A Cielo Abierto — Antonio Iturbe / Open To The Sky by Antonio Iturbe

Esta obra fue premio biblioteca breve de novela 2017 y debo decir que la historia me atraía, sin embargo no me acabo de enganchar, se trata de una obra ambientada en Francia, años veinte. Sólo los mejores pilotos son aceptados en Latécoère. Entre los elegidos están Jean Mermoz, Henri Guillaumet y Antoine de Saint-Exupéry, tres heroicos aviadores que abrirán las primeras líneas de reparto de correo en rutas inexploradas. Ninguna distancia es demasiado extensa para ellos, ninguna montaña demasiado alta: las cartas deben llegar a su destino. Cuando aterrizan, afrontan las turbulencias de la vida en tierra en un siglo partido por las guerras.
A cielo abierto cuenta las increíbles proezas de tres grandes amigos que marcaron la historia de la aviación, y es, además, un homenaje al autor de El Principito, un escritor inolvidable que supo ver la realidad con ojos de niño.

El problema es que la novela, que se convierte en un inventario de anécdotas de dos personajes modélicos, sin mayor tensión narrativa que una biografía informada: Saint-Exupéry triunfará con sus grandes libros y Mermoz sobrevivirá en los Andes a un accidente aéreo. Además es una obra demasiado larga, repitiendo en muchos capítulos la misma argumentación, cambiando lo mínimo. Lo que más me ha gustado es que el autor ha sabido reflejar el mensaje humanista de Saint-Exupéry, su profundo amor a la vida. En toda la novela se respira esa enseñanza tan simple y tan profunda.
Puede ser su mejor novela pero me dejó a medio camino. Quizás los amantes de la historia aeronáutica la disfrutarán mucho más.

A medida que avanza en la finalización del texto de su personaje llegado de otro planeta y empeñado en una búsqueda imposible, se siente más y más agobiado por la respuesta negativa a sus insistentes peticiones para reincorporarse a la defensa de Francia como piloto de observación aérea, una vez que se ha reorganizado el frente aliado contra los alemanes.
El comandante De Saint-Exupéry no regresó ese mediodía del 31 de julio de 1944 a la base de Bastia, como estaba previsto. Nunca regresó. Su cuerpo nunca ha sido hallado.

Soy Bouffard, periodista del Écho du Midi.
—¿Qué quiere?
—Supongo que se ha enterado usted de la desaparición del aviador y escritor De Saint-Exupéry en Córcega.
Daurat no asiente ni niega. Sólo lo taladra con la mirada, que sigue siendo igual de penetrante que siempre.
—Tengo entendido que usted lo tuvo como empleado durante un tiempo.
—Es una forma bastante burda de decirlo.
—¡Ha sido una tragedia! —exclama de manera impostada ante la cara cada vez más malhumorada de su interlocutor.
—No tengo nada que decirle.
—Pero —insiste el periodista—, ¿no le conmueve la muerte de esos pilotos a una edad joven: Saint-Exupéry, Guillaumet, Mermoz?
—En absoluto.
—¿Cómo es posible?
—Ellos eligieron su propio destino.
—Didier…, yo sé que sí lamentas la muerte de tus chicos.
—Tal vez.
—¿Realmente valió la pena?
—Vivieron cada año como si fueran diez. Vencieron sus miedos, llegaron a lugares asombrosos donde nadie había llegado, superaron retos que parecían imposibles, se sacrificaron para que la gente recibiera su correo en lugares remotos… No sé si valió la pena, pero de algo estoy seguro, ellos hicieron que sus vidas fueran extraordinarias.

This work was short book prize of novel 2017 and I must say that the story attracted me, however I did not just hook, it is a work set in France, twenties. Only the best pilots are accepted in Latécoère. Among the chosen are Jean Mermoz, Henri Guillaumet and Antoine de Saint-Exupéry, three heroic aviators who will open the first lines of delivery of mail in unexplored routes. No distance is too long for them, no mountains too high: the letters must reach their destination. When they land, they face the turbulence of life on earth in a century split by wars.
In the open air tells the incredible feats of three great friends that marked the history of aviation, and is also a tribute to the author of The Little Prince, an unforgettable writer who knew how to see reality with the eyes of a child.

The problem is that the novel, which becomes an inventory of anecdotes of two model characters, without greater narrative tension than an informed biography: Saint-Exupéry will triumph with his great books and Mermoz will survive in the Andes to an air accident. It is also a work too long, repeating in many chapters the same argument, changing the minimum. What I liked the most is that the author has been able to reflect the humanist message of Saint-Exupéry, his deep love for life. Throughout the novel we breathe that simple and profound teaching.
It may be your best novel but it left me halfway. Perhaps lovers of aeronautical history will enjoy it much more.

As he advances in the finalization of the text of his character arrived from another planet and engaged in an impossible search, he feels more and more overwhelmed by the negative response to his insistent requests to rejoin the defense of France as an aerial observation pilot, once the Allied front has been reorganized against the Germans.
Commandant De Saint-Exupéry did not return at midday on July 31, 1944, to the base of Bastia, as planned. Never comeback. His body has never been found.

I am Bouffard, journalist of the Écho du Midi.
-What does he want?
«I assume you have heard of the disappearance of the aviator and writer De Saint-Exupéry in Corsica.
Daurat does not nod or deny. He only drills it with his eyes, which is still as penetrating as always.
-I understand that you had him as an employee for a while.
-It’s a pretty crude way of saying it.
– It was a tragedy! He exclaims in an imposing way before the increasingly moody face of his interlocutor.
-I have nothing to tell you.
«But,» the journalist insists, «are you not touched by the death of those pilots at a young age: Saint-Exupéry, Guillaumet, Mermoz?»
-Absolutely.
-How is it possible?
-They chose their own destiny.
-Didier …, I know you do regret the death of your boys.
-Maybe.
– Was it really worth it?
-They lived each year as if they were ten. They overcame their fears, they came to amazing places where nobody had arrived, they overcame challenges that seemed impossible, they sacrificed themselves so that people received their mail in remote places … I do not know if it was worth it, but I’m sure of something, they made their lives were extraordinary.

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