La danza del corazón (sabiduría sufí) — Rumi & otros maestros / Heart’s Dance ( Sufi Wisdom) by Rumi & Other Masters

Este es un magnífico libro a través de la edición de Raúl De la Rosa. El sufismo es un tapiz, un hermoso tapiz en donde se tejen leyendas, fábulas, parábolas y poesías que abren el camino hacia el corazón y la intuición. Si no hay amor e inspiración, no hay sufismo.
Estas historias sufíes, más que para reflexionar acerca de ellas, están hechas para ser contempladas, tal como lo hacemos ante un bello jardín, y para ser saboreadas, tal como lo hacemos con una dulce taza de té.

Enseñanzas como:
UN HOMBRE, DESPUÉS DE MUCHO TIEMPO CAMINANDO, LLEGÓ AL LUGAR DONDE VIVÍA UN GRAN SABIO. Al recibirle, le pidió encarecidamente:
—¡Muéstreme el camino hacia Alá!
—¿Te has enamorado alguna vez de alguien? —preguntó el sabio.
—¿Enamorarme? ¿Qué es lo que el gran maestro quiere decir con eso? Me prometí a mí mismo jamás aproximarme a una mujer, huyo de ellas como quien intenta escapar de una enfermedad. Ni siquiera las miro. Cuando pasan, cierro los ojos.
—Procura volver a tu pasado e intenta descubrir si alguna vez, en toda tu vida, hubo algún momento de pasión que dejase tu cuerpo y tu espíritu llenos de fuego.
—Vine hasta aquí para aprender a rezar, y no a cómo enamorarme de una mujer. Quiero ser guiado hasta Alá y usted insiste en querer llevarme hacia los placeres de este mundo. No entiendo lo que desea enseñarme.
El sabio permaneció silencioso algunos minutos y finalmente dijo:
—No puedo ayudarte. Si tú nunca tuviste alguna experiencia de amor, nunca conseguirás experimentar la paz de una oración. Por lo tanto, regresa a tu ciudad, enamórate, y vuelve a buscarme sólo cuando tu alma esté llena de momentos felices.
Sólo una persona que entiende el amor puede entender el significado de la oración. Porque el amor por alguien es una oración dirigida al corazón del Universo, una plegaria que Alá colocó en las manos de cada ser humano como un presente divino.

EL JOVEN DISCÍPULO LLEGÓ A CASA DE SU SABIO MAESTRO, PRESO DE UNA GRAN AGITACIÓN.
—¡Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia…!
—¡Espera! —le interrumpió el filósofo—. ¿Hiciste pasar por los tres filtros lo que vas a contarme?
—¿Los tres filtros? —preguntó el joven sin saber a lo que se refería su maestro.
—Sí, el primero es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
—No. Lo oí comentar a unos vecinos.
—Al menos lo habrás hecho pasar por el segundo filtro, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
—No, en realidad no. Al contrario…
—¡Ah, vaya! El último filtro es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
—A decir verdad, no.
—Entonces —dijo el sabio sonriendo—, si no es verdad, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.

CUENTA UNA LINDA LEYENDA ÁRABE QUE DOS AMIGOS VIAJABAN POR EL DESIERTO Y EN UN DETERMINADO PUNTO DEL VIAJE DISCUTIERON.
Uno de ellos le dio una bofetada al otro. Éste, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
—Hoy, mi mejor amigo me ha pegado una bofetada.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, y su amigo sin pensárselo se tiró al agua y lo salvó de morir ahogado. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
—Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida.
Intrigado, el amigo le preguntó:
—¿Por qué después de que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el amigo respondió:
—Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.

ÉRASE UNA VEZ UN CIENTÍFICO QUE DESCUBRIÓ EL ARTE DE REPRODUCIRSE A SÍ MISMO TAN PERFECTAMENTE QUE RESULTABA IMPOSIBLE DISTINGUIR EL ORIGINAL DE LA REPRODUCCIÓN.
Un día se enteró de que andaba buscándole el Ángel de la Muerte. El hombre, para evitar que pudiese encontrarle, hizo doce copias de sí mismo.
El ángel no sabía cómo averiguar cuál de los trece ejemplares que tenía ante sí era el científico, de modo que los dejó a todos en paz y regresó al cielo.
Pero no por mucho tiempo, porque, como era un experto en la naturaleza humana, se le ocurrió una ingeniosa estratagema.
Regresó de nuevo a ver al científico y le dijo:
—Debe de ser usted un genio, señor, para haber logrado tan perfectas reproducciones de sí mismo, sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto, un único y minúsculo defecto.
El científico pegó un brinco y gritó:
—¡Imposible! ¿Dónde está el defecto?
—Justamente aquí —respondió el ángel mientras tomaba al científico de entre sus reproducciones y se lo llevaba consigo—. Todo lo que hace falta para descubrir al «ego» es una palabra de adulación o de crítica.

UN HOMBRE, AL PASAR POR DELANTE DE UNA TIENDA, VIO QUE VENDÍAN DOS LOROS, ENCERRADOS EN LA MISMA JAULA. Uno era muy bonito y cantaba maravillosamente, mientras que el otro estaba en un estado lastimoso y permanecía mudo. El primero valía cincuenta monedas y el segundo tres mil.
El hombre, asombrado por la diferencia de precio, le dijo al comerciante:
—¡Déme el loro de cincuenta monedas!
—Imposible, no puedo vender los dos pájaros por separado —dijo el vendedor.
—¿Pero, por qué?
—Se morirían de pena si los separase.
—Bien —dijo el comprador—, pero ¿cómo explica usted una diferencia de precio semejante? Pues el más feo cuesta infinitamente más que el más bonito y, además, no canta.
—¡No se equivoque usted, señor, el loro que encuentra usted feo es el compositor!.

This is a magnificent book through the edition of Raúl De la Rosa. Sufism is a tapestry, a beautiful tapestry where legends, fables, parables and poems are woven that open the way to the heart and intuition. If there is no love and inspiration, there is no Sufism.
These Sufi stories, more than to reflect on them, are made to be contemplated, as we do before a beautiful garden, and to be savored, just as we do with a sweet cup of tea.

Teachings like:
A MAN, AFTER A LONG TIME WALKING, ARRIVED AT THE PLACE WHERE HE LIVED A GREAT WISE. Upon receiving him, he urged:
– Show me the way to Allah!
– Have you ever fallen in love with someone? The sage asked.
-Drinking? What is it that the great teacher means by that? I promised myself never to approach a woman, I flee from them like someone trying to escape from an illness. I do not even look at them. When they pass, I close my eyes.
– Try to return to your past and try to discover if ever, in all your life, there was some moment of passion that left your body and your spirit full of fire.
-I came here to learn to pray, and not how to fall in love with a woman. I want to be guided to Allah and you insist on wanting to take me to the pleasures of this world. I do not understand what you want to teach me.
The wise man remained silent for a few minutes and finally said:
-I can not help you. If you never had any experience of love, you will never experience the peace of a prayer. So, come back to your city, fall in love, and come back for me only when your soul is full of happy moments.
Only a person who understands love can understand the meaning of prayer. Because love for someone is a prayer addressed to the heart of the Universe, a prayer that Allah placed in the hands of every human being as a divine present.

THE YOUNG DISCIPLE ARRIVED AT HOME OF HIS WISE MASTER, PRISONER OF A GREAT AGITATION.
-Master, a friend was talking about you with malevolence …!
-Wait! The philosopher interrupted. Did you pass through the three filters what you are going to tell me?
– The three filters? The young man asked, not knowing what his teacher meant.
-Yes, the first one is the truth. Are you sure what you want to tell me is absolutely true?
-Do not. I heard him comment to some neighbors.
“At least you’ve made it through the second filter, which is kindness. What do you want to tell me, is it good for someone?
-No, not really. Unlike…
-Oh, wow! The last filter is the need. Is it necessary to let me know what worries you so much?
-To tell the truth, no.
“Then,” said the wise man, smiling, “if it is not true, neither good nor necessary, let’s bury it in oblivion.

COUNT A NICE ARAB LEGEND THAT TWO FRIENDS TRAVELED IN THE DESERT AND DISCUSSED AT A PARTICULAR POINT OF THE TRIP.
One of them slapped the other. This one, offended, with nothing to say, wrote in the arena:
– Today, my best friend has hit me a slap.
They went ahead and came to an oasis where they decided to bathe. The one who had been slapped and hurt began to drown, and his friend without thinking about it threw himself into the water and saved him from drowning. When recovering he took a stiletto and wrote on a stone:
-Today, my best friend saved my life.
Intrigued, the friend asked him:
– Why after I hurt you, you wrote in the sand and now you write on a stone?
Smiling, the friend replied:
-When a great friend offends us, we should write in the sand, where the wind of oblivion and forgiveness will be responsible for erasing and extinguishing it; On the other hand, when something great happens to us, we will have to engrave it in the stone of the memory of the heart where no wind in the whole world will be able to erase it.

ONCE IT WAS A SCIENTIST WHO DISCOVERED THE ART OF REPRODUCING HIMSELF SO PERFECTLY THAT IT WAS IMPOSSIBLE TO DISTINGUISH THE ORIGINAL OF THE REPRODUCTION.
One day he found out that he was looking for the Angel of Death. The man, to avoid that he could find him, made twelve copies of himself.
The angel did not know how to find out which of the thirteen copies before him was the scientist, so he left them all in peace and returned to heaven.
But not for long, because, as he was an expert in human nature, he came up with an ingenious stratagem.
He went back to see the scientist and said:
– You must be a genius, sir, to have achieved such perfect reproductions of himself, however, I have discovered that his work has a defect, a single and tiny defect.
The scientist jumped and shouted:
-Impossible! Where is the defect?
“Right here,” the angel replied, taking the scientist from among his reproductions and taking it with him. All that is needed to discover the “ego” is a word of adulation or criticism.

A MAN, WHEN PASSING AHEAD OF A STORE, SAW THAT THEY SOLD TWO PARROTS, CLOSED IN THE SAME CAGE. One was very beautiful and sang beautifully, while the other was in a pitiful state and remained speechless. The first was worth fifty coins and the second three thousand.
The man, astonished by the difference in price, told the merchant:
– Give me the parrot of fifty coins!
“Impossible, I can not sell the two birds separately,” said the vendor.
-But why?
-They would die of grief if I separated them.
“Well,” said the buyer, “but how do you explain a similar price difference?” For the ugliest one costs infinitely more than the prettiest and, moreover, does not sing.
“Do not be mistaken, sir, the parrot that you find ugly is the composer!”

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