Las 100 Principales Mentiras de Chomsky — Paul Bogdanor / 100 Main Chomsky Lies by Paul Bogdanor

19B10925-CB78-4ACA-AD81-A5EE6800768CChomsky tiene siempre sombras, no es ningún disidente político, porque para serlo hay que vivir en una dictadura y ser perseguido, ni tampoco un desheredado, sino alguien que vive muy bien a la sombra de ese capitalismo americano que tanto critica. Como alguien ya dijo aquí antes, Chomsky debería afincarse en Cuba o en Venezuela. Desde allí, sus críticas resultarían mucho más coherentes con su vida.
Un disidente, que según reveló la revista «People with Money», ingresó entre febrero de 2016 y febrero de 2017, 46 millones de dólares, cifrándose su patrimonio en 145 millones de dólares, que tiene bien invertidos en acciones, bienes inmuebles, un equipo de fútbol americano, líneas de perfumes, etc…

Sobre Comunismo:
-La mentira: «En comparación con las condiciones impuestas por la tiranía y la violencia de EE.UU., el Este de Europa bajo la esfera rusa era prácticamente un Paraíso».[1]
La verdad: Los comunistas mataron entre 4 y 5 millones de personas en Ucrania; 400 000 en Polonia; 360 000 en Rumanía; 300 000 en Bielorrusia; 200 000 en Hungría; 100 000 en Alemania del Este; 100 000 en Lituania; 70 000-100 000 en Yugoslavia; 30 000-40 000 en Bulgaria; 20 000 en Checoslovaquia y 5000 en Albania. Otras atrocidades incluyen la muerte de más de 500 000 prisioneros de guerra y las violaciones masivas a más de 2 millones de mujeres por parte del Ejército Rojo en áreas de Alemania ocupadas por los soviéticos.
-La mentira: «El éxito revolucionario en Vietnam, tanto en la teoría como en la práctica se basó principalmente en tratar de atender las necesidades de las masas (…) Un movimiento adaptado para ganarse el apoyo de las masas rurales no ocasionaría baños de sangre entre la población rural».
La verdad: Según estimaciones conservadoras, los escuadrones de la muerte del Vietcong asesinaron a 37 000 civiles en Vietnam del Sur; la cifra real fue mucho mayor, ya que se registró sólo una pequeña parte de los asesinatos anteriores a 1967 y los datos sólo llegan hasta 1972. Los terroristas del Vietcong también iniciaron una campaña de matanzas masivas contra aldeas civiles y campos de refugiados; en la parte álgida de la guerra, cerca de un tercio de las muertes civiles fueron resultado de atrocidades deliberadas del Vietcong.
-La mentira: «La evacuación [de los Jemeres Rojos] de Phnom Penh, ampliamente denunciada desde entonces hasta ahora por su indudable brutalidad, puede en realidad haber salvado muchas vidas. Es sorprendente que los hechos cruciales raramente aparecen entre las voces condenatorias».
La verdad: Al menos 30 000 niños muy pequeños murieron como consecuencia directa de la evacuación de Phnom Penh por los Jemeres Rojos.[23] En total, al menos 870 000 hombres, mujeres y niños de Phnom Penh murieron bajo la dictadura de los Jemeres Rojos.

Sobre Historia Moderna:
-La mentira: «Los Estados Unidos y Gran Bretaña pelearon en la guerra, por supuesto, pero no principalmente contra la Alemania nazi. La guerra contra la Alemania nazi la realizaron los rusos (…) tenemos que preguntarnos si la mejor manera de librarse de Hitler era matar a decenas de millones de rusos. Quizá una forma mejor era directamente no apoyarles, tal como hicieron Estados Unidos y Gran Bretaña».
La verdad: Estados Unidos luchó contra la Alemania nazi y el Japón imperial; Gran Bretaña luchó principalmente contra la Alemania nazi. Los soviéticos fueron aliados de los nazis hasta 1941; después Estados Unidos les salvó del ataque nazi ofreciéndoles una masiva ayuda económica y militar. Ni Estados Unidos ni Gran Bretaña mataron a decenas de millones de rusos: el ataque nazi mató a decenas de millones de ciudadanos soviéticos, muchos de los cuales no eran rusos. Al contrario que la Unión Soviética, Estados Unidos y Gran Bretaña nunca fueron aliados de la Alemania nazi.
-La mentira: «Irán era “moderado” hasta la caída del Shah en 1979, al tiempo que acumulaba uno de los peores registros sobre derechos humanos del mundo, como Amnistía Internacional y otros grupos de derechos humanos documentaban regularmente, sin afectar a la clasificación de Shah como un “moderado” con el aplauso de las élites de EE.UU.».
La verdad: Amnistía Internacional acusó al Shah de llevar a cabo 300 ejecuciones políticas. Durante el mismo periodo, Macías Nguema asesinó a 50 000 personas en Guinea Ecuatorial, Idi Amin masacró a 300 000 en Uganda y Pol Pot mató hasta a 2 millones en Camboya.
-La mentira: «Hubo un tiempo en que Saddam Hussein era peligroso, había cometido terribles crímenes y era capaz de cometer peores y aquellos que ahora dicen que es demasiado peligroso le apoyaban y ayudaban a ser un peligro mayor».
La verdad: La mayoría de las armas de Saddam Hussein venían de países que luego se opusieron a la guerra de Irak. De acuerdo con el Instituto de Investigación para la Paz Internacional, de Estocolmo, el 57% venían de Rusia, el 13% de Francia y el 12% de China. Sólo el 1% venía de Estados Unidos o Gran Bretaña. En otras palabras, los principales opositores a la invasión, cuya posición Chomsky compartía, suministraron más de 80 veces la cantidad de armas que los principales partidarios de la misma, cuya posición condenaba.

Sobre la Guerra Fría:
-La mentira: «La defensa de Angola fue una de las contribuciones más significativas de Cuba a la liberación de África. No se sabía [hasta hace poco] la importancia de esas contribuciones».
La verdad: La intervención militar de Cuba para asegurar el dominio exclusivo de la dictadura comunista del MPLA en Angola llevó a tres décadas de guerra civil en la que murieron un millón de personas. Otras «contribuciones» cubanas «a la liberación de África» incluyen la intervención militar en apoyo de la dictadura comunista de Etiopía, que asesinó 1, 25 millones de personas mediante masacres y hambrunas programadas.
-La mentira: «La escala de esos crímenes [en Angola y Mozambique] se ve por un estudio de la ONU que estima más de 60 000 millones de dólares en daños y 1,5 millones de muertos sólo durante los años de Reagan, vía Sudáfrica, con apoyo de EE.UU. y Gran Bretaña bajo el disfraz de “compromisos constructivos”».
La verdad: El estudio de la ONU estimaba las pérdidas ocasionadas por las guerras civiles en esos países y simplemente las achacaba en su totalidad a Sudáfrica. En realidad, los combatientes eran revolucionarios del Tercer Mundo (MPLA contra UNITA en Angola, FRELIMO contra RENAMO en Mozambique) y las principales intervenciones foráneas las llevaron a cabo la dictaduras marxistas (Cuba en Angola, Zimbawe en Mozambique). Los gobiernos de Reagan y Thatcher se opusieron a los rebeldes de Mozambique apoyados por Sudáfrica.

La Guerra Contra El Terrorismo:
-La mentira: «Las potencias europeas conquistaron buena parte del mundo con una brutalidad extrema. Con muy raras excepciones, no fueron atacados por sus víctimas foráneas (…) Por tanto, no es sorprendente que Europa debería estar completamente conmocionada por los crímenes terroristas del 11 de septiembre».
La verdad: Las conquistas árabe-islámicas incluyeron los territorios de Portugal, España, Cerdeña, Sicilia, Creta y zonas del sur de Francia e Italia. El Imperio Otomano se extendía hasta Hungría y el sur de Polonia, así como la totalidad de Centroeuropa, incluyendo partes de Grecia, la antigua Yugoslavia, Rumanía y Bulgaria.
-La mentira: «La red de Bin Laden, dudo que nadie la conozca mejor que la CIA, ya que contribuyeron materialmente a construirla».
La verdad: Las acusaciones de que Estados Unidos creó la red de Bin Laden «no tienen ninguna prueba» (Peter Bergen). Las acusaciones «no son ciertas» y los fondos de la CIA «fueron exclusivamente a los grupos muyaidines afganos, no a los voluntarios árabes» (Jason Burke). Bin Laden estaba «fuera de la vista de la CIA» y «no hay registro de ningún contacto directo» (Steve Coll).
-La mentira: «Muchos de los que conocen bien las condiciones también dudan de la capacidad de Bin Laden para planear la increíblemente sofisticada operación desde una cueva en algún lugar de Afganistán (…) Es completamente posible que Bin Laden esté diciendo la verdad cuando dice que no sabía nada de la operación».
La verdad: Poco después del 11-S, Bin Laden dijo que había sabido del plan y empleado sus conocimientos de ingeniería civil para calcular cuánto daño podían producir los aviones en el World Trade Center. Los cerebros de los ataques del 11-S, Khalid Sheikh Mohammed y Ramzi Binalshibh, dijeron que «ejecutaron los vuelos de la muerte con la aprobación de Bin Laden».
-La mentira: «Es aceptable informar del “daño colateral” de errores de bombardeo, el coste involuntario e inevitable de la guerra, pero no de la consciente y deliberada destrucción de afganos que morirán en silencio, invisiblemente, no a propósito, sino porque no importa, un nivel más profundo de depravación moral (…) La gente no muere de hambre instantáneamente. Pueden sobrevivir con raíces y hierba y si niños mal nutridos mueren de enfermedad, ¿quién se preocupará por determinar que factores quedan en el trasfondo?».
La verdad: Estados Unidos ha sido el principal suministrador de alimentos a Afganistán durante una década y aportó dos tercios de la ayuda en alimentación después del 11-S, salvando al país de la hambruna. El embajador general para el hambre de la ONU anunció que no había «hambre este invierno en Afganistán», gracias a «un presupuesto de ayuda humanitaria sabiamente ofrecido por la administración Bush». El director del Programa de Alimentación Mundial en Kabul dijo que «estaba claro que se había evitado una posible hambruna».

Sobre Latinoamérica:
-La mentira: «El otro 11-S es el 11 de septiembre de 1973, cuando operaciones apoyadas por Henry Kissinger, entre otros, llevaron al bombardeo del palacio presidencial en Chile, el derrocamiento del gobierno parlamentario y la matanza, en una estimación conservadora, de unas 3000 personas (…) Pero cuando se lo hacemos nosotros, es, como usted sabe, un error…».
La verdad: El líder marxista Salvador Allende, y no Henry Kissinger, fue formalmente condenado por el parlamento chileno por destruir la democracia en Chile.
-La mentira: «Los escuadrones de la muerte [salvadoreños] que ayudamos a establecer y han sobrevivido desde entonces, que inevitablemente han quedado fuera de aparato de inteligencia y paramilitar que construimos para nuestros intereses y las condiciones sociales que alimentan la disidencia y las revueltas que son en buena medida nuestro legado».
La verdad: Estados Unidos apoyo a los Demócrata Cristianos de centro-izquierda, muchos de los cuales fueron asesinados por escuadrones de la muerte. Las fuerzas de seguridad se dividieron entre reformistas pro estadounidenses y fanáticos de extrema izquierda, que organizaron escuadrones de la muerte esperando evitar la democracia y la reforma agraria. Los escuadrones de la muerte fueron tan hostiles a Estados Unidos que planearon matar a su embajador. Durante el periodo de ayuda estadounidense, los asesinatos de los escuadrones de la muerte se redujeron masivamente y acabaron por desaparecer.
-La mentira: «[En la película Power and Terror] Chomsky argumenta que mientras lloramos a los 3000 que murieron en las torres gemelas [el 11-S], no prestamos atención al número casi igual de civiles que perecieron cuando (dice) EE.UU. bombardeó el barrio panameño de El Chorrillo durante la invasión estadounidense de 1989».
La verdad: El periodista Marc Cooper comenta: “Yo estaba en ese barrio pocos días después de que fuera arrasado y Chomsky simplemente se equivoca: no fue bombardeado. Se incendió después de un enfrentamiento a tiros entre tropas estadounidenses y panameñas. Y por muy reprensible que fuera la invasión de EE.UU., la propia comisión de derechos humanos de Panamá afirma que murió un total de quizá 400 personas (soldados y civiles) durante todo el conflicto.

Sobre el conflicto Árabe-Israelí:
-La mentira: «Ha habido mucha propaganda de EE.UU. acerca de la disposición israelí a la paz después de la guerra de 1967 (…) en agosto de 1967, Yigal Allon había anticipado su “plan Allon”, que se hizo política oficial un año después (…) No se conocen otras iniciativas israelíes (…) Los términos “compromiso territorial” y “paz por territorios” se usan para referirse a una u otra versión del plan Allon, rechazando siempre de plano el derecho palestino a la autodeterminación».
La verdad: En julio de 1967, el Primer Ministro Levi Eshkol confirmó públicamente la disposición israelí a establecer un estado palestino. Ideas parecidas fueron expresadas por Yigal Allon, Isaac Rabin y Moshe Dayan. En enero de 1976, el Primer Ministro Isaac Rabin consideró otro plan para un estado palestino. Fue apoyado por Golda Meir, Yigal Allon y Ariel Sharon.
-La mentira: «Clinton y Barak avanzaron unos pocos pasos hacia un acuerdo de algo similar a un Bantustán (…) tres cantones [en la Franja Occidental], bajo control israelí, separados virtualmente unos de otros y del cuarto enclave, una pequeña área en Jerusalén Este (…) En el quinto cantón, Gaza, el resultado no estaba claro, excepto que la población también allí permanecería virtualmente encarcelada. Puede así entenderse que no puedan encontrarse mapas para conocimiento general en EE.UU. o cualquier detalle de las propuestas».
La verdad: El liderazgo de la OLP presumía de que «Barak estaba de acuerdo con una retirada del 95% de los territorios palestinos ocupados» y afirmaba que «nuestros ojos continuarán aspirando a nuestro objetivo estratégico, es decir, Palestina desde el río hasta el mar».
-La mentira: «Ahora sólo se trata de los terroristas suicidas ¿Y cuándo empezaron los terroristas suicidas? El último año [es decir, 2001] a gran escala (…) Un año de crímenes palestinos contra Israel después de treinta y cuatro años de silencio. Israel ha sido casi inmune. Quiero decir, había ataques terroristas en Israel, pero no venían de los territorios ocupados».
La verdad: Las bombas suicidas en Israel empezaron en 1994, menos de un año después de los Acuerdos de Oslo, que crearon la Autoridad Palestina. Cientos de israelíes fueron masacrados por terroristas suicidas y otros ataques terroristas provenientes de la Franja Occidental y Gaza antes del colapso del proceso de paz a finales del 2000.

Sobre negadores del Holocausto:
-La mentira: «¿Es verdad que Faurisson es un antisemita o un neonazi? Como he señalado antes, no conozco muy bien su trabajo. Pero de lo que he leído (…) no encuentro ninguna evidencia que apoye ninguna de ambas conclusiones. Tampoco encuentro evidencias creíbles en el material que he leído respecto de él, ni entre lo publicado, ni en correspondencia privada. Hasta donde puedo colegir, es un liberal de algún tipo relativamente apolítico».
La verdad: Chomsky conoce bien las opiniones antisemitas y nazis de Faurisson, por ejemplo, que los judíos tenían que llevar una estrella amarilla porque «Hitler estaba posiblemente menos preocupado por la cuestión judía que por asegurar la seguridad del soldado alemán (…) los judíos nos dicen que desde su más tierna infancia participaban en todo tipo de actividades ilícitas o de resistencia contra los alemanes». Faurisson ha escrito en publicaciones neonazis y hablado en mítines neonazis.
-La mentira: «Nunca escribí un “artículo conjunto” con [el negador del Holocausto, Pierre] Guillaume (…) [no hay ninguna] prueba de colaboración conmigo [en preparar al artículo de Guillaume]».
La verdad: Hacia el final de su artículo, Guillaume escribía. «La primera versión del texto antecedente incluía numerosos errores de detalle y un error de evaluación que Chomsky nos indicó al tiempo que reafirmaba que su posición era inamovible y no había cambiado. Corregimos en el texto los errores cometidos que no afectaban al razonamiento y ofrecemos, a continuación, los comentarios de Chomsky».
-La mentira: «Volviendo a mi implicación en el asunto Faurisson, consiste en firmar una petición y, después, responder a mentiras y calumnias. Punto».
La verdad: Chomsky mintió acerca de las opiniones de los negadores del Holocausto (Faurisson y Thion), publicó uno de sus libros (Political Economy…) en una colección dirigida por un negador del Holocausto (Guillaume), permitió que sus escritos sobre el asunto (Réponses inédites…) se publicaran como libro por un negador del Holocausto (Guillaume), ayudó a preparar un ensayo («Une mise au point») por un negador del Holocausto (Guillaume) e insistió en que la misma negación del Holocausto no es antisemita. Ha alabado a negadores del Holocausto, aprobado sus credenciales políticas y académicas, colaborado en sus campañas de propaganda y encubierto su programa antisemita y neonazi.

Sobre las citas erróneas de Chomsky:
-La mentira: «El Consejo Nacional Palestino, el gobierno de la OLP, emitió una declaración el 20 de marzo de 1977 pidiendo el establecimiento de “un estado nacional independiente” en Palestina (en lugar de un estado democrático secular de Palestina) y autorizando la presencia palestina en una conferencia de paz árabe-israelí. El Primer Ministro de Israel, Rabin, respondió “que el único lugar donde los israelíes pueden encontrarse con las guerrillas palestinas es el campo de batalla”».
La verdad: La declaración afirmaba la «determinación [de la OLP] de continuar la lucha armada» y su compromiso de luchar «sin ninguna paz o reconocimiento de Israel». Rabin respondió que la declaración «demostraba que incluso cuando los llamados moderados la dominan, la organización aún llamaba a la eliminación de Israel. Decía que el único lugar donde los israelíes pueden encontrarse con las guerrillas palestinas es el campo de batalla».
-La mentira: «Se ha modelado una concepción muy diferente de la naturaleza humana, una mejor adaptada para el mando de la economía y la sociedad por parte de las instituciones absolutista, irresponsables y totalitarias del mundo empresarial. Por ejemplo, la concepción expresada por el Premio Nobel de Economía James Buchanan, que nos enseña que en “la situación ideal de cualquier persona”, ésta “elige su amo dentro de un mundo de esclavos”».
La verdad: En realidad, Buchanan escribió: «La sed universal de libertad del hombre es un hecho histórico (…) En un sentido estrictamente personalizado (…) cada persona elige a su amo dentro de un mundo de esclavos. Sin embargo, en un orden social generalizado (…) el anárquico régimen de hombres libres, cada uno de los cuales respeta los derechos de los otros, se convierte en el sueño utópico».
-La mentira: «Sólo ese bombardeo [de la planta al-Shifa en Sudán], de acuerdo con las estimaciones de la embajada alemana en Sudán y Human Rights Watch, probablemente ascienda a decenas de miles de muertos».
La verdad: La «estimación» de la embajada alemana fue lo que un ex embajador autocalificaba como «suposición» sin basarse en ninguna evidencia. Human Rights Watch negó públicamente haber dado ninguna estimación.

Sobre las Estadísticas:
-La mentira: «Muchos ataques israelíes no son en absoluto represalias, incluyendo la invasión de 1982, que devastó buena parte del Líbano y dejó 20 000 civiles muertos…».
La verdad: En la primera semana de la guerra de 1982, la OLP estimó 10 000 muertes. A pesar de esas «extremadas exageraciones», la agencia de noticias de la OLP se convirtió en la «fuente principal de información» de las autoridades libanesas. En consecuencia, para fines de 1982 el gobierno libanés estimó más de 19 000 muertes, en su mayoría combatientes. En 1984, el gobierno libanés abandonó está cifra, anunciando que «unos 1000 libaneses murieron como consecuencia de la invasión israelí».
-La mentira: «La invasión [israelí del Líbano] y su secuelas inmediatas dejaron unos 20 000 muertos; de acuerdo con fuentes libanesas, el total en los años siguientes fue de unas 25 000 [es decir, Israel ha matado a 45 000 libaneses]».
La verdad: Chomsky está contando dos veces las invenciones de la propaganda árabe. La primera cifra fue abandonada por el gobierno libanés hace años (ver más arriba). La segunda cifra viene en una sola frase en un reportaje que ofrece una estimación sin justificación que claramente incluye la guerra de 1982.
-La mentira: «EE.UU. y Gran Bretaña (…) habían matado en torno a 100 000 personas [en Irak] hasta el pasado octubre [de 2004], obviamente son más ahora».
La verdad: Un estudio de 2004 afirmaba que la guerra de Iraq llevó a 100 000 muertes en exceso. Incluía combatientes y civiles. Incluía muertes de enemigos y de aliados. Un análisis independiente de sus cifras sugirió que 39 000 murieron a manos del otro bando y el resto por otras causas.

Sobre Sí Mismo:
-La mentira: «Como es difícil creer que los editores tomen a sus lectores por idiotas, supongo que debe ser algún tipo de error tipográfico y que los editores realmente quería decir que nunca he prologado ninguna “publicación de la OLP”. Esto último tendría al menos el mérito de ser verdad…».
La verdad: En 1976, Chomsky escribió el prólogo de un libro de Sabri Jiryis, del Centro de Investigación de la OLP en Beirut. Jiryis se describía a sí mismo como «un viejo terrorista cabezota», añadiendo que después de 1967 había sido responsable de «supervisar acciones clandestinas [es decir, ataques terroristas] de al-Fatah» en el norte de Israel.
-La mentira: «No predije nada [acerca de un “genocidio silencioso” en Afganistán] (…) Las alarmas siguen siendo igualmente adecuadas, una realidad que no debería ser necesario explicar».
La verdad: Chomsky dijo que «un número desconocido de afganos morirán por hambre (…) quizá haya millones de afganos muriéndose de hambre». Declaró que «Washington actuó en seguida para asegurarse la muerte y el sufrimiento de un enorme número de afganos, millones de los cuales ya estaban al borde de la inanición» y observó que el «perceptible plan de la administración sería continuar el programa de genocidio silencioso». Ese genocidio no se produjo entonces ni a partir de entonces.
-La mentira: «El término “teoría conspiratoria” es particularmente revelador. Siempre me he opuesto explicita y enérgicamente a las “teorías conspiratorias” e incluso soy conocido por ello».
La verdad: Chomsky considera a los deportes, los concursos y el sexo como parte de la conspiración de los medios de comunicación: «En lo que se refiere a la población en general, a la que se dirigen los medios de comunicación de masas reales, lo principal es quitárselos de encima. Hacer que se interesen por otra cosa. Deportes profesionales (…) ¿Quién quiere ser millonario?, quién va a ganar las Series Mundiales, sexo, cualquier cosa que no importe. Y si vemos los medios de comunicación de masas, eso es lo que hacen.
-La mentira: «Hay muchas cosa que evitan que no fijemos en las estructuras que nos rodean y cualquiera que se salga del guión corre serio peligro. No es que te vayan a pegar un tiro en este país, como ocurriría en muchas sociedades asesinas, pero hay sin duda sanciones, en términos de carrera profesional, estatus, ingresos».
La verdad: Lejos de imponerle sanciones por sus opiniones, el gobierno estadounidense dio a Chomsky su carrera profesional, estatus e ingresos. Como una vez admitió, «el MIT paga sólo un treinta o un cuarenta por ciento de mi salario. El resto viene de otras fuentes, en su mayor parte, del Departamento de Defensa».

Chomsky always has shadows, is not a political dissident, because to be so, you have to live in a dictatorship and be persecuted, not even a disinherited person, but someone who lives very well in the shadow of that American capitalism that criticizes so much. As someone already said here before, Chomsky should settle in Cuba or in Venezuela. From there, his criticisms would be much more consistent with his life.
A dissident, who according to the magazine revealed «People with Money», entered between February 2016 and February 2017, 46 million dollars, his assets being estimated at 145 million dollars, which has well invested in shares, real estate, a team American football, perfume lines, etc …

About Comunism:
-The lie: «In comparison with the conditions imposed by the tyranny and violence of the USA, Eastern Europe under the Russian sphere was practically a Paradise». [1]
The truth: Communists killed between 4 and 5 million people in Ukraine; 400,000 in Poland; 360,000 in Romania; 300,000 in Belarus; 200,000 in Hungary; 100,000 in East Germany; 100,000 in Lithuania; 70,000-100,000 in Yugoslavia; 30,000-40,000 in Bulgaria; 20,000 in Czechoslovakia and 5,000 in Albania. Other atrocities include the deaths of more than 500,000 prisoners of war and the massive rapes of more than 2 million women by the Red Army in areas of Germany occupied by the Soviets.
-The lie: «The revolutionary success in Vietnam, both in theory and in practice, was based mainly on trying to meet the needs of the masses (…) A movement adapted to win the support of the rural masses would not cause bloodbaths among the rural population ».
The truth: According to conservative estimates, the Vietcong death squads murdered 37,000 civilians in South Vietnam; the actual figure was much higher, since only a small part of the killings prior to 1967 was recorded and the data only reach 1972. The Vietcong terrorists also launched a campaign of mass killings against civilian villages and refugee camps; at the height of the war, about a third of civilian deaths were the result of deliberate atrocities by the Vietcong.
-The lie: «The evacuation [of the Khmer Rouge] of Phnom Penh, widely denounced from then until now by its undoubted brutality, may in fact have saved many lives. It is surprising that the crucial facts rarely appear among the condemnatory voices ».
The truth: At least 30,000 very young children died as a direct result of the evacuation of Phnom Penh by the Khmer Rouge. [23] In total, at least 870,000 men, women and children of Phnom Penh died under the Khmer Rouge dictatorship.

