Las profecías de Nostradamus — Michel de Nostradamus / The Complete Prophecies of Nostradamus by Michel de Nostradamus

Sin duda mucho se ha escrito de este libro y sus profecías pero realmente lo importante son las centurias, la forma en que se escriben y donde de las doce parece que diez son de Michel.
El estudio comparativo y atento de las muchas ediciones de las Centurias, permite asegurar que algunas grafías de palabras, consideradas sucesivamente por los comentaristas como errores del autor o del editor que las publicó, son, en cambio, inexactitudes expresamente queridas por el autor para velar sus profecías.
De entre sus profecías, la primera que maravilló extraordinariamente a sus contemporáneos fue la que hizo Nostradamus refiriéndose a su propia muerte. La vida terrenal del gran profeta se extinguió en Salon, el día 2 de julio de 1566, un poco antes de la aurora, como consecuencia de un ataque de artritis y gota que había degenerado en hidropesía.

Por lo que concierne a la Revolución Francesa, lo que de ella dice Nostradamus es bastante incompleto, si bien hay algunas cuartetas con claras referencias a la grave convulsión social, política y religiosa que en ella tuvo su origen. En pocos versos cita expresamente el nombre del lugar, Varennes, donde el Rey Luis XVI fue detenido cuando intentaba huir, disfrazado, para eludir la guardia revolucionaria que buscaba capturarlo. Es más, el vidente da, con ligerísimas variantes, el nombre de la persona que lo reconoció y denunció a los revolucionarios. Y nos parece que estos detalles no pueden atribuirse a puras y simples coincidencias (Centuria IX, cuarteta XX).
Cuando se refiere a Napoleón, por el contrario, Nostradamus es sorprendentemente claro y sumamente inteligente; de él predice el lugar del nacimiento, la duración y los principales hechos de su reinado a incluso la naturaleza de su amor por María Luisa (Centuria I, cuarteta LX).

En la centuria I, cuarteta LV, Nostradamus ubica en Oriente Medio algunos movimientos terroristas que considera sectas, palabra que se adecúa perfectamente a todas las milicias y facciones que han ido apareciendo en estos países, como por ejemplo Setiembre Negro, la Organización para la Liberación de Palestina, la Djihad Islámica o los Revolucionarios de Egipto.
En esta misma cuarteta se define la guerra entre Irán a Irak, así como la situación global en Oriente Medio. «Habrá efusión de sangre de gentes que viven bajo el clima opuesto a Irak, hasta el puntp que la tierra, el mar, el aire y el cielo traerán la oscuridad cuando, durante el hambre, las facciones, los gobiernos serán responsables de pestilencia y de confusión».
Esta es la acertadísima interpretación que, de esta cuarteta, ha llevado a cabo Fontbrune en su libro Los cometas y las profecías. Nostradamus describió en esta cuarteta, de una forma clara y precisa, la guerra entre Irán a Irak.

Nostradamus ratifica y sanciona la fecha dé cuando va a suceder todo esto: transcurridos veinte años santos o jubilares, lo cual equivale a decir después de veinte siglos de la fundación de la Iglesia (indicada por el vidente, como de costumbre, con el nombre de Luna, ya que Cristo es el verdadero Sol que ilumina con su luz a la Iglesia, como el caso de nuestro satélite), o sea en el año siete mil del calendario judío, calculado a partir de la expulsión de Adán y Eva del paraíso. Aquel año, otro retendrá la monarquía; lo cual significa que el sol dejará de iluminar a la Tierra; mi profecía entonces -añade Nostradamus- se habrá cumplido.
En aquel período próximo al acabamiento del segundo milenio, los muertos que estarán en sus tumbas se presentarán de nuevo ante la presencia de Dios y las espantosas hecatombes que tanto habrán afligido y atormentado al mundo aparecerán como uno de los medios purificadores de los que Dios se ha valido para realizar sus propios designios y no ya como una tragedia de la Humanidad, salvada y redimida.
Un gran juez juzgará los tiempos pasados, lo mismo que el presente, y pronunciará su sentencia para los vivos y para los muertos, y todos aquellos que no comprendieron la palabra de Dios serán por Él repudiados.
Finalmente Nostradamus, después de precisar que, conscientes de lo que les aguarda, los hombres considerarán. el día de su muerte no ya como algo triste, sino como un momento de gran regocijo y como un nacimiento a la vida espiritual, concluye diciendo que el Espíritu Santo llenará de gozo y de felicidad a aquellas almas que, por la victoria tan meritoriamente alcanzada, tendrán derecho a contemplar en toda su plenitud el esplendor del Verbo.

