cuatro islas españolas, posiblemente pensará: «… ¡Venga ya!». Y sin embargo, podría ser así. Existen cuatro islas que, oficialmente, nunca han dejado de ser de soberanía española. No existe ningún tratado ni documento por el que España las haya cedido, traspasado, dado, adjudicado, entregado o vendido. Sus nombres son: Guedes, Coroa, Pescadores y Ocea, actualmente Mapia, Rongueril, Kapingamarangi y Nukuoro. Era la Micronesia española.
En 1948, Emilio Pastor Santos, investigador del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), descubrió en los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid, unos documentos referentes al tratado de paz hispano-estadounidense, firmado en París en 1898 y al tratado hispano-alemán, firmado en Madrid en 1899. Al estudiarlos comprobó que las cuatro islas habían quedado, oficialmente, fuera de los dos tratados. Esto se explicaría por el hecho de que en algunos mapas antiguos algunas islas pequeñas no aparecen. La consecuencia sería que, al no figurar en los mapas sobre los que se hicieron los acuerdos, quedaron fuera de ellos.
El asunto llegó al Consejo de Ministros del 12 de enero de 1949. El Gobierno de Madrid, entonces, envió una nota a las Naciones Unidas sobre el asunto. En esta nota diplomática se reclamaba la soberanía sobre las cuatro islas pero, la reclamación debió hacerse sin mucha convicción y con bastante realismo. Hay que tener en cuenta que, en ese momento, las islas estaban bajo la administración fiduciaria de Estados Unidos y, la situación internacional en España era muy delicada. Por ello, el gobierno no hizo nuevas reclamaciones. Se puede entender, más bien, que actuó con la diplomacia que convenía en ese momento.
A día de hoy España podría, teóricamente, reclamar estas cuatro islas como propias pues no existe ningún documento ni expediente que demuestre o pruebe que las islas dejaron alguna vez de ser españolas. Por tanto, en teoría continúan siendo españolas pues, según el Derecho Internacional, España ostenta jurídicamente la soberanía legal aunque no la política y administrativa. Lo cierto, sin embargo, es que tras la nota diplomática a la ONU, España no las volvió a ocupar ni a reclamar. Como, además, tienen poco valor estratégico y económico, no parece que el gobierno español vuelva a reclamarlas pero nunca ha renunciado oficialmente a ellas. Aunque nadie puede conocer el futuro…

Hay una serie de razones que explican por qué las matanzas de indios en Hispanoamérica no fueron posibles. Vamos a exponer solo las tres más evidentes. Por sí mismas, cada una de ellas, bastaría para echar por tierra esta parte de la Leyenda Negra, pero eso no será así (para ello se necesitaría sinceridad y honradez y la Leyenda Negra se basa, entre otras cosas, en lo contrario). Vamos a ver, muy brevemente, cuáles son estas razones.
-El desigual número de población: demasiados indios para tan pocos españoles.
-Ningún imperio quiere territorios despoblados, porque no sirven para nada.
-La enorme extensión de las colonias españolas.
Entre muchos casos bien documentados exponemos a continuación, a título de ejemplo, solo dos. Al norte de Florida (actual estado de Estados Unidos), colonia española hasta 1821, en la zona de Georgia, entre 1612 y 1616 se produjo una epidemia que mató tanto a españoles como a indios. Pero, los españoles, todavía eran pocos en esa zona. Quienes sí eran muchos eran los indios de la tribu guale a quienes la enfermedad afectó hasta producir 10.000 enfermos mortales, lo que dejó la zona casi despoblada. El segundo ejemplo, lo exponemos de la misma zona: Florida. Para que se comprenda como, a veces, las enfermedades se «cebaban» en algunos territorios. Cuando los misioneros volvieron tras la epidemia —a ellos también les causó muertes—, recomenzaron de nuevo su lenta y humanitaria labor. Sus trabajos, sus esfuerzos y su ayuda a los indios volvieron a ser efectivos y el territorio comenzó a recuperarse. Sin embargo, en los años 1649 y 1650, una nueva enfermedad desconocida podría ser cualquier enfermedad bien conocida hoy que con las vacunas y medicinas actuales no presentan peligro ninguno— volvió a convertirse en epidemia. El resultado fue que la población india, cuando se recuperaba de la anterior epidemia, se vio de nuevo afectada.
Afortunadamente para los indígenas de Iberoamérica, el concepto que tenía España de colonizar era diferente al inglés porque, de lo contrario, hoy estarían aniquilados (como en Estados Unidos) o con un retaso prehistórico los pocos supervivientes (como en Australia). Los españoles nunca fueron con ideas xenófobas. La prueba más evidente e indiscutible son las series de cuadros que había en las grandes casas de las colonias españolas, que representan los frutos de las muy diversas uniones de matrimonios entre españoles e indios, negros, mulatos, y un largo etc. De hecho, estos cuadros, representan los hijos habidos de los siguientes matrimonios:
De español e indio mestizo
De español y mestizo castizo
De español y castizo español
De español y albino torna atrás
De español y negro mulato
De español y mulato morisco
De español y morisco albino
De español y albino saltatrás
De español y coyote harnizo

Probablemente el mayor signo de identidad de un pueblo sea el idioma. Los españoles no solo no los eliminaron ni los prohibieron sino que comprendieron que eran un vehículo para culturizar a los indios, para enseñarles y para evangelizarles. Porque hablar y cultivar las lenguas indígenas facilitaba la evangelización. Y no solo no se eliminaron, sino que se estudiaron a fondo. Se estudiaron tan a fondo que, incluso, se realizaron diccionarios de español a estas lenguas. Y para quienes no crean en esta actitud de sumo respeto, menos mal que quedan ejemplares de estos diccionarios en algunas instituciones estatales. Así, los frailes españoles escribieron libros religiosos en los idiomas más importantes del Virreinato de Perú: quechua y aimará. También se escribieron en otros diversos idiomas precolombinos como el zapoteco, náhuatl, otomí, tarasco y zoque. Y se llegó al extremo de escribir libros en tres idiomas: en quechua, en aimará y en español.
¿Y si hablamos de la cultura y la enseñanza? Entonces la diferencia es tan abismal que deja asombrado. Vamos a poner, solo, un ejemplo: las universidades.
La primera universidad fundada por Inglaterra en sus colonias americanas fue la de Harvard, en 1636. Para ese año, España ya había fundado, también en sus colonias americanas 16. Sin contar las abiertas también en sus colonias asiáticas y 14 Colegios Superiores. Fueron las siguientes:
—Universidad de Santo Tomás de Aquino, en Santo Domingo. En 1538.
—Universidad de San Marcos, en Lima. En 1551.
—Universidad de México. En 1551.
—Universidad de la Plata, en Sucre. En 1552.
—Universidad de Santiago de la Paz y Gorjón, en Santo Domingo. En 1558.
—Universidad de santo Tomás de Aquino, en Bogotá. En 1580.
—Universidad de San Fulgencio, en Quito. En 1586.
—Universidad de San Ildefonso, en Lima. En 1608.
—Universidad de Córdoba, en Argentina. En 1613.
—Universidad de Santo Tomás de Aquino, en Santiago de Chile. En 1619.
—Universidad de San Ignacio de Loyola, en Cuzco. En 1621.
—Universidad de San Miguel, en Santiago. En 1621.
—Universidad de San Francisco Javier, en Bogotá. En 1621.
—Universidad de San Gregorio Magno, en Quito. En 1622.
—Universidad de San Francisco Javier, en Sucre. En 1624.
—Universidad de Mérida. En 1624.
María Saavedra, expone con gran claridad la manipulación realizada con motivo de las muertes de los indios hispanoamericanos. Opina lo siguiente: «Hablar de genocidio para referirse a la actitud que los españoles adoptaron con los nativos americanos es, cuanto menos, un error de conocimiento histórico. Un genocidio implica la voluntad de acabar con un pueblo borrando en la medida de lo posible su rastro sobre la tierra. Y si tuviéramos que hablar en términos de intereses, esto estaría muy lejos de los objetivos de la Corona española en América. Pero es que, además, el español demostró con su conducta que no le interesaba en absoluto arrancar del continente americano a su población nativa. ¿Para qué entonces crear escuelas, colegios y muy pronto Universidades? Recordemos la temprana fecha de fundación de la Universidad de Santo Domingo (1538).

A great didactic book where, as they say. It may seem that other nations are better than ours, the reality is that they know their history and are proud of it. This book, with informative vocation, is good seed to awaken the accurate interest in our throbbing and long history.

And how many know that, afterwards, the largest naval fleet, until the 1st World War, was built by England? What built it to invade Cartagena de Indias (in present-day Colombia) and, from there, occupy all of Spanish America? How many know that the English soldiers multiplied by ten the Spaniards and that, in spite of everything, they were defeated?
Who knows that Blas de Lezo caused England the greatest naval defeat in its history and that this defeat was hidden by the English? The disaster of England and the destruction of its squadron is much less known. And, nevertheless, of that 275 years ago, quite less than the disaster of the Spanish Armada. From the first one there are books, many publications and a good memory. Of the second scarce books, few publications and bad memory.
There is an important fact that explains the size of the English disaster. When Vernon left Cartagena de Indias and ordered the retreat, he had to burn a part of his own ships so that they would not fall into the hands of the Spaniards, as it had been a massacre of such magnitude that he did not even have enough crew to carry England the ships that remained navigable.
Although the number of casualties and losses of war material always differs between the opposing sides, in general, in the defense of Cartagena de Indias, the two sides admit the following information:
ENGLISH DEAD 10,000
SPANISH DEAD 800
ENGLISH INJURIES 7,500
SPANISH WOUNDED 1.200
BOATS ENGLISH SUNKEN 50
SPANISH BOATS SUNKEN 6

Write one of the combatants, one J. Pembroke, in 1741:
«For the honest account (means without lying) we had 18,000 dead and, according to a Spanish soldier that we captured, they lost at most 200. The One Leg Admiral (refers to Blas de Lezo) with his excellent command and fire killed 9,000 of our men. The general fever killed a similar number. When I took the last look at the port of Cartagena, its surface was gray, with the putrefying bodies of our men who died so fast that we could not bury them. And of the poor farmers of our North American colonies four out of five died … ».

What had been the concrete results of the trip? What had been achieved? Was it worth it? Without any doubt, the expedition had been a complete success. Undisputed proof were the hundreds of thousands of engraved, drawn and written sheets that had been compiled. And the numerous copies of the aforementioned collections, the astronomical measurements, 14,000 plants studied, 500 animal species (357 birds, 124 fish, 36 quadrupeds and 21 amphibians), 70 new nautical charts, more than 1000 illustrations, endless annotations …
It is not easy to describe, in a few lines, the results of the expedition. The Argentinian Bonifacio del Carril, doctor in law, in his work on Malaspina described it in the following way:
«In all the places where they stopped … the levels were measured and calculated. Geographical charts were created. The surroundings were explored and recognized. Geological, botanical and zoological observations were made. Ethnographic and linguistic studies were carried out. Many folders were collected that were sent to Spain or were kept in the corvettes to prepare the final report after the return ».

The VIII and IX centuries were the most Viking activity in the Peninsula, so they returned with more ambitious plans because, after looting Gijón, they continued south without anyone being able to stop them. They arrived at Cádiz and looted it thoroughly, along with Medina Sidonia and Sanlúcar. Not content with this, rather emboldened by the results, they decided to climb the Guadalquivir by sailing it. They did not know him and, therefore, they did not know what they would find, but that was not an obstacle for them. They took the mouth of the river and reached Seville. The Roman Híspalis that was now the Muslim Isbilya. There they were, they set fire to the city, its inhabitants were put to the sword and robbed and plundered for seven days. It is not difficult to imagine the terror of the Sevillians, because even many were taken prisoner to turn them into slaves. The Muslim historian Ibrahim Ibn Yacub wrote: «In the year of 844 some pagans attacked Seville, looted and ravaged it, burning and killing.» It was the Viking business card.
It was a humiliation. That the powerful Andalusian emirate was attacked by warriors from countries so far north that no one had stepped on them: it was a humiliation.

There was a time, a long time, when the largest ocean in the world, the Pacific Ocean, was called «Spanish Lake». That’s what they called it because of the many trips, explorations, discoveries and dominion that Spain carried out in those waters. Spain was present in those territories for almost four centuries: 380 years. This ocean occupies more than a third of the earth and those who began to call it that were not the Spaniards, but their political adversaries.
The name of Spanish Lake was a denomination used by all the countries with maritime interests. From the end of the sixteenth century all countries with interests in the seas, with some important fleet, with wishes for colonies or overseas trade, called that ocean that way. The Pacific was El Lago Español because the other European countries saw it that way.
-Islands of the Philippines, discovered by Magallanes and Elcano, in 1521.
-Islands Marianas, discovered by Magallanes and Elcano, in 1521.
-Islas Tuamotu, discovered by Magallanes, in 1521.
-Island of Amsterdam, discovered by Elcano, in 1522.
-The Western Carolinas Islands, discovered by Gonzalo Gómez de Espinosa, in 1522.
-The Carolinas Islands, discovered by Toribio Alonso Salazar, in 1526.
-The Marshall Islands, discovered by Álvaro de Saavedra, in 1526.
-Papua Nueva Guinea, discovered by Álvaro de Saavedra, in 1527-1529.
-Islands Hawai, discovered by Álvaro de Saavedra, in 1527-1529.
-Islands of the Admiralty, discovered by Álvaro de Saavedra, in 1527-1529.
-Schouten Islands, discovered by Álvaro de Saavedra, in 1527-1529.
-The Aroe Islands, discovered by Álvaro de Saavedra, in 1527-1529.
-Isli Uluti, discovered by Saavedra, in 1528.
-The Galápagos Islands, discovered by Tomás Martínez Gómez, in 1535.
Gilbert Islands, discovered by Hernando de Grijalva, in 1536-1537.
-Islands of Revillagigedo, discovered by Hernando de Grijalva, in 1536-1537.
-Islands Sporades, discovered by Hernando de Grijalva, in 1536-1537.
-Ispia Mapia, discovered by Hernando de Grijalva, in 1536-1537.
Palau Islands, discovered by Rui López de Villalobos, in 1542-1545.
-Iwo Jima Island, discovered by Rui López de Villalobos, in 1542-1545.
-Islands Volcano, discovered by Bernardo de la Torre and Ortiz de Retes, in 1543-1545.
-The Bonin Islands, discovered by Bernardo de la Torre and Ortiz de Retes, in 1543-1545.
-Isla de la Pasión, discovered by Sánchez Pericón and Rodrigo de Angle, in 1566.
-Solomon Islands, discovered by Álvaro de Mendaña, in 1567-69.
-Ellica Islands, discovered by Álvaro de Mendaña, in 1567-69.
-Isla Ellice, discovered by Álvaro de Mendaña, in 1568.
-Islas Juan Fernández (formerly Desventuradas Islands), discovered by Juan Fernández, in 1574.
-New Zealand, discovered by Juan Jufré and Juan Fernández, in 1576.
-Island Vancouver, discovered by Juan de Fuca, in 1592.
-Islands Cook, discovered by Mendaña, in 1595.
-Isla Pukapuka, discovered by Mendaña, in 1595.
-Island Jarvis, discovered by Mendaña, in 1595.
-The Marquesas Islands, discovered by Álvaro de Mendaña, in 1595.
-Islas Santa Cruz, discovered by Álvaro de Mendaña, in 1595.
-Isla de San Clemente, discovered by Sebastián Vizcaíno, in 1602.
-The Antarctic, discovered by Gabriel de Castilla, in 1603.
-New Hebridean Islands, discovered by Fernández de Quirós, in 1605-1606.
– Vanuatu Islands, discovered by Fernández de Quirós, in 1605-1606.
-Islands Tahiti, discovered by Fernández de Quirós, in 1605-1606.
-Isla Rakahanga, discovered by Fernández de Quirós, in 1605-1606.
-Island Pitcaim, discovered by Fernández de Quirós, in 1605-1606.
-Estrecho de Torres, discovered by Luis Váez de Torres, in 1607.
-Islands Georgias del Sur, discovered by Gregorio Jerez, in 1756.
-Islands of Queen Charlotte, discovered by José Pérez Hernández, in 1774.
– Prince of Wales Island, discovered by Francisco de Bodega y Cuadra, in 1775.
-Islands Vavao, in the Tonga Islands, discovered by Francisco Mourelle, in 1781.
-Isla Sala y Gómez, discovered by José Salas Valdés, in 1793.

Numerous symbols of the United States have their origin in the symbols of Spain.
-The Confederate flag. Although it has evolved over time, it has always been related to the history of Spain. At first it had the stripes and colors of the Spanish flag and currently has thirteen stars inside the Aspa de San Andrés or Cruz de Borgoña, symbol of the Spanish flag in the XVI-XVIII centuries.
-The Florida flag. This flag also has, in memory of its Spanish past, the Cross of Burgundy that, was in the coat of arms of the kings of Spain until Felipe VI. On it, the shield of the state of Florida.
-The flag of Alabama. At present it is, simply, the same one that Spaniards used there for more than three centuries: the Cross of Burgundy on a white background.
-The Arizona flag. In the center, a bronze star recalls its mining past and, at the top, thirteen bars with the red and yellow colors of the Spanish flag.
-The flag of New Mexico. It also bears the red and yellow of the Spanish flag.
-The Montana flag. Both its flag and its shield bear, in Spanish, the legend «gold and silver», in reference to its mining past.
-The Texas shield. In the upper right is the flag of Spain.
-The shield of Los Angeles. In the lower left zone the symbol of the kingdom of Castilla y León and below the year of its foundation by Spain.
-The coat of arms of Puerto Rico. Awarded by King Ferdinand the Catholic in 1511. It is the oldest in America.
-The Alabama shield. In the upper left area is the shield of Castilla y León.
-And on the facade of the Capitol of the United States, the coat of arms of Castilla y León.

THE SYMBOL OF THE DOLLAR
The dollar symbol «$» represents one of the most important currencies in the world, but where did that symbol come from? Again, the kings of Spain Isabel and Fernando have much to do. The two bars that cross the S represent the Columns of Hercules that were part of the medieval coat of arms of Fernando el Católico. The two columns were interlaced with a ribbon with the motto in Latin: non plus ultra, whose translation is «nothing beyond», (that there was nothing beyond the known world). After the discovery of America, the grandson of the kings, Emperor Charles V, shortened the legend by removing the «non». Then, it was only: plus ultra, whose translation is «beyond», (that there was something beyond the known world: America). This is the explanation of the coat of arms of the Catholic Kings that the successive kings of Spain maintained.
The coins that were minted in the American colonies had the effigies of the Spanish kings on one side and the Columns of Hercules on the other. The dollar was one of the coins that was coined from 1787, year in which the Congress of the United States decided the creation of that currency. And since the dollar was created with parity to the «hard» Spanish, it adopted as a symbol that of the Spanish coins: the two Columns of Hercules intertwined with the ribbon, but changing it a little: they lengthened the ribbon until it became an «s».

The Peace of the Three Cows has had some incidents, few for the time it has been in force. In 1621, two of the three cows were rejected because they presented defects and they separated in anger with each other, but it continued to be done every year. Much later, in 1793, during the French Revolution and when Spain and France were declared enemies, the delivery could not be carried out as indicated in the treaty. However, the baretones were willing to comply and on August 17 went to Isaba and delivered the three cows. They said that the war could not break the pact and they ratified it with a letter in which they said «and in the meantime, we are and we will run with the same fraternity or brotherhood». Later, already in the War of Independence, in 1810, although they could not deliver the cows, they gave their equivalent in money.
In the second half of the nineteenth century the newspapers in France began to publish the treaty and the operation that, from so long ago, took place every year. The public opinion gala did not understand the true friendly sense that had been taking over time. In fact he took it as a humiliation because newspapers started writing absurd things and «warming up» the situation. They started to say that he was anti-French. The story told by the newspapers was preposterous: that the French wanted peace and the Spaniards war, that the French had to uncover their heads and the Spaniards remained covered, that the French had a white flag and the Spaniards had long-horned weapons, that the Frenchmen could not carry arms and the Spaniards had riflemen who were aiming at France, and a long etc. The moods calmed down as the newspapers left the issue as a problem of the past, but it was about to revoke the tradition. Finally, during the Second World War, the Germans prevented the act for fear that the French would escape to Spain. As in those years of the world war the three cows were not given, after the conflict, in compensation the French began to give one more, four, until the Spaniards pardoned it.
The Peace of the Three Cows is the oldest international peace treaty in Europe.

The real story is that the sources of the Nile were not discovered in 1765 but in 1618. That its discoverer was not an Englishman but a Spaniard. That his name was not James Bruce but Pedro Paez. That he was not born in Stirlingshire (Scotland) but in Olmeda de las Fuentes (Madrid). That James Bruce arrived 152 years behind Pedro Paez. And that Pedro Páez is one of the most unknown Spanish explorers, despite the fact that he carried out one of the greatest scouting exploits in modern history.
It has always been said that in Spain national sin is envy, and perhaps that is the case. Fortunately -for now- I have never experienced it. Therefore, when I think of as many Spaniards as Pedro Páez throughout history, I think that national sin is not envy but oblivion.
There have been few explorers who have been self-proclaimed discoverers of the sources of the Blue Nile. Perhaps the best known example is that of the Englishman James Bruce, who claimed his discovery in 1769, 152 years after Paez had arrived. Besides, he was not even the second to arrive. It was the third, because the second was the Portuguese Jerónimo Lobo who arrived ten years after Paez. Of the extraordinary difficulties that access to the sources of the Nile had, it is eloquent that, in all that time, no one else was able to reach it. And the main source of the White Nile, the furthest one, was not discovered until 1862 by J. H. Speke.

The Spanish currency Real de a Ocho was the first international currency accepted by all the states. Any country had to adapt to it because it was the admitted, without reservation, in the whole world for world trade.
One of the facts that made it so prestigious was that in the sixteenth century, when it began to be coined, Spain was the undisputed first world power and this political and military power was accompanied by immense territories. Among those territories were the most important silver mines: those of Potosí, Jauja and Huancavelica. The silver extracted from these mines was of an exceptional purity and, as the possessions of the Spanish Empire were becoming wider and needed a strong and common currency to trade, it was thought that money for the new currency: the Real de a Ocho .
The Spanish monetary system was governed by a law: the Medina del Campo pragmatics of 1497, which was a monetary reform that established «the real» as a legal currency in which the most valuable currencies were divided.
In places around the world they were reselled with the national seal so they could be used as local currency. For all those countries the Spanish symbols were extended. The face and the cross of the coin: the Columns of Hercules and the effigies of the kings of Spain. It is necessary to clarify that the recounts and resellos in all these countries did not convert it into important currency but, because they are important currency, they were re-registered and reselled in those countries.
A curious case was that of England which, although mortal enemy of Spain in those centuries, appreciated Spanish silver very much. There, as in all countries, they reselled them. But, in addition, they did something else: they made a central hole and extracted that cut part. In this way they obtained two coins of legal tender: the shilling, which was the greater part, and the penny, which was the smaller part, that of the center. Thus, in England they converted into two English coins what had previously been a single Spanish currency.

The Royal Philanthropic Vaccine Expedition was the first worldwide health campaign in history. It lasted from 1803 to 1814. Smallpox, which affected equally Indians and viceroys, friars and archbishops, had in this expedition the beginning of its end and all were involved. The expedition promoted by the King of Spain for the colonies in America and Asia became one of the greatest and transcendental successes in the history of medicine until the beginning of the 19th century.
One of the most important legacies of the expedition was the creation of the Vaccine Boards, medical centers that ensured its main purpose: the fight against smallpox epidemics. They were established in the main towns and, for their operation, some rules dictated by Balmis himself were established. With the Vaccine Boards, medicine was institutionalized in America. All this was a huge advance because, until then, healing had fallen on the religious orders that, with great heroism of its components had done, a thousand times, a good Samaritan.
The director of the expedition, the Royal Chamber Surgeon Francisco Javier Balmis Berenguer, died in Madrid on February 12, 1819. He was 66 years old. He was the one who directed and planned. Despite his strong character, he had the great desire to take health to the most remote places and, as far as the children were concerned, he cared and cared for them, and the more difficult the conditions were. It initiated the eradication of the disease and created a magnificent sanitary structure in all the colonies of Spanish sovereignty in America and in Asia. As on his return to Madrid, Balmis refused to swear allegiance to the French King Joseph Bonaparte, the French troops assaulted his house and, as his diary on the expedition never appeared, it is quite possible that in that plunder they would destroy him.
The deputy director, José Salvany y Lleopart, died in Cochabamba, in present-day Bolivia, on July 21, 1810. He was 34 years old. In the Andes, at a deadly height for his illness, pulmonary tuberculosis, he challenged death for the benefit of others. And death won the challenge. Salvany was much more than a deputy director. With his kind character and good manners he created an atmosphere of recognition around him. Quito, Peru, Piura, Santa Fe de Bogota … had made almost 200,000 vaccines and had traveled, in the most uncomfortable conditions 18,000 km.

If you are told that there are four Spanish islands in the Pacific Ocean, you may think: «… Come now!» And yet, it could be like that. There are four islands that, officially, have never ceased to be of Spanish sovereignty. There is no treaty or document by which Spain has transferred, transferred, given, awarded, delivered or sold. Their names are: Guedes, Coroa, Pescadores and Ocea, currently Mapia, Rongueril, Kapingamarangi and Nukuoro. It was the Spanish Micronesia.
In 1948, Emilio Pastor Santos, researcher of the CSIC (Superior Council of Scientific Research), discovered in the archives of the Ministry of Foreign Affairs of Madrid, documents referring to the Spanish-American peace treaty, signed in Paris in 1898 and the Spanish treaty -aleman, signed in Madrid in 1899. When he studied them, he found that the four islands had officially remained outside the two treaties. This would be explained by the fact that in some old maps some small islands do not appear. The consequence would be that, not appearing on the maps on which the agreements were made, they were left out of them.
The matter reached the Council of Ministers on January 12, 1949. The Government of Madrid, then, sent a note to the United Nations on the matter. In this diplomatic note, sovereignty was claimed over the four islands, but the claim had to be made without much conviction and with realism. It must be taken into account that, at that time, the islands were under the fiduciary administration of the United States and, the international situation in Spain was very delicate. Therefore, the government did not make new claims. It can be understood, rather, that he acted with the diplomacy that was convenient at that time.
Today Spain could, theoretically, claim these four islands as their own because there is no document or file that proves or proves that the islands ever ceased to be Spanish. Therefore, in theory they continue to be Spanish because, according to International Law, Spain legally holds legal sovereignty, but not political and administrative sovereignty. The truth, however, is that after the diplomatic note to the UN, Spain did not return to occupy or claim. As, in addition, they have little strategic and economic value, it does not seem that the Spanish government returns to claim them but has never officially renounced them. Although nobody can know the future …