On Modern History:
-The lie: «The United States and Britain fought in the war, of course, but not primarily against Nazi Germany. The war against Nazi Germany was carried out by the Russians (…) we have to ask ourselves if the best way to get rid of Hitler was to kill tens of millions of Russians. Perhaps a better way was directly not to support them, as did the United States and Great Britain. »
The truth: the United States fought against Nazi Germany and imperial Japan; Britain fought mainly against Nazi Germany. The Soviets were allies of the Nazis until 1941; then the United States saved them from the Nazi attack by offering them massive military and economic aid. Neither the United States nor Great Britain killed tens of millions of Russians: the Nazi attack killed tens of millions of Soviet citizens, many of whom were not Russians. Unlike the Soviet Union, the United States and Britain were never allies of Nazi Germany.
-The lie: «Iran was» moderate «until the fall of the Shah in 1979, while accumulating one of the worst records on human rights in the world, as Amnesty International and other human rights groups documented regularly, without affecting the classification of Shah as a «moderate» with the applause of the US elites ».
The truth: Amnesty International accused the Shah of carrying out 300 political executions. During the same period, Macias Nguema killed 50,000 people in Equatorial Guinea, Idi Amin massacred 300,000 in Uganda and Pol Pot killed up to 2 million in Cambodia.
-The lie: «There was a time when Saddam Hussein was dangerous, he had committed terrible crimes and he was capable of committing worse and those who now say that it is too dangerous supported him and helped him to be a greater danger».
The truth: Most of Saddam Hussein’s weapons came from countries that later opposed the war in Iraq. According to the Research Institute for International Peace in Stockholm, 57% came from Russia, 13% from France and 12% from China. Only 1% came from the United States or Great Britain. In other words, the main opponents of the invasion, whose Chomsky position he shared, supplied more than 80 times as many weapons as the main supporters of the invasion, whose position he condemned.

About the Cold War:
-The lie: «The defense of Angola was one of the most significant contributions of Cuba to the liberation of Africa. The importance of these contributions was not known [until recently] ».
The truth: Cuba’s military intervention to ensure the exclusive dominion of the MPLA communist dictatorship in Angola led to three decades of civil war in which a million people died. Other Cuban «contributions» to the liberation of Africa include military intervention in support of the communist dictatorship of Ethiopia, which killed 1.25 million people through planned massacres and famines.
-The lie: «The scale of these crimes [in Angola and Mozambique] is seen by a UN study that estimates more than 60 billion dollars in damages and 1.5 million deaths only during the Reagan years, via South Africa, with US support and Great Britain under the guise of «constructive compromises» ».
The truth: The UN study estimated the losses caused by the civil wars in those countries and simply blamed them on South Africa. In reality, the fighters were revolutionaries of the Third World (MPLA against UNITA in Angola, FRELIMO against RENAMO in Mozambique) and the main foreign interventions were carried out by the Marxist dictatorships (Cuba in Angola, Zimbabwe in Mozambique). The Reagan and Thatcher governments opposed the Mozambican rebels supported by South Africa.

The War on Terrorism:
-The lie: «The European powers conquered much of the world with extreme brutality. With very rare exceptions, they were not attacked by their foreign victims (…) Therefore, it is not surprising that Europe should be completely shocked by the terrorist crimes of September 11 ».
The truth: The Arab-Islamic conquests included the territories of Portugal, Spain, Sardinia, Sicily, Crete and areas of southern France and Italy. The Ottoman Empire extended to Hungary and southern Poland, as well as the whole of Central Europe, including parts of Greece, the former Yugoslavia, Romania and Bulgaria.
-The lie: «Bin Laden’s network, I doubt anyone knows it better than the CIA, because they contributed materially to build it.»
The truth: The accusations that the United States created Bin Laden’s network «have no proof» (Peter Bergen). The accusations «are not true» and the funds of the CIA «went exclusively to the Afghan mujahideen groups, not to the Arab volunteers» (Jason Burke). Bin Laden was «out of sight of the CIA» and «there is no record of any direct contact» (Steve Coll).
-The lie: «Many of those who know well the conditions also doubt the ability of Bin Laden to plan the incredibly sophisticated operation from a cave somewhere in Afghanistan (…) It is quite possible that Bin Laden is telling the truth when he says I did not know anything about the operation. »
The truth: Shortly after 9/11, Bin Laden said he had known of the plan and used his knowledge of civil engineering to calculate how much damage the planes could produce in the World Trade Center. The brains of the 9/11 attacks, Khalid Sheikh Mohammed and Ramzi Binalshibh, said they «executed the flights of death with the approval of Bin Laden.»
-The lie: «It is acceptable to report the» collateral damage «of bombing errors, the involuntary and inevitable cost of the war, but not the conscious and deliberate destruction of Afghans who will die in silence, invisibly, not on purpose, but because it does not matter, a deeper level of moral depravity (…) People do not die of hunger instantly. They can survive on roots and grass and if malnourished children die of illness, who will care to determine what factors lie in the background? »
The truth: The United States has been the main supplier of food to Afghanistan for a decade and contributed two thirds of food aid after 9/11, saving the country from famine. The UN General Ambassador for Hunger announced that there was «no hunger this winter in Afghanistan,» thanks to «a budget of humanitarian aid wisely offered by the Bush administration.» The director of the World Food Program in Kabul said that «it was clear that a possible famine had been prevented.»

About Latin America:
-The lie: «The other 11-S is on September 11, 1973, when operations supported by Henry Kissinger, among others, led to the bombing of the presidential palace in Chile, the overthrow of parliamentary government and the massacre, in a conservative estimate , of about 3000 people (…) But when we do it to us, it is, as you know, an error … ».
The truth: The Marxist leader Salvador Allende, and not Henry Kissinger, was formally condemned by the Chilean parliament for destroying democracy in Chile.
-The lie: «The death squads [Salvadorans] that we helped to establish and have survived since then, which have inevitably been left out of the intelligence and paramilitary apparatus that we build for our interests and the social conditions that fuel dissent and revolts which are, to a large extent, our legacy ».
The truth: The United States supported the center-left Christian Democrats, many of whom were killed by death squads. The security forces were divided between pro-American reformers and extreme-left fanatics, who organized death squads hoping to avoid democracy and agrarian reform. The death squads were so hostile to the United States that they planned to kill their ambassador. During the period of US aid, the killings of the death squads were massively reduced and eventually disappeared.
-The lie: «[In the movie Power and Terror] Chomsky argues that while we mourn the 3,000 who died in the twin towers [9/11], we pay no attention to the almost equal number of civilians who perished when (says) EE .US. bombed the Panamanian neighborhood of El Chorrillo during the 1989 US invasion. »
The truth: The journalist Marc Cooper comments: «I was in that neighborhood a few days after it was destroyed and Chomsky is simply wrong: he was not bombarded. It caught fire after a gun battle between US and Panamanian troops. And as reprehensible as the US invasion was, Panama’s own human rights commission claims that a total of perhaps 400 people (soldiers and civilians) died during the entire conflict.

On the Arab-Israeli conflict:
-The lie: «There has been a lot of US propaganda about the Israeli disposition to peace after the 1967 war (…) in August 1967, Yigal Allon had anticipated his «Allon plan», which became official policy a year later (…) No other Israeli initiatives are known ( …) The terms «territorial commitment» and «peace by territories» are used to refer to one or another version of the Allon plan, always rejecting the Palestinian right to self-determination. »
The truth: In July 1967, Prime Minister Levi Eshkol publicly confirmed the Israeli disposition to establish a Palestinian state. Similar ideas were expressed by Yigal Allon, Isaac Rabin and Moshe Dayan. In January 1976, Prime Minister Isaac Rabin considered another plan for a Palestinian state. He was supported by Golda Meir, Yigal Allon and Ariel Sharon.
-The lie: «Clinton and Barak advanced a few steps towards an agreement of something similar to a Bantustan (…) three cantons [in the West Bank], under Israeli control, virtually separated from each other and from the fourth enclave, a small area in East Jerusalem (…) In the fifth canton, Gaza, the result was not clear, except that the population there would also remain virtually incarcerated. It can thus be understood that maps can not be found for general knowledge in the USA. or any detail of the proposals ».
The truth: The PLO leadership presumed that «Barak was in agreement with a 95% withdrawal from the occupied Palestinian territories» and affirmed that «our eyes will continue to aspire to our strategic objective, that is, Palestine from the river to the sea».
-The lie: «Now it’s just about the suicide bombers. And when did the suicide bombers start? The last year [ie, 2001] on a large scale (…) A year of Palestinian crimes against Israel after thirty-four years of silence. Israel has been almost immune. I mean, there were terrorist attacks in Israel, but they did not come from the occupied territories. »
The truth: The suicide bombings in Israel began in 1994, less than a year after the Oslo Accords, which created the Palestinian Authority. Hundreds of Israelis were massacred by suicide bombers and other terrorist attacks from the West Bank and Gaza before the collapse of the peace process in late 2000.

About Holocaust deniers:
-The lie: «Is it true that Faurisson is an anti-Semite or a neo-Nazi? As I pointed out before, I do not know your work very well. But from what I have read (…) I do not find any evidence to support either of these conclusions. Nor do I find credible evidence in the material I have read about him, nor between the published, nor in private correspondence. As far as I can tell, he is a liberal of some relatively apolitical type. »
The truth: Chomsky knows well the anti-Semitic and Nazi opinions of Faurisson, for example, that the Jews had to wear a yellow star because «Hitler was possibly less concerned with the Jewish question than by insuring the security of the German soldier (…) the Jews they tell us that from their earliest childhood they participated in all kinds of illicit activities or resistance against the Germans. » Faurisson has written in neo-Nazi publications and spoken at neo-Nazi meetings.
-The lie: «I never wrote a» joint article «with [the Holocaust denier, Pierre] Guillaume (…) [there is no] proof of collaboration with me [in preparing Guillaume’s article]».
The truth: Towards the end of his article, Guillaume wrote. «The first version of the antecedent text included numerous errors of detail and an error of evaluation that Chomsky indicated to us while reaffirming that his position was immovable and had not changed. We corrected the errors in the text that did not affect the reasoning and then offer Chomsky’s comments ».
-The lie: «Returning to my involvement in the Faurisson affair, is to sign a petition and then respond to lies and slander. Point».
The truth: Chomsky lied about the views of the Holocaust deniers (Faurisson and Thion), published one of his books (Political Economy …) in a collection directed by a Holocaust denier (Guillaume), allowed his writings on the matter (Unpublished réponses …) will be published as a book by a Holocaust denier (Guillaume), helped prepare an essay («Une mise au point») by a Holocaust denier (Guillaume) and insisted that the very denial of the Holocaust is not anti-Semitic He has praised Holocaust deniers, approved his political and academic credentials, collaborated in his propaganda campaigns and concealed his anti-Semitic and neo-Nazi program.

