La Ira — Tchich Nhat Hanh / Anger: Wisdom for Cooling the Flames by Tchich Nhat Hanh

Me parece un muy interesante libro para encarar la vida con principios budistas que algo aportan aunque por momentos sea difícil.
Ser feliz es sufrir menos. Si no fuéramos capaces de transformar el dolor que hay dentro de nosotros, no podríamos ser felices.
Muchas personas buscan la felicidad en el exterior, pero la verdadera felicidad ha de surgir del propio interior. Nuestra cultura nos dice que la felicidad se obtiene poseyendo grandes cantidades de dinero, mucho poder y una elevada posición social; pero si observas atentamente, verás que muchas personas ricas y famosas no son felices. Muchas de ellas se suicidan.

Todos necesitamos saber manejar nuestra ira y cuidar de ella. Para hacerlo debemos prestar más atención a su aspecto bioquímico, porque la ira se arraiga tanto en nuestro cuerpo como en nuestra mente. Cuando analizamos la ira que sentimos, podemos ver sus elementos fisiológicos.
En las enseñanzas del Buda aprendemos que el cuerpo no está separado de la mente. Nuestro cuerpo es nuestra mente y, al mismo tiempo, nuestra mente es nuestro cuerpo. La ira no es sólo una realidad mental, porque lo corpóreo y lo mental están vinculados entre sí, no podemos separarlos. En el budismo, la formación del cuerpo/mente se denomina namarupa. Namarupa es el psicosoma, la mente-cuerpo como una única entidad. La misma realidad aparece en algunas ocasiones como mente, y otras, como cuerpo.
Nuestros ojos son más grandes que nuestro estómago. Hemos de infundirles la energía de la plena consciencia para saber exactamente la cantidad de comida que necesitamos. El término chino para el cuenco de mendigar que usa un monje o una monja significa «el utensilio para la medida adecuada». Nosotros usamos este tipo de cuenco para que los ojos no nos engañen. Cuando la comida llega al borde del cuenco, sabemos que ya tenemos más que suficiente. Sólo tomamos esa cantidad de comida. Si puedes comer de esta manera, podrás comprar menos comida. Y cuando compres menos comida, podrás comprar comida biológica. Es algo que todos podemos hacer, tanto si vivimos solos como con nuestra familia.

En realidad cuando haces sufrir a otra persona, esta intentará encontrar alivio haciéndote sufrir más. Y el resultado es que vuestro sufrimiento irá aumentando. Pero ninguno de los dos necesitáis un castigo, sino compasión y ayuda.
Cuando te enojes, vuelve a ti mismo y cuida de tu ira. Y cuando alguien te haga sufrir, regresa a ti mismo y cuida de tu sufrimiento, de tu ira. No digas ni hagas nada, porque cualquier cosa que digas o hagas en un estado de ira podría estropear más tu relación.
La mayoría no lo hacemos, no queremos volver a nosotros mismos, sino perseguir a esa persona para castigarla.
El Buda nos dio unas herramientas muy eficaces para apagar el fuego que hay en nuestro interior: el método de respirar y de andar de manera consciente, el método de abrazar nuestra ira y de observar profundamente la naturaleza de nuestras percepciones, y el método de observar a fondo a los demás para comprender que también sufren mucho y necesitan nuestra ayuda. Estos métodos son muy prácticos y proceden directamente del Buda.

La ira es un fenómeno mental y psicológico, y sin embargo está estrechamente relacionada con elementos biológicos y bioquímicos. La ira tensa tus músculos, pero cuando sabes cómo sonreír, empiezas a relajarte y la ira disminuye. Sonreír permite que la energía de ser consciente nazca en ti y te ayuda a abrazar la ira que sientes.
Te equivocas al pensar que si la otra persona no cambia o mejora, nada podrá mejorar. Siempre hay una forma de crear más alegría, paz y armonía, y tú puedes aportarlas. El modo en que caminas, respiras, sonríes y reaccionas, todo ello es muy importante. Debes empezar con esto.
Hay muchas formas de comunicarse y la mejor de todas es mostrar que ya no estás enojado con la otra persona y que no la censuras. Demostrarle que la comprendes y la aceptas. Comunícaselo no sólo con las palabras, sino también con tu forma de ser: con tus ojos llenos de compasión y tus acciones llenas de ternura. El hecho de que seas una persona fresca y agradable cambia mucho las cosas. Nadie puede resistir la tentación de acercarse a ti.

La ira es una formación mental, y como nos hace sufrir intentamos hacer todo lo posible por deshacernos de ella. A los psicólogos les gusta la expresión «sacarla del sistema», y hablan de «ventilar» la cólera como si se ventilara una habitación llena de humo. Algunos psicólogos dicen que cuando la energía de la ira surge en ti, has de desahogarte golpeando una almohada o cualquier otra cosa, o yendo al bosque para chillar y gritar.
Buda dijo que todos tenemos la semilla del miedo, pero la mayoría lo reprimimos y lo encerramos en la oscuridad. Para ayudarnos a identificar, abrazar y observar profundamente las semillas del miedo, nos ofreció la práctica de los Cinco Recordatorios:
-Mi naturaleza es la de envejecer. No puedo huir de la vejez.
-Mi naturaleza es la de enfermar. No puedo huir de la enfermedad.
-Mi naturaleza es la de morir. No puedo huir de la muerte.
-La naturaleza de todas las cosas y personas es la del cambio. No hay manera de evitar separarme de ellas. Nada puedo conservar. Vine al mundo con las manos vacías y lo abandonaré del mismo modo.
-Mis acciones son las únicas y verdaderas pertenencias que tengo. No puedo huir de las consecuencias de mis acciones. Ellas son el suelo en el que me apoyo.

To my way of thinking is a very interesting book to face life with Buddhist principles that contribute something, even if at times it is difficult.
To be happy is to suffer less. If we were not able to transform the pain that is inside us, we could not be happy.
Many people seek happiness on the outside, but true happiness must come from within. Our culture tells us that happiness is obtained by possessing large amounts of money, a lot of power and a high social position; but if you look closely, you will see that many rich and famous people are not happy. Many of them commit suicide.

We all need to know how to handle our anger and take care of it. To do this we must pay more attention to its biochemical aspect, because anger is rooted both in our body and in our mind. When we analyze the anger we feel, we can see its physiological elements.
In the teachings of the Buddha we learn that the body is not separate from the mind. Our body is our mind and, at the same time, our mind is our body. Anger is not just a mental reality, because the corporeal and the mental are linked together, we can not separate them. In Buddhism, the formation of the body / mind is called namarupa. Namarupa is the psychosoma, the mind-body as a single entity. The same reality appears sometimes as a mind, and sometimes as a body.
Our eyes are bigger than our stomach. We must infuse the energy of full consciousness to know exactly how much food we need. The Chinese term for the begging bowl used by a monk or nun means «the utensil for the proper measure». We use this type of bowl so that the eyes do not deceive us. When the food reaches the edge of the bowl, we know that we already have more than enough. We only take that amount of food. If you can eat this way, you can buy less food. And when you buy less food, you can buy organic food. It is something that we can all do, whether we live alone or with our family.

Actually when you make another person suffer, he will try to find relief by making you suffer more. And the result is that your suffering will increase. But neither of you needs punishment, but compassion and help.
When you get angry, go back to yourself and take care of your anger. And when someone makes you suffer, return to yourself and take care of your suffering, of your anger. Do not say or do anything, because anything you say or do in a state of anger could further damage your relationship.
Most of us do not do it, we do not want to go back to ourselves, but to persecute that person to punish them.
The Buddha gave us very effective tools to put out the fire that is inside us: the method of breathing and walking consciously, the method of embracing our anger and of deeply observing the nature of our perceptions, and the method of observing thoroughly to others to understand that they also suffer a lot and need our help. These methods are very practical and come directly from the Buddha.

Anger is a mental and psychological phenomenon, and yet it is closely related to biological and biochemical elements. Anger tenses your muscles, but when you know how to smile, you begin to relax and the anger diminishes. Smiling allows the energy of being conscious to be born in you and helps you to embrace the anger you feel.
You are wrong to think that if the other person does not change or improve, nothing can improve. There is always a way to create more joy, peace and harmony, and you can contribute them. The way you walk, breathe, smile and react, all this is very important. You must start with this.
There are many ways to communicate and the best of all is to show that you are no longer angry with the other person and that you do not censor them. Demonstrate that you understand and accept it. Communicate not only with the words, but also with your way of being: with your eyes full of compassion and your actions full of tenderness. The fact that you are a cool and pleasant person changes things a lot. Nobody can resist the temptation to approach you.

Anger is a mental formation, and as it makes us suffer we try to do everything possible to get rid of it. Psychologists like the expression «take it out of the system,» and talk about «venting» anger as if ventilating a room full of smoke. Some psychologists say that when the energy of anger arises in you, you have to relieve yourself by hitting a pillow or something else, or going to the forest to scream and scream.
Buddha said that we all have the seed of fear, but most of us repress it and shut it up in darkness. To help us identify, embrace and observe deeply the seeds of fear, he offered us the practice of the Five Reminders:
-My nature is to grow old. I can not run away from old age.
-My nature is to get sick. I can not run away from the disease.
-My nature is to die. I can not flee from death.
-The nature of all things and people is that of change. There is no way to avoid separating from them. I can not keep anything. I came to the world with empty hands and I will abandon it in the same way.
-My actions are the only and true belongings that I have. I can not escape the consequences of my actions. They are the ground on which I support myself.

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