IBEX 35 — Rubén Juste / Ibex 35 by Ruben Yuste (spanish book edition)

5D417160-D972-453F-BA35-3EF5245A39E3
Muy interesante libro sobre el Ibex 35, las puertas giratorias, el poder… Se trata de un libro bastante ameno y documentado sobre la oligarquía española y su imbricación con la política y los altos funcionarios del estado, que en muchas ocasiones son 3 en 1.
Se aprecia claramente como la transición española fue una continuidad en lo económico. Siguen los mismos que ya estaban.
Esto podría escandalizar a muchos, pero es algo normal que pasa en otros países, como las grandes familias industriales alemanas, que manejan gran parte de la riqueza del país desde la segunda guerra mundial. El libro solamente expone de manera clara una situación que es la que es, aunque pueda resultar incómoda para los que no quieren que se sepa la realidad de la situación, del pasado, el presente y el futuro, donde los apellidos se repiten (lean las noticias de jóvenes emprendedores de éxito, apunten sus apellidos y tiren del hilo, verán que hay “alcurnia oligárquica” detrás de la mayoría de estos casos).
Sobresale entre ellos el mexicano Slim (dueño desde julio de 2016 de FCC y de Aqualia, la mayor distribuidora de agua de España), y en segunda fila un elenco de antiguos exministros reconvertidos en gestores de la energía, todos ellos con una llama en la mano cual Prometeo desencadenado: el abogado de la infanta, Miquel Roca (Endesa); la antigua ministra de Zapatero, Cristina Garmendia (Gas Natural); el exministro de Aznar, Ángel Acebes (Iberdrola); José Folgado, secretario de Estado de Energía con Aznar (Red Eléctrica); y finalmente Isabel Tocino, la exministra de Medioambiente vestida de rojo del Banco Santander (consejera de Santander y Enagás).

Respecto a los Mass Media, Borja Prado Eulate —hijo del viejo administrador del rey, Manuel Prado y Colón de Carvajal, descendiente de Colón—, consejero de Mediaset y presidente de Endesa y Mediobanca; aparece junto a su compañero en el consejo, el exgobernador del Banco de España, José Ramón Álvarez Rendueles. Debajo de la imagen, en subtítulos, traducen lo que Berlusconi y sus acólitos tratan de transmitir: «A pesar del protagonismo que se arroga TVE, este es un producto propiedad de Endemol, productora comprada por la recién privatizada Telefónica por 5.500 millones en 2001, que la vendió en 2007 a la italiana Mediaset por la mitad de ese precio. Mediaset es además la dueña de Cuatro y Telecinco».
Aterrados, hemos vuelto a tomar el control y cambiamos de canal. En Antena 3, Susanna Griso dialoga con Paco Marhuenda. Este le explica la conexión entre Venezuela y los «pijo-progres» de Podemos: «¡Es que nos quieren hacer pasar por idiotas!, ¡si les financia Maduro, pues que lo digan, oye! Es que ¡basta ya, hombre!, que nos toman el pelo». Marhuenda habla y empezamos a notar un acento catalán y alemán en el trasfondo de su voz. De pronto se gira y anuncia a la cámara: «Antena 3 y La Sexta son propiedad de Bertelsmann, dueña del canal alemán RTL; a ellos se unen la familia Lara, y la empresa catalana Imagina Audiovisual, del exsocio de Mario Conde, Juan Abelló, y del propietario de Público, Jaume Roures; a estos se suma el fondo estadounidense Invesco».
Susanna Griso le interrumpe para anunciar que Francisco Correa, el líder de la trama Gürtel apunta a OHL y ACS como beneficiarias por adjudicaciones en la era Aznar a cambio de pagos al Partido Popular. Percibimos el gesto serio de la presentadora, y en ese momento salta una voz de fondo, parece ser la que se dirige a la presentadora a través del auricular: es su marido y director del programa, Carles Torras, que con gravedad le aconseja: «Pasa de noticia; Íñigo Escudero, director de ventas de Invesco en España, acaba de avisar de lo delicado del tema. Invesco es el segundo mayor accionista de la constructora OHL, y también accionista de esta casa, el cuarto, con un 4 %. Nos puede dar problemas».
Desconcertados, sorbemos la última gota de café, y conectamos con la SER. Pepa Bueno proporciona un cable a tierra, informa con imparcialidad y trae al programa diferentes opiniones, pensamos que por eso siempre se la consideró una buena profesional. Es lunes y toca «Punto y Pérez», sección de Hoy por Hoy que hace un repaso jocoso a la actualidad. Introduce la primera cabecera: «Pedro Sánchez acusa a Alierta de dejarle sin gasolina mientras echaba una cabezada».Pepa Bueno ríe sin parar. De pronto, José Antonio Pérez vuelve a arrancar: «Telefónica es la tercera mayor accionista de PRISA con un 13 %, propietaria de la SER, después del fondo buitre Amber y los Polanco».

El valor en bolsa de las treinta y cinco empresas que forman el IBEX equivale al 50 % de la riqueza del país, algo que inevitablemente alcanza gran parte de nuestra vida diaria. Desde sacar dinero (Bankia, BBVA, Caixabank, Popular, Bankinter), ir al supermercado (DIA), tomar un avión (Iberia, British Airways y sus filiales), ir al hospital (la gestión de algunos de construcción reciente depende de Sacyr, OHL, Ferrovial, FCC o ACS), o movernos por la ciudad (carreteras, edificios, señales). Pero su importante peso en el PIB contrasta con su aportación al país: 8.500 millones en impuesto de sociedades en 2015, un 7,5 % de todos los ingresos del Estado vía impuestos de ese año (111.600). También se habla de su potencial para generar empleo: según el último informe de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de 2013, las 35 empresas empleaban a 1.233.250, un 7,35 % de los 16.758.200 ocupados en 2013.

González, de la mano del rey, borraron la marca de continuismo del sistema salido de la constitución de 1978. Simbolizaban una transición sin traumas, convertidos en amas de llaves de la transición política al permitir cerrar bajo candado el pasado —ley de amnistía mediante—, con la promesa de no confrontar las dos Españas, y de unir las fuerzas del pasado (rey) y del futuro (González) para modernizar España. Todo cambiaba, y el PSOE y el rey eran la garantía de no retorno desde las elecciones del 28 de octubre de 1982, en que un pletórico Alfonso Guerra, con un Gobierno y una mayoría absoluta aplastante de 200 diputados bajo el brazo, sentenció: «Vamos a poner a España que no la va a reconocer ni la madre que la parió». Las expectativas eran elevadas, era el primer Gobierno desde la II República integrado por miembros de un partido denominado socialista. «¡Por el cambio!», gritaba el eslogan del PSOE en las elecciones.
España se había convertido en destino codiciado por inversores internacionales, y entre 1980 y 1990 se multiplicó por trece el stock de inversión extranjera directa (IED), que pasó de 5.140 millones de dólares a 65.916 millones, un 2,2 % del PIB en 1992, lo que convertía a España en el noveno destino preferido de inversores extranjeros. Estos llegaban pletóricos a España, viendo la apertura de grandes nichos de mercado que se abrían al capital extranjero, gracias a la desregulación de múltiples sectores. Pero no solo fue una simple llegada en masa de inversores foráneos, sino de una gama de productos nunca antes vistos.
La más emblemática fue Canal +, a quien se concedió la licencia de emisión en 1989, el año de la caída del muro de Berlín. Los Polanco, dueños de El País, se aliaron con Canal + Francia (producto del lugarteniente de Mitterrand, André Rousselet), para replicar la franquicia francófona de televisión por suscripción en España, la única que existió en el país hasta que en 1997 apareció su competidora aznarista, Vía Digital.

En consecuencia, el IBEX puede entenderse como la punta de lanza de los productos derivados financieros en España y un referente de la nueva economía liderada por las grandes empresas agrupadas en el índice.
Desde el principio, la Comisión del Mercado de Valores, el Ministerio de Economía y el Banco de España controlaron la operación.
Sus antecedentes muestran que no era una novedad improvisada, sino un proyecto largamente estudiado, ya que el índice nace de la fusión de dos índices que cumplían su función: el MEFF 30 y el FIEX 35. El MEFF 30 fue fundado por MEFFSA (Mercado de Futuros Financieros SA) como índice diseñado para el negocio de contrato de futuros y opciones sobre valores cotizados en las bolsas españolas. Arrancó el 1 de octubre de 1990 con una base de 10.000 puntos. Por su parte, el FIEX 35 pertenecía a OMIb, fue creado en enero de 1990 y puesto en marcha en julio de ese año con un valor base de 3.000 puntos. Suponía el verdadero antecedente del IBEX, en cuanto proyecto de un índice que incluía las 35 empresas de valores más líquidos de las cuatro bolsas españolas. Su propietaria, OMIb, era filial de la sueca OM International.
En 1991, 138 de los 486 consejeros que componían el conjunto de consejos de administración de las 35 empresas del IBEX procedían de la alta administración del Estado, el 28 % del total. Estos políticos-empresarios no eran unos cualesquiera. Pues destaca la presencia de protagonistas relevantes de la transición, principalmente del expresidente Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo (Banco Hispanoamericano), pero también de ministros como José Lladó Fernández-Urrutia (BBV y Sevillana de Electricidad), ministro de Telecomunicaciones (1976-1977) y de Comercio (1977-1978); Alberto Oliart Saussol (Banco Hispanoamericano), ministro de Industria (1977-1978), Sanidad (1980-1981) y Defensa (1981-1982); o José Luis Leal Maldonado (Cristalería Española), sucesor de Calvo-Sotelo como ministro de Economía (1979-1980), entre otros. Los tentáculos del Estado se mudaban así al IBEX 35, y el indicador se convertía en un bloque de poder «económico».
El grupo de círculos políticos quedaba liderado, claramente, por la beautiful people del PSOE, que abarcaba las empresas públicas, pero también las empresas privadas del IBEX. Un grupo en el cual destacaban los validos de Carlos Solchaga y que mandaba claramente en el grupo de políticos-empresarios: en total, 46 consejeros de los 114, un 40,3 % de los mismos, o el 9,7 % del total de consejeros del IBEX 35.
Era una competición selecta tanto en el fondo como en la forma, pero inicialmente abierta a toda clase de competidores independientemente de su ideología y antecedentes. De ahí que, detrás de la beautiful people del PSOE, el grupo más numeroso fuera aquel procedente de las entrañas del Estado franquista.
Solchaga nunca perdió la acción de oro en las joyas de la corona como Repsol, Telefónica, Endesa o Tabacalera, algo que ayudó a que las empresas de capital estatal actuaran bajo la dirección de los «hombres de Solchaga», primero desde Industria y luego, desde Economía y Hacienda. Era un grupo que no dependía de un partido, sino de un ministerio, y del liderazgo del entonces ministro.

El grupo de Solchaga tenía una posición inmejorable en la bolsa española. Controlaba la información del Estado, tanto del Ministerio como de reguladores como el Banco de España o la CNMV, con fieles escuderos como Mariano Rubio en el primero y Luis Carlos Croissier en el segundo. Poseían enlaces en la pública Banca Exterior, presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y en la privada, en BBV o el Banco Hispanoamericano. No es para menos que fueran catalogados como la banda de los cuatro dentro del mundo financiero: «Compuesta por el ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga; el gobernador del Banco de España, Mariano Rubio; el presidente del Hispanoamericano —tercer banco del país—, Claudio Boada; y el presidente del Banco Exterior, Miguel Boyer; todos ellos antiguos colaboradores en otros tiempos, en los que trabajaron profesionalmente fuera del mundo de las finanzas».
Lo cierto es que se hicieron con los grandes departamentos del Estado: el Ministerio de Economía, el Ministerio de Hacienda o el Ministerio de la Presidencia. Como gran abanderado del grupo, el militar Luis Carrero Blanco, almirante y valido de Franco, sustituto del mismo en 1973 y posteriormente asesinado por ETA. Carrero fue el gran consejero de Franco, una tarea que iba más allá de su puesto formal. Era miembro del círculo cerrado del Caudillo y, por ello, añadía a su puesto la gran influencia que tenía sobre él. Más allá, su posición privilegiada suponía dar entrada al núcleo del franquismo al grupo discreto de Escrivá de Balaguer, el Opus Dei.

1992 fue clave para la imagen de la Casa Real. Un éxito absoluto, si se tiene en cuenta el resultado de los dos eventos patrocinados y liderados por el monarca: la Expo en Sevilla y las Olimpiadas en Barcelona. Dos hitos que quería fueran recordados como símbolo de la dinastía de los Borbones, que el monarca venía planeando desde sus primeros años de reinado. Es más, en el primer viaje a República Dominicana en octubre de 1976 expuso ya sus planes, en un mensaje cargado de simbolismo, en el cual recordaba, con solemnidad, como «las dos primeras, como recordaréis, se celebraron en Sevilla y en Barcelona y fueron auspiciadas por mi abuelo, el rey Alfonso XIII
En 1992 vio su sueño hecho realidad, y Su Majestad se constituía en embajador de las Olimpiadas y la Expo de 1992. Pero no descuidaba otros ámbitos que entonces estaban en plena ebullición. La operación «IBEX 35» estaba en marcha desde febrero de ese año, y no podía estar ausente del plan de mercado de capitales más ambicioso de la historia de España. Como no podía ser de otra manera, su posición como monarca le impedía formar parte de empresas del índice bursátil. Pero ello no impedía que sus más íntimos allegados pudieran acceder a las mismas. En total, 9 consejeros del IBEX en 1991 procedían del Gobierno de la monarquía.
El poder en España cabía en esas torres (KIO), y podía caer con ellas. Ni siquiera podía salvar a aquella empresa el monolito de Calvo-Sotelo que las custodiaba. La maldición fue tan fuerte que siguió con sus nuevos inquilinos, Caja Madrid, devorada por la misma ansia de expansión sin fin que predominó en KIO, la Casa del Rey.
Además de la relación con KIO, el Santander del clan Botín mantenía una relación estrecha con el monarca. Emilio Botín padre le fue abriendo una cartera de inversiones y le pagó la boda y un viaje de novios alrededor del mundo. El grupo del monarca de CEPSA y el del Santander tuvieron su particular noviazgo tras la fusión entre el Central Hispanoamericano y el Banco Santander en 1999, adquiriendo en consecuencia las acciones que Central tenía en CEPSA. Además, se unían los miembros desperdigados del grupo, como Calvo-Sotelo en Hispanoamericano o Abril Martorell en el Central. Pero hasta entonces, tendrán que contentarse con absorber a otro de los núcleos supuestamente afines al rey: el grupo de Mario Conde ubicado en Banesto. A Mario Conde se le consideró el banquero del rey.

En diciembre, tres años después de la intervención de Banesto, Juan Miguel Villar (antiguo vicepresidente y ministro de Hacienda en el primer Gobierno de la monarquía, y desde los años ochenta al mando de Inmobiliaria Espacio S.L., empresa con la que se irá haciendo con otras empresas a precios de saldo) compra Huarte. El acuerdo supone que su empresa tenedora, Inmobiliaria Espacio, se haga con el 24,9 % del capital de Huarte. Espacio pagaría a Constructora San José una peseta ahora y 2.500 millones de pesetas dentro de dos años. Ese dinero formaría parte de la ampliación de capital que Huarte abordaría en los próximos meses. Pero no estaba dispuesto a hacerse con la empresa a cualquier precio, y pacta con el nuevo Gobierno de Aznar.
Lo cierto es que Huarte, empresa donde figuraba el hijo de Samaranch, no fue de las más beneficiadas por la adjudicación de obras de las Olimpiadas de Barcelona 92. La mala fortuna para el dueto Casasús-Caprile hizo que otro grupo les adelantara sin piedad, Fomento de Obras y Construcciones (FOCSA), la empresa de las ricas Koplowitz, que se hizo con el 26,79 % del importe total adjudicado, 41.144 de un total de 153.551 millones de pesetas. Por suerte para las Koplowitz, estas contaban en su consejo con un peso pesado de la todopoderosa banda de los cuatro, Miguel Boyer. El consejo de la constructora era todo un elenco de viejas glorias, desde el mencionado ministro socialista, hasta el sobrino de Franco, José Serrano-Suñer Polo, pasando por un alto cargo del Ministerio de Fomento durante el franquismo (subdirector general de Puertos y Señales Marítimas, cargo por el que pasó Villar Mir) venido a presidente de la constructora: Guillermo Visedo Navarro.
Las Olimpiadas quedaban en casa del IBEX, muy cerca de las empresas que serían las nuevas reinas del fin del milenio, las constructoras. Eran las nuevas niñas mimadas del Estado postindustrial español, en el cual el Ministerio de Industria había dejado paso a otros más adecuados a los nuevos tiempos: el Ministerio de Economía para los bancos, y el Ministerio de Obras Públicas para las constructoras. Dos caras de la misma moneda llamada IBEX 35, una casa de los nuevos poderosos cuyas puertas se iban cerrando poco a poco para sus integrantes. Y algunos, por supuesto, quedarán fuera.

Un signo del elevado poder de estos bancos parlamentarios es que el statu quo del sector no se modificó durante el periodo de mayor intervencionismo estatal, entre los años cuarenta y sesenta, en pleno fervor patriótico franquista. En cambio, sí hubo modificación en el papel del Gobierno, en concreto, en la condición reguladora y supervisora del Ministerio de Hacienda, que fijaba tasas de interés y regulaba los nombramientos en el Banco de España, único banco emisor. Pero ni la banca privada fue nacionalizada ni se creó una banca pública fuerte (simplemente se heredaron los bancos públicos como el Banco Exterior de España, la Caja Postal, la Caja Central de Crédito Mar y Pesquero, el Banco Hipotecario de España, el Banco de Crédito Local, el Banco de Crédito Industrial, el Banco de Crédito Agrícola o el Banco de Crédito a la Construcción), contrastando con la apuesta por una industria pesada de capital público que abarcaba desde el automóvil, los astilleros o la siderurgia, pero también industria ligera como el turismo (Marsans, Hotasa, Iberia). Tan leve fue la presión que el número de entidades durante este periodo apenas varió (115, en 1935; 139, en 1950; 109, en 1960, de los cuales 12 nacionales, 16 regionales, 81 locales, 4 extranjeras); no obstante, el poder de un grupo de bancos fue acrecentándose: si en 1945 las diez mayores entidades concentraban el 60 % del negocio, en 1960 las seis mayores entidades ya concentraban el 70 % de activos y pasivos del sector.
Fue también la victoria de un modus operandi del grupo que ganó la carrera, que se asentó en la triple alianza entre el Ministerio de Economía y sus asociados (el cuerpo de economistas, inspectores de Hacienda y el Banco de España), la gran banca, y el padrinazgo de la gran familia del tardofranquismo: el clan de Las Dehesillas. Carlos Solchaga, superministro del PSOE y patriarca del grupo, consiguió imponer su modelo, que simplificó en una regla básica que transmitió a Conde: «Los partidos no valen para nada». Y tiene razón, pues, a diferencia de González y el PSOE, los burócratas nunca pierden elecciones.

La estrategia de centro reformista consistente en reformar la antigua «casa fraguista», ensancharla para gloria de antepasados y centrarla en los nuevos miembros de la casa. Aquella casa del nuevo PP aprovecharía la inercia del euro y las transferencias de fondos europeos para expandir el Imperio más allá de sus límites, con su expansión internacional, y la integración de las clases medias funcionales[109] en el proyecto. Era un proyecto popular, que implicaba apoyarse sobre un círculo amplio y a otro más reducido: el primero, asociado a un efecto derrame, por el cual el crecimiento de la construcción beneficiaría a un sector de población antes excluida; y por otro, por una estrategia selectiva y orientada desde la propia sede de Génova 13, basada en alimentar y desarrollar una clase capitalista afín. Para ello, existía una estructura, una jerarquía y un aparato subordinado para la causa. En Alicante y Valencia se dio alas a Ortiz y Correa; en Madrid a David Marjaliza. El partido se ponía así a disposición (por un módico precio, del 3 % al 10 %) de la noble causa de crear nuevos ricos, flamantes riquezas que fueran la envidia de Europa y del mundo. Era el capitalismo de la «casa Aznar», basado en la «centralización» alrededor de Génova de la nueva beautiful people del PP.
El proceso para lograrlo pasó por dos fases, que coincidieron con las dos legislaturas en las que Aznar fue presidente: una primera, con nombramientos de amigos afines en posiciones estratégicas; la segunda, aglutinando a través de las cajas de ahorro participaciones en el IBEX 35 que les permitirían convertirse, de facto, en dueños de un conjunto grande del IBEX. Se había levantado la «casa Aznar», que no pretendía controlar desde el Estado las empresas, como hicieron Felipe González y el clan Solchaga y exhibirlas en grandes eventos como la Expo o las Olimpiadas para atraer inversores. Su carácter era más discreto, privado, ajustado al deporte que practicaba, el pádel, donde debía entenderse solamente con otro para devolver los golpes. Así, construirá la «casa Aznar», centralizando el poder con un conjunto de relaciones bidireccionales entre empresarios amigos y él; unas, implantadas tras la privatización de las empresas, como en el caso de Villalonga, César Alierta o Francisco González; otras, a través del control de las cajas de ahorros sobre empresas del Ibex, en las que participaban amigos y miembros del partido, como Miguel Blesa, al frente del buque insignia Caja Madrid, o José Luis Olivas en Bancaja.
Eran las bases materiales para poner en el siglo XXI el viejo proyecto de Fraga.
Para el presidente del PP era evidente que las nuevas conquistas no solo se hacían con armas, sino con grandes buques llamados multinacionales. Su doble visión, paternalista y liberal, le llevó a construir su conquista con una extraña visión quijotesca, donde la liberalización de un sector se hacía bajo su protagonismo y el de sus escuderos, debidamente posicionados, antes y después de liberalizar y privatizar. No era difícil, pues únicamente debía enfrentar la oposición interna en las empresas, ya que al privatizar las públicas, no quedaría empresa que pudiera rivalizar en el mercado español. Esto sucedía en el sector petrolero (Repsol), telefonía y comunicaciones (Telefónica) y, en menor medida, en el bancario (Argentaria). No dudó entonces en construir en el IBEX 35 un imperio a su imagen y semejanza, con el viejo anhelo de tener atadas y bien atadas a las grandes empresas españolas. Él mismo era consciente del callejón al que dirigían las empresas españolas. Veinte años después, en un coloquio de IDEA en Buenos Aires en octubre de 2010, confesaba a los oyentes su premeditada voluntad en el Gobierno: «La privatización de empresas ha producido en España unos resultados extraordinarios, en términos de empleo, de creación de riqueza, de prosperidad, de competencia en el mundo, pero no se debe privatizar sin liberalizar, porque la privatización sin liberalización puede conducir a un capitalismo de amigos, y la liberalización sin privatización puede llevarnos a la intervención estatal». Pero entonces, en 1997, Aznar hacía las cosas a dos manos, privatizando y liberalizando a destajo, mirando hacia atrás, no fuera que algún comunista rezagado fuera a aventurarse a recuperar aquellas multinacionales. Su intención era evidente, y eligió que el peligro estatalizador era más peligroso que el capitalismo de amiguetes.

Ninguna de estas operaciones hubieran sido posibles sin el apoyo de los aliados del Gobierno de Aznar: principalmente gracias a la CiU de Jordi Pujol, pero también al PNV. Que ambos estaban detrás de su actuación en el IBEX quedará retratado en la conferencia de prensa de CiU del 15 de abril de 1996, solo veintitrés días antes de la firma del pacto del Majestic, en la que presentó «diez líneas de actuación en la nueva legislatura» en materia de telecomunicaciones. Las presentó Antoni Subirá, el consejero de Industria. Y luego aclaró: «No es un tema de investidura, al menos en sus detalles». En ellas se pedía:
1) liberalizar el servicio de cable;
2) concursos de cable en 1997;
3) liberalizar el uso de infraestructuras útiles para las telecomunicaciones (carreteras, vías de luz, agua);
4) conexión entre redes de distintos operadores de telefonía para conservar el teléfono;
5) agente regulador;
6) mecanismos de compensación para extender el servicio a territorios donde los costes son mayores;
7) nueva Ley de Ordenación de Telecomunicaciones;
8) privatización de Telefónica, Endesa y Retevisión;
9) nuevos operadores; y
10) menos impuestos para atraer inversión en el sector.

Mucho se ha habladode la importancia de los Albertos y los March en el Imperio ACS, la mayor constructora de Europa, pero poco de Blesa y Aznar en la aventura. Su dependencia de la «casa Aznar» viene por tres vías: Caja Madrid, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, y el Gobierno nacional. A la entidad madrileña le tiene que agradecer ser su principal mecenas en la política de compras de Florentino, desde la financiación de la compra de Dragados (450 millones) que catapultó a ACS a la cima o la compra de un paquete accionarial de Iberdrola (1.100 millones) en 2003, para ampliar la participación en 2006 (2.058 millones), o financiar la compra de jugadores del Real Madrid como Cristiano Ronaldo (76,5 millones). Como contraparte, para sellar la alianza con Caja Madrid, Blesa entra en 2003 en el consejo de administración de ACS. Posteriormente, tras su salida de Caja Madrid a finales de 2009 —siendo sustituido por Rato— se renueva la alianza con la entrada del director de finanzas de Caja Madrid, José Carlos Contreras, en el consejo de ACS en 2011. La ayuda va más allá, pues en la actualidad adeuda a Bankia y otras entidades financieras 600 millones, procedentes de créditos para compras sucesivas de acciones de ACS hasta constituirse en el accionista principal.
A la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid les tiene que estar agradecido por la adjudicación de un sinfín de obras de grandes infraestructuras, con sobrecostes incluidos: el mayor, el soterramiento de la M-30, adjudicado por 2.500 millones, y un coste final de 6.500 millones, más del doble, y con un coste de mantenimiento anual de 125 millones de euros abonado por el ayuntamiento a ACS y Ferrovial; y la T4 del Aeropuerto de Barajas, que finalmente costó 6.200 millones frente a los 541 por los que se adjudicó (la cual estaría destinada a una aerolínea participada por Caja Madrid, Iberia, luego privatizada). De la obra de Barajas diría Aznar que era «el plan más ambicioso puesto nunca en marcha en España». Otro de los regalos, para el Real Madrid, fue la recalificación de los terrenos de la ciudad deportiva.
En el Gobierno central, Florentino también campaba como uno más. Primero, el Plan Hidrológico Nacional, y la política de trasvases, cuya lectura le llevo a la adquisición de Iberdrola en 2003. De la mano de Matas como ministro de Medio Ambiente, recibe la adjudicación de la obra de recrecimiento del embalse de Yesa (obra conjunta con FCC y Ferrovial). Y la última parte, quizá la más controvertida: ACS fue la primera constructora en entrar en Irak después de la invasión de la coalición liderada por EE. UU. y de la cual España formaba parte. ACS, y Soluziona, filial de Unión Fenosa, fue contratada el 11 de febrero del 2004, solo un mes antes del fatídico atentado de Atocha, para levantar una planta de generación eléctrica en Hadita, en el noroeste de Irak, por valor de 10 millones de euros.
Era muestra de que aquella people del PP era más que una clase dirigente corrupta, era un proyecto de país que involucraba a un conjunto amplio de la población. People, para Aznar, debía traducirse como «pueblo», no como «élite selecta». Eso hacía que, por mucho que los jueces embistieran contra ellos, la sociedad los protegiera, ya que los había adoptado como una parte más de la familia. Estaban rodeados de aquel proyecto popular, desde las casas que agrandaron el poder de la beautiful people del PP, y les cobijaban todavía, hasta en las carreteras, en el AVE, recogiendo la basura, en la televisión, en el fútbol.
Solo un acto como el del 11M pudo alterar el orden de las cosas, que era la inevitable victoria del Partido Popular.

Las elecciones de 2004 se presentaron como la oportunidad de reconciliarse con la bondad perdida y que parecía encarnar Zapatero. El IBEX 35 no parecía muy satisfecho, y se dejó en esos meses un 4,15 %, hasta bajar a los 7.699 puntos. Aznar, el patriarca de los presidentes del IBEX 35 y baluarte de la beautiful people, acudió a la sesión de investidura de Zapatero el 15 de abril. Joan Puigcercós i Boixassa, de ERC, previendo la candidez con la que Zapatero conquistaría los oídos a una desesperada población, le abrió un mapa con coordenadas claras y precisas: «El control sobre el poder económico se ha basado en la concentración de este en pocas manos y solo ha tenido como límite aquellas que escapaban de ese control. Así, hoy la mayoría de las empresas que antaño eran públicas y a posteriori fueron privatizadas, y específicamente las de mayor interés estratégico, están dirigidas por el entorno del anterior Gobierno. En segundo lugar, y precisamente desde esta acumulación de poder en sectores estratégicos, que a menudo gozan de situaciones de monopolio, se ha llevado a la práctica el control de muchos medios de comunicación. En esta etapa la manipulación de los medios públicos ha llegado a extremos inconcebibles en una sociedad abierta del siglo XXI. En tercer lugar, la voracidad del aznarismo ha llegado incluso a un poder del control judicial que ha puesto en entredicho el pilar básico de la sociedad democrática: la división de poderes. El secuestro de la independencia del poder judicial ha sido flagrante en estos últimos años. El lamentable esperpento del fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, a las órdenes y al dictado del futuro profesor de Georgetown, la permanente actitud provocadora y poco seria del presidente del Tribunal Constitucional o el acoso y finalmente derribo del fiscal anticorrupción, Jiménez Villarejo, han escrito las páginas más negras de la justicia desde el franquismo».
En 2007, con Zapatero en el poder, era el alto funcionario con más asientos en el IBEX (Blesa). Era uno de los «cinco magníficos» con tres puestos en el IBEX, junto a Javier Echenique Landiribar (ACS, Abertis y Repsol), Antonio García Ferrer (ACS, Abertis y Fenosa), Pedro José López Jiménez (ACS, Indra y Fenosa), Rafael del Pino Calvo-Sotelo (Banesto, Cintra y Ferrovial), Santos Martínez-Conde Gutiérrez-Barquín (ACS, Acerinox y Fenosa) y su predecesor en Caja Madrid, Jaime Terceiro Lomba (Iberia, Sogecable y Unión Fenosa). Si Blesa acercaba a las Koplowitz la caja madrileña, Florentino, entonces el centro geodésico del IBEX, se movía a los brazos de Emilio Botín, poniendo como consejero a Joan-David Grima Terre (director general del banco). No obstante, entre Blesa y Florentino quedaban algunos lazos de intereses comunes.
Si Florentino quería contactar con el hombre de confianza de Aznar, podía utilizar a Marcelino Oreja Aguirre, con el que coincidía en el consejo de FCC.

La operación con Endesa hizo visibles los ases con los que jugaba Zapatero: las constructoras y las financieras. El presidente socialista era consciente del productivo negocio resultado de la alianza entre el sector financiero y el de la construcción en el país. Un matrimonio forjado a base de hipotecas y promociones inmobiliarias que permitía a ambos repartirse suculentas plusvalías al albor de las infraestructuras y las viviendas.
Miguel Sebastián, futuro ministro de Industria en 2008 y valedor de las energías renovables, sabía que el matrimonio entre las viejas constructoras y las eléctricas tenía los días contados. No obstante, siguió engordando la cuenta de resultados de los constructores por la vía beneficio de las eléctricas: a Florentino, al que en 2006 se le adjudicó la construcción de Castor, en 2008, Sebastián le ayudará firmando el Real Decreto 855/2008 que otorga la concesión a Escal UGS, y que establecía una compensación incluso en caso de dolo o negligencia. El ministro se defendía en una entrevista con El Periódico en 2014, mes en que el Estado indemniza a ACS con 1.350 millones: «Esa cláusula venía tramitada del equipo anterior. Yo entro el 14 de abril y el decreto con esa cláusula se aprueba en mayo». Otro punto fueron los 3.400 millones que supuestamente perdonó a las grandes eléctricas en concepto de liquidación de los CTC (costes de transición a la competencia) en vez de exigir su devolución al Gobierno, y que entonces investigó la fiscalía.
Pero hablar de grandes oligarcas surgidos al albor de organizaciones partidarias, que extienden sus tentáculos en las finanzas, y de ahí en un conjunto amplio de la economía, y principalmente a las eléctricas, este era Miguel Blesa, el oligarca que participaba en la liga de los Grandes. En la legislatura de Zapatero pasó por los consejos de ACS, Iberdrola, Endesa, Iberia (vicepresidente), FCC y Mapfre. Caja Madrid era el símbolo del nuevo poder financiero de los círculos políticos madrileños, que podían medirse de igual a igual con los catalanes de La Caixa, mucho más discretos con sus conexiones políticas, ya fuera a través de Samaranch, o del alcalde de Banyoles desde 2007, Miquel Noguer, consejero de La Caixa y de Agbar. En 2007, los activos de Caja Madrid eran de 158.854 millones, frente a los 248.496 de La Caixa. La morosidad en la caja de Madrid era superior, un 0,90 %, por debajo de lo exigible, similar al 0,85 de Bancaja, pero mayor que el 0,55 % de La Caixa o el 0,44 % de Unicaja. En 2007, Blesa podía, sin embargo, poner en la frente de Isidre Fainé los resultados del grupo, con un beneficio de 2.860,8 millones de euros, tras la desinversión de Endesa en favor de Acciona.
Isidre Fainé, recién nombrado presidente de La Caixa en 2007, el consejero de oro del IBEX 35 desde hacía décadas, muñidor de operaciones de alta envergadura como Terra y financiero de confianza de Aznar. Él se dedicaba a las altas finanzas desde la torre negra de Barcelona y tenía en su mano la mayor gasista del país, Gas Natural, la gran empresa de gestión de agua Agbar, la segunda mayor participación en Repsol y en Telefónica, y las vicepresidencias en ambas ex empresas públicas. Crecido en un humilde hogar manresano, supo hacer buenas amistades en la escuela de negocios IESE de Barcelona, hogar del Opus Dei, organización de la que se dice es supernumerario. Desde entonces, se ha visto catapultado de una institución financiera a otra, desde que recayó en un filial del Banco Atlántico en Paraguay hasta llegar a consejero delegado de La Caixa, mientras, paralelamente ocupaba la presidencia de Acesa en 1989, luego convertida en Abertis. Pero lo más importante es su ascenso como patriarca del IBEX, valedor como los oligarcas autonómicos, pero con una visión y autonomía política propias, adecuadas a su cargo como presidente del Club de Roma desde 2001.