No doubt much has been written about this book and its prophecies but really the important thing is the centuries, the way they are written and where at twelve it seems that ten are Michel’s.
The comparative and attentive study of the many editions of the Centurias, makes it possible to ensure that some spellings of words, considered successively by the commentators as errors of the author or editor who published them, are, on the other hand, inaccuracies expressly wanted by the author to ensure his prophecies
Among his prophecies, the first one that marveled extraordinarily at his contemporaries was the one made by Nostradamus referring to his own death. The earthly life of the great prophet was extinguished in Salon, on July 2, 1566, just before dawn, as a result of an attack of arthritis and gout that had degenerated into dropsy.

As far as the French Revolution is concerned, what Nostradamus says about it is quite incomplete, although there are some quatrains with clear references to the serious social, political and religious convulsion that originated in it. In a few verses he expressly cites the name of the place, Varennes, where King Louis XVI was arrested when he tried to flee, disguised, to avoid the revolutionary guard that sought to capture him. Moreover, the seer gives, with very slight variations, the name of the person who recognized him and denounced the revolutionaries. And it seems to us that these details can not be attributed to pure and simple coincidences (Centuria IX, quatrain XX).
When referring to Napoleon, on the contrary, Nostradamus is surprisingly clear and extremely intelligent; from him he predicts the place of birth, the duration and the main events of his reign, including the nature of his love for Maria Luisa (Centuria I, Cuarteta LX).

In Century I, Cuarteta LV, Nostradamus locates in the Middle East some terrorist movements that considers sects, a word that fits perfectly to all the militias and factions that have been appearing in these countries, such as Black September, the Organization for the Liberation of Palestine, Islamic Jihad or the Revolutionary of Egypt.
In this same quatrain the war between Iran and Iraq is defined, as well as the global situation in the Middle East. “There will be an outpouring of blood from people living under the climate opposite to Iraq, until the point that the earth, the sea, the air and the sky will bring darkness when, during the hunger, the factions, the governments will be responsible for pestilence and of confusion ».
This is the most accurate interpretation of this quatrain, Fontbrune has carried out in his book Comets and prophecies. Nostradamus described in this quatrain, in a clear and precise way, the war between Iran and Iraq.

Nostradamus ratifies and sanctions the date when all this will happen: after twenty holy or jubilee years, which is equivalent to say after twenty centuries of the founding of the Church (indicated by the seer, as usual, with the name of Luna, since Christ is the true Sun that illuminates the Church with its light, as in the case of our satellite), that is, in the year seven thousand of the Jewish calendar, calculated from the expulsion of Adam and Eve from paradise. That year, another will retain the monarchy; which means that the sun will stop illuminating the Earth; my prophecy then – adds Nostradamus – will have been fulfilled.
In that period near the end of the second millennium, the dead who will be in their tombs will be presented again in the presence of God and the dreadful hecatombs that have so afflicted and tormented the world will appear as one of the purifying means of which God It has been valid to realize its own designs and not as a tragedy of Humanity, saved and redeemed.
A great judge will judge the past times, as well as the present, and will pronounce his sentence for the living and for the dead, and all those who did not understand the word of God will be repudiated by Him.
Finally Nostradamus, after specifying that, aware of what awaits them, men will consider. the day of his death not as a sad thing, but as a moment of great rejoicing and as a birth to the spiritual life, he concludes by saying that the Holy Spirit will fill those souls with joy and happiness who, for the victory so meritoriously achieved , they will have the right to contemplate in all their fullness the splendor of the Word.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .