Las 100 Principales Mentiras de Chomsky — Paul Bogdanor

Chomsky tiene siempre sombras, no es ningún disidente político, porque para serlo hay que vivir en una dictadura y ser perseguido, ni tampoco un desheredado, sino alguien que vive muy bien a la sombra de ese capitalismo americano que tanto critica. Como alguien ya dijo aquí antes, Chomsky debería afincarse en Cuba o en Venezuela. Desde allí, sus críticas resultarían mucho más coherentes con su vida.
Un disidente, que según reveló la revista “People with Money”, ingresó entre febrero de 2016 y febrero de 2017, 46 millones de dólares, cifrándose su patrimonio en 145 millones de dólares, que tiene bien invertidos en acciones, bienes inmuebles, un equipo de fútbol americano, líneas de perfumes, etc…

Sobre Comunismo:
-La mentira: «En comparación con las condiciones impuestas por la tiranía y la violencia de EE.UU., el Este de Europa bajo la esfera rusa era prácticamente un Paraíso».[1]
La verdad: Los comunistas mataron entre 4 y 5 millones de personas en Ucrania; 400 000 en Polonia; 360 000 en Rumanía; 300 000 en Bielorrusia; 200 000 en Hungría; 100 000 en Alemania del Este; 100 000 en Lituania; 70 000-100 000 en Yugoslavia; 30 000-40 000 en Bulgaria; 20 000 en Checoslovaquia y 5000 en Albania. Otras atrocidades incluyen la muerte de más de 500 000 prisioneros de guerra y las violaciones masivas a más de 2 millones de mujeres por parte del Ejército Rojo en áreas de Alemania ocupadas por los soviéticos.
-La mentira: «El éxito revolucionario en Vietnam, tanto en la teoría como en la práctica se basó principalmente en tratar de atender las necesidades de las masas (…) Un movimiento adaptado para ganarse el apoyo de las masas rurales no ocasionaría baños de sangre entre la población rural».
La verdad: Según estimaciones conservadoras, los escuadrones de la muerte del Vietcong asesinaron a 37 000 civiles en Vietnam del Sur; la cifra real fue mucho mayor, ya que se registró sólo una pequeña parte de los asesinatos anteriores a 1967 y los datos sólo llegan hasta 1972. Los terroristas del Vietcong también iniciaron una campaña de matanzas masivas contra aldeas civiles y campos de refugiados; en la parte álgida de la guerra, cerca de un tercio de las muertes civiles fueron resultado de atrocidades deliberadas del Vietcong.
-La mentira: «La evacuación [de los Jemeres Rojos] de Phnom Penh, ampliamente denunciada desde entonces hasta ahora por su indudable brutalidad, puede en realidad haber salvado muchas vidas. Es sorprendente que los hechos cruciales raramente aparecen entre las voces condenatorias».
La verdad: Al menos 30 000 niños muy pequeños murieron como consecuencia directa de la evacuación de Phnom Penh por los Jemeres Rojos.[23] En total, al menos 870 000 hombres, mujeres y niños de Phnom Penh murieron bajo la dictadura de los Jemeres Rojos.

Sobre Historia Moderna:
-La mentira: «Los Estados Unidos y Gran Bretaña pelearon en la guerra, por supuesto, pero no principalmente contra la Alemania nazi. La guerra contra la Alemania nazi la realizaron los rusos (…) tenemos que preguntarnos si la mejor manera de librarse de Hitler era matar a decenas de millones de rusos. Quizá una forma mejor era directamente no apoyarles, tal como hicieron Estados Unidos y Gran Bretaña».
La verdad: Estados Unidos luchó contra la Alemania nazi y el Japón imperial; Gran Bretaña luchó principalmente contra la Alemania nazi. Los soviéticos fueron aliados de los nazis hasta 1941; después Estados Unidos les salvó del ataque nazi ofreciéndoles una masiva ayuda económica y militar. Ni Estados Unidos ni Gran Bretaña mataron a decenas de millones de rusos: el ataque nazi mató a decenas de millones de ciudadanos soviéticos, muchos de los cuales no eran rusos. Al contrario que la Unión Soviética, Estados Unidos y Gran Bretaña nunca fueron aliados de la Alemania nazi.
-La mentira: «Irán era “moderado” hasta la caída del Shah en 1979, al tiempo que acumulaba uno de los peores registros sobre derechos humanos del mundo, como Amnistía Internacional y otros grupos de derechos humanos documentaban regularmente, sin afectar a la clasificación de Shah como un “moderado” con el aplauso de las élites de EE.UU.».
La verdad: Amnistía Internacional acusó al Shah de llevar a cabo 300 ejecuciones políticas. Durante el mismo periodo, Macías Nguema asesinó a 50 000 personas en Guinea Ecuatorial, Idi Amin masacró a 300 000 en Uganda y Pol Pot mató hasta a 2 millones en Camboya.
-La mentira: «Hubo un tiempo en que Saddam Hussein era peligroso, había cometido terribles crímenes y era capaz de cometer peores y aquellos que ahora dicen que es demasiado peligroso le apoyaban y ayudaban a ser un peligro mayor».
La verdad: La mayoría de las armas de Saddam Hussein venían de países que luego se opusieron a la guerra de Irak. De acuerdo con el Instituto de Investigación para la Paz Internacional, de Estocolmo, el 57% venían de Rusia, el 13% de Francia y el 12% de China. Sólo el 1% venía de Estados Unidos o Gran Bretaña. En otras palabras, los principales opositores a la invasión, cuya posición Chomsky compartía, suministraron más de 80 veces la cantidad de armas que los principales partidarios de la misma, cuya posición condenaba.

Sobre la Guerra Fría:
-La mentira: «La defensa de Angola fue una de las contribuciones más significativas de Cuba a la liberación de África. No se sabía [hasta hace poco] la importancia de esas contribuciones».
La verdad: La intervención militar de Cuba para asegurar el dominio exclusivo de la dictadura comunista del MPLA en Angola llevó a tres décadas de guerra civil en la que murieron un millón de personas. Otras «contribuciones» cubanas «a la liberación de África» incluyen la intervención militar en apoyo de la dictadura comunista de Etiopía, que asesinó 1, 25 millones de personas mediante masacres y hambrunas programadas.
-La mentira: «La escala de esos crímenes [en Angola y Mozambique] se ve por un estudio de la ONU que estima más de 60 000 millones de dólares en daños y 1,5 millones de muertos sólo durante los años de Reagan, vía Sudáfrica, con apoyo de EE.UU. y Gran Bretaña bajo el disfraz de “compromisos constructivos”».
La verdad: El estudio de la ONU estimaba las pérdidas ocasionadas por las guerras civiles en esos países y simplemente las achacaba en su totalidad a Sudáfrica. En realidad, los combatientes eran revolucionarios del Tercer Mundo (MPLA contra UNITA en Angola, FRELIMO contra RENAMO en Mozambique) y las principales intervenciones foráneas las llevaron a cabo la dictaduras marxistas (Cuba en Angola, Zimbawe en Mozambique). Los gobiernos de Reagan y Thatcher se opusieron a los rebeldes de Mozambique apoyados por Sudáfrica.

La Guerra Contra El Terrorismo:
-La mentira: «Las potencias europeas conquistaron buena parte del mundo con una brutalidad extrema. Con muy raras excepciones, no fueron atacados por sus víctimas foráneas (…) Por tanto, no es sorprendente que Europa debería estar completamente conmocionada por los crímenes terroristas del 11 de septiembre».
La verdad: Las conquistas árabe-islámicas incluyeron los territorios de Portugal, España, Cerdeña, Sicilia, Creta y zonas del sur de Francia e Italia. El Imperio Otomano se extendía hasta Hungría y el sur de Polonia, así como la totalidad de Centroeuropa, incluyendo partes de Grecia, la antigua Yugoslavia, Rumanía y Bulgaria.
-La mentira: «La red de Bin Laden, dudo que nadie la conozca mejor que la CIA, ya que contribuyeron materialmente a construirla».
La verdad: Las acusaciones de que Estados Unidos creó la red de Bin Laden «no tienen ninguna prueba» (Peter Bergen). Las acusaciones «no son ciertas» y los fondos de la CIA «fueron exclusivamente a los grupos muyaidines afganos, no a los voluntarios árabes» (Jason Burke). Bin Laden estaba «fuera de la vista de la CIA» y «no hay registro de ningún contacto directo» (Steve Coll).
-La mentira: «Muchos de los que conocen bien las condiciones también dudan de la capacidad de Bin Laden para planear la increíblemente sofisticada operación desde una cueva en algún lugar de Afganistán (…) Es completamente posible que Bin Laden esté diciendo la verdad cuando dice que no sabía nada de la operación».
La verdad: Poco después del 11-S, Bin Laden dijo que había sabido del plan y empleado sus conocimientos de ingeniería civil para calcular cuánto daño podían producir los aviones en el World Trade Center. Los cerebros de los ataques del 11-S, Khalid Sheikh Mohammed y Ramzi Binalshibh, dijeron que «ejecutaron los vuelos de la muerte con la aprobación de Bin Laden».
-La mentira: «Es aceptable informar del “daño colateral” de errores de bombardeo, el coste involuntario e inevitable de la guerra, pero no de la consciente y deliberada destrucción de afganos que morirán en silencio, invisiblemente, no a propósito, sino porque no importa, un nivel más profundo de depravación moral (…) La gente no muere de hambre instantáneamente. Pueden sobrevivir con raíces y hierba y si niños mal nutridos mueren de enfermedad, ¿quién se preocupará por determinar que factores quedan en el trasfondo?».
La verdad: Estados Unidos ha sido el principal suministrador de alimentos a Afganistán durante una década y aportó dos tercios de la ayuda en alimentación después del 11-S, salvando al país de la hambruna. El embajador general para el hambre de la ONU anunció que no había «hambre este invierno en Afganistán», gracias a «un presupuesto de ayuda humanitaria sabiamente ofrecido por la administración Bush». El director del Programa de Alimentación Mundial en Kabul dijo que «estaba claro que se había evitado una posible hambruna».

Sobre Latinoamérica:
-La mentira: «El otro 11-S es el 11 de septiembre de 1973, cuando operaciones apoyadas por Henry Kissinger, entre otros, llevaron al bombardeo del palacio presidencial en Chile, el derrocamiento del gobierno parlamentario y la matanza, en una estimación conservadora, de unas 3000 personas (…) Pero cuando se lo hacemos nosotros, es, como usted sabe, un error…».
La verdad: El líder marxista Salvador Allende, y no Henry Kissinger, fue formalmente condenado por el parlamento chileno por destruir la democracia en Chile.
-La mentira: «Los escuadrones de la muerte [salvadoreños] que ayudamos a establecer y han sobrevivido desde entonces, que inevitablemente han quedado fuera de aparato de inteligencia y paramilitar que construimos para nuestros intereses y las condiciones sociales que alimentan la disidencia y las revueltas que son en buena medida nuestro legado».
La verdad: Estados Unidos apoyo a los Demócrata Cristianos de centro-izquierda, muchos de los cuales fueron asesinados por escuadrones de la muerte. Las fuerzas de seguridad se dividieron entre reformistas pro estadounidenses y fanáticos de extrema izquierda, que organizaron escuadrones de la muerte esperando evitar la democracia y la reforma agraria. Los escuadrones de la muerte fueron tan hostiles a Estados Unidos que planearon matar a su embajador. Durante el periodo de ayuda estadounidense, los asesinatos de los escuadrones de la muerte se redujeron masivamente y acabaron por desaparecer.
-La mentira: «[En la película Power and Terror] Chomsky argumenta que mientras lloramos a los 3000 que murieron en las torres gemelas [el 11-S], no prestamos atención al número casi igual de civiles que perecieron cuando (dice) EE.UU. bombardeó el barrio panameño de El Chorrillo durante la invasión estadounidense de 1989».
La verdad: El periodista Marc Cooper comenta: “Yo estaba en ese barrio pocos días después de que fuera arrasado y Chomsky simplemente se equivoca: no fue bombardeado. Se incendió después de un enfrentamiento a tiros entre tropas estadounidenses y panameñas. Y por muy reprensible que fuera la invasión de EE.UU., la propia comisión de derechos humanos de Panamá afirma que murió un total de quizá 400 personas (soldados y civiles) durante todo el conflicto.