Emilio Botín se apuntó como el más fervoroso simpatizante de Zapatero y la política económica del Gobierno. Pero por si acaso, y viendo cerca las elecciones, Botín no dejaba de regar la planta popular. En marzo se apuntó al almuerzo organizado por Nueva Economía, acudía a ver a Rajoy. Y, si esto no funcionaba, podía soplar la oreja de Abel Matutes y de Isabel Tocino Biscarolasaga, los dos superministros de la era Aznar, fichados en el consejo del Santander como guardias pretorianas «populares» del banquero.
Era, a tenor de todos, un banco patriótico. Si no, ¿por qué solo había un extranjero en su consejo (lord Terence Burns, secretario permanente del Tesoro Británico (HM Treasury) y presidente de la comisión parlamentaria británica, Financial Services and Markets Bill Joint Committee)? Todos veían su marca impoluta, sin manchas, brillando en el McLaren de Alonso en 2007, o en la Liga de Fútbol, o en todas las universidades de España. Se sentía esa dedicación. No obstante, como ya hemos dicho, el banco con sede en Santander había dejado de ser español, no solo por el origen de sus accionistas principales. El grupo ya no se articulaba desde Santander, sino que todas las sociedades que operaban en el extranjero, dependientes del Santander, pasaban por Bahamas. Eran Holbah Ltd y Holbah Ltd II las propietarias de estas sociedades. También la emisión de deuda y preferentes se hacía por medios de una sociedad en Guernsey (Banesto Holdings Ltd) y seis en las Caimán. También daba cuenta, debido a su adquisición del banco inglés Abbey (en 2004, por 13.199 millones), de 19 filiales que poseía en paraísos fiscales. Pero a pesar de los descuentos fiscales que proporcionaban estas sociedades —ya que no tributaban en España los beneficios del grupo en el extranjero, ni había emisión de deuda o preferentes- en España dejó unos impuestos sobre beneficios de 2.513 millones, nada despreciable para el fisco español en un momento de inestabilidad económica.
Santander, como subcustodio de JP Morgan, tenía otro as en la manga: 8.600 millones que custodiaba JP Morgan en España y, en consecuencia, el Santander como su subcustodio. JP Morgan era el campeón entre las instituciones de inversión colectiva (ICC) extranjeras en España, con una cuota del 17 %.
Los fondos gestionados por JP Morgan pasan a ser subcustodiados por Santander Investment, la instrumental del banco. Así, en 2007, antes de la crisis económica, custodiaba unos fondos por valor de 8.600 millones repartidos por diversas empresas españolas. En el IBEX, se colocaban con posiciones importantes. Es más, Chase era el máximo accionista del BBVA y el Santander, con el 8,63 % y el 9,8 % de las acciones. Pero, si tenían los dos bancos más importantes del país, ¿esto no podría considerarse una posición abusiva? Pues, si controlaba la mayor parte del mercado financiero, podía condicionarlo a su gusto.
En realidad, técnicamente lo puede hacer, pero no lo hace. En el artículo antes citado de El Economista, el periódico digital trataba de explicar a sus lectores por qué estos bancos custodio no eran tomados «en serio» por las autoridades reguladoras: «¿Qué hacen estos fondos gigantes? Su nombre técnico es entidad depositaria, aunque en argot se les denomina guardianes. Auténticos fortines llenos de acciones con los que podrían manejar a su antojo los hilos de los mercados.
Los ETF (Exchange Traded Funds) o fondos cotizados en bolsa son instituciones de inversión colectiva cuyo objetivo es replicar la evolución de un índice o de una cesta de valores y cuyas participaciones o valores se negocian en mercados bursátiles electrónicos en tiempo real con las mismas características que se aplican a cualquier otro valor cotizado. Los fondos cotizados iniciaron su andadura en la bolsa española durante el año 2006: el primero, del BBVA (Acción IBEX 35 ETF, F.I.), se empezó a negociar el 19 de julio de 2006; el segundo, del Grupo BSCH (Santander ETF IBEX 35, F.I.), comenzó el 13 de septiembre de 2006; y el último, de la entidad Lyxor (Lyxor ETF IBEX 35), inició su actividad el 2 de octubre de 2006.
El 19 de septiembre de 2008, el Santander ponía fin a sus productos y dejaba vía libre a los fondos de BBVA y Lyxor. Faltaban veintidós días para el fatídico 13 de octubre, el día en que el índice IBEX 35 registrara su mayor caída de sus dieciséis años de historia, perdiendo un 9,14 % y haciendo retroceder de los 11,418 puntos hasta los 8.997,70. La sola imagen de la caída del gigante centenario de las finanzas, Lehman Brothers, aquel 15 de septiembre, fue suficiente para retirar el fondo cuatro días después. Botín se protegía ante el golpe que iba a sacudir España.

Las empresas con mayor deuda en 2010 eran la antigua empresa pública, Telefónica (45.000 millones), seguida de las constructoras Ferrovial (23.225 millones), Sacyr (12.015 millones), ACS (10.033 millones), FCC (8.285 millones), Acciona (7.667 millones) y OHL (4.009 millones). Abengoa se situaba en los 6.200 millones. Entre las seis (constructoras) magníficas acumulaban una deuda de 65.334 millones. Ese 2010, las empresas del IBEX tenían que devolver 23.000 millones. Las empresas del IBEX 35 y del FTSE italiano eran las más endeudadas del continente. La deuda de la española suponía 2,8 veces su beneficio operativo, y un tercio del IBEX formado principalmente por las empresas antes mencionadas tenía un endeudamiento que superaba en tres veces su beneficio. Individualmente, los números se disparaban: Ferrovial, 9 veces; ACS y Abengoa, 6 veces; y FCC, Abertis y OHL, 5 veces.
Las constructoras, como ya dijimos, estaban representadas por SEOPAN y su presidente, David Taguas. El mismo lobby que financiaba la campaña de febrero, y el mismo que se congratuló cuando el 7 de abril —en medio de la campaña de propaganda de la patronal de constructoras y antes de la crisis de deuda que llevará al recorte— anunció un Plan Extraordinario de Infraestructuras que movilizaría 17.000 millones que serían financiados en régimen de concesión.
Estos logros no eran sino la confirmación de una estrategia trazada por las constructoras, que se inició con el fichaje en 2008 del exjefe de la Oficina Económica de Rodríguez Zapatero y, también, un soplo de aire fresco ante los ataques que recibían por parte de fondos especuladores, los mismos con los que Zapatero se reunió en septiembre de 2010 en EE. UU. Los nuevos ingresos supusieron un alivio para los vencimientos próximos de las constructoras, de los que se estaban beneficiando fondos extranjeros, al apostar por posiciones cortas en la bolsa,principalmente en el IBEX 35.

Es necesario explicar el lazo que existía de facto entre los consejos de administración en el momento de constituir el SIP y que involucraba un proyecto de hegemonía determinado para con un sector del Estado y grupos de empresas. Para ello, tomamos la estructura del consejo de administración del Banco Financiero y de Ahorros a fecha 30 de diciembre para añadirla a la matriz de empresas del IBEX 35 de 2010. De esta forma, añadimos los lazos que, por ejemplo, unen a Rodrigo Rato y José Luis Olivas, ambos miembros del primer consejo de administración de BFA y, en consonancia, a las empresas en las que ambos son miembros de sus consejos. El resultado se aprecia en el gráfico de relaciones entre consejos de empresas del IBEX 35.
Isidre Fainé, presidente de la Fundación Caixabank se quedó solo después de la crisis económica y la intervención de Bankia con un bastón de mando poderoso y único. La Fundación La Caixa, accionista de control de Caixabank, le permitía ser accionista significativo en medios de comunicación (PRISA —editora de El País— y Telefónica, Movistar +), y en empresas de energía (Gas Natural-Fenosa y Repsol), infraestructuras y carreteras (Abertis), en agua (Suez Environnement, dueña de Agbar) o en el sector inmobiliario (Servihabitat).
Quedó así como el último referente de una soberanía económica privatizada y adquirida por capital nacional, y cuya venta supondría la pérdida total de poder sobre sectores estratégicos. La progresiva retirada de la beautiful people del PP del imperio conseguido a base de créditos de cajas de ahorros ha sido la avanzadilla: las Koplowitz (FCC) cedieron ante Slim, los Benjumea (Abengoa) ante fondos de inversión, mientras otros aguantan a pesar de que siguen aumentando sus números rojos, como es el caso de Florentino Pérez, los Villar Mir, Entrecanales o los Calvo-Sotelo. Su retirada dejaría en el aire los preciados recursos patrios, cedidos al albor de Gobiernos afines. De las 35 empresas del IBEX, en 2016 solo quedaban 16 con participaciones de control (mayor porcentaje de acciones que la suma del resto de accionistas significativos) en manos de capitales patrios. El resto depende de fondos de inversión que condicionan el devenir de las compañías.

Blackrock arrebató la primera plaza a JP Morgan como primer gestor de fondos internacionales, sobrepasando también a otras entidades nacionales en la gestión de fondos nacionales, categoría en la que solo estaba por detrás de Caixabank, Santander y BBVA Este statu quo se instaló en el sector financiero tras el periodo de shock de 2012, tras alcanzar las emisiones de deuda pública los valores más elevados de interés en la emisión de deuda pública de toda la crisis. También era el momento de Bankia, y del rescate y reestructuración del sector financiero español como consecuencia. Un periodo tras el cual gran parte de nuestro sistema económico se abre para su venta.
Durante este proceso aparece Blackrock como juez y parte del devenir colectivo. En 2012, el Banco Central Europeo, con la mediación del MEDE y el FROB, acuden al rescate de Bankia y otras cajas saqueadas, como Catalunya Caixa, NovaCaixa Galicia o el Banco de Valencia: un préstamo de tres tramos hasta llegar a los 100.000 millones.
La idea de repartir el pastel entre los fondos internacionales, articulada por Mariano Rajoy y De Guindos, fue secundada por algunos Gobiernos municipales y autonómicos. Todo en España estaba en venta. Es el caso del Ayuntamiento de Madrid, que vendió 1.860 viviendas sociales de la EMV a Blackstone, y de la Comunidad de Madrid, 2.935 pisos del IVIMA despachados a Goldman Sachs y a Azora.
Por encima de estos bancos de inversión y fondos volaba Blackrock. Antes de ser sondeado como asesor del Banco de España para la construcción del banco malo (Sareb) en 2012, en 2010 el fondo de fondos ocupaba varios lugares en el olimpo del poder económico, el IBEX. Además de ser accionista de referencia del Banco Santander, tras la salida a bolsa de Bankia, y en plena caída de la acción, Blackrock realizará una compra del 0,36 % de Bankia (en 2013 subiría al 0,44 % de las acciones, siendo el segundo mayor accionista tras el FROB).
En 2012 era un actor discreto, pues en este periodo únicamente mantenía participaciones importantes en Gamesa y Telefónica. Pero después, en 2013, Blackrock se introdujo en el IBEX por todo lo alto. Primero en el sector del ladrillo, de la mano de Javier Botín, el hermano de Ana Patricia, que negoció su entrada en Sacyr y en NH Hoteles. De la constructora adquirirá el 3,1 % del capital, y de la hotelera el 9,3 % procedente de Kutxabank, BMN y Novagalicia. Finalizado el año 2013, la tela de araña Blackrock se extendía ya por 11 sociedades del IBEX (BBVA, Sabadell, Grifols, IAG, Ferrovial, Vicofán, DIA, Iberdrola, Gamesa, Amadeus y Telefónica).
En 2015 y 2016, Blackrock conformaba ya una especie de oligopolio: en 2016 se constituía como primer accionista del Santander (5,08 %) y el BBVA (5,009 %), además de los cuales incluía un conglomerado de participaciones con ramificaciones en numerosos sectores: alimentación (DIA), construcción (Merlin Properties, Ferrovial), energía (Repsol, Iberdrola), medios de comunicación (Telefónica y Mediaset), siderurgia (Acerinox), o la recién privatizada gestión aeroportuaria (Aena).
El bloque Blackrock tiene mucho interés en permanecer bajo la protección del Santander y la familia Botín, de quien tiene muy buenas referencias. Durante años, el Santander ha exhibido un fuerte poderío a la hora de hacer prevalecer sus intereses, asegurando una relación beneficiosa entre la captación de consejeros procedentes del Estado y procesos a favor.
Botín había captado también para la causa a un ministro y diputado británico, George Kenneth Hotson Younger, y a estos se sumarán otros, en 2000: José María Amusátegui de la Cierva, vicepresidente en el Instituto Nacional de Industria y de Hidrocarburos en los setenta y ochenta, y luego presidente del Central Hispano; Santiago Foncillas Casaus, abogado del Estado; o Luis Alberto Salazar-Simpson Bos, gobernador civil y director general de Seguridad a finales de los setenta. En 2010, el banquero santanderino refuerza su consejo político, incorporando a Abel Matutes (ministro de Exteriores del PP), Guillermo de la Dehesa (secretario de Estado con el PSOE), Isabel Tocino (ministra de Medio Ambiente con el PP), Luis Ángel Rojo (gobernador del Banco de España con el PSOE) y Terence Burns (secretario del Tesoro de Gran Bretaña). A ello se suma la excelente relación con Zapatero.
A ese músculo político hay que añadir la influencia en el campo mediático, pues desde 2014 participa en PRISA, editora de El País y la SER, con un 4,65 %, un porcentaje similar al de La Caixa. Estos diferentes instrumentos de presión se han demostrado eficaces en diversos momentos difíciles para la familia Botín: la imputación de Emilio Botín por 38 delitos fiscales y falsedad documental en la cesión de crédito a finales de los años ochenta y su sobreseimiento por la aplicación de la doctrina Botín; el indulto de Zapatero a su consejero delegado, Alfredo Sáenz; o el archivo de la causa por evasión de impuestos desvelada por la lista Falciani.
Si bien la familia Botín tiene unos antecedentes que denotan su poder, Blackrock se define por una relativa opacidad en sus actuaciones. Así, el control que puede ejercer sobre estas empresas ha pasado desapercibido, en particular su participación en 5de los 7 bancos del IBEX.

Blackrock apareció en el momento oportuno, ya que empezaban a despuntar los problemas para cuatro empresas: cuatro grandes constructoras (FCC, ACS, Ferrovial, OHL) asociadas a grandes nombres de la lista Forbes (la familia Koplowitz, Florentino Pérez, los Del Pino o Villar Mir) y a los papeles de Bárcenas; y, además, los principales socios estratégicos del Gobierno en el IBEX. Para agravar el problema, son además grupos empresariales que han monopolizado recursos progresivamente privatizados por el Estado: desde la producción y distribución de energía, hospitales, aeropuertos, agua, servicios de limpieza o carreteras. Estos grandes empresarios de la construcción, aquellos que predicaban en 2010 «esto lo arreglamos entre todos», se desdecían en tiempos recientes para salvar su patrimonio, cediendo el control de grandes recursos —antes públicos— en favor de fondos e inversores extranjeros. Todo comenzó con la venta del imperio de FCC (la mayor empresa distribuidora de agua y de servicios de saneamiento urbano) a Carlos Slim, el millonario mexicano, experto en la compra de empresas a bajo precio.
En España, la entidad que mejor representa la concentración desmedida de poder es el banco custodio Blackrock. Presente en 17 de las 35 empresas del IBEX, su poder se manifestó cuando consiguió doblegar a la empresa de energía Abengoa, provocando finalmente que presentara el preconcurso de acreedores. No contentos con eso, ficharon a su consejero delegado, Manuel Sánchez Ortega, como director de Infraestructuras de Blackrock en América Latina. Hechos que fueron investigados por la CNMV. Este último hecho, habla mucho de la tendencia de los nuevos amos del IBEX, y de España: desde que existen registros de posiciones cortas en la CNMV, la sevillana Abengoa —una de las mayores empresas de energía solar.
Es más, tienen el mayor porcentaje del capital de PRISA: en septiembre de 2016 llegó a un 19,2 %, sobrepasando a la familia Polanco (17,52 %), la tradicional accionista mayoritaria. Justamente en septiembre se inició desde la SER, parte de PRISA, la mayor ofensiva contra Pedro Sánchez y el PSOE. En el programa de Hoy por Hoy, presentado por Pepa Bueno, el expresidente González se quejaba de su falta de palabra, y en la reunión de la ejecutiva del sábado renunciaba al cargo en favor de una gestora, que controló los destinos desde entonces, promoviendo la abstención de los parlamentarios socialistas en la investidura de Rajoy. Siguiendo el precepto de «business is business» de los grandes fondos, el 16 de noviembre, ya investido Rajoy, PRISA comunicaba a la CNMV su intención de deshacerse parcial o totalmente de su participación en la editorial Santillana, que aporta al grupo el 27 % de sus ingresos. Desde principios de este 2016, también intentan deshacerse de otro activo, Juan Luis Cebrián, al que acusan de haber arruinado a la compañía. Desde el Financial Times le apuntaban directamente, con algo de malicia, en un artículo íntegramente dedicado a su posible caída en desgracia: «Desde 2007, PRISA ha reportado pérdidas acumuladas de 2.200 millones, mientras que su consejo ha incrementado sus ingresos 80 millones en el mismo periodo, de acuerdo con las cuentas de la compañía, con Cebrián siendo uno de los ejecutivos de medios de comunicación mejor pagados de Europa».
En 2015 Blackrock tomó posiciones cortas en PRISA por valor del 16,45 % del capital desde julio hasta septiembre. Justamente a finales de septiembre, Santander publicaba un informe en el que rebajaba el precio objetivo de la acción de 12,5 euros a 6,9 euros, provocando la caída de las acciones de PRISA un 20 % hasta los 2,8 euros. Un simple toque de Emilio Botín, antes de morir, y PRISA se hundía, para beneficio de Blackrock, accionista del propio Banco Santander. A lo lejos se oía el golpe de manos entre Botín y Fink. España se preparaba para el nuevo Estado del IBEX y los bajos fondos extranjeros.

Very interesting book about the Ibex 35, the revolving doors, the power … It is a very entertaining and documented book about the Spanish oligarchy and its overlap with the politics and high officials of the state, which in many occasions are 3 in 1.
It is clear how the Spanish transition was a continuity in the economic. They follow the same ones that were already there.
This could scandalize many, but it is a normal thing that happens in other countries, such as the great German industrial families, which handle much of the country’s wealth since the Second World War. The book only exposes clearly a situation that is what it is, although it may be uncomfortable for those who do not want to know the reality of the situation, the past, the present and the future, where the surnames are repeated (read the news of successful young entrepreneurs, write down their last names and pull the thread, you will see that there is «oligarchic rank» behind most of these cases).
Outstanding among them is the Mexican Slim (owner since July 2016 of FCC and Aqualia, the largest water distributor in Spain), and in the second row a list of former ex-ministers converted into energy managers, all of them with a flame in the hand which Prometheus unchained: the lawyer of the Infanta, Miquel Roca (Endesa); the former minister of Zapatero, Cristina Garmendia (Natural Gas); the former Minister of Aznar, Ángel Acebes (Iberdrola); José Folgado, Secretary of State for Energy with Aznar (Red Eléctrica); and finally Isabel Tocino, the former environment minister dressed in red from Banco Santander (Santander and Enagás councilor).

Regarding the Mass Media, Borja Prado Eulate – son of the old administrator of the king, Manuel Prado and Colón de Carvajal, descendant of Columbus -, adviser of Mediaset and president of Endesa and Mediobanca; appears next to his companion in the council, the former governor of the Bank of Spain, José Ramón Álvarez Rendueles. Below the image, in subtitles, they translate what Berlusconi and his acolytes try to convey: «Despite the prominence that TVE assumes, this is a product owned by Endemol, a producer bought by the newly privatized Telefónica for 5,500 million in 2001, that he sold it in 2007 to the Italian Mediaset for half that price. Mediaset is also the owner of Cuatro and Telecinco ».
Terrified, we have regained control and changed channels. In Antena 3, Susanna Griso talks with Paco Marhuenda. This explains the connection between Venezuela and the «posh-progresses» of Podemos: «They want to make us look like idiots! If they are financed by Maduro, then they should say so, hey! It’s enough, man, they’re teasing us. » Marhuenda speaks and we begin to notice a Catalan and German accent in the background of her voice. Suddenly he turns and announces to the camera: «Antena 3 and La Sexta are owned by Bertelsmann, owner of the German channel RTL; they are joined by the Lara family, and the Catalan company Imagina Audiovisual, by Mario Conde’s ex-partner, Juan Abelló, and by the owner of Público, Jaume Roures; to these is added the American fund Invesco ».
Susanna Griso interrupts her to announce that Francisco Correa, the leader of the Gürtel plot, points to OHL and ACS as beneficiaries of Aznar-era adjudications in exchange for payments to the Popular Party. We perceive the serious gesture of the presenter, and at that moment a background voice jumps, it seems to be the one that is addressed to the presenter through the headset: it is her husband and program director, Carles Torras, who graciously advises him: « Pass news; Íñigo Escudero, sales director of Invesco in Spain, has just announced the sensitivity of the issue. Invesco is the second largest shareholder of the construction company OHL, and also shareholder of this house, the fourth, with 4%. It can give us problems ».
Disconcerted, we sip the last drop of coffee, and connect with the BEING. Pepa Bueno provides a ground cable, informs with impartiality and brings to the program different opinions, we think that’s why she was always considered a good professional. It’s Monday and he plays «Punto y Pérez», a section of Hoy por Hoy that gives a jocular look at current events. Enter the first header: «Pedro Sánchez accuses Alierta of leaving him without gasoline while he was napping.» Pepa Bueno laughs without stopping. Suddenly, José Antonio Pérez restarted: «Telefónica is the third largest shareholder of PRISA with 13%, owner of the SER, after the Amber and Polanco vulture fund».

The market value of the thirty-five companies that make up the IBEX is equivalent to 50% of the country’s wealth, something that inevitably reaches a large part of our daily life. From withdrawing money (Bankia, BBVA, Caixabank, Popular, Bankinter), going to the supermarket (DIA), taking a plane (Iberia, British Airways and its subsidiaries), going to the hospital (the management of some of recent construction depends on Sacyr, OHL, Ferrovial, FCC or ACS), or move around the city (roads, buildings, signs). But its significant weight in the GDP contrasts with its contribution to the country: 8,500 million in corporate tax in 2015, 7.5% of all state revenues through taxes that year (111,600). There is also talk of its potential to generate employment: according to the latest report of the National Securities Market Commission (CNMV) of 2013, the 35 companies employed 1,233,250, 7.35% of the 16,758,200 employed in 2013 .

González, by the hand of the king, erased the continuity brand of the system that emerged from the 1978 constitution. They symbolized a transition without traumas, turned into masters of the political transition by allowing the past to be closed under a padlock – amnesty law through , with the promise not to confront the two Spains, and to unite the forces of the past (king) and the future (González) to modernize Spain. Everything changed, and the PSOE and the king were the guarantee of no return since the elections of October 28, 1982, in which a plethoric Alfonso Guerra, with a government and an overwhelming majority of 200 deputies under his arm, said: « We are going to put Spain who will not recognize her or the mother who gave birth to her ». Expectations were high, it was the first government since the Second Republic composed of members of a party called socialist. «For the change!» Shouted the slogan of the PSOE in the elections.
Spain had become a coveted destination for international investors, and between 1980 and 1990 the stock of foreign direct investment (FDI) multiplied by thirteen, which went from 5,140 million dollars to 65,916 million, 2.2% of GDP in 1992 , which made Spain the ninth favorite destination of foreign investors. These arrived plenary to Spain, seeing the opening of large market niches that were open to foreign capital, thanks to the deregulation of multiple sectors. But it was not just a simple mass arrival of foreign investors, but a range of products never before seen.
The most emblematic was Canal +, to whom the broadcast license was granted in 1989, the year of the fall of the Berlin Wall. The Polancos, owners of El País, allied with Canal + France (product of Mitterrand’s lieutenant, André Rousselet), to replicate the Francophone subscription television franchise in Spain, the only one that existed in the country until 1997 when its Aznarista competitor, Vía Digital.

Consequently, the IBEX can be understood as the spearhead of financial derivatives in Spain and a benchmark for the new economy led by the large companies grouped in the index.
From the beginning, the Securities Market Commission, the Ministry of Economy and the Bank of Spain controlled the operation.
His background shows that it was not an improvised novelty, but a long-studied project, since the index comes from the merger of two indices that fulfilled their function: the MEFF 30 and the FIEX 35. The MEFF 30 was founded by MEFFSA (Mercado de Futuros Financieros SA) as an index designed for the futures and options contract business on securities listed on the Spanish stock exchanges. It started on October 1, 1990 with a base of 10,000 points. For its part, the FIEX 35 belonged to OMIb, was created in January 1990 and launched in July of that year with a base value of 3,000 points. It was the true antecedent of the IBEX, as a project of an index that included the 35 most liquid securities companies of the four Spanish stock exchanges. Its owner, OMIb, was a subsidiary of Sweden’s OM International.
In 1991, 138 of the 486 directors who made up the board of directors of the 35 IBEX companies came from the State’s top management, 28% of the total. These politicians-entrepreneurs were not just any. It highlights the presence of relevant protagonists of the transition, mainly the former president Leopoldo Calvo-Sotelo and Bustelo (Banco Hispanoamericano), but also ministers such as José Lladó Fernández-Urrutia (BBV and Sevillana de Electricidad), Minister of Telecommunications (1976-1977 ) and Commerce (1977-1978); Alberto Oliart Saussol (Banco Hispanoamericano), Minister of Industry (1977-1978), Health (1980-1981) and Defense (1981-1982); or José Luis Leal Maldonado (Spanish Glassware), successor of Calvo-Sotelo as Minister of Economy (1979-1980), among others. The tentacles of the State thus moved to the IBEX 35, and the indicator became an «economic» block of power.
The group of political circles was led, clearly, by the beautiful people of the PSOE, which included public companies, but also private companies of the IBEX. A group in which stood out the valid ones of Carlos Solchaga and that clearly commanded in the group of politicians-industralists: in total, 46 advisers of the 114, 40,3% of the same, or 9.7% of the total of advisors of the IBEX 35.
It was a select competition both in substance and form, but initially open to all kinds of competitors regardless of their ideology and background. Hence, behind the beautiful people of the PSOE, the largest group was that from the bowels of the Francoist state.
Solchaga never lost the gold share in the crown jewels such as Repsol, Telefónica, Endesa or Tabacalera, something that helped state-owned companies act under the direction of the «men of Solchaga», first from Industria and then, from Economy and Finance. It was a group that did not depend on a party, but on a ministry, and on the leadership of the then minister.

The Solchaga group had an unbeatable position in the Spanish stock market. It controlled the information of the State, both of the Ministry and of regulators such as the Bank of Spain or the CNMV, with faithful squires such as Mariano Rubio in the first and Luis Carlos Croissier in the second. They had links in the public Foreign Bank, chaired by Miguel Ángel Fernández Ordóñez, and in the private one, in BBV or the Banco Hispanoamericano. It is not for less that they were cataloged as the band of the four within the financial world: «Composed by the Minister of Economy and Finance, Carlos Solchaga; the governor of the Bank of Spain, Mariano Rubio; the president of the Hispano-American -other bank of the country-, Claudio Boada; and the president of the Foreign Bank, Miguel Boyer; all of them former collaborators in other times, in which they worked professionally outside the world of finance ».
The truth is that they were made with the large departments of the State: the Ministry of Economy, the Ministry of Finance or the Ministry of the Presidency. As the great standard-bearer of the group, the military Luis Carrero Blanco, admiral and valid of Franco, a substitute in 1973 and later assassinated by ETA. Carrero was Franco’s great advisor, a task that went beyond his formal position. He was a member of the Caudillo’s closed circle and, therefore, added to his position the great influence he had on him. Further on, his privileged position supposed to give entrance to the nucleus of Francoism to the discrete group of Escrivá de Balaguer, Opus Dei.

1992 was key to the image of the Royal House. An absolute success, if one takes into account the result of the two events sponsored and led by the monarch: the Expo in Seville and the Olympics in Barcelona. Two milestones that he wanted to be remembered as a symbol of the Bourbon dynasty, which the monarch had been planning since his first years of reign. Moreover, on the first trip to the Dominican Republic in October 1976 he already presented his plans, in a message full of symbolism, in which he remembered, with solemnity, as «the first two, as you will remember, were celebrated in Seville and Barcelona and they were sponsored by my grandfather, King Alfonso XIII
In 1992 he saw his dream come true, and His Majesty became ambassador of the Olympics and the 1992 Expo. But he did not neglect other areas that were then in full boiling. Operation «IBEX 35» was underway since February of that year, and could not be absent from the most ambitious capital market plan in the history of Spain. How could it be otherwise, his position as monarch prevented him from being part of companies of the stock index. But this did not prevent his closest friends could access them. In total, 9 IBEX directors in 1991 came from the Government of the monarchy.
The power in Spain fit in those towers (KIO), and could fall with them. He could not even save that company the Calvo-Sotelo monolith that guarded them. The curse was so strong that it continued with its new tenants, Caja Madrid, devoured by the same longing for endless expansion that predominated in KIO, the House of the King.
In addition to the relationship with KIO, the Santander of the Botín clan maintained a close relationship with the monarch. Emilio Botín Sr. was opening an investment portfolio and he paid for the wedding and a honeymoon around the world. The group of the monarch of CEPSA and that of Santander had their particular courtship after the merger between the Central Hispanoamericano and Banco Santander in 1999, acquiring consequently the actions that Central had in CEPSA. In addition, the scattered members of the group were united, such as Calvo-Sotelo in Hispanoamericano or Abril Martorell in the Central. But until then, they will have to content themselves with absorbing another nucleus supposedly related to the king: Mario Conde’s group located in Banesto. Mario Conde was considered the king’s banker.

In December, three years after the intervention of Banesto, Juan Miguel Villar (former vice president and finance minister in the first government of the monarchy, and since the eighties at the helm of Inmobiliaria Espacio SL, a company with which he will be working with other companies at balance prices) Huarte purchase. The agreement assumes that its holding company, Inmobiliaria Espacio, will acquire 24.9% of Huarte’s capital. Espacio would pay Constructora San José a peseta now and 2,500 million pesetas within two years. That money would be part of the capital increase that Huarte would address in the coming months. But he was not willing to take over the company at any price, and agreed with the new government of Aznar.
The certain thing is that Huarte, company where the son of Samaranch figured, was not of the most benefited by the adjudication of works of the Olympics of Barcelona 92. The bad fortune for the duet Casasús-Caprile caused that another group advanced them without mercy, Promotion of Works and Constructions (FOCSA), the company of the rich Koplowitz, which took 26.79% of the total amount awarded, 41,144 out of a total of 153,551 million pesetas. Luckily for the Koplowitz, they counted on their advice with a heavyweight of the all-powerful band of the four, Miguel Boyer. The council of the construction company was a whole list of old glories, from the aforementioned socialist minister, to Franco’s nephew, José Serrano-Suñer Polo, going through a high position of the Ministry of Development during the Franco regime (deputy director general of ports and signals Marítimas, charge for which Villar Mir passed) come to president of the construction company: Guillermo Visedo Navarro.
The Olympics were at the home of the IBEX, very close to the companies that would be the new queens of the end of the millennium, the construction companies. They were the new spoiled girls of the post-industrial Spanish State, in which the Ministry of Industry had given way to others more suited to the new times: the Ministry of Economy for banks, and the Ministry of Public Works for construction companies. Two sides of the same coin called IBEX 35, a house of the new powerful whose doors were closing little by little for its members. And some, of course, will be left out.

A sign of the high power of these parliamentary banks is that the status quo of the sector was not modified during the period of major state interventionism, between the forties and sixties, in full Francoist patriotic fervor. On the other hand, there was a change in the role of the Government, specifically, in the regulatory and supervisory condition of the Ministry of Finance, which set interest rates and regulated appointments in the Bank of Spain, the only issuing bank. But neither the private bank was nationalized nor a strong public bank was created (the public banks were simply inherited as the Foreign Bank of Spain, the Postal Bank, the Central Caja de Credito Mar y Pesquero, the Banco Hipotecario de España, the Banco de Local Credit, the Industrial Credit Bank, the Agricultural Credit Bank or the Construction Credit Bank), contrasting with the commitment to a heavy industry of public capital that included from the automobile, the shipyards or the steel industry, but also industry light as tourism (Marsans, Hotasa, Iberia). So slight was the pressure that the number of entities during this period hardly varied (115, in 1935, 139, in 1950, 109, in 1960, of which 12 national, 16 regional, 81 local, 4 foreign); nevertheless, the power of a group of banks was increasing: if in 1945 the ten largest entities accounted for 60% of the business, in 1960 the six largest banks already accounted for 70% of assets and liabilities in the sector.
It was also the victory of a modus operandi of the group that won the race, which was based on the triple alliance between the Ministry of Economy and its associates (the body of economists, tax inspectors and the Bank of Spain), the big bank, and the sponsorship of the great family of the tardofranquismo: the clan of Las Dehesillas. Carlos Solchaga, super-minister of the PSOE and patriarch of the group, managed to impose his model, which he simplified in a basic rule that he conveyed to Conde: «The parties are worthless». And he is right, then, unlike González and the PSOE, bureaucrats never lose elections.

The strategy of reform center consisting of reforming the old «fraguist house», enlarging it to the glory of ancestors and focusing it on the new members of the house. That house of the new PP would take advantage of the inertia of the euro and the transfers of European funds to expand the Empire beyond its limits, with its international expansion, and the integration of functional middle classes [109] in the project. It was a popular project, which involved relying on a broad circle and a smaller one: the first, associated with a spillover effect, by which the growth of construction would benefit a previously excluded population sector; and on the other, by a selective strategy oriented from the headquarters of Genoa 13, based on nurturing and developing a related capitalist class. For this, there was a structure, a hierarchy and a subordinate apparatus for the cause. In Alicante and Valencia he gave wings to Ortiz and Correa; in Madrid to David Marjaliza. The party was thus made available (for a small fee, from 3% to 10%) of the noble cause of creating new rich, brand new riches that were the envy of Europe and the world. It was the capitalism of the «Casa Aznar», based on the «centralization» around Genoa of the new beautiful people of the PP.
The process to achieve it went through two phases, which coincided with the two legislatures in which Aznar was president: the first, with appointments of like-minded friends in strategic positions; the second, combining through the savings banks participations in the IBEX 35 that would allow them to become, de facto, owners of a large group of the IBEX. The «Casa Aznar» had been built, which did not intend to control the companies from the State, as did Felipe González and the Solchaga clan and exhibit them at major events such as the Expo or the Olympics to attract investors. His character was more discreet, private, adjusted to the sport he practiced, the paddle, where he had to understand only with another to return the blows. Thus, he will build the «Casa Aznar», centralizing power with a set of bidirectional relations between businessmen friends and him; some, implemented after the privatization of companies, as in the case of Villalonga, César Alierta or Francisco González; others, through the control of savings banks over Ibex companies, in which friends and party members participated, such as Miguel Blesa, head of the flagship Caja Madrid, or José Luis Olivas in Bancaja.
They were the material bases to put the old Fraga project in the 21st century.
For the president of the PP it was evident that the new conquests were not only made with weapons, but with large ships called multinationals. His double vision, paternalistic and liberal, led him to build his conquest with a strange quixotic vision, where the liberalization of a sector was made under his role and that of his squires, properly positioned, before and after liberalizing and privatizing. It was not difficult, since it only had to face the internal opposition in the companies, since when privatizing the public ones, there would be no company that could rival in the Spanish market. This happened in the oil sector (Repsol), telephony and communications (Telefónica) and, to a lesser extent, in banking (Argentaria). He did not hesitate to build on the IBEX 35 an empire in his image and likeness, with the old desire to have tied and well tied to the large Spanish companies. He himself was aware of the alley to which Spanish companies directed. Twenty years later, in an IDEA colloquium in Buenos Aires in October 2010, he confessed to the listeners his pre-determined will in the Government: «The privatization of companies has produced extraordinary results in Spain, in terms of employment, creation of wealth , of prosperity, of competition in the world, but it should not be privatized without liberalizing, because privatization without liberalization can lead to a capitalism of friends, and liberalization without privatization can lead to state intervention. » But then, in 1997, Aznar did things in two hands, privatizing and liberalizing by piecework, looking back, lest some backward communist were to venture to recover those multinationals. His intention was evident, and he chose that the danger of stateization was more dangerous than the capitalism of cronies.

None of these operations would have been possible without the support of the allies of the Aznar government: mainly thanks to the CiU of Jordi Pujol, but also to the PNV. That both were behind his performance in the IBEX will be portrayed in the CiU press conference on April 15, 1996, only twenty-three days before the signing of the Majestic pact, in which he presented «ten lines of action in the new legislature »in the field of telecommunications. They were presented by Antoni Subirá, the Minister of Industry. And then he clarified: «It is not an issue of investiture, at least in its details.» In them it was requested:
1) liberalize cable service;
2) cable contests in 1997;
3) liberalize the use of useful infrastructures for telecommunications (roads, light trails, water);
4) connection between networks of different telephone operators to keep the telephone;
5) regulatory agent;
6) compensation mechanisms to extend the service to territories where costs are higher;
7) new Law on Telecommunications Management;
8) privatization of Telefónica, Endesa and Retevisión;
9) new operators; Y
10) less taxes to attract investment in the sector.

Much has been said about the importance of Albertos and March in the ACS Empire, the largest construction company in Europe, but little of Blesa and Aznar in the adventure. Its dependence on the «Casa Aznar» comes in three ways: Caja Madrid, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, and the national government. The Madrid entity has to be grateful to be its main patron in the Florentino purchasing policy, from the financing of the purchase of Dragados (450 million) that catapulted ACS to the top or the purchase of a shareholding of Iberdrola (1,100 million) in 2003, to expand participation in 2006 (2,058 million), or to finance the purchase of Real Madrid players such as Cristiano Ronaldo (76.5 million). As a counterpart, in order to seal the alliance with Caja Madrid, Blesa entered the ACS board of directors in 2003. Later, after his departure from Caja Madrid at the end of 2009 – being replaced by Rato – the alliance is renewed with the entry of Caja Madrid finance director, José Carlos Contreras, on the board of ACS in 2011. The aid goes beyond Currently, it owes 600 million to Bankia and other financial institutions, from loans for successive purchases of ACS shares until it becomes the main shareholder.
The Community and the City Council of Madrid have to be grateful for the awarding of an endless number of major infrastructure projects, with additional costs included: the largest, the burial of the M-30, awarded by 2,500 million, and a final cost of 6,500 million, more than double, and with an annual maintenance cost of 125 million euros paid by the city council to ACS and Ferrovial; and the T4 of the Barajas Airport, which finally cost 6,200 million, compared to the 541 for which it was awarded (which would be destined for an airline owned by Caja Madrid, Iberia, then privatized). Of the work of Barajas, Aznar would say that it was «the most ambitious plan ever set in motion in Spain.» Another gift, for Real Madrid, was the requalification of the sports city.
In the central government, Florentino also campaigned as one more. First, the National Hydrological Plan, and the transfer policy, the reading of which led to the acquisition of Iberdrola in 2003. With the help of Matas as Minister of the Environment, it receives the award of the work for the re-growth of the Yesa reservoir (work jointly with FCC and Ferrovial). And the last part, perhaps the most controversial: ACS was the first construction company to enter Iraq after the invasion of the coalition led by EE. UU and of which Spain was a part. ACS, and Soluziona, a subsidiary of Unión Fenosa, was hired on February 11, 2004, just one month before the fateful Atocha bombing, to build a power generation plant in Hadita, in northwest Iraq, worth 10 million of euros.
It was a sign that the PP people were more than a corrupt ruling class, it was a country project that involved a broad group of the population. People, for Aznar, should be translated as «people,» not «elite elite.» This meant that, no matter how much the judges charged against them, society protected them, since they had been adopted as part of the family. They were surrounded by that popular project, from the houses that enlarged the power of the beautiful people of the PP, and still sheltered them, even on the roads, in the AVE, picking up trash, on television, in football.
Only an act like the 11M could alter the order of things, which was the inevitable victory of the Popular Party.

The 2004 elections were presented as the opportunity to reconcile with the lost goodness that Zapatero seemed to embody. The IBEX 35 did not seem very satisfied, and 4.15% was left in those months, until it dropped to 7,699 points. Aznar, the patriarch of the presidents of the IBEX 35 and bulwark of the beautiful people, attended the investiture session of Zapatero on April 15. Joan Puigcercós i Boixassa, from ERC, foreseeing the candor with which Zapatero would conquer the ears of a desperate population, opened a map with clear and precise coordinates: «The control over economic power has been based on the concentration of this in a few hands and has only had as limit those that escaped that control. Thus, today most of the companies that were once public and a posteriori were privatized, and specifically those of greater strategic interest, are run by the environment of the previous Government. Second, and precisely from this accumulation of power in strategic sectors, which often enjoy monopoly situations, the control of many media has been put into practice. In this stage, the manipulation of public media has reached inconceivable extremes in an open society of the 21st century. Thirdly, the voracity of Aznarism has even reached a power of judicial control that has challenged the basic pillar of democratic society: the division of powers. The abduction of the independence of the judiciary has been flagrant in recent years. The lamentable grotesque of the State Attorney General, Jesús Cardenal, under the orders and dictation of the future professor of Georgetown, the permanent provocative and unserious attitude of the president of the Constitutional Court or the harassment and finally demolition of the anti-corruption prosecutor, Jiménez Villarejo, have written the blackest pages of justice since the Franco regime ».
In 2007, with Zapatero in power, he was the highest official with the most seats in the IBEX (Blesa). He was one of the «magnificent five» with three positions in the IBEX, along with Javier Echenique Landiribar (ACS, Abertis and Repsol), Antonio García Ferrer (ACS, Abertis and Fenosa), Pedro José López Jiménez (ACS, Indra and Fenosa) , Rafael del Pino Calvo-Sotelo (Banesto, Cintra and Ferrovial), Santos Martínez-Conde Gutiérrez-Barquín (ACS, Acerinox and Fenosa) and his predecessor at Caja Madrid, Jaime Terceiro Lomba (Iberia, Sogecable and Unión Fenosa). If Blesa brought the Madrid box to the Koplowitz, Florentino, then the geodesic center of the IBEX, moved into the arms of Emilio Botín, advising Joan-David Grima Terre (the bank’s general director). However, between Blesa and Florentino there were some ties of common interests.
If Florentino wanted to contact Aznar’s trusted man, he could use Marcelino Oreja Aguirre, with whom he agreed on the advice of FCC.

The operation with Endesa made visible the aces with which Zapatero played: the construction companies and the financiers. The socialist president was aware of the productive business resulting from the alliance between the financial sector and the construction sector in the country. A marriage forged on the basis of mortgages and real estate promotions that allowed both to share succulent capital gains at the dawn of infrastructure and housing.
Miguel Sebastián, future Minister of Industry in 2008 and defender of renewable energies, knew that the marriage between the old construction companies and the electricity companies was numbered. However, it continued to increase the profit and loss account of the builders by the benefit of electricity: Florentino, who in 2006 was awarded the construction of Castor, in 2008, Sebastian will help signing Royal Decree 855/2008 granting the concession to Escal UGS, and that established compensation even in the case of fraud or negligence. The minister defended himself in an interview with El Periódico in 2014, the month in which the State compensates ACS with 1.35 billion: «That clause was processed by the previous team. I enter on April 14 and the decree with that clause is approved in May ». Another point was the 3.4 billion that allegedly forgave the large electricity companies for the liquidation of the CTC (costs of transition to competition) instead of demanding their return to the Government, and then investigated the prosecution.
But speaking of great oligarchs emerged at the beginning of party organizations, which extend their tentacles in finance, and hence in a broad set of the economy, and mainly to the electricity, this was Miguel Blesa, the oligarch who participated in the league of the big ones. In the legislature of Zapatero went through the boards of ACS, Iberdrola, Endesa, Iberia (vice president), FCC and Mapfre. Caja Madrid was the symbol of the new financial power of Madrid’s political circles, which could be measured on an equal footing with the Catalans of La Caixa, much more discreet with their political connections, either through Samaranch, or the mayor of Banyoles since 2007, Miquel Noguer, director of La Caixa and Agbar. In 2007, Caja Madrid’s assets were 158,854 million, compared to 248,496 in La Caixa. Late payments in the Madrid case were higher, at 0.90%, below the required amount, similar to the 0.85% at Bancaja, but higher than 0.55% at La Caixa or 0.44% at Unicaja. In 2007, Blesa could, however, put on the front of Isidre Fainé the results of the group, with a benefit of 2,860.8 million euros, following the divestment of Endesa in favor of Acciona.
Isidre Fainé, recently appointed president of La Caixa in 2007, the gold adviser of the IBEX 35 for decades, a member of high-profile operations such as Terra and Aznar’s trusted financier. He was dedicated to high finance from the black tower of Barcelona and had in his hand the largest gas company in the country, Gas Natural, the large water management company Agbar, the second largest stake in Repsol and in Telefónica, and the vice presidencies in both former public companies. Grown up in a humble home in Manresa, he knew how to make good friendships at the IESE business school in Barcelona, ​​home of Opus Dei, an organization that is said to be supernumerary. Since then, it has been catapulted from one financial institution to another, since it fell into a subsidiary of Banco Atlantico in Paraguay until it became CEO of La Caixa, while, at the same time, it occupied the presidency of Acesa in 1989, later converted into Abertis. But the most important thing is his rise as patriarch of the IBEX, defender as the autonomic oligarchs, but with a vision and political autonomy, appropriate to his position as president of the Club of Rome since 2001.

Emilio Botín was noted as the most fervent supporter of Zapatero and the economic policy of the Government. But just in case, and seeing the elections close, Botín did not stop watering the popular plant. In March he joined the lunch organized by New Economy, went to see Rajoy. And, if this did not work, he could blow the ear of Abel Matutes and Isabel Tocino Biscarolasaga, the two superministers of the Aznar era, who were signed into Santander’s council as «popular» praetorian guards of the banker.
It was, according to everyone, a patriotic bank. If not, why was there only one foreigner on his board (Lord Terence Burns, permanent secretary of the British Treasury (HM Treasury) and chairman of the British parliamentary committee, Financial Services and Markets Bill Joint Committee)? Everyone saw their brand untainted, without spots, shining in the McLaren de Alonso in 2007, or in the Football League, or in all universities in Spain. It felt that dedication. However, as we have already said, the Santander-based bank had ceased to be Spanish, not only because of the origin of its main shareholders. The group was no longer articulated from Santander, but all the companies operating abroad, dependent on Santander, were passing through the Bahamas. Holbah Ltd and Holbah Ltd II were the owners of these companies. Debt and preferred issues were also issued through a company in Guernsey (Banesto Holdings Ltd) and six in the Caymans. Also it gave account, due to its acquisition of the English bank Abbey (in 2004, by 13,199 million), of 19 subsidiaries that it owned in tax havens. But in spite of the tax discounts provided by these companies -because they did not tax the group’s profits abroad in Spain, nor had there been any debt issuance or preferred- in Spain, they left income taxes of 2,513 million, not insignificant for the treasury. Spanish in a time of economic instability.
Santander, as subcustodio of JP Morgan, had another ace in the sleeve: 8,600 million that JP Morgan guarded in Spain and, consequently, Santander as its subcustodio. JP Morgan was the champion among foreign collective investment institutions (CCI) in Spain, with a 17% share.
The funds managed by JP Morgan become sub-accorded by Santander Investment, the bank’s instruments. Thus, in 2007, before the economic crisis, it guarded funds worth 8,600 million distributed by various Spanish companies. In the IBEX, they were placed with important positions. Moreover, Chase was the largest shareholder of BBVA and Santander, with 8.63% and 9.8% of the shares. But, if they had the two most important banks in the country, could not this be considered an abusive position? Well, if he controlled most of the financial market, he could condition it to his liking.
Actually, technically he can do it, but he does not. In the aforementioned article by El Economista, the digital newspaper tried to explain to its readers why these custodian banks were not taken «seriously» by the regulatory authorities: «What are these giant funds doing? Its technical name is depository entity, although in slang they are called guardians. Authentic forts full of shares with which they could handle the threads of the markets at will.
ETFs (Exchange Traded Funds) or exchange-traded funds are collective investment institutions whose objective is to replicate the evolution of an index or a basket of securities and whose holdings or securities are traded in electronic stock markets in real time with the same characteristics that apply to any other quoted value. The listed funds began their activity in the Spanish stock market during 2006: the first, of the BBVA (Action IBEX 35 ETF, F.I.), began to be negotiated on July 19, 2006; the second, of the BSCH Group (Santander ETF IBEX 35, F.I.), began on September 13, 2006; and the last, of the Lyxor entity (Lyxor ETF IBEX 35), started its activity on October 2, 2006.
On September 19, 2008, Santander put an end to its products and left the funds of BBVA and Lyxor free. Twenty-two days were missing for the fateful October 13, the day the IBEX 35 index registered its biggest decline in its sixteen-year history, losing 9.14% and dropping from 11,418 points to 8,997.70. The mere image of the fall of the century-old giant of finance, Lehman Brothers, that September 15, was enough to withdraw the fund four days later. Botín was protected against the blow that was going to shake Spain.

The companies with the highest debt in 2010 were the former public company, Telefónica (45,000 million), followed by the construction companies Ferrovial (23,225 million), Sacyr (12,015 million), ACS (10,033 million), FCC (8,285 million), Acciona (7,667 million). million) and OHL (4,009 million). Abengoa stood at 6,200 million. Among the six (construction companies) magnificent accumulated a debt of 65,334 million. In 2010, the IBEX companies had to return 23,000 million. The companies of the IBEX 35 and the Italian FTSE were the most indebted of the continent. The Spanish debt was 2.8 times its operating profit, and a third of the IBEX formed mainly by the aforementioned companies had a debt that exceeded three times its profit. Individually, the numbers soared: Ferrovial, 9 times; ACS and Abengoa, 6 times; and FCC, Abertis and OHL, 5 times.
The construction companies, as we said, were represented by SEOPAN and its president, David Taguas. The same lobby that financed the February campaign, and the same one that congratulated itself on April 7 – in the midst of the propaganda campaign of the construction companies and before the debt crisis that will lead to the cut – announced an Extraordinary Plan of Infrastructures that would mobilize 17,000 million that would be financed under the concession regime.
These achievements were nothing but the confirmation of a strategy drawn up by the construction companies, which began with the signing in 2008 of the former head of the Economic Office of Rodríguez Zapatero and, also, a breath of fresh air before the attacks they received from funds speculators, the same ones with whom Zapatero met in September 2010 in the USA. UU The new revenues were a relief for the upcoming maturities of the construction companies, from which they were benefiting foreign funds, by betting on short positions in the stock market, mainly in the IBEX 35.

It is necessary to explain the link that existed de facto between the boards of directors at the time of constituting the SIP and that involved a project of hegemony determined for a sector of the State and groups of companies. To do this, we took the structure of the board of directors of Banco Financiero and Savings on December 30 to add it to the matrix of companies of the IBEX 35 of 2010. In this way, we add the ties that, for example, join Rodrigo Rato and José Luis Olivas, both members of the first board of directors of BFA and, accordingly, the companies in which both are members of its boards. The result can be seen in the chart of relations between business councils of the IBEX 35.
Isidre Fainé, president of the Caixabank Foundation was left alone after the economic crisis and the Bankia intervention with a powerful and unique baton. The La Caixa Foundation, controlling shareholder of CaixaBank, allowed it to be a significant shareholder in the media (PRISA – publisher of El País- and Telefónica, Movistar +), and in energy companies (Gas Natural-Fenosa and Repsol), infrastructures and roads (Abertis), in water (Suez Environnement, owner of Agbar) or in the real estate sector (Servihabitat).
It was thus the last referent of an economic sovereignty privatized and acquired by national capital, and whose sale would suppose the total loss of power over strategic sectors. The progressive withdrawal of the beautiful people of the PP from the empire obtained with savings bank credits has been the advance: the Koplowitz (FCC) yielded to Slim, the Benjumea (Abengoa) before investment funds, while others hold out despite that they continue increasing their red numbers, as it is the case of Florentino Pérez, the Villar Mir, Entrecanales or the Calvo-Sotelo. Its withdrawal would leave in the air the precious national resources, ceded to the albor of related governments. Of the 35 IBEX companies, in 2016 there were only 16 with control interests (greater percentage of shares than the sum of the remaining significant shareholders) in the hands of national capitals. The rest depends on investment funds that condition the future of the companies.

Blackrock snatched the first place to JP Morgan as the first manager of international funds, also surpassing other national entities in the management of national funds, a category in which it was only behind Caixabank, Santander and BBVA. This status quo was installed in the sector After the 2012 shock period, after reaching public debt issues, the highest interest rates on the issuance of public debt for the entire crisis. It was also the time for Bankia, and the rescue and restructuring of the Spanish financial sector as a consequence. A period after which much of our economic system is opened for sale.
During this process Blackrock appears as a judge and part of the collective future. In 2012, the European Central Bank, mediated by the ESM and the FROB, come to the rescue of Bankia and other looted banks, such as Catalunya Caixa, NovaCaixa Galicia or Banco de Valencia: a loan of three tranches up to 100,000 million .
The idea of ​​distributing the cake among international funds, articulated by Mariano Rajoy and De Guindos, was seconded by some municipal and autonomous governments. Everything in Spain was for sale. This is the case of the Madrid City Council, which sold 1,860 social housing units from EMV to Blackstone, and from the Community of Madrid, 2,935 floors of IVIMA sold to Goldman Sachs and Azora.
Blackrock flew above these investment banks and funds. Before being probed as an advisor to the Bank of Spain for the construction of the bad bank (Sareb) in 2012, in 2010 the fund of funds occupied several places in the Olympus of economic power, the IBEX. In addition to being a reference shareholder of Banco Santander, after the listing of Bankia, and in full fall of the stock, Blackrock will make a purchase of 0.36% of Bankia (in 2013 it would rise to 0.44% of the shares, being the second largest shareholder after the FROB).
In 2012 he was a discreet actor, because in this period he only held important stakes in Gamesa and Telefónica. But then, in 2013, Blackrock was introduced to the IBEX in style. First in the brick sector, hand in hand with Javier Botín, Ana Patricia’s brother, who negotiated his entry into Sacyr and NH Hoteles. The construction company will acquire 3.1% of the capital, and the hotel company 9.3% from Kutxabank, BMN and Novagalicia. At the end of 2013, the Blackrock spider web was already extended by 11 IBEX companies (BBVA, Sabadell, Grifols, IAG, Ferrovial, Vicofán, DIA, Iberdrola, Gamesa, Amadeus and Telefónica).
In 2015 and 2016, Blackrock was already a kind of oligopoly: in 2016 it was the first shareholder of Santander (5.08%) and BBVA (5.009%), in addition to which it included a conglomerate of holdings with branches in numerous sectors : food (DIA), construction (Merlin Properties, Ferrovial), energy (Repsol, Iberdrola), media (Telefónica and Mediaset), steel industry (Acerinox), or the recently privatized airport management (Aena).
The Blackrock block is very interested in remaining under the protection of Santander and the Botín family, of whom it has very good references. For years, Santander has shown a strong power when it comes to making its interests prevail, ensuring a beneficial relationship between the recruitment of directors from the State and processes in favor.
Botín had also captured for the cause a British minister and deputy, George Kenneth Hotson Younger, and to these will be added others, in 2000: José María Amusátegui de la Cierva, vice president at the National Institute of Industry and Hydrocarbons in the seventies and eighties , and then president of Central Hispano; Santiago Foncillas Casaus, State lawyer; or Luis Alberto Salazar-Simpson Bos, civil governor and general director of Security at the end of the seventies. In 2010, the Santander banker strengthens its political council, incorporating Abel Matutes (foreign minister of the PP), Guillermo de la Dehesa (Secretary of State with the PSOE), Isabel Tocino (Minister of Environment with the PP), Luis Ángel Red (governor of the Bank of Spain with the PSOE) and Terence Burns (Secretary of the Treasury of Great Britain). To this is added the excellent relationship with Zapatero.
To this political muscle we must add the influence in the media field, because since 2014 it has participated in PRISA, publisher of El País and SER, with 4.65%, a percentage similar to that of La Caixa. These different instruments of pressure have proved effective at various difficult times for the Botín family: the imputation of Emilio Botín for 38 tax crimes and documentary falsification in the assignment of credit at the end of the eighties and his dismissal for the application of the doctrine Booty; Zapatero’s pardon to its CEO, Alfredo Sáenz; or the file of the tax evasion case unveiled by the Falciani list.
While the Botín family has a background that denote their power, Blackrock is defined by a relative opacity in their actions. Thus, the control it can exercise over these companies has gone unnoticed, particularly its participation in 5 of the 7 banks of the IBEX.

Blackrock appeared at the right time, as problems were beginning to emerge for four companies: four large construction companies (FCC, ACS, Ferrovial, OHL) associated with big names on the Forbes list (the Koplowitz family, Florentino Pérez, the Del Pino Villar Mir) and the papers of Bárcenas; and, in addition, the main strategic partners of the Government in the IBEX. To aggravate the problem, there are also business groups that have monopolized resources progressively privatized by the State: from the production and distribution of energy, hospitals, airports, water, cleaning services or roads. These great entrepreneurs of construction, those who preached in 2010 «we fix it among all», were disdained in recent times to save their heritage, giving up control of large resources -before public- in favor of funds and foreign investors. It all started with the sale of the empire of FCC (the largest distributor of water and urban sanitation services) to Carlos Slim, the Mexican millionaire, expert in buying low-priced companies.
In Spain, the entity that best represents the excessive concentration of power is the Blackrock custodian bank. Present in 17 of the 35 companies of the IBEX, its power manifested itself when it managed to subdue the power company Abengoa, finally causing it to present the pre-contest of creditors. Not content with that, they signed their CEO, Manuel Sánchez Ortega, as director of Infrastructure of Blackrock in Latin America. Facts that were investigated by the CNMV. This last fact speaks a lot about the trend of the new IBEX and Spain masters: since there are records of short positions in the CNMV, the Sevillian Abengoa -one of the largest solar energy companies.
Moreover, they have the highest percentage of PRISA’s capital: in September 2016 it reached 19.2%, surpassing the Polanco family (17.52%), the traditional majority shareholder. Just in September began from the SER, part of PRISA, the largest offensive against Pedro Sanchez and the PSOE. In the Hoy por Hoy program, presented by Pepa Bueno, former President González complained about his lack of words, and at the executive’s meeting on Saturday he resigned from the position in favor of a manager, who controlled the destinations since then, promoting the abstention of the socialist parliamentarians in the investiture of Rajoy. Following the precept of «business is business» of the large funds, on November 16, already invested Rajoy, PRISA informed the CNMV of its intention to partially or totally dispose of its participation in the Santillana publishing house, which contributes 27% to the group of your income. Since the beginning of this 2016, they also try to get rid of another asset, Juan Luis Cebrián, whom they accuse of having ruined the company. From the Financial Times pointed directly, with some malice, in an article entirely devoted to its possible fall from grace: «Since 2007, PRISA has reported accumulated losses of 2,200 million, while his council has increased its income 80 million in the same period, according to the company’s accounts, with Cebrián being one of the highest paid media executives in Europe ».
In 2015 Blackrock took short positions in PRISA, worth 16.45% of the capital from July to September. Just at the end of September, Santander published a report in which it lowered the target price of the share from 12.5 euros to 6.9 euros, causing the fall of PRISA shares by 20% to 2.8 euros. A simple touch of Emilio Botín, before dying, and PRISA was sinking, for the benefit of Blackrock, a shareholder of Banco Santander itself. In the distance you could hear the coup between Botín and Fink. Spain was preparing for the new State of the IBEX and the low foreign funds.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.