On the erroneous quotes of Chomsky:
-The lie: «The Palestinian National Council, the PLO government, issued a statement on March 20, 1977 calling for the establishment of» an independent national state «in Palestine (instead of a secular democratic state of Palestine) and authorizing the Palestinian presence at an Arab-Israeli peace conference. The Prime Minister of Israel, Rabin, responded «that the only place where Israelis can meet with Palestinian guerrillas is the battlefield» ».
The truth: The statement affirmed the «determination [of the PLO] to continue the armed struggle» and its commitment to fight «without any peace or recognition of Israel.» Rabin responded that the statement «showed that even when the so-called moderates dominate it, the organization still called for the elimination of Israel. He said that the only place where Israelis can meet with Palestinian guerrillas is the battlefield. »
-The lie: «It has modeled a very different conception of human nature, a better adapted for the command of the economy and society by the absolutist, irresponsible and totalitarian institutions of the business world. For example, the conception expressed by the Nobel Prize winner of Economics James Buchanan, which teaches us that in «the ideal situation of any person», this «chooses his master in a world of slaves» ».
The truth: In reality, Buchanan wrote: «The universal thirst for freedom of man is a historical fact (…) In a strictly personalized sense (…) each person chooses his master within a world of slaves. However, in a generalized social order (…) the anarchic regime of free men, each of which respects the rights of others, becomes the utopian dream ».
-The lie: «Only that bombing [of the al-Shifa plant in Sudan], according to the estimates of the German embassy in Sudan and Human Rights Watch, probably amounts to tens of thousands of deaths.»
The truth: The «estimate» of the German embassy was what a former ambassador described as «supposition» without relying on any evidence. Human Rights Watch publicly denied giving any estimates.

About the Statistics:
-The lie: «Many Israeli attacks are not retaliation at all, including the 1982 invasion, which devastated much of Lebanon and left 20,000 civilians dead …»
The truth: In the first week of the 1982 war, the PLO estimated 10,000 deaths. Despite these «extreme exaggerations», the PLO news agency became the «main source of information» for the Lebanese authorities. As a result, by the end of 1982, the Lebanese government estimated more than 19,000 deaths, most of them combatants. In 1984, the Lebanese government abandoned this figure, announcing that «some 1,000 Lebanese died as a result of the Israeli invasion.»
-The lie: «The [Israeli] invasion of Lebanon and its immediate aftermath left some 20,000 dead; according to Lebanese sources, the total in the following years was about 25,000 [ie, Israel has killed 45,000 Lebanese]. »
The truth: Chomsky is counting twice the inventions of Arab propaganda. The first figure was abandoned by the Lebanese government years ago (see above). The second figure comes in a single sentence in a report that offers an unjustified estimate that clearly includes the 1982 war.
-The lie: «USA and Great Britain (…) had killed around 100,000 people [in Iraq] until last October [2004], obviously they are more now ».
The truth: A 2004 study claimed that the Iraq war led to 100 000 excess deaths. It included fighters and civilians. It included deaths of enemies and allies. An independent analysis of their numbers suggested that 39,000 died at the hands of the other side and the rest for other reasons.

About himself:
-The lie: «As it is difficult to believe that publishers take their readers for idiots, I suppose it must be some kind of typo and that the editors really meant that I have never prefaced any» PLO publication «. The latter would at least have the merit of being true … ».
The truth: In 1976, Chomsky wrote the prologue to a book by Sabri Jiryis, from the PLO Research Center in Beirut. Jiryis described himself as «an old, stubborn terrorist,» adding that after 1967 he had been responsible for «supervising clandestine actions [ie, terrorist attacks] of al-Fatah» in northern Israel.
-The lie: «I did not predict anything [about a» silent genocide «in Afghanistan] (…) The alarms are still equally adequate, a reality that should not be necessary to explain».
The truth: Chomsky said that «an unknown number of Afghans will die of hunger … perhaps there are millions of Afghans dying of hunger.» He declared that «Washington acted immediately to ensure the death and suffering of a huge number of Afghans, millions of whom were already on the verge of starvation» and noted that the «discernible plan of the administration would be to continue the program of silent genocide » That genocide did not occur then or thereafter.
-The lie: «The term» conspiracy theory «is particularly revealing. I have always explicitly and forcefully opposed «conspiracy theories» and I am even known for it ».
The truth: Chomsky considers sports, competitions and sex as part of the media conspiracy: «As regards the population in general, to which the mass media are directed, the main thing is to get rid of them. Make them interested in something else. Professional sports (…) Who wants to be a millionaire ?, Who will win the World Series, sex, anything that does not matter. And if we see the mass media, that’s what they do.
-The lie: «There are many things that prevent us from noticing the structures that surround us and anyone who gets out of the script is in serious danger. It is not that you are going to shoot yourself in this country, as would happen in many murderous societies, but there are certainly sanctions, in terms of career, status, income. »
The truth: Far from imposing sanctions for their opinions, the US government gave Chomsky his professional career, status and income. As he once admitted, «MIT pays only thirty or forty percent of my salary. The rest comes from other sources, for the most part, from the Department of Defense. «

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