Sobre el conflicto Árabe-Israelí:
-La mentira: «Ha habido mucha propaganda de EE.UU. acerca de la disposición israelí a la paz después de la guerra de 1967 (…) en agosto de 1967, Yigal Allon había anticipado su “plan Allon”, que se hizo política oficial un año después (…) No se conocen otras iniciativas israelíes (…) Los términos “compromiso territorial” y “paz por territorios” se usan para referirse a una u otra versión del plan Allon, rechazando siempre de plano el derecho palestino a la autodeterminación».
La verdad: En julio de 1967, el Primer Ministro Levi Eshkol confirmó públicamente la disposición israelí a establecer un estado palestino. Ideas parecidas fueron expresadas por Yigal Allon, Isaac Rabin y Moshe Dayan. En enero de 1976, el Primer Ministro Isaac Rabin consideró otro plan para un estado palestino. Fue apoyado por Golda Meir, Yigal Allon y Ariel Sharon.
-La mentira: «Clinton y Barak avanzaron unos pocos pasos hacia un acuerdo de algo similar a un Bantustán (…) tres cantones [en la Franja Occidental], bajo control israelí, separados virtualmente unos de otros y del cuarto enclave, una pequeña área en Jerusalén Este (…) En el quinto cantón, Gaza, el resultado no estaba claro, excepto que la población también allí permanecería virtualmente encarcelada. Puede así entenderse que no puedan encontrarse mapas para conocimiento general en EE.UU. o cualquier detalle de las propuestas».
La verdad: El liderazgo de la OLP presumía de que «Barak estaba de acuerdo con una retirada del 95% de los territorios palestinos ocupados» y afirmaba que «nuestros ojos continuarán aspirando a nuestro objetivo estratégico, es decir, Palestina desde el río hasta el mar».
-La mentira: «Ahora sólo se trata de los terroristas suicidas ¿Y cuándo empezaron los terroristas suicidas? El último año [es decir, 2001] a gran escala (…) Un año de crímenes palestinos contra Israel después de treinta y cuatro años de silencio. Israel ha sido casi inmune. Quiero decir, había ataques terroristas en Israel, pero no venían de los territorios ocupados».
La verdad: Las bombas suicidas en Israel empezaron en 1994, menos de un año después de los Acuerdos de Oslo, que crearon la Autoridad Palestina. Cientos de israelíes fueron masacrados por terroristas suicidas y otros ataques terroristas provenientes de la Franja Occidental y Gaza antes del colapso del proceso de paz a finales del 2000.

Sobre negadores del Holocausto:
-La mentira: «¿Es verdad que Faurisson es un antisemita o un neonazi? Como he señalado antes, no conozco muy bien su trabajo. Pero de lo que he leído (…) no encuentro ninguna evidencia que apoye ninguna de ambas conclusiones. Tampoco encuentro evidencias creíbles en el material que he leído respecto de él, ni entre lo publicado, ni en correspondencia privada. Hasta donde puedo colegir, es un liberal de algún tipo relativamente apolítico».
La verdad: Chomsky conoce bien las opiniones antisemitas y nazis de Faurisson, por ejemplo, que los judíos tenían que llevar una estrella amarilla porque «Hitler estaba posiblemente menos preocupado por la cuestión judía que por asegurar la seguridad del soldado alemán (…) los judíos nos dicen que desde su más tierna infancia participaban en todo tipo de actividades ilícitas o de resistencia contra los alemanes». Faurisson ha escrito en publicaciones neonazis y hablado en mítines neonazis.
-La mentira: «Nunca escribí un “artículo conjunto” con [el negador del Holocausto, Pierre] Guillaume (…) [no hay ninguna] prueba de colaboración conmigo [en preparar al artículo de Guillaume]».
La verdad: Hacia el final de su artículo, Guillaume escribía. «La primera versión del texto antecedente incluía numerosos errores de detalle y un error de evaluación que Chomsky nos indicó al tiempo que reafirmaba que su posición era inamovible y no había cambiado. Corregimos en el texto los errores cometidos que no afectaban al razonamiento y ofrecemos, a continuación, los comentarios de Chomsky».
-La mentira: «Volviendo a mi implicación en el asunto Faurisson, consiste en firmar una petición y, después, responder a mentiras y calumnias. Punto».
La verdad: Chomsky mintió acerca de las opiniones de los negadores del Holocausto (Faurisson y Thion), publicó uno de sus libros (Political Economy…) en una colección dirigida por un negador del Holocausto (Guillaume), permitió que sus escritos sobre el asunto (Réponses inédites…) se publicaran como libro por un negador del Holocausto (Guillaume), ayudó a preparar un ensayo («Une mise au point») por un negador del Holocausto (Guillaume) e insistió en que la misma negación del Holocausto no es antisemita. Ha alabado a negadores del Holocausto, aprobado sus credenciales políticas y académicas, colaborado en sus campañas de propaganda y encubierto su programa antisemita y neonazi.

Sobre las citas erróneas de Chomsky:
-La mentira: «El Consejo Nacional Palestino, el gobierno de la OLP, emitió una declaración el 20 de marzo de 1977 pidiendo el establecimiento de “un estado nacional independiente” en Palestina (en lugar de un estado democrático secular de Palestina) y autorizando la presencia palestina en una conferencia de paz árabe-israelí. El Primer Ministro de Israel, Rabin, respondió “que el único lugar donde los israelíes pueden encontrarse con las guerrillas palestinas es el campo de batalla”».
La verdad: La declaración afirmaba la «determinación [de la OLP] de continuar la lucha armada» y su compromiso de luchar «sin ninguna paz o reconocimiento de Israel». Rabin respondió que la declaración «demostraba que incluso cuando los llamados moderados la dominan, la organización aún llamaba a la eliminación de Israel. Decía que el único lugar donde los israelíes pueden encontrarse con las guerrillas palestinas es el campo de batalla».
-La mentira: «Se ha modelado una concepción muy diferente de la naturaleza humana, una mejor adaptada para el mando de la economía y la sociedad por parte de las instituciones absolutista, irresponsables y totalitarias del mundo empresarial. Por ejemplo, la concepción expresada por el Premio Nobel de Economía James Buchanan, que nos enseña que en “la situación ideal de cualquier persona”, ésta “elige su amo dentro de un mundo de esclavos”».
La verdad: En realidad, Buchanan escribió: «La sed universal de libertad del hombre es un hecho histórico (…) En un sentido estrictamente personalizado (…) cada persona elige a su amo dentro de un mundo de esclavos. Sin embargo, en un orden social generalizado (…) el anárquico régimen de hombres libres, cada uno de los cuales respeta los derechos de los otros, se convierte en el sueño utópico».
-La mentira: «Sólo ese bombardeo [de la planta al-Shifa en Sudán], de acuerdo con las estimaciones de la embajada alemana en Sudán y Human Rights Watch, probablemente ascienda a decenas de miles de muertos».
La verdad: La «estimación» de la embajada alemana fue lo que un ex embajador autocalificaba como «suposición» sin basarse en ninguna evidencia. Human Rights Watch negó públicamente haber dado ninguna estimación.

Sobre las Estadísticas:
-La mentira: «Muchos ataques israelíes no son en absoluto represalias, incluyendo la invasión de 1982, que devastó buena parte del Líbano y dejó 20 000 civiles muertos…».
La verdad: En la primera semana de la guerra de 1982, la OLP estimó 10 000 muertes. A pesar de esas «extremadas exageraciones», la agencia de noticias de la OLP se convirtió en la «fuente principal de información» de las autoridades libanesas. En consecuencia, para fines de 1982 el gobierno libanés estimó más de 19 000 muertes, en su mayoría combatientes. En 1984, el gobierno libanés abandonó está cifra, anunciando que «unos 1000 libaneses murieron como consecuencia de la invasión israelí».
-La mentira: «La invasión [israelí del Líbano] y su secuelas inmediatas dejaron unos 20 000 muertos; de acuerdo con fuentes libanesas, el total en los años siguientes fue de unas 25 000 [es decir, Israel ha matado a 45 000 libaneses]».
La verdad: Chomsky está contando dos veces las invenciones de la propaganda árabe. La primera cifra fue abandonada por el gobierno libanés hace años (ver más arriba). La segunda cifra viene en una sola frase en un reportaje que ofrece una estimación sin justificación que claramente incluye la guerra de 1982.
-La mentira: «EE.UU. y Gran Bretaña (…) habían matado en torno a 100 000 personas [en Irak] hasta el pasado octubre [de 2004], obviamente son más ahora».
La verdad: Un estudio de 2004 afirmaba que la guerra de Iraq llevó a 100 000 muertes en exceso. Incluía combatientes y civiles. Incluía muertes de enemigos y de aliados. Un análisis independiente de sus cifras sugirió que 39 000 murieron a manos del otro bando y el resto por otras causas.

Sobre Sí Mismo:
-La mentira: «Como es difícil creer que los editores tomen a sus lectores por idiotas, supongo que debe ser algún tipo de error tipográfico y que los editores realmente quería decir que nunca he prologado ninguna “publicación de la OLP”. Esto último tendría al menos el mérito de ser verdad…».
La verdad: En 1976, Chomsky escribió el prólogo de un libro de Sabri Jiryis, del Centro de Investigación de la OLP en Beirut. Jiryis se describía a sí mismo como «un viejo terrorista cabezota», añadiendo que después de 1967 había sido responsable de «supervisar acciones clandestinas [es decir, ataques terroristas] de al-Fatah» en el norte de Israel.
-La mentira: «No predije nada [acerca de un “genocidio silencioso” en Afganistán] (…) Las alarmas siguen siendo igualmente adecuadas, una realidad que no debería ser necesario explicar».
La verdad: Chomsky dijo que «un número desconocido de afganos morirán por hambre (…) quizá haya millones de afganos muriéndose de hambre». Declaró que «Washington actuó en seguida para asegurarse la muerte y el sufrimiento de un enorme número de afganos, millones de los cuales ya estaban al borde de la inanición» y observó que el «perceptible plan de la administración sería continuar el programa de genocidio silencioso». Ese genocidio no se produjo entonces ni a partir de entonces.
-La mentira: «El término “teoría conspiratoria” es particularmente revelador. Siempre me he opuesto explicita y enérgicamente a las “teorías conspiratorias” e incluso soy conocido por ello».
La verdad: Chomsky considera a los deportes, los concursos y el sexo como parte de la conspiración de los medios de comunicación: «En lo que se refiere a la población en general, a la que se dirigen los medios de comunicación de masas reales, lo principal es quitárselos de encima. Hacer que se interesen por otra cosa. Deportes profesionales (…) ¿Quién quiere ser millonario?, quién va a ganar las Series Mundiales, sexo, cualquier cosa que no importe. Y si vemos los medios de comunicación de masas, eso es lo que hacen.
-La mentira: «Hay muchas cosa que evitan que no fijemos en las estructuras que nos rodean y cualquiera que se salga del guión corre serio peligro. No es que te vayan a pegar un tiro en este país, como ocurriría en muchas sociedades asesinas, pero hay sin duda sanciones, en términos de carrera profesional, estatus, ingresos».
La verdad: Lejos de imponerle sanciones por sus opiniones, el gobierno estadounidense dio a Chomsky su carrera profesional, estatus e ingresos. Como una vez admitió, «el MIT paga sólo un treinta o un cuarenta por ciento de mi salario. El resto viene de otras fuentes, en su mayor parte, del Departamento de Defensa».

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