There are a number of reasons why the massacres of Indians in Spanish America were not possible. Let’s expose only the three most obvious. By themselves, each one of them would suffice to defeat this part of the Black Legend, but that will not be the case (for this one would need sincerity and honesty and the Black Legend is based, among other things, on the contrary). Let’s see, very briefly, what these reasons are.
-The unequal population: too many Indians for so few Spaniards.
– No empire wants depopulated territories, because they are useless.
-The enormous extension of the Spanish colonies.
Among many well documented cases we expose below, by way of example, only two. North of Florida (present state of the United States), Spanish colony until 1821, in the area of ​​Georgia, between 1612 and 1616 there was an epidemic that killed both Spaniards and Indians. But, the Spaniards, there were still few in that area. Those who were many were the Indians of the Guale tribe to whom the disease affected to produce 10,000 deadly patients, which left the area almost depopulated. The second example, we expose it from the same area: Florida. So that it is understood how, sometimes, diseases are «fattened» in some territories. When the missionaries returned after the epidemic – they also caused deaths – they began again their slow and humanitarian work. His work, his efforts and his help to the Indians were again effective and the territory began to recover. However, in the years 1649 and 1650, a new unknown disease could be any well-known disease today that with the current vaccines and medicines do not present any danger- again became epidemic. The result was that the Indian population, once recovering from the previous epidemic, was again affected.
Fortunately for the Indians of Ibero-America, the concept that Spain had of colonizing was different from English because, otherwise, today the few survivors would be annihilated (as in the United States) or with a prehistoric retrospective (as in Australia). The Spaniards were never with xenophobic ideas. The most evident and indisputable proof are the series of paintings that were in the great houses of the Spanish colonies, which represent the fruits of the very diverse unions of marriages between Spaniards and Indians, blacks, mulattoes, and a long etc. In fact, these paintings represent the children of the following marriages:
From Spanish and Indian half blood
Spanish and mestizo castizo
Spanish and Spanish Castizo
From Spanish and albino back
Spanish and black mulatto
Spanish and Moorish mulatto
From Spanish and albino moorish
Spanish and albino jump
Spanish and coyote harnizo (harness)

Probably the greatest sign of identity of a people is the language. The Spaniards not only did not eliminate them or forbid them, but they understood that they were a vehicle to educate the Indians, to teach them and to evangelize them. Because speaking and cultivating indigenous languages ​​facilitated evangelization. And not only were they not eliminated, but they were thoroughly studied. They were studied so thoroughly that even Spanish dictionaries were made to these languages. And for those who do not believe in this attitude of great respect, luckily there are copies of these dictionaries in some state institutions. Thus, the Spanish friars wrote religious books in the most important languages ​​of the Viceroyalty of Peru: Quechua and Aymara. They were also written in other diverse pre-Columbian languages ​​such as Zapotec, Nahuatl, Otomi, Tarascan and Zoque. And we went so far as to write books in three languages: in Quechua, in Aymara and in Spanish.
What if we talk about culture and teaching? Then the difference is so abysmal that it leaves astonished. Let’s put, just one example: universities.
The first university founded by England in its American colonies was that of Harvard, in 1636. By that year, Spain had already founded, also in its American colonies 16. Not to mention those also opened in its Asian colonies and 14 Colleges. They were the following:
-University of Santo Tomás de Aquino, in Santo Domingo. In 1538.
-University of San Marcos, in Lima. In 1551.
-University of Mexico. In 1551.
-University of La Plata, in Sucre. In 1552
-University of Santiago de la Paz and Gorjón, in Santo Domingo. In 1558.
-University of Saint Thomas Aquinas, in Bogotá. In 1580.
-University of San Fulgencio, in Quito. In 1586.
-University of San Ildefonso, in Lima. In 1608.
-University of Córdoba, in Argentina. In 1613.
-University of Santo Tomás de Aquino, in Santiago de Chile. In 1619.
-University of San Ignacio de Loyola, in Cuzco. In 1621.
-University of San Miguel, in Santiago. In 1621.
-University of San Francisco Javier, in Bogotá. In 1621.
-University of San Gregorio Magno, in Quito. In 1622.
-University of San Francisco Javier, in Sucre. In 1624.
-University of Mérida. In 1624.
María Saavedra, exposes with great clarity the manipulation made on the occasion of the deaths of the Hispano-American Indians. Consider the following: «To speak of genocide to refer to the attitude that Spaniards adopted with Native Americans is, at least, an error of historical knowledge. A genocide implies the will to end a people by erasing their trace on the earth as far as possible. And if we had to speak in terms of interests, this would be very far from the objectives of the Spanish Crown in America. But it is that, in addition, the Spanish demonstrated with his conduct that he was not interested at all in wresting from the American continent his native population. Why then create schools, colleges and soon Universities? Recall the early founding date of the University of Santo Domingo (1538).

2 pensamientos en “Eso No Estaba En Mi Libro De Historia De España — Francisco García Del Junco / This Was Not In My History Book by Francisco García Del Junco (spanish book edition